Ya saben nada de Harry Potter me pertenece. Si fuera asi, Hogsmeade no seria el unico pueblo enteramente magico.
PARTE XX
Una pareja caminaba por las calles de Londres sin ninguna preocupación, tomados de la mano observaban las tiendas, haciendo planes para un futuro que era casi inmediato. Sin percatarse, alguien los seguía con sigilo rechinando los dientes, de los celos que le provocaba verla con él.
Voltearon en una calle que desembocaba en un gran parque, los contemplo a lo lejos mientras compraban unos helados y se sentaban en la hierba para mirarse en silencio. Lo sabia, siempre había sospechado de él, los había encontrado y no desaprovecharía la oportunidad.
— Tendremos que comprar una casa más grande —opino Harry terminando de comer su helado.
— Si —coincidió Hermione—, para que crezcan sin problemas.
— Pero no en la ciudad —dijo Harry acariciando el prominente vientre—. Las ciudades no son buenas para los niños.
— En las afueras esta bien —acepto Hermione besándolo.
Esa fue la gota que colmo su paciencia.
— ¡Sabia que era él! —vocifero Viktor sorprendiendo a los enamorados—, ¡Amigos!, ¡Ja! ¡Ese cuento no se lo come nadie!
— ¿Qué haces aquí? —dijo Harry incorporándose de la hierba—, déjanos en paz.
— ¿En paz? —se burlo Viktor—. Pensé que eras un hombre correcto, el héroe, no eres más que una basura.
— ¡No lo insultes! —gruño Hermione levantándose de su sitio—. No te quedo claro que no te quiero y aquí la basura es otro.
— Te dije que no me daría por vencido —dijo Viktor observando a Hermione con el cejo fruncido—, descubriría quien era —ahora observaba a Harry con furia asesina—. Al fin todo salió a la luz; estas engañando a Tracy.
— No la metas en esto —dijo Harry turbado al ver que la gente se acercaba para observar la disputa—. Lárgate, no la vuelvas a molestar tuviste tu oportunidad y la dañaste, no tienes cara para venir a reclamarle nada.
Entonces los ojos de Viktor observaron algo, que hasta ahora había ignorado mientras disputaba con el ojiverde.
— ¡Embarazada! —exclamó Viktor abriendo de más sus ojos—. ¡La embarazaste!; así que mientras yo gaste mi tiempo contigo, no dudaste un segundo en acostarte con él.
¡PUM!
El puño de Harry se estrello contra la mandíbula de Viktor, tampoco iba a permitir que insultara a Hermione como le diera la gana.
— La respetas por que es la mujer más maravillosa que hay —dijo Harry respirando agitadamente—. Ahora estoy con ella, déjanos seguir por que vamos a formas una familia, ocúpate de tu hijo.
¡PUM!
Viktor no se quedo atrás y le devolvió el golpe a Harry, cuya nariz comenzó a sangrar.
— ¡No se peleen! —grito Hermione conmocionada.
— Esto no se queda así, ella es mía —dijo Viktor señalando a la castaña.
¡PUM!
Harry esta vez asesto el golpe en la nariz del buscador búlgaro, Viktor se cogió la nariz sangrante e hizo un mueca de dolor.
— Ella no es un objeto —aclaro Harry fulminando con la mirada al hosco búlgaro—. Es un ser humano, acepta que la perdiste.
¡PUM!
Viktor le asesto otro golpe en la cara a Harry quien no deseaba utilizar la magia para defenderse y menos delante de tantos muggles, mucho menos con Hermione que de seguro le daría un patatús.
— ¡Nunca! —dijo Viktor fuera de sus cabales—. Es mía, tú te metiste, eres un aprovechado.
¡PUM!
Harry tampoco iba dejar que lo insultara y mucho menos poner la otra mejilla como manso cordero, ya estaba harto de Viktor, quien al parecer las bludger lo habían dejado con un serio problema en la cabeza.
—Nunca me aproveche de ella —dijo Harry limpiando un poco la sangre de su rostro—. La amo y nunca le haría daño.
¡PUM!
Lo que más odiaba Krum era que lo hubieran cambiado por semejante mequetrefe con gafas, pero ya vería que después de un par de golpes, ninguna mujer se le acercaría.
— ¡Te odio Harry Potter! —dijo Viktor con todo el resentimiento que pudo.
¡PUM!
