SE TERMINÓ

Capítulo 21
"Como en una tragedia griega..."

Era el final de la tarde en el Real Colegio San Pablo, los estudiantes caminaban por los alrededores de las instalaciones. Rosemonde y Richard se encontraban sentados al pie del árbol de la Segunda Colina de Pony, hablando y abrazándose. Sus amigos no se encontraban muy lejos de ahí. Todo mundo se encontraba charlando. Elizabeth Preston, a quien le gusta Richard, los veía con ojos de malicia. Anthony, su primo, estaba junto de ella. Caroline y Nina también se encontraban ahí y todos observaban a Rosemonde y Richard.

- Ellos están exagerando! -dijo Anthony visiblemente irritado.

- Anthony, le podrías parar por favor? -le dijo Caroline.

- Si Anthony, basta -agregó Nina.

- De verdad ustedes piensan que ella lo ama? Ellos van a ser hermanos! Eso debería detenerlos... -dijo Anthony.

- Quién dice que de veras no son hermanos? -dijo Elizabeth- Yo escuché a mi mamá cuando dijo que Candy estaba embarazada de otro hombre que no era su esposo...

- No! -exclamó Caroline encolerizada- Eso no es cierto! Tía Candy le hubiera dicho algo a Rosemonde...

- Yo no te creo nada! -agregó Nina- Y más de dónde viene el chisme...

- Como quieras, créelo o no... puede ser que su mamá no le dijo nada -decía Elizabeth- A lo mejor ella piensa que lo de ellos no es en serio...

- Hermano y hermana? -se preguntaba Anthony- Y si es cierto?

- No es cierto! -exclamó Caroline.

- De verdad que eres mala Elizabeth! -dijo Nina.

- Yo digo que es verdad -decía Elizabeth- Van a ver cuando yo les diga, se van a quedar pasmados!

- Elizabeth, tú no puedes decirles algo así si no estás segura -dijo Caroline- Eso es horrible, tú solo quieres que terminen...

- Y qué? Yo quiero a Richard, está guapísimo y yo pensé que él no la aguantaba... además él estaba conmigo...

- Puede ser que él nada más estaba siendo amable contigo -dijo Caroline- Como ves, a él le gusta Rosemonde...

- Además él nunca ha estado contigo Elizabeth y tú lo sabes -le dijo Nina- Te estás engañando tú misma! Y Anthony, no puedo creer que estés tan desesperado que estés escuchando todas las tonterías de Elizabeth!

- Ella es su hermana! -repetía Elizabeth- Y yo voy a ir a decírselos...

- Elizabeth, no...! -dijo Caroline.

- Anthony... -dijo Elizabeth- Si yo suelto la bomba entre ellos, ella estará libre y como siente algo por ti...

- Eso es todo en lo que estás interesada? -preguntaba Nina- En separar a dos chicos que se quieren?

- Es incesto... -decía mustiamente Elizabeth- Les estamos haciendo un favor.

- Tú sabes que eso no es cierto, sus papás ya los vieron juntos, les hubieran dicho algo, no?-dijo Caroline.

Neil Jr. se unió a la conversación sentándose con ellos y preguntó que qué era de lo que hablaban.

- Junior -le preguntó Elizabeth- Diles que Rosemonde y Richard son hermanos, tú escuchaste lo que dijo mami, no es cierto?

- Si... pero... -contestó Neil Jr.

- Pero qué? Candy estuvo con el papá de Richard en la guerra y hubo una pelea entre él y el esposo de Candy en la fiesta de Año Nuevo... -aseguraba Elizabeth.

- Y cómo sabes eso? Ni siquiera habías nacido o eras una bebé -afirmó Caroline.

- Mi mamá me dijo -respondió Elizabeth.

- Ajá y como la Tía Eliza siempre dice la verdad... -dijo irónicamente Nina.

