Re-subido 29 de septiembre de 2018
Capítulo 19.
Viaje al reino de Tierra.
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Un nuevo día había llegado a Ciudad Aqua; la luz del sol que se proyectaba a través de los muros de hielo poco a poco fue iluminando el gran jardín donde se había llevado a cabo la fiesta y donde solo habían quedado las mesas y los utensilios. Solo en una de las mesas había aun personas que no se habían retirado durante toda la noche.
— Que buena fiesta waa—eructó el somnoliento Tuffnut, que muy apenas se recuperaba de la desvelada y la borrachera.
— Uy, sí… que se repita —balbuceó Ruffnut quien estaba en las mismas condiciones que su hermano y dejó caer pesadamente su cabeza sobre la mesa.
Fishlegs quien también los había acompañado toda la noche había sido el primero en caer y se encontraba sentado en una silla, dormido con la cabeza hacia atrás haciendo que la posición le hiciera roncar horriblemente.
— ¿Se quedaron aquí toda la noche?
Tuffnut, enfocó su borrosa y cansada vista a la chica que le había hablado, era Heather, que con sus manos en la cintura veía el deplorable estado de sus amigos, ella a diferencia de los que estaban ahí, se había retirado a dormir a una de las habitaciones después de unos cuantos bailes con el jorden.
—Sí, estuvo genial. —respondió el inestable y mareado gemelo, aunque pronto cambió su porte y su expresión a una más seria, y como si fuera un padre de familia tamboreó los dedos sobre la mesa. — ¿Y usted señorita dónde estuvo toda la noche?
—Que te importa. —Contestó de manera áspera la vinter haciendo que Tuffnut se dejara caer por el nuevo rechazo.
—Eres cruel Heather, pero me gusta.
La susodicha sólo rodó los ojos con fastidio, y desvió su vista hacia otro lado que no fuera los ojos lastimeros del gemelo, al hacerlo vio que Toothless venía acompañado de Stormfly, aquella chica dragona que le habían presentado rápidamente el día de la batalla.
—Buen día a todos. —Saludó la perezosa Stormfly entre bostezos.
— Buen día… ¿Han visto a Hiccup? —Preguntó Toothless rascándose los ojos.
— ¿Y a Astrid?
—No, no los hemos visto. —Respondió Heather y miró a Tuffnut quien también negó con la cabeza.
—Yo vi que se fueron de la fiesta después de los discursos. —Contestó Ruffnut aun somnolienta con los ojos cerrados y con una marca roja en su frente.
Sin embargo, su estado de lucidez duró tan solo unos segundos ya que después de informar lo que había visto nuevamente se dejó caer en la mesa tan ruidosamente que despertó al rey Jorden.
— ¡¿Dónde estoy?! —Exclamó este exaltado y con el cuello totalmente entumido.
— ¿Qué nadie de ustedes durmió? —Preguntó Toothless al ver el deplorable estado de los que estaban en la mesa.
—Parece que no. —concordó Heather. — Toothless, tal vez Hiccup y Astrid están dormidos en el castillo. ¿Ya buscaste ahí?
—Oh tal vez… alguien los secuestró muajajaja. —Escucharon una voz maquiavélica detrás de ellos.
Los dragones y la vinter se giraron, viendo que era el sonriente Spinel quien llegaba con una muy cansada Gema.
—¿Por qué no te vas a decir tonterías a otro lado?
—¡Claro! Y te llevo conmigo preciosa.
—Ushhh…—rodó Heather sus ojos y optó ignorarlo y darle la espalda.
— ¿Qué hacen despiertos tan temprano? —Preguntó la fatigada Gema.
—Tenemos hambre. —Respondió Toothless. —Y no encontramos a Hiccup ni a Astrid.
— ¿Ustedes no los han visto? —Preguntó Stormfly.
Los hermanos negaron con sus cabezas; sin embargo, en ese momento vieron que del otro extremo Hiccup y Astrid se acercaban al grupo y sólo los apuntaron con sus dedos, al hacerlo los demás se giraron, sorprendiéndose al ver que sus perdidos amigos volvían aparentemente muy felices y tomados de la mano.
— ¡¿Dónde estaban ustedes dos?! —Exclamó Tuffnut haciendo nuevamente su rol de padre protector. — ¿Qué son estas horas de llegar, jovencitos?
— ¿Y qué rayos le pasó? —Preguntó Gema al ver la apariencia que traían, ya que sus amigos tenían ramas y hojas en sus cabellos y ropas.
—Y lo más importante… ¿Son pareja? —Preguntó Spinel apuntando a lo que era más que obvio.
Los recién llegados sólo se sonrojaron y se miraron en complicidad.
—¿Y bien? —esperó Heather la respuesta que era muy obvio pero que ansiaba escuchar.
—No es nada de lo que piensan. —Respondió Hiccup apenado.
—Sí, claro. —Se burló Toothless. — ¿Acaso ya decidieron reproducirse?
— ¡Toothless!
— ¡Astrid! ¿En serio? ¡Qué emoción! —exclamó la soñadora nadder.
— ¡Stormfly! No piensen mal, eso sólo que…—apretó Astrid más la mano de Hiccup.
— No se preocupen, está bien, no mal pensamos… ¡aww!… yo también quiero una novia, de preferencia vinter. —insinuó el sonriente Spinel viendo atentamente a la que tenía a unos pasos de él.
—Sí, claro…—ignoró Heather aquel comentario y se enfocó en sus amigos. —Esto sí que es inesperado, pero después de todo somos un grupo al que no le importa en lo más mínimo esa clase de prejuicios. Si ustedes se aman créanme que los respetamos y apoyamos, me alegro de que se hayan divertido mucho anoche. —terminó con una risita.
—¿Tú también Heather? Que no es nada de eso. —Dijo Hiccup sobándose la sien—Pero bueno el punto… es que ¡sí! Astrid y yo empezamos…
—Lo entendemos. —Interrumpió Heather picaronamente. —No tienen por qué explicárnoslos, sólo sean cuidadosos.
—Que no es nada de eso. —Gruñó Astrid con una vena resaltada en su frente.
—Sí, claro, lo que ustedes digan. —ignoró nuevamente la sonriente vinter y se retiró rápidamente a buscar algo que comer.
Al escuchar la palabra comida, los dragones hambrientos la siguieron al igual que los hermanos y el rey jorden.
