Lo Oculto tras la Máscara Ámbar
El escenario vuelve a cambiar, vuelve la sensación de zambullida.
Esta vez reconozco el punto de destino, pero no encuentro ningún tipo de relación conmigo.
Estamos en el denso bosque, en la parte alta de Misaki. No he venido aquí demasiado a menudo, pero sí lo bastante como para reconocerlo a simple vista.
Un pequeño claro del bosque, alejado de la vista de todos. Allí se reúne un pequeño grupo de 4 personas en torno a una tumba.
Akiha, Hisui, Kohaku.-san y… Sensei.
Akiha, Hisui, Kohaku-san… No recuerdan a las que deje atrás en la Mansión de los Tohsaka hace solo unas horas. Años de sufrimientos se reflejan en sus ojos y en sus rostros, y aunque siguen siendo bellas, es la belleza de la flor que se marchita. La llama vibrante ha desaparecido de los ojos de Akiha, el calor vigorizador de Hisui, la chispa renaciente de Kohaku…
Sensei se mantiene alejada de las otras, observando como ellas presentan sus respetos. Parece querer decir que no puede convencerse a sí misma para hacerlo.
Kohaku, la que parece tener la misma edad que la que deje atrás, comienza a pasear por la escena, mirando sus rostros, vuelve a hacerme un gesto para que me una a ella.
"Este es un recuerdo muy irregular del mar del inconsciente. Una de las costas más alejadas que habita en un sólo corazón, el de la maga verdadera Aoko Aozaki. Este es el peor final posible. El final sin esperanza de Shiki Tohno. Aquella que sentó las bases de lo que tú-nosotros eres-somos es la maga Aoko Aozaki, aquello que sentó las bases de tú-nuestro ser fue este momento."
Lentamente nos apresuramos al centro del claro donde reposa la tumba blanca. En ella un simple mensaje grabado:
"Shiki Tohno
Tan inmerso en la muerte que el amor no pudo tocarlo".
Las palabras me dejan helado, durante un tiempo no sé como reaccionar. La brisa, imaginaria o no, aquí me resulta demasiado fría.
Mi acompañante me mira. En su mirada no hay comprensión, compasión, reproche u odio. Sólo un vacío sin fin.
"Ya lo intuías-intuíamos, ¿verdad? Nunca has-hemos sido tan tonto-s como otros te-nos han considerado. Sencillamente, eres-somos conscientes de que vivir con pequeñas mentiras es más llevadero que cargar con la verdad. Por eso aceptaste-aceptamos vivir detrás de esas gafas, por eso aceptaste-aceptamos vivir con el apellido "Tohno". Aoko Aozaki vio a Shiki Tohno, tan odiado que su-nuestro cadáver fue aceptado sólo en medio de un claro del bosque, pero también vio el amor de Akiha Tohno hacía Shiki Nanaya y pensó-pensará que puede-podría juntar las piezas."
"Sensei."
Sí, a veces he pensado en la fuerza de las palabras de Sensei ese verano que nos conocimos. Como si no hubiera estado intentarme convencer sólo a mí, como si sus palabras intentaran alcanzar a alguien más.
"Pero eso es todo lo que pudo conseguir, sólo una hermosa máscara con la que cubrir este evento, incluso un "milagro" tiene ese límite. Si tú-nosotros te-nos quitas-quitamos la máscara, este será nuestro fin eventual. La magia se desvanecerá."
Me quedo mirando a la tumba. El objeto que me amenaza desde mi pasado, que me espera en mi futuro.
Mi respuesta aún no está lista o simplemente no tengo ganas de darla aquí., para demostrar que estoy listo para el siguiente viaje, le tiendo mi mano a Kohaku-san.
Ella vuelve a poner su mano fría sobre la mía. A nuestro alrededor un nuevo escenario nos envuelve.
Este es, sin lugar a dudas, el lugar más hermoso que he visto en mi vida. Un lago de aguas cálidas que me llegan a la altura del tobillo. Aquí el agua no se encuentra estancada, siempre fluye en constante movimiento, pero con equilibrio, no hay torrentes, no hay peligro. Todo está como debe estar. Aquí las plantas poseen colores muy vivos y mariposas doradas vuelan con total libertad.
