¡Holita a todos!¡En este cap toca limpieza de personajes! Lo que significa que es hora de ser como los guionistas de Juego de tronos. Aunque es posible que continue así también en el siguiente cap, ya que todo si pasa en un capitulo no queda muy bien. Poco a poco :)

Pd: Se me da genial matar personajes...o al menos echarlos de la historia sin matarlos...A NO SER


Australia, Adelaida...

- ¿Dices que desaparecieron? -Blake alzó una ceja extrañado. Había escuchado la pequeña historia que tenían las tres chicas. Aparte de él, también los demás les miraba extrañados.

- ¡Sisi! Ya sabes, hicieron ¡Puf!...o es lo que creemos-explicó BO.

-Pues dejarme decir que vuestra teoría no...no es muy creíble-Melody se cruzó de brazos.

- ¡Decimos la verdad! -insistió Maki, dando un paso adelante. Esta miró a Lizeth que parecía estar concentrada en otros asuntos- ¡Diselo!

-Em...si-Lizeth salió de sus pensamientos al oír la alterada voz de Maki-Si es cierto, aunque no los vimos "desaparecer", simplemente, como ya os hemos dicho, oímos unos gritos suyos, seguimos las voces y al llegar no había nadie.

Antes de que pasara esta conversación, las chicas se quedaron extrañadaos y decidieron investigar. Después de unas horas, vinieron los demás con caras largas. En Alexandria, que se ubicaba en Egipto, no había ningún diamante. Ya que no encontraron nada, volvieron a Adelaida para ver si el resto había tenido suerte...pero parece que la suerte de no estaban de su lado (eso es por tener al Karma de la mala suerte viajando contigo xD). Las chicas, alteradas, fueron a cntarles a los demás lo sucedido, lo cual, como habran visto, no reaccionaron bien. Puede que fueran espíritus, puede que tuvieran poderes, pero que uno desaparezca así sin más, sin motivo, no es lógico.

-Posiblemente fuera alguna broma-Delsin se encogió de hombros, dando su opinión. Sandy se encogió de hombros mientras asentía, ojala pudiera hablar de nuevo.

-Entonces, si es una broma, ¿Por qué no vuelven? -Lizeth hizo esa pregunta solo para que pudiera ver que algo sucedía.

-Tal vez no sepan que hemos llegado-dijo con inseguridad Raquel.

-Sea lo que sea que les halla pasado, parece serio según vosotras. las chicas asintieron con seguridad ante las palabras de Kim, la cual suspiro después-Bien, pues supongo que habrá que buscarles...pero antes-Kim se dio la vuelta mirando a los demás-Algunos tendrán que irse...al templo.

- ¿Qué?¿por qué? -Raquel se acercó a su hermana curiosa.

-Tu te iras la primera- Kim puso los brazos en jarra.

- ¿Es porque he preguntado?

-No, es porque eres mi hermana pequeña y quiero protegerte...aunque también es parte de que has hablado primero.

-¿Solo ella? -preguntó BO.

-No, también BJ, Janna Saúl, y Melody si no te importa tu también.

-No hay problema, además, me parece buena idea, así le echamos un vistazo al templo que no se inunde-Melody sonrió poniendo una mano en el hombro de Kim.

-En ese caso yo también-Dillian se acercó.

-Yo también-Kim, al oír la voz de Blake-Yo podría ser el más útil para eso, soy el que maneja el agua.

-De acuerdo, si estas seguro..

-Estaremos bien, tranquila-Blake sonrió con seguridad para convencer a Kim y relajarla.

-Esta bien, pues, nos volveremos a ver cuando volvamos.

-Hasta otra, yo me quedo con lo bueno-dijo Ana cruzándose de brazos.

-Tu también vas.

- ¿Yo?¿Por qué?...¿Es porque he hablado? -Ana levantó una ceja, dejando caer sus brazos.

-Exacto-Kim sonrió con burla mezclada con victoria.

Finalmente, BJ, Janne, Dillian, Blake, Saúl, Ana, Raquel y Melody se fueron al templo con la esfera tele-transportadora que guardaba Kim. Los demás fueron guiados por las tres testigos hasta el punto donde los chicos habían desaparecido.


Himalaya, en el templo de Himiko...

