Cap 21 : Cumpleaños feliz… Primera parte
TOKIO, JAPON. GINA
Hay muchas cosas en la vida que no puedes aprender hasta vivir la experiencia. Ser unos buenos padres, un fiel amigo, una humilde caminante, un valiente héroe anónimo, un intento de superación a una gran tragedia, una reacción acertada a un momento inoportuno. Todas y más de estas cosas, situaciones, acciones y muchas veces hasta omisiones, no las sabes y nadie, ni tus padres, amigos, la escuela, algún libro de un destacado filántropo, ni los mejores profesores de las más prestigiosas escuelas te las van a poder enseñar.
Una de esas cosas que no aprendes hasta estar en el momento, es lo que viví la noche de ayer.
Nadie me advirtió del trago amargo de hiel que me darían a probar, nadie se compadeció de mi tristeza, y a nadie le interesaba lo que yo pudiese pensar. Esta era una de las opciones que se podrían dar si yo me embarcaba en esta aventura, pero siempre la supe como la más improbable. Y resulto ser la primera en suceder.
Aquella chica tan abandonada de su rostro humano, esa joven de frágil esqueleto y acentuadas ojeras por quien tuve un rechazo inmediato, resulto ser Himemiya Chikane. La sombra y pasado de quien más amo. Ahora completamente cambiada, lucía un semblante perfecto, unos ojos que atemorizaban por la profundidad y la intensidad, un hablar socavado de poder… Definitivamente no se trata de cualquier persona.
Pero todo eso no me importaría en lo absoluto, sería una chica más de tantas que he visto en el mundo, llenas de dinero y poder. Pero ella es Himemiya Chikane, aquella mujer que tantas veces hizo gritar y llorar a Himeko en las aterradoras noches infinitamente solas en su habitación. Esa mujer que destruyo a quien guarda en sus ojos, la mirada más apacible, bondadosa y cariñosa que se pueda imaginar. Y esa mujer es, sin saberlo, la única barrera que detiene a Himeko, para entregarse a lo que siente por mí.
Cuando vi como mi pequeño ángel caí desmayada en los brazos de esa mujer, comprobé que mi lucha por su corazón, sería más ardua de lo que imagine. Definitivamente Himeko se estrelló con su pasado en un segundo, y ese golpe la dejo noqueada.
Camino a su departamento fue un sepulcral silencio, que mezclaba la pena y el dolor de la rubia con mi angustia y preocupación. Ella no me miraba, quizás porque su mente se encontraba divagando. Y yo, preferí tomar el rol de cobarde y no preguntar nada que pudiera tener una respuesta dolorosa.
También y como un pequeño bálsamo para mi angustiado corazón, pude descifrar la fría mirada de esos ojos marinos, mientras Himeko estaba en ese trance tan evidente de amor. La chica de hielo no respondía al hilo de la situación, era como si estuviese separada de aquel momento. No le importó la reacción de mi ángel, desprecio esa mirada de amor verdadero, que yo tanto ansió producir con mi presencia. La miraba como si fuera algo tan gastado y antiguo, que ya no podía sacar nada de ahí. O como si frente de ella, estuviese aquel recuerdo de infancia que siempre intentas olvidar. Estaba inamovible, con sus ojos fijos en Himeko, la miraba con infinita paciencia abandonada de interés, estoy segura de que ella se hubiese dejado besar por Himeko si esta no se hubiese desmayado en el momento exacto, porque no le importaba en lo absoluto si lo hacía. Era una estatua fría y rígida, que no demostraba sentimientos.
JAPON, TOKIO. HIMEKO
Toda la noche, absolutamente toda la noche, cada hora, minuto, segundo, respiro, pensamiento… soñaba con la misma canción, Chikane Himemiya.
Lloré incesantemente, completamente intranquila, por su mirada. Me sentí tan frágil, pero también tan abrumada. Pensé y hasta esta mañana sigo pensando que todo fue un sueño, pero la mirada abandonada de Gina, me recuerda que lo de anoche fue verdad.
No puedo entender que es lo que me pesa más en estos momentos. Mi estúpida reacción, su fría mirada, mis oprimidos sentimientos que se desbordan por mis ojos. Mi cansancio ante el dolor que me provoca recordar cuanto la amo. O haber entendido que aquella joven llamada Michiru, era su nueva novia, ¡cómo me duele pensar eso! Nunca olvidare ese nombre, y claro que enseguida no lo comprendí. Después de que volví en sí, recordé cada segundo previo y posterior a mi inesperado encuentro. Gina comento que ella estaba junto a su novia y luego de eso aparece Chikane, tan cambiada, sin rastros infantiles, como si en estos meses hubiese madurado descomunalmente. Pero guardaba algo en sus ojos, algo que no pude descifrar porque se paseó por ese mar azulado de manera efímera.
No fui capaz de olvidarla, y sabía perfectamente eso antes de verla. Cada día que pasé fuera de Japón lo supe. Pensé absurdamente que ya me estaba mejorando de esta enfermedad con los ojos más azules y cautivadores del mundo, pero no. Solo me mentí, es más fácil eso que afrontar esta verdad tan dura.
Tengo tanto miedo, siento que no puedo avanzar, pero si me quedo estática me perderé completamente. Retroceder es imposible, yo no quiero hacerlo. Me jure a mí misma que ella no volvería a causarme dolor, rompí mi promesa. Pero al menos me queda la lucidez que te dan los recuerdos de un engaño. De haberla visto en la cama junto a quien fuera su amiga. Eso es un recuerdo grotesco de que ella no es para mí.
¿Himeko puedo pasar? – Gina golpeo suavemente la puerta de mi habitación. Me incorpore perezosamente de mi cama y mire la hora. El reloj digital marcaban las nueve de la mañana
Claro, Gina – le conteste fregándome mis ardidos y enrojecidos ojos
Feliz cumpleaños – dijo ella inmediatamente después de abrir esa puerta de madera. Lo único que podía ver de ella era todo desde su ombligo hacia abajo. Traía consigo el ramo de flores más sorprendente que había visto en toda mi vida. A simple vista habían más de cincuenta rosas que se intercalaban entre un color escarlata intenso y un blanco perfecto.
¡Dios mío, Gina! – exclame llevándome las manos a mi boca por el asombro. De inmediato un sentimiento de alivio atravesó mi alma.
Ella camino hasta llegar junto a mi cama, como si esas hermosas y embellecidas rosas por un roció de madrugada no le impidieran saber el camino exacto hasta mí. Se arrodillo a un costado, mientras comenzaba a bajar lentamente las flores, para mostrar sus encantadores ojos verdes y facciones italianas.