—Después hablamos jovencitos. —se despidió Tuffnut siguiendo su caracterización de padre y corrió para alcanzar a su adorado torbellino.
Nada de aquello se lo esperaba la nueva pareja, que quedó boquiabierta por todas las malinterpretaciones y hasta regaños de Tuffnut.
—Unos segundos de mi vida que jamás recuperaré. Eso fue bastante extraño. —opinó el brann
—Sí, y ya pensaron mal. —suspiró la neutral con cansancio.
—¡Nah! Que importa Astrid… que piensen lo que…
—Chuletita, chuletita…—escucharon una vocecilla, luego unos ronquidos muy cerca de ellos.
La pareja de pronto se dio cuenta que no estaban solos del todo, Ruffnut también estaba ahí, dormida, pero hablando entre sueños, en su frente la marca roja había empeorado y si se volvía a pegar probablemente ya le sangraría.
— Pobre Ruffnut, debe estar agotada, debemos llevarla al castillo.
Hiccup no respondió, sólo asintió y se acercó a su aliada vinter, a quien cargó en su espalda para llevarla a un lugar mucho más cómodo; mientras ambos recordaban lo que realmente había sucedido la noche anterior.
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—Entonces… ya quedó nuestra promesa, haré lo posible por cumplirla. —Dijo el sonriente Hiccup aun con su meñique enredado con el de ella.
—Tenemos que cumplirla. —murmuró Astrid con más seriedad.
Ambos se incorporaron para quedar sentados en el piso y tener una mejor posición, al hacerlo Astrid enfocó su vista al fuerte de hielo y exhaló pausadamente con cierto aire de preocupación.
— ¿Qué?... ¿Aun dudas? —preguntó Hiccup pasando su brazo por sobre sus hombros para darle calor.
—No, nada de eso… sólo pensaba que todo será diferente a partir de ahora o al menos para nosotros.
—Eso es cierto…—Rio. — Recuerdo que hasta hace 3 años buscaba a una joven brann con quien estar, nunca me hubiera imaginado sentir esto por ti… por una…
— ¿Neutral? Entonces… ¿yo soy tu primera experiencia? —Preguntó burlonamente.
—Digamos que…¡Que sí!…ya te había contado que nunca fui muy popular con las chicas de mi pueblo.
—Pues que tontas, no saben de lo que se perdieron. —insinuó dándole un coqueto empujoncito. — Pero te comprendo, viviendo en una sociedad prejuiciosa era lo más lógico a pensar…aunque siempre hay sus excepciones, eso siempre decía mi tío Finn.
—Sí, supongo que sí, me esmeré tanto en buscar a aquella chica brann, sin embargo, nunca le agradé a nadie, y creo que era sólo por necesidad, por llenar un vacío, ya que mis intentos de prospectos ni siquiera compartían al menos una misma afición o ideología. Era como una búsqueda inútil.
—Danger una vez me dijo: "Lo que buscas no está allá afuera, sino aquí", supongo que sólo debes hacer lo que tu corazón te dice. —contó Astrid poniendo la mano sobre el pecho de Hiccup, en donde pudo sentir su corazón latir. — ¡Wow! Que palpitar tan fuerte…—susurró asombrada.
— ¿Será porque estoy nervioso? —creyó el sonrojado brann. — ¿Y tú qué me dices Astrid? ¿Te había pasado algo así?
Astrid no respondió, con una sonrisa curvada en su rostro retiró la mano de su pecho y la dirigió a ese tentador cabello castaño que desde hace mucho soñaba con tocar y poder trenzar a su gusto.
Hiccup se sonrojó al sentir los dedos de su amada enredados a los pequeños mechones de su cabello. Parecía que su princesa tenía cierta afición por este ya que también había sentido durante los besos que se habían dado como esta jugaba con él, pero dudaba que ella supiera lo que significaba en su pueblo que le tocara el cabello con tanta familiaridad; ya que ese acto generalmente lo podía hacer su pareja oficial y era considerado como una muestra de amor muy íntima.
—Listo.
La neutral se alejó un poco para ver sus obras maestras, las cuales eran dos trencitas pequeñas de lado derecho que sobresalían por debajo de la oreja. Hiccup las tocó con timidez, a su parecer estaban muy bien hechas y si ella pensaba que así se veía bien así se las dejaría.
— ¿Quieres que te haga más Hiccup? —Preguntó de manera maliciosa moviendo sus dedos como si quisiera apoderarse de todo su cuero cabelludo, por la mente del brann pasó la imagen de que terminaría con trenzas por todos lados si no la detenía a tiempo.
—No, así está bien. —Rio con nerviosismo.
Astrid hizo un puchero con la boca y se aplacó enfocando su vista al fuerte de hielo, Hiccup fue ahora quien la vio de reojo para estudiar sus facciones y cayó en cuenta de que ella se encontraba con el cabello completamente suelto, algo que ahora como la pareja que eran, se le había algo difícil de ver.
—¿Qué pasa? —preguntó Astrid cuando vio que Hiccup de repente bajó su vista con las mejillas sonrojadas.
— Tu cabello —Insinuó apenado evitando verla.
— ¿Qué tiene?
—Está suelto. —balbuceó cabizbajo.
—Ah, pero ahora no estamos con los brann, a nadie le importa, así que puedo hacer esto. —Lo empezó a agitar de izquierda a derecha, moviendo graciosamente los cabellos rubios que se sincronizaban perfectamente para crear un efecto muy hermoso, al parecer del brann.
—Deja de hacer eso. —regañó Hiccup todo sonrojado.
Y como un tomatillo maduro tomó con delicadeza su cabello y lo empezó a trenzar rápidamente.
— ¿Por qué estás tan sonrojado? —preguntó ella sin entender que le pasaba a su querido brann, quien con manos temblorosas trataba de peinarla.
—Déjame. —gruñó este sintiendo que el cabello de ella era tan largo que la trenza que hacía no tenía fin, hasta que por fin llegó al límite de este
—No inventes, te quedó bien fea. —dijo Astrid tocando y viendo la trenza toda mal hecha.
Aun con su trenza en la mano, se volvió hacía Hiccup quien aún estaba con las mejillas encendidas, ¿por qué se comportaba así? Se preguntó, y de repente el flashback de él contándole acerca de lo que los vikingos pensaban del cabello suelto llegó a su mente.
