Disclaimer I: Todos los campeones (ejemplo: Amumu) dentro de ésta historia pertenecen a la compañía/empresa Riot Games, Inc. Yo sólo soy una persona que crea ésta historia en base a el mundo de League Of Legends.

Disclaimer II: Todos los nombres de invocadores o el nombre de el protagonista dentro de ésta son creaciones mías. En cuyo caso un autor "x" con una historia "x" contenga mis mismos nombres o personajes, es pura coincidencia.


Capítulo VI: Aventuras. - Parte 2: Su nueva habitación.


En la actualización anterior, como recuerdan Nakt tuvo una pequeña charla con Fiora. Veamos que le sucede hoy...


Mientras Nakt rondaba por el jardín de el Instituto de Guerra.

-Wow.- Fue la simple expresión de el muchacho al ver tal estructura.

Contemplando un poco su, ahora, nuevo hogar, Nakt comenzó a entrecerrar sus ojos con la esperanza de poder descifrar los materiales de tal estructura que era el Instituto. Todo la Academia de Guerra se encontraba constituida en su gran totalidad por columnas de piedra. Los adentros de la misma se encontraban conformados por ladrillo y las paredes exteriores, también de la misma, por piedra caliza. -básicamente el tipo de materiales en que estaba constituida la Academia eran los mismos que se utilizaban en la antigua Grecia-, y un ambiente de magia invadía el lugar, todo provocado por la auras de los demás campeones. Desde gente encapuchada hasta campeones caminaban por el lugar, obviamente los campeones se encontraban en grupos. Y los que no se encontraban en algunos grupos, eran más que nada o, los que no pertenecían a ninguna facción, como por ejemplo Ryze, o los que no estaban muy de acuerdo con sus facciones o preferían estar solos. Uno de ellos puede ser el ejemplo de Teemo. Que en si aunque el sea de Bandle, es un yordle solitario.


Como era de costumbre, dentro de la liga se había establecido que con la llegada de un nuevo campeón, los combates dentro de los Campos de la Justicia se irían a suspender. Ésto era por el hecho de que los invocadores de alto rango debían dar esas "vacaciones" a los campeones, para así, de esa manera, poder:

Buscar una habitación que tenga todas las necesidades, requisitos y comodidades para el dicho campeón.

Por otro lado, también con esos días se aprovechaba a hacer el no tan típico papeleo. Ya que aunque no se quisiera, la burocracia y los caprichos en Runaterra existían. Mucho Runaterra de la Tierra no se diferenciaban.

Y por último, también con esos días de "vacaciones" -aunque para los campeones esos días que se daban con la entrada de un nuevo campeón eran unas mini-vacaciones, para los invocadores no lo era- se aprovechaba a que el dicho campeón entrante se llegue a adaptar y a acostumbrar al ambiente, clima y temperatura de la liga. Y así de esa manera, se acostumbrara a el clima de la misma, se daba el tiempo suficiente para el campeón se adapte a, de ahora en más, sus nuevos compañeros.

-Obviamente, como todos, el muchacho llegará a tener enemigos aunque no se quisiera.-


El joven silbaba por el lugar dejando que algunas miradas se centren en él. Y mientras el sólo se dedicaba a realizar aquella simple tarea de expulsar aire, para poder hacer de esa manera filtrar el mismo por sus labios y componer dulces melodías, el muchacho contemplaba el lugar. Mirando al cielo el cual en él, algunas nubes se demarcaban en el cielo, sostenía su sombrero para evitar que éste cayese al suelo y, como ya se ha dicho antes, no pudieran ver de esa manera su rostro.

Mientras en la mente de el joven persistía la idea de seguir componiendo melodías con sus labios, dejando de estirar sus labios para así no formar un pico que deje salir el aire para poder silbar, se preguntó la hora dentro de su mente. Con algo de lentitud, aunque más que desonfianza, lo que tenía el joven era timidez, se acercó a un muchacho encapuchado el cual charlaba junto a dos personas más. Al parecer ese pequeño trío de personas era un grupo de invocadores ya qué sus vestimentas los delataban considerablemente.

Una vez Nakt los tuvo frente a frente a el grupito de invocadores, él carraspeo su garganta para llamar la atención de ellos y una vez obtuvo lo que quería, dijo: -Disculpen caballeros por la interrupción, ¿serían tan amables de hacer algo por mí?.- Preguntó de forma educada y amable.

