Capítulo 21: INALCANZABLE

— Hermione, ¿qué…? — empezó a preguntar confundido e hizo el intento de acercarse.

— Esto no debió pasar, — habló Hermione ocasionando que parara en seco — somos amigos Harry — expresó cabizbaja.

— Pero… — no iba a permitir que se fuera, no ahora, la necesitaba, la… ¿amaba?; aquella duda lo desarmó aun más.

— ¡Por favor no me vuelvas a buscar!, — pidió su voz tornándose áspera — ¡no te me acerques otra vez!, — exigió levantando la mirada. Harry la observó dolido, desconcertado — ¡DÉJAME EN PAZ HARRY! — le gritó y sin poder evitarlo dejó correr dos lágrimas de sus ojos, le sacó la vuelta y salió corriendo.

Harry se quedó ahí con un enorme vacío en el corazón. La había besado, al fin después de tanto tiempo de aguantar ésas ansias de probar sus labios, lo había hecho. ¿Y para que?, para perderla otra vez y esta vez quizás para siempre.

Sin poder evitarlo una lágrima rodó por su mejilla. Permaneció ahí por el resto del día y al final no supo como terminó acostado en su cama.

"¡Déjame en paz Harry!"

Ésa fue la frase que se repitió durante toda la semana en la cabeza de Harry y Hermione.

Los rayos del sol se colaban entre las cortinas dándoles de lleno a unos ya despiertos Harry y Hermione. Se levantaron e hicieron la misma monotonía desde hace una semana, dirigirse al baño, luego bajar a "desayunar", ir a clases y pensar en una mirada verde esmeralda y una miel.

Era muy evidente para todos que algo había sucedido entre ellos, luego de aquel beso dejaron de hablarse y esta vez se evitaban a como fuera, Ginny y Ron dejaron de atosigarlos una vez que, individualmente, les dijeron que su amistad estaba más que perdida y era mejor dejarlo así.

Hermione salió de su habitación lista para un nuevo día y sin querer chocó con alguien en las escaleras.

— Disculpa — fue su respuesta mecánica.

— No hay problema — contestó aquella voz que la traía con los pies en las nubes, pero sin darse cuenta de nada siguió su recorrido al igual que Harry.

Transformaciones, una de las materias favoritas de Hermione Granger, mejor alumna y la primera en todo. Sin embargo hoy al igual que hace 7 días exactos se mostraba distante.

— Recuerden que cambiar el plomo por oro es… — la Profesora McGonagall seguía con su clase mientras veía a dos de sus alumnos disimuladamente.

La explicación continúo hasta que los alumnos empezaron a practicar.

Ron movía su varita desesperadamente apuntando al pequeño cubo de plomo que tenía enfrente pero nada le pasaba.

— ¡Estúpido cuadro!, — maldijo por lo bajo — apuesto a que ni siquiera es real y McGonagall lo hizo para burlarse de nosotros — sentenció.

— No digas tonterías Ron, ¿para que lo haría? — dijo serio su pelinegro amigo.

— Pues para reírse menzo, ¿en que Hermionelandia andas? — bromeó.

Luego de aquel comentario se arrepintió enormemente pues Harry no volvió a hablar en la clase.

— Concentración señorita Granger, ¡concentración! — la animó la Profesora al pasar por su mesa.

Hermione suspiró y volvió a apuntar al pedazo de plomo.

Flash Back

— ¡Y QUE TIENE DE MALO QUE ESTE CELOSO, ¿EH? — vociferó acortando más la distancia.

Fin Flash Back

¡PUM!

El pequeño pedazo de plomo que tenía enfrente estalló y un trozo le dio a Neville en la cabeza dejándolo inconciente en la mesa. Las chicas ahogaron un grito y Ron la risa al ver como McGonagall lo despertaba y le curaba el pequeño moretón de la cabeza y Hermione se disculpada por decimonovena vez.

— ¡Señorita Granger!, — la reprendía McGonagall — ¡cuando dije concentración no me refería a concentrarse en noquear a su compañero Longbottom sino a convertir el plomo en oro!

Una sonora carcajada amortiguada resonó en el aula y una Hermione sonrojada asintió.

— "Concentrarse en noquear… a su compa-ñero" — reía Ron al salir del aula mientras se secaba las lágrimas.

Neville pasó junto a ellos justo antes de que saliera Hermione aun sonrojada y apenada.

— Oye Her-mione, la próxima vez… concéntrate en… Mal-foy — dijo entrecortadamente el pelirrojo mientras le pasaba un brazo por los hombros amistosamente.