Abrió los ojos para ver todo borroso. Solo podia afirmar que ya no estaban en la nieve. Ahora estaban en algún lugar cobijados, y por las luces y sombras que veía en el techo, diría que hay una hoguera. Cerró los ojos con fuerza para ver si así se le pasaba el efecto. Al no suceder tal cosa, comenzó a frotarse los ojos con sus puños y así finalmente pudo ver con claridad. Como el dijo, estaban cobijados. Ahora oia voces a sus lados. Eran las de Aiden y Pitch...pero también de otra persona, y no era del hibrido. intento sentarse pero un dolor en su hombro le bloqueó la acción y cayó de nuevo a la colcha o lo donde sea que estuviera tumbado.

-Mira quien a despertado-puede que no pudiera levantarse, pero para eso tenia los ojos. Miro en la dirección en donde se había oído y vio a Aiden sentado con las piernas cruzadas, con una sonrisa.

-Hola bella durmiente-giró su cabeza y vio a Pitch, sentado con ambas piernas dobladas, con otra sonrisa pero la suya burlona.

-Yo que tu no me movería mucho-dijo la voz desconocida. Fue difícil mirar a donde estaba el dueño, pero lo consiguió, para ver a un chico asiático-Soy Hikari Taiyang, el dueño de este sitio. Tus amigos tuvieron suerte de haber encontrado este sitio, sino es posible que estuvierais muertes del frio ahora mismo, y tu habrías cogido una infección.

Bunny levantó la ceja extrañado. Miró a su hombro y vio que lo tenia vendado junto al brazo también. podia ver algunas marcas rojas que se extendían por el hombro en la parte delantera y trasera- Gracias.

-De nada-sonrió amigablemente Hikari.

Aiden ayudó a Bunny a sentarse. Al hacerlo, pudo ver el resto de la sala más claramente. Era una habitación cuadrada y espaciosa, de madera las paredes techo y suelo. Había un ventanal que a simple vista parecía no tener cristales, pero si te acercabas, si tenia. A través de la ventana, no pudo ver mucho, ya que la nieve caía con brutalidad, incluso se podia oír el viento desde dentro. En medio, había una gran hoguera con piedras a su alrededor para que el fuego no se extendiera. Alrededor de la hoguera, habían varios cojines rojos y mantas también rojas, en las que estaban Hikari, Aiden y Pitch sentados, incluyendo a Bunny también. También se dio cuenta que tenia una de esas mantas puesta encima para taparlo del frio.

- ¿Cuánto tiempo llevo así? -preguntó Bunny curioso.

-Bueno...-empezó Pitch-Primero estuviste media hora inconsciente, después despertaste por unos segundos y luego te volviste a dormir. Y desde entonces han pasado dos horas.

-Ya no tendrás que invernar-Aiden se rio ante sus propias palabras.

-Que gracioso eres, deberían darte un Oscar-Bunny lo dijo con sarcasmo, pero le salió una sonrisa al decirlo-Por cierto, ¿Dónde esta el ladronzuelo ese?

- ¿Pícaro? Se fue hace rato-Pitch se encogió de hombros, como diciendo "a saber a donde fue"

-Supongo que a buscar cositas brillantes o a explorar este sitio, yo habría ido con el pero me da vaguería ir-rio de nuevo Aiden rascándose la nuca.

Bunny rodó los ojos negando con la cabeza, la verdad no le importaba mucho lo que hiciera Pícaro, pero sentía curiosidad sobre lo que estaría haciendo.

Pasaron un buen rato hablando y explicando a Bunny sobre lo que había pasado mientras el estaba inconsciente. También sobre como saldrían del Himalaya, ya que no podían utilizar sus poderes. Hikari en cambio podia (también Pícaro, pero nadie lo sabia que tenia poderes), y les dijo que seria capaz de abrir un portal a donde quisieran, con la condición de que donde quieran ir, tiene que ser de día. Además, el único requisito que se necesitaba para abrir un portal, era que fuera medio día y que el cielo estuviera despejado, cosa que no parecía que iba a hacer. Según Hikari, la noche debería de estar terminando, aunque aun quedaba un rato.

Mientras tanto Pícaro, alejado de todos ellos, estaba en la entrada o la sala del trono, según como se quiera llamar. En sus manos tenia el rubí del trono. Al final consiguió cogerlo, lo cual le costó, por su altura. Podia ver su propio reflejo en el rubí, aparte que brillaba gracias a las antorchas que se situaban en las columnas. Le sacó un poco de brillo. Notó algo raro en el rubí, no era como los demás que había visto. Lo miró fijamente, inspeccionándolo. Finalmente, sin saber de que se trataba, se encogió de hombros y lo guardó en su bolsa. Ahora se sentía mejor, ya había saciado su deseo, temporalmente hasta que viera otro objeto brillante.