¿Entonces era eso? Sonrió al considerarlo.
—¿Qué? ¿De qué te ríes? —preguntó el brann al ver a su pensativa y sonriente princesa.
—De lo lindo que eres Hiccup. Está bien, sólo a ti te dejaré verlo suelto. —Le dio un beso en la mejilla para fastidiarlo más, sabiendo lo que implicaba eso.
A Hiccup casi le un paro cardiaco con lo que acababa de escuchar, a su parecer iban muy rápido, pero al ver a Astrid burlándose supo que sólo jugaba con él, aunque también había cierta verdad en sus palabras, y no lo rechazaría, después de todo a él también le encantaba, sólo era cuestión de acostumbrarse.
—¡Ya lo dijiste entonces preciosa!, tienes prohibido mostrarle tu cabello suelto a alguien más. —Decretó de manera autoritaria.
— ¡Uy sí!, ¡cómo no! Que miedo… ¿Y si lo hago qué?
—Me conocerás. —Dicho esto se lanzó contra ella para empezar a hacerle cosquillas, Astrid estaba que no se aguantaba de la risa y se contraía debajo de su amante para tratar de controlar la risa.
Era como si nadie ni nada existiera para ellos en ese momento, no había enemigos, no había guerra, podían vivir en paz y ser ellos mismos.
Ambos agotados de tanta risa, se quedaron quietos por unos segundos, Hiccup aun con una parte de su cuerpo encima de Astrid, y esta debajo de él acariciándole gentilmente la mejilla, con tan dulce tacto Hiccup no se resistió y se inclinó hacía ella para besarla y sentirla más pausadamente.
—Eres muy bueno. —Halagó Astrid entre besos.
—Nada mal para mi primera experiencia… ¿No lo crees? —preguntó apartándose un poco.
—Nada mal.
—Tú tampoco lo haces mal… ¿Tú habías tenido una experiencia así? —Volvió a preguntar cautelosamente.
— ¿Un beso en la mejilla cuenta? —preguntó Astrid con fastidio llevando a su mente la imagen de cierto traidor vann.
—No lo creo. —respondió el brann sintiendo celos. — ¿De quién? —preguntó a sabiendas de quién podía ser.
—Nero.
Tal como lo esperaba, Hiccup gruñó por sus adentros, sabía a la perfección que había alguien más detrás de su princesa.
—Sí, lo suponía. Pero lo siento por él, porque ahora tú eres mía, tu eres mi princesa.
—Ushhh… dioses, no me digas así…Me revienta que me digan princesa.
—Entonces… ¿Cómo la debo de llamar su majestad? —preguntó burlonamente. —Testaruda, gruñona, horrible cocinera, pedazo de hielo, hermosa, preciosa, cariño, mi cielo, mi amor, Mi lady…
—¡Ahí, detente! —pidió. —Ese me gusta.
—¿Cuál? ¿Mi amor?
—No la que seguía.
— ¿Mi lady?
Astrid asintió, le gustaba como sonaba ese sobrenombre y no se escuchaba tan débil y frágil a como se escuchaba "princesa".
—Entonces… Mi lady. —Sonrío Hiccup tomando su mano para besarla— ¿Y tú cómo me llamarás?
—¿Pues cómo?... te diré Hiccup, así te llamas.
El brann puso una cara de fingida tristeza al saber que no tendría un apodo bobo como todos los enamorados.
—No te pongas así. —pidió Astrid con preocupación y creyendo su actuación. —Lo que pasa es que me gusta mucho tu nombre muy al contrario de lo que diga Eret, pero ya pensaré en un sobrenombre que no sea "Fogata andante" ¿sí? —rogó haciendo ojitos.
—Está bien. —sonrió Hiccup enternecido. — No hay problema Astrid, tu nombre y en sí toda tu persona también me encanta.
Astrid sonrió rodando los ojos, y se acomodó nuevamente cerca de él para sentir su calor.
—Eres tan cálido.
El brann en respuesta la estrechó más en sus brazos y recostó su cabeza con la de ella.
— Creo que han sido muchas emociones por este día ¿no lo crees? …estoy algo cansado.
—Pues durmamos. —sugirió ella zafándose del abrazo para acostarse en la tierra. —Anda Hiccup acuéstate. —ordenó golpeando la tierra que estaba a un ladito de ella.
—Ah, ya veo… ¿quieres que te mantenga "calientita"? Ya sabes que sólo tienes que pedirlo Mi lady. —ofreció este burlonamente.
—No esperaba menos, eres mi fogata andante… ¿no? ¡Haz tu trabajo! —ordenó dándole la espalda.
Hiccup gruñó, su lady siempre tendría algo con que dejarlo callado, sin embargo, le encantaba que fuera de esa forma, así que se acostó a un lado de ella y la envolvió y apretó entre sus brazos tal como lo había hecho ese día en el barco.
—Que duermas bien Astrid. —susurró en su oído con una sonrisa.
—Duerme bien Hiccup. —se despidió esta completamente sonrojada.
Y con sus seres rebozando de pena y felicidad, cerraron sus ojos para sumergirse en el mundo de los sueños.
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Después de haber dejado a Ruffnut en una habitación para que descansara, Hiccup y Astrid se dirigieron al comedor por ordenes de los reyes de la ciudad para que junto con todos los aliados tomaran el desayuno /comida. Llegando ahí, sólo se encontraban sus dragones en forma de humanos, los hermanos jorden y Fishlegs, al igual que Heather y sus anfitriones y familia.
Una vez que se llevó a cabo el festín vespertino y retiraron a los niños para la siesta, fue tiempo de concentrarse nuevamente en el tema de la guerra.
— Y bien amigos, ¿Cuál es el siguiente paso? —preguntó Eret con seriedad.
—Creo que debemos ir al reino tierra. —Opinó rápidamente Hiccup.
Tanto Fishlegs como los hermanos jorden dieron un grito ahogado con la propuesta.
— ¿Por qué? —Preguntó el regordete sin entender.
—Después de lo que nos contaron sobre lo que pasó en la Ciudad de las nubes, creo que será mejor detener al usurpador del reino tierra antes de que cumpla con su objetivo.
—Yo estoy de acuerdo con Hiccup. —Opinó Astrid.
—Y yo. —concordó Heather. — Además necesitamos la piedra de la tierra. ¿Tienen alguna idea de dónde pueda estar?
