Hola y bienvenidos sean todos a leer este Fanfic, los personajes no me pertenecen. ni la historia debido a que esta historia está basada en "Adini Feriha Koydum" , Espero que les guste y acepto sugerencias
Capitulo 21: "Secuestrados"
Llegaba temprano ese día a casa después de la noche anterior, bajo de su auto con lentitud cuando un sonido llamo su atención. Era el celular de Akane sonando en el suelo, se agacho de inmediato para recoger el aparato. Extrañado levanto el teléfono del piso para luego mirar dentro de la residencia. Logro ver con dificultad como el primo de la muchacha se acercaba hasta fuera con su celular en el oido, al parecer quién llamaba a la joven de cabellos azules era él.
Sorprendido al ver que el celular de su prima se encontraba en la manos del molesto chico, se aproximo hasta él para enfrentarlo. —¿dónde está mi prima? —pregunto empujando al joven que lo miraba completamente desencajado.
—¿No está en tu casa? —cuestiono sumamente preocupado ante la acechante mirada de Mousse.
Le quito el teléfono de su prima de las manos con un solo movimiento. —No por eso te pregunto ¿Qué haces tú con el celular de Akane? —pronuncio en un tono amenazante y preocupado.
—Estaba en el piso—respondió por inercia ante las insinuantes palabras del miope. Mientras que comenzaba a sentirse preocupado por la muchacha.
—¿Debo creerte? — volvió a cuestionar mientras pensaba en que el joven era responsable de la desaparición extraña de Akane.
Perdiendo la paciencia debido a las insinuaciones del primo de la desaparecida, de un solo movimiento tomo al chico del cuello para responder ante su agravió.—¡No lo entiendes!¡Estaba en el piso, porque debiera de mentirte! —Vocifero alterado por la necia actitud del muchacho.
—¿¡Donde esta Akane!? —interrogo igual de alterado el miope.
—¡¿Como puede ser que no esté en casa?! —grito preocupado el chico de la trenza— ¡Espere hasta que se fuera!
/FlashBack/
La noche anterior se encontraba bebiendo con Ryoga en su apartamento, cuando de pronto el timbre comenzó a sonar, fue en ese instante que la prima de Akane llego al lugar. Comprendió que ella buscaba a su amigo y abandono el lugar para dejarlos hablar en privado, fue entonces que logro divisar a la menuda chica de cabellos azules en la entrada de la residencia.
—Satsuki está en mi casa—hablo Ranma llamando la atención de la distraída muchacha que miraba hacia fuera del lugar.
—¿qué hace en tu casa? —cuestiono levantando una ceja.
—Esta charlando con Ryoga—respondió con calma a pesar del tono desagradable de Akane.
—Bien—agrego severa— cuando mi tía despierte la regañara.
En ese instante un ruido sonoro se escucho en el cielo, ambos identificaron que era y salieron a observar fuera del lugar.
—Son las doce — añadió automáticamente el azabache, mientras observaba a la joven de azulados cabellos mirar atenta los fuegos artificiales. —Feliz año... —murmuro despacio cerca de la chica.
Lo había escuchado perfectamente, pero tardo un poco en procesar bien sus palabras. — ¿felicidad? —cuestiono pensativa— vendrá de verdad si lo deseamos con el corazón... —suspiro recordando lo difícil que le había sido el año que había terminado segundos atrás.
Comenzó a sentir el molesto frio invernal de esa noche, mientras seguía observando a la muchacha que parecía temblar en ese momento.— deberías entrar—sugirió Ranma.
—Estoy bien Ranma—le dijo cortante para seguir viendo los fuegos artificiales.
—Hace frío... —comento sacándose su chaqueta para ponerla en los hombros de la necia peli azul.
Se quito la chaqueta molesta para ponerla en el hombro del chico. —¡Ya fue suficiente! —reacciono molesta—¡no tienes que estar conmigo siempre! —se quejo viendo al muchacho directamente a los ojos— ¡El hecho que sepas todo, no cambia nada! —asevero agresivamente— ¡Quieres limpiar tu conciencia, pero no es necesario! —Comenzó a retirarse del lugar mientras Ranma la observaba en silencio— ¡dile a Satsuki que no tarde! —termino de decir para entrar a la residencia.
Se quedo en el lugar hasta verla marcharse. Fue entonces que subió a su auto y se retiro del sitió, necesitaba tomar aire para comenzar a pensar en cómo solucionar las cosas. Estaba seguro de que ese año las cosas iban a cambiar.
/Fin del FlashBack/
En ese instante pudo divisar a su novio discutiendo con Ranma. Velozmente se aproximo hasta su pareja para calmar la situación. —Deténganse— interrumpió RinRin separando a los muchachos. — Tranquilos... hay que ir a la policía—Sugirió.