Se puso a caminar hasta una puerta a la izquierda al final del vestíbulo, pasando por al lado de una ventana, y notó que le miraban. se paró y miro a través del casi invisible cristal. Entre las nubes de la tormenta pudo ver a la luna de nuevo. por alguna razón, notaba que le miraba con mala cara por lo que acaba de hacer. Justo como hace un adulto con un niño cuando este a hecho algo malo.

Pícaro se molestó y se cruzó de brazos- ¡Déjame!¡Ahora es mío! Total, nadie lo quiere, así que yo lo cojo-guardo silencio y siguió sintiendo una mirada molesta en si mismo- ¡Qué me dejes!¡Vete!

- ¿Pícaro?¿A quien le hablas? -al oír la voz de Pitch, se giró para verle con una ceja levantada.

-A la luna, no deja de mirarme mal, no he hecho nada malo-Pícaro hizo un puchero.

-Espera ¿Cómo puedes saber si te esta mirando? -Pitch se acercó extrañado a Pícaro.

-Lo noto-Pícaro encogió sus brazos.

- ¿Y por qué crees que te mira mal?

- ¡No lo se!¡Yo no he hecho nada malo! -Pícaro pateó el suelo.

-Vale, vale, eso seguro, por supuesto que no habrás hecho nada malo-Pitch le sonrió amigablemente.

- ¿La luna esta viva? -Pícaro lo preguntó con curiosidad e inocencia.

-Más o menos...eso ya te lo contaré más tarde.

- ¿Y por qué no ahora?

Pitch suspiro. Le recordaba a su hija cuando era pequeña, a lo mejor por eso era algo protector con él, aunque no se notara. Miró a Pícaro. El hibrido le seguía mirando con inocencia y curiosidad. Sintió que estaría mal no contárselo, por algún motivo que desconocía.

-Esta bien, te lo contare ahora, además, sera mucho mejor que hablar con el canguro ese-Pícaro, ante las palabras de Pitch, soltó una risa-Te lo contare desde el principio-con eso, se fueron a dar una vuelta a explorar el templo, que era grande y espacioso.

Según más le contaba a Pícaro, más se impresionaba este ¡Pitch había sido general!¡Y tuvo una hija! También le contó sobre Manny, que era el hombre de la luna. tal vez ese señor era el que le miraba mal desde ahi arriba, o al menos lo notaba.

-Ahora te toca a ti-dijo Pitch, con ambas manos en su espalda mientras caminaba lentamente por los pasillos junto a Pícaro.

-Bueno...yo no creo que tuve vida humana...

- ¿Por qué lo crees? -Pitch lo miró sorprendido, pero también extrañado.

-Los espíritus no crecen...¿Verdad? -Pitch asintió afirmando las palabras de Pícaro-Pues yo si puedo...o al menos muy muy muy muy lento...es posible que llegue a vivir millones y millones de años.

-Ósea, ¿Tu no eres un espíritu? Oséa...¿Puedes morir? -esa idea de que el hibrido fuera capaz de morir hizo que se sintiera incomodo.

-Aja, además que también puedo ser visto por los humanos...y ellos no me agradan...-Pícaro se abrazo a si mismo y se frotó los brazos mientras dirigía la mirada al suelo.

- ¿Por qué?

-Me dan miedo...ellos me cortaron las alas...desde entonces no puedo volar, exceptuado que ahora estoy aprendiendo a hacerlo de otras maneras...pero no las uso mucho porque no las controlo bien...-Pitch guardó silencio, para decirle de alguna forma a Pícaro que siguiese-No recuerdo casi nada de lo que pasó antes de que eso pasara, ni siquiera se de donde vine, si tuve madre o padre, que estaría bien si los hubiera tenido, porque podría ir a buscarlos ya que es posible que sigan vivos si eran híbridos como yo.

-Estaría genial encontrar a tus padres si una vez tuviste...

Pícaro continuo-Después de el acontecimiento con los humanos, el que es mi padre ahora me encontró y adoptó. También me puso el nombre que tengo ahora-Pícaro sonrió al decirlo-No fui aceptado por los que serian mis hermanos, exceptuando dos de ellos, Solei y Zafiro. Solei es muy dulce conmigo y me mima mucho. Luego estaba Zafiro, antes era el hermano mayor de todos, fue el que siempre estaba conmigo y me daba dulces de jungla a escondidas, cuando sabia perfectamente que no dormiría nada por la noche-Pícaro soltó unas risas.

