Buenas!
Bueno pues aquí un nuevo capi, espero que les guste tanto o más que en el capítulo anterior XD
Harry y Alec aprovecharon esa misma noche para seguir merodeando por el castillo, su objetivo era ir al tercer piso, así que esperaron hasta que todos se durmieran para poder salir a hurtadillas.
Se deslizaron por pasillos iluminados por el claro de luna, que entraba por los altos ventanales, en cada esquina se escondían detrás de una armadura y se aseguraban de que no había nadie. Subieron rápidamente al tercer piso y entraron de puntillas en el salón de los trofeos.
Las vitrinas con trofeos brillaban cuando las iluminaba la luz de la luna. Copas, escudos, bandejas y estatuas, oro y plata reluciendo en la oscuridad. Fueron bordeando las paredes, vigilando las puertas en cada extremo del salón.
Entonces un ruido en la habitación de al lado los hizo saltar. Harry ya había levantado su varita cuando oyeron unas voces.
Olfatea por ahí, mi tesoro. Pueden estar escondidos en un rincón.
Era Filch, hablando con la Señora Norris. El pelinegro le gesticulo a su compañero de aventuras que lo siguiera y se escurrieron silenciosamente hacia la puerta más alejada de la voz de Filch.
—Tienen que estar en algún lado —lo oyeron murmurar—. Probablemente se han escondido.
Comenzaron a atravesar una larga galería, llena de armaduras. Podían oír los pasos de Filch, acercándose a ellos.
Pasaron por el quicio de la puerta y corrieron de un pasillo a otro, Harry delante, sin tener ni idea de dónde estaban o adónde iban. Se metieron a través de un tapiz y se encontraron en un pasadizo oculto, lo siguieron y llegaron cerca del aula de Encantamientos, que sabían que estaba a kilómetros del salón de trofeos.
Cuando creyeron que ya no había peligro apareció Peeves y dejó escapar un grito de alegría.
—Cállate, Peeves, nos vas a delatar.
Peeves cacareó.
¿Vagabundeando a medianoche, novatos? No, no, no. Malitos, malitos, os agarrarán del cuellecito.
Oye Peeves, ¿sabes quién ha gastado las últimas bromas? —pregunto Harry
No, aunque seguro que vosotros tampoco-contesto Peeves echándose a reír
¿Qué pasaría si te dijéramos que fuimos nosotros? — pregunto irónicamente Alec viendo por donde iba James.
Y sabes que recompensa te puedes llevar si no nos delatas— continuo Harry divirtiéndose, ya que si salía bien, aparte de no pillarlos hoy, tendrían un buen compinche
¿El qué? — Pregunto interesado Peeves, pensando que el niño sí que se parecía a su padre, por lo cual de todas maneras no lo iba a delatar
¿Qué te parecería hacer la siguiente broma con nosotros? — Propuso el ojiverde sonriendo perversamente
Acepto— dijo Peeves sonriendo como loco. Se fue hacia donde estaba Filch para mantenerlo alejado del par.
Así que los dos niños siguieron recto por el pasillo hasta llegar a una puerta que estaba cerrada, así que se miraron y pensaron que quizás esta era la famosa puerta prohibida, por lo cual Harry saco su varita y murmuro Alohomora y ellos ingresaron dentro.
Pero al fijarse bien quedaron mudos No estaban en una habitación, como él había pensado. Era un pasillo. El pasillo prohibido del tercer piso. Y ya sabían por qué estaba prohibido.
Estaban mirando directamente a los ojos de un perro monstruoso, un perro que llenaba todo el espacio entre el suelo y el techo. Tenía tres cabezas, seis ojos enloquecidos, tres narices que olfateaban en dirección a ellos y tres bocas chorreando saliva entre los amarillentos colmillos.
Estaba casi inmóvil, con los seis ojos fijos en ellos, y Harry supo que la única razón por la que no los había matado ya era porque la súbita aparición lo había cogido por sorpresa. Pero se recuperaba rápidamente: sus profundos gruñidos eran inconfundibles. Retrocedieron y Harry cerró la puerta tras ellos. Corrieron, casi volaron por el pasillo. Filch debía de haber ido a buscarlos a otro lado, porque no lo vieron. Pero no les importaba: lo único que querían era alejarse del monstruo. No dejaron de correr hasta que alcanzaron la entrada de su sala común, donde dijeron la contraseña y entraron, sin decir nada se sentaron en el sillón frente a la chimenea para relajarse un poco
¿Qué pretenden, teniendo una cosa así encerrada en el colegio? —dijo finalmente Alec —. Si algún perro necesita ejercicio, es ése.