—¿entonces donde está Akane? —logro pronunciar el miope completamente aterrado.
—Suban al auto, vamos a la comisaria—indico Ranma mientras abría el vehículo.
La pareja asintió con la cabeza antes de obedecer las palabras del chico de la trenza, algo malo estaba sucediendo y necesitarían ayuda para resolver el problema.
Despertó de golpe abriendo los ojos, estaba sobre una cama atada con las manos atrás y una cinta en la boca que le impedía gritar. Comenzó a mover sus piernas y entonces noto que estaban atados sus tobillos, frenéticamente empezó a luchar con sus pies para ver si podía liberarse, pero al parecer era imposible. Tomo aire y se reincorporo con dificultad en la cama logrando sentarse. Miro el lugar asustada desde su posición y cerró los ojos con fuerza para recordar lo ocurrido en la noche anterior.
/FlashBack/
Llego hasta la puerta de su casa, pero cuando busco la llave en sus bolsillos no la encontró. Ofuscada consigo misma por haber perdido las llaves, regreso molesta hasta donde minutos antes había estado con Ranma viendo los fuegos artificiales. Logro ver que el vehículo del chico ya no se encontraba, así que se acerco con cuidado hasta el lugar.
Tomo su celular para alumbrar el suelo y buscar las llaves, sin notar que alguien se acercaba peligrosamente hasta ella en completo sigilo.
Sintió una especie de escalofrió y levanto su mirada asustada, volteo lentamente para encontrarse con el hombre que más la asustaba en esta vida. Intento gritar pero él con un veloz movimiento cubrió su boca con un paño.
—Silencio querida Akane—pronuncio Kuno sosteniendo a la chica con fuerza entre sus brazos para que no escapase.
Al aspirar el olor del pañuelo su cuerpo dejo de responderle, extrañamente sintió una especie de sueño insoportable que no fue capaz de aguantar. Perdiendo completamente el conocimiento.
/Fin del FlashBack/
Miro entrar la luz por una ventana del lugar, con dificultad se acerco saltando con cuidado hasta el lugar y así correr las cortinas con su cabeza para ver en donde se encontraba.
El lugar era una especie de campo, pero era cercano a Nerima. Recordó que el muchacho vivía a cuadras del lugar, por lo que mantuvo una leve esperanza.
Con un mueble cercano a la ventana se ayudo para quitarse la cinta de su boca. En ese instante la puerta se abrió haciéndola temblar ante la mirada de su secuestrador.
—Buenos días—saludo Kuno con completa tranquilidad ante la asustada mirada de su rehén— ¿has dormido bien? No quise despertarte—comenzó a caminar hasta la chica que retrocedía como podía. Su cara estaba llena de terror. — Ya no tengas miedo—intento calmar—Estoy ahora contigo, ya no me vas a extrañar mi diosa.
Trago saliva ante la horrible sensación que empezaba apoderarse de su ser, tenía miedo y no podía ni siquiera ocultarlo. Ese sujeto frente a ella había perdido por completo la razón, estaba loco y solo la quería a ella. Temía de lo que pudiese hacerle, cerro sus ojos con fuerza para sentir como el sujeto tocaba su rostro. Sentía nauseas de aquel contacto con él.
—No desobedezcas—indico el muchacho volviendo a poner cinta en la boca de la temerosa joven. —siéntate—ordeno.
Obedeció temblorosa mientras lo veía salir del lugar y volver casi de inmediato con una bandeja en sus manos.
—Es hora del desayuno—hablo nuevamente Kuno para quitarle la cinta.
—¡AYUDA! —grito desesperada moviéndose con desesperación, intentando liberarse de las ataduras en su cuerpo.
Vio la bandeja caerse y no se inmuto cuando la chica comenzó a gritar sin parar. — ¿Acaso no tienes hambre? —pregunto como si nada pasara y eso fuese completamente normal.
Aterrada ante la reacción anormal del joven siguió gritando manteniendo su mirada sobre su captor. —¡Ayuda alguien!
—Tienes razón para estar enojada Akane—asevero el secuestrador mientras recogía la loza rota del suelo. —llegue tarde—informo viendo como la chica se detenía para escucharlo.— llegue muy tarde... —sonrió.—pero estoy aquí, te voy a recompensar—se levanto para dejar la bandeja sobre un velador al lado de la cama.—Pero ahora tenemos mucho tiempo, pero ahora necesitas descansar—termino de decir para poner una tela larga en la boca de la chica.
Intento resistirse, pero amordazada era imposible de lograr que no le cubriera la boca con aquella molesta tela que ato tras su cabeza.
