Created by Claudia Medina
Por Claudia Medina
Capítulo 20
Ricky llegó a lo que parecía un escritorio de información, traía puestos un
par de lentes de sol y una gorra de béisbol, una sudadera, jeans y tenis, pero por mas que quisiera pasar desapercibido, su personalidad llamaba la atención, se recargó en el escritorio y con su característica y fría "amabilidad" preguntó:
-Disculpe, señorita- dijo a la chica que hablaba con otra muy amenamente- señorita- dijo en un tono más duro.
La chica volteó e hizo un gesto de desaprobación aún y cuando su interlocutor, sin reconocerlo, le pareció guapo.
-Dígame- dijo en con voz ácida.
-La señorita Sandra Nelly Zam… perdón Garza, me dijeron en el hospital que estaba aquí. Vengo a traerle este paquete. Pero tiene que ser a ella personalmente- dijo al mostar una caja de medicinas que le dio Gloria para que lo dejaran pasar fácilmente.
-Ah, Sandy- dijo la otra chica, está en la tienda 4, en urgencias, está con el comandante, chulo guapote, el mero mero de los papuchos del escuadrón español.- dijo libremente.
Ricardo sintió que la sangre empezaba a circular más aprisa, eso no le agradaba, quiso correr a donde le dijeran para ver quien era ese comandante.
-¿Oye y tu también eres su primo?- dijo burlándose y en forma coqueta.- Es que no se como le hace esa Sandra que siempre la buscan y esta rodeada chavos bien guapos. Yo no sé como le hace, esta bien que no es fea, pero así despampanante no… ¿la conoces?
-No,- dijo para ver que información podía sacarle- yo solo vengo a entregar este paquete y a darle un mensaje.
-Ah- dijo con una sonrisa agradable…
- Pues dicen por ahí que es novia de Ricky Montiel- dijo la otra chica
Ricardo solo bajo la visera de su gorra para no ser descubierto.
-No, ella dice que si tiene novio, pero es uno de la prepa, que se llama Ricardo… pero ve tu a saber si está también bien cuero… si así están los amigos y primos… pues imagínate el novio…
-Pues por lo pronto está bien acompañada del comandante Hernández…
-Hernández ¿dijiste?- preguntó Ricky inmediatamente, una corazonada le vino de repente.
-Si…- contestó la chica asombrada
-¿Dónde está la carpa 4, cuál es? Dímelo ya…- dijo autoritario.
Después que la chica le indicó con el dedo cual carpa era, Ricky quiso entrar sin llamar antes pero se detuvo para escuchar lo que se hablaba ahí adentro. Claramente escuchó la voz de Sandy
-Ya ves lo que te pasa, te pudiste hacer más daño. Ten más cuidado por favor, casi te llevas la mano.- dijo regañándolo.
Ricky trató de entrar pero se detuvo en seco para saber que le contestaba ese comandante Hernández, que algo le decía que era el "Bucles", es decir Fabio Hernández, entreabrió la "puerta" de lona de la carpa y su instinto no estaba equivocado pudo verlo de frente sentado en una camilla y a Sandy vestida con un jumper amarillo de rescatista, de espaldas haciéndole las curaciones.
-Pues de seguro que se quita con un beso tuyo guapa- dijo Fabio meloso con un fuerte acento español.
Sin más ni más Ricardo entró a la carpa, le tiró un puñetazo a Fabio y sin ver la cara de Sandy la tomó del brazo y le plantó un beso. En el fondo se escucharon risas de quienes entraban al lugar y escuchó la voz de quien menos se imaginaba.
-Ricardo- gritó Sandy asombrada, vistiendo un chaquetín blanco -¿Qué es esto?- reclamó al ver a su novio besando a otra chica.
La imagen de la cara llena de asombro de Sandra se nubló al sentir directo en la quijada el golpe del comandante español, lo que hizo que se desequilibrara.
-Por favor, tranquilícense- gritó Sandra mientras la chica trataba de detener a Ricky al verlo que quería regresar el golpe.
-Eres un imbécil Ricardo Salvatierra- dijo Fabio al limpiarse la sangre que salía de su boca- Fabiola es mi novia.