El trío de invocadores dejando de seguir con su charla, alzando sus miradas hacía arriba, observaron por encima de ellos al ensombrerado presente. Con sus miradas llenas de asombro, y los tres con sus ojos como platos, retrocedieron ya que la obscuridad que le proporcionaba el sombrero a Nakt producía miedo en ellos.

Para los que no recuerden, Nakt tiene un sombrero por que él en su rostro tiene una cicatriz hecha por su maestro. Por lo tanto, al llevar tal sombrero -he de aclarar que el mismo es algo grande- éste le da a el protagonista cierta oscuridad, ocultando todo su rostro. Básicamente Nakt es como Veigar, solo que más alto y sin ansias de conquistar Runaterra.

-Di-diganos señor.-Tartamudeó un invocador castaño.

-¿Podrían decirme la hora?.-Preguntó el joven y por extraño que parezca, una blanca dentadura se dejó contemplar bajo la oscuridad del sombrero del joven, aunque sus ojos no se veían, solo se podría apreciar dos puntos color miél.

Uno de, los tres invocadores del aquél pequeño grupito, sin dejar de mirar a el ensombrerado, sacó un reloj y lo miró para luego alzando la vista viendo a el joven campeón le dijo: -Las 15:30.- Respondió el invocador.

-Muchísimas gracias.-Contestó amablemente el joven para luego voltear.

Al notar tal amabilidad por parte de Nakt, uno de los tres, con sumo cuidado se asomó hacía el oído de uno de su grupo y.

-Deja de temblar idiota, no te hará daño. Es bueno.- Dijo al oído uno de ellos en el intento de sosegar a su amigo, el cual dejó de temblar y sonrió.

-No hay de qué.-Respondió el invocador el cual le había dicho la hora a el muchacho. Una vez dejaron eso de lado, el joven al voltear sintió como ellos comenzaron a hablar de nuevo sobre cosas triviales las cuales, eran de suma irrelevancia para nuestro protagonista.

Una vez entró dentro de lo que era ese pabellón principal, el joven caminaba rumbo a lo que parecía ser un mapa el cual estaba pegado en una pared sobre un marco.

Una vez el muchacho tuvo frente a frente de él, el mapa, se dispuso a observar con detenimiento cada detalle intentando memorizar en su mente el dichoso mapa que no aportaba mucha información lastimosamente. En ese mapa, se dejaba destacar un punto rojo el cual era el tan típico "usted se encuentra aquí".

-"No me digas, dime algo que no sepa...".-Pensó sarcástico el joven al ver ese tan obvio punto de referencia en el mapa.

Luego de pensar eso, una sonrisa pequeña se demarcó en su rostro al cual no se podía ver por su sombrero y luego observando como dos grandes referencias en el mapa, una de ellas decía "Oficina de el máximo invocador" el cual estaba escrito en letras grandes y la otra referencia, la cual también estaba escrita con el mismo tipo y tamaño de letra, decía: "Oficina de la máxima invocadora". Al notar tal referencia, Nakt recordó aquella "promesa" echa a Vessaria.

El joven sonrió de nuevo y comenzó a caminar rumbo a la oficina de la segunda al mando, el camino era algo largo ya que tuvo que subir varios escalones. Más precisamente, unos tantos 300 escalones.

Una vez llegó a su destino, cosa que se dio cuenta de ellos gracias a qué: Primero que nada, la puerta aparte de tener el nombre de la segunda al mando, también ésta era de grandes dimensiones, y por segundo, algo de magia proveniente de el aura de la segunda al mando se escapaba por la rendijas de la puerta o por el pequeño hoyuelo que siempre tienen todas las puertas. Ya saben, por donde meten la llave.

El chico se acercó a la puerta y tocando tres veces de una forma un tanto particular, observó como luego de unos instantes la misma se abrió y al fondo de todo, Vessaria alzó la vista. Ella en ese momento, se dejó destacar bastante, no solo por un flequillo el cual tapaba todo su ojo izquierdo y parte de su mejilla izquierda, además de tener el pelo negro, sino porque llevaba unos lentes los cuales para el chico -por alguna extraña razón para él-, le resultó atractivo.

-Hola Nakt.-Dijo Vessaria al ver al joven el cual estaba parado.-... pasa, te estaba esperando.- Agregó y sonrió.

El joven, dando dos pequeños pasos se limpió los pies en una alfombra la cual tenía frente suyo y luego, para sorpresa de ella, el joven dando un pequeño saltito en el suelo flotó y quedó frente a ella.