—Necesitas relajarte—agrego para comenzar a acariciar el rostro de la aterrada joven. —Tendremos todo el tiempo del mundo para platicar—termino de decir para llevarse la bandeja y salir del cuarto.
Logro dormir una hora debido a su agotamiento mental y corporal, cuando sintió como su ex-prometido la tomaba en los brazos para llevarla a otro lugar. Comenzó a moverse para que la soltará sin lograr nada, viendo como este la llevaba a un lugar de esa vieja casa.
—Y Aquí esta nuestra sala—sonrió ilusionado— es grande, linda y mira—indico con su cabeza hacia un lugar, mientras sentaba a la joven en un sillón. —Tenemos compañía.
Pudo ver frente a ella como un niño y su madre estaban amordazados en el lugar, comprendió que ellos debían ser los verdaderos residentes del lugar.
—son nuestras visitas—comento alegremente—pronto se irán de aquí mi diosa.
Ese hombre estaba completamente fuera de sí, era un sicópata que no solo la había secuestrado a ella sino que a dos personas más. Trago saliva y miro a los dos inocentes que se encontraban sentados frente a ella con igual temor que ella.
-o-
Luego de responder un largo interrogatorio y esperar junto al primo de Akane, un policía se acerco hasta ellos en la delegación. —Pasen—indico hacía una sala.
Ambos obedecieron en silencio pudiendo ver a un oficial de rango más alto que les esperaba en el lugar.
—Revisamos las cámaras de seguridad y al parecer su prima fue secuestrada—informo provocando en ambos jóvenes una gran desesperación. —Necesitamos que vean las imágenes porque alguien vio lo que ocurrió y no lo denuncio.
—¡¿qué?! —exclamo Mousse completamente desencajado.
Atentos miraron la escena, en el video se podía observar claramente como Kuno secuestraba a la desaparecida Akane y se la llevaba en un vehículo. Fue en ese instante en que entraba al auto cuando se podía ver que Shampoo observaba la escena escondida detrás de uno de los autos estacionados en el lugar.
Al ver el video en que secuestraban a su prima se bloqueo completamente.
—Shampoo—pronunció Ranma mirando atento las imágenes para informar al policía— vive en el mismo edificio, vive en el doscientos cuatro—termino de decir ante el shock emocional del primo de la secuestrada.
Eso había sobrepasado completamente a lo que podía ser capaz de llegar esa mujer, jamás podría perdonarse si algo le pasaba a Akane. Puesto que sí, Shampoo había guardado silencio era exclusivamente porque lo amaba a él. Y solo quería dañar a Akane por su causa.
-o-
Lleva diez minutos en completo silencio escuchando una cantidad industrial de declaraciones de amor, aquel amor enfermo que sentía por ella la asqueaba completamente. Miro a los otros dos presentes y entonces supo que no podía quedarse a esperar a que la salvaran, tenía que intentar algo.
Pudo ver a la joven hacer un gesto con su cabeza indicando que quitara la mordaza de su boca.
—Necesito ir al baño—informo asustada esperando a ver la reacción del hombre.
—¿Vas a estar calmada? —cuestiono ante la atenta mirada de la joven que de inmediato asintió.
—Bueno ya desátame—pidió impaciente debido a la tardanza del muchacho.
—Akane, ¿crees que disfruto verte así? —comenzó a desatar las manos de la asustada chica— pues no, pero estas influenciada por otras personas... en fin, esto se acabo—termino de desatar— mira.
Observo sus manos al sentirse libre de aquellas ataduras, mientras Kuno terminaba de desatar sus tobillos para que pudiese caminar.
Termino de desatarla y le indico la puerta del baño que estaba tras el sofá en que se encontraba sentada segundos atrás.
Entro veloz cerrando la puerta tras de sí, miro el lugar atentamente mientras usaba el baño. Pudo ver una pequeña ventana en el sitió, pero analizándola comprendió que no cabría por ella. Pensó en otra cosa y tomo el papel higiénico para buscar algo con lo cual escribir en él, a su suerte encontró un labial en un bolso de cosméticos dentro de un mueble.
—"alguien tendrá que encontrarlo"—pensó asustada escribiendo un mensaje de auxilio que lanzo por la ventana.
Sintió que Kuno comenzaba a golpear la puerta ante la tardanza y cerro veloz la ventana.
—¡Akane! —llamó el secuestrador— ¿estás bien?
—Enseguida voy—respondió para tirar la cadena del baño.
Pensó un poco antes de abrir la puerta, no quería hacerlo pero de lo contrario podría hacerle daño a la familia secuestrada. En cuanto termino de abrirse completamente la puerta pudo ver a Kuno esperarla con las cuerdas en sus manos. Frustrada solo se limito a avanzar hasta el sillón y dejarse amordazar nuevamente.