Ya eres toda una mujer – me dijo riendo y picándome un ojo
Gina están hermosas – le comente aun embargada por las bellezas de las flores. Ella me las alcanzó y yo las tome como si fueran un bebe
Las fui a buscar a Italia – dijo seriamente
¿De verdad? – le pregunté sorprendida y confusa
No Himeko – soltó una ligera carcajada – ¿cómo crees?
Mala, yo te creo todo – le reconocí en un puchero
Eres tan ingenua – me dijo alegremente
Pesada – le conteste tirándole un cojín, que para mí placer le llego en pleno rostro. Claro que la fuerza con que lo tire, no alcanzaba ni siquiera para hacerle daño a una hormiga
Oye! – dijo ella riendo – ¿ahora eres una chica ruda?
Claro que si – dije olvidando por instantes este dolor
Luego de eso Gina me sorprendió con un contundente desayuno a la cama. Lo cual le agradecí con un tierno besos en sus gruesos labios. Ella respondió rápidamente a mi acción.
Luego me levante directamente a la ducha, necesitaba despejarme de esta gran pereza.
Una vez en la ducha, y dejando que el agua llegara a cada rincón de mi cuerpo, mis verdaderos sentimientos salieron a la luz. Hoy no era un día cualquiera. Si claro, es mi cumpleaños, pero también el de Chikane. Hace algunos meses, imagine que este día lo pasaría junto a ella, que las dos celebraríamos juntas nuestro cumpleaños. Que sería yo, sin duda alguna quien le llevara el pastel, que le daría el beso de buenos días y que ella hubiese sido quien me despertaría como Gina lo hizo.
Llore como una pequeña abandonada, estaba hecha un mar de confusiones. Sin saber cuál era el sentimiento que más prevalecía en mi interior. Nunca imagine que este encuentro sería tan intenso para mí, es que no me explico cómo puedo amarla tanto.
Pero debo recomponerme, hoy aparte de ser mi cumpleaños, es el lanzamiento de mi empresa. Sin duda alguna, será un día muy agitado.
JAPON TOKIO, CHIKANE.
Estaba confundida, frente a mi había un camino oscuro. Sabía perfectamente que aun a pesar del miedo, tenía que seguir el sendero. Tenía la extraña necesidad de encontrar algo.
No sabía cómo había llegado a este lugar, creo que me perdí. Michiru había estado solo hace unos momentos conmigo o eso es lo que recuerdo.
Pero de pronto vi como una luz se acercaba a mí, rápidamente reconocí la silueta de una mujer quien era la dueña de esa luz. Llevaba colgando en una de sus manos una antigua lámpara a parafina. La tenue luz me ayudo a precisa mucho mejor el lugar. Se trataba de un campo, algo abandonado por dios. Los arboles estaban secos, solo tierra y polvo pisaban mis pies, muchas piedrecillas buscaban proponer una música soberbia.
Mi cuerpo comenzó a caminar por inercia hacia la luz, quizás ella me podría decir el camino de regreso. Lentamente fui reconociendo las facciones de su cara. Una fina y respingada nariz, una piel delicada y blanca, unos labios fuertemente tentadores y unos ojos tan violetas como hipnotizantes.
Comencé a sudar helado, el cuerpo se me paralizo, no así mi corazón, que saltaba enfurecido. La boca se me seco, los ojos se me entrecerraron. Ella me miraba con ternura y solo sonreía….
Feliz cumpleaños – me susurro.
Sentí una corriente tan fuerte en mi espalda que se me hizo imposible no saltar por el dolor. Respiraba agitadamente, como si hubiese corrido por tres horas. Mi cuerpo estaba cubierto por unas perfectas sábanas blancas. Estaba en mi habitación y acababa de soñar con ella.
Cubrí mi rostro con mis manos, mientras intentaba mantener la calma y recuperar el aliento. Gire mi cabeza para chequear la hora. Eran las nueve y cuarto de la mañana. Supe enseguida que no podría seguir durmiendo, así que no me quedo más remedio que meterme en la ducha, para intentar quizás, con un poco de suerte, sacarme esta sensación de pesar.
El departamento estaba en absoluto silencio, al parecer Michiru seguía durmiendo en su habitación. Me vestí lentamente, elegí ropa muy ligera y casual. Y salí de mi habitación para ir en busca de un buen café.
¡SORPRESA! – gritaron seis personas al unísono, que se habían mantenido en completo anonimato en mi comedor.
No puede ser – dije entre asustada y sonriente
¡FELIZ CUMPLEAÑOS!- volvieron a gritar.
Todo mi departamento estaba hermosamente adornado. La mesa tenia dispuesta un gran banquete de desayudo, jugos naturales, quesos, huevos, jamón, frutas y un gran pastel. A su alrededor estaban mis dos grande amigas, Seiya y Mina, esta última con su pareja. También estaba mi bella prima, con un paquete de regalos en sus manos. Y justo detrás se encontraba mi padre quien era acompañado por Otoha.
¡Pero que sorpresa! – exclame al verlos reunidos a todos
Si, fue idea de Michiru – dijo Seiya regalándole los créditos
Feliz cumpleaños preciosa – me dijo abrazándome y entregándome aquel paquete tan delicadamente envuelto
Gracias Michiru – le conteste
Así fui saludando y agradeciendo a cada persona su presencia. Me alegre mucho al ver a Otoha en mi departamento. Me entere que vino para ayudar con los preparativos, que los hicieron todo muy temprano en la madrugada y de una manera extremadamente sigilosa.
Mi padre me dio un fuerte abrazo, pero aun así puedo sentir en resentimiento que tiene hacia mí por haberle fallado a mi madre, es algo realmente doloroso.
En fin, el desayuno estuvo delicioso. Olvide completamente aquel extraño sueño y esa sensación de agobio se esfumo en cosa de minutos. No niego que le dedique un par de pensamientos a aquella rubia, pero solo fueron eso, pensamientos.
Luego de desayunar, mi padre me llevo hasta mi habitación y también llamó a Michiru.