Ellos todavía observaban a Rosemonde y Richard reir y besarse. Elizabeth se puso de pie, no podía soportarlo más... tenía que hacerlos miserables, porque aunque el rumor no fuera cierto, sería suficiente para hacerlos sufrir un poco. Cuando ellos escuchen que podrían ser hermanos, van a sentir repulsión el uno por el otro por un buen tiempo o quizás por siempre... Ella llegó en frente de los enamorados y los veía con envidia y celos.

Richard sostenía a Rosemonde entre sus brazos y la besaba en el cuello mientras le susurraba palabras al oído y ella reía.

- Richard... -comenzó Elizabeth- Veo que estás ocupado... te has olvidado de mí...

- Elizabeth, tú eres solo una amiga, no hay nada entre nosotros dos... -dijo Richard.

- Has estado peleando con Rosemonde todo el tiempo y ahora qué, es el amor de tu vida?

- Si. Ella lo es... y la amo -respondió Richard.

- Oh Richard, yo también te amo... -dijo Rosemonde.

Ellos se besaron en los labios y se vieron con amor.

- Bueno, es normal que un hermano y una hermana se quieran, pero ese beso fue más o menos asqueroso -continuaba Elizabeth.

- Elizabeth, aunque nuestros papás se vayan a casar, nosotros no somos hermanos de verdad -dijo Rosemonde.

- Ahh... es que no lo saben? Sus papás estuvieron "juntos" en la guerra... Rosemonde, tú eres hija de Terrence Grandchester...!

- QUÉ?! -dijeron Rosemonde y Richard al mismo tiempo.

- Si Rosemonde, hubo una pelea entre tu papá adoptivo y el papá de Richard...

- No -dijo Richard- Mi papá me lo hubiera dicho...

- Tú piensas que de veras te hubiera dicho si engañó a tu mamá? Y tú Rosemonde, piensas que tú mamá te hubiera dicho si le fue infiel a tu papá adoptivo?

- Para de decir eso! -le gritó Rosemonde- Yo soy hija de Michael Durand y no de Terrence Grandchester! Esa es una mentira muy fea!

- De veras? Entonces por qué sus papás se pelearon en frente de todo el mundo? Por tu mamá! Mi mamá dice que ellos estuvieron juntos en la guerra y que por eso pelearon...

Rosemonde y Richard se quedaron sin habla.

- Caroline, Nina, eso es cierto? -al fin pudo preguntar Rosemonde.

- Yo no sé, pero he escuchado rumores -dijo Caroline.

- Yo también -agregó Neil Jr.

- Sólo son rumores -dijo Nina.

- Rosemonde, Richard es tu hermano -dijo Anthony- Y tú para de tocarla! -le dijo a Richard.

- Rosemonde, no es verdad, no creas una palabra de lo que ellos están diciendo! -dijo Richard.

- Puedes estar seguro cien por ciento? -le preguntó a él.

- No, pero...

Rosemonde se liberó de los brazos de Richard y Anthony trató de tomarla en sus brazos para consolarla, pero ella corrió a su dormitorio.

- Rosemonde! Espera! -le gritaba Richard.

- Déjala ir Richard! -dijo Anthony- De veras quieres arriesgarte a estar con ella sin estar seguro?

- Ella no es mi hermana! -gritó Richard.

- Si lo es -dijo Elizabeth- Ve a preguntarle a tu papá... sus papás fueron amantes en la guerra!

- Créeme que si lo voy a hacer! -dijo Richard.

- Te va a confirmar lo que ya te dije... Botón de Rosa es tu hermana...

-No! Basta de decir eso! -dijo en voz alta Richard- Por qué eres tan malvada? Pensé que éramos amigos...

- Soy tu amiga Richard -dijo Elizabeth- Te estoy deteniendo de que cometas incesto, créeme...

- No. Me estás deteniendo de estar con la que amo! Eres mala y vengativa! Por qué no dijiste algo antes entonces?

- Porque antes ustedes no eran tan cercanos, siempre estaban peleando como perros y gatos y tú me cuidabas...