—Bueno, tal vez…
Fishlegs se detuvo a pensar detenidamente, tratando de recordar algún lugar en su tierra natal donde pudiera estar y cómo podría estar relacionado con las otras piedras, y reflexionó los últimos descubrimientos: tanto la piedra del aire como la del agua habían sido localizadas en los monumentos de los antiguos líderes, y si aquel factor aplicaba también para su elemento…
—Si mis suposiciones son correctas, creo que ya sé…dónde puede estar la piedra.
—¿En dónde? —preguntó Astrid interesada.
—En el monumento a la antigua líder de los jorden: Krista Amatista, según lo que leído de nuestra historia esa mujer contribuyó enormemente para la paz y estabilidad de los jorden, creo que ahí esta la piedra, además que las anteriores también las encontramos en las estatuas de los antiguos líderes.
—Entonces no hay que perder tiempo, tenemos que ir ahí ¿dónde está? —se apresuró Hiccup a preguntar.
—A unos kilómetros de donde queda nuestra pequeña ciudad, a la mitad del bosque.
—¡Es perfecto! —animó Heather. —Podemos ir ahí primero conseguir la piedra y luego ver la manera de liberar a tu reino.
—Mmm no creo que sea tan fácil. —opinó Spinel no queriendo sonar aguafiestas. —Es decir, ¿quién nos asegura que ese lugar seguirá intacto? Y también ¿qué se supone qué haremos con el desgraciado de Dagur? Ese maldito es muy fuerte.
—¿Da-Dagur? —se pasmó Stormfly al escuchar aquel nombre y quedó petrificada con los ojos afilados, viendo al trio de jordens.
— ¿Stormfly? —llamó Astrid y la zarandeó preocupada.
—¿Estás bien?
Toothless se levantó de su asiento para acudir con su amiga, pero esta no reaccionó a pesar de los intentos de Astrid por que le hablara.
— ¿Dagur?... ¿Dagur Deranged? —fue lo único que alcanzó a balbucear.
—Sí…¿Lo conoces?—respondió Fishlegs extrañado.
Toothless dio un grito ahogado comprendiendo lo que pasaba, aquel nombre ya lo había escuchado antes cuando la dragona le tuvo la confianza para contarle su historia el día que acamparon solos en la isla embrujada.
— Stormfly… ¿Acaso es el tipo que…?
—Maldito ¡desgraciado! —ardió la dragona de la furia que hasta de su boca salió humo. —¡QUIERO MATARLO!
—Tranquila Stormfly. —Pidió Astrid poniendo una mano sobre la de ella para intentar calmarla, y la sostuvo firmemente a pesar de que la dragona ardía. —Estamos aquí contigo, ¡tú ahora eres nuestra amiga!
Al escuchar la comprensiva voz de la neutral, la nadder se calmó en un sobresalto, y preocupada retiró rápidamente su mano de la su amiga.
—¡Ay Astrid! Lo siento, te quemé…—se lamentó cabizbaja.
—¡No, no!… claro que no, no pasó nada…—consoló esta dándole un suave masaje en la espalda.
—¿Ya te encuentras mejor? —se acercó Toothless queriendo también consolarla como Astrid lo hacía.
Stormfly asintió muy apenas, aunque su rostro lucía tanto culpable como frustrado.
—Disculpen… pero no entiendo nada… ¿Qué pasó? —Preguntó Gema y pronto los demás presentes se preguntaron lo mismo.
—Pasa que Stormfly es la ex compañera de enlace de Dagur, ese maldito imbécil la reemplazó hace años por un lobo. —Contó Hiccup también sintiendo el mismo coraje que la dragona.
—Kiba… Ese maldito lobo. —Gruñó Spinel furioso al recordar como su compañero había sido vencido por aquel altanero lobo blanco. —Kaiser y yo los enfrentamos, pero tanto el compañero como el amo juegan sucio y casi no vivimos para contarlo.
—Sí, y ahora con lo que nos contaron lo recuerdo … ¡es cierto! Dagur tenía un dragón, pero de repente apareció de la noche a la mañana con un lobo, ese maldito ¡¿cómo se atrevió?! —bramó Gema furiosa.
—Es Dagur… ¿qué esperabas? —Bufó Fishlegs en el mismo estado.
—¡Entonces vamos contra ese infeliz! —golpeó Astrid la mesa. —¡Recuperemos el reino tierra!
—Sí, por favor. No saben cuánto se los agradecería. —Rogó el rey también dispuesto a hacer lo que fuera por su amada tierra.
—No se diga más, ¡vayamos al reino tierra! —Animó Heather y todos asintieron levantando la mano como el gran equipo que eran.
—¡Sí, tenemos que ir en barco! —secundó Spinel con el mismo entusiasmo.
Un entusiasmo que no fue del todo reciproco al ver al muchacho y a su apenado lobo, quien con su pata tapó sus ojos totalmente avergonzado.
—Lo siento.
—Oh, vamos no se preocupen… —trató Hiccup de seguir animado. —Llegaremos, tal vez algún día, pero llegaremos… es lo que importa.
—Amigos, yo no puedo dejar mi reino por el momento, aunque ganas no me falta de acompañarlos. —Interrumpió Eret. —Yo también lo siento.
—Lo comprendemos Eret, tienes tus responsabilidades. —entendió Hiccup con una leve sonrisa.
—Pero puedo pedirles a mis hombres que los acompañen.
—No Eret, la ciudad y ustedes no pueden quedar desprotegidos. —Aconsejó Astrid. —Buscaremos cómo solucionarlo, no te preocupes.
Instintivamente Astrid llevó la mano a la piedra y la apretó con fuerza, con la idea de que si aprendía a controlarla podría detener a los jorden en el reino tierra sin la necesidad de un ejército.
—De cualquier manera, mandaré a unos cuantos hombres y los apoyaré con un navío. —Insistió Eret. —Ellos los pueden apoyar con cualquier situación que se pueda presentar en el océano.
—Está bien, que nos acompañen. —aceptó Hiccup no quedándole de otra. —Bien, ahora que ya tenemos un plan es momento de prepáranos. ¡Rumbo al reino tierra!
