Como ven la falta de reviews no me paro, en si me importa un pepino que no me comenten lo que escribo. A mi me gusta escribirlo y espero que a los que lean esto y no se animen a comentar les guste y pido perdón por adelantado a los que no les guste el mpreg, pero hice una votación y sigo lo que salió e ella.
Teniendo eso en cuenta dejo el capítulo para sus gusto.
Capítulo 21
La luna de miel fue uno de los momentos más mágicos que tuvieron los recién casados. Estuvo lleno de amor, actividades y mucha diversión. En serio estaban disfrutando y más que sus jefes les dieran el tiempo libre.
Pero también en ese tiempo pudo ver varias familias que estaban vacacionando en el mismo hotel que ellos y siendo sincero, Francis estaba bastante celoso de ellos, como los humanos podían tener hijos y decidió que en el momento que volviera a la casa de Inglaterra iba a revisar los libros de este para encontrar un libro que le diera la respuesta.
Claro que no iba a permitir que su amado se diera cuenta porque estaba más que seguro que no le iba a gustar la idea y la verdad es que a pesar del hecho de que pudiera ver las hadas, no estaba muy seguro de que la magia fuera algo real y que pudiera hacer lo que él quería.
Inglaterra notaba que su esposo estaba pensando en algo pero este le mintió diciéndole que estaba preocupado por su país.
Fue tantas veces que dijera eso que cuando volvieron a Europa, pasaron unos días en Francia para que este estuviera seguro que nada había pasado y para que se pusiera al día con su trabajo, porque a diferencia de Inglaterra, este no tenía ningún pariente que pudiera hacerle el trabajo.
Tardo varios días en ponerse al día con el trabajo pero cuando lo hizo, (con la ayuda de Inglaterra,) se volvieron a la casa de Inglaterra y espero a que este estuviera durmiendo para ir a al sótano, que era donde el inglés guardaba las cosas mágicas. Una vez allí reviso todo hasta que encontró el libro que había usado para salvar a Prusia.
Había sido muy complicado de leer, la verdad es que fue un hada la que le leyera lo que el libro decía (las hadas son fácilmente sobornables con caramelos,) y cuando encontró una poción le pidió a que le señalaran las cosas que necesitaba.
La poción la hizo en poco tiempo, por suerte era un fin de semana y su amado no se iba a despertar en un par de horas.
Para cuando despertó, Arthur vio cómo su amado entraba en la habitación con una bandeja llena de comida y un té. Eso no era para nada raro, ya lo estaba haciendo bastante seguido así que se lo comió confiadamente, sin saber que la poción que había creado estaba en la comida.
La poción iba a estar en el sistema de Inglaterra por varias horas y gracias a eso no iba a tener que hacer el siguiente paso en ese mismo momento, pero solo tenía hasta la noche.
Esa noche fue una de las más románticas que la pareja haya jamás tenido. Empezó con una cena romántica en el jardín. Jardín que los hermanos se habían encargado de arreglar en tiempo record, limpiando los rastros de la fiesta con ayuda de un servicio de limpieza que contrato la reina.
Por eso estaba todo perfecto para esa cena. Que fue pensada mucho de antemano, tenía mucha de la comida de Arthur pero no demasiada para que este no sospechara que había algo atrás de todo lo que estaba pasando. Tampoco la cena tenía que ser demasiado grande para que no quede demasiado lleno, no se pueda mover o quede demasiado letárgico. Las dos cosas arruinarían el final que estaba planeando, un final muy romántico.
El plan no funciono de una forma mucho más lenta de lo que hubiera planeado porque, a pesar de cómo se había esforzado, a pesar de eso el inglés sospecho por lo atento que estaba el francés. Estaba seguro de que lo estaba haciendo para llevarlo a la cama pero no se lo iba a decir, claro que no iba a pasar por esa discusión de lo pervertido que lo veía otra vez.
Claro que eso se fue al muere cuando el francés lo tiro en la cama y le empezara a sacar la ropa, lentamente mientras que le besaba cada centímetro de la cara. Eso era algo que nunca se la había ocurrido y se sorprendió que al besarle una de sus notorias cejas este se pusiera aún más rojo y respirara trabajadamente.