- ¿Dulces de jungla?¿Qué es eso? Suenan deliciosas-Pitch sonrió.

-Son como bayas blanditas y con mucho azúcar, suelen ser verdes, por eso son difíciles de encontrar-Pícaro se le hizo la boca agua al pensar en los dulces de selva. A veces el mismo encontraba, pero se le era un poco difícil hacerlo, a pesar de sus avanzados sentidos-Volviendo a lo de antes, solía pasar mucho tiempo con Zafiro. Él mismo solía llevarme a explorar lugares increíbles...el problema es que...-la sonrisa de Pícaro se fue y tragó saliva-En uno de los viajes, unos humanos nos hicieron una emboscada y...Zafiro...lo mataron...a mi me dio tiempo de escapar...tarde creo que dos días en volver a "casa"...después me fui y no he vuelto desde entonces.

Un silencio se hizo. Paso de ser a agradable a incomodo. Pitch miró a Pícaro con pena, que lo veía derramar algunas lagrimitas en silencio, sin molestar, pero no le dijo nada. No le iba a impedir desahogarse. Supuso que ver a un ser querido morir debía de ser más que doloroso, y más si eras así de inocente. Pitch le toco el hombro lentamente como consuelo y para que no se pusiera nervioso.

-Creo que ya me has contado bastante-llegó a decir Pitch. Si le llegaba a contar más, es posible que rompiera a llantos.


En un desierto desconocido mientras que los otros se encontraban en Himalaya...

Wenceslao caminó entre la ciudad de arena fantasma y abandonada junto a Ambert, que lo hacia unos metros atrás suyo y estaba algo pensativo. Esta civilización fue invadida por bandidos de extraños poderes. Conquistaron la ciudad y convirtieron a sus habitantes en estatuas de plata, incluyendo al emperador, que con el paso de los días se derritieron, dejando las posibilidades de que siguieran vivos. Varios de los bandidos vivieron en ese desierto, y otros se fueron a conseguir riquezas y no volvieron. Con el paso del tiempo, los bandidos fueron abandonando la ciudad y tampoco regresaron. Todos se fueron excepto uno. Según ese bandido medio inmortal, se unió Su nombre era a sus hermanos, pero regreso a la ciudad para terminar su trabajo. Nadie sabe de que trabajo se trataba, pero mejor no saberlo, ya que nadie quería meterse en los planes de un bandido peligroso que podría convertirte en estatua de plata y en cuestión de días de derretirías. Su nombre era Khaldun. No le solía gustar estar en compañía, pero sabia guardar tesoros...no como Ambert.

- ¿En que piensas, joven? -pregunto Wenceslao, sin darse la vuelta.

-Nada-contestó Ambert, inseguro.

-Entiendo que te sientas culpable...pero eso se arregla-Wenceslao hablaba ahora de lo sucedido hace tiempo, cuando Ambert dejó que le quitaran el diamante tan fácilmente.

-Ya...-Ambert le dio la razón solo para que dejara el tema, le incomodaba que le estuvieran recordando sus errores una y otra vez.

Finalmente Wenceslao no habló más del tema. Llegaron hasta el palacio, que se encontraba medio destruido. Entraron no sin antes subir los escalones. Al entrar te encontrabas un enorme vestíbulo con un trono casi sin forma por lo destruido que estaba. en las paredes y techo habían agujeros, donde entraba la luz solar. Todo estaba iluminado con velas, es más, casi todo el vestíbulo estaba lleno de ellas. En el centro habían varias almohadas desgastadas grises y con algo de arena en ellas, abajo una alfombra fucsia también desgastada y rota, con algo de arena incluida. Y el que se encontraba sentado entre ellas era Khaldun, sentado con las piernas cruzadas y los ojos cerrados. Su forma de vestir era la misma forma que la de los antiguos bandidos. Tenia puesto una tunica sin mangas gris un poco desgastada con capucha (ahora mismo la tenia puesta) y más larga de un lado que de otro. Llevaba puesto unas cuerdas en su cintura y pecho para que la tunica no se le fuera. unos pantalones unos pantalones cagaos blancos, los cuales estaban un poco manchados. Tenía unas botas bajas negras que le llegaban hasta encima de los tobillos. Era moreno de piel y de ojos blancos. No se le podia ver gran parte de la cara (exceptuando los ojos) porque tenia un pañuelo negro puesto, que le tapaba la cabeza, frente, boca y nariz.

-Iros, y no sufriréis ningún daño-la gruesa voz de Khaldun sonó a través del pañuelo, tampoco se molestó en abrir los ojos.