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Durante los siguientes días, el equipo de aliados se dedicó a preparar todo lo que necesitarían para el viaje, desde armas, así como provisiones y demás utensilios, el barco que había sido otorgado por Eret era lo suficientemente grande para que pudieran estar tanto el lobo como los dragones, y gracias a los soldados vann y sus compañeros podrían acelerar el barco lo suficiente como para llegar en cuestión de días al reino tierra.
Aunado a los preparativos del viaje, también había otros problemas que resolver en la ciudad. Después de haber terminado con sus deberes, Astrid se dirigió con Camicazi para consultarle algunas cuantas cosas acerca de la piedra y de los amigos enfermos de Hiccup.
—Traté de curarlo con la piedra, pero no hizo nada.
—Entiendo, pero puede ser porque estabas muy cansada. —Creyó Camicazi pensativa — ¿Has intentado usarla nuevamente?
—No, no he intentado nada, más que nada porque no quiero darle falsas esperanzas a nadie, en especial a Hiccup, es decir, son sus amigos y,… yo no he podido ayudarlo. —se lamentó Astrid apretando los dientes del coraje.
—Calma, no debes dudar. Confía en el poder de la "piedra" —insinuó haciendo unas comillas con sus dedos, pues, aunque no se lo había confesado sabía que había detrás de los secretos de la princesa. —Sabes que tú eres la única que puede hacerlo.
Después de aquella indirecta, Astrid se sobresaltó y se sintió descubierta, pero, dado a que Camicazi sólo lanzaba indirectas supuso que guardaría su secreto, por lo que sólo tomó su consejo y pidió de su ayuda para evaluar entre las dos el estado de Spitelout, no sin antes tener que consultarlo con su novio.
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—Quisiera intentarlo de nuevo Hiccup, por favor. —pidió Astrid sosteniendo la piedra con firmeza.
— ¿Estás segura? —Preguntó este cruzado de brazos
Astrid asintió totalmente convencida de su decisión.
—Yo también iré a verlo. —Dijo Camicazi. —Trataré de averiguar qué es lo que le hizo ese malvado.
—No sabes cuanto se los agradezco a ambas. ¡Vamos entonces!
Hiccup, Astrid y Camicazi se dirigieron a los calabozos, ahí, se reunieron con Eret, Toothless y otros soldados, que ayudarían con Spitelout, el cual en ese momento yacía aparentemente inconsciente en el suelo. No estando muy seguro de si estaba dormido, el brann fue el primero en entrar en compañía de su hermano, seguido de Eret y los demás al final.
—Agárrenlo fuerte. —Pidió Hiccup tratando de hacer el menor ruido posible.
Sin embargo, el solo murmureo provocó que Spitelout abriera sus ojos totalmente en blanco y como una bestia salvaje se levantó gruñendo con la intención de atacar a todos, pero Eret se adelantó y con un golpe en el rostro lo dejó lo suficientemente aturdido para que todos los demás lo sometieran.
—¡Astrid, Camicazi! ¡su turno! —gritó Hiccup mientras sostenía con fuerza el brazo de su amigo, el cual a pesar del aturdimiento forcejeaba y gritaba a sus captores.
Las chicas rápidamente se adentraron y se hincaron una en cada costado del hombre; Camicazi fue la primera en actuar, pasando su mano por encima del hombre tratando de buscar el mal que lo afectaba.
—Cami…—gruñó Eret apretando con más fuerza tanto la cabeza como el brazo izquierdo del hombre. —¿Encontraste algo?
La seid no respondió, se apresuró en tratar de detectar algo, teniendo como primera pista una extraña energía a la altura del corazón, donde posó su mano para analizarla con más detenimiento.
—Tiene el corazón muy agitado.
—Es porque se está moviendo mucho. —comentó la ansiosa Astrid.
—No, el latido no es normal, siéntelo…
Camicazi tomó la mano de Astrid y la posó sobre el pecho del hombre; la neutral se concentró para sentir lo que su amiga quería que sintiera, y boquiabierta detectó un inusual palpitar asíncrono.
— ¿Qué es eso? Se siente como si tuviera dos corazones, uno más débil que el otro. —susurró espantada.
—Y creo que el que se siente más agitado es de ese algo que lo controla por completa. —concordó la seid.
— ¿Qué dicen? —Preguntó Hiccup tratando de mantener quieto al hombre que se movía constantemente. — Entonces hay que quitárselo.
—Hiccup tiene razón, debemos de quitárselo, pero no estoy segura de que sea algo físico, puede ser algo también etéreo lo que lo está invadiendo.
— ¿Qué podemos hacer Camicazi? —Preguntó Astrid con angustia.
—Trata de destruirlo con la "piedra". Pon tu mano en su pecho y concéntrate en acabar con esa cosa.
No muy segura de sí misma, Astrid asintió dando un largo suspiro, con la piedra en su mano y la otra en el pecho del hombre, se concentró en calmar los lamentos del hombre y acabar con aquello que lo invadía. En ese momento la piedra empezó a brillar con naturalidad y como había pasado con Eret sintió una energía que fluía a través de ella y se canalizaba a su mano para finalmente pasar al controlado Spitelout.
—Muy bien, así vas bien. Concéntrate, concéntrate. —Rogaba Camicazi.
Astrid hizo caso, y cerró los ojos e hizo oídos sordos a todo lo que había a su alrededor una vez que logró la concentración total se enfocó en aquel palpitar maligno, cuando lo tuvo bien analizado dio empuje más de la energía que trasmitía y como un cristal que se rompe percibió que aquello que controlaba se deshizo en millones de partículas. Fue entonces que Spitelout dando un gran respiro recuperó la naturalidad en su mirada, para luego caer desmayado.
— ¡Ay no! ¡Lo maté! —Gritó Astrid cuando salió del trance cuando ya no sintió más que un débil latido.
—Tranquila, no está muerto, sólo está dormido y está muy débil. —explicó Camicazi tomando los signos vitales del hombre.
—Con esto ¿crees que ya se recuperará? —Preguntó Hiccup sin dejar de ver a su amigo.
La reina puso una mano sobre el pecho del hombre para sentir su palpitar, ahora sólo sentía el tenue latido, muy débil pero más tranquilo que el otro.
—Sí, creo que ya.
El brann suspiró sintiendo mucho alivio y una carga menos encima de él.
—Supongo que ya no es un peligro… lo llevaremos con el curandero para tratarlo mientras duerme. —comentó Eret. — ¿Intentarán sanar a los demás?
—Claro que sí.