"¿Pasa algo Anglaterre?" parando lo que estaba haciendo y visiblemente preocupado.
"No, no es nada Frog" la verdad es que sonaba muy poco convincente y por eso no le creyó. Con eso en mente fue que le lamio las dos cejas, cosa que fue difícil porque el inglés estaba tratando de que no lo hiciera pero aparentemente gran parte de su fuerza y por eso fue que lo pudo hacer.
"Así que este es tu punto débil, no sé cómo no se me había ocurrido" iba a tener en cuenta eso para las siguientes veces empezando por la presente.
Gracias a ese descubrimiento fue que Francis se olvidó de la poción que le había dado a su amado y las hadas tampoco querían hablar del tema pero lo vigilaban para estar presentes en el momento en el que inglés se enterara de lo que había pasado y tratara de asesinar al francés. Ellas en serio pensaban que ver eso sería muy gracioso. Las hadas no son siempre tan tiernas como a Arthur le gustaría, son seres simples que tienden a tener celos, como por ejemplo de las colonias o en este caso algún futuro bebé.
Fue en medio de una reunión en Japón que los primeros síntomas, como por ejemplo lo cansado que estaba. Eso era algo que Inglaterra en serio no podía entender porque estaba seguro de que se había ido a dormir temprano.
Durante la reunión se sentía además un poco mareado, además de cansado y para colmo cuando llego la hora de la comida, el olor de las hamburguesas de América, cosa rara porque el idiota estaba en el otro lado del comedor y estaba seguro de que comúnmente él no podría olerlo.
Lo peor fue cuando, mientras comía, algo que él mismo había hecho, cuando sintió unas horrendas ganas de vomitar. Sin decirle nada a su amado, que estaba comiendo en frente de él, se fue al baño donde logro vaciar su estómago para luego desmayarse delante del inodoro.
A los pocos segundos Francis llego al baño y al verlo tirado en el piso, lo agarro y lo llevo al hospital donde le hicieron estudios.
Lo que salió en el estudio de sangre, era algo que el medico de Japón, (recurrieron al médico de Japón, ya que el de Inglaterra tardaría demasiado en llegar,) en serio no se esperaba. Si todo estaba correcto, significaba que la nación fanática del té estaría embarazada, cosa que no era lógica, en especial porque era un hombre.
Cuando le dijeron, él no entendía que era lo que le estaba pasando y en serio no podía creer que le estuviera pasando eso.
Francia por su parte se acordó en ese momento de o que había hecho y cuando se lo dijo Inglaterra se alteró tanto que lo terminaron echando de la habitación, como no lograron calmarlo tuvieron que sedarlo.
A quienes no pudieron calmar así de fácil fue a los hermanos del inglés. Estos estaban con ganas de hacerse un hermoso plato de sapo frito y con eso en mente fueron a donde estaba el pobre francés y antes de que pudiera preguntar qué era lo que estaba pasando, ya Scott lo estaba agarrando del pescuezo y estampándolo contra la pared.
"Tienes dos segundos para decirnos que le hiciste a nuestro hermanito antes de que entre el dragón de Wales y mi amada Nessie te coman y veremos qué pasa si una nación es comida, creo que sería divertido saberlo" lo estaba diciendo con un tono tan psicópata que en serio había logrado asustar al Francés.
"Lo hice por los dos, todos saben cuánto le gusto a Anglaterre criar de sus colonias, y tener un hijo debe ser mejor que eso" por decir eso Escocia le dio una buena trompada soltándolo solo con una mano.
"¿Cómo mierda lo lograste? Por qué se supone que no se pueden, ni siquiera las mujeres naciones pueden" eso era algo que ninguno de ellos entendía y más por no considerar al francés como alguien que pueda usar magia.
"Con una poción de un libro, las hadas me ayudaron" eso lo dijo en un tono bastante bajo porque a diferencia de los miembros del Reino Unido, él no estaba tan seguro de que las otras personas supieran que podía ver ese tipo de cosas o que creyera que las cosas como las pociones podrían hacer algo como lo que le pasaba en ese momento a Inglaterra.