-Khaldun, el bandido sin compasión, tengo un trabajo para ti-se atrevió a decir Wenceslao.

-Yo no trabajo para usted, ya no trabajo para nadie-dijo nuevamente Khaldun, sin mirarlos aún.

-Pero en ese trabajo hay alguien que debe de estar en tu lista-Wenceslao sonrió victorioso al ver que Khaldun abría los ojos interesado.

-Explicate-ordeno Khaldun.

- ¿Conoces, el nombre de Pícaro Urraca? -Wenceslao sonrió con malicia, mientras un brillo en sus ojos se mostraba.

Hubo un corto silencio. por alguna razón, a Ambert ya no le estaba pareciendo divertido esto.

-Midas...-susurro con rincón Khaldun.


En Himalaya...

Pícaro Y Pitch volvieron con los demás. Al hacerlo, les vieron levantados, supongo que preparándose, ya que el sol había salido hace rato y estaba apunto de ser medio día. También la tormenta había cesado y el cielo se había despejado. Bunny y Pícaro no se dijeron nada, ni siquiera se miraron. Salieron del templo, guiados por Hikari, y los guio hasta otra parte de la montaña que la altura era mucho mayor de donde estaban. Hikari se situó en su lugar, se puso de rodillas sobre la nieve, levanto las manos. Pasaron unos minutos y las manos de Hikari comenzaron a iluminarse. El sol parecía crear un escudo alrededor de donde estaban, hasta que finalmente, este extraño efecto desapareció de golpe, dejando pasar otro acto rápido, que era un rayo del sol visible salió disparado del este directo al suelo. El rayo no desapareció, pero dio la sensación de que se partía en dos, dejando ver otro lugar, la playa de Adelaida, Australia.

- ¿Es ahi a donde queréis ir? -preguntó Hikari, levantándose.

-Si, muchas gracias Hikari-Bunny le ofreció la mano como muestra de agradecimiento.

-Lo que sea por el grupo más extraño que he visto-rio Hikari, mientras sacudía la mano con Bunny.

-Te ira bien aquí ¿No? Ósea, ¿Cómo es que no te aburres de tanta nieve? -preguntó con algo de humor Pitch.

-Te acostumbras-Hikari sonrió y se encogió de hombros. Ahora dirigió su mirada a Picaro- Oye Pic.

- ¿Si? -Picaro levanto la mirada. Anteriormente había estado algo distraído haciendo una bola de nieve, o al menos intentándolo.

-Te puedes quedar el rubí, no pasa nada-ante esas palabras, Picaro abrió los ojos como platos ¿¡Como lo averiguo!?¡Si ni siquiera estaba con él cuando lo cogió! Hikari, al ver la expresión de Picaro se rio.

- ¿Estarás bien? -preguntó preocupado Aiden.

-Claro, he vivido aquí por mucho tiempo vosotros sois los que tenéis que tener cuidado-Hikari sonrio para tranquilizar a Aiden.

-Pues...¿Hasta otra? -Aiden levanto una ceja sonriendo.

-Por aquí solemos decir...Te veré en el otro sol.

-Pues...Te veré en el otro sol-Aiden sonrió encogiéndose de hombros.

Después camino hasta el portal para reunirse con Pitch y Bunny, que ya habían cruzado.

- ¡Alabado sea el sol! -grito bien alto Pícaro, dando un salto y levantando los brazos.

- ¡Pícaro!

-¿Qué? Es lo que se dice aquí-Pícaro sonrió, para después correr hasta el portal y cruzarlo junto a Aiden, quien envió una ultima despedida con la mano.


Australia, Adelaida...

Acabaron en la playa. El sol aun estaba presente, pero ya se podia ver el atardecer, así que llegaron a tiempo, antes de que el sol se ocultase en el océano. Y no solo eso, la suerte los golpeó, porque no muy lejos de donde estaban se encontraban los demás. Rápidamente corrieron hasta el grupo, todos excepto Pícaro, él los siguió y al estar cerca de el grupo se escondió tras una gran roca que había.

- ¡Chicos! -gritó de la emoción Aiden.

Sandy fue el primero en oírlos y flotó un poco para poner estirarle de la manga a Lizbeth, esta miró a Sandy extrañada. El hombre de arena señalo a los chicos que corrían hacia el grupo.

- ¡Ahi están! -grito Lizbeth, avisando a los demás con entusiasmo. Todos se dieron la vuelta para verlos.

- ¡Te esperaba muerto! -BO fingió ilusión al verle.

