Entonces, estoy destinada a pasar los próximos días en reposo, en mi casa... a decir verdad una perspectiva que no me agrada mucho. I miss my kids already. De cualquier manera, eso significa que tengo tiempo para ¿adivinen?
Espero que disfruten de este nuevo capítulo.
"Los amigos son parte del pegamento que sostiene la vida y la fe juntas. Algo poderoso." - Jon Katz.
James nunca había visto a sus padres tan contentos con él como el día en que se enteraron de que estaba saliendo con Cressida Malfoy; ni siquiera el día en que, a los siete años, anunció que sería jugador profesional de Quidditch justo como su madre. Apenas se enteró, Ginny le había mandado una caja de chocolates para su querida Cressida y la promesa de que hablarían de la nueva escoba que había pedido hace meses en cuanto llegara a casa por vacaciones. Su padre le sorprendió todavía más, cuando fue a visitarlo al colegio y le hizo saber que estaba muy orgulloso de él y de lo mucho que había crecido en los últimos tiempos.
A veces, él tenía la sensación de que si Cressida y él no hubieran estado destinados a enamorarse irremediablemente, sus padres todavía habrían buscado la manera de juntarlos, simplemente por el cariño que le tenían a los Malfoy. Aunque francamente, él no podía ver en qué manera ellos dos no acabaran juntos.
Era cierto, a veces Cressida y su afán por mantenerse dentro de las reglas llegaba a exasperarlo un poco, pero la mayoría de las veces encontraba en aquello un desafío por ver hasta qué límites podía llegar, y amaba el momento en que la duda asomaba sus ojos cuando comenzaba a ceder y a divertirse ella también.
Si alguien necesitaba un poco de ayuda para relajarse, sobre todo en esos días de los TIMOs, era ella. Era absurdo tratar de convencerla de que todo saldría bien porque de todos modos ella estaba lista para tomar los EXTASIS con los ojos cerrados si quisiera, eso sólo la desesperaría más. El tío Draco solía decir frecuentemente que era algo que ella había heredado de su madre. Había que ayudarla a estudiar y negociar con ella las horas de estudio y las horas de descanso "necesarias para un mayor funcionamiento de su cerebro" para que acabara convenciéndose. Y había que hacer aquello todos los días.
- Suficiente por hoy, Cressida. - dijo él, mostrándole su reloj. - El tiempo se agotó.
- Pero...
- Sin peros. - él se puso de pie y comenzó a recoger sus libros, así que ella lo imitó. - Ya hablamos de esto. Tú necesitas descansar, y yo también de hecho, porque Louis parece muy seguro de que puede quitarnos la copa de las casas, por lo tanto mañana después de clase me espera una larga noche de entrenamiento con mis chicos.
- Si, creo que Louis está un poco obsesionado con el tema. - dijo Cressida frunciendo el ceño. Apenas cruzaron la puerta de la biblioteca se sintió más libre de hablar y continuó- Dora se queja de que no ha dormido bien durante toda la semana por culpa de los entrenamientos. Me preocupa que él esté canalizando todo en el Quidditch.
Su primo había terminado con su novia hace unas semanas. Realmente, Louis siempre mantenía las cosas de forma tan privada que él no se habría enterado si no fuera porque se trataba del mejor amigo de Cressida, y porque ella últimamente estaba preocupada por él, ya que Louis no quería hablar con ella del asunto.
- Cuando quiera hablarte sobre eso, lo hará. Y si no quiere hablar de ello nunca, déjalo. No es como si te estuviera evitando o no hablara contigo de nada más.
Cressida suspiró.
- Supongo que tienes razón. Sólo que... me preocupo por todo.
Él sonrió y le tomó de la mano.
- Ven aquí.
Se sentaron junto a uno de los ventanales, y James la atrajo hacia si para abrazarla.
- ¿Quieres que te cuente algo sobre el D.A.?
Finalmente, se habían quedado con el nombre que su madre le había dado al grupo original, porque a ella le había molestado el nombre "Club de Defensa" por alguna razón, cuando él lo mencionó en una de sus cartas.
- ¿Qué han hecho hoy? Lamento no haber podido ir.
- No te preocupes. ¿Y? ¿Aprobaron la nueva casa?
Tal vez otros padres no podían sacar a sus hijos del colegio cuando se les antojara, pero eran beneficios de adicionales del apellido.
- Totalmente - dijo ella con una sonrisa. - Echaré de menos la mansión familiar, pero creo que mis padres sólo permanecían allí por la abuela.
- Pues pronto tendrás tu bienvenida a la vida londinense, entonces.
- Bien, tú ibas a contarme sobre el D.A. hoy...
- ¡McLaggen ha logrado hacer un Patronus! Ha sido toda una sorpresa, - dijo James, y realmente había sido una sorpresa no sólo para él sino para todos los demás en la sala, porque hasta entonces McLaggen parecía ser un mago más bien... regular - no me imaginaba que lo tenía dentro de él.
- Tal vez sea porque tiene un gran instructor. - dijo Cressida, acercando el rostro a él para besarle.
Pretendía ser un beso fugaz, pero James aprovechó el instante para morder ligeramente su labio inferior y profundizar el beso. Él podría mandar a volar todo lo demás si pudiera pasar el resto de la vida besando a esa chica de esa manera. Bueno, honestamente, no sólo besarla. Si ella tan sólo le permitiera... pero entonces ella cortó el beso.
