- Creo que eso no sera posible, por favor siéntense todos.

Tanto los aurores como Burke miraron a Harry anonadados. Por la cabeza del director del departamento de seguridad mágica, solo pasaba una pregunta. ¿Que tanto había escuchado?.

- Creo que no tienes autoridad para decir eso, hasta donde se, yo soy el jefe del departamento de seguridad mágica y por derecho el jefe de la oficina de aurores, soy tu superior - Decía el mago con un tono de superioridad en su voz mientras Harry seguía de pie a unos pasos de la puerta.

- Creo que estas conspirando contra el ministerio y no puedo permitir que esto suceda, nuestro deber es ser leal al ministerio y al país. - Contestó Harry

- Quedas despedido Potter - No tienes autoridad para hacer eso Burke, por otro lado, quedas despedido y así mismo cualquiera que este de acuerdo con las decisiones y acciones que este señor les acaba de dar - Ahora varios aurores se debatían sobre quien tenia la razón y sobre a quien debían acatar, por un lado Harry era un compañero más pero un héroe y muy bien relacionado, por otro lado, el otro era el jefe de todos los presentes.

- Creo que esos hechizos y golpes te han chiflado Potter - decía Burke a la vez que levantaba su varita para atacar. - Expelliarmus - Gritó Ron y desarmó al mago - ¿Como te atrevés? También estas despedido - Insistes en despedir gente cuando no tienes autoridad, por favor, sal de la oficina ahora mismo, estas despedido y bajo arresto - Corto Harry - No tienes...

En ese momento vieron como la placa que había en sala de reuniones donde se encontraban, empezaba a cambiar, la placa contenía la cadena de mando de la oficina y se modificaba automáticamente por medio de magia cada vez que un decreto del ministro modifica la organización y los nombres de alguno de los miembros. En la parte de afuera de la sala Kingsley había hecho oficial el decreto del nombramiento de Harry y Ron y los cambios en el departamento de seguridad, acababan de notificarlo al mundo mágico por eso la sala cambiaba mágicamente sus lealtades.

- Como ves, estas despedido - Dijo Kingsley entrando en la sala seguido por miembros del tribunal supremo.

- Brand y Weills arresten a Burke bajo los cargos de conspiración contra el ministerio - Si señor ministro - contestaron los dos aurores y realizaron su tarea.

El ministro, Percy y los miembros del tribunal salieron del departamento de aurores y ahora fue Harry el que citó a una reunión inmediata con todo el personal, esperaron hasta que Brand y Weills regresaran para empezar.

- Lo que debo decirles es sumamente importante, como ya todos se abran dado cuenta, el ministro ha realizado hoy unos cambios dentro de la organización del ministerio, que fueron aprobados mediante unos decretos firmados y publicados. Con estos decretos, se separa del departamento de seguridad mágica al departamento de aurores y demás fuerzas de seguridad dejando esta oficina como un departamento independiente y como encargado de la seguridad en el mundo mágico, la Patrulla de Seguridad Mágica también deja de existir a partir de este momento. Todos sus integrantes y demás personal pasará a hacer parte del cuerpo oficial de aurores. El decreto también crea el cargo de Director de operaciones que desde hoy y por designación del mismo ministro, estará en manos de Ronald Weasley, él sera el encargado de coordinar todas las operaciones, redadas, investigaciones y demás actividades operativas del departamento, ademas de al total de aurores y personal del departamento. En el cargo de director de la oficina de aurores, pasando a llamarse Departamento de Aurores y Seguridad Mágica, he sido nombrado yo, por designación del ministro Kingsley Shacklebolt. Lo primero que les diré es que todo el personal pasara por una evaluación de desempeño y estará en periodo de prueba, solo aquellas personas que pasen dichas pruebas tendrán asegurado su puesto dentro en el departamento. Si hay alguna persona que este de acuerdo con las ordenes y lo que les dijo esta mañana o durante este mes Burke, es el momento de decirlo. Esta bien, veo que todos se quedan callados, entonces a empezar, Ron, necesito que asignes personal para vigilar a Cornelius Fudge, también necesito que empiecen a investigar sobre una posible conspiración dentro del ministerio, investiguen que funcionarios podrían estar actuando fuera de lo común.