- ¡Pues qué mala suerte, seguiré vivo por mucho tiempo! -Aiden guiñó el ojo y como respuesta BO soltó un gruñido.

- ¡Maniaco con vestido! -Kim se acercó corriendo a abrazar a Pitch.

-Hola loca pelinegra-Pitch sonrió y contestó el abrazo.

- ¡Bunny!¡Menos mal que estas bien! Yo..-Lizeth no le dió tiempo a terminar.

-Te echaba de menos-Bunny sonrió con dulzura al igual que Lizeth. Ambos se quedaron mirándose uno al otro hasta que Maki apareció.

-Creo que será mejor que desaparezca de la relación ¿Me equivoco? -Maki se encogió de hombros mirando a la pareja.

-Para nada-Lizeth no dejó de mirar a Bunny, mientras ambos sonreían.

- ¿Dónde estabais todo este tiempo? -Delsin se unió a la conversación, cruzandose de brazos.

-En Himalaya-contestó tranquilamente Pitch, separándose de Kim.

Sandy hizo un puñal de arena dorada y luego una interrogación, queriendo decir "¿cómo seguís vivos?", a lo que Pitch entendió perfectamente.

-Magia, además ni os imagináis lo que nos pasó allí-dijo Pitch rascándose la nuca y encogiéndose de hombros.

- ¿El qué? -ahora Lizbeth frunció el ceño con curiosidad.

-Bueno, despertamos en una cueva en mitad de la noche, salimos y nos pilló una tormenta, nos atacaron unos bichos muy feos...-iba diciendo Aiden, contando con los dedos.

-Que por cierto se parecían a Voldemort pero mejorados, y como dice Aiden, mucho más feos-añadió Pitch con humor.

-Y bueno, también hirieron a Bunny, pero se pondrá bien, solamente no tiene que mover mucho el brazo o la mordida en su hombro dolerá.

-Ya he visto...-Lizeth acarició con delicadeza el hombro de Bunny por encima de las vendas.

-También conocimos a un chico muy bueno y simpatico, nos dejó cobijarnos en su templo y él fue el que abrió un portal para llevarnos hasta donde estamos...-terminó Aiden sonriendo, recordando la ultima vez que se despidió de Hikari.

-Y no hemos pasado todo esto nosotros tres solo-Aiden al oír las palabras de Pitch, despertó de sus pensamientos.

- ¿No? -preguntó BO, con algo de celos, ya que podría ser cualquiera.

-Ah si...Pícaro...-suspiro entre cansado y molesto Bunny.

- ¿Pícaro? -preguntaron los demás al mismo tiempo confundidos.

-Si, el que te quitó le quitó el collar a Liz...SIN QUERER-Aiden añadió eso ultimo diciéndolo en voz alta, para recibir un gruñido de Bunny.

- ¿Esta aquí ahora mismo? -preguntó Lizeth curiosa. Quería verle de nuevo al responsable, y si eso descubrir la razón de porque lo hizo, pero sobretodo, evitando lanzarle fuego.

-Si esta aquí...por cierto, deberías de darle las gracias Bunny-dijo Aiden antes de mirar atrás suyo para buscar a Pícaro con la mirada.

- ¿Y por qué? -Bunny lo dijo sin mirarle a Aiden. Su orgullo estaba presente y se notaba.

-Gracias a él, ahora estas mejor, si nunca le hubiéramos conocido y si nos hubiera pasado lo mismo incluyendo la mordida, es posible que ahora estuvieran mal, y me atrevo a decir que estarías muerto, ya que el nos dijo que medicinas naturales usar para la mordida...llegamos a ponerte otra cosa y seguro que te quedas sin brazo...-Bunny se quedó callado después de las palabras de Aiden, un ladrón le había salvado, algo inesperado, o eso suponía- ¿Oye Pitch, ves a Pícaro?¿No estaba con nosotros? -Bunny levantó la mirada para ver a Aiden dirigiendo una mirada extrañada a Pitch.

-Debería de estar por ahi, tal vez escondido, ya sabes como es, nos ha dado tiempo de conocerlo más a fondo-Pitch soltó una risita, sé había dado cuenta, después de decir esas palabras, que era él el que conocía más de Pícaro, pero suponía que por su comportamiento sabrían que se escondería ante desconocidos.