-o-
Llegaba a la estación de policía junto a su madrastra, estaba siendo escoltada por unos policías para declarar sobre la desaparición de Akane. Estaba completamente molesta ante las acusaciones en su contra, como es que se atrevían a decir algo de ese tipo.
—Ya les dije que no vi nada—informo Shampoo molesta mirando a los dos oficiales que le escoltaban— ¿por qué me traen a la delegación?
—Señorita la solicitamos como testigo ocular—comunico el policía—se le explicará en el lugar.
—Testigo ocular—bufó completamente fastidiada— les digo que estaba en una fiesta—logro decir antes de ver la mirada azul grisácea de Ranma que estaba frente a ella.
—¡Tu viste todo Shampoo y no dijiste nada! —acuso severamente el chico ante la atenta mirada de Hinako que observaba la situación tras la acusada.
Asustada ante la acusación de Ranma y su fría mirada, solo logro decir una palabra.—Ranma...
—Señorita Shampoo—llamó un oficial a un lado— sé le cita a declarar porque fue vista en las cámaras del lugar, le pedimos diga toda la verdad.
Extrañada por lo que oyó salir de los labios del policía, miro con severidad a su hijastra. —Shampoo ¿qué significa esto?
—Ranma, estaba aterrorizada—confeso fingiendo temor y con nerviosismo— lo juro, yo...
Interrumpió furioso a la muchacha de mirada carmesí frente a él. — ¡Déjate que la secuestraran! —la culpo mientras veía que entraba hasta la sala del delegado.
Impotente debido a lo que sucedía en el lugar solo se limito a guardar silencio y escuchar a los policías que decían que irían a la casa del sospechoso a revisar. Miro a los policías salir de la estación y luego los siguió en su vehículo.
Bajo del auto en cuanto se detuvieron estacionándose en la casa del vecino de donde se encontraban. Analizo el lugar notando que era un lugar bastante aislado y con poco flujo de gente, pudo notar que los policías se retiraban del sitió. Camino un poco pisando un molesto trozo de papel que quito de su zapato, la tierra estaba húmeda y por eso el trozo de papel higiénico se había pegado. No le extraño mucho y fastidiado se quito el papel del pie sin siquiera verlo, para luego retirarse del sitió frustrado.
-o-
Se encontraba en su apartamento con la mirada perdida en el suelo, mientras su mente se encargaba de recordarle el día en que Akane había estado en ese mismo lugar intentando explicarle que su compromiso fue obligatorio. Había sido un imbécil en no creerle esa vez, pero su orgullo y los celos no lo dejaron ver más allá.
Observaba a su amigo que se encontraba en su sitial completamente ido, se notaba que se sentía destrozado por el secuestro de Akane. —Ranma, ¿estás bien? — se atrevió a preguntar.
Se levanto del sitial para despertar del trance en que se encontraba, frustrado camino a un lado de su amigo. — No pude hacer nada—volteo para ver a Ryoga que le miraba preocupado. — No la protegí—se culpo.
—Esto no es tu culpa—aclaro de inmediato a su amigo.
—Que superficial fue todo, que estúpido se ve—logro decir recordando todo lo que había vivido con Akane. — las peleas, el enojo—restregó la palma de su mano contra su cara.— ¿y si la perdí amigo?¿Qué pasaría? — termino de decir con angustia ante la mirada de desconcierto de Ryoga.— le deseé feliz año, pero yo... yo quería decirle mucho más—pronuncio Ranma con dolor.—Quería decirle cuanto la amo, decirle cuanto la extraño... y no pude decir nada. —lamento.— solo le deseé un feliz año.
—No había nada que pudieras hacer—dijo Ryoga con calma ante los lamentos de su amigo.
—¿que pudiera hacer? —repitió sintiéndose impotente. —No importa lo que pueda hacer, importa lo que no puedo hacer, ¡Tengo que hacer todo Ryoga!
Termino de escuchar a Ranma que en ese instante tomaba un abrigo de un perchero en el lugar, para retirarse del apartamento con la mirada llena de angustia.
Salió de su apartamento para tomar un poco de aire, no podía quedarse quieto en esa situación. Fue entonces que cuando salió de la residencia pudo ver a Shinnosuke de pie dando vueltas preocupado.
Escucho unos pasos cerca y volteo su mirada para encontrarse con un angustiado Ranma que se detenía a su lado.
—¿no hay novedades?—Pregunto Shinnosuke refiriéndose al secuestro de Akane.
Negó con su cabeza.—No puedo pasar la noche así, solo esperando sin hacer nada—se encogió de hombros.—Debe haber algo que yo pueda hacer.