Lo más extraño de todo es que no encuentro a mi acompañante por ninguna parte.
"Esta tendrá que ser una visita muy corta, me temo."
La voz me llega muy lejana. Como el eco de un eco.
"Este lugar es la residencia del guardián luminoso, donde la parte mas positiva de la humanidad guarda su bien más preciado. Es el lugar donde mi voz y mi voluntad son más frágiles. Cualquier humano que entre aquí, que se bañe en estas aguas, verá que no está solo, que hay esperanzas, que su fe se ve compartida. Entonces déjame hacerte una pregunta, Shiki Tohno… ¿Te proporciona a ti paz este lugar?"
Puedo sentirla, la esperanza aquí lo impregna todo, aquí la felicidad parece condensarse en un estado líquido. Penetra en mí con cada bocanada de aire. Puedo sentir un mensaje que esta claro en cada sonido; "No estás sólo, confía en tu verdadero yo, sigue el camino correcto". Y sin embargo…
No puedo sentirlo como verdadero. No, verdadero no es la palabra. Todo lo que pasa aquí no es falso de ninguna manera, pero su auténtica realidad es la de un grito en el desierto, la de un árbol que cae en el bosque. Yo puedo decir esto y quizás yo sea el único. Recuerdo una vez que Senpai intentó explicarme la naturaleza de mis ojos. Ella aseguró que me conecto a algún tipo de verdad superior de la que puedo obtener información sobre el fin eventual de un objeto. Esto esta limitado por la capacidad de información que mi cerebro es capaz de procesar. Sí, algo como eso era.
Entonces, incluso si esto es simplemente un sueño, puedo verlo. La fragilidad de este hermoso lugar. El camino correcto es ahora mismo un puente que se desmorona. El precioso lago esta lleno de líneas.
"Grandes ojos, ¿verdad? Capaces de cortar el dorado velo de palabras para percibir la salvaje y cruel canto que lo inunda todo. Es duro… muy duro, lo sé-sabemos, escuchar la voz del caos central. Y sin embargo… la vida… los sueños… las esperanzas, ¿de dónde vienen y hacia dónde van cuando terminan? Cosas sin valor como esas… podrías destruirlas si quisieras."
"He oído a mucha gente actuar como si pudieran entender estos ojos y fallar en el intento. Pero tú… ¿tú eres yo y aun así eres incapaz de entenderlo? Este lugar no está hecho ni para ti ni para mí. ¿Por qué no terminamos de hablar en otra parte?"
Noto el contacto de los dedos de la no-Kohaku-san incluso cuando ella permanece sin cuerpo. El frío que recorre mi cuerpo, la sensación de ser arrastrado por una corriente demasiado fuerte como para resistirse. Y luego la sensación de una frenada brusca antes de llegar a otro lugar. Antes de volver a experimentar el calor.
El calor es adormecedor, entra por todas las rendijas de mi alma, suprime el dolor de mis heridas y calma las dudas de mi mente. Es el calor que proviene de mi mayor pecado, la esperanza vacía.
"Este lugar es donde culminan todos los pensamientos de Tohno Shiki. El lugar que te-nos conecta con el vacío y la paradoja, la razón nacida de la sinrazón. El motivo motor oculto tras el velo. El primer paso de un camino oscuro, debe empezar aquí."
La habitación cambia, Recorrido completo, he vuelto al inicio. Aquí me esperan Arcueid y mi hija, dormidas cómodamente en el sofá. Sus lentas respiraciones acompasadas son lo único que rompe el silencio. Su presencia la que causa un calor que nubla mi mente.
"Este lugar… Esta pequeña fracción de Ygiroth, es como se la percibe. Los conceptos del bien y el mal no se le aplican, es completamente incolora. Esto es una verdad. Con el tiempo, podrías-podríamos adaptarte-adaptarnos a este lugar, conocer el nombre de la niña, verla crecer y convertirte en un guía anclado al mundo de los sueños. Ese es un camino abierto para aquellos que han visto más allá de lo que está permitido a los mortales. Es una elección."
La mirada se dirige hacia la niña y el dolor oprime mi corazón. Sí, es peligroso precisamente porque es preciado.