-Oh... flotas, interesante.- Sonrió la segunda al mando viendo tal característica de el muchacho.

-Así es.- Contestó con simpleza devolviendo la sonrisa.

-Por favor, siéntese Nakt.-Comentó Vessaria haciendo énfasis en una silla con su mano para que el joven haga caso.

El chico sin decir nada, obedeció a tal orden o favor y se sentó y, cruzando sus piernas y sus brazos alzó la vista, luego de eso, un silencio que invadió el ambiente fue roto por el joven. Él se llevó un puño a por debajo de su sombrero.-*ejem*.-Aclaró su garganta.-¿Para que me llamó señorita Vessaria?.-Dijo el joven con una voz suave y algo aterciopelada.

Al notar tal educación por parte de el campeón, la segunda al mando con cierto desconcierto en su persona y, frunciendo algo su ceño para luego voltear su rostro, ella lentamente se quitó los lentes, y luego de haberlos apoyados sobre su escritorio entrecruzando los dedos de su mano -como si estuviera rezando-, Vessaria se apoyó todo su peso sobre el mismo.

-¿Dije algo malo señorita?.- Y por debajo de su sombrero, Nakt frunció un poco su ceño, tal y como Vessaria se encontraba. Indicio obvio que estaba confundido.

Acomodando un poco su flequillo, Vessaria arqueó una ceja.

-¿Estás seguro que tienes 18 años Nakt? Por qué por tu forma de expresarte y tu educación, pues... déjame decirte que eso es algo muy poco común en jóvenes de tu edad.- Preguntó la segunda al mando.

-Mi forma de expresarme y pensar no tiene por que interferir en mi edad señorita. Soy una persona que quiere respeto. Así que por lo tanto, si quiero respeto primero debo otorgarlo, ¿no cree?.-Preguntó dejando soltar una leve carcajada al final de su comentario.

-Supongo que... tienes razón.-Respondió girando en su sillón para contemplar la vistas que le otorgaba una ventana que ella misma tenía detrás suyo.

-En ese caso, muchas gracias por darme la razón, seño...

-Por favor.-Dijo Vessaria, volteando de forma inesperada en su sillón interrumpiendo al joven.-Dime Vess, ¿de acuerdo?.- Sonrió ella.

-Lo intetaré, pero el respeto seguirá de igual manera... Vess.-Sonrió el joven.

La segunda al mando dejando de lado su rostro lleno de desconcierto, lo cambió por uno más cálido. Cambió ese rostro por una sonrisa.

-Puedes quitarte el sombrero si gustas. De todos modos, ya conozco tu rostro y descuida, no divulgaré tu identidad. No soy de esas personas.- Intentó romper el hielo la segunda al mando tomando más confianza con el joven frente a ella.

Y como antes se dijo y, por muy extraño que parezca, el joven sonrió se haciendo algo que nunca en su vida pensaría hacer, decidió quitarse el sombrero frente a alguien y, casi cabizbajo alzó la vista por completo, acomodando su tan cenizo cabello miró a Vessaria con una sonrisa.

-Ha de ser difícil no poder mostrar tu rostro por culpa de la vergüenza que te causa esa cicatriz, ¿cierto?

El muchacho con una mueca de disguto que pasó a ser una sonrisa asintió.-Si.-Contestó.

-Y dime, ¿por que la tienes?

-Esta cicatriz es el producto de un muchacho obstinado y orgulloso.- Respondió el joven.

-Ya veo.-Contestó y dejando de lado el tema para no incomodar más a su invitado, Vessaria suspiró levemente para darle final a todo ésto.-En fin.-Dijo la segunda al mando sacando de debajo de su escritorio una pequeña caja.-Por favor, tómelo. Es para usted.- Añadió ella para luego estirar en brazos la caja para que el chico la tome.

El chico tomó la caja y al abrirla, se topó con un juego de llaves, la mismas estaban puestas en un llavero. Además de eso al lado de ellas se encontraba un aparato parecido a un teléfono celular. Con la diferencia que éste tenía tres botones físicos. Dos de esos tres, eran completamente negros, y uno de ellos, era un poco más grande que los demás. Más precisamente el más grande, era el que se encontraba en medio.

Confundido, Nakt observó a Vessaria.- Ahm... ¿ésto es para mi?.- Arqueó una ceja y Vessaria sonriendo con ternura, asintió.- Ok... pero... ¿que utilidad tienen éstas cosas?.- Preguntó aún confundido sosteniendo en sus manos los objetos entregados por la invocadora.