—Ahora mismo solo podemos esperar—aconsejo el hombre.
Pese a que su orgullo era enorme, quizás el profesor podía saber algo que el no. —Yo sé que te dijo todo lo que no podía decirme—dijo sentidamente. —Cuando le dispararon a su hermana, el compromiso, no recuerdas una clave ¿tan solo alguna maldita pista de todo lo que te dijo?
—No era tan abierta como crees—miro con sinceridad al azabache—Akane solo me compartía sobre sus sentimientos, lo que estaba viviendo contigo, lo que le hacías sentir—sonrió con amargura.—Incluso sus problemas contigo... el punto, es que no hay nada útil.
—No hay nada—repitió parte de las palabras de Shinnosuke.—A pasado un día, hoy es la segunda noche que pasa con ese hombre—contó sintiendo temor de lo que pudiera pasar con la chica.
Vio lo alterado que se encontraba el joven frente a él. —Creo que debieras calmarte—sugirió intentando tranquilizar al muchacho.—Nuestro pánico no la va ayudar de ninguna manera.
—¡¿Y qué le ayudaría capitán?! —cuestionó Ranma alterado. —¡Le va ayudar a que nos quedemos a esperar inútilmente! —reclamo observando al castaño que solo se limitaba a guardar silencio.
Sin poder quedarse un segundo más con ese sujeto inútil, prefirió retirarse del lugar e ir a un sitió a pensar con mayor claridad.
Había pasado la noche en vela intentando liberarse de las mordazas, consiguiéndolo con éxito. Cansada y resignada por no poder huir de inmediato, solo se quedo recostada en la cama hasta que pudo ver como Kuno entraba a la habitación con una bandeja en sus manos. Tenía que esperar el momento indicado para escapar.
—Akane es hora de que desayunes conmigo—informo alegremente el muchacho bajando la mordaza de la boca de Akane.
—No tengo hambre—logro decir débilmente casi como en un susurro.
Toco la frente de la muchacha de cabellos azules preocupado. —Akane ¿te sientes enferma? —pregunto para ver como la chica evitaba su contacto. —no tienes fiebre—aseguro. —Te ves pálida y no tienes apetito... no querida, no te cuidaron bien mientras no estuve—sonrió para tomar un trozo de pan y acercarlo.
—Dije que no tengo hambre—respondió fuerte y cortante.
—Tu serás mi esposa y lo jure Akane—comento Kuno con felicidad. —Te voy a cuidar bien, si es necesario yo te alimentaré... después tendremos una boda que celebrar, nuestros invitados serán los testigos, ellos nos esperan—explico.
Mientras más le escuchaba más asqueada se sentía, pero de un segundo a otro pudo ver como el chico miraba descuidadamente otro lugar. Entonces lo pateo con sus piernas para soltar las mordazas sobre puestas de sus muñecas, lo vio caer al suelo antes de correr del lugar.
—¡estas demente! —grito mientras buscaba una salida.
Rápidamente se levanto para atrapar a la muchacha que frenéticamente se resistía a ser capturada nuevamente.
Pudo ver como el sicópata de Kuno era más fuerte que ella, por ende en cuanto se vio casi capturada tomo una botella y la quebró en la cabeza de este con un solo movimiento, dejando al chico aturdido en el suelo. Rápidamente saco la llave que colgaba del cuello de su secuestrador, corrió hasta la puerta intentando abrirla dentro de su nerviosismo. Le costaba encajar la llave y se maldijo por estar tan asustada.
—Mira Akane—Pronuncio Kuno.
Volteo la mirada hacía donde se escucho la voz del lunático para ver como este tenía apuntado con un arma a un indefenso niño frente a él. Se petrifico al instante al observar la tétrica escena.
—Se parece a Kasumi ¿verdad? —pregunto el secuestrado pasando el arma por el rostro del infante.
—Por favor deja al niño—pidió asustada.
—Lo he hecho antes—sonrió seguro al ver la expresión de Akane. —y lo puedo hacer otra vez, podría sacrificar a cualquiera.
—Kuno por favor déjalo—suplico ante la amenaza del sujeto. —suficiente.
—¡No lo es! —aclaro. —¡nada es suficiente hasta que seas mía!—pudo ver a la chica observarle con una mezcla de miedo y odio. —¡Ahora cierra esa puerta! —ordeno.
Frustrada obedeció sus ordenes, no le quedaba otra alternativa o el mataría a ese niño inocente frente a su madre y ella.
Las horas pasaron y nuevamente se encontraba amordazada sobre la cama en ese cuarto matrimonial de pesadillas, podía ver a Kuno observarla con frustración. Debido a su total silencio desde que había sido devuelta ahí.