Bunny oyó el sonido de la arena moverse, pero suavemente. Obviamente, era el único que lo pudo oír. Eso sonido vino de una roca no muy lejana de donde estaban. Mientras los otros dos miraban a todos lados intentando encontrarlo, Bunny camino tranquilamente hasta la roca, recibiendo la atención de todos. Al acercarse, pudo ver a Pícaro con sus piernas pegadas al pecho, rodeadas por sus brazos, con la mirada perdida en el horizonte. Tal vez había estado oyendo todo lo que decían desde aquí. El hibrido no tardo mucho en darse cuenta de la presencia del pooka y se alejó asustado pero sin irse de la roca. Bunny no hizo nada más que mirarle seriamente, y muy en el fondo, con agradecimiento y compasión. Si todo eso era verdad, todo lo que Aiden dijo, entonces debería de al menos darle las gracias. Pícaro en cambio lo miraba asustado, esperando algún ataque o rugido de parte del pooka. El hibrido al oír el y sentir la arena moverse bruscamente, supuso que eran los demás que venían corriendo. Pícaro se levantó rápidamente, alejándose de la roca para después quedarse quieto, preparado para echar a correr lejos de ellos.

Los demás llegaron a donde estaba Bunny y pudieron verlo, que estaba a unos pasos lejos de ellos. Ninguno hizo nada, se miraron unos a otros. La idea del grupo era presentarse y tener una charla con Pícaro...pero los planes de este eran diferentes: si alguno de ellos se acercaba demasiado se alejaría, y si lo intentaba de nuevo, aunque fuera otro, echaría a correr, sin importar que Aiden o Pitch estuvieran ahi.

-Hola...dijo con tranquilidad Lizbeth, recibiendo la observadora mirada de Pícaro, que la miraba con atención, tanta que sus pupilas se encogieron. Lizbeth comenzó a dar pasos lentos y cortos, con el fin de estar cerca del hibrido. Este dirigió la mirada ahora a los pies de Lizbeth-No queremos hacerte daño...

Pícaro siguió guardando silencio absoluto. Volvió a dirigir su mirada a los ojos de Lizbeth, que por alguna razón, esta al ser mirada se detuvo. Había que admitir que era una situación un tanto incomoda, era como intentar acercarse a un animal que por naturaleza es tranquilo, pero si lo enfadas podría hacerte daño si él quisiera. Estuvieron así por unos segundos. Hasta que Bunny se cansó. Este camino sin cuidado hasta Pícaro. Y como era lo planeado, intentó correr, ya que el conejo no le provocaba confianza alguna. Pero su acto fue fallido ya que el pooka le agarró del brazo sano para que no escapara.

- ¡Suéltame! -gritó nervioso pícaro, intentando zafarse.

-No-contestó firmemente Bunny.

- ¡Aster suéltale! -Pitch se interpuso, cogió el otro brazo de Pícaro y de un estirón, hizo que Bunny lo soltara. después de Pícaro se escondió rápidamente detrás de Pitch, asomándose por un lado, mientras lo abrazaba- ¿Por qué tienes que ser así?¿No ves que le molesta?

Bunny no dijo nada, solamente se encogió de hombros como respuesta, diciendo de esa manera que no le importaba mucho-Quería escaparse-soltó con tranquilidad.

- ¡Pero esa no es forma de pararle! Parecía como si le fueras a hacer algo.

-Si le quisiera hacer daño, ya se lo hubiera hecho ¿No crees?

- ¿Dices como en Himalaya?¿Que perdiste la cabeza y dijiste tu mismo que te lo ibas a comer? Literalmente...

-Si eso es cierto, deberíamos de ponerte cadenas Bunny-añadió Kim con los brazos cruzados.

- ¿Y no te da asco? -pregunto con curiosidad BO, mirando de arriba a abajo a Bunny.

-No-contestó firmemente de nuevo el pooka.

-Ew...-Delsin se encontraba poniendo una cara de asquerosidad. No quería imaginarse al canguro comiéndose a alguien vivo.

- ¿Es eso cierto? -preguntó sorprendida Lizeth.

-Si...si solía comer urracas en mi aldea, era algo típico, obviamente primero las matábamos, y también le amenace con que me lo iba a comer-afirmó Bunny, como si fuera algo normal.

-Come zanahorias que es más sano-dijo Lizbeth, abrazándose a si misma y dando un paso hacia atrás.

-Se entera tipa verde esa y se desmaya-susurró BO.

-Dillian-corrigió Delsin.

-Como sea-BO se encogió de hombros con esas palabras.

-El caso es que no te acerques demasiado a él-defendió Pitch.

-Haré lo que..¡AH!¡Sandy! -Bunny fue interrumpido por Sandy, que le había lanzado una piedrecita al brazo sano, lo cual le pillo desprevenido al pooka- ¿Qué pasa?