¿Cómo les fue con el representante de Zamsung? – preguntó. Inmediatamente mire a Michiru, entendiendo que ella le había contado de esta posibilidad
Es algo esquivo – le respondió mi prima
Entiendo – dijo mi padre tocándose el mentón
Pero de seguro cerraremos el trato – le comente
Eso espero. Esta es una oportunidad muy importante para la empresa – me dijo mirándome fríamente
Padre – suspire – no creo que este trato nos saque de todos los problemas financieros
Puede que tengas razón Chikane – dijo el – pero nos ayudaría enormemente
En eso tiene razón – confeso Michiru
Quiero que obtengan esa firma a toda costa. No quiero que la pierdan, ¿entienden? – su voz sonaba imponente. Tanto que un ligero escalofrió recorrió mi cuello
Yo no me fio de el – le dije recordando la forma en que me miraba
Es que no me interesa si te parece una buena persona o no – me calló mi padre inmediatamente – necesitamos su firma y punto.
Pues a mí sí me interesa. No quiero hacer tratos con gente de valores tan escasos – lo enfrente
Entiende que el trato lo haces con la empresa, él es solo el la llave – la voz de mi padre cada vez sonaba más irritada
Ok, no creo que sea necesario discutir – dijo Michiru calmando los ánimos
Esta tarde será el lanzamiento de una nueva empresa de publicidad – yo inmediatamente lo mire sorprendida – y aquel hombre estará presente. Así que quiero que vayan y se ocupen de cerrar de una vez por todas, el maldito trato. Antes de que otros lo hagan por ustedes
Claro – dijo Michiru, para ayudar a calmar las aguas. Mientras yo me mordía la lengua
Les dejare las invitaciones – de su refinado traje, saco dos sobre – no me desilusionen – dijo dejándonos solas en la habitación
Es un testarudo! – alegue inmediatamente
Cálmate Chikane, no sacamos nada con pelear – dijo Michiru abrazándome
Pero es que ni siquiera me escucha!
Tu padre nunca ha tenido en cuenta la opinión de otra persona – me recordó ella – vamos con los demás – me dijo tomando mi mano y sacándome de mi habitación.
Enseguida me di cuenta que mi padre ya se había ido del lugar, seguramente vino a entregarnos estas invitaciones y no a saludarme por mi cumpleaños.
Señorita – Otoha se acercó tímidamente a mi lado – feliz cumpleaños – me dijo entregándome una pequeña cajita muy bien adornada
Otoha! – exclame sorprendida por su detalle – no te hubieras molestado – le dije recibiendo en mis manos su regalo
No, para mí nunca será una molestia – dijo ruborizándose y esquivando mi mirada.
No soy de las personas que le gusta abrir los regalos inmediatamente. Prefiero estar sola y así no debo fingir que me gustan cuando no es así. Pero esta vez quise hacerlo. Me regaló una fina pulsera de plata, que decía "La quiero señorita", un gesto muy tierno de su parte.
Me anime y la abrace contra mi cuerpo, mientras le agradecía de todo corazón por su regalo, por su fidelidad, por haber estado en los momentos más duros de mi vida
Chikane vas a provocar que Otoha se desmaye – dijo Seiya bromeando como siempre
Compórtate por favor – le regaño Mina
Ah, lo siento mucho – dijo ella sin mucha sinceridad, mientras reía abiertamente
Disculpe señorita – dijo Otoha apartándose tímidamente de mi
No la tomes en cuenta – le susurre yo tiernamente
¿Cuánto tiempo te quedaras con nosotras Otoha? – le preguntó Michiru
Una semana – dijo ella alegrándome la vida. Definitivamente las cosas serían más fácil para mí con su presencia.
Seiya, necesito hablar contigo – le avise sutilmente, mientras me dirigía al balcón de mi departamento. Apoye mis brazos en la barra de metal y mire la ciudad de Tokio en un lindo día soleado.
¿Qué sucede Chikane? – me preguntó ella, algo preocupada
Ayer vi a Himeko – le dije sin siquiera mirarla - ¿Cuándo llego a Japón? – le pregunte con la mirada puesta en los pequeños autos
Chikane…. – inmediatamente sentí que se puso tensa – yo….
¿Tú lo sabias cierto? – la mire por primera vez, pero sin demostrar sentimientos
Si – dijo agachando su mirada
Ya veo – le respondí, volviendo la vista al frente
No pensé que te interesaría saber de su regreso – dijo ella apurada al ver mi indiferencia
Claro, porque debería importarme su regreso – dije algo burlesca
Perdón Chikane – ella toco mi hombro arrepentida
Olvídalo. Necesito saber algo más importante y esta vez te pido que seas sincera – le hable suavemente
¿Qué es? – me preguntó nerviosa.
Ayer la vi en compañía de una mujer – suspire sutilmente – ¿es su pareja? – aun mi mirada estaba en la ciudad de Tokio
Para que quieres saber esas cosas – me dijo ella, respondiendo a mi pregunta. Yo solo sonreí.
Si lo es – afirme inmediatamente – creo que es simple curiosidad – le dije impresionándome al no sentir pena
Se llama Gina Ferreti – comenzó a hablar de la nada – es su guardaespaldas.
¿Su guardaespaldas? – pregunte extrañada. Por qué Himeko querría un guardaespaldas
Si, sucede que en Francia un tipo le robo sus pertenencias y su padre decidió colocarle a esta persona para cuidarla – yo la mire para hacerle saber que quería escuchar más – luego de eso, las cosas se fueron dado y terminaron entendiendo que entre ellas había nacido algo más que una relación laboral – me dijo Seiya muy complicada
Así que son pareja – asegure lentamente
No lo sé – dijo ella llamando mi atención
Me lo acabas de decir Seiya – le dije extrañada
Sí, pero no. Himeko no la presenta como tal – miró unos segundos sus zapatos, como si estuviese pensando y luego me volvió a mirar – Creo que en esa "relación" solo una está enamorada y no es Himeko precisamente.
Así que no la ama – pensé en voz alta
No lo creo – dijo entre dientes – pero a pesar de eso se ven muy unidas
¿Y cuando llego a Japón? – volví a preguntar
Ayer – me dijo con pesar – y yo la fui a saludar
Gracias Seiya. – la mire algo fría – cada día me desilusionas mas – sin esperar respuesta volví a la sala dejándola sola en el balcón.
Si bien debo agradecer que ella se haya animado a contarme la verdad de la relación que mantiene Himeko con su gorila, también reconozco que ha sido algo traicionera conmigo. Es la segunda vez que me ayuda o rema a mi favor en todo este tiempo, siendo que era ella mi mejor amiga.
TOKIO, JAPON HARUKA.