Harry terminó la reunión y junto a Ron, empezó a delegar las funciones de los demás aurores. Ahora debían ademas hablar con Kingsley para organizar las pruebas que le harían a todo el personal empezar a poner en orden el departamento.

La mañana terminó y Harry apenas se estaba haciendo a la idea de la responsabilidad que tenia ahora, lo primero que hizo después de el almuerzo fue tomar posesión de la oficina que compartiría con Ron. El pelirrojo se había negado a hacerlo en un principio y le dijo que él seguiría ocupando el escritorio que usaban antes, pero Harry con un solo argumento había doblegado a su mejor amigo. - Te necesito a mi lado - esas cinco palabras habían sido suficientes para que Ron desistiera de la idea de negarse a compartir la oficina de Harry.

Habían terminado su primer día después de ser atacados y los muchachos nunca habrían podido imaginar todo lo que había sucedido, llegaron a la madriguera a las 5 de la tarde y la señora Weasley los esperaba ansiosa para felicitarlos pues el señor Weasley le había enviado una lechuza informándole de los últimos acontecimientos.

- Harry querido, hoy te llego una carta con una lechuza, estaba remitida para Harry Potter o Ginevra Weasley mira.

- Gracias Molly

Harry leyó la carta y una sonrisa asomo por su rostro. - Harry, ¿podrías decirnos a todos por que sonríes? - decía Ron al ver la reacción de su mejor amigo que releía la carta por segunda vez.

- Me están notificando que ya ha quedado lista la remodelación en Grimmauld Place, que mañana a las 12 del día debo ir para que me hagan la entrega de la casa.

- ¿Eso quiere decir que ya te vas a mudar hijo? - Si señora Weasley yo ya tome mi decisión, pero dados los últimos acontecimientos, esperaré hasta las fiestas para hacerlo, primero por que quiero darle la sorpresa a Ginny, segundo por que ahora mismo necesito cuadrar muchas cosas en el ministerio con Ron así que mejor que ahora mismo estemos cerca y tercero por que quisiera inaugurar la casa con toda la familia pasando las vacaciones de las chicas. - Harry ahora estaba buscando un pergamino y una pluma pues le escribiría una carta a Ginny, al parecer, Ron estaba por hacer lo mismo.

Había pasado un mes desde el día en que Ginny Weasley había recibido un misterioso regalo que fue dejado en la sala común de Gryffindor, todo el colegio sabia que la pelirroja había sido invitada a una cita romántica a la que no había asistido y todos presumían que el remitente era el profesor de vuelo del colegio. También sabían que la ausencia no solo de la pelirroja sino de su mejor amiga Hermione Granger había sido justificada pues sus novios habían sido emboscados en una redada que hacían para el ministerio. La noticia había sido confirmada en el profeta y en el Quisquilloso.

El profeta, había publicado una fotografía de lo cuatro chicos abandonando el hospital mágico San Mungo. La confirmación de los rumores sobre las relaciones de las chicas solo incremento los ataques que sufrían por parte de celosas estudiantes y intensos pretendientes.

- Gin, vamos a desayunar que se nos hace tarde y tenemos pociones - Voy Herms, dame un momento más" las dos chicas salían de su sala común camino al gran comedor y como de costumbre se habían encontrado con Luna a mitad de camino.

- Mira son Horus y Pig, los muchachos nos enviaron cartas - Decía Ginny en voz alta apenas entraron al gran comedor. - Que raro el correo no llega sino hasta dentro de 20 minutos ¿Habrá pasado algo? - terminó de decir Hermione mientras iban hacia sus lechuzas que les saludaban con alegría.

Buenos días amor, para empezar, no te preocupes por recibir el correo tan temprano, solo quería darte una noticia antes de que la leyeras en el periódico ¿sabias que te amo?.