- Tenías toda la razón - dijo ella un poco agitada. - Tú necesitas descansar y yo también. Nos vemos mañana. Te amo.
Apenas acabó de decir todo aquello, en lo que James tardó en parpadear, ella salió corriendo.
El sábado, James tuvo que frenar a Roxanne después de que el partido acabara y ella se saliera de control. Por supuesto a él menos que a ninguno le gustaba ver la copa de Quididitch ser levantada por los Slytherin ese año, pero no podía dejar que su prima hechizara a Louis, después de todo él también era parte de la familia.
El tonto de Louis. Mientras se sentaba frente al fuego de la sala común de los leones, con sus compañeros cabizbajos y que comenzaban a retirarse silenciosamente a sus cuartos, James pensaba en la conversación que había tenido con su primo la noche anterior, cuando ambos coincidieron en el campo.
James sabía que desde que entrara al equipo, Louis se lo había tomado en serio. Pero nunca antes se había encontrado con ningún otro jugador durante sus prácticas nocturnas (por no decir secretas) que llevaba a cabo desde que estaba en primer año y había conseguido una escoba sin que sus padres se enteraran.
- Conque vas por todo este año, eh?
- Podría decir lo mismo de ti.
- Yo siempre voy por todo. Por eso Gryffindor ganó la copa el año anterior - dijo él con una sonrisa de suficiencia.
- ¿Un juego de uno contra uno? - sugirió Louis.
- Excelente. Ganar siempre me pone de mejor humor.
- Veremos.
Eventualmente, los dos se rindieron, extenuados de cansancio y declarando un empate. A James no le gustaba admitirlo, pero Louis jugaba excepcionalmente bien. Todas esas horas entrenando como un demonio no habían sido en vano.
Mientras se sentaban en las bancas y se tomaban un respiro, James sacó el tema.
- Así que tú y Emma ya no salen...
Louis arqueó una ceja.
- ¿Me vas a interrogar en lugar de Cressida?
James puso su mejor cara de ofendido.
- Esa es una acusación sin sentido.
- Tú ni siquiera sabes quién es Emma.
- ¡Claro que si! - dijo James - Una chica de Slytherin... estaba en los Mundiales de Quidditch pasados... no puedo recordar un solo rasgo de su cara.
Louis comenzó a reir.
- Vale, es un poco por Cressida. - reconoció James. - Pero también por ti. Me preguntaba si es la razón de que te estés sobre exigiendo con los entrenamientos. ¡Estás como un demonio! No pensé que fuera algo serio hasta que hoy a Dora quejándose del Quidditch. Estaba seguro de que ese día no llegaría nunca.
- ¿En serio? Suelen quejarse un poco, pero nada de verdad... y Dora nunca abrió la boca para quejarse.
- Será que te tiene miedo. Es una niña de doce años, después de todo.
Louis frunció el ceño.
- Sólo quiero ganar la copa una vez antes de dejarlo.
- ¿Dejarlo?
- Me gusta el Quidditch, pero no es mi pasión. Y ser el capitán sólo lo hace más pesado... desde que inició este año siento que apenas tengo tiempo para otras cosas que realmente me gustan. Pero no quiero dejar el equipo sin la satisfacción de haber ganado al menos una vez.
James rodó los ojos.
- ¿Entonces no tiene nada que ver con la chica esa?
- No.
- Cressida se rompe la cabeza porque no le dices nada del asunto.
- Lo sé. A veces exagera.
- Bastante.
- Pero es una gran amiga.
James suspiró.
- Lo es. Estoy completamente enamorado de ella.
Louis se echó a reir y se puso de pie.
- Bueno, eso es algo obvio. Como, desde que tenías 5 años y estábamos en la casa de los abuelos, y te pasabas diciendo Cressida esto, Cressida aquello, y Cressida...
- Vale, ya entendí - dijo James riendo también. - Bueno, nos veremos aquí mañana. No llores cuando yo gane.
Pero su primo había ganado, y el muy tonto estaba dejando el equipo de su casa. ¿Cómo encontraría ahora a un rival a la altura?
- Hey, James, ¿qué haces aquí todavía? - preguntó Clara que bajaba las escaleras en ese momento. - No te estarás deprimiendo por el resultado del partido, ¿verdad?
- ¿Qué? Por supuesto que no. - respondió él.
- Está bien perder de vez en cuando...
- De verdad, Clara, estoy bien.
La chica sonrió.
- Ok. Callum y Roxanne me mandaron para echarte un ojo y asegurarnos de que no estás deprimido.
James arqueó una ceja.
- ¿Y Roxanne ya no lo está?
- Qué va. Sigue maldiciendo a los Slytherin pero estamos entretenidos con un juego nuevo que le acaba de llegar hoy de Sortilegios Weasley. ¿Quieres unirte?
- Sigan ustedes, tengo algo que hacer. Tal vez los alcance luego.
Clara asintió y volvió a subir, dejándolo solo.
James sacó del bolsillo el mapa del merodeador y buscó el puntillo que representaba a Cressida. Estaba haciendo su guardia por el segundo piso. Durante todo el día, él había estado tan ocupado que apenas se había visto un momento durante el desayuno. Con una sonrisa, él se puso de pie y fue a buscar a su novia.