Los arboles parecían destellos verdes fugaces por la velocidad de mi motocicleta. Me estaba sintiendo parte del viento, cada vez menos cuerpo y más aire. Una pequeña vibración en mi chaqueta, me obligo a detener mi andar. Busque la sombra más próxima de algún árbol y apague el motor de mi motocicleta. Me saque el casco algo apurada, pero con gran seguridad y luego introduje mi mano hasta el bolsillo interno de mi chaqueta, para acudir al llamado de mi celular
Diga – dije contestando. Una voz femenina me hablo y me congelo el alma. Mis ojos se abrieron por la impresión de sus palabras. Sentí como mis pies comenzaban a tiritar, me puse tensa. Millones de cosas pasaron por mi cabeza, pero aun así tome valor para responder a mi receptora – voy enseguida para allá – dije y esta vez la velocidad de mi motocicleta estaba mezclada con gran desesperación.
TOKIO JAPON, SHIZUMA.
¿Qué piensan que se ve mejor, este vestido o esta blusa? – le pregunte a Nagisa, mientras esta me miraba ruborizada
Las dos – dijo algo tímida y apartando la mirada
No puede ser, como es posible que aun te de vergüenza mirarme - le dije acercándome a ella para aumentar sus nervios
Eres un tonta, nunca entiendes nada – dijo algo enojada
Entonces ayúdame a entender – le dije amarrando su cintura con uno de mis brazos y con el otro tomando su cara
Shizuma no empieces – me dijo ella sin mucha convicción. Mientras miraba mi torso que solo estaba abrigado por un elegante y sensual brassier
Sin decir nada, deje de tocar su cara para acariciar una de sus piernas. Lentamente fui subiendo hasta que mi mano se perdió en la entrada de su falda carmesí. Ella rápidamente cerró los ojos, e intentaba controlar su respiración. Yo sonríe triunfante y posé mis labios en su cuello, para saborear su ternura. Soltó un reprimido quejido de sorpresa y satisfacción. Amarró mi cuello con sus brazos y se dejó llevar completamente por mí.
Delicadamente comencé a subir la intensidad de mis besos y busque su tentadora boca, que me recibió con ansiedad y lujuria. Estaba totalmente rendida ante mis deseos. Podía sentir como ella se estremecía con cada beso y movimiento de mi mano, que acariciaba de arriba abajo su pierna sin llegar a su intimidad, para provocarla aún más.
Ella no espero mucho tiempo, y comenzó a desligarme de mi brassier. Me miro a los ojos por unos segundos y yo me llene de su calor. Comenzó a tocar mi cuello y bajo lentamente hasta mis pechos donde se entretuvo y me provocó algunas respiraciones que querían evolucionar a quejidos.
Con urgente necesidad sortee sus bragas hasta alcanzar la génesis de sus más ocultos placeres. Donde ella sin demora dejo expresar sus sentimientos. Retorció su espalda, dejando que sus bellos pechos quedaran casi frente a mi cara, mientras comenzaba a balancear su cintura, para mantener el movimiento de mi mano. Busque un espacio entre su escote para mis labios curiosos, y encontré el camino perfecto para aumentar su placer.
Cada vez que le miraba el rostro mi deseo aumentaba, ver sus expresiones solo me excitaba mucho más. Quería llenarla de mí y llenarme de ella al mismo tiempo, un fuerte palpitar en mi entrepiernas me avisaba desesperadamente que necesitaba su contacto y como si ella pudiese escuchar mis deseos, saco mi mano de su intimidad y atravesó nuestras piernas apegando furiosamente nuestros centros de placer. A pesar de que yo aún me mantenía con unos vaqueros puestos, pude sentir la humedad de mi chica que atravesaba sus bragas y me incitaba a seguir con este momento de delirio.
Ella se retorcía más y más, mientras que yo aportaba con fuerza a este momento. Quizás se convirtió en una pelea de placer. Los movimientos se intensificaron, la rapidez era abrumante, yo estaba perdiendo el control de mi lucidez que tan escasa se encontraba. Los gemidos de mi esposa ya no tenían miedo al salir de su garganta, provocando que yo quisiera más y más de ellos. Hasta que al fin me deje llevar por esta sensación de placer y perdí la noción del tiempo y lugar. Grite su nombre, mientras cada célula de mi cuerpo agradecía sus caricias. Ella demoro tan solo unos segundos más en acompañarme hasta el cielo y así al fin nos dejamos caer a nuestra alfombra rendida por nuestras emociones y completamente abrazadas.
Debemos tomar una ducha – me dijo ella aun con la respiración cortada
Claro – le respondí entre risas
Vamos Shizuma, tenemos tres horas para prepararnos – enseguida ella recupero su carácter y me obligo a caminar hasta el cuarto de baño, donde sin duda alguna la volvería a tomar entre mis brazos, pero esta vez sin el estorbo de nuestras ropas
TOKIO JAPON, HIMEKO.
Me encontraba en mi cuarto, preparándome para el evento de esta tarde, donde lanzaríamos al mundo el estreno de la nueva empresa de publicidad. Yo estaba completamente nerviosa y como no, si los diarios económicos, las revistas más significativas, ciento de fotógrafos y los representantes de las empresas más importantes acudirían al lugar, para que mi socia y yo los convenciéramos de que esta empresa será todo un éxito.
Estaba sumergida en mis nerviosos pensamientos, cuando de pronto el teléfono de mi departamento comenzó a sonar. Rápidamente deje de mirarme al espejo para descolgar la llamada, saliendo de mi habitación.
Himeko kurusugawa – me anuncie tranquilamente
FELIZ CUMPLEAÑOS AMIGA!- grito una emocionada Mako
Gracias Mako – dije entre risas y feliz por su llamada
Estoy preparando todo para la noche, asi que te quiero como una lechuga – me advirtió
No creo que llegue con muchas energías – le adverti
No se como lo haras Himeko, te tomaras cientos de café o bebidas energéticas, pero esta noche celebraremos hasta el amanecer – me dijo ella como ordenando
Sabes que las fiestas no se me dan muy bien – le recordé suspirando
Bueno no todos los años cumples dieciocho, asi que tendras que hacerte de animos – ella estaba indoblegable
Perfecto mako – dije rindiéndome
Y tranquila Himeko, se que hoy será un gran dia. Te comeras a esos moustros con tu presencia – dijo haciendo alusión a la inaguracion de la empresa
Esp espero – dije no muy convencida
Claro que si. Bueno amiga te dejo, hay muchas cosas por hacer aun – dijo entre risas
Ey, donde es la fiesta]' – le pregunte antes de que colgara la llamada
Ah eso no debe preocuparte – me dijo relajada
Y como pretendes que llegue después de la inauguración? – le recordé
Gina sabe perfectamente donde será – me dijo sorprendiéndome
Cómo?- exclame – pero Mako, ella acaba de llegar ayer a Japón – le dije algo confundida
Bueno, tendrás que confiar en su sentido de orientación. Ya amiga adiós – ni siquiera me dio tiempo de responder a algo más cuando ya había terminado la llamada. Solté una ligera risa por la forma de ser de mi amiga y colgué el teléfono.
