Pareja: SasuHinaNaruSakuSasu (SasuHina, ¿NaruSaku?)
Autora: DarkAmy-chan
Género: Romance/Humor

- pensamientos
- Hablan
- "Recuerdos"

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Los Personajes de Naruto no me pertenecen, son del Maestro Kishimoto

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Esclava Sexual

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Un suspiro escapaba de los labios de la Hyuuga. Hace casi media hora que se había despertado, que había abandonado el calor de los brazos de su amo, para ir a preparar el desayuno. Pronto debía arreglarse para marcharse a su casa, ya que si su padre llegaba antes que ella no sabía lo que podía pasar.

Mientras terminaba de servir la sopa de miso en los boles correspondientes, los sucesos pasados la noche anterior asaltaron sus pensares. Al terminar de colocar lo faltante sobre la mesa del comedor, sus pasos se detuvieron al recordar la extraña sensación cuando esa chica abrazaba al moreno. Con una mano a la altura de su corazón cerro sus parpados a la oscuridad.

"Buena escena de celos, esclava"

Aún podía escuchar la voz de su amante diciéndole tales vocablos. Negó con suavidad ante esa idea tan irrisoria, pero tampoco podía negar la especie de alivio que sintió cuando él le había dicho que no había visto a Ino desde hace mucho.

Y-Yo amo a Naruto-kun, yo amo a Naruto-kun... ─ Seguía repitiéndose mientras continuaba caminando rumbo al dormitorio donde el Uchiha permanecía dormido. Sus pasos se detuvieron al situarse al lado de este, al notar lo relajado que se apreciaba su rostro cuando dormía. Tanta fue su fascinación, que todo otro pensamiento se vio apartado al segundo. Ni siquiera se percato en que momento se había agachado a su altura, para acercar sus labios a los suyos.

Los pómulos de la chica se encendieron con violencia al despertar de su trance, pero en el instante en que se iba a alejar, una mano sostuvo su nuca impidiendo que se apartara.

¿Piensas dejarme esperando? ─ Ahora el rubor se esparcía a cada centímetro de su cara. No podía creer que él se había dado cuenta de lo que había estado a punto de hacer. Se sentía tan avergonzada, más porque ni siquiera entendía que estaba pasando con ella.

E-El desayuno e-esta servido ─ Pronuncio en un suave susurro la de los cabellos azulinos. Media sonrisa se poso en las facciones del azabache al notar su timidez, lo nerviosa que se hallaba. ─ P-Pronto t-tendré que...

Pero sus palabras quedaron a medio camino al sentir los labios de su amo sobre los suyos, profundizando el acto al soltar ella un gemido de sorpresa. Había sido jalada a la cama, quedando ahora bajo el cuerpo de su amante. La ojiblanca creyó que podría recuperar el aliento una vez que cortasen el acto que este había empezado, pero al verlo tomar una leve distancia y perderse en aquella oscura mirada, sus pulmones olvidaron como funcionar, desconectándola del mundo por unos instantes.

No quiero que te vayas ─ La mirada de la mujer se suavizo al escucharle. Aún con la timidez impresa en todo su ser, se animo para acortar esta vez ella las distancias, para besar con suavidad a un sorprendido morocho que segundos después cerraba sus ojos dejándose llevar.

S-Si padre se da cuenta de que no fui a dormir, no podre salir por mucho tiempo ─ Respondió esta tras abandonar la calidez de su aliento, al recuperar sus cinco sentidos. ─ ¿E-Es eso lo que quiere Sasuke-sama?

Tsk. Entonces debería decirle a tu padre de nuestro acuerdo ─ El moreno estuvo tentado a reírse a carcajadas de solo notar la expresión que su esclava le regalaba. ¿Es que en verdad pensaba que lo haría?. ─ Aún eres muy ingenua, Hinata.

Nuevamente aquella calidez expresada por el momento le hizo sonreír. Su actuar provoco que la incomodidad se posase en el azabache, quien desviaba la mirada en un intento de volver en si, de dejar atrás esos extraños sentimientos que esa mujer le provocaba.

¿Dijiste que preparaste el desayuno? ─ Ella asintió suavemente tras dejar el calor de sus brazos. El Uchiha en ese momento se percato de las prendas que usaba. Aquella camisa suya que había estado usando el día anterior le sentaba muy bien. ─ Vamos entonces.

En silencio el azabache observaba como quien consideraba su mujer comía con una sonrisa en su rostro. A sus pensares vinieron las palabras dichas la noche anterior, después de haber compartido otra noche juntos. Ninguno de los dos vería a terceras personas, al menos hasta que durase el acuerdo.

...Por donde lo mire, es tan diferente que con otras. ─ Sus ojos negros fueron a parar a la sopa de miso que su esclava había preparado. Estaba deliciosa, como todo lo que ella cocinaba. No se lo decía, porque él no era como Naruto con Sakura, pero eso no quitaba que lo pensase, que estuviera acostumbrándose a todo lo vivido a su lado. Una maldición escapo para sus adentros al notar sus pensamientos. No entendía que estaba pasando con el. ─ Ella solo esta para complacer mis deseos, para nada más. Solo es mi esclava sexual, no mi...