Harry no iba permitir que el buscador se metiera en sus vidas, cuando hacia tiempo él solito había engañado a Hermione sin ningún remordimiento, él solo se había tirado por un precipicio.
— Por favor —suplico Hermione muerta de la vergüenza al ver tanta gente reunida viendo el espectáculo—. No se peleen, Viktor vete. Entiende que lo amo, déjanos en paz.
Pero ninguno de los dos escucho razones, seguían dándose duro en la cara, mientras la gente se arremolinaba entorno a ellos. Parecía que ningún golpe los afectaba, algunos lo azuzaban para que se dieran más duro.
Dos policías llegaron al lugar para separarlos, la multitud se disperso decepcionada, los dos fueron llevados a la jefatura más cercana, con una Hermione muy angustiada con el futuro de su novio.
— Por favor, señor —suplico Hermione al policía que negaba con la cabeza—. Él lo provoco.
— Pero no es de darse golpes en la calle, señorita —repuso el policía mirando una revista en su puesto.
— Él me ha estado acosando —dijo Hermione al policía que se encargaba de la recepción del lugar—, y mi novio no hizo otra cosa que defenderme.
— ¿Por qué no lo había reportado a la policía? —pregunto el policía con los ojos entornados.
— Hacia mucho que no lo había vuelto hacer —contesto Hermione al policía que no parecía creerle—; pensé que se había cansado, suelte a Harry.
— Tiene que pagar una fianza —medio otro policía llegando con unos papeles.
— ¿Cuánto es? —pregunto Hermione y el policía le extendió uno de los papeles que traía—. ¡Todo esto!
— Espectáculo en la calle —le informo el otro policía hojeando una revista para caballeros.
— ¿Lo va a pagar ya? —pregunto uno de los policías.
— Tendré que hacer un par de llamadas —contesto Hermione dando media vuelta para salir de la jefatura.
Hermione salió contrariada de la jefatura, rebusco en su bolso un móvil, miro el objeto preguntándose a quien debería llamar… ¡Claro!, Ron había adquirido uno hacia una semana.
— Contesta Ron —dijo Hermione escuchando el pitido con impaciencia, hasta que una voz algo agitada le contesto al otro lado de la línea—. Hola Ron, ¿te pasa algo?
— Nada —dijo Ron carraspeando un poco—, ¿Por qué?
— Suenas agitado —menciono Hermione con un tono de recelo—, no abre interrumpido nada.
— No te preocupes —hablo Ron atropelladamente—, ¿ocurrió algo? —una voz de mujer hablo en la lejanía—, es Hermione.
— ¿Esta con Luna?, perdón —dijo Hermione sonrojándose—, peor necesito su ayuda es Harry.
— ¿Qué le paso? —inquirió Ron con un tono de alarma exagerado.
— Esta detenido en una jefatura —contesto Hermione con rapidez.
— ¿Qué?... Harry… ¿Cómo? —dijo Ron sin saber que decidir preguntar.
— Se dio golpes con Viktor —relato Hermione—. Estaba defendiéndome, están presos y le toca pagar una fianza, ¿puedes venir en mi ayuda?
— Si, ¿Cuánto es? —pregunto Ron pero se arrepintió en cuanto supo el valor—, tranquila voy para allá.
— Gracias Ron —dijo Hermione colgando la llamada.
Hermione entro de nuevo en la jefatura, después de contarles a los policías la ayuda que venia en camino, podio que le dejaran ver a Harry, pero le negaron la visita. Espero dando vueltas desesperada, de que Ron no llegara pronto, eternos minutos después, Ron llego con Luna.
— ¿Estas bien? —pregunto Ron en cuanto abrazo a la castaña.
— Si, gracias a Dios que llegaste —dijo Hermione con una mirada implorante de gratitud—. Estaba desesperada. Hola Luna.
— Hola Hermione —saludo Luna regalándole una sonrisa.
— ¿Cómo esta Harry? —indago el pelirrojo mientras se dirigían a pagar la fianza.
— No me han dejado verlo —contesto Hermione observando con reproche a los rechonchos policías.
— Vamos a pagar la fianza —concluyo Ron dándole un caluroso apretón en los hombros.
— Tranquilízate —dijo Luna ocupando el lugar de Ron—, todo saldrá bien.
— Gracias amiga —dijo Hermione limpiando unas lagrimas que escurrían por sus mejillas.