- Entonces eso es todo?! Estás celosa?! Oh por Dios!

- No. Te estoy diciendo la verdad. No puedes estar con Rosemonde pero yo estoy libre... -decía Elizabeth mientras se acercaba a él y le tocaba el brazo.

Caroline soltó un suspiro exasperado y siguió a Rosemonde a su dormitorio junto con Nina. Richard retiró su brazo de Nina y fue a caminar para aclarar su mente. Su hermana? Él estaba besando a su hermana? Pero... No! Era demasiado desagradable pensar en eso! Él amaba a Rosemonde con todo su corazón.

Rosemonde se encontraba en su dormitorio llorando cuando Caroline y Nina llegaron.

- Rosemonde? Estás bien? -preguntó Caroline.

- No. No estoy bien! Estaba besando a mi hermano! Mi hermano me dió mi primer beso! Dios mío! Eso es asqueroso!

- Rosemonde... -empezó Caroline- Elizabeth está celosa de ti... ella...

- Tú dijiste que escuchaste los rumores también? No es cierto? -preguntó Rosemonde.

- Si. Pero era solo un rumor... -dijo Nina- Yo escuché a la Tía Eliza hablando, pero ya sabes como es ella...

- Donde hay humo hay fuego... ellos estuvieron juntos en la guerra en Francia y yo fui concebida en la guerra... -decía Rosemonde.

- Pero tu mamá te contó su historia, no es cierto? -dijo Caroline.

- Piensas que ella me diría si le fue infiel a mi papá? No, ese es el tipo de cosas de las que no hablan los grandes! Ay Caroline, amo a Richard muchísimo!

- Rosemonde, no le creas a Elizabeth -dijo Nina- Sus papás no están locos, les hubieran dicho...

- Tal vez ellos no saben que nosotros estamos juntos... -dijo Rosemonde.

- Después del espectáculo que dieron? -dijo Nina- El mundo entero los vió, hasta la Reverenda Madre!

- Ay Dios mío! Eso es horrible! -dijo Rosemonde- Estaba besando a mi hermano y todo mundo me vió!

Caroline y Nina la estaban abrazando y consolando del mejor modo que podían. Ellas fueron de regreso a sus dormitorios más tarde.

Rosemonde continuó llorando cuando escuchó un ruido en la ventana. Fue a ver y era Richard.

- Qué quieres? -le preguntó.

- Rosemonde, por favor escúchame... tú no puedes creer eso...

- Puedes asegurarme cien por ciento que no es cierto?

- No, pero... hey...

- Ah, esa Elizabeth ha plantado una duda en tu mente...

- Es suficiente para hacernos terminar pero no... te amo Rosemonde...

- Ya no digas eso...

- No. Voy a repetirlo... porque es lo que siento... escucha, hay un simple modo de resolver esto, vamos a la fuente?

- A la fuente?

- Si, vamos a ver a nuestros papás, a las dos personas envueltas en todo esto...

- Cómo? Los llamamos que vengan?

- No. Eso tomaría mucho tiempo y ellos no podrán venir antes de mañana... vamos a verlos...

- Salir del colegio? Eso está prohibido...

- Quieres respuestas, si o no?

- Si, pero...

- Esto es una emergencia, tenemos que hablar con ellos ahora...

- Está bien, entonces, vamos!

- Tendremos que brincar el muro...

- No hay problema...

- Tú siempre me sorprendes mi pequeña francesa...

oOoOoOo

Candy y Terry se encontraban en el castillo, ya habían cenado y estaban sentados en el sillón de una sala, acurrucados el uno con el otro, hablando y riendo felizmente. Hablaban de la noche que pasaron juntos en el camión y aunque fue todo muy platónico, fue una de las cosas más hermosas de su vida.

- La noche que pasamos en el camión, abrazados -decía Candy- fue una de las noches más hermosas de mi vida, dormir la noche entera al calor de tu cuerpo...