—Nada te hace feliz Akane—dijo resignado mirando la pared. —Nada ayuda, siempre estas triste... tan distante, tu corazón está roto y no puedo hacer nada.
—Kuno mira, no quiero estar así ¿me entiendes verdad? —intento explicar a su lunático captor.
—Claro que lo entiendo, te duele el corazón... ¿crees que quiero entristecerte? —miro a la chica con ternura. —Nunca quisiera lastimarte.
—Entonces, no me lastimes—intento convencer al chico. —Vamos desátame y vamos a hablar.
—¿¡por qué no podemos estar juntos!? —grito desconsolado. —¿por qué ahora que nos amamos tanto?
Pese a que le daba asco la situación intento transar con el joven. — Escucha, mira quien le haría algo a su amada y la lastimaría, ahora entiendes... Te tengo miedo—asevero viendo como Kuno temblaba. — Como voy a quererte si me tratas así, estoy amarrada como quieres que confié en ti.
—Es cierto—pensó entender. —Claro que te asuste, no pude hacerte creer... pero no te puedo dejar huir, porque tratas de huir de nuestro amor mi diosa. es nuestro destino.
—Dame una oportunidad, como puedo huir de mi destino... —mintió.—Vamos y dejemos que nuestros invitados también dejen la casa, vámonos solos.
—¡Qué estúpido de mi parte! —agrego feliz por las palabras de la chica. —¡quien necesita testigos si nos atenemos a nosotros! —dijo liberando de las mordazas a la muchacha.
Pudo ver como la tomaba del brazo y la arrastraba hasta la sala en donde se encontraban el niño y su madre.
—Pensé en tenerlos como testigos—pronunció feliz Kuno.—pero aparentemente se irán...
Vio como el castaño comenzaba a sacar un arma de su bolsillo, asustada intervino en la situación.
—Kuno, ¿qué haces? —pregunto asustada. —¡detente!
—me dijiste que me deshiciera de ellos Akane—respondió mientras apuntaba con el arma a la madre.
—No puedes matarlos.
—Irán al cielo, ya hicieron suficiente... porque ayudaron a los amantes a encontrarse—dijo sonriente observando a la muchacha.
—No te atrevas a matarlos—logro decir con temor viendo que aun insistía en disparar a los rehenes. — A quién le va gustar, que su esposo sea un asesino.
—Diosa, acabas de llamarme esposo—esbozo una gran sonrisa. —no puedo dejarlos ir, porque ellos no me quieren Akane—hablo enfurecido apuntando el arma con determinación. —¡no nos quieren juntos! ¡Están contra nosotros!
Miro el lugar rápidamente y entonces pudo ver un aerosol aromático cerca, lo tomo hábilmente sin ser vista por el castaño que miraba enloquecido a sus dos invitados.
—Kuno, no importa mientras nosotros nos amamos—pronuncio acercándose lentamente hasta el secuestrador, ocultando tras ella el aerosol.
—No, claro que no Akane... nosotros—no logro terminar de decir lo que quería cuando Akane le roció el aerosol directamente en los ojos dejándolo completamente ciego.
Vio como el castaño se quejaba en el suelo del dolor, sin pensarlo mucho fue hasta el cuarto para cerrar la puerta. Tomo el velador y lo puso tras la puerta para evitar el paso del joven. Necesitaba conseguir ayuda, quebró el vidrió de la ventana con una lámpara y a su mala suerte las protecciones no le dejaban salir. Pero logro ver a dos hombres a lo lejos.
—¡Ayuda! —grito reiteradas veces sin ser escuchada.
Su garganta se cansaba y en ese instante solo pudo sentir como su boca era cubierta por un paño, sabía lo que sucedería y angustiada perdió el conocimiento.
Abrió los ojos y pudo notar que ya era de noche, tomo aire y pudo observar a Kuno pronunciar palabras sin sentido hasta que la vio despertar.
—Me libraré de los demonios primero—sonrió para ir en búsqueda de un rehén.
Pudo observar angustiada nuevamente como el niño era apuntado con el arma.
—Kuno, no—pidió asustada mientras se encontraba amordazada.
—El demonio vendrá—murmuro sonriendo.—Si tiene corazón vendrá—aseguro recordando al causante de su desgracia. —Quiero que me des su número, o mato a nuestros invitados—amenazo.
—Kuno por favor, no lo hagas...
Se encontraba preocupado en casa mientras pensaba en alguna cosa, algo que le diera una pista sobre el paradero del lunático del kendo y Akane. Daba vueltas en círculos cuando su teléfono comenzó a sonar, de inmediato se aproximo hasta el artefacto para contestar la llamada.