— Aquí tiene señor —dijo Ron al policía que miraba con agrado las libras esterlinas.
El policía comenzó a contar y después de asegurarse que estaba completo los observo a todos.
— Servicio efectivo —dijo anotando en un papel algunas letras.
— ¿Y el otro? —pregunto uno del os policías que observaba como se desenvolvía el asunto.
— Que se pudra —declaro Ron sin ningún remordimiento.
— ¡Ron! —se escandalizo Hermione.
— A ver su escarmienta —se defendió Ron—, para que deje de molestarlos.
— ¿Si le avisamos a esa chica? —insinuó Luna tratando de no reírse.
— Buena idea —coincidió Ron con su novia—, para que lo saque de una oreja.
— Seria divertido —dijo Hermione con evidente sarcasmo.
— Creo que lo mejor será que decida Harry —opino Ron—, después de todo es el afectado.
— Tienes razón —dijo Hermione esperando impaciente que trajeran a Harry.
Harry apareció tras un policía, aun tenía sangre en la barbilla y algunos moretones en la cara trato de sonreír al ver a Ron, pero solo consiguió hacer una mueca de dolor.
— Harry, ¿estas bien? —dijo Hermione abrazándolo con fuerza.
— Si, no te preocupes —repuso Harry acariciando sus rizos castaños.
— Estas molido —dijo Ron estrechando la mano de su amigo.
— Gracias Ron — dijo Harry tomando la mano de su novia—, te pago hasta el ultimo centavo.
— Ni lo digas —advirtió Ron dispuesto a salir del lugar—, para eso estamos los amigos.
— Tienes dos opciones Harry —tercio Luna mirando preocupada la cara del ojiverde—, la señora Weasley o un hospital.
— Prefiero la señora Weasley —contesto Harry inmediatamente sabiendo que así se ahorraría aparecer en algún periódico del mundo mágico.
— Al que decidieron con respecto al otro —medio le policía en medio de la charla.
— ¿Qué otro? —pregunto Harry a los demás
— Viktor —le recordó Hermione sin evitar hacer una mueca de disgusto.
— Te afecto el golpe —dijo Ron evaluando a Harry con interés.
— ¿También necesita de una fianza? —pregunto Harry a los policías.
— Si, señor —contesto uno de los policías.
— Ron serias tan amable —dijo Harry persuadiendo a su amigo con la mirada.
— ¡Que! —exclamó Ron observándolo como si hubiera perdido un tornillo—. Dejarlo suelto para que la vuelva a molestar, no señor, que se quede encerrado de por vida.
— Ron, por favor —dijo Harry un poco avergonzado frente a los policías—. Esta solo furioso por lo que hizo —su amigo le lanzo una mirada de total incredulidad—, no me mires así, dejarlo aquí seria hacer lo mismo que él.
— Esta bien —accedió Ron aun receloso—, solo por que tú lo dices.
— No todo se soluciona a los golpes —tercio Luna—, parecen dos niños pequeños.
— Ella tiene razón —comento el policía que se divertía con el asunto.
— Lo suelta después de que nos vayamos —dijo Ron al policía que hacia los papeles de Viktor—, ya sabe, para que no haya retaliaciones.
— Téngalo por seguro —dijo el policía guiñando un ojo.
Después del papeleo correspondiente, los cuatro salieron de la jefatura a un lugar resguardado, donde nadie los viera, se reunieron entorno al bolso de Hermione y en segundos estaban frente a la madriguera. La señora Weasley pego un grito de horror, con solo ver la cara morada de Harry.
— Harry mira como te dejaron la cara —dijo la señora Weasley observando cada uno de los morados en la cara—, ¿te peleaste?
— Si, señora —contesto Harry que por alguna extraña razón no se sentía capaz de mirar a la madre de los Weasley.
— ¡Por Merlín! —exclamó la señora Weasley llevándose las manos a la boca—, ¿con quien?
Todos se miraron entre si, parecía que ninguno quería decir el nombre del combatiente.
— Con Viktor —respondió Hermione apretando de más las cuerdas de su bolso.
— Luna vamos a mi cuarto —dijo Ron jalando a su novia que al parecer no se quería perder nada de lo que sucediera en la sala.
— ¡Alto ahí, Ronald Weasley! —dijo su madre al verlo que pretendía salir muy campante.