- Era para no morir congelados, pero no sabes que feliz me encontraba, el estar atorado contigo en ese camión... pero tú mencionaste el nombre de Michael en cuanto despertaste...

- Es porque sentía culpa que me gustara tanto estar entre tus brazos... estaba soñando con Michael y yo estaba tratando de asegurarle que entre nosotros no había pasado nada... para mi también pasar contigo la noche fue algo mágico...

- Mágico?! -se escuchó la voz de Rosemonde que decía- Entonces es verdad?! Je suis la fille de Monsieur Grandchester?! (Yo soy la hija del Sr. Grandchester?)

Candy y Terry voltearon a ver sorprendidos.

- Rosemonde! -dijo Candy.

- Richard! -dijo Terry- Qué hacen aquí?

Sus hijos los veían asombrados. Noche mágica? Entonces era verdad?

Ellos fueron amantes?! Oh... no!

- Venimos por respuestas... -dijo Richard contrariado- Pero ya las obtuvimos. Cómo pudieron hacernos esto?!

- Respuestas a qué? -preguntó Candy.

- Qué fue lo qué hicimos? -preguntó Terry.

- Ustedes han transformado nuestras vidas en un Tragedia Griega! -exclamó Richard.

- Una Tragedia Griega? Pero de qué diablos están ustedes hablando?! -dijo Candy sorprendida.

- Maman, est-ce que je suis la fille de Monsieur Grandchester? (Mamá, yo soy la hija del Sr. Grandchester?) -preguntaba Rosemonde en francés.

- QUÉ?! -preguntaron Candy y Terry al mismo tiempo.

- Ustedes la escucharon! Es Rosemonde mi hermana?! -preguntó Richard.

Candy y Terry se quedaron tan boquiabiertos que no supieron que decir por un momento. Candy se levantó y se acercó a su hija.

- Cielo, quién te dijo tal historia? -Candy le preguntó.

- Es verdad? -preguntó Richard.

- Quién les dijo eso? -preguntó Terry a su hijo.

- Elizabeth Preston... -contestó Rosemonde.

- Ah... -atinó a decir Candy.

- Elizabeth Preston? -preguntó Terry sin captar quien era.

- La hija de Eliza... -aseguró Candy.

- Ahh... la manzana no cae muy lejos del maldito árbol... -dijo Terry.

- De tal palo tal astilla... -agregó Candy.

- Dime Richard, es que Elizabeth siente algo por ti? -preguntó Terry.

- Éramos amigos o al menos eso pensé que éramos, hablábamos frecuentemente...

- Hablaban frecuentemente? -le preguntó Candy.

- Si. Nos llevábamos muy bien... -respondió Richard.

- Y hoy ella te dice, después de verte a ti con Rosemonde juntos, supongo yo, que tú y ella son hermanos? -le volvió a cuestionar Candy.

- Ella está celosa -aseguró Terry.

- Vous n'avez toujours pas répondu à ma question! (Todavía no has respondido a mi pregunta!) -dijo Rosemonde visiblemente irritada.

- Tienes razón -dijo Terry a Candy- Ella habla en francés cuando está enojada, ella se parece a ti, no es posible!

- Y qué hay de tu mini-yo? No se parece a ti también? -preguntó Candy sonriendo.

- Maman! -gritó Rosemonde impaciente.

- Papá, un poco de atención por favor! -exclamó Richard.

Candy tomó a su hija de la mano y se sentaron en el sillón.

- Cariño mírame. Yo nunca te he mentido y tú lo sabes... así que créeme cuando yo te digo que tú eres hija de Michael Durand y no hay duda alguna, ninguna posibilidad, en lo absoluto, de que tú seas hija de Terry...

- Y puedo confirmarlo -aseguró Terry- No hay sin duda alguna, ninguna posibilidad, de que tú seas mi hija...

- Pero ustedes hablaban de una noche mágica que pasaron juntos -dijo Rosemonde, no hablaba en francés para mostrar que ella se había calmado- Ella dijo que ustedes fueron amantes en la guerra...