—Hola—pronuncio escuchando a alguien respirar, alejo su celular y miro la pantalla para ver si la llamada seguía en línea debido a que nadie hablaba. —¿por qué no habla? —cuestiono Ranma extrañado.
—No te he olvidado... —Reconoció la voz del ex-chofer de inmediato. —Tenemos asuntos sin resolver... —guardo silencio para escuchar al sujeto del Kendo. —La voy a salvar demonio, la voy a salvar de ti... y si le informas a alguien de esto, tan solo a un policía... la matare ¿me escuchas?
—Si le haces cualquier daño, te matare—amenazo con seriedad el muchacho mientras tomaba su abrigo para salir. —¡Te matare te lo advierto! ¡es mejor que me digas donde estas! —termino de decir para salir del lugar.
Manejo tan rápido como pudo para llegar hasta el lugar que le indico el secuestrador, lamento llegar al lugar en donde había estado el día anterior. Como es que no había notado que ella estaba ahí, junto frente a sus narices. Se acerco hasta la puerta y comenzó a golpear desesperado, en ese instante debido a que no abrían se alejo para tumbar la puerta, Pero en cuanto se alejo esta se abrió.
Entro lentamente a la vivienda mirando hacia dentro para buscar a Akane, fue ese instante cuando Kuno clavo una jeringa en su cuello para inyectarle un dudoso contenido. Tomo al secuestrador del cuello y lo lanzo lejos para quitarse la jeringa. Lo vio caer sobre una mesa y entonces se acerco hasta él para darle un fuerte puñetazo en el rostro. Haciéndolo caer de bruces al piso, ya en el suelo lo volteo y lo tomo fuerte por el pescuezo.
—¡¿Donde está Akane?! —grito para azotar a Kuno contra el suelo. —¡¿Donde?! —exigió saber perdiendo la paciencia.
—Solo espera... —comenzó a reír con frenesí— la inyección hará efecto pronto, así es como sacrificamos a un animal, todo va de acuerdo al plan.
Logro oír un extraño sonido venir de una habitación, le dio otro golpe al sujeto sicópata para luego dirigirse al cuarto de donde se escuchaban los quejidos. —¡Akane! —llamó sabiendo que la chica estaba tras la puerta que se encontraba cerrada frente a él.
Intento abrirla pero esta se encontraba con seguro, se alejo un poco y entonces pateo con fuerza la puerta para lograr abrirla. En cuanto la puerta se abrió pudo observar a Akane amordazada completamente a la cama.
—¿estás bien? —pregunto Ranma mientras le quitaba la mordaza de la boca a la chica sintiéndose extrañamente cansado.
—Ranma—logro decir viendo como el muchacho intentaba desanudar sus manos. — Tiene una inyección con droga—informo asustada.
—sí, lo sé—respondió rápido. —¿te hizo algo?
—No, nada. —hablo Akane— hay una mujer y un niño a dentro, amenazo de muerte al niño y tuve que darle tu numero.
—Bien hecho...—pronunció apenas mientras su vista comenzaba a nublarse.
Pudo ver a Ranma algo extraño, parecía sentirse mal y su piel estaba muy pálida. —¿Ranma estas bien? —en ese instante vio como el muchacho se desvanecía a un lado de la cama en la que se encontraba. —¡Ranma! ¡Ranma! —llamó preocupada al ver que no reaccionaba.
Levanto la vista para ver hacia fuera del cuarto y entonces logro ver a Kuno con la cara ensangrentada entrar a la recamara. Comenzó a llorar temiendo por la vida del joven inconsciente a su lado.
Amordazo al inconsciente Ranma y lo ato a los pies de la cama para que no pudiera escapar, no iba a matarlo de inmediato. Tenía que ver como Akane sería finalmente suya y no de él. Lentamente se recostó a un lado de la muchacha de cabellos azules que se quejaba inquieta en su sitió.
-o-
Los rayos del sol comenzaban a salir cuando pudo abrir los ojos con dificultad logrando ver un cuadro frente a él, en la fotografía podía verse a Akane junto a su ex-prometido. Le pareció una broma de mal gusto hasta que recordó donde estaba. Miro a su alrededor viéndose atado de pies y manos a los pies de una antigua cama. Levanto la mirada para encontrarse con una visión que parecía salida de una película de terror, Kuno estaba acostado a un lado de la secuestrada Akane.
Observaba a Ranma completamente angustiada en el lugar, pudo ver como este intentaba liberarse con desesperación de las ataduras moviendo la cama y logrando con esto que Kuno despertase.
—Akane —dijo melodioso el secuestrador acercándose a la joven. —Mira, el perro a nuestros pies a despertado y no le gusto.