"¿Por qué a Sasana, por qué no lo usaste en ti?" enojado Irlanda del norte, que en serio no entendía que era lo que estaba pasando a su hermano mayor.
"Porque él será mucho mejor madre que yo, eso lo sabemos todos" eso enojo más a los tres y Escocia estaba a punto de matarlo pero fue parado por Gales, que si bien estaba enojado, no estaba con tantas ganas de asesinar que sus hermanos.
"Ahora lo necesitamos vivo, va a ser el padre de tu sobrino" tratando de alejarlo de Francis que en serio estaba asustado.
Le costó pero logró que el escoces soltara a Francis y este en el segundo en el que lo hizo se alejó mientras se arreglaba un poco la ropa.
"Desde ahora tu vas a estar a cargo de todo lo que le pase, si él tiene un problema y no estás ahí para ayudarle, vas a ser atacado por nuestros amigos y no son para nada simpáticos, te lo digo porque sé que hasta ahora solamente haz estado en contacto con Hadas y son lo menos salvaje de todas las criaturas mágicas" lo estaba diciendo con ese típico tono amenazador, el que es lento y aparentemente tranquilo, el que las personas que lo conocen saben que es más que amenazante y les asusta. Francia era una de esas personas.
Después de haber sobrevivido a eso el tener que explicarle lo mismo a Inglaterra no le dio tanto miedo, comparado con sus hermanos, Inglaterra se puede considerar hasta una persona calma.
"Estas en serio loco, esto puede arruinarme la vida" mirándolo con bastante desesperación, en serio nunca se hubiera imaginado que su amado fuera alguien tan egoísta.
"Cuando nuestro hijito nazca me vas a perdonar y según tus hermanos, seré yo el que se encargue de cumplir todos los caprichos tuyos y de no hacerle terminare parte en el estómago de Nessie y el de algún dragón que en serio no tengo ganas de conocer tan íntimamente" eso le gusto y por eso se calmó un poco, además de que todavía no tenía ganas de tener que pensar en lo que le estaba pasando, era parte de aceptarlo y eso no tenía ganas de hacer.
Claro que no le tuvo que decir nada a su médico porque estaba claro que el medico de Japón le conto todo.
Todos los países no tardaron en enterarse, no fue porque los hermanos de Arthur se lo contaran a alguien, no, fue porque fueron gritando lo que paso en un bar al que fueron, el bar del hotel. Hicieron eso para que les pusieran sus bebidas en la cuenta de Francia, y por los gritos fue que muchas de las naciones estaban con ganas de hacer lo mismo, los más entusiastas eran Italia y España, no tanto sus parejas, que en el caso de España, iba a ser Lovino el que seguramente tendría que pasar por eso.
Volvieron a la casa de Inglaterra donde obligo al inglés a dormir una siesta, a pesar de que este no estaba acostumbrado a dormir una siesta, no lo había hecho desde que dejara a ser un niño.
Tan emocionado estaba con la idea de que su amado Lovino pasara por lo mismo que Inglaterra, estaba tan seguro que fue a pedirle a Francia que le diera lo que fuera que había usado con su amado que en serio tenía que hacer lo mismo.
La verdad es que Francia no estaba seguro de poder hacer más poción pero fue con mucha insistencia y algo de soborno, no plata, claro que no. Lo soborno con una reservación para el restaurante más caro de toda España. Para que él y su amado puedan ir a comer.
Esa idea le encantó, porque estaba seguro que eso podría ayudarle para que Inglaterra le perdonara por el pequeño incidente de dejarlo embarazado.
Por suerte para los dos recordaba como había hecho la poción pero aun así las hadas insistieron en ayudarle, ellas eran las expertas en el tema de la magia y Francia era solamente un idiota afortunado que de suerte no había matado a Inglaterra con su experimento.
La verdad es que a España le daba un poco de culpa hacer eso pero estaba claro que antes iba a hablarlo con Romano y de negarse, iba a hacer lo mismo que había escuchado decir a los hermanos de Inglaterra que Francia había hecho.
Iba a ir a su casa cuando se acordó que Lovino iba a estar en su propia casa, tema de papeles que Italia no había hecho y que él estaba haciendo.