- Fue una noche que pasamos juntos, atascados en un camión durante el invierno. Nada pasó -aseguró Candy- Yo nunca he engañado a tu padre Rosemonde y tú puedes creerlo...

- Y yo nunca engañé a tu madre -dijo Terry a su hijo.

- Pero por qué papá se peleó con el Sr. Grandchester en una fiesta? -preguntaba Rosemonde- No fue por eso?

- No, fue... por algo más... -dijo Candy.

- Qué fue? -preguntó Richard.

- Fue... un malentendido -aseguró Terry- Eso es todo... ustedes piensan que nosotros los hubiéramos dejado acercarse si fueran hermano y hermana?

- De verdad, ustedes que piensan que estamos... locos? -dijo Candy.

- Ves Rosemonde? Te dije que eso era una mentira... -dijo Richard.

- Tu novia quería que rompiéramos... -contestó Rosemonde.

- Ella no es mi novia...

- De veras? Entonces por qué se puso taan celosa! Tú le hablas, le das esperanzas...

- Pero yo no sabía que se iba a poner taan celosa... mira quien habla! Tú rubio elegante Anthony Cornwell estaba listo para que tú cayeras en sus brazos...!

- Anthony? Pero...

Ellos continuaron discutiendo, Candy y Terry sólo los observaban, entonces se vieron el uno al otro.

- Tal vez debí haberte confrontado acerca de Eliza también... -dijo Candy.

- Eliza? -preguntó Terry sorprendido.

- Si. Si tú no hubieras sido taan lindo con ella, si no hubieras besado su mano, si no la hubieras sacado de ese hoyo en el cual ella se cayó...

- Tú no querrías que yo la dejara pudrirse en ese hoyo...

- Y por qué no? Acaso no se lo merecía? Especialmente porque su hermano hizo ése hoyo para mí... hubiera sido una justicia poética... pero tú tenías que salvarla...

- No puedo evitarlo, me gusta salvar damiselas en desgracia...

- Acaso eres tú el Príncipe Encantado? Si no le hubieras besado la mano, si no la hubieras salvado de su falso ahogamiento...

- Yo no sabía que ella estaba fingiendo...

- Todos lo sabíamos! Te atrapó con sus rizos pelirrojos, ella quería tu atención y lo logró!

- Yo no tengo la culpa que ella se haya enamorado de mí...!

- Y qué hay de su diabólica trampa? De quién fue la culpa? Tenías que burlarte de ella e insultarla...

Sus hijos pararon de discutir y los veían a ellos. Se dieron cuenta de que sólo estaban bromeando para mostrarles cuan ridículos se veían.

- Está bien -dijo Rosemonde- Ya entendimos...

- Nos vemos ridículos -dijo Richard.

- Si ustedes dos no vuelven al colegio en los próximos dos minutos, nosotros los vamos a llevar hasta allá por la puerta de en frente... -los amenazó Terry.

- Ustedes nunca estuvieron aquí -afirmó Candy.

- Richard vámonos! Gracias por todo...! -dijo Rosemonde.

- Que sea esta la última vez que ustedes hacen esto, la próxima vez, serán castigados por saltar el muro e irse del colegio sin permiso en medio de la noche -afirmó Candy.

Los chicos se fueron por donde vinieron. Se sentían aliviados por la respuesta de sus padres.

- Oh por Dios! Puedes creer eso?! -preguntó Candy.

- Que nuestros hijos no sólo se parecen a nosotros...

- Pero que también tienen el mismo lado rebelde y emocional...

- Saltar el muro en medio de la noche...

- Por lo menos no fue para ir a embriagarse y pelear con malhechores!

- Yo era un mocoso engreído no es cierto? Pero tú cuidaste de mi...

- Y te fuiste sin esperar por mí...

- No quería meterte en problemas... me sentía mejor y si lo recuerdas perfectamente, yo no quería que tú salieras... discúlpame por ser un poco insolente, pero estaba muy agradecido aunque no lo mostrara...