¿Sasuke-sama se encuentra bien? ─ La voz de ella le saco de sus memorias. Desvió su rostro mientras respondía que si. Su cercanía lo había sorprendido, al punto de percibir el calor en su rostro. ─ Estaba recordando... ¿No se acerca el festival del ciruelo?

No es algo que me interese ─ Respondió el susodicho tras recuperar la compostura. Su oscura mirada capto como su esclava mordía su labio inferior, como si estuviese nerviosa por sus cavilaciones. ─ ¿Y a ti que te pasa?

E-Estaba pensando que tal vez este año...me anime a participar ─ Presa de su timidez la mujer volvió a su asiento, teniendo toda la atención de quien estaba con ella. ─ S-Siempre he d-deseado actuar, pero...me da mucha pena...

Sakura es la encargada de eso, dile que te incluya ─ La vio asentir ante lo dicho, completamente ida en lo que seguro era su anhelo por participar. ¿Cómo podían gustarle esas cosas?. Un bufido escapo de su boca, demostrando así que tales festejos no eran de su gusto.

...

Apretando sus puños bajo el banco, la del cabello azulino escuchaba como su peli rosa compañera, quien delante de todo el curso preguntaba que era lo que deseaban como tema para el festival de ese año.

A-Ahora debo decirle, debo hacerlo... ─ Mordiendo su labio inferior trataba de darse ánimos. Sus acciones estaban siendo captadas por unos ojos negros que estaban junto a ella. Negando suavemente este se dijo internamente que así no hablaría, que tal vez debía darle una mano, literalmente.

Avergonzada de pronto la mujer se levando de su asiento pegando un suave grito, el cual atrajo la atención de todos sus compañeros. Apenada poso sus blancas orbes en quien le había tocado sus muslos exaltándola, captando su sonrisa de ángel demonio.

Después me lo agradeces como debes. Ahora dile a Sakura ─ Al entender su actuar, una suave sonrisa se poso en sus facciones antes de volver su vista al frente, tragando fuerte para poder sacar el habla.

¿Quieres proponer algo Hinata? ─ Consulto sonriente la Haruno al captar su nerviosa que se encontraba su amiga, obteniendo como respuesta un leve asentimiento de esta.

E-Esto... ¿P-Porque no hacemos una obra? ─ Murmuro suavemente la Hyuuga, causando revuelo entre todos ya que encontraban que era una buena idea, solo que contaban con muy poco tiempo para buscar algo que pudiesen interpretar. ─ N-No hay p-problema, yo...tengo algo escrito, si desean verlo...

Asintiendo la delegada de curso dijo que ella leería lo que su compañera tenía, para así luego contarles al resto de que iba. Sus palabras fueron aceptadas por todos, provocando que la morena posara su atención en la mujer que le respaldaba. No podía evitar admirarla, contemplar como se desenvolvía entre todos sin problemas, con una fuerza impresionante.

S-Sakura-san es increíble... ─ Rápidamente tapo sus labios mientras se sentaba. Había dicho tales vocablos en voz alta, y esperaba realmente que hubiera pasado desapercibida. Pero su suerte había querido otra cosa.

Te das cuenta que alabas a tu rival. ─ Escucho de pronto de labios de su amo, sorprendiéndola. Su blanquecina mirada permaneció sobre quien había hablado, captando como esta le daba un coscacho al rubio que ella quería, todo porque este le había dicho delante de todos que era asombrosa, como esperaba de la chica que amaba. Sasuke le observo sonreír suavemente de manera sincera, descolocándolo. Pero no mostro sus emociones en su exterior, como siempre.

...

Era la hora del receso, y cinco chicos se hallaban en la azotea del que era su instituto. Algunos comían en silencio, otros como Kiba Inuzuka lanzaba miradas de odio a quien estaba sentado al otro lado de la chica que quería, siendo ignorado completamente por este tras sonreírle con suficiencia. El actuar de ambos solo hizo que la mujer que estaba en medio se encogiera de hombros deseando que la tierra se la tragase.

Hinata-san, esto esta muy bueno, muy emocionante ─ Se escucho de pronto la voz de la peli rosa del grupo, quien había estado sumida en la lectura de la obra que su compañera le había pasado. Los pómulos de la susodicha se sumieron en su timidez al oírle, susurrándole un suave agradecimiento por sus palabras. ─ Es enserio. Solo le he dado una mirada rápida, pero se me hizo tan romántico que el protagonista uniera su vida a la de ella.

¿No era de demonios y esas cosas? ─ Pregunto el Uzumaki, que hasta ahora había permanecido callado por estar comiendo ramen. Su boca aún tenía huellas de haber demorado ese alimento, el cual era su favorito.

Lo es. ─ Respondió la chica que este quería mientras cerraba la carpeta en que la historia estaba escrita. ─ Es solo que la protagonista muere, y él la revive como un demonio tras hacer un pacto uniendo sus almas.

Wow. Eso suena muy bien Hinata, te felicito. ─ Dijo el castaño a una sonrojada Hyuuga, la cual bajaba su mirada en un intento de ocultar su vergüenza.

El perro tiene razón. ¿Y el pacto es de sangre? ─ Consulto nuevamente el de los ojos azules con emoción.