Cuando me gire, Gina me estaba observando con una mirada indescifrable. Sentí un pequeño estremecimiento en el cuerpo, sin saber si era por su hermosa mirada o por la culpa que traía conmigo.
Es muy persuasiva tu amiga – comento seriamente
Si, algo – le respondí nerviosa. Mientras emprendía el camino de regreso a mi cuarto
Espera Himeko – dijo tomándome del brazo y girándome hacia ella con suavidad
Que sucede? – le pregunte fingiendo mis nervios
Le contaste lo que sucedió ayer a Mako? – me pregunto por primera vez en todas estas horas por lo que las dos estuvimos evitando
No – le reconocí. Sin poder evitar sentir un nudo en la garganta al recordar mi fortuito encuentro
Himeko, necesito que seas sincera conmigo – me pidió ella dejándome desconcertada. Por qué me estaba pidiendo eso, yo ya me había sincerado con ella en la casa de sus padres, que más pretendía saber?
FLASH B
¿Qué pasa Himeko? – Gina me siguió hasta el patio de su casa – te noto muy extraña
Nada… son solo tonterías – le dije mirando el cielo que ya empezaba a oscurecer
Vale, veo que no quieres contarme – me respondió abrazándome por detrás, mientras yo cerraba mis ojos por aquel gesto
Gina creo que tenemos que hablar – le dije separándome de su abrazo y suspirando lentamente
No me asustes Himeko – me dijo en un tono tembloroso
Yo no quiero que te ilusiones mucho con esta relación – por un segundo pensé que no era yo quien hablaba, solo por un segundo. Pero luego entendí que si era yo quien estaba armándome de valor
¿A qué te refieres? – preguntó seriamente
Gina yo aún no te he contado algo, y creo que deberías saber – antes de que terminara de hablar su teléfono comenzó a sonar. Ella levanto su dedo índice como en señal de darle un minuto, miro la pantalla del aparato y luego clavo su vista en mis ojos. De inmediato supe que ese llamado provenía de Japón, y mis sentimientos se alborotaron aumentando mi ansiedad
¿Es para mí? – pregunte casi llorando inmediatamente, por pensar en malas noticias.
Si- me dijo estirándome el celular.
Diga…. – dije envuelta de miedo
Himeko – el estómago se me revolvió cuando escuche esa voz tan esperada – ¿eres tú?
Si… Seiya….– le respondí, con la boca seca y muerta en miedo. Esta angustia en mi pecho me hacía difícil el poder respirar, y más aún cuando pensaba que algo malo le pudo haber ocurrido a Chikane
Te llamaba porque Mako me conto que estabas preocupada por Chikane
Si, si – le respondí apresurada - ¿la has visto? ¿Cómo está?
La vi hace una semana – escuche como suspiraba – me la encontré en la empresa de los Himemiya acá en Tokio.
Y, como esta? – volví a preguntar, impaciente por una respuesta
Ella está muy bien Himeko, todo en orden por acá – dijo devolviéndome el alama al cuerpo – es más, creo que no deberías de preocuparte por ella, ha superado el tema – me aseguro, provocándome un dolor en el corazón, casi tan fuerte como la electricidad
¿Lo ha superado? – repetí incrédula – ¿esta con alguien? – sin darme cuenta formule esa pregunta llena de terror y celos
Ah, no, no. Que yo sepa al menos – dijo Seiya rápidamente, devolviéndome un poco de paz – me refiero a que se ve compuesta y esas cosas
Entiendo – dije con algo de pena. Pensar que Chikane se hubiese olvidado tan pronto de mí, me hacía recordar cuanto la amaba y eso dolía demasiado
Bueno, no te molesto más – dijo de pronto
Claro … -
Mako te manda saludos y yo muchos abrazos, esperamos que vuelvas pronto – me dijo casi con una alegría fingida
Les avisare – dije colgando secamente. Por alguna razón no quede tranquila con las palabras de Seiya. Quizás ella si me está ocultando algo, pero que será…. Pensaba en dos posibilidades y no sabía cuál de las dos me parecía más horrible; una era que Chikane estuviese feliz y enamorada de otra mujer, y la otra es que le hubiese pasado algo.
¿Todo bien Himeko? – me preguntó Gina una vez colgadas la llamada
Si – dije sin muchos ánimos y devolviéndole su celular
Que es lo que me quieres decir? – prosiguió ella con la conversación. Yo la mire por unos segundos, dudando si esto era lo correcto, pero al fin me decidí
Gina… yo amo a otra persona – dije liberando mis sentimientos de una vez. Pude ver como su rostro se deformaba por la sorpresa de mis palabras, pero aun así continúe – Fue alguien realmente importante para mí, y la culpable de que yo me fuera de Tokio. Vine con la intensión de olvidarla y se me ha hecho muy difícil. Al principio sentí que me moriría lejos de ella, que no sería capaz de aguantar este calvario. Fue todo muy intenso con Chikane – el pronunciar su nombre me removió el corazón
Chikane…. – repitió ella con la mirada empañada
Si, Himemiya Chikane es su nombre – dije apretando mis puños para no llorar, pero fue en vano – ¿crees en el amor a primera vista? – le pregunté con mis mejillas mojadas, pero ella no contesto – pues yo sí, luego de conocer a Chikane creí en todo lo imposible. Apenas la vi supe que ella era el amor de mi vida – mis piernas comenzaron a flaquear
Tranquila Himeko – dijo Gina abrazándome
Ella lo fue todo para mi Gina, mis días y mis noches, mi comienzo, mi final, mi infinito. Comprobé cuanto se puede amar y sufrir por una persona. Me entregue a ella sin dudarlo, quería pertenecerle completamente. Soñaba con que ella fuera la última persona de mi vida, con quien vería eternos amaneceres. Pero todo se esfumo ….- reconocí aumentando mis lagrimas
Que sucedió? – preguntó ella con la voz dolida
Me engaño – dije provocándome más dolor aun – primero con una amiga mía y luego con su mejor amiga – le dije
¿La viste? – me preguntó con la voz rasposa
Si – apreté mis dientes – la pille en la cama con su mejor amiga y fue lo más doloroso que he vivido – reconocí mas destruida de lo que pensaba
Bueno, la vida te da motivos para el llanto y la tristeza – dijo ella aumentando la fuerza de su abrazo – pero no por eso te dejaras doblegar
Aun la sigo amando – le dije avergonzada de mi misma
Gracias por ser sincera conmigo – me dijo ella besando mi frente – me han quedado muy claras las cosas
Pero no pienses que por ti, no siento nada – dije apresurada y aterrada de que ella se fuera de mi lado – cuando pensé que no podría más con esta pena, tú apareciste en mi vida y me has hecho sentir nuevamente la magia de la vida. Pero necesitaba que supieras la verdad
Himeko…. Yo te amo – dijo ella erizándome la piel – me preguntaste si creía en el amor a primera vista. Pues sí, y lo creo desde que te conocí. Apenas abriste esa puerta y te vi tan niña, con la mirada más cautivadora del mundo, envuelta en tu pijama supe que te habías robado mi corazón
Gina…. – dije sorprendida
Empeñare mi vida si es necesario, pero hare que te olvides de esa mujer. Te enamorare, seré paciente y serena. Comprenderé todos tus momentos. No te presionare, quiero que poco a poco te entregues a tus sentimientos por mí. No te pediré que seas mi novia, hasta que olvides de una vez por todas a Himemiya Chikane
FIN FLASH B.