Ayer tu hermano y yo regresamos al trabajo, Kingsley nos comento que cree que hay una conspiración en el ministerio y ha tomado medidas para encontrar los culpables, pero no quiero aburrirte con burocracia, ¿como estas? ¿Que tanto has hecho en estos dos días sin escribirnos? ¿Si me has pensado? ¿Aun te siguen molestando las envidiosas? Dejame decirte que como siempre, no he podido dejar de pensarte, la ultima vez que nos vimos no pudimos portarnos mal y estoy deseando hacerlo. Ayer, recibí una nota anunciando que nuestra casa en Grimmauld Place ya esta lista. No sabes cuanto deseo estrenarla. Te amo y espero que tengas un delicioso desayuno. Llama a Kreacher y dile que te entregue lo que le pedí.

A se me olvidaba, Kingsley me nombró director de la oficina de aurores y a Ron director de operaciones, ahora te enteraras demás seguramente en el profeta. No creí que fuera importante mencionarlo antes.

Saludame a Luna y dale a Herms un abrazo de mi parte.

Pd. lee la primera plana del Quisquilloso de hoy.

Ginny terminó de leer la carta sorprendida de la noticia, no podía creer que hayan ascendido a Harry. En ese momento recordó que se encontraba en el gran comedor de Howarts. Era normal que cuando leía una carta de Harry, olvidara que existía el resto del mundo. Hermione también había leído su carta y miraba perpleja tratando de sacar mas información de las pocas palabras que le había escrito Ron, básicamente entre muchos te amos y te extraños le había dicho que le habían ascendido y que se enteraría en el periódico en algunos minutos.

- ¿Herms que te pasa? - Ron me dice que lo ascendieron en el ministerio pero no me dijo más. ¿Por que siempre me deja iniciada cuando me escribe?- ja, ja, ja, ja amiga así te escribiera un libro quedarías iniciada. Mira, Harry si me contó de que trata la cosa - Ginny le entrego su carta a Hermione y se sentaron a desayunar mientras conversaban con Luna que se sentaba en su mesa a la altura de sus amigas.

- ¿Ginny no vas a llamar a Kreacher? - ¿Tu pidiéndome que le ordene a un elfo venir? ¿Quien eres y que hiciste con Hermione Granger? - decía la pelirroja mientras terminaban el desayuno - Mira es el correo - en ese momento cientos de lechuzas entraban al gran comedor dejando los paquetes y correspondencias de los estudiantes, como ya era costumbre, a Hermione le llegaba el profeta del día y a Ginny su siempre ejemplar gratuito del Quisquilloso. Ambas decidieron leer primero el profeta para enterarse de lo del ministerio. Quedaron sorprendidas al enterarse de todo el movimiento del día anterior y mas aun, con los cargos que ahora ostentaban su novios. También notaron que mucha gente empezaba a murmurar y sentían las miradas clavadas en ellas.

- Ginny, creo que deberías mirar el quisquilloso - decía Luna que se había acercado a ellas y sonreía.

- ¿Por que nos están mirando? - decía Hermione en voz baja - No las están mirando, Están mirando a Ginny. Mira el Quisquilloso - volvió a decir Luna poniéndose mas seria.

Ginny haciéndole caso a su amiga, miro su ejemplar del Quisquilloso y apenas detallo la portada del periódico tuvo que sostenerse. En donde debería estar el titular había un enorme titulo que decía en mayúscula.

TE AMO GINNY, NO VEO LA HORA DE QUE TERMINE ESTE AÑO Y QUE LLEGUE EL DÍA DE NUESTRA BODA. GRACIAS POR ESTAR SIEMPRE A MI LADO PRINCESA.

Y abajo una foto que Harry se había tomado junto a Ginny en una de sus tantas visitas a los centros comerciales muggles.

Por eso todo el colegio la miraba, el mismo Harry, se había encargado de confirmar los chismes y de a su modo, decir que Ginny era suya y que dejaran de meterse con ella.

