¡Hola a todos! ¡Sorpresa capítulo doble!

Los personajes aquí expuestos no me pertenecen ya que introduciré personajes de libros, así como de la misma serie.

Agradezco a todos sus reviews, sus follows y sus favoritos y sus visitas. Vnat07.- Alza su puño.- Tú entenderás. Mi querida EvilGween recuerda algo… el Rated M no solo es para lo erótico sino también por mucha violencia…- Le guiña el ojo.

Además que toda esta historia está dedicada a mi alguien especial.

Y por último si alguien quiere saber qué es lo que estaba escuchando para que me inspirara todo esto, fue esta canción de mi grupo favorito de j-rock, la encuentran en Youtube de la siguiente manera:

Silent Jealousy (Subtitulada al español)


Capítulo 21. Celos Silenciosos.

Avalón en el lago.

El agua comenzaba a sentirse tibia, tal vez por que comenzaba a atardecer y el sol pegaba mucho más fuerte en las aguas, el largo camino que Emma emprendía. 'Falta poco Emma, aguanta.' Se decía una y otra vez mientras daba una brazada tras otra pero cada vez en menor velocidad. La verdad era lógico que la salvadora se sintiera con poca fuerza, después de haber perdido tanta sangre, haberse expuesto a la presión del agua y haber sido dejada en la superficie para que nadara hasta la orilla estando tan lejos, bueno eso hablaba de la resistencia de la rubia, sin mencionar todo el estrés y la tensión.

El camino de Robín fue en parte una larga caminata y para hacerlo un poco más rápido un descenso destrepando la cabecera, para cuando llego a las orillas del lago, el más grande que había visto en su vida cabe señalar, notaba el cuerpo de la rubia o lo que creía era Emma aproximarse hacia la orilla sin embargo aun estaba lejos, se cruzo de brazos esperando, hasta que noto que la rubia se hundió y no salía. Rápidamente dejo sus armas en la tierra para que no se mojarán y estropearan y se quito los zapatos y la chaqueta, lanzándose al lago e iniciando el nado, para cuando alcanzó a Emma, esta se encontraba flotando boca abajo ya por un largo rato. La tomo de la cintura y la llevo a la orilla.

Dio un par de palmadas al rostro de la rubia esperando que despertase, pero al ver que no, toco su pulso, era algo débil.- Bien, vamos Sheriff, es hora que me muestre que bien pelea.- Bufo al ver que no reaccionaba y entonces comenzó la maniobra, respiración de boca a boca mientras masajeaba el pecho con ritmos 1,2,3,4 y en la quinta volvía a inyectar aire y así hasta que la rubia reaccionó sacando el agua ingerida.

El arquero se alejo un poco entonces para dejarle libre el espacio y no taparle la entrada de aire, sin embargo no dejando mucha distancia y si poniéndose de cuclillas a la expectativa de lo que ocurriese.

Emma tosió sacando el agua, al parecer el efecto del beso de la sirena solo fue por un breve instante en lo que la sacaba a la superficie, pero de ahí todo volvió a la normalidad de manera que pudo ahogarse si no hubiera la ayuda de…'¿De quién?'- Emma movió la cabeza enlodándose un poco por la tierra a su alrededor, sin intención de hacerlo claro esta y busco con la mirada mientras seguía tosiendo y tomaba aire hasta que sus ojos hicieron contacto con el cuerpo de su salvador, Robín, que se encontraba pendiente de ella mirándola con una leve sonrisa en el rostro.

No voy a cantarte como la sirenita a su príncipe… Así que levántate.- Añadió Ronald con un toque de humor. Mientras él si se ponía de pie.- ¡El susto que me has dado Sheriff Swan no se me va a olvidar tan fácil!

El simple hecho de ver a Robín solo le hizo preguntar por su hijo. -¡¿Y Henry? ¿Dónde está?! – Levantándose lo más rápido que pudo para girar la vista y tener mejor perspectiva por si estaba cerca a ellos.