¿ que quieres saber? – le pregunte volviendo de mis recuerdos
Se perfectamente que aun amas a esa mujer – dijo ella sin poder ocultar el dolor que esto le causaba – pero necesito saber si volverías con ella? – su pregunta definitivamente de dejo congelada, nunca me lo espere
Gina, de que hablas – le dije titubeante
Yo por ti estoy al cien – dijo enérgicamente – pero necesito saber que terreno piso. Si ella te pidiera volver, tú lo harías?
Gina eso no sucederá – dije con algo de pena
Pero si lo hiciera? – insistió ella
No Gina. – dije fuerte y decidida. Al menos por fuera – ella me engaño y entre nosotras solo hay un mundo destrozado y lleno de polvo
Ayer demostraste otra cosa – me recordó
Fui una tonta – reconocí susurrando – nunca espere verla ahí, y tampoco pensé que mi cuerpo y mis emociones doblegarían completamente mi razón. te pido perdón - le dije arrepentida
No negare que me destrozo el alma ver aquella escena. Todo el mundo y hasta esa misma mujer se dio cuenta de que tu aun la amas – cuando escuche esas palabras mis nervios aumentaron. Era como si me hubiese desnudado estúpidamente frente a Chikane
Pero creo que a ella no le importó – dije sollozando
No Himeko, lo le intereso para nada – sentencio cualquier vestigio de esperanzas en mi interior
Gina, quiero intentarlo contigo – dije tocando su rostro – quizás nunca te llegue a amar, pero en mi futuro te aseguro que no hay espacio para este amor tan envenenado que siento por Himemiya Chikane – le dije para aclarar que nuca más volveríamos a estar juntas.
JAPON, TOKIO. CHIKANE.
Mira esto Chikane – dijo Michiru alcanzando una de las incitaciones
Que sucede? – le pregunte tranquilamente
Lee quienes son las anfitrionas de este evento – dijo con algo de preocupación
Enseguida chequee lo que ella me estaba pidiendo. Y como si el destino se empeñara en ponerme frente a mí pero pesadilla leí su nombre en voz alta
Kurusugawa Himeko – dije apretando mis dientes, con algo de rabia
No puede ser. ¿Sabes lo que eso significa? – me volvió a preguntar Michiru
Si, que ella será mi enemiga desde hoy – dije decidida pero al mismo tiempo motivada
Pero solo enemigas financieras – me recordó Michiru con algo de preocupación
Claro – dije yo girándome para verla – creo que esta tarde será muy divertida
Tú tienes que concentrarte en el viejo verde de Sutsako – me comento Michiru provocándome un ligero asco
Claro, iré directamente por esa firma
De seguro Shizuma y Himeko también querrán la firma de el – dijo ella con algo de fuego en sus ojos por la futura competencia
¿De donde la conoces? – le pregunte haciendo alusión a la chica de cabellos plateados
Ella es un grato recuerdo de mi corazón – dijo besando mi mejilla.- vamos de una vez a ese evento.
TOKIO JAPON, SHIZUMA.
Te vez realmente hermosa Nagisa – le dije a mi mujer mientras apartaba la vista del camino
Preocúpate de manejar, por favor – me pidió ella preocupada
Bueno, es que tu cuerpo me ofrece mejores paisajes – le dije yo tacando su pierna
Ey Shizuma ya basta! – alego tiernamente – no me hagas sonrojar
Bueno amor – obedecí feliz al ver su cara
Sin mucho andar llegamos al fin a lugar donde estaban millones de reporteros gráficos esperando por nuestra entrada. Por muchos segundos me sentí poderosamente realizada, sabía perfectamente que yo había nacido para triunfar. Siempre se me hizo fácil dirigir a las personas y llevar las riendas de los grupos. Pero al parecer mi esposa es mucho más recatada que yo, ella se notaba muy nerviosa por la gran conglomeración de gente en el lugar, casi podría jurar que estaba a punto de salir corriendo.
Es la chica más bella y tierna del mundo. Antes de que ella llegara a mi vida, yo estaba hecha un caos. Disfrutaba de cada mujer que se me atravesaba, no me preocupaba por sus sentimientos. Solo jugos de una noche, así me gustaba vivir la vida. Pero ella rompió todos mis esquemas, tan tímida, tan niña, tan frágil pero al mismo tiempo tan indescifrable. Me lleno el corazón de un calor que hace muchos años no había sentido, un calor que al principio me asusto mucho y reaccione haciéndole daño, apartándola de mi lado. Pero al fin no pude contra esto y me entregue a su amor.
¿Estas nerviosa? – le pregunté tranquilamente, mientras llegábamos a la alfombra roja
Si – me reconoció ella con las mejillas ruborizadas
Solo toma de mi mano – le dije – yo no te soltare. Ella agito su cabeza en forma positiva.