- ¡Kreacher! - fue lo único que pudo decir Ginny cuando recuperó el aliento ¿Que seria lo que le debía entregar su elfo? Después de ver el anuncio en el periódico, Ginny no sabia si esa sensación que sentía era por lo brava que estaba con Harry por hacer publico su compromiso con todo el mundo mágico o si por el contrario estaba que estallaba de alegría.

Un ¡Paf! Sonó en el gran comedor y el elfo que cada vez parecía mas joven apareció en el lugar, justo en medio de donde Ginny, Hermione y Luna estaban. - ¿Me llamo la ama? - Si Kreacher, recuerda que te he dicho muchas veces que no me digas ama - Kreacher se castigara por desobedecer a la señorita - - NO Kreacher te ordeno no castigarte nunca - Es usted igual de bondadosa que el amo Harry en que puedo servirla señorita Ginny - croaba el viejo elfo - Así está mejor Kreacher. ¿Podrías darme por favor lo que Harry te pidió que me entregaras? - Por supuesto, permitame 5 minutos y ya regreso con usted - y el elfo volvió a desaparecer con el característico ¡Paf!.

- O Gin ojala toda la gente tratara como Harry y tu a sus elfos - decía Hermione emocionada.

Si antes, todo el comedor miraba a las chicas, ahora no podían hacer nada diferente, incluso los profesores habían prestado completa atención a lo sucedido. Las envidiosas estaban que ardían de la ira al ver la publicación que hizo Harry en el Quisquilloso, también miraban atónitas como la pelirroja había llamado a un elfo domestico y más aun como lo había tratado.

¡Paf! Kreacher regresó trayendo consigo un paquete no mas grande que un par de libros

- Señorita Ginny aquí esta lo que el amo Harry me pidió que le entregara - Decía el elfo en medio de reverencias. El paquete traía una nota que decía, no abrir hasta el día del próximo partido de Quidditch. Ginny había quedado desconcertada, ¿por que Harry le había enviado algo que debía abrir hasta dentro de dos semanas?

Hermione utilizo un hechizo reductor para guardar la caja en el morral de su amiga y salieron disparadas para la mazmorra donde tendrían clase de pociones.

Ese día, el profesor Slughorn estaba mas alegre que de costumbre, cuando entraron a su clase le vieron sonriente y en el tablero tenia escrita la formula para hacer una poción poco común pero muy apetecida.

- Bueno, mis queridos estudiantes, creo que lo que este mundo necesita es felicidad después de todo lo que nos toco vivir, se que hay algunos y algunas por aquí que encontraron la felicidad en otras personas - decía el profesor a la vez que miraba en dirección a Ginny y Hermione - Estoy seguro que ustedes son por mucho, uno de los mejores grupos de éxtasis que he tenido, quizá solo comparado con la clase de 1977, podría decirse que son el fruto de esa clase ya que el profesor Severus Snape estuvo en ella. También creo que no tengo nada mas que enseñarles así que de aquí hasta el 30 de mayo, nos dedicaremos a hacer una poción extremadamente complicada, demorada pero muy poderosa si se prepara correctamente. Desde hoy dedicaremos el tiempo de las clases a preparar la Felix Felicis. En el tablero están los ingredientes y las instrucciones, también en la pagina 485 del libro de pociones magistrales que esta en la biblioteca, así que copien las instrucciones y lo primero es recolectar los materiales que como ven, toca hacerlo de una manera especifica y de una forma especifica. - el profesor terminó y los estudiantes de EXTASIS nivel dos que no eran muchos, copiaron los ingredientes y salieron hasta la biblioteca.