Astrid no perdió tiempo y se dirigió a donde estaba el siguiente brann controlado, seguida de Hiccup y Toothless.
Para el final del día todos los brann controlados habían sido liberados de aquella energía maligna; sin embargo, dado al tiempo que habían permanecido bajo la influencia de esta lamentablemente habían caído en un estado de coma, del cual el curandero les comentó no se sabía cuándo saldrían.
—Y yo que quería hablar con Spitelout. —Se lamentó Hiccup dándose de topes en la pared cuando escuchó el diagnóstico del curandero. —Quería saber qué fue lo que Fogo les había hecho.
—Ya habrá oportunidad. —Confortó la cansada Astrid dándole un masaje en la espalda. —Lo bueno es que ya están bien, ahora debemos ayudar a los que están en el reino de tierra.
—Tienes razón. —Se giró para poder verla—¿Tú cómo te sientes? —preguntó preocupado al verla un poco pálida.
—Con algo de sueño. —admitió ella con una sonrisita. —Pero ya se me pasará.
—En serio te lo agradezco mucho. —besó Hiccup su mano. —Anda, te llevaré a tu habitación y te haré algo de comer para que después duermas un poco.
—Eres tan atento. —se apoyó Astrid en él con una sonrisa.
—Yo siempre soy así, pero más contigo…—admitió Hiccup ayudándola a caminar de vuelta a su habitación.
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Una vez que Astrid descansó lo suficiente y el barco estuvo listo, llegó el momento de partir, tanto los reyes de Ciudad Aqua y algunos pobladores acudieron al muelle para despedir a sus nuevos amigos y aliados.
—Fue un placer haberlos conocido. —estrechó Eret la mano de Hiccup. —Nos salvaron. —Dijo mirando a Astrid a la cual para despedirse tomó su mano y le dio un beso. —En especial a ti. Fue un verdadero placer haberte conocido.
—Igualmente. —Respondió apenada neutral, quien luego enfocó su vista al pequeño y dulce vann que había ocasionado que las cosas hubieran sido más fáciles. —Eret Jr. No llores.
El niño quien se encontraba un paso detrás de su padre se sorbió las mucosidades en un intento de aguantarse las lágrimas.
—Princesa Astrid ¿volverá algún día para casarse conmigo? —preguntó esperanzado.
—Eso no es posible chiquillo. —Interrumpió el celoso brann. —Porque ella es mía.
—No te creo. —ignoró Eret Jr. dejando su actuación de hombre desdichado para gruñirle a su viejo rival.
— ¿Ah no?… tan solo mira. —Hiccup sin previo aviso tomó a Astrid de los hombros y le plantó un beso en los labios. — ¿Cómo la ves?
—¡Hiccup! —Regañó Astrid y le dio un puñetazo "leve" que sofocó al brann del dolor, mientras que Eret Jr. había quedado boquiabierto.
—¡Princesa! —chilló decepcionado.
Astrid se hincó frente al pequeño para quedar a su altura.
—Oh,… lo lamento pequeño, pero la verdad es que estoy con él y a pesar de cómo es me gusta mucho… pero algún día sé que encontrarás a esa persona a quien vas a querer y también que será más joven. ¿Puedes confiar en eso? —Le dio un beso en la mejilla para despedirse de él.
—¡Sí, claro que sí princesa!
Eret Jr. estaba que se le salían las lágrimas de la felicidad y asintió a todo lo que le dijo Astrid, mientras que Hiccup hizo berrinches reclamando el por qué lo había besado, cosa que hizo que se ganara otro golpe en el estómago.
—Nos mantendremos comunicados por medio de los compañeros acuáticos de los vann, si tengo la oportunidad nos reuniremos de nuevo. —Avisó Eret.
—Será un placer. —murmuró Hiccup aun adolorido.
—También cuidaremos muy bien de sus amigos brann. —Prometió Camicazi.
—Se los agradecemos. —asintió Astrid con una sonrisa. —Nos vemos.
Y con una última despedida de sus nuevos amigos y del pueblo que los acogió amablemente dieron marcha al viaje que los llevaría al reino tierra.
.
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Mientras tanto en Berk.
Fogo como todos los días estaba en el lugar que le correspondía como jefe, sus pensamientos no lo dejaban en paz, aun recordaba cada detalle de lo que le había hecho a cada uno de esos hombres y dragones que eran fieles y otros que se resistían.
Impaciente, esperaba noticias del dragón mensajero que había enviado con ellos; ya habían pasado algunos días desde que los hombres habían partido rumbo al reino de agua, por lo que ansioso esperaba el reporte.
Pero conforme pasaban los días, más perdía la paciencia, de la frustración partió en dos el lápiz de carboncillo que sujetaba en sus manos, estaba desesperado, gruñía entre dientes, lo único que quería es que alguien llegara y le diera el aviso sobre su victoria de la cual estaba muy seguro, pues con la traición de Alvin y algunos vann todo sería más sencillo, pero nada.
Y mientras esperaba, su mente lo llevaba una y otra vez a los días posteriores de que Drago le entregara los pergaminos con la técnica de manipulación del ser, así como todo lo que le hizo a los inocentes berkianos.
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—Para llevar a cabo la" manipulación del ser" se debe controlar el corazón mediante un implante llamado: "semilla", la semilla se crea a partir de una piedra mineral de azabache la cual debe ser contaminada con la energía del manipulador quien deberá repetir el siguiente hechizo:
"¡oh, mi bendito hermano! debes hacer mi voluntad y obedecer a todo lo que te ordene, ahora tú voluntad me pertenece."
—Suena sencillo. —susurró al terminar de leer el procedimiento.
Teniendo en cuenta de lo que necesitaba, lo primero que hizo fue conseguir el famoso mineral azabache el cual era conocido por ser una fuente natural de transmisión de energía, según la seid que lo había escrito. Cuando junto todos sus ingredientes, el malvado Brann intentó aplicar la técnica sobre un joven vikingo, sin embargo, pese a lo sencillo que parecía el hechizo no había logrado controlar al joven brann, quien solo había terminado desmayado por la tremenda golpiza que le propinó.
—¡Maldición! ¿Por qué no funciona?! —refunfuñó tirando los pergaminos.
—Porque eres un idiota. —La tenebrosa voz de Drago detrás de él volvió a sorprenderlo una vez más.