-Perdón Sandy,- dijo Ricky confundido al limpiarse la nariz que empezaba a sangrar- de espaldas se parecen mucho, de hecho al verlas juntas parecen gemelas,- dijo al comparar a Sandy y como único argumento.
Sand suspiró hondo, por un instante no dijo palabra y los demás tampoco, como si hubieran decidido contemplar la situación. El silencio se rompió con la risa de Fabiola.
-Hola Ricardo Salvatierra, mi nombre es Fabiola Finelli ¿me recuerdas de aquella fiesta de navidad en la casa de mis tíos?- dijo la chica en tono divertido haciéndose el largo cabello azabache hacía atrás y aún soltando restos de risa.
-Ahh, ¡Claro que sí! La del baile árabe …- sus palabras se detuvieron al ver la mirada fuerte de Sandra que si hubieran sido puñales lo hubieran herido fácilmente-… bueno es que fue impactante- dijo con una sonrisilla.
- Y soy la novia de Fabio y claro, desde que llegamos no han dejado de suceder esas confusiones, no te preocupes.
-Y ella es su mamá- dijo Sandra al señalar a María Finelli, que lucía su manto en la cabeza.
- Disculpe señora es que…-dijo Ricardo a tratarse de justificar por su acción arrebatada. A lo que María solo respondió cerrando los ojos y haciendo un ademán de que lo debía olvidar.
-Perdón- dijo secamente a Fabio mientras abrazaba a Sandy de la cintura.
-Después hablamos- dijo Sandy seria, ahora había cosas más importantes de que hablar que los celos infundados de Ricardo, aunque ella también sintió el estómago revuelto al verlo pegado a Fabiola.
-¡Sandy!- se oyó una voz de alguien que entraba apresurada, era un compañero de Sandra – te hablan por teléfono del hospital, tu amigo acaba de despertar.
El cuarto de hospital era de por sí ya deprimente, a Ricardo le pareció aún más al ver ahí a su amigo tendido en la cama. Sandy logró que entrara junto con él argumentando que eran parientes. El doctor se dirigió a Alberto y lo despertó.
-¿Cómo seguimos?- dijo sonriente a su paciente.
-Con dolor de cabeza, doctor- contestó El Gato con voz pausada.
-Mire tiene visita, ¿sabe quienes son?- dijo el doctor al sentarse en un banco junto a la cama para observar de cerca su reacción.
Alberto los vio por un momento y después esbozó una sonrisa agria
-No doctor, disculpen si ni siquiera recuerdo como me llamo- dijo el Gato avergonzado.
-No te preocupes, esto puede ser temporal, ¿verdad doctor?- añadió Sandra apretando la mano de Ricardo pidiéndole apoyo.
-Bueno por lo pronto no se apresure, vamos a hacer estudios, vamos a darnos tiempo, vamos a pedir apoyo de algunos colegas para tratar esto aparte de lo físico en forma psicológica. Hasta cierto punto es normal ya que trae un golpe muy fuerte en la zona parietal derecha, el tiempo que estuvo en el agua todo esto hizo que la masa encefálica se haya inflamado, más el tiempo que ha estado sin conocimiento… el mismo organismo toma sus propias defensas… de lo que si estamos seguros es que es un hombre fuerte y que tenemos ayuda superior o que tiene mucha suerte otro no la hubiera librado, ya estamos aquí amigo… así que nos vamos a ir despacio… ¿Lo dejo con sus familiares?
-Si- aceptó más por compromiso con esos dos que se habían molestado en irlo a visitar. El doctor salió no sin antes hacerles una seña para recordarles lo que les había dicho previamente a entrar al cuarto, que no lo obligaran a recordar.
-Yo soy Ricardo, somos amigos pero dijimos que era tu primo para poder pasar.- dijo Ricky al presentarse y sentarse junto a él en la cama. Sandy también hizo lo mismo del otro lado de la cama y le tomó la mano.