El pelirrojo frunció el ceño, como si lo estuvieran acusando de algo horrible.
— Yo no hice nada —se defendió Ron—, fue la perfección en pasta.
— Me van a explicar que paso —dijo la señora Weasley haciéndolos sentar a todos con la mirada—. Ni crean que he pasado por alto ciertas cosas.
— Mamá, ¿me puedo ir? —dijo Ron sabiendo que ahí nada podía hacer.
La señora Weasley lo miro de tal manera, que a su hijo no le quedo más remedio que sentarse.
— No, tú sabes algo —dijo la señora Weasley observando retadoramente a todos—, ¿Qué están ocultando?, no creo que esos golpes hayan sido gratis y por que Hermione no esta delgada. ¿Qué esta ocurriendo?
Todos miraron a Harry, no por nada había derrotado a Voldemort.
— Es mejor que se siente señora Weasley —aconsejo Hermione a la señora que tenia la mirada centrada en ella.
— Y Ron hazte detrás de tu mamá —aporto Harry y el pelirrojo se puso detrás de su mamá como si se fuera a desmayar.
— No se queden callados, hablen —insto la señora Weasley al verlos a todos nerviosos.
— Mamá, tienes que ser fuerte —dijo Ron poniéndolo misterio al asunto.
— Si, señora Weasley, es algo inimaginable —dijo Luna observando de soslayo a Harry y su novia.
— Dejen tantos rodeos —declaro la señora Weasley impaciente.
Harry tomo aire y observo por última vez a Hermione.
— Se acuerda la otra vez, cuando Draco vino a pedirles permiso para tener una relación con Ginny —comenzó Harry un poco trémulo—; que Ron se enojo tanto y nos acuso a Hermione y a mí de tener una relación a escondidas.
— Claro —dijo la señora Weasley frunciendo un poco el cejo—, ¿pero eso que tiene que ver?, tú tienes una novia, ¿no?
— Ellos terminaron hace… Uhh —dijo Ron ayudando un poco a su amigo—. Madre, estas atrasada en noticias.
— ¿Es cierto, Harry? —pregunto la señora Weasley olvidando su enojo.
— Si, termine con Tracy por que supe que nunca le llegaría a querer, como ella se lo merecía —contesto Harry con un nudo en el estomago a causa de los nervios—. Yo siempre he estado enamorado de una sola mujer, señora Weasley.
— Digan de una vez todo —dijo la señora Weasley mosqueada con tanta vuelta que daban.
El ojiverde tomo un sonoro respiro, como si fuera a nadar en un profundo lago.
— Señora Weasley —dijo Harry tomando la mano de Hermione—. Hermione y yo, desde hace bastante tenemos una relación a escondidas y ahora, ella esta embarazada, vamos a tener gemelos.
La señora Weasley se quedo observando al par, como si le hubieran contado lo hermosa que encontraba su sala.
— ¿Harry me estas tomando del pelo? —inquirió Molly observando al par perplejo.
— No señora Weasley —dijo Hermione atrayendo la atención de la mujer—, es verdad, estoy embarazada.
— ¡Ustedes que les ocurrió! —bramo Molly levantándose de la silla donde estaba—, ¿Ah?
— Hola familia —saludaron los gemelos con una enorme sonrisa, que pronto se les desapareció—, hola chicos, aquí va empezar una batalla campal.
— Tu lo sabias, por que no dijiste nada Ronald —dijo Molly señalando al menor de los varones Weasley—. Siempre pensé en que obraras correcto Harry, ¿Qué te paso?
— Nos perdimos de algo —dijo George a su gemelo que observaba todo con gravedad.
La señora Weasley observaba al par como si los fuera fulminar con la mirada.
— Yo la amo —declaro Harry con vehemencia.
— ¿Qué pasa aquí? —preguntaron los gemelos al unisonó.
— Ustedes dos, Shss —dijo Ron poniendo un dedo en su boca.
Molly seguía observando con disgusto a los implicados en el asunto.
— Harry lo que hiciste no fue correcto —dijo Molly poniendo las manos en su cintura un poco enojada—. Amigos de toda la vida, casi hermanos, engañaste a esa pobre chica. Y tú Hermione, pensé que serias más sensata.
— ¿Qué tanto le molesta señora Weasley? —pregunto Hermione con el cejo fruncido.