Ronald entonces borro la sonrisa y su rostro se torno a preocupación.- No lo sé, lo he estado buscando sin pista alguna y la verdad es que temo mucho por él. Pero no hay que perder la esperanza… Lo vamos a encontrar…

Emma entonces sin previo aviso cambio su actitud, no es que estuviera controlada por las tinieblas pero este hombre puso en peligro a su hijo. Y así con una total sorpresa para Roland, la rubia que estaba bastante enojada golpeó el abdomen del arquero con un derechazo. Lo cual provocó en el rubio doblarse hacia el frente sacándole el aire mientras la salvadora le mencionaba la razón del golpe.- ¡Esto es por haber puesto en peligro a mi hijo!- Mientras que al mismo tiempo lanzaba un izquierdazo al rostro tumbando a Robín al suelo.- Y eso por perderlo en un lugar extraño y peligroso.

Ronald se sobo la quijada mientras mencionaba al mismo tiempo.- Si así golpea no estando al 100% no quiero una verdadera pelea con usted, que casi ya la tuvimos.- Emma sacudía su mano izquierda mientras se acercaba a Robín, mientras le tendía la mano derecha para ayudarlo a pararse. Este correspondió el gesto tomando su mano y levantándose.- En verdad lo lamento Emma, pero ocurrió recién llegue, estaba inconsciente y por eso no supe que paso con el niño.

Emma asintió preocupada.- Pero ahora explícame… ¿Por qué lo atacaste? ¿Por qué te uniste a los villanos?- Los ojos azules de la rubia se centraron en los ojos del arquero pidiéndole respuestas.

Mire Emma… lo que quería era volver a Storybrooke… no solo yo, toda mi familia… Separarme de Marian y poder vivir mi amor con Regina, siendo así un ejemplo de verdad para mi hijo y hacer dichosa a mi amada. Dejar que Marian rehaga su vida que la verdad es un martirio la vida juntos y es que lo pudimos comprobar en poco tiempo. – Suspiro para continuar.- En fin Gold se acercó a hacer un trato conmigo, así que acepte, pero a cambio de ese final feliz, bueno, tenía que entregarle ese artefacto mágico que se puso Henry en la cabeza, si fallaba mi familia corría peligro. No intente poner en peligro a Henry, soy quien mejor puntería tiene en todo el reino encantado y en Storybrooke. Le pude haber arrebatado el sombrero con la daga. Esa era mi intención.

Al escuchar el amor que le profesaba a Regina, la rubia arrugo un poco el entrecejo y tenso la quijada, no le agradaba esa idea que él regresará, pero entendía que estar amenazado por una banda de villanos era de temer y bueno… No quería dañar a Henry… 'El tipo no es tan malo'. Pensó Emma. Luego suspiró.- Mira… primero que nada gracias por salvar mi vida. – En su rostro apenas se logro percibir una pequeña sonrisa hacia su rubio rival.- Pero tengo que decirte algo importante.- Se noto sincera en sus palabras.- Verás, Regina y yo nos amamos, nunca pensamos que esto podía sucedernos pero es importante que lo sepas, lo siento mucho por ti… imagino cómo te sientes y lo confundido que debes estar, pero es la verdad. Y no pienso dejar que aparezcas solo para confundir las cosas, Regina, Henry y yo somos una familia, una verdadera familia ¿Entiendes?- La rubia se notaba seria al decirle todo esto.- Pero también sé que es injusto para ti no explicarte hacia ella, porque si la conozco no ha de estar pensando muy bien de ti en estos momentos… Le tienes que explicar…Eso no lo pienso impedir, lo que no consentiré es que intentes volver a su vida como un pretendiente. ¿Te queda claro?

El arquero pasó de un rostro que reflejaba sorpresa a uno con total seriedad mostrando cierta molestia que sin duda causaban las palabras de la rubia. Por un momento cruzó en su mente que debió haberla dejado en el río, ladeo la cabeza suspirando intentando quitarse esa idea. Sin embargo apretó sus puños. Y como acto reflejo lanzo un golpe a Emma justo al rostro impactando sus labios abriéndole el labio superior justo cuando la rubia le decía "¿Te ha quedado claro?" y tirándola al suelo. La sangre salía en pequeñas gotas de la boca de Emma Swan.