-Las llaves son las de tu nueva habitación, y el dispositivo se lo explicaré más tarde, ¿ok?.- Sonrió ella.

-De acuerdo.-Contestó el chico y sacando las llaves las guardó en su bolsillo, además de aquél dispositivo.

-Bien, eso es todo Nakt.-Dijo Vessaria, luego de eso, un silencio que invadió el ambiente nuevamente fue roto por el chasquido de los dedos de la segunda al mando.-Ponte el sombrero.-Dijo.

El chico hizo caso y apenas ponerse el sombrero, la puerta de la oficina se abrió, dejando entrar dentro de ella a una invocadora con el pelo corto, de color rosado y algo despeinado.

-Nakt, ella es Ofelia. Es una invocadora perteneciente de la élite mágica de Jonia. Se graduó hace dos años. Ella es la encargada dentro de el Instituto de guiar a los nuevos campeones a sus habitaciones ya qué se sabe de memoria las instalaciones.- Dijo Vessaria, notando como gracias a tales halagos, Ofelia se sonrojó un poco. Acto seguido, Vessaria rió dentro de sí.- Bien. Ofelia, ya sabes que hacer.- Sonrió la segunda al mando.

Una vez que Ofelia asintió, la invocadora observó como el ensombrerado frente a ella se levantó de su silla. Dejando por debajo de él a la invocadora la cual se intimidó un poco por la altura, los dos salieron de la oficina. Una vez el campeón y la invocadora salieron, las puertas de aquella oficina se cerraron al instante y dejando una brisa fría la cual recorrió la espalda de la joven le provocó a ésta una escalofrío.

-Señor Nakt, siga me por favor.- Dijo la chica, la cual escondió sus manos dentro las mangas de su túnica no sin antes colocarse su capucha de invocadora.

El joven hizo caso y mientras los dos caminaban, el chico comenzó a contemplar la túnica de la invocadora. Una túnica totalmente morada con terminaciones en negro con dorado, las tan largas mangas de la invocadora tenían un listón negro con un hilo dorado el cual estaba pegado a las mangas. Además de ser algo bonito el diseño de dicha túnica, la misma tenía marcas que en ese entonces, el chico reconoció como marcas rúnicas. Después de eso, en la parte de la cintura de la invocadora, se encontraba una soga de color dorado la cual funcionaba de cinturón. Luego de contemplar la túnica, el chico miró al frente y poniéndose al lado de la invocadora, notó como en su rostro se podía apreciar su boca y su mentón. Luego de haber observado... bastante, los dos comenzaron a caminar.


Una vez ambos, tanto como campeón e invocadora, lograron pasar el gentío de el pabellón principal, los dos entraron dentro de un pasillo el cual una vez pasaron unos trescientos metros, éste se convirtió en un pasillo exterior con vista a un frondoso bosque. En ese lugar, la invocadora rompió el silencio.

-Ésta es la zona neutral, aquí podrá encontrar a campeones como por ejemplo Ryze, Los Kindred, Alistar, o por ejemplo, Skarner.

-Ya veo, gracias por la información señorita.-Contestó el joven sin molestarse en mirar a la invocadora.

-Espero que al menos intente llevarse bien señor Nakt. Una vez lleguemos a su habitación, usted ahí ya podrá acomodarse y establecerse. Disculpe si hablo mucho, es el protocolo al cual debo seguir.- Agregó.

-No se disculpe. Entiendo. De igual manera, muchas gracias.-Volvió a agradecer.

-Los invocadores de alto rango lograron adaptar la habitación a sus condiciones para que no tenga problemas. Es todo.

El muchacho no dijo nada, solo asintió de arriba hacía abajo de una sola vez mientras caminaban. Una vez llegaron a una zona un tanto alejada. O más bien, una zona muy alejada ya qué el camino que tuvieron que hacer fue algo largo la invocadora sacó una de sus manos que tenía debajo de las mangas de su

-La llave por favor.-Dijo ya que los dos se encontraban delante de una puerta de al menos dos metros y medio.

El chico sacó las llaves de su bolsillo y las entregó a la invocadora, ella tomando una de las dos se la enseñó al joven y abrió la puerta.

-Bienvenido a su nueva habitación, señor Nakt.-Dijo la chica dejando el paso al joven el cual entró dentro de inmediato, luego de que el joven pasara, ella ingresó dentro de la habitación.-La llave más grande es la llave de ésta puerta.-Dijo la invocadora mostrando la llave con la cual abrió la puerta.