¡Eso es lo más hermoso de todo! ─ De un momento a otro la Haruno se puso de pie, para situarse frente a una extrañada morena, quien le observaba con asombro. La mirada emocionada de su compañera realmente la estaba colocando más nerviosa de lo que ya estaba, más aún cuando tomo sus manos. Sus ojos verdes reflejaban tanta añoranza. ─ Debes ser la protagonista Hinata. La chica es muy similar a ti. ─ Un "¿E-Eh?" escapo de la boca de la ya mega ruborizada peli azul, quien deseaba decir que era lo que más deseaba, pero igual le daba pena. Más trago grueso intentando coger fuerzas para cumplir con su sueño. Debía intentarlo, ser fuerte aunque sea por esta vez.

E-Esta bien...lo hare Sakura-san ─ Desinteresado el azabache veía en silencio como la mujer de cabello rosa abrazaba a su esclava, quien en esos momentos solo competía en lo rojo con un tomate no solo por su timidez, sino porque estaba siendo abrazada con mucha fuerza. Pero en el momento en que noto que la Haruno la soltó para posar su atención en él, un escalofrío recorrió su espina dorsal. ─ E-Esto... ¿S-Se hará la escena...del beso?

¿Beso? ─ Pensó con irritación el Uchiha mientras notaba como tanto el Inuzuka como su mejor amigo se emocionaban por tal acto que sucedería. Claro que ambos de maneras muy diferentes, ya que él sabía que Naruto no pediría ser el protagonista, cosa muy diferente el otro chico, y eso lo molestaba. Estaba seguro que intentaría besar a su esclava pidiendo ese papel. ─ Maldición

¡Claro! Es una actuación después de todo, no puede faltar la mejor parte ─ Sus mirada color jade volvía a posarse en la persona que quería. En verdad no deseaba que ellos se besasen y esas cosas, pero sin duda deseaba que su curso ganase ese año. Era por eso que sabía que él debía tener ese papel, más porque el demonio tenía esa misma aura oscura y llena de misterio. No podía ser otro. Fue por eso que ignorando los intentos de Kiba por llamar su atención, se dispuso a hacer la gran pregunta. Iba a ser difícil, pero tenía que conseguirlo. ─ S-Sasuke-kun...sé que no te gustan estas cosas, pero...

Supongo que el papel es perfecto para mi personalidad, ¿no es así? ─ Extrañada esta asintió, y con aquella misma expresión todos lo vieron ponerse de pie, caminar a la salida de ese sitio. ─ De acuerdo. ─ Dijo antes de salir.

Sin decir más, los dejo a casi todos asombrados. A excepción de un castaño, quien presentía perfectamente el porque lo hacía. Su almendrada mirada se poso en la chica que quería, captando así el rosa pálido que adornaba sus mejillas, provocando que soltase por bajo un bufido. ¿Por qué tenía que estar pasando por todo eso, si él la había visto primero?

De pronto el sonido del celular de la Hyuuga dio el aviso de un mensaje entrante. Contrariada se puso de pie para leerlo sin que pudiesen verle. Sus pómulos volvían a encenderse al leer lo que su amo le había mandando.

Me cobrare esta actuación Hinata. Prepárate.

Es del presumido ese, ¿no? ─ La voz de su mejor amigo le sorprendió. No se había percatado de su acercamiento por estar pensando en lo que su amo podía hacerle. Rápidamente apego el celular a su pecho, tratando de ocultar que tenía razón. ─ ¿Por qué estas con él Hinata, si a ti te gustaba Naruto?

No hubo respuesta ante tal interrogante, solo una mirada sombría que se escondía cuando la Hyuuga bajaba su rostro. No podía decirle la verdad, que estaba por un trato, uno que cada vez parecía más lejano. Pero lo que más le desconcertaba, era el hecho de que ya no le afectaba tanto que así fuera, y no sabía exactamente porque.

¿Sería quizás que ya no le gustase tanto ese rubio de ojos azules?

L-Lo siento Kiba-kun, no puedo decirte ─ Fue todo lo que dijo antes de irse a reunir con sus otros dos amigos, dejando a un pensativo castaño, quien aún meditaba en lo que estaba ocurriendo, en lo mucho que su compañera había cambiado.

...

Fue así como todos los cursos están preparándose para tan importante semana llena de disfrute, de eventos sumamente importantes. Aquello también ocurría dentro del salón de Hyuuga Hinata, quien nuevamente sucumbía ante su vergüenza. Habían acabado de repasar la mayoría de las escenas, a excepción de una, la cual ahora forzadamente le estaban obligando a ensayar.

Podía sentir las miradas de las fangirls de su amo sobre su persona, deseando estrangularla si se atrevía a besarle aunque sea un segundo. Solo pudo bajar la mirada ante todo lo ocurrido, deseando que un agujero se abriera bajo suyo para así desaparecer de tal situación. Incluso podía sentir la fuerte mirada de su amo sobre ella, divertido por todo lo que estaba expresando.

Esta bien si aún no te sientes preparada Hinata-san. ─ Dijo de pronto la del cabello rosa, quien era la que los estaba dirigiendo. Aunque más que preocupada por el sentir de su compañera, no sabía realmente si ella misma estaba lista para presenciar un beso entre ambos. ─ Solo recuerda que no queda mucho tiempo para practicar.