- Eras un imposible, malo! Me hacías enojar tanto... pero no podía dejar de pensar en ti... y cuando te vi en el zoológico con Albert riendo abiertamente, con un rayo de sol brillando sobre tu cara, te veías irresistible...

- Esos fueron muy buenos viejos tiempos... -dijo Terry sonriendo y besando su cabello.

Y regresaron al sillón uno en brazos del otro.

- Si... amé el colegio, justamente por ti -dijo Candy.

- Yo también.

- No es posible con Eliza! Cómo pudo ella decirle a su hija mentiras como esas? Para darle esperanzas? Con mentiras? Pareciera que la vida se estuviera repitiendo... Como nosotros hay Rosemonde y Richard... hay un Anthony, hijo de Annie y Archie, que siente algo por ella... Elizabeth Preston hija de Eliza, quien siente algo por Richard... Neil Jr. que no es tan malo como su padre... y las dos mejores amigas, Caroline, la hija de Patty y Nina, la hija de Annie.

- Wow! La siguiente generación de nuestro grupo es sorprendente!

- Y vamos a estar ahí para guiarlos. No los vamos a dejar solos como nosotros estuvimos... no teníamos a nadie...

- E hicimos un sacrificio demasiado grande para nuestra edad... yo veo a nuestros chicos y no los veo tan grandes como nosotros pensamos que lo éramos... a pesar de que ellos tienen más o menos la edad que nosotros teníamos en ese tiempo...

- No pensemos en eso... hermano y hermana? Oh por Dios! Una verdadera Tragedia Griega!

- No puedo creer que ellos vinieron a hacernos esa pregunta!

- Y sin avisarnos!... nosotros podíamos haber estado...

- Haber estado qué...? -preguntó Terry acercándose más a ella.

- Haciéndonos sentir mucho placer -dijo ella tomando sus labios.

oOoOoOo

Rosemonde y Richard regresaron al colegio y Richard la llevó a su dormitorio.

- Estás satisfecha ahora? -preguntó Richard.

- Sólo tómame fuertemente entre tus brazos -dijo Rosemonde- Pensar que podríamos ser hermanos me dió náuseas. Te amo mucho...

- Yo también te amo... -dijo él abrazándola- Todo va a estar bien. Podemos estar juntos...

- Por siempre?

- Por siempre!

Se quedó con ella por un rato y después se retiró a su dormitorio.

oOoOoOo

Desde que Candy y Terry se reencontraron estaban viviendo juntos. Ella fue por todas sus pertenencias al Castillo Andrew, el día siguiente que sus hijos los confrontaron. Ellos estaban haciendo lo que les placía, porque no tenían ninguna intención de preocuparse acerca de lo que la gente pudiera pensar. Pensaban en ellos, primero y principalmente. Lo que ellos querían, desde su trágica separación era estar juntos y juntos ellos se encontraban.

- Entonces, cómo fue? -le preguntó Annie.

- Cómo piensas? Fue más maravilloso que en mis propios sueños! -respondió Candy sonriendo.

- Una pasión que ha sido refrenada por veinte años... puedo imaginármelo -dijo Patty sonriendo- Vas a quedarte en el castillo de su padre con él?

- Ya no quiero estar separada de él nunca -respondió Candy.

- Ya veo -dijo Annie sonriendo.

- Ay Annie! Yo no sabía que alguien podría ser así de feliz! Después de todos esos años... pensé que todo había terminado con Terry para siempre...

- La vida está llena de sorpresas y estoy muy feliz por ti Candy, por los dos! -dijo Annie abrazándola.

- Gracias Annie -dijo Candy.

- Yo también -dijo Patty sonriendo- Es muy bueno verte tan feliz!

- Gracias Patty -dijo Candy sonriendo y abrazándola.

- A propósito -dijo Annie- Anthony me llamó para decirme acerca de la "Tragedia Griega" con Rosemonde y Richard...