Elegantemente baje de mi automóvil. Enseguida un botones con un traje completamente rojo estaba frente a mí. Le sonreí y me aparte, para que fuera el quien llevara mi automóvil a un estacionamiento. Busque rápidamente a mi mujer, quien estaba insoportablemente hermosa. Vestía un elegante vestido negro con perlas entalladas a su escote atrevido. Su espalda quedaba al descubierto y sus piernas se insinuaban tímidamente por la tela. Me acerque a ella, antes de que saliera corriendo del lugar y tome su mano que como pensaba, estaba toda sudada
Solo sonríe – le dije al oído mientras comenzábamos a caminar
Los flashes de las cámaras me dejaban ciega por segundos, muchos periodistas buscaban desesperadamente la primicia de mis palabras o las de mi mujer. Pero yo solamente sonreía y saludaba cordialmente hasta lograr entrar al edificio donde estaba realmente la gente poderosa, esperando por la inauguración de esta nueva empresa.
Luego de dejar atrás a toda esa gente, divise inmediatamente a mi nueva socia quien conversaba con un personaje muy conocido para mí. Se trataba del dueño de marca de automóviles más vendida en Japón y uno de nuestros clientes más reconocidos.
Vamos Nagisa, te presentare a mi socia – le dije caminado directamente hasta ella
Himeko lucía un vestido profundamente rojo, que terminaba arrestándose por la fina alfombra en el suelo. Los bordes de su escote en forma de V muy pronunciado, eran de un entallado plateado, y las tiras que sostenían sus pechos en un perfecto nivel se cruzaban por su espalda haciendo una cruz ligeramente invertida. Y mostrando su zona lumbar sin escrúpulos. Era un vestido muy ceñido a su cuerpo llevaba una abertura que dejaba ver una de sus piernas, y unos zapatos igual de plateados le adornaban sus pies, que subían como enredadera hasta unos cinco centímetros por encima de tu talón.
Himeko, señor Kum – dije interrumpiendo su conversación
Shizuma – dijo ella alegre de verme y saludándome inmediatamente
Señorita Shizuma – dijo aquel hombre estirándome su mano para alcanzar la mía
Ella es Nagisa, mi esposa – la presente orgullosa de su hermosura
En serio? – dijo Himeko alegre – es un verdadero placer Nagisa, eres muy bella – le dijo amistosamente
Igualmente señorita kurusugawa – dijo Nagisa aun tímida
Solo dime Himeko, por favor – le pidió ella humildemente
Claro – dijo mi esposa
Es un placer señorita de Hanazono – le dijo el señor Kum a mi esposa, presentándose-
Igualmente – dijo ella haciendo una reverencia
Con su permiso mis damas – dijo el antes de retirarse
Suyo – le respondi
Shizuma esto es todo un éxito! – comento sorperendida Himeko
Y que esperabas, que vinieran tres personas – le comente riendo
Asi es Himeko – dijo Gina apareciendo a sus espeladas
Hola Gina – la salude enérgicamente – ella es mi esposa Nagisa – le dije para presentarlas
Es un gusto – le dijo ella a Nagisa
Igualmente – respondio mi mujer
Estoy que me muero de los nervios – reconocio Himeko, mirando tímidamente para todos lados
Solo debes tranquilizarte – le dije yo – recuerda que debemos dar el discurso de presentación
Que discurso? – me pregunto sorprendida.
Tu no te preocupes. Subes al estrado y lees lo que refleje la pantalla – le dije yo para calmar sus nervios
No puedo creer que mi padre haya convocado a tanta gente – reconoció ella
Los representantes de las empresas más importantes están aquí esta noche y también nuestro rivales
¿Nuestros rivales? – me preguntó Himeko
Si, aquellos directores de las otras agencias de publicidad. Están invitados a este lugar
Creo que será una noche muy larga – dijo Himeko
Ah, antes que se nos acabe el tiempo – le dije a Himeko – te deseo un feliz cumpleaños, con Nagisa tenemos tu regalo en el automóvil
Ah, muchas gracias – dijo ella algo apenada – no tenían que molestarse
Para nosotras no es ninguna molestia – aclaro mi joven Nagisa
Muchas gracias – repitió ella son riente.
TOKIO, JAPON. CHIKANE.
La alfombre roja indicaba la importancia de este evento. Miles de reporteros se encimaron a mí, preguntándome todo tipo de cosas, a las cuales no quise responder. Michiru caminaba a mi lado llena de seguridad y confianza. La belleza le seguía los pasos. Era sin duda la chica más elegante de esta noche.
Agradecí que esta vez fuera preparada para ver a Himeko, al contrario de ella. Dudo mucho que ella sepa que yo estoy en este lugar. Pero no pierdo de vista que el motivo por el cual estamos acá, es para asegurar la firma de aquel viejo tan descarado.
Entramos al salón principal del lugar. Se había arrendado la sala de eventos del hotel más prestigioso de todo Japón. Estaba cubierto por una perfecta alfombra blanca, veintenares de garzones se paseaban por el lugar, ofreciendo copas de champagne, y otros tragos destilados. Algunos ofrecían gaseosas y aguas minerales. Como también algunos panquesillos.
Un gran escenario estaba montado frente a mis narices. Con una gigantesca pantalla en su centro que reflejaba imágenes y fotos de los mejores publicistas de la historia como un homenaje.
De pronto todos los invitados comenzaron a aplaudir y miraban aquel imponente escenario y como si la vida me quisiera dar la bienvenida mas interesante del mundo, vi aparecer a Himeko en el, preparada para dar un discurso, sin duda alguna.
El corazón se me detuvo por unos segundos, mientras la contemplaba. Se veía realmente hermosa y tentadora. Casi tuve que amárrame al suelo para no ir hasta su lado y saludarla. Avivo algo en mí, recuerdos de nuestros encuentros íntimos comenzaron a inundar mis pensamientos.
Mi cuerpo comenzó a reaccionar ante tal grande belleza. Me pedía a gritos que fuera por ella y que la hiciera mía. Era como si todo el amor que sentí alguna vez hubiese sido remplazado solo por lujuria. Eso era lo que me provocaba Himeko, solo deseo. Necesidad de hacerla mía. De todas maneras ella estaba muy provocativa con ese traje tan ajustado a ese cuerpo que mis manos colonizaron en algún tiempo.
Sí que es hermosa tu ex chica – me comento Michiru al oído mientras las dos aplaudíamos
Creo que sé que regalo quiero de cumpleaños – le respondí con la mirada lujuriosa
No juegues con fuego prima. No quiero que salgas lastimada – dijo preocupada
Esa mujer nunca más me lastimara- le asegure.