— Lo intentaré — sonrió tímidamente la castaña.

Harry vio como sus amigos iban abrazados y no pudo evitar sentir celos, apresuró el paso y los dejó solos sin prestar atención a los llamados de Ron sobre ir a volar un rato al campo de Quidditch.

— Ron si me disculpas… — empezó a decir Hermione al ver la reacción que tuvo Harry y apartando el brazo de Ron.

— ¡Ah no!, ya me canse de esto, ¡ahora mismo me vas a decir que fue lo que pasó entre ustedes para que ya no se hablen! — la detuvo agarrándola de la muñeca y llevándosela, casi arrastrándola, hasta la Sala Común olvidando momentáneamente de que se reía antes.

— ¡Ron, suéltame!, ¡ya!, ¡tengo cosas que hacer!, ¡no seas infantil! — se fue forcejeando la castaña todo el camino, sin embargo su amigo nunca la dejó escapar.

Flash Back

Sentía sus dulces labios bajo los suyos y su alegría creció aun más cuando sintió a Hermione presionar sus labios contra los de él aceptando el beso.

Dejó de hacer presión sobre los brazos de la castaña y un brazo cayó a su cintura y una mano la atrajo de la nuca, acercándola más a él.

Hermione dejó de poner presión y simplemente dejó sus manos donde las tenía, en el pecho de Harry.

Fin Flash Back

Harry suspiró pesadamente y una lágrima corrió por su mejilla al recordar aquel bendito beso, el beso de Hermione, un beso que jamás se volvería a repetir.

La amaba, la amaba más que a nada en el mundo y se sentía como un completo idiota por no haberlo descubierto antes. Años de ser amigos, de compartir secretos, alegrías, tristezas, todo. Y lo único que no podían compartir ahora era amor.

Un amor que el desbordaba por cada uno de sus poros hacia su mejor amiga, pero un amor que no era reciproco por parte de ella.

No lo amaba, estaba seguro, ni siquiera estaba seguro porque le había correspondido el beso, y aunque en ese momento se sintió la persona más afortunada del mundo por tocar el mismo cielo y regresar a la tierra siendo un simple mortal, fue cuando cayó pesadamente pues al abrir los ojos le robaron el alma. Le robó el alma al haberlo dejado ahí, con su mundo derrumbándose una vez más al sentirse nuevamente solo.

— Hermione — suspiró Harry apreciando la vista desde la lechucería.

Hedwig en su hombro pareció entender el sufrimiento de su amo pues con su pequeña cabecita acarició la mejilla de Harry limpiando una lágrima de ahí.

— Sólo me quedas tú, Hedwig… — dijo con tristeza acariciando su cabeza y mirándola a los ojos — ¡la perdí!, ¡fui demasiado lento y cobarde y la perdí!, — lágrimas surcaron inmediatamente su rostro como una ola gigantesca — ¡no me ama! — sollozó y se dejó caer de rodillas al tiempo que Hedwig tuvo que volar hasta posarse a su lado nuevamente.

Hermione permanecía en silencio viendo las llamas de la chimenea a la vez que en su mente se repetía la lección de hace unos momentos, no podía evitarlo, él siempre estaba en su mente, lo quería de eso estaba segura, pero… ¿era sólo cariño?

Un suspiro salió de su boca y los ojos se le cristalizaron.

— Hermione — la llamó Ron con timidez.

— Harry y yo nos besamos — exhaló con la voz un poco entrecortada sin dejar de mirar el fuego. El pelirrojo abrió los ojos como platos a la vez que su cerebro hacia un trabajo sumamente difícil para "procesar" aquella información.

— ¿Eh? — fue lo único que salió de su boca.

— Nos besamos y… ¡y le dije que se alejara de mí!, ¡lo aleje de mí, Ron! — sollozó hundiéndose en los brazos de su amigo dejando salir las lágrimas. Ron se limitó a acariciarle torpemente el cabello mientras poco a poco su cerebro volvía a funcionar.

— Cuando dices "nos besamos", ¿te refieres a… a… tú sabes qué? — titubeó. Hermione exhaló una pequeña risa.

— ¿En los labios? — terminó la pregunta del pelirrojo.

— Aja — apretó los ojos como si fuera a recibir un golpe, aunque más bien en su caso era de asco, un asco de imaginarse a su casi hermana besando a su casi hermano.

— Si… — suspiró Hermione y sin darse cuenta una sonrisa apareció en su rostro lloroso — nos besamos en los labios… fue tan… él… yo… y solo… entonces… — balbuceaba y su rostro enrojeció.