¿No seria bueno que lo practicasen ellos solos al comienzo? Tal vez así logre acostumbrarse... ─ Acoto de pronto otra persona. Aquella propuesta estuvo apunto de ser refutada por el Inuzuka, quien apartado había visto todo, pero sus vocablos habían quedado presos en su garganta al ser cortado por el tono neutro del Uchiha.

Yo no tengo problema, no tengo nada que hacer ─ Dijo con indiferencia. Más su sola aceptación provocó que el cuerpo de la morena se estremeciera.

¡¿Esperas que se te crea eso Uchiha?! ─ La voz del castaño rompió el silencio que se había creado tras las palabras del azabache. Todos volvieron sus ojos hacía quien había alzado su voz. ─ Tú lo único que quieres, lo que quieres...

Media sonrisa adorno las facciones del ojinegro al notar lo irritado que estaba aquel que babeaba por su esclava. Con aquellas emociones espero lo que tuviese que decir, cualquier cosa que pudiese divertirle.

Estas celoso, Kiba. ─ Las mejillas del nombrado se llenaron de rosa pálido al oír las palabras del Uzumaki, quien ahora pasaba un brazo sobre su hombro. ─ Tranquilo hombre, que es solo una actuación.

El rubio le mostraba una amplia sonrisa a su amigo en un intento de calmarlo, pero en el fondo no solo deseaba sosegarlo a él, sino también a quien quería. En el instante en que sus ojos azules habían captado la preocupación de Sakura al escuchar a su mejor amigo, en su pecho aquel dolor por su tristeza había vuelto a hacerse presente. Sabía que lo que sospechaba Sakura era lo mismo que él, y no deseaba verla de ese modo.

Tsk, como sea. ─ Murmuro el moreno cuando le cortaron su diversión. Sus oscuras orbes se posaron en la que era su amante, causando un respingo en ella al sentir su fuerte mirada. ─ Iremos a practicar a otro salón Hyuuga, sígueme.

Cabizbaja esta miro al chico que amaba los canes, antes de seguir a quien ahora abría la puerta para salir de ese lugar.

El silencio reino por unos momentos, el cual fue cortado por quien los dirigía. Aunque ella estuviera aún angustiada, no deseaba preocupar a Naruto, ya que sabía que él también había dicho eso por su persona, para que no se sintiera mal al notar la clara cercanía entre el azabache con su amiga.

...

En completo mutismo la Hyuuga seguía aquella espalda tan conocida. Caminaba unos pasos más atrás para así despistar que iban juntos, como siempre. Era ya algo de costumbre, seguirle hasta algún lugar apartado, inclusive a algún aula que estuviese desocupada. Claro que ahora era completamente diferente, ya que todos estaban preparando los eventos para la próxima celebración.

Tendremos que ir a la azotea. Tsk. Es por esto que odio estas celebraciones. ─ Escucho de pronto la voz del azabache, sacándola de sus cavilaciones. La blanca mirada de la Hyuuga se poso en unos chicos que estaban arreglando unos adornos florales en la puerta de su aula. Sin poder evitarlo sus pies se vieron detenidos, embelesada por los hermosos adornos de papel crepé.

¿Te gustan como están quedando? ─ La consulta de uno de los sujetos le hizo volver su atención hacía este, bajando su rostro apenado mientras decía que así era, que estaban quedando muy bonitas. Su rostro reflejo sorpresa al segundo en que sintió una de las manos del chico en su cabello, colocando una sobre su oreja. ─ Se ve más bonita en ti.

Los colores subieron de golpe a la cara de la mujer, más un aura oscura proveniente de su espalda provoco que tanto ella como el chico temblasen.

¿Qué crees que haces, Hyuuga? ─ Estaba molesto, le estaba llamando por su apellido después de todo. Tragando grueso la mujer se dio la vuelta, captando como este fijaba su atención en aquello que estaba entre sus mechones azulinos. Sin saber que hacer, nerviosa se disponía a quitárselo, pero cuando noto que su oscura mirada volvía a posarse en el chico que le había obsequiado aquello, se detuvo preocupada de que fuese ocurrir. Más cuando sintió que aquel rubio se disculpaba nervioso para luego irse corriendo del lugar, pudo respirar nuevamente ya más aliviada. Aunque tan solo fue por unos instantes, ya que las oscuras orbes de su amo volvían a centrarse en su ser, inquietándola. ─ Vamos.

Sin decir nada más, lo vio meterse las manos a los bolsillos, volviendo a retomar su camino.

Al llegar al sitio en cuestión, la atención de la mujer aún permanecía en aquella ancha espalda de quien la hacía suya todas las noches. El silencio no les había abandonado desde lo ocurrido, durante todo el camino hacía ese sitio.

¿No tienes nada que decirme? ─ El cuerpo de la mujer dio un respingo involuntario al oírle, al verse sorprendida. Cuando este no obtuvo respuesta, volteo para encontrarse con una mirada llena de incomprensión puesta en el blanco rostro de su esclava. ─ Increíble. ¿Siquiera sabes lo que estaba pasando ahí?

La mujer desvió su mirada intentando recordar lo sucedido, pero nada fuera de lo normal lograba hallar, hasta que sus pómulos se encendieron cuando los vocablos de aquel chico vinieron a sus pensares

"Se ve más bonita en ti"

Una suave sonrisa adorno sus labios mientras volvía a posar sus blancas perlas sobre quien ahora le veía serio, pero en sus ojos negros un brillo lograba apreciarse. Estaba incomodo por la expresión de la mujer que estaba en frente suyo, que ahora se acercaba para juntar sus labios con vergüenza.