Lentamente los aplausos fueron decayendo, hasta dejar el lugar en completo silencio, preparado para es cuchar a la rubia hablar.
La conocía perfectamente y pude saber que moría de vergüenza. Movía ligeramente su pie y su sonrisa era algo forzada. Nunca le vino bien a Himeko dominar sus emociones. Ahora imagino que tiene que estar hecho un lio.
Buenas tardes, señoras, señores. Representantes de las empresas más prestigiosas y más valiosas de todo el mundo se encuentran reunidas en este lugar, para ver cómo nace sin duda alguna, un nuevo imperio en el mundo de la publicidad – comenzó ella a decir. Algo confundido. Al parecer estaba leyendo sus palabras, porque esa no era la manera de hablar de la rubia - Este nuevo proyecto tiene grandes visiones a futuro. Buscaremos romper con los esquemas e innovar en el mundo de las comunicaciones. Y así, formando poco a poco un prestigio y ganando un terreno cada vez más difícil. Para terminar consagrándonos como verdaderos exponentes y representantes de nuestros clientes.
Unos aplausos comenzaron a nacer y ella mantuvo el silencio necesario para darles unos segundos de vida, luego prosiguió con su discurso.
Sabemos que el camino que nos espera, no estará exento de dificultades. Pero tenemos la convicción de que lograremos salir adelante y satisfacer nuestros ideales y los de todos ustedes. Esta noche, señoras y señores, es el nacimiento de un nuevo desafío paras la familia Kurusugawa, quien ha tomado su lugar dentro de la alta elite de Japón, lugar que siempre estuvo esperando por nosotros – pude notar como su expresión era de una alta confusión, mientras leía su discurso. Definitivamente este papel no le quedaba bien a Himeko. Pero por alguna razón disfrutaba viéndola así. – lograremos ser pioneros y deseados por clientes de todo el mundo. – de pronto Himeko dejo de hablar. Miro tímidamente hacia un costado. Al parecer buscando alguna respuesta. Tomo un poco de agua y luego retomo el discurso. – cultivaremos los valores esenciales de la libre y sana competencia, afrontaremos el futuro con valentía, pero sobre todo seremos una fuerte inyección de trabajo para las personas que así lo necesiten. Y aceptaremos futuras promesas de nuestro país en el rubro – esta vez era Himeko quien hablaba ya había dejado de leer su discurso – les pediré paciencia, pues los resultados no se verán inmediatamente. Y recuerden este nombre, porque es el nombre de la persona con más talento en la publicidad, la persona con la cual buscare triunfar y mi flamante socia – dijo mirando al público completamente decidida y notoriamente más relajada. Claro, hasta que sus ojos amatistas se clavaron en mí. Inmediatamente quedo paralizada, su cara se palideció como si hubiese enfermado en un segundo. Mientras yo la miraba con una sonrisa de triunfo esperando ver como salía de esto. – Chi..ka..ne – susurro mi nombre entrecortado, pero el micrófono se hizo cargo de que todos en el lugar escucháramos ese susurro. Enseguida todas las personas que estaban presente comenzaron a murmurar.
Creo que se volverá a desmayar – me dijo algo preocupada Michiru al oído
Sería muy interesante – le conteste sin despegar mi vista de Himeko, quien seguía mirándome estupefacta
TOKIO, JAPON. GINA
Himeko, Himeko, Himeko – le susurraba fuertemente para hacerla entrar nuevamente en razón. Pero ella seguía paralizada sobre el escenario
¿Qué le sucede? – me pregunto muy preocupada la esposa de Shizuma
Creo que vio a un invitado no deseado – le dije desesperada por verla así.
Pobre – comento Shizuma, quien la miraba fijamente
Vamos Himeko, reacciona! – le dije más fuerte. Mirándola hacia riba. Ella no se movía ni siquiera un centímetro. Sabía que debía hacer algo, antes de que esto terminara arruinándose completamente
Subiré al escenario – dijo Shizuma para mi alivio – tenemos que sacar a Himeko de ese lugar
Ve, por favor – le dije horrorizada
En ese momento Himeko giro su cabeza, hasta encontrase con mi mirada. Pude notar en sus ojos el terror que estaba sintiendo, por momentos pensé que se desvanecería y justo cuando perdí toda esperanza Shizuma la tomo sutilmente por el brazo y la cintura, diciéndole unas palabra al oído. Mientras esta comenzaba a caminar como ida, bajándose del escenario, donde la recibí y la aleje de la mirada de cualquier persona.
TOKIO, JAPON CHIKANE
Himeko no fue capaz de terminar su discurso. Me dio algo de pesar que mi entretención terminara tan rápido, pensé que podría sacar esto adelante, pero la chica de cabello platinado llego para salvar el momento.
Buenas noches caballeros. Himeko tuvo un imprevisto, pero tranquilos todo está bien. Soy Shizuma Hanazono, socia de esta empresa emergente. Y retomando las palabras de mi dulce socia, les digo que no pretendemos que el mundo se rinda a nuestros pies. Solo buscaremos llegar hasta la conciencia de cada persona y hacer resaltar el producto de nuestros clientes en el peligroso y duro mundo de la publicidad
Esa chica tiene un gran desplante – le comenté a Michiru, quien la miraba concentradamente
Tiene mucho más que un gran desplante - me aseguro ella sonriendo
Puede ser – le dije – discúlpame Michiru
¿Dónde vas? – me preguntó
A desear un feliz cumpleaños – le dije segura de mi misma y dejando atrás a mi prima.
Hola! ok no me reten si es que encontraron muy largo el cap o si hubieron muy pocas emociones, pero tuve un pequeño percanse cuando estab escribiendo el cap. Se me apago el not y el autoguardado de word no me funciono ¬¬ Así que perdi mucho de la idea principal de este capitulo. Patee la perra un buen rato, sacandome la rabioa y luego me calme y comence a escribir esto jajajjajaja
en fin intentare no tardar con el siguiente. Millones de besos y abrazos spiciologicos y muchas gracias a todas las personas que leen el fic :D
ah! alguien me pregunto en los comentarios si me gusta el blog de german por el abrazo psicologico xD Bueno en realidad no, aunque es mi compatrionta y todo eso, no me gusta. claramente lo conozco, y nada la frase el abrazo psicologico me lo pego una compañera xD Pero gusta un blog de un chico español. Se llama luzu, yo lo encuentro entrete. En fin, eso :D