Sandy se señalo a si mismo y luego a Pícaro. Entonces entendieron lo que quería hacer. Quería "hablar" con Pícaro. Ya que si tenían tantas ganas de conocerlo a fondo y presentarse, empezando una pelea no era una buena forma. Pícaro desde su escondite miró un poco desconfiado a Sandy, este le contestó la mirada y sonrió. Se acercó a Pícaro, el cual se escondió un poco más tras Pitch, lo cual le parecía raro tanto para sandy como para Bunny, ya que ninguno de los dos creía que ninguno seria capaz de confiar en el Coco y además así de fácil. Sandy, al estar enfrente de Pícaro, se hizo brillar a si mismo. Ya que pudo notar, que la única forma para que confiase en ti, al menos muy fácilmente, era siento brillante físicamente. Con eso no se refería a que una persona fuera atractiva o tuviera buena musculatura. Se refería a que tenia que brillarte algo, como los ojos, prendas, pelo incluso o tener algún objeto que lo atraiga, también que fuera reluciente. Pícaro se dejó ver, saliendo de detrás de Pitch y poniéndose de rodillas enfrente de Sandy.

El Creador de sueños le dio una sonrisa dulce, y con sus manos creo un gorrión de arena dorada. Pícaro seria asombrado e intentó tocar al gorrión. Pero al tocarlo se asustó al ver que se cubría con una capa plateada. Pícaro no fue el único en asustarse, ya que Sandy soltó al gorrión, que se convirtió en una pequeña estatua plateada. Todos se quedaron sorprendidos ¿Qué había pasado?

- ¡Midas! -se oyó una gruesa voz no muy lejos. Todos giraron a ver al bandido de plata, que sus manos estaban cubiertas de ese elemento-Soy Khaldun, el bandido plateado, y vengo a por él-el banido desconocido señaló a Picaro, quien se había levantado-Puede que no me conozcas, pero yo a ti, aunque eso ya no importa.

Khaldun hizo que el suelo al rededor suyo, se convirtiera en un charco de plata, mezclándose con la arena. Lo siguiente que hizo es hacer ese charco flotar, después situarlo enfrente suyo y dando un puñetazo al aire, la plata salió disparada a gran velocidad directa a los demás. Llegaron a apartarse a tiempo, excepto por Maki, que se dio cuenta, cuando ya era tarde, que por su pie lo tenia cubierto de plata y la mantenía pegada al suelo.

- ¡No! -llegó a gritar Lizeth, antes de que Maki, fuera consumida por la plata, convirtiéndola en una estatua. Se tapo su boca con ambas patas al verla así y no haber podido hacer nada a tiempo. Bunny le puso ambas patas en los hombros de Lizeth como consuelo. se giró bruscamente para mirar al bandido con rabia- ¿¡Qué le has hecho!?

-Lo que veis, plebeyos-dijo Khaldun seriamente, sin ningún tipo de sentimiento en la frase.

- ¿¡Plebeyos!? -dijo molesta BO- ¡Te voy a enseñar lo que hace esta plebeya!

BO salió corriendo en dirección a Khaldun, pero este la paró lanzándole una ola de plata, que desgraciadamente no pudo esquivar. Al final, BO también quedó convertida en estatua de plata. El bandido iba a lanzar otra ola hasta que fue interrumpido.

- ¡BASTA! -se oyó la desesperada voz de Pícaro. Todos le miraron. Su respiración estaba agitada, parecía que no le agradaba para nada lo que estaba viendo-No lo tomes con ellos, por favor.

Khaldun bajó sus manos, pero siguió sin mostrar sentimiento alguno. Pícaro caminó más adelante, dejando atrás a los demás. Se paró cuando estuvo a unos metros de distancia de Khaldun.

Pícaro tragó saliva nervioso. Sacó sus puñales y se pudo en posición de ataque.

Khaldun cerró sus peños con fuerza, haciendo que la plata que cubría sus manos se extendiera por sus brazos.

Los demás estaban alejados y sin saber que hacer, ya que estaban en shock por lo que acaba de pasar.

-Aquí me tienes...


¡Aquí el final de este cap! Espero que lo halláis disfrutado :D Ya sabéis, dejar vuestra linda opinión y prometo no tardar para el siguiente...de verdad...lo juro...(sale corriendo antes de que le pillen) ¡Fue culpa del tiempo!...ahora el señor Kronnos me mata por decir eso xD

¡Buen día/tarde/noche!