—¡¿Dra-drago?! —exclamó el gemelo espantado.
—Te dije idiota ¡que supieras interpretar las escrituras!
—He hecho lo que dice el pergamino al pie de la letra, Drago, pero esa basura no sirve. —se excusó este poniéndose al tú por tú con el cadáver.
—Claro que funciona hermano, peor como eres tan débil como para dar la energía que se requiere a esa piedra. —insinuó con repugnancia. —¡Sólo piensa estúpido! ¿Cómo crees que los neutrales le brindan energía a las imitaciones de piedras?
Fogo tragó saliva sin saber qué contestar, pero lo pensó y sabía que de alguna manera transmitían energía de la piedra original a las imitaciones.
—¡Con voluntad, estúpido! —se respondió Dragon con un gruñido y le arrebató la piedra. —¡Mira bien imbécil! Te ensañaré cómo se hace.
Con la piedra en mano Drago convocó de su energía la cual tenía una coloración oscura y densa, envuelta en aquella energía, la piedra que tenía empezó a fundirse como si de hierro se tratara hasta evaporarse y concentrarse en una esfera gaseosa.
—Manda a traer a alguien, no cualquiera, alguien que sepas que es fuerte.
El muy obediente de Fogo asintió y rápidamente mandó a traer al más rebelde de los vikingos de Berk. Sus secuaces no tardaron en llevarle al perfecto candidato para tal experimento.
—¡Maldito Fogo! —bramaba Spitelout quien se encontraba encadenado de pies a cuello como si de una oruga metálica se tratara. —¡Me las pagarás maldito!
—¡Cierra la boca! —ordenó Fogo harto de sus quejidos.
—Maldito. —Escupió Spitelout.
—¡Hemos dicho que te quedes quieto! — Ordenó el espeluznante Drago apareciendo frente a él con los ojos rojizos.
El mayor de los Jorgenson de la impresión quedó anonado con el ser putrefacto que aguardaba a un lado del enemigo.
—Por fin se calló, tú serás el primero.
Drago se le empezó a acercar sigilosamente y con un movimiento rápido golpeó el pecho del hombre con la mano en donde tenía la masa de energía gaseosa. Con tremendo golpe, Spitelout dio una grito de dolor, pero aun más cuando sintió algo dentro de él que le apretaba el corazón y poco a poco se hacía del control de su cuerpo.
—Malditos, ¿qué… me… han… hecho?
— "¡Oh, mi bendito hermano! Debeshacer mi voluntad y obedecer a todo lo que te ordene, ahora tú voluntad me pertenece." —Recitó Drago susurrante.
Una vez recitado el hechizo, Spitelout empezó a tener espasmos que no podía controlar y convulsionó violentamente durante unos segundos hasta que se detuvo abruptamente sin dar alguna señal de vida.
— ¿E-está muerto? —Preguntó Fogo precavidamente.
En ese momento Jorgenson abrió los ojos, los cuales estaban totalmente en blanco, y ya no se movió o quejó, Drago entonces se deshizo de las cadenas que lo aprisionaba para ponerlo a prueba.
—Levántate esclavo. —ordenó demandante.
Spitelout se levantó sin mencionar nada.
—Esclavo, convoca tu fuego interno.
El hombre entonces levantó su mano y convocó una pequeña llama en la palma, Fogo estaba sin palabras, sonreía cínicamente al ver que su hermano había logrado controlarlo.
—¿Ya entendiste? Es así como lo haces. —finalizó Drago dando por terminada la lección.
—Es impresionante…pero son muchas personas, ¿cómo lo haré uno por uno?
—¡No seas idiota!… más vale que empieces a pensar en grande. —Regañó el cadáver. —Haz lo que tengas que hacer.
Drago se retiró sin decirle nada más dejándole fe sirviente a Spitelout que, carente de emociones lo obedeció en todo.
Fogo entonces, siguió su propio camino, y después de haber practicado lo suficiente y haber podido lograr hacer lo mismo que había hecho el cadáver, se dispuso a pensar en grande.
Y un día, cuando una idea en grande llegó, mandó a llamar a los nuevos reclutas, súbditos fieles, unos cuantos dragones y algunos prisioneros al gran salón con el pretexto de darles un aviso.
Los presentes en el gran salón vieron que el jefe tenía una gran cantidad de piedras azabaches enfrente de él, y pensando que se trataba de una recompensa aguardaron con paciencia a que les dieran las nuevas.
—¡Amigos, nuevo reclutas y prisioneros! —Gritó Fogo con malicia —¡En unos días deberán partir a una batalla en el reino de agua, por lo que les entregaré un regalo muy especial!
Los súbditos empezaron a murmurar felices entre sí.
—¡Les daré la habilidad de evadir la neutralidad!
Los presentes exclamaron asombrados por el regalo que les daría su jefe, así que sin sospechar nada, los súbditos y reclutas se dejaron bendecir por este, mientras que los berkianos sólo estaban expectantes de lo que les fuera hacer ese hombre.
Fogo levantando las manos por encima del montículo de piedras empezó su meditación para convocar la energía necesaria para fundirlas, las piedras fundiéndose pronto con tal energía negativa formaron una densa y oscura niebla que invadió el suelo del recinto. La gente se empezó a asfixiar con el gas y comenzaron a toser frenéticamente al mismo tiempo que sentían por todo su cuerpo que algo los empezaba a invadir
— "¡oh, mis benditos hermanos! Deben hacer mi voluntad y obedecer a todo lo que les ordene, ahora su voluntad me pertenece sólo a mí." —Recitó desquiciadamente Fogo, viendo sin tacto alguno como todos perdían su voluntad.
Las personas que peleaban por quitarse esa sensación empezaron a retorcerse en el suelo tal como había pasado con Spitelout hasta que finalmente se quedaron quietos una vez que la niebla se disipó por completo.
—¡Levántense esclavos!
Con un grito victorioso por parte de Fogo, la desmayada multitud comenzó a ponerse de pie con la mirada totalmente perdida, todo había salido a la perfección-
—Preparen todo para irse al reino de agua.
Con la última orden dada, la multitud controlada obedeció al hombre y se retiraron del lugar para prepararse e ir a la batalla.
.
.
Fogo despertó en un sobresalto después de haber soñado nuevamente con el pasado. Parecía como si fuera su conciencia reclamándole o algo por el estilo, aunque poca importancia le daba.