— Está bien, — la paró Ron algo incómodo — ya entendí, no es necesario decirme que te sentiste como en las nubes y tocaste el mismo paraíso para luego aterrizar entre los brazos de mi amigo.

Hermione se separó de Ron y se secó las lágrimas con el dorso de la mano aunque seguían fluyendo mientras una tímida sonrisa cursaba sus labios.

— Pero entonces… — la miró confundido.

— Lo alejé de mí… y ni siquiera sé porque — dijo con voz débil.

— ¿Tan mal besaba? — dijo Ron en broma logrando sacarle una media sonrisa a Hermione junto con una mirada de reprimenda.

— De hecho todo lo contrario… ¡besa muy bien! — se sonrojó intensamente.

— Sigo sin entender; te besas con él, dices que besa muy bien, ¿y lo alejas de ti? — narró enarcando una ceja al final.

— ¡Es tan confuso todo esto! — se quejó la castaña dejando por fin de derramar lágrimas.

— Confuso no, complicado… — corrigió Ron y luego miró a Hermione mordiéndose el labio nerviosamente — y Harry… — tanteó terreno — él, ¿qué hizo… cuando… lo dejaste?, es decir… ¿dejo que te… fueras? — interrogó con gesto titubeante para no causar que Hermione llorara nuevamente.

Hermione se quedó en silencio unos minutos tratando de recordar los hechos, todo estaba hasta cierto punto borroso. Recordaba perfectamente el beso, luego la mirada de felicidad de Harry (se le oprimió el pecho al recordar aquello), después su cambio al ver que ella bajó la mirada (sintió deseos de llorar nuevamente)… por último como ella literalmente le gritó que la dejara en paz y salió corriendo. Después de eso había despertado en su cama totalmente exhausta y con la almohada un poco humedecida por sus lágrimas, los ojos hinchados y un fuerte dolor en la garganta y corazón.

— Creo que si… — contestó no muy convencida — sólo recuerdo que luego de decirle eso no le di tiempo de nada más pues… salí corriendo — confesó avergonzada.

— ¡No, no, no!; ¡no vas a llorar más!, — le levantó el rostro Ron — lo que vas a hacer es meditar acerca de lo que sientes y comunicárselo inmediatamente a mi amigo porque conociéndolo como lo conozco estoy completamente seguro de que él si tiene claros sus sentimientos hacia ti y van mucho más allá de una amistad — la miró a los ojos.

— Pero… ¿y si es demasiado tarde para cuando me de cuenta de mis sentimientos? — musitó con miedo.

— Entonces me tendrás a mí para cualquier cosa, nunca te dejaré y estaré contigo en las buenas y en las malas, para eso son los amigos ¿no? — sonrió.

— ¡Gracias Ron! — lo abrazó.

De pronto, de la nada, Ron empezó a reírse a carcajadas. Hermione se separó y lo miró extrañada.

— Es que… ¿quién lo hubiera dicho?… tú y Harry… y yo haciéndola de… consejero sentimental — decía entre risas. Hermione dejó escapar una pequeña risita y tiempo después se fueron al comedor con el pretexto del pelirrojo de que dar consejos le abría el apetito y era muy cansado para su cabeza a lo que la castaña le respondió con un comentario mordaz que sonó a "a ti todo te causa contusión cerebral" y fue recibido por una mirada confundida del pelirrojo.

Definitivamente era lento, pensó Hermione.

Totalmente ajeno a aquella conversación y con un sentimiento de impotencia y celos se hallaba Harry sentado en la lechucería pensando que sus amigos se lo pasaban de lo lindo posiblemente planeando una salida juntos a las espaldas de él y Krum.

Lo siento, pero no todo es color de rosas y tengo que hacerlo notar.

El amor verdadero es el que sobrepasa todos los obstáculos existentes y no lo sé, QUIZÁS ése será el camino de nuestros protagonistas.

¿Harry y Hermione por fin podrán estar juntos?, ¿y si es así será para siempre?

Mmm… no se pierdan nada.

Éste par debe admitir algún día que se aman el uno al otro ¿no?

¿Por qué es mutuo no?, ¿o Hermione no lo siente así?

¿Necesitaran un empujoncito para que se den cuenta por fin de lo que sienten y abran sus corazones?

Esto y más, próximamente.

¡Estamos a cuatro capítulos para el final!

Actualizare pronto. Déjenme comentarios.

Y recuerden: ustedes tienen el poder de cambiar la historia, sólo tomen un pedazo de pergamino, una pluma y dejen salir las ideas.

Con cariño.

Yuly