La rubia sacudió un poco la cabeza para reponerse del golpe y se levanto a la expectativa de un nuevo ataque del arquero que nunca se presento, sin embargo el acercamiento de Robín fue para tenderle la mano para ayudarse a levantarse.- ¡Eso fue por introducirte en el final feliz de Regina y yo. No debiste regresar a Marian a mi vida, no sabes cuánto me dolió superar su pérdida… Pero lo superé y encontré una buena mujer con quien ser feliz, mi reina… M I A!- Dijo con furia el arquero.- Así que no te pienses que me quedaré con los brazos cruzados, le haré recordar mis besos, tanto que te preguntarás si al verte no me ve a mí. Porque lo mío con Regina es verdadero amor. Tú no sabes lo que quieres… Eres como una niña, ¿y el pirata qué? ¿No estabas muy acaramelada con él? Todo el pueblo lo veía. Como es que puedes cambiar tan fácilmente de sentimientos, no me da confianza y no dejaré que le rompas el corazón a REGINA. Prepárate porque la haré regresar a mí.- Los ojos de Robín demostraban la furia que sentía en esos momentos, su cuerpo inclusive se notaba temblar pues se contenía de no agarrarla a golpes.

Emma entonces acorto la distancia, su rostro se alzó intentando en vano alcanzar la altura del de Robín, sus manos crispadas temblaban a sus respectivos lados, sin embargo su mirada era fiera e intimidante.- Vete acostumbrando arquero, que Regina no es más tuya. Solo cumplí con avisarte lo que pasa, ahora si me disculpas no perderé tiempo contigo. Iré a buscarla.- Se dio media vuelta y comenzó a caminar hacia el bosque nuevamente.

¡Sheriff! Yo sé donde esta Regina… así que buena suerte en su búsqueda…- Camino hacia la dirección contraria que había tomado Emma. La cual se detuvo de golpe.

¿Eso es verdad?- Preguntó la rubia.

Podré ser ladrón pero no mentiroso.- Le grito mientras se alejaba.

Emma pateo el piso levantando pasto y tierra con sus botas. Odiaba tener que estar al lado de Robín en esos momentos, pero si así era esto, tenía que ver a Regina lo antes posible. Se dio la vuelta aguantándose toda la furia y camino detrás del arquero. En su mente solamente resonaba." Te amo Regina y este mequetrefe no se meterá en nuestro final feliz".


Avalón en el claro del bosque en la aldea abandonada.

Al llegar a una pequeña aldea entre el bosque que extrañamente parecía desierta y de hecho tenía demasiados años de no ser habitada comenzaba a oscurecer. Lograron encontrar vida en una luz acogedora proveniente del calor que brindaba una chimenea de lo que seguramente era una posada.

El trayecto al lado de Robín había sido en silencio y es que la verdad ambos se calmaron, era inútil discutir, tenían que regresar a Storybrooke y para empezar tenían que encontrar a Henry y a las hadas eso solo sucedería si la orden y Robín trabajaban en equipo. Emma no sabía nada aun de que las hadas habían sido encontradas por Robin y fueron ellas quien guiaron a la orden a tan peculiar lugar.

La tensión había pasado ya y los acontecimientos que habían descubierto en la aldea les habían dado un camino a donde seguir a todos los de la orden, sin embargo, solo esperaban a Emma y a Robín, anochecía y tenían que descansar si es que querían enfrentar los peligros que sin duda tendrían en busca del niño y el autor. Entonces se escucho una voz conocida, la de la rubia que gritaba buscando a la ex alcaldesa.- ¡Regina!

Regina que estaba muy preocupada y sentada cerca del fuego de la chimenea se paro y corrió a la salida mientras abría la puerta de la posada mientras esa voz le devolvía la luz a su vida, 'Emma está bien'. No dejaba de pensar la reina que no vio a Robín y se lanzo directo a los brazos de Emma robándole un beso el cual fue correspondido con otro robo de beso por parte de la rubia.

Entonces la morena pregunto con mucho interés. Ya que aunque la veía toda sucia, su mirada e incluso hasta su ropa había cambiado ya que le había proporcionado una armadura ligera con forma de escamaciones plateadas la dama del lago a la salvadora, junto con Excalibur. Para Regina la apariencia de su Rubia tendía más a la de un príncipe. Sonreía embelezada observándola, realmente hacia honor a su familia y su Príncipe-Princesa era encantadora. Ahora entendía a Snow como se derretía por David. Simplemente así eran los genes de la salvadora.

Me salvaste Regina, no morí gracias a tu amor.- Le sonrió.- Luego al caer fue arrastrada hacia lo más profundo del lago y como me ahogaba, la dama del lago me beso para que pueda respirar… creo que es una Neridah. Y ahí me entrego lo que creo que es Excalibur…- Miro hacia su cintura pues se la había amarrado a la cintura con la correa que traía con la funda. -Para luego sacarme y nade mucho, de hecho por unas casi me ahogo… Si no es que Robín me saco del lago y me dio respiración de boca a boca y me trajo de vuelta a ti…- Sonrió un poco.- Prácticamente eso es lo más relevante.