- Profesor ¿puedo preguntarle algo? - Por supuesto señorita Granger, dígame - ¿Que estudiantes conformaron la clase de éxtasis del año 77? - Mmm... Dejame ver, si, esa clase como dije antes, la conformaba su antiguo profesor de pociones Severus Snape que sin duda es de los mejores fabricando pociones que he conocido pero dada su afinidad con las ideas de Tom Riddle, no destacaba mucho por estar metiéndose en problemas, Remus Lupin que debo agregar era excelente en todas las materias y quizá solo superado por Lily Evans a la que considero mi mejor estudiante, James Potter que aunque era irreverente y mantenía en problemas, ese año junto a Lily había ganado el premio anual y algunos estudiantes más que seguramente no conoces de las otras casas. Pero dime querida ¿Por que lo preguntas? - Ningún motivo en especial, solo tenia curiosidad, estaba pensando que si las cosas hubieran sido un poco distintas, este año habrían estado Harry y Ron aquí y quizá se habría repetido la historia, una pelirroja y un Potter en su clase - dijo Hermione mirando de reojo a Ginny que se había puesto colorada.

- No se imaginan el honor que es para mi decir, que la mejor estudiante que tuve hasta ahora, es la progenitora de Harry Potter, Lily irradiaba amor, compasión, era una excelente bruja. Sin el animo de ofenderles a ustedes dos que son extremadamente grandiosas y talentosas, pero Lily se robo mi corazón. Por otro lado, el honor y el orgullo se me han incrementado ahora que se que no solo fui el profesor de la madre de Harry Potter, sino que ademas soy el orgulloso profesor de la grandiosa Hermione Granger, su amiga inseparable y a la que según me dijo la directora él considera como una hermana, a la que nada le queda grande, una de las heroínas del mundo mágico, y también profesor de Ginny Weasley, la primera Weasley en 7 generaciones de la familia con un poder impresionante solo comparado con el de Harry Potter por ser la menor de 7 hermanos, ademas una mujer capaz de amar infinitamente, de luchar contra las adversidades y sobre todo la mujer a la que Harry escogió para compartir el resto de su vida, una de las dos mejoras jugadoras de Quidditch que haya visto en mi vida, comparada solo con Gwenog Jones. - El profesor termino de decir esas palabras con orgullo y secándose algunas lagrimas con su pañuelo con dificultad ya que Ginny se había lanzado a abrazarlo y a decirle gracias con un beso en la mejilla. Ginny no solo estaba agradecía por la imagen que el viejo profesor tenia de ella sino por como se refería a su Harry, cualquiera que hablara así de su prometido, que fuera capaz de amarlo tanto, incluso desde antes de que naciera merecía todo su amor y respeto.

Hermione también había salido agradecido por la pequeña charla con el profesor, no es que ella necesitara que le estuvieran alimentando el ego pero había logrado su objetivo, ella quería que Ginny por una vez no escuchara criticas sobre su relación con Harry, estaba acostumbrada a que solo Hagrid, Luna y Hermione lo hicieran pues Flitwick y McGonagall eran demasiado serios para decirle lo que pensaban.

Había pasado una semana y Ginny se la había pasado entrenando o estudiando lejos de donde había guardado aquel regalo para evitar la tentación, el próximo partido seria decisivo para Gryffindor si quería ganar la copa. Se enfrentarían a su eterno rival Slytherin que le había ganado a Hufflepuff en el primer partido, así que el que ganara este partido, era el equipo que mas opciones tenia de hacerse con la copa. Era sábado el equipo de Gryffindor estaba en el estadio entrenando como era la costumbre, en las gradas se encontraba como siempre que podía Hagrid que se encargaba de ahuyentar a los curiosos y a las odiosas. Luna sentada a su lado mientras Hermione que este año se había involucrado de más con el equipo, se encontraba sentada abajo en el césped leyendo un libro.

En mitad del entrenamiento, escucharon unos murmullos que venían desde el interior del castillo y se dirigían en dirección al estadio. Los integrantes del equipo guiados por Ginny descendieron y se posaron al lado de Hermione que ya estaba levantada a la expectativa. - ¿Que crees que pasa Herms? - No lo se Gin, pero pareciera que todo el colegio o al menos una gran cantidad de estudiantes viene por los pasillos - En ese momento vieron como dos personas entraban en la tribuna donde estaba Hagrid que sorprendido por el ruido abrazó a los recién llegados y salio a regañar a los demás estudiantes por su comportamiento.

