Digimonnomeperteneceyescriboestahistoriasinfinesdelucro.

Escribe a partir de una imagen, de Foro Proyecto 1-8

Solo tengo una sonrisa


~Y espero una de vuelta~


La vuelta al mundo, Calle 13

Meichi.

Imagen 148, propuesta por Nats28. Chica sacando un libro de una estantería.


Rutina

Meiko tiene problemas para adaptarse a su nueva escuela. Los salones son más grandes y sus compañeros más ruidosos. Los profesores exigentes y los pasillos intimidantes.

Meiko sobrevive y avanza día a día a base de rutinas; saludos casi cronometrados, preguntas silenciadas. La hora del almuerzo, empero, es su peor hora. Es el momento imposible de hacer rutina, el segundo de paz que no existe. Sora y Taichi suelen esperar a Yamato para almorzar en el patio, a veces la invitan, a veces llega Koushirou y se los lleva sin mediar palabra. Mimí entonces arremete contra ella, la interna en el comedor, la ahoga en bullicios.

Meiko necesita arrutinar su día para evaporar la posibilidad de que haya imprevistos. Un día con Sora, un día con Mimí, un día con todos, un día… no, Meiko necesita una rutina.

Por eso ese día se escapa, se interna en el baño, aguarda pocos minutos y, cuando se ha hecho el silencio fuera, corre hacia la biblioteca. Mimí no la buscará ahí, Sora ya estará con Yamato y Taichi comiendo en la terraza.

A la bibliotecaria no le molesta que coma en los escritorios, siempre y cuando deje limpio tras de sí. Meiko aprovecha y, tras terminar un almuerzo frugal, decide que aparentar tampoco está tan mal. Se acerca a la estantería más cercana, estira el brazo. Camina con los dedos entre lomos numerados y, casi como guiada, retira Eugenie Grandet.

Sonríe con el libro entre manos, camina hasta la bibliotecaria. No ha terminado de encargarlo cuando descubre que no es la única que almuerza en la biblioteca.

―¿Ta. Taichi? ―pregunta, sorprendida. No hace a tiempo de callarse la boca: es traicionada por una impulsividad poco típica de ella.

―Meiko ―saluda―. ¿Comes en la biblioteca?

Meiko guarda el libro y se acerca hacia él. Asiente.

―Pensé que… que estarías con Sora y Yamato en la terraza ―dice, sin mirarlo.

―Quise darles un rato a solas ―responde con brusquedad. Taichi mira por la ventana y Meiko persigue sus ojos, pero no hay nada fuera.

Se pregunta si ella es la culpable de que esos tres estén distanciados.

Hace una pequeña reverencia, se prepara para irse, pero Taichi no la está mirando y la toma de sorpresa.

―¿Te sientas un rato conmigo? No me gusta comer solo.

Meiko se sonroja, pero sonríe y se sienta.

A ella tampoco le gusta comer sola.


Notas: ¡Hola! Este drabble se ubica luego de la primera película de tri y para mí, un poco, sabe a derrota. No por las películas, sino porque este drabble no forma parte de esta colección, sino de otra llamada Flores en el fango que, verán, no existe en mi lista de fics. Esa colección hubiera sido solo de Meichi y Daikari, pero ya no sé escribir. No lo sé más. Así que abandoné esa idea y, los dos que ya están escritos, serán publicados aquí. Y eso es todo lo que me queda por publicar.

Muchas gracias por haberme acompañado hasta aquí.