Estaba encima de una trampilla. Es evidente que está vigilando algo. La cosa es averiguar lo que es.
Probablemente está relacionado con el repentino intento de robo en Griggonts. Encima el robo se hizo en la cámara de donde Hagrid saco un paquetito pequeño La cosa es descubrir el dichoso objeto y ver si puede ser interesante robarlo.
Está claro que es valioso, sino no se tomarían tanta molestia en ocultarlo aquí.
Pues ya tenemos otra misión, descubrir que oculta el cerbero y como pasar por él, y para eso nuestro primer paso será hablar con Hagrid.- comento Harry sonriendo, mientras que Alec lo miraba como si se hubiera vuelto loco.
A la mañana siguiente, después de hablar con Marcus y que le diera el catalogo mientras se inscribía, se fue al Gran Comedor a desayunar mientras elegía una escoba, en la que eligió una Nimbus 2000, así que los chicos salieron rápidamente para ir a la lechucería a acompañar a Harry para que envíe el catalogo.
Las clases fueron aburridas, tenían DCAO al que Harry siempre le daba dolor de cabeza el profesor, y cada vez sospechaba más de él ya que parecía que ocultaba algo, luego tuvieron doble hora de transformaciones que aún estaban practicando la transformación de una cerilla a una aguja, aunque ahora tenían que intentar cambiarle el color, la textura, insertar alguna imagen… Mientras que en encantamientos aún estaban con la teoría y el movimiento de varita, cosa que aburría mucho, aunque ya en su cuarto practicaba para adelantar algo la materia.
Por la tarde fue a la sala común para buscar a Marcus para decirle que ya habían mandado el catalogo y que había optado por la Nimbus 2.000 y que ya le había llegado un mensaje de vuelta para decirle que el pedido había llegado y que para el viernes ya tenía que estar aquí la escoba, junto con los complementos, decir que Marcus estaba contento era un eufemismo, prácticamente saltaba de un lado a otro con la perspectiva de la última escoba del mercado jugando para su equipo, y más si el jugador era tan bueno como para que Snape interviniera para quitarle la regla de los de primer año.
Mientras en el despacho de Dumblendore.
Albus estaba pensativo en su despacho, hace unos minutos había acabado la primera reunión del curso para saber cómo iban los de primer año, como siempre se hacía al pasar unos meses, nada había salido como había planeado, el niño no creció con sus parientes como había planeado dado que ellos habían muerto a mano de unos mortífagos resentidos por la muerte de su amo. Pero supuso que el niño se iría a vivir con la hermana de Vernon, no contaba con que el crio fuera a parar en un orfanato, él quería que el salvador del mundo mágico creciera ignorante para así poder manipularlo con facilidad, también contaba con que fuera maltratado y lo viera a él como un salvador, pero no solo creció en un orfanato, sino que según Minerva tenía muy buenos amigos allí, y no solo eso, sino que encima estaba adelantado en varios cursos, cosa que no le convenía que fuera inteligente, lo de hacerse amigos de muggle le venía bien dado que así no se iría a aliar con Voldemort.
Eso era antes de que el chiquillo pisara Hogwarts, así que una vez dentro lo sorprendió verle hablar con un grupo de hijos de mortifagos, otra de las sorpresas es que se fuera a Slytherin junto con otro niño del orfanato que venía de una larga línea de sangre mágica. Luego todos los profesores sin excepción decían maravillas del niño, sobre lo estudioso e inteligente que era y como cogía todo a la primera. Solo esperaba que el enfrentamiento que había planeado de Harry contra Voldemort surgiera efecto, aunque según sabia el chico ni siquiera se había acercado al pasillo del tercer piso, dado que había puesto un hechizo para detectar el rastreador para poder saber si Harry atravesaba la puerta ya que tenían que hacer un hechizo para entrar. Solo esperaba que al menos el hechizo puesto en Hagrid surtiera efecto para darle pista y fuera a "proteger" de Voldemort la piedra filosofal.
Buenos chic s pues hasta aquí el capítulo número 21, quien lo diría XD, también puse un poco sobre las maquinaciones de Albus y su opinión de Harry, aunque esta un poco por encima, pero cuanto más avance la historia más maquinaciones tendrá
Quería agradecer a todas las personas que leen la historia, los seguidores y los que la añaden a favoritos y sobre todo a la gente que comenta ¡Muchas Gracias! XD
Si tienen alguna duda o comentario pues no se corten y escríbanla, si es una duda en el siguiente capi las respondo XD
Un Saludo!