-Entiendo, ¿y la otra?

-La otra es para la puerta de su alcoba.-Comentó la invocadora.

El chico aunque gracias a la oscuridad que le brindaba su sombrero no se vio su rostro, él frunció el ceño de lo desconcertado que estaba.

-¿Para que querría tener una llave para mi alc...?.-El muchacho hizo una breve pausa.-...oh, entiendo.-Comentó el muchacho.

-Me alegro.-Comentó la invocadora, aunque en su rostro se notaba seriedad, en su voz se notó que intentó disimular la gracia de la "inocencia" del joven.

-¿Algo más?.-Preguntó.

La invocadora dando un aplauso como por arte de magia las luces de la habitación se encendieron dejando ver a el fondo de todo una sala de estar. La misma consistía en dos sofás individuales y un sofá más grande, los tres muebles para el bienestar de la personas rodeaban una mesita de café.

Al lado de la sala de estar, se encontraba una biblioteca vacía y luego de eso habían retratos de las distintas ciudades de Valoran además de otros localizaciones de el continente. Como por ejemplo Kumungu. Luego al voltear su cabeza contempló una cocina comedor con una barra con tres taburetes de madera, el chico comenzó a caminar por el ¿departamento?. En efecto, era uno.

-¿Es de su agrado señor Nakt?.-Preguntó con algo de disimulado entusiasmo la invocadora.

-Lo es, gracias por su preocupación para con mi persona.

-¿Algo mas que deba saber?

La invocadora asintió y comenzó a caminar, entrando dentro de un pasillo ella posó su mano sobre un interruptor de luz y ésta se encendió encima del techo de el pasillo.

Al contemplar el ya iluminado pasillo, el mismo se dejó ver en él dos puertas, una a la izquierda y otra a la derecha, la invocadora abrió una de ellas y se pudo apreciar la alcoba del joven.

El chico entró dentro de la alcoba después que la invocadora y comenzó a contemplarla, la alcoba tenía en ella una cama de dos plazas y en frente de ésta, había un mueble con tres cajones. A la izquierda de la cama, se encontraban unas cortinas de color blancos plegadas contra otras cortinas de color gris.

-¿Gusta que abra las cortinas?.-Preguntó.

El chico asintió y la invocadora abrió las cortinas, luego de eso, abrió una persiana dejando entrar dentro la luz.

-"Interesante, está todo cerrado pero no hay pestilencia alguna".-Pensó en su cabeza el joven el cual al instante se dio cuenta de el por que de la carencia de algún olor.

Luego de eso, la invocadora salió de la habitación y abrió la otra puerta dejando ver un baño de dimensiones medianas, el mismo consistía en una tina y al lado de ésta se encontraba una regadera.

Luego de eso el típico váter de baño al lado de un bidet.-"Ni que fuera mujer".-Pensó el joven al ver al bidet. Luego de contemplar el baño, vio que la regadera era de cristal. Al ver la regadera, sus ojos contemplaron la misma, en sus ojos algo de esperanza se reflejó con el pensamiento de: "Como ansío una ducha".-Pensó el joven viendo con deseo a la regadera.

-Bien, eso es todo señor Nakt. Un gusto haber sido yo la que le enseñó su habitación.

-El gusto fue mío señorita Ofelia.-Contestó amablemente el joven.

Luego de eso, los dos se despidieron. Y mientras el joven cerraba la puerta de su nueva habitación con llave, sintió en sus oídos algo que pasó por debajo de su puerta. Al bajar la vista contempló una carta, y mientras la dejaba sobre aquella mesita de noche, se percató de la presencia de dos libros pequeños.

Tomó uno de ellos y vio que en su tapa decía lo siguiente:

Reglas y condiciones de la academía.

Aclaración: En caso de no cumplir o romper una de éstas reglas, usted señor/a campeón/a será sancionado, suspendido o expulsado.

Obviando que todo tipo de sanción impuesta va dependiendo de el tipo de gravedad del asunto.

Gracias por su comprensión y el tiempo que se tomó al leer dicha aclaración.

El chico luego de leer el grabado de dicho libro, tomando una nota que tenía detrás de ese libro, se dispuso a leerla.

Señor/ra campeón/a Nakt. Desde aquí en el consejo de invocadores esperamos que su nueva habitación sea de su agrado. En caso de que usted quiera realizar una mejora a su respectiva habitación, siéntase libre de hacerlo.

Una sonrisa se formó en el rostro del joven para luego seguir leyendo aquella nota.