-¿Te sientes mejor? ¿Te duele otra cosa aparte de la cabeza? Mueve los pies- dijo autoritaria
Alberto la obedeció- ahora las manos, levántalas- su amigo lo obedeció de nuevo ya que ella llevaba puesto el chaquetín.- la cabeza a un lado y al otro, déjame ver esa herida.- Se acercó para verlo y auscultarle la cabeza de otra vez, tratando de encontrar algo diferente a lo que había visto los últimos tres días mientras él dormía. Alberto al oler su perfume y ver su rostro sintió calidez en su corazón, esa chica definitivamente era alguien importante en su vida aunque no la reconocía. Al ver y sentir su mirada azul fija en su rostro le preguntó dudosa
-¿Me recuerdas?
-¿Eres mi novia?-contestó con otra pregunta. Sandy vió a los ojos a Ricky temiendo una reacción semejante que con Fabio.
-¿Qué te hace pensar eso?- preguntó al tomarle la mano.
-Porque eres muy bonita y me ves con… ¿cariño?- preguntó como quien lanza al tiro al blanco esperando dar en el centro.
-Lo siento hermano- interrumpió Ricky- esta mujer ya está ocupada, es mi novia.
-Entonces eres algo mío ¿no?, mi hermana, mi prima…- preguntó como queriendo decir la respuesta él mismo.
-Soy tu hermana, nos adoptamos hace un buen tiempo…- dijo con voz suave y los ojos casi vidriosos.
-Queremos que cuentes con nosotros… para todo lo que necesites con confianza… de verdad compadre.
-Gracias…- contestó desconcertado el Gato.
La visita duró menos de lo que esperaban y querían pero tal vez fue un alivio, no soportaban verlo así, pensaban que su amigo lo había perdido todo hasta su propia identidad. Lo peor fue lo que el administrador les dijo, que en una semana se daría de alta según el médico.
La casa de los Landeros nunca había estado tan llena de gente, Sandy fue la primer huésped ya que Ana la invitó a quedarse cuando supo la noticia y que Sandy no soportaba llegar al departamento donde vivía con Laura y Alberto. Después fueron las Finelli y Fabio, ya que Roberto Landeros estaba en el departamento de urgencias y no permitió que se quedaran con el demás contingente de rescatistas, así que Valeria ordenó que les prepararan la casita de huéspedes, pero como Fabio y Fabiola eran novios le propuso a María que ella ocupara una de la recámaras y Fabiola se quedara con Sandra y Ana, pero ahora que recién terminaban la cena y tenían como invitado a Ricky, Valeria no quiso dejar ir la oportunidad de hospedar a un miembro de la realiza española, renegado, pero miembro de todas formas, ahora se daba de topes, como pudo rechazar a Sandra, si ellos la hubieran adoptado ella sería su "suegra".
-Podría quedarse, claro si no le molesta a ambos, con el comandante en la casita del jardín- dijo amable a Ricardo.
-Bueno me apena, señora…- contestó Ricky ante la proposición de Valeria
-Solo espero que no le moleste a Fabio, después de lo que pasó hoy en la mañana-
-¿Qué pasó?- peguntó la mujer con curiosidad abriendo los ojos.
-Nada de importancia- dijo Fabio antes que los demás involucrados contestaran.
-Gracias, por su hospitalidad señora Landeros, acepto solo porque no se cuanto se vaya a necesitar con Alberto, gracia es una gran ayuda.
Justo antes de irse cada quien a sus habitaciones llegaron los cuates, con una muy mala noticia, no encontraron por ninguna parte al manejador de Alberto, lo que les dijeron era que se fué en al gira con el matador Elías Cabrera, Marga con mucha pena, mandó decir que ella los apoyaría en todo, ya que El Gato siempre se había portado como un hijo para el matador.
Esteban fue directamente al banco para saber si podía sacar una cantidad de la cuenta de Alberto pero le dijeron que no había ninguna cuenta a ese nombre, cosa que no entendió porque varias veces acudió con él a esa misma sucursal por dinero, sobre todo cuando estaban comprando todo para el cuarto del bebé, todo estaba tan confuso y sin salida siempre se encontraban en el mismo punto y sin dinero que era lo peor. La noticia le cayó como balde agua helada a Sandy no sabía que hacer, no podía dejarlo a su suerte, pero lo que más le dolía era que todavía no se encontraba el cuerpo de Laura.