- Si... Caroline me dijo que Elizabeth les dijo que ellos eran hermanos? -dijo Patty.

- Ah... si. Rosemonde y Richard vinieron a preguntarnos al castillo...

- No puedo creer que Eliza esté alentando a su hija a decir mentiras... -dijo Annie.

- Y una horrible mentira -añadió Patty.

- Bueno, ella no tiene un buen modelo a seguir con su madre y su abuela... -dijo Candy.

- Anthony está decepcionado, se ha dado cuenta que quiere a Rosemonde...

- Oh... a Rosemonde le gustaba él, hasta que llegó al colegio y conoció a Richard...

- Suena como que he escuchado esa historia en algún lado -dijo Patty.

- Si... alrededor de veintiún años atrás -dijo Annie.

- No puedo creer que mi hija esté enamorada de el hijo de Terry! -dijo Candy.

- Bueno, ella se parece a ti... no solo físicamente parece... -dijo Annie.

- Y aparentemente a los hombres Grandchester les gustan las pecas... -añadió Patty.

Las tres amigas estallaron en risas. Candy tomó su maleta y decidieron ir escaleras abajo a unirse con los chicos en la sala.

- Estás lista cariño? -preguntó Terry.

- Si mi corazón, estoy lista -contestó Candy.

- Déjame llevar tu maleta...

- Gracias cariño... -dijo Candy sonriente.

- No se quedan a almorzar? -les preguntó Stear.

- No. en algún otro momento, estamos invitados por amigos de mi padre... -contestó Terry.

- Vas a asumir el título después de tu padre, Terry? -preguntó Stear.

- Todavía no llegamos ahí, ya veremos... -contestó.

- A mí no me molestaría ser la Duquesa de Grandchester -dijo Candy sonriendo.

- Pero tú ya eres Condesa, por Michael -dijo Archie- Estabas destinada a estar en la nobleza Candy.

- Ve y díselo a Eliza y su madre -dijo Candy.

- Eliza es una mujer solitaria e infeliz, la Sra. Reagan está avergonzada del comportamiento indecente de su hija, cuando estaba casada y desde su divorcio... -aseguró Patty.

- Lo que va, viene -observó Annie.

- Pero sigo sintiendo pena por ella -dijo Candy.

- No esperaba menos de ti Pecosa -dijo Terry riendo- Eres demasiado buena...

Ellos comenzaron a reír. Candy y Terry se retiraron prometiéndoles regresar por la noche para la cena.

Stear y Archie les dijeron a sus esposas, que Candy debió quedarse con ellos al menos hasta la boda.

- No podían esperar a estar casados para vivir juntos? -preguntó Archie.

- Si. Por qué ella no puede venir y dormir aquí? -también preguntó Stear.

- Archie -comenzó Annie- Tú sabes cuánto han esperado para estar juntos, cuánto han esperado para este momento?

- Así es -decía Patty- Ellos querían estar juntos antes de que nosotros nos diéramos cuenta de que querían estar juntos...

- Así que dejémosla sola, ella ha estado privada del amor de su vida por demasiado tiempo -dijo Annie.

- Las circunstancias debieron haberles convencido de que ellos no estaban hechos el uno para el otro -dijo Archie.

- Pero su amor fue más fuerte -dijo Stear- Ella prefirió estar en la guerra más que en América, porque Terry estaba allá...

- Ellos finalmente se reencontraron, dejémoslos saborear su amor y su reunión -dijo Annie.

- Ellos no están desperdiciando más el tiempo que tienen -dijo Patty.

- Estoy feliz de verla tan radiante... -dijo Annie.

oOoOoOo

Mientras tanto en el colegio, Rosemonde y Richard se volvieron inseparables nuevamente. Anthony y Elizabeth los vieron y fueron a hablar con ellos.

- Todavía siguen juntos? -preguntó Elizabeth.

- Rosemonde... quieres arriesgarte? -preguntó Anthony.

- Anthony, le pregunté a mi mamá y me dijo que yo era hija de mi papá... -contestó Rosemonde.