Eso pasaba más de lo que muchas personas pensaran, la verdad es que en ese aspecto Romano era más responsable que Italia y eso había sorprendido a muchos, Alemania entre ellos.
Cuando llego a la casa del italiano, este estaba en la oficina a la mitad de su trabajo y por la cara que tenía, no estaba para nada feliz de estar haciéndolo.
Como lo que tenía que decirle era algo que no podía escuchar estando de un humor de mierda, trato de alegrarlo haciéndole un masaje pero lo único que logro fue que Lovino dejara lo que estaba haciendo y lo mirara raro.
"Espero que sea algo importante porque estoy en medio de esto" señalando los papeles "y si no me apuro no voy a poder tomar mi siesta tranquilo" por el amor que los dos le tenían a la siesta fue que se apuró en decirle.
"Está pasando por aquí y quise ver como estaba ni tomatito y saber si quieres si quisieras formar una familia conmigo" eso hizo que Lovino golpeara la mesa y se diera vuelta para verle, dejando lo que estaba haciendo.
"¿Me estas preguntando si quiero ser "la madre" de tus bastardos? No lo haría ni por todo el oro del Vaticano y yo tengo una idea de cuánto oro puede ser" hasta hizo el gesto de las comillas cuando mencionara lo de la madre, en serio, antes de pasar por eso iría a comer comida de Inglaterra con Francia.
"No entiendo porque los estas llamando bastardos a nuestros hijos, no nacieron y ya les estás hablando mal" estaba en serio enojado, él siempre había querido a sus tomatito, bueno les había tenido que exigir para que fueran lo mejor que pudieran ser.
"Pensé que me conocías, porque no voy a siquiera pensar en hijos sin tener algún tipo de boda, aunque sea una como la que tuvo el bastardo chupa té" en serio le estaba ofendiendo que no supiera que eso era lo que le estaba molestando.
"¿Me estas pidiendo que me case contigo?" preguntó en serio sorprendido y se asustó un poco cuando el italiano volviera a golpear la mesa con el puño.
"Claro que eso es lo ¿Qué estoy haciendo? Claro que te lo estoy pidiendo, no tengo un maldito anillo porque no esperaba que me vinieras a apurar" volviendo a escribir esperando que de esa forma el otro se fuera, en serio esperaba que entendiera la indirecta.
"Está bien amorcito, iré a comprar el anillo y en cuanto antes nos casamos para después tener a nuestros hermosos tomatitos" dicho eso le dio un beso en la mejilla y se fue corriendo pero logro escuchar al italiano que le gritaba:
"¿NO ME VUELVAS A HABLAR DE BAMBINI ANTES DE UNA BODA!" pero en serio no le importo, no le había dicho que no.
Todo eso sin saber que el italiano estaba planeando exactamente eso con su amado Doitsu.
Decirles a los jefes de los países lo que estaba pasando con Inglaterra era algo que iba a tener que hacer él mismo. Francia se había ofrecido pero este lo mando a que fuera a la mierda, en serio estaba irritable y el estar con un niño en la panza en serio no le ayudaba, en serio había tenido ganas de dar por terminado el embarazo, hacer un aborto pero no Francio le convenció de que no podía matar a sus hijos y después de una larga pelea, acepto que tenía razón además de que estaba seguro de que podían ser naciones lo que estaba dentro de él y la verdad es que no sabía cómo eso podía afectar a la ciudad o lugar que estuvieran representando.
La cantidad de gritos que recibió del primer ministro fueron tan molestos como las acusaciones que de que estaban haciendo. Por suerte después fue a avisarle a la reina. Ella estuvo muy emocionada con la idea y hasta le pidió que le dejara tocar la panza. Claro que no estaba para nada abultada, porque solo estaba a unos pocos meses de embarazo pero aun así la idea le encantaba.
No sabía cuáles eran los cambios que le iban a pasar pero en serio esperaba poder contar con Francia cuando la cosa se pusiera difícil, cosa que seguramente iba a pasar.
Ya cerré la votación y como se ve por este capítulo, gano el si con 2 votos.
Aquí las palabras:
Inglés:
Wales: Gales
Francés:
Anglaterre: Inglaterra
Japonés:
Doitsu: Alemania
Italia:
Bambini: Niños