L-Lo siento, Sasuke-sama... ─ Murmuro tras cortar su gesto la Hyuuga, sin separar la distancia de sus rostros. ─...n-no me...

Pero sus palabras fueron cortadas por la boca de quien era su amo, quien le beso también, pero con mayor ímpetu. Aquel acto era tan arrasador, que su cuerpo paso a paso retrocedió hasta quedar apoyada en la puerta de acceso, siendo devorada por aquel demonio de ojos como la noche hasta quedar sin aliento.

¿Tendré que marcarte, para que se den cuenta a quien perteneces? ─ La blanquecina mirada de la Hyuuga reflejo la sorpresa sentida al escucharle. Sus pómulos aún se encontraban encendidos, más porque él aún mantenía la cercanía de aquel beso que le había robado. No lograba ver sus expresiones, porque el Uchiha mantenía su mirada baja, con su flequillo tapando sus ojos. Una sonrisa de ángel demonio adorno de pronto la boca de este, provocando un estremecimiento a quien ahora trataba de contener los espasmos de su cuerpo, de solo percibir como él pasaba su lengua por la blanca piel de su cuello.

Hinata mordió su labio inferior al sentir como este besaba ese lugar con insistencia, sacándole unos cuantos suspiros desde lo más profundo de su interior. Cuando comenzó su camino de vuelta a sus labios ella lo recibió gustosa, correspondiéndole con la misma intensidad.

Ahora si dudaran en acercarse ─ Al entender a que se refería, inmediatamente una de las manos de la chica se dirigió a donde este había desatado su pasión. ¿Era posible que le dejase un chupón? ─ Cúbrelo, y te llenare de estos.

Asintiendo la mujer bajo su rostro avergonzado. Aun cuando el Uchiha abandonaba el calor de su cercanía para acercarse al barandal que rodeaba dicho lugar, esta permaneció de la misma manera, pensando en que dirían todos si le viesen aquello.

¿Tu hermana te dijo algo cuando llegaste a tu casa? ─ El semblante de la mujer cambio ante lo oído, reflejando la preocupación ante lo que iba a decir. Con lentitud sus pasos le guiaron junto a quien aún mantenía sus ojos negros en los alumnos andaban de un lugar a otro, preparándose para el próximo evento.

E-Ella me dijo q-que se entero...de como era S-Sasuke-sama. ─ Con una mano a la altura de su corazón volvió su atención al silencioso morocho, quien permanecía de la misma manera. ─ M-Me dijo...que Ryu-kun era una mejor opción para mí...

Supongo que el cabeza hueca de Naruto le dijo mi nombre. ─ Ante sus vocablos la chica asintió suavemente. ─ Hmph. ¿Estas de acuerdo con sus palabras?

¡¿E-Eh?! ─ Nerviosa la Hyuuga bajo su mirada. Las negras orbes del azabache siempre lograban inquietarla, mucho más por la pregunta que le había hecho. Mordiendo su labio inferior permaneció en silencio unos segundos, logrando que el chico se cabrease por su duda, pero no lo reflejo en su exterior. ─ Y-Yo la verdad...estoy bien como estoy.

Media sonrisa se formo en la boca de quien ahora la encerraba entre sus brazos. El corazón de la chica volvía a palpitar con frenesí al apreciar su acto, de solo tenerle nuevamente tan cerca de su cuello deleitándose con su aroma.

Te salvaste de esa, esclava ─ La atención de este volvía centrarse en como los pómulos de la mujer que estaba entre sus redes se encendían con violencia, más su mente estaba en aquello que había provocado en su interior al escuchar su respuesta. Pero trato de apartar esos pensares, esos sentires que solo ella le causaba. ─ ¿Deberíamos practicar ahora?

Aún con la vergüenza en sus mejillas, Hinata levanto su mirada para encontrarse con aquella tan opuesta. Asintiendo pausadamente fue ella misma quien tomo la iniciativa posando sus manos sobre el rostro de su amo. Sasuke había jurado que por unos segundos antes que acortarse la distancia entre ellos, el gesto que había tenido para con él, las emociones que habían reflejado sus blancas perlas eran similares a cuando Naruto miraba a Sakura.

Un suspiro escapaba de los labios del morocho al cortar aquello que esta había comenzado, solo para juntar una vez más sus bocas mientras pasaba sus manos por su cintura atrayéndola más hacía sí.

Lo que ellos no se habían percatado, era de una sombra en la puerta hacía ese lugar, que al verles perdidos en caricias, se dio la media vuelta, dejándolos solos una vez más.

...

El día de la gran obra había llegado. Todos lucían sus ropas de acuerdo al papel que ejercerían en esta, más aún contaban con tiempo para disfrutar de los puestos que tenían instalados cada uno de los cursos de ese instituto.

Así era como Hyuuga Hinata caminaba junto a quien era su amo, ambos con sus atuendos para la actuación. Claro que el de la morena no cambiaba mucho, porque representaba a una estudiante. Era el moreno quien a pensar de no mostrar expresión alguna, se hallaba molesto por las constantes miradas de las chicas. ¿Es que nunca habían visto a alguien vistiendo un haori?. Todas ellas eran exasperantes.