-Podemos usar la mitad de lo que tenemos en la cuenta Tarzán- dijo Ricky al referirse a la cuenta de banco que Sandy abrió a nombre de los dos para guardar el dinero que le mandaba cada vez que él recibía para cuando se casaran, querían comprar una casa era el objetivo principal, por eso ella se mudó con Alberto y Laura, para ahorrar lo más que pudieran.
Laura siempre se portó como una hermana con ella, la ayudó a comprar algunos libros y libretas cuando empezó el año escolar, era la mujer más organizada y mejor administradora que había conocido, la casa la llevaba como un reloj suizo, superaba los rituales de limpieza y orden del Gato, no había cosa que él pidiera porque ella ya lo había traído o preparado, no había razón para no se encontraran los estados de cuenta de las tarjetas o de la cuenta de ahorro, actas de nacimiento o algo ni siquiera la de casamiento estaba, todo esto según Esteban que fue el que se quiso ocupar de lo administrativo y todo eso, ya que Sandra no soportaría regresar al departamento. Ella prefería estar al pendiente de la salud de su amigo y de la búsqueda del cuerpo de Laura.
Ricardo daba vueltas en su mente de cómo salir de ese problema, lo que no le gustaba era que ver tan mortificada a Sandra, insegura, mas bien perdida-El doctor dice que lo darán de alta en una semana si el sigue bien físicamente, las terapias que necesitará las puede hacer fuera del hospital – añadió Ricky.
-No quería decirles esto- dijo Armando,- pero ayer yo también fui al departamento de ellos y me encontré al rentero y dijo que si no se pagaba este mes iban a sacar todo a la calle, así que decídanse chaparra, si el Gato se va regresar a su depa. o ¿qué?
-No sé Armando, yo ni de chiste podría pagar el alquiler de ese depa, en la colonia del Valle…- dijo casi desesperada, al saber que esa zona era delas más caras en Monterrey.
-Está bien chaparra cálmate- le dijo Esteban
-Si flaca,- dijo Ana- si te tranquilizas, más bien si nos tranquilizamos todos…
Podríamos encontrar más fácil la solución.
Armando se acomodó en el love-sit y le pidió una libreta a Anita, ella le dio una pequeña que traía en su bolsa con hojas rositas y celestes y un bolígrafo forrado con hilazas con sus nombres bordados en un costado y adornado con una pluma rosita. Invitó a los demás a sentarse en la sala en círculo obviamente él con Ana, Ricardo con Sandra y Esteban ocupó el sillón individual.
-Veamos- dijo al tomar la pluma en su mano, la vio- mejor tu anota- le dijo a Ana.- Los puntos a tratar es la vivienda de Alberto, su dinero y quien se va a ocupar de él, ¿Algo más pendiente? – preguntó al levantar las cejas y esperar una respuesta. En eso tocan la puerta y la muchacha del servicio fue a abrir. Gloria y su mamá "Yoyita" entraron después de la chica.
-Buenas noches,- dijo la mujer y poniendo una cara de asombro al reconocer a Ricardo- Ay m'ja, si es cierto…disculpe, pero no le creí a mi hija, que el novio de Sandy era usted… ay, que emoción…¿Puedo darle un beso?- dijo la mujer de unos 45 años, blanca, cabello castaño rojizo y de baja estatura que le hacía ver más evidente su sobrepeso, lo que no le impidió casi volar para llegar hasta donde Ricky estaba parado ya que los tres chicos se levantaron cuando las mujeres entraron. Las risitas casi ocultas de los demás de quedaron ahí, ahogadas por respeto a Gloria y a la misma mujer mayor. Ricardo asombrado de la efusividad solo se limitó a agacharse, más por mantener su cuello en el cuerpo que por acceder, ya que Yoyita se colgó de él para acercar la mejilla que le quedaba muy lejos a sus labios. Ricky esbozó una sonrisa mientras la abrazaba
-Gracias, gracias…- dijo paciente y amable, esperó a que ella dijera su nombre
-Gloria del Carmen Treviño, pero todos me dicen Yoyita- dijo al soltar muy a su pesar a su "presa".- soy la mamá de Gloria, ya la conocía.