"Hay otras opciones por supuesto. Puedes escapar de este lugar, puedes volver al mundo y luchar, pero toda la dirección de tu existencia me pertenece, me pertenece como pocos me han pertenecido antes. Nacido y alimentado en la perdida de Akiha Tohno, tus-nuestras bases están establecidas en el ciclo de la quinta. El camino que sigas esta marcado por mi sombra, aquellos que anhelan deseos perdidos son míos. Si intentas-intentamos volver, tus-nuestras pisadas contaminarán el camino dorado."
"¿Estás intentando atraparme con palabras no es así, Kohaku-san?"
El ser con la forma de Kohaku-san deja escapar una pequeña risita.
"Ni siquiera resulta demasiado difícil. Demasiados pensamientos reprimidos, demasiadas falsas verdades. No hay necesidad siquiera de ser demasiado agresiva, tu sombra se proyecta muy larga, Tohno Shiki."
Dejo escapar un largo suspiro, si puede que sea así. No es algo a lo que pueda hacer frente ahora.
"Si, si… Todo cierto. Me has atacado con nada más que la verdad, por eso no tengo defensa posible. Ninguna es la verdad completa, aun así, es cierto que si mi existencia ha tenido una inclinación, ha sido una que solo ha provocado daño a aquellos que he querido. No por eso he dejado de ser querido, no por eso he dejado de amar. Pero si afirmas que incluso eso esta sometido a tu influencia, entonces es cierto que esta existencia, la mía, la de Shiki Tohno, la de Shiki Nanaya, ha sido solo Muerte. Si estoy equivocado en todo eso, quizás no tenga salvación alguna, pero…"
Y en este momento soy yo quien sonríe a ella, pues ese mayor defecto que ha intentado ocultar todo el rato es para mí, más que claro.
"Esa sólo sería mi respuesta en cualquier otro lugar. Tus trucos no funcionaran ahora, no aquí, no ante mí. Intentas convencerme de que soy tuyo, pero tú ni siquiera te perteneces a ti misma. Crees ser el miedo y el terror, pero nada en t es verdadero, ni siquiera eso. ¡Yo me he encontrado con la verdad! ¡Percibí la silueta roja más allá de la luna! Si crees estoy atado por tus reglas veamos hasta que punto eres capaz de extender esos tentáculos."
Ella vuelve a sonreír. Esta no es una sonrisa de superioridad, como la anterior. Es una sonrisa.
"Ser más negro que la oscuridad ¿Es esa tu-nuestra respuesta?"
"Es por lo que apuesto."
"Apostemos pues. Alma y destino, un mínimo aceptable ¿Regresarás pues? ¿Aun teniendo aquí todo lo que deseas? ¿Aun cuando nada más volver aguarda un obstáculo insalvable?"
El último vistazo es totalmente inevitable.
Duele tanto porque el deseo es profundo…
"Regresaré. Aunque este sea mi deseo, no es la conclusión que espero alcanzar."
Ella me mira a los ojos con los profundos ojos ámbar de Kohaku. Arrancándome la verdad escondida.
"¿Así que también eres-somos consciente-s de eso? Bien, mejor de lo que esperaba. ¿Partiremos ya, entonces?
Si vuelves-volvemos, es necesaria la premura"
Miro a mi alrededor y no encuentro la calma. Aun no estoy listo.
"Me gustaría pedirte dos favores antes de marcharme."
Ella abre las manos en un gesto inocente, pero que hace parecer al kimono de Kohaku como la túnica oscura de un mago de cuento.
"No esta en mi naturaleza negar los deseos de los humanos."
Suspiro profundamente. Este es un error.
Pero uno inevitable.
"No quiero olvidar nunca esta imagen."
"Por supuesto, por supuesto…"
El segundo…
"Quiero un nombre, algo tuyo que me pertenezca."
El rostro de Kohaku esboza una mueca de sorpresa.
"Eso es un no-no Shiki-san. Hay cosas que simplemente no se le pueden pedir a una señorito. Pero te daré algo… Soy el Segundo de Seis, es lo más verdadero que puedo darte."
Puedo empezar a notar como me despierto. La sensación de que alguien sacude un cuerpo que aún no ocupo.
"Adiós, Shiki-san. Te diría 'Nos volveremos a encontrar', pero en realidad nunca nos separaremos."