Sus ojos negros se posaron en quien iba a su lado, captando como su esclava veía con fascinación los atuendos de todos, la diversidad de puestos que habían presentado. Un bufido escapo de sus labios.

M-Mira Sasuke-sama, un puesto de fotos cosplays El Uchiha vio como esta se detenía frente a ese salón que decía. Podía notar la emoción en sus blancas perlas. Deseaba tanto no haber aceptado ese papel, estar en su departamento teniendo sexo con aquella que estaba a su lado, y no estar rodeado de tanta estupidez.

Hola lindura, ¿quieres sacarte unas fotos?. Lucirías hermosa de coneji... ─ Un aura oscura provoco que el chico se callase, que posara su atención en quien estaba al lado de la sonrojada muchacha. Unos ojos negros le fulminaban en silencio. Trago grueso antes de pedir disculpas y acercarse a otra chica que iba pasando justo por ahí.

¿No ibas a buscar a tu hermana? ─ El tono usado por el moreno llamo la atención de la peli azul que extrañada aún observaba a quien le había ofrecido unas fotos. ¿Acaso se escuchaba molesto?. Asintiendo esta le dijo que si, que la estaba esperando en la entrada. ─ Camina entonces

Sin darle tiempo de hablar, el Uchiha empezó a alejarse. La mujer de blanquecina mirada se ruborizo al descubrir que él la acompañaría, pero eso duro unos segundos de solo recordar lo mal catalogado que su hermana tenía a su amo, la preocupación tomo posesión en sus expresiones.

En silencio corrió para darle alcance, para andar una vez más a su lado. Mordiendo su labio inferior le vio de reojo. Sabía que las palabras de su hermana eran acertadas, que esa persona que estaba junto a ella no era de fiar en cuanto a mujeres, ¿pero que podía hacer ante eso?, después de todo ellos no eran nada en verdad.

No te muerdas el labio así, a no ser que quieras que te lleve a algún salón vacío. ─ Aquel gesto de la mujer fue desecho al segundo, sumiéndose en la vergüenza mientras bajaba su rostro. ─ No me interesa lo que tu hermana opine. ─ Deteniéndose este le tomo del mentón con una de sus manos, acercando sus rostros. ─ No permitiré que te busque pretendientes, no mientras estés conmigo.

El asombro junto con la vergüenza no tardó en adornar las facciones de la mujer, quien ahora notaba como su amante se apartaba con una sonrisa característica suya. Bajando su mirada asintió lentamente, sintiendo como las palpitaciones de su corazón se habían tornado violentas de solo escucharle decir aquello.

...

Los pasos de ambos morenos se detuvieron en la entrada del establecimiento, sus miradas estaban sobre las tres personas que se hallaban a unos pasos suyos, hasta que la rubia del grupo fue corriendo hacía el Uchiha, para colgársele del cuello mientras le daba un pequeño beso en los labios. Las blancas perlas de la Hyuuga mayor reflejaron la sorpresa por tal acto, para segundos después desviar su rostro.

¿Por qué de pronto no se sentía bien?. Pensaba para sí.

Suéltame Ino. ─ Dijo molesto el azabache mientras se soltaba del agarre de la Yamanaka ─ ¿Se puede saber que haces aquí?

Sakura me contó que actuarias, y no pude evitar venir. ─ Respondió la susodicha con una sonrisa. Sus vocablos solo irritaron más a quien ahora volvía la vista hacía su esclava, la cual le sonreía a aquel chico de esa noche en la disco. Su atención se fue a quien le veía con enojo. Hanabi Hyuuga en verdad le tenía una gran bronca, todo por proteger a su hermana.

Iba a ser una larga tarde lo sabía, sobre todo porque ese sujeto también había asistido.

...

Estaba irritado al extremo, al punto de mandar todo a la mierda coger a su esclava y llevársela a algún lugar apartado. Y esta vez no seria por querer disfrutar de su cuerpo, sino apartarla del lado de ese tipo que no dejaba de pegársele.

Pero no podía hacer nada, todo porque nadie sabía lo de ellos, incluyendo a Naruto y Sakura que en cualquier momento podían hacer acto de aparición. Lo peor de todo eran las miradas de la castaña, quien parecía demostrarle que nada seria capaz de hacer, quedando así aclarado que él no se merecía a su hermana.

Un bufido escapaba de los labios del morocho mientras caminaban entre todos los estudiantes. Su acto fue visto por la mayor de las Hyuuga. Su blanquecina mirada reflejaba preocupación, queriendo consultarle al que era su amo si estaba bien, pero al notar como aquella rubia seguía colgada a su brazo, solo bajo su rostro para no ver más aquello. No sabía que le causaba en su interior, pero no le gustaba para nada.

Mira hermana, sacan fotos de cosplays ─ Los pómulos de la peli azul se tornaron rojo intenso al recordar ese puesto, justo el que habían pasado antes. ─ ¿Por qué no nos sacamos unas cuantas?

Me parece una buena idea. Yo quiero unas fotos de Hinata-chan vestida de conejita ─ Se escucho la voz de Ryu, logrando que los colores de la chica se acrecentaran aún más si eso era posible. Pero su vergüenza se vio interrumpida al sentir el aura oscura de su amo. Sabía que él no estaba de acuerdo, pero ¿Cómo decirle que no a su hermana menor?