-Gracias Yoyita, sí, a su hija, ya tenía el gusto.- exclamó Ricardo con voz paciente.
-Bueno pos m'ja – dijo al referirse a Sandra- venimos a ver como estabas, yo pedí unos días en la Casa-Hogar y vine más también porque la señorita Poly y la Hna. María me lo pidieron… están algo preocupadas por todo lo que pasó, allá `pos no nos dio tan fuerte… estamos todos bien, solo se creció muhco el río ramos, pero pos nadie salió perjudicado- dijo al acercarse a Sandy y abrazarla. Sandy se abrazó a ella como un naufrago a una tabla y lloró un poco, tratando de percibir en los brazos de Yoyita los brazos de la señorita Poly y la hermana María.
Todos se sentaron de nuevo, y siguieron con su conversación inicial porque Ana así lo pidió ya que todos se tenían que levantar temprano al día siguiente. El problema de un lugar para vivir Yoyita ayudó a resolverlo , un primo le rentaba una casa pero ella no había querido aceptar porque era muy grande y no quería estar sola con Gloria, eso también solucionaba el hecho de que Ricardo se opuso a que Sandra viviera sola con Alberto, ahora estarían con las dos mujeres, el horario de ayuda y cuidado de el Gato, se dividió entre los cuates, Ana, Sandra, Gloria y obviamente Yoyita, quien nunca había olvidado la ayuda que Alberto y Sandra les dieron cuando las dos chicas se conocieron en la tutelar de menores y Yoyita estaba en el hospital, y por recomendación de ellos había tenido trabajo en la Casa Hogar hasta ese momento. Aparentemente todo se había solucionado pero Sandra seguía con un nudo en la garganta y el estómago revuelto, no podía creer en la actitud que su novio tomó al decir que ella vivivría con El Gato, "No está bien Sandy, por más confianza que les tenga eso no esta en duda… solo no está bien" "De cuanto acá Ricardo Salvatierra pensaba dos veces y se ponía a meditar que las cosas estaban bien o mal" se preguntaba de un pequeño alto se levantó como un resorte
-¿Qué pasa chaparra? – preguntó Esteban
-Nada, voy por aire fresco… no sé tengo ganas de golpear a alguien- dijo desesperada.
Ricardo salió tras de ella tratando de saber el porque del comportamiento de Sandra. Ella llegó a mitad del jardín y para responder la pregunta de su novio a lo que le pasaba gritando le dijo
-Ya lo dije, tengo ganas de golpear a alguien y no quiero que seas tú. Además estoy enojada contigo… por tus tontos celos.
-Si lo dices por lo de la mañana…ya me discul….
-No … bueno a parte… pero fue tu negativa..- dijo al interrumpirlo
-Pero- ahora fue él que no la dejó terminar su frase- todo se va a solucionar… Yoyita y Gloria… además yo les voy a pasar una mesada para la renta… donde están mis supuestos celos?- dijo al abrazarla
- En que tu respuesta fue negativa cuando dije que yo me haría cargo del Gato- dijo al separarse molesta- somos amigos, el hombre está sin familia, su esposa y su hijo murieron, no tiene casa ni dinero… ni siquiera tiene su vida, perdió su pasado, su personalidad… -dijo llorando- y tu respuesta fue un inmediato no, al solo saber que tu novia iba a vivir con un hombre… y no me salgas con el que dirán por favor…- dijo con un tono ácido.- Ya estoy harta de tus celos…
Ricardo solo tenía la cabeza hacia abajo hizo su clásico gesto de nervios al tocarse la nariz y hacerse el cabello hacia atrás- no son celos… bueno si… el preguntó si tu eras su novia Sandy!
-No lo puedo creer- dijo con un gesto de desaprobación y achicando los ojos negros- El gran Ricardo Montiel, asediado por las mujeres y envidiado por los hombres… celos de inseguridad por su novia completamente común y corriente.
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