Debido a que estar encerrado en la cámara del jefe sólo lo hacía recordar cosas del pasado, salió momentáneamente para hablar con uno de los pocos generales que quedaban para preguntar sobre alguna noticia de la batalla contra el reino de agua; sin embargo, al no tener noticias nuevas decidió mandar a un espía que contactaría con su aliado Alvin para saber qué había ocurrido en aquel lugar.
Continuará.
Re-subido 29 de septiembre de 2018
Comentarios 2015
Espero que les haya gustado más las escenas de los tórtolos que bien se me olvidó en el anterior capítulo decir que ya habían formalizado la relación, no me nace querer escribir cosas como el ¿Quieres ser mi novia? Eso ya lo hice en mi anterior fic XD.
Ahora si con la sección de comentarios y dudas.
Nesari 22: pues creo que la actitud de Astrid es la que la hace ver como si no fuera de ayuda, por eso es que debe tener más confianza en sí misma, pues ya viste que la relación es pública y hasta pensaron cosas de más. Saludos.
Ana Gami: Que bueno que te gusto el capítulo y el nombre de la bebé XD, el otro estaba horrible, gracias por hacerlos recapacitar XDD. Saludos a ti también.
Hiccstrid: Muchas gracias por tu comentario me alegra que te haya gustado y espero que pase lo mismo con este. Saludos.
The ridel sel: XD tranquila con la hemorragia nasal y eso que apenas están empezando, lo que les falta XD, creo que todas en este fandom si tienen alguna hija la llamaran Astrid yo lo haría XD, espero pronto leer también tus fics. Saludos.
Videl SS: Que bueno que te gusto, la espera valió la pena, eso creo, espero te guste el nuevo capítulo. Saludos.
Steffani: Toothless siempre yendo directo al grano tal como paso también en este capítulo. Saludos.
Fanatico Z: Los celos siguen por parte de Hiccup XD, la verdad no se me ha ocurrido una manera de poner celosa a Astrid, porque predominan muchos hombres en la historia. Saludos.
SAM ARCHER: si reconocí la canción, prefiero la de First Kiss creo que así se llama, espero que tengas suficiente insulina después de todos los momentos Hiccstrid XD, Saludos.
Vivi ntvg: Lo que habló con Gothi fue más o menos de lo que le oculto a Camicazi (formulando teorías), si van a tener sus problemas eso no lo niego, después de todo es una guerra. Saludos.
Kisttanna: Que bueno que te gustó y espero que este también. Saludos.
Astrid Amezcua: Ok, al que este despierto para que pase el anuncio que espero que les haya gustado todo lo nuevo del capítulo y todos los momentos Hicctrid, alguien tiene que dar el mensaje no?, XD saludos al equipo.
Gaby Chanii: Drama Girl espero que la paciencia haya dado sus frutos te hay gustado el capítulo XD, (aumentando el dramatismo)Saludos.
Leris: Pues tuvieron su modo de resolver las cosas y ahora sí son una pareja oficialmente, aunque se den de golpes o al menos Astrid. Saludos.
Argor: Una declaración muy rara, ya sé, pero considerando sus actitudes la consideré la más apropiada, la verdadera guerra ni inicia aun no han visto lo peor de ella, según yo. Saludos.
Vanesa Veltran: Que bueno que te gustó el capítulo, que la espera haya rendido frutos, espero sigas disfrutando del fic. Saludos.
Nina: Gracias por el review, espero lo sigas disfrutando. Saludos.
Jessy Brown: no te preocupes, Que bueno que te gustó todo el capítulo fue un placer escribirlo, Nero tomara otra decisión cuando se entere de la nueva relación ya lo leerás. Saludos
Hillary Lopez Perez: Que bueno que todo el capítulo te gustó XD, todos se alegran por el nombre nuevo del bebé XD. Saludos.
Jessi: Que bueno que mis intenciones de hacerlo azúcar amargo funcionara, que luego me da cosa escribir como que muchas cursilerías, espero que este no haya tenido mucha azúcar XD. Con respecto a los que controlaron pues ya encontraron el remedio, pero falta que despierten, Spitelout no pudo advertirles. Saludos.
Viviton: Milagro…ntc, que bueno que sigue siguiendo la historia como quiera, tal vez hayan algunos momentos más de los dragones ahora que Stormfly vuelve a sus orígenes. Saludos
Anastasia: Ya sé que fue resumido pero la verdad no quería entrar en el cliché de "Se desmaya alguien la atrapa" y todo eso, eso ya lo hice en mi fic anterior y me prohíbo a mi misma hacer las misma escenas porque luego no saldría de lo mismo, aparte que Alvin también me dio igual como villano XD, soy mala . Saludos.
Maylu Liya: Atacaste con doble de fuerza jajaja aplausos XD, sólo contestaré algunas xD porque vez doce dedos… de seguro andas ebria, podrás sobrevivir… respondiendo como Toothless…no lo sé, serás que estas vieja…tal vez. XD. Saludos.
Ary: Que bueno que te gustó el capitulo y pues sí algunos mejor actúan mejor que hablar, a veces resulta más satisfactorio XD, y no fuiste la única que pensó en los hotcakes pero no pasó nada XD. Saludos.
HeiMao3: gracias por el review y la crítica constructiva, es un placer leerla de parte de ti, de acuerdo a tu comentario te sumo a la lista de las que me han dicho que han llorado por Danger, no fue mi intención matarlo, bueno en realidad sí XD, con respecto a los aliados rechazados me encanta que lo hayas notado porque luego se hablará de eso. El momento Hiccstrid, a mí también me gustaría por el momento vivo de mis fantasías XD. Ahora fue la relación odio amor, me encanta ese tipo de relación. Saludos.
MeimiCaro Chan: XD supongo que seguirás muriendo de amor XD, espero te haya gustado el capítulo nuevo. Saludos.
DragoViking: Hola, gracias por el review. Ya se hizo presente y ya no volverá a desaparecer a menos que se me ocurra algo malvado. XD Saludos.
Navid: Así es, ya se pondrá más emocionante según yo, ya que estos tórtolos están más unidos. Saludos.
Danno: Espero te haya gustado el capítulo. Saludos.
Abigail: ¿? Saludos.
A los nuevos seguidores, favoritos y lectores anónimos gracias y hasta la próxima. Saludos.
10 junio 2015