E-Esta bien Hanabi-chan... ─ El grito de felicidad de la castaña se vio interrumpido al notar como el azabache tomaba del brazo a su esclava, provocando que esta volteara a verle. El silencio les rodeo por unos segundos. Los otros tres chicos les observaban en completo mutismo como parecía que se hablasen con la mirada.

Tsk. Como quieras. ─ Malhumorado el Uchiha le soltó para darse la vuelta. ─ Vamos Ino. Todavía esta ese lugar que íbamos cuando venias a este instituto.

Aquellos vocablos provocaron un estremecimiento en la Hyuuga mayor, quien desvió su mirada para no ver como el moreno junto a una extrañada Yamanaka desaparecían entre los estudiantes y familiares que disfrutaban de todos los juegos y atracciones en dicho festival. Los ojos blancos de Hanabi se posaron en su hermana, captando así lo que aquella escena le había provocado. Pero en el momento en que iba a preguntarle si estaba bien, fue interrumpida por la sonrisa fingida de esta, diciéndoles que las fotos los estaban esperando.

...

Sin decir palabra alguna la mayor de la Hyuuga caminaba atrás de su hermana, quien iba conversando con aquel que la pretendía. En sus manos estaban aquellas por las cuales su amo se había enfadado. A pesar de que en todas salía sonriendo con rubor en sus pómulos, aparentando estar bien; eso no era lo que realmente sentía en su interior. En su mente estaba esa hermosa chica de cabellos rubios y ojos color cielo, pero no solo era esa persona, sino que estaba acompañada por quien le había obligado a permanecer en ese acuerdo que habían pactado al conocerse. Con fuerza mordió su labio inferior al visualizarlos en su mente haciendo cosas que normalmente hacían juntos.

No entendía que le ocurría, pero sentía que eso estaba mal. ¿No habían acordado algo? ¿Cómo podía faltar a su palabra así como así?. ¿Por qué de pronto no deseaba estar ahí, sino que quería ir en su búsqueda?

Hinata, hermana. ¿Te sientes bien? ─ Aún algo perdida en sus pensares la susodicha asintió lentamente, pero en el momento en que Hanabi iba a volver a consultarle lo que seguro ella no había escuchado, la peli azul le interrumpió diciéndole que no lo estaba, que debía irse. ─ ¿Eh?

L-Lo siento. Nos vemos después de la obra. Disfruten ustedes de los puestos por mí. ─ No hubo tiempo para reclamos o preguntas, puesto que ella volteo para irse, diciendo por ultimo en donde quedaba el teatro donde actuaria antes de desaparecer tras la multitud.

Sin demora recorrió todos los posibles lugares, hasta quedar sin aliento. Sus pasos se vieron detenidos al necesitar recuperar sus energías. Había llegado a la parte más apartada del patio trasero, la ultima parte por revisar. En el instante en que iba a retomar su andar, unas voces muy conocidas le hicieron detenerse, para luego comenzar a acercarse pegada a la pared del instituto.

Ya me aburrí de estar aquí sin hacer nada. ─ La Hyuuga no supo por qué de pronto en su pecho una especie de alivio le invadió tras lo oído. ─ ¿En verdad no quieres hacerlo?

¿Quieres que te lo diga más claro? ─ Con cuidado de no ser descubierta se asomo levemente, captando como el moreno se acercaba a quien ahora estaba apoyada sobre la pared continua a la que su persona se hallaba. ─ No me excitas. Estamos aquí solos, y no me provocas nada.

Sin más tomo distancia nuevamente, dejando a una cabizbaja Yamanaka sin saber exactamente que responder. Él siempre era así de egoísta, dañando a los demás cuando no le interesaban en verdad. ¿Era necesario ser tan cruel?

...Es por Hinata-chan, ¿no es así?. ─ Las blancas perlas de la nombrada reflejaron su asombro por salir en su discusión. Con una mano a la altura de su corazón sus blancas perlas se posaron en el que era su amante, él mantenía como siempre su semblante impenetrable ─ Es a ella a quien...

No es asunto tuyo, pero ya que tanto quieres saberlo..., ─ Una sonrisa llena de burla adorno las facciones del chico. Era como si disfrutase causarle dolor. ─ así es. ─ Nuevamente este volvía a acortar la distancia entre ambos, sin importarle el sufrimiento que le causaba a la mujer con sus vocablos. ─ La deseo como no tienes idea. Si fuera por mi no hubiera venido a este estúpido festival, y la tendría bajo las sábanas de mi cama haciéndole el amor hasta perder la concie...

El sonido de un mensaje entrante en su celular interrumpió la tortura ejercida a quien ahora apretaba sus puños en un intento de contener sus lágrimas.

L-Lo siento S-Sasuke-sama, yo no debí... ¿podemos hablar detrás del telón antes de la obra?

Hinata.

Tengo que irme. Si quieres ves la obra o te vas, me da igual. ─ Metiendo las manos a sus bolsillos emprendió su camino el azabache, dejando sumida en llanto a la de los ojos azules, quien caía sentada apoyada en la pared, devastada por lo cruel que podía ser la persona que quería. Pero sabía que pagaría, que estaba cayendo en su propio juego sin siquiera saberlo, ya que tarde o temprano todo se paga.