- Pero por supuesto, qué quieres que ella te diga? -dijo Elizabeth.

- Elizabeth, mi mamá no es una mentirosa como la tuya! Ella siempre me dice la verdad y más en cosas tan importantes! -dijo Rosemonde.

- Pero...! -inició Elizabeth.

- Se terminó! Trataste y fallaste! -le recriminó Richard- Rosemonde está conmigo, nuestros papás se van a casar y todos vamos a ser una gran familia feliz en la misma casa.

- No es el sueño de cada chico vivir en la misma casa que su novia o su novio? -dijo Rosemonde sonriendo.

- No me digas... -dijo Richard riendo.

- Ahora Elizabeth, te puedes largar, déjanos solos! No puedo creer que fueras tan cruel!

- Su mamá odiaba a nuestros papás -dijo Richard- Ella creó una diabólica trampa para ellos... como mi papá dijo, la manzana no cae muy lejos del maldito árbol!

- Ustedes dos váyanse al infierno! -dijo Elizabeth yéndose de ahí.

Anthony no dijo nada, él sólo vió a Rosemonde tristemente y se retiró. Él no tenía ninguna oportunidad con ella, podía ver que ella amaba a Richard. Se maldijo a sí mismo por no ver los sentimientos de Rosemonde antes... Caroline y Nina estaban felices por su amiga.

oOoOoOo

Las preparaciones para la boda iban muy bien. Albert había sido contactado por Archie en un viaje de negocios, él llegaría con su esposa justo a tiempo para la ceremonia. Quería caminar a Candy hacia el altar. Después de todos esos años, finalmente ella se iba a casar con Terry. Esta vez nada se iba a interponer en su camino o a alterar su sueño.

El día anterior a la boda, Candy y Terry pasaron el día escribiendo sus votos matrimoniales. Tuvieron su cena por última vez como solteros. El Duque de Grandchester, aunque un poco más cansado, llegó sin anunciar y estaba sorprendido de encontrar a su hijo con...

- Candy Andrew? -dijo él mirándola.

- Su Excelencia? Estoy sorprendida de que me reconozca, mucho menos mi nombre... -dijo Candy.

- Nunca olvidé a la joven que alegó tan bien por el caso de mi hijo... y yo lo dejé en paz por ti... luces exactamente igual...

- De verdad? -preguntó Terry- Tú nunca me dijiste eso Pecosa... Siempre me pregunté porqué mi padre nunca vino por mí y me dejó perseguir mi sueño de ser actor...

- Lo olvidé -dijo Candy riendo.

- Estás llena de sorpresas Sra. Tarzán... estás dándome una razón más para amarte. Padre, me caso con Candy mañana, en el patio del Real Colegio San Pablo...

- Oh... le di tanto dinero a ése colegio que es prácticamente mío...

- Me gustaría que estuvieras ahí...

- Será un honor estar ahí. Felicitaciones a los dos.

Él abrazó a su hijo y a Candy también. Su hijo finalmente iba a poder ser feliz, no era demasiado tarde para él... Él, por otro lado, no había tenido la misma suerte, Eleanor finalmente se había casado y se arrepintió no haberlo hecho con ella.

Annie y Patty fueron de compras con Candy, por el vestido blanco de novia. También compraron flores para su cabello y el velo.

El patio del Colegio San Pablo se encontraba transformado y decorado para la boda. Sillas con flores, un altar y una alfombra blanca para la pista de baile, una mesa inmensa llena con comida que ordenaron. Una orquesta tocaría el "Canon" de Pachebel y la "Marcha Nupcial" de Mendelssohn para la ceremonia y para amenizar la recepción. También había un fonógrafo, para que la orquesta pudiera descansar y los jóvenes pudieran bailar con su música. Todo está listo para que nuestros dos enamorados se unan en matrimonio oficialmente para siempre, porque en sus corazones, ellos ya estaban unidos desde el primer día en que se conocieron.

...