Pudo ver como Kuno abrazaba a la chica de cabellos azules que lloraba completamente aterrada, ante el tacto no deseado del sujeto. Aquello lo había hecho estallar en desesperación e ira, Intentaba hablar pero la cinta en su boca no se lo permitía. Quería matar a ese sujeto, mientras intentaba con todas sus fuerzas liberarse de las mordazas.
—Akane es mía —agrego Kuno abrazando a la muchacha por la fuerza.
Intentaba gritar desesperada mientras se movía constantemente intentando huir del agarre del asqueroso secuestrador.
—Estamos juntos de nuevo —informo mirando a Ranma. —No fuiste capaz de separarnos, mira —tomo la manos de Akane. —No eres capaz de separar nuestras manos ¿ves?
La imagen visual de la chica llorando con desesperación, ante el tacto de ese rufián lo estaba matando. No podía protegerla estando en el mismo lugar que ella, comenzó a golpear la cama con su cabeza para llamar la atención del sujeto.
—Aun no he terminado con él —pronuncio mientras acariciaba el rostro de una aterrada Akane. —Te vas a divertir mucho mi diosa, mucho... te traeré el desayuno —informo para acercarse hasta el desesperado Ranma a los pies de la cama.—No te preocupes, a ti también te voy a alimentar —sonrió mientras veía como el chico intentaba golpearlo con su cabeza.
Vio como el ex-prometido de Akane se retiraba del lugar, dirigió una mirada preocupada hacía la muchacha que lloraba sin parar. Sintiéndose completamente impotente en el lugar.
Continuara...
Hola!
¿Se esperaban algo así? :o! hahaha si te lo esperabas es porque seguramente viste la novela ;D ! Bueno, estarán diciendo... dijiste que actualizarías el Sabádo. Pero tuve tiempo para escribir finalmente, debido a que pause una semana mi otro fic para hacer el tiempo de escribir en este que ya esta en su recta final :( ! Espero que les haya gustado el capitulo... ~ Aun no vuelvo a mi casa u.u así que aun no sé si actualizaré el Sábado hahaha xd sí sé que me pongo el parche antes de la herida, pero lo hago para que después no me reclamen.
A los que siguen "Felicidad sin fin" mil disculpas, pero no podré publicar el capitulo pese a que tengo la mitad escrito. Porque dudo alcanzar a terminarlo de aquí al Viernes, por cuestión de tiempo.
Algunos no lo saben pero se los informo, tengo un hijo de 1 añito y nació con una enfermedad congenita llamada hernia difragmatica, por ende tengo que viajar constantemente a controles medicos con él, porque pese a que esta súper de salud y es un niño normal y felz. Aun no esta de alta porque tiene que operarse nuevamente. Por lo mismo tengo poco tiempo, además de eso trabajo~ y cuido a mi hijo, por lo que el tiempo que me queda libre es ajustadisimo, espero puedan comprender si les fallo de pronto. Y no se lo tomen a mal, pero la vida es la vida :( Los quiero desde el fondo de mi corazón cumbiero y lleno de zukulencia :v!
Espero esten bien, los quiero~ respondo los reviews. ~
SaeKodachi47: Malditos Rusos :v ! Gracias amiga por los buenos deseos, mira que hace falta... me da una lata levantarme temprano a hacer cosas y terminar mis tramites. bueno esperando que te encuentre bien, te mando un abrazote y un saludo ~ besos! ~
Haruri Saotome: Lo de Akari, se sabrá pronto... después de que termine este arco de la historia yo creo, así que paciencia... lo de Kuno está a otro nivel ahora hahaha, espero disfrutaras el capitulo ~ un abrazo y saludos ;D!
Eliza Tendo: Usted pide y yo traigo actualización, saludos~
A Redfox: uuh, tome en consideración tu sugerencia en este capítulo, pero te cuento que yo ya lo había notado al principio cuando comencé a escribir el tema de los "términos" a medida que ha avanzado la historia he tratado de ir usándolos menos. Así que de a poco lo he ido trabajando, espero se note al avanzar esto. Muchas gracias por tu review y el apoyo tanto en este fic como en felicidad sin fin, espero que disfrutes el capitulo, un abrazo~ :D!
deliza22: hahaha me alegro mucho de veras que disfrutaras el capitulo anterior, a mi Akari entre toda su maldad es la que más me divierte xD! No haré comentarios sobre este capítulo, porque tiene su parte II :v! Espero te encuentres súper bien amiga, un abrazo gigantón para ti! saludos!
Muchas gracias por leer, nos vemos el próximo Miercoles. Si es que no les traigo capitulo el Sábado. ~ =)