...

"La deseo como no tienes idea. Si fuera por mi no hubiera venido a este estúpido festival, y la tendría bajo las sábanas de mi cama haciéndole el amor..."

Hinata aún podía percibir las fuertes palpitaciones de su corazón, y sabía que no eran por correr hasta donde se iba a juntar con el morocho. Al notar que este le había estado diciendo todo eso para herir a esa chica, sabía que estaba mal, que debía hacer algo – por eso mismo le mando ese mensaje -, pero aun así no lograba comprenderse a si misma. ¿Por qué sus pómulos seguían con ese calor? ¿Por qué una suave sonrisa volvía a adornar sus labios?

¿Dónde esta tu hermana y el idiota ese? ─ Aquella voz tan conocida para ella le saco de sus memorias, invitándole a visualizar la silueta del Uchiha acercándose hacía donde estaba. Su expresión era la de siempre.

L-Les dije que tenía c-cosas que hacer... ─ Avergonzada la morena bajo su mirada mientras jugaba con sus dedos en señal de nerviosismo. Sus intentos por relajarse se vieron cortados al notar que este se había acercado demasiado, al punto de aproximar sus cuerpos colocando sus manos sobre sus caderas. Al levantar su rostro, su blanquecina mirada se encontró con la oscura de su amo, con esa sonrisa de medio lado que siempre ponía cuando deseaba hacer alguna travesura. ─...Y-Yo...

¿Lo siento? ─ Termino este por ella, causando que la Hyuuga asintiera suavemente. ─ ¿Crees que una disculpa será suficiente, esclava? ─ La vergüenza de la chica se propago por cada rincón de su cara hasta llegar a sus orejas, provocando satisfacción en quien acortaba la distancia de sus labios al punto de mezclar sus alientos ─ Tengo una mejor idea para esta noche.

Sus palabras fueron selladas con el roce de sus bocas, con pequeños besos como si estuviesen tanteando el terreno, prendiendo lentamente las llamas del anhelo de querer más y más. Las manos del morocho comenzaron a subir lentamente, sintiendo algo que se apreciaba como las fotos que seguro se habían tomado en aquel puesto de cosplay. Con cuidado de no ser notado las fue sacó para introducirlas dentro de su haori mientras no cortaba la distancia de sus bocas, ni mucho menos aquello que habían comenzado y que ahora este mismo profundizaba.

Un sonido más la presencia de una tercera persona hizo que el azabache cortase la danza de sus lenguas, que dejase de mala gana a quien ahora tenía los labios inflamados por el desenfreno de sus besos. Verla de esa manera, con la mirada prendada de timidez y deseo solo despertaban sus ansias por poseerla ahí mismo, pero no podía, sabía que alguien los estaba observando y no debía arriesgarse más de lo que ya se estaba arriesgando.

¿Por qué no vas a ver si Sakura nos busca, Hinata? ─ Sin comprender la mujer asintió luego de unos segundos, para luego comenzar a alejarse y dejarlo en ese lugar aparentemente solo. Una vez perdida de vista, este volteo hacía donde había percibido al intruso, y con su expresión neutra se dispuso a hablar. ─ Si hay algo que me emputece, es que me interrumpan. Si no quieres que te vaya a buscar, será mejor que salgas.

El silencio fue su única respuesta tras sus vocablos, hasta que los pasos de aquel sujeto se hicieron escuchar.

Es la segunda vez que los veo así, Sasuke. ─ Las oscuras orbes del Uchiha reflejaron el asombro que le invadía. ¿Por qué de todos, tenía que ser Naruto quien los pillase?.

Debía pensar en algo rápido, sino todo su plan se iba a ir por la borda, y eso no podía permitirlo.

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Fin Chapter 21:-

Notas Dark: Hola a todos. ¿Cómo están?. Espero que bien. Yo aquí dentro de los calcetines, porque no me gusta andar con zapatillas dentro de mi casa jejeje. Quiero agradecer cada uno de los comentarios, a quienes me siguen desde el primer capitulo, y mis nuevos lectores por supuesto. Un besito y abrazo sicológico para todos (Pasada a Germán jejeje).

Tuve que cortar este capitulo, ya que iba a quedar demasiado largo. Asique lo más probable es que el siguiente empiece en el festival también, o puede que muestre escenas de este a través de un recuerdo de Hinata o de Sasuke. Después de todo falta leer la escena del beso en la obra (Que aún no se si ponerla o no, ya que la pueden encontrar en mi fic I'll Be There, ya que en este me base para la obra.), y falta que Hinata hable con Ryu y Hanabi también. Por lo que, ahí veré que hago.

Ah. No hubo lemon en este capitulo. No quiero pervertirlos tanto, eso se lo dejo a mi querida Aika Pervert-chan con sus fics jejeje. Eso si, lo más seguro es que en el próximo si haya, por el castigo que le debe Hinata al Uchiha. Tengo en mente algo muy divertido kukuku.

Bueno. Ya saben que no deben fijarse en las faltas de ortografía, ya que soy un caso perdido para estas, y nos estaremos leyendo en el siguiente capitulo

Besitos y cuídense

DarkAmy-chan