— No hicieron las cosas correctamente, eso molesta —dijo Molly subiendo un poco el tono—. Andar engañando a la gente y guardar todo, como si fuera un pecado.
— ¿Qué esta pasando? —pregunto Fred que a esas alturas no entendía por que su madre estaba enojada y por que Harry tenia la mirada gacha.
— Que ellos, estaña esperando dos hijos —señalo la señora Weasley frunciendo los labios de disgusto.
— ¡Que! —exclamaron los gemelos sin dar crédito a los que oían.
— Tampoco vayan a formar una tormenta en un vaso con agua —dijo Ron tratando de calmar los ánimos.
— Tú, cállate —dijo Molly mirando a Ron como si fuera la celestina que propicio la situación—. Como siempre tapando todo, ¿hace cuanto lo sabias?
— Tampoco te desquites conmigo —dijo Ron cruzándose de brazos ofendido por la acusación—. Yo también lo supe hace poco.
— ¿Pero se van a casar? —pregunto Molly con esperanza.
— No —contesto Hermione observando como Molly cruzaba los brazos en desacuerdo.
— Todavía —se apresuro a decir Harry para que la pobre señora no le diera un ataque.
Pero la señora Weasley no se iba a quedar callada, a lo que ella consideraba una falta grave.
— ¿Quieren que esos niños, vengan al mundo en un hogar sin base? —pregunto Molly resoplando de disgusto.
— Señora Weasley —dijo Harry tratando de mediar para que la situación no fuera más complicada—, recuerde lo que le paso a Hermione, ella tiene miedo.
Hermione asintió un poco amedrentada por la reacción de Molly.
— Si, mamá clámate —dijeron los gemelos que no comprendía por que la reacción tan violenta a un asunto tan sencillo.
— Me calmo el día que sean sensatos —habló Molly observando a los futuros padres muy seriamente—. Yo solo quiero lo mejor para ustedes, si van a formar una familia no es un juego, es de construcción permanente, así que no se demoren tanto. Si tanto se quieren, no se por que la duda y el miedo.
Después del discurso Molly salió de la sala, dejando un silencio incomodo entre los presentes.
— Ella tiene razón, chicos —dijo Luna rompiendo el silencio del salón—. Además, no hay punto de comparación entre Viktor y Harry, él nunca haría algo que te lastimara.
— Gracias Luna —dijo Hermione observando a la rubia que solo se encogió de hombros.
— Yo me pido uno —salto George al cabo de un minuto.
— Lo siento, llegaron tarde a la repartición —dijo Ron burlándose de sus hermanos—, para la próxima.
— ¿De que hablan? —pregunto Hermione al ver la cara de desilusión de los gemelos.
— Ya tienen padrinos los niños —aclaro Ron a la castaña—, así que no tienes más que buscar el nombre.
— ¿Quiénes son? —preguntaron los gemelos sentándose cómodamente donde antes estaba su madre.
— Draco y Ron —contesto Harry sonriendo ante los gestos de Ron por un cargo tan importante.
— Vayas George —dijo Fred levantándose de su como asiento—. Hasta la próxima, separamos cupo por adelantado, así que ya saben.
Todos soltaron una sonora carcajada, cuando Hermione fulmino a ambos con la mirada.
Hola a todos los que siguen esta historia. Antes de que siga con mis habituales creditos, tengo que hacer una pregunta a todos los que leen ¿leyeron el capitulo 18?, por que parte de ese capitulo se desarrollara parte de la historia.
Quiero dar las gracias a todos los que han enviado su review, me gustaria que aquellos que envian sus mensajes me dijeran de donde son, he visto que son muchos los que leen esta historia y de diferentes nacionalidades, un solo mensaje me llena de felicidad y no saben las ganas de saltar que me dan cuando ha alguien le gusta mi historia.
Ahora yendonos al capitulo... espero que les haya gustado, me diverti mucho escribiendolo, me vali de Harry para poder darle unos buenos golpes a Viktor por estar metiendo sus narices, ahora esperemos que las cosas vayan mejor, aunque yo no cantaria mucha victoria; por cierto espero que te haya gustado el capitulo, lastima que el buscador interrumpio un momento romantico.
En el proximo capitulo, veremos algunas consecuencias que surgen cuando terceras personas se incluyen, como la camaraderia puede surgir despues de unas sinceras disculpas.
Nos vemos en una proxima actualización.
Kathyarius