Regina abrió un poco la boca sorprendida… pero es que los celos comenzaban a brotar en ella… '¿Qué tenían los labios de Emma Swan que atraían a todos? Esos labios solo son de ella…' Pensó la morena, llena de celos, que supo ocultar bien, poco a poco sonrió con una mueca de lado.- Bien Emma bienvenida.

Entonces una voz potente y varonil transmitió el nombre de la ex alcaldesa.- Regina.

La morena miro entonces a Emma a los ojos y la verdad a pesar de toda la emoción del momento, estaba tan llena de celos que no quería ver a su Rubia en esos momentos, entonces volteó y observó a Robín, alzó una ceja, aun no perdonaba al rubio por lo que pasó con Henry.- ¿Qué es lo que quieres Roland?- Sentenció fríamente.

Tenemos que hablar… Ahora. Tengo que explicar todo lo que ocurrió.- Mencionó en un tono más suave tratando de tranquilizar sus celos.

No eres mi persona favorita en este momento Roland, no sé si sea prudente que hablemos.- Comento la morena.

El arquero entonces desesperado por ese muro que ponía Regina hacia él la tomo de la muñeca derecha y la jalo caminando hacia la posada.- Parece que te gusta el trato rudo Regina, no te estoy preguntando si quieres hacerlo, lo haremos.-

La morena fue casi llevada a rastras y Emma entonces se enfureció, les dio alcance y se puso en frente de Robín obstaculizando la entrada de la posada.- Esa no es forma de tratarla. Suéltala ahora, te lo advierto Robín. Regina es MÍA.- Entonces desenfundo la espada.

Regina observo esto y si esa espada era en realidad Excalibur podría hacer mucho daño al arquero.- Emma, guarda esa espada por favor.- Sugirió la ex alcaldesa.- Iré a hablar con el… además en estos momentos Emma Swan tampoco tu eres una de mis personas favoritas así que hazte a un lado.- Y es que los celos aun la controlaban y tal vez esto le serviría como una probada de su propio chocolate, después de todo no hizo ni siquiera una mueca de desprecio al describir que fue besada por la dama del lago. Se zafo de Robín y camino hacia la entrada de la posada, pasando de largo a Emma.

Robín hizo lo mismo por su parte y Emma los comenzó a seguir. Al abrir la puerta de la posada todos se les quedaron viendo, más Regina solo mencionó.- Ronald acompáñame a un cuarto, ahí podremos hablar más cómodos. – Al ver que Emma los acompañaba, solo sentencio.- Tú no Emma, esto es solo entre Robín y yo.

Entonces subieron las escaleras de la posada el par que tenía que hablar y Emma se quedo observándolos desconcertada porque no sabía que le pasaba a Regina, la estaba tratando cortante y eso la desesperaba. '¿Acaso la presencia de Robín le hacían recordar su tiempo juntos?' Eso era algo que le invadía de miedo y celos.

En la habitación Roland comenzó a explicar todo lo ocurrido. Pero Regina solo le contesto un poco más amable, pues no tenía el corazón de piedra, incluso su mirada era suave y algo tierna.- Ronald, entiende, lo nuestro… lo nuestro fue muy bonito y te lo agradezco, pero estoy con Emma. Estoy enamorada de esa niña rubia. Entiéndelo por favor.

¿Entenderlo? ¿Quieres que entienda que en tan poco tiempo has olvidado mis besos?- Dio un paso más hacia Regina acortando el espacio entre ellos.- ¿Qué no vez que soy la única persona que ha dado todo lo que tiene por estar un momento a tu lado? ¿Y que yo si arriesgaría todo por ser tu final feliz?- Dio otro paso mientras la atrapaba de la cintura y la besaba a la fuerza pero muy apasionadamente buscando profundizar en ese beso y hacerle recordar lo que eran ellos dos juntos.

En ese momento la rubia que no resistía más sin saber que pasaba, llegaba a la puerta de la habitación que estaba abierta viendo el beso. Abrió mucho los ojos, las dudas la carcomían junto con los celos '¿y si no es el final feliz de Regina?' Se preguntaba la rubia, mientras se daba vuelta bajando nuevamente con los demás sin que el par de la habitación se dé cuenta.