Además de nuestra espera por saber su opinión con respecto a su nuevo departamento/vivienda, queremos agradecerle por su entrada a la liga y esperamos que pueda llevarse bien o al menos no provocar conflictos internos los cuales luego tendremos que arreglar.

Al reverso de ésta nota encontrará una hoja la cual tiene el modo de uso de cada cosa en su nueva habitación. Esperamos que su estadía sea de su agrado. Recuerde, los combates fueron suspendidos de momento por su llegada. Gracias su comprensión.

Una vez Nakt dejó de leer aquella nota hecha por el consejo de invocadores, consejo el cual el joven de momento desconocía, tomó aquél sobre y se percató que el mismo tenía un leve grosor.

Sacando una kunai de unos de sus dos cinturones, abrió el sobre el cual contenía una nota además de lo que parecía ser una papel algo grueso de color amarillo.

El chico tomó el papel amarillo y leyó lo que decía:

Ésto que se le es entregado es un bono de canejo. Usted señor/a poseedor del mismo tendrá que canjearlo en el banco de la Academia para poder obtener una suma de dinero. Ésto se hace para que usted señor/a campeón/a no tenga inconvenientes en aspecto del dinero durante su primer mes.

No se extrañe ni se sienta consentido por tal entrega, dicho bono es otorgado a cada campeón que entra a la liga. Muchas gracias.

Atte: Banco de la Academia de Guerra de la Liga de Leyendas.

El chico dejó de nuevo dentro aquél papel el cual al reverso decía así:

Bono canjeable en el banco de la Academia por la sumatoria de dinero de un millón de piezas de oro (la forma de entrega de dicha sumatoria de dinero se entrega a gusto y pedido del solicitante del dinero.)

El chico de nuevo metió su mano dentro de el sobre para sacar la otra nota la cual decía así:

Señor Nakt, esperamos que hasta ahora todo marche bien en su primer día dentro de la Academia. Sentimos si no es de su agrado tantas notas o cosas que leer, es el protocolo que debemos seguir el cual fue impuesto por el máximo invocador.

Dentro del sobre usted encontrará un bono el cual se puede canjear para así de esa manera conseguir una suma de dinero con la cual (suponemos) de momento usted no tendrá problemas económicos durante su primer mes.

Es todo señor Nakt. Esperamos que su estadía dentro de la Academia sea de su agrado.

Firma: El máximo consejo de invocadores.

Luego de eso, metió de nuevo esa nota dentro de el sobre y la colocó sobre la mesa de café de nuevo, una vez hecho eso, quitándose su sombrero y su túnica, más sus pantalones -en resumidas cuentas, se despojó de todas sus prendas-, y se fue directo al baño a por una segunda ducha.


Tiempo más tarde...


Un suspiro se escapó de los labios del joven para luego cerrar las llaves del agua y, una vez secó por completo toda el agua de su cuerpo se colocó de nuevo todas sus prendas. Observando a un reloj el cual marcaba las 17:40 p.m. de la tarde salió de su habitación. Una vez cerró con llave al voltear pudo contemplar que la gente caminaba por el lugar, colocando sus llaves dentro de sus bolsillos comenzó a caminar.

Contemplando el bosque mientras caminaba bajó su sombrero cubriendo su sensible vista del fuerte sol de el invierno.

Mientras caminaba por la Academia. Sintiéndose como un bicho raro por la gran cantidad de personas que centraban sus miradas en él, salió al jardín en donde sintiendo la fría brisa de el invierno correr por su cuerpo se sentó en una banca para contemplar el atardecer.

-Disculpe, ¿se puede?.-Preguntó una voz que se acercó al joven.

El chico volteó su mirada y grata fue la sorpresa de encontrarse con aquella campeona...


Nota de autor: ¡Hoooooolaaa! ¡He vuelto!. Well, en si no publiqué ésta actualización el día de ayer como dije que lo haría en la actualización anterior, pero ¡eh! ¡Lo hice! ¡Así que no quiero reproches! Nah, mentira, cualquier comentario es aceptable. Pero si me insultan, pues, bueno... bloqueado y pal foro papu. :v

Okno. En fin, aquí está la actualización de el día de hoy. Espero que les haya gustado. Me retiro, mi nombre es Exeki3l y no leemos en la próxima lectores. ¿Reviews para éste humilde escritor amateur? Bye bye! ñ.ñ/

Pd: Aprobé todas mis materias de el colegio. ¡Wujuu!.