Las chicas no podían creer lo que estaban viendo, justo en la tribuna principal donde se hacían los profesores e invitados especiales cuando había partido se habían sentado Harry y Ron al lado de Luna.

- Chicos ¿Me disculpan un minuto ahora regreso a continuar con la practica? - Claro Ginny dijeron al unisono - ademas si no vas no te podrías concentrar, aquí te esperamos - dijo el guardián del equipo Louis Barbá mientras que Dean hacia una visible mueca en silencio.

Ginny dejó su escoba en el suelo y salio con Hermione hacia donde estaban sus novios. La pelirroja habría preferido volar en su Saeta de Fuego 300, hubiera sido más rápido pero decidió subir por los escalones acompañando a Hermione. En los pasillos vieron como muchos estudiantes estaban curioseando en silencio pero no les importó, lo único que les importaba era llegar donde las personas que mas les importaban se encontraban. Las chicas entraron a las gradas e inmediatamente saltaron a besar a sus novios que ya se habían volteado hacia la entrada esperándolas.

- ¿Harry James Potter, podrías decirme como es que estas aquí y no me dijiste? - Fue lo único que pudo decir Ginny cuando separo los labios de los de su novio.

- Si, ¿por que no nos dijeron que venían? - Ahora fue Hermione la que hablo mientras se separaba de los labios de Ron y se acercaba para abrazar a Harry y besarlo en la mejilla mientras Ginny hacia lo mismo con su hermano

- Necesitábamos un favor de la profesora McGonagall y nos dio una cita para hoy así que vinimos, le pedimos el favor que no les dijera nada por que queríamos darles la sorpresa y ver el entrenamiento, pero si quieren nos vamos - Decía Harry sonriente mirando a las dos mujeres más importantes en su vida. - Ni se te ocurra Potter - Decía Ginny mientras se lanzaba a besarle de nuevo.

- Gin amor, Ron y yo nos vamos a quedar todo el día en el colegio, la profesora nos ha dado permiso para estar hoy por estos lares ademas queríamos verlas, por que no vas y continuas la practica, no hagas esperar al equipo, te prometo que aquí estaré viéndote. Almorzaremos en el gran comedor a su lado pasearemos un rato por el castillo, ademas Hagrid nos ha invitado a la tarde de té que tenían programado ustedes a las 4 así que ve. - Esta bien amor - Dijo Ginny besando nuevamente a su prometido - Herms me imagino que te vas a quedar aquí ¿verdad? ¡Accio saeta de fuego! - la escoba de Ginny voló desde el campo hasta sus manos y la chica la montó y salio disparada hasta donde estaba el equipo. - Bueno vamos a seguir con lo planeado pero les iba a pedir el favor de parar una hora antes ¿si? Ustedes entenderán que quiero compartir con mi novio .- Dijo Ginny sonrojándose un poco mientras sus compañeros le decían que no había problema que así ellos también descansarían.

Eran las 10 de la mañana, el entrenamiento que estaba programado originalmente de 7 a 11 a eso de las 8, había sido re programado para que terminara una hora antes. Hagrid se había despedido de los muchachos y había salido a cumplir una cita que la directora. Luna le había dicho a las dos parejas que ella iría a terminar un deber que tenia así que los iba a dejar solos hasta las cuatro que fueran a tomar el té. Harry, Ginny, Ron y Hermione acompañaron a su amiga hasta la entrada de su sala común y después se dirigieron hasta la torre Gryffindor, Ginny había pedido que la esperaran mientras se aseaba después de la practica y Hermione quería ponerse diferente ropa. Iban caminando por los pasillos que tanto conocían los 4 guiados por Harry que no necesitaba el mapa del merodeador para saber que atajos tomar pero ante la conmoción de la noticia de que se encontraban en el colegio era inevitable no encontrarse con algunos estudiantes pidiendo fotos, autógrafos o queriéndoles saludar y dar presentes.

La verdad era que a ninguno de los cuatro les interesaba esto, Harry llevaba de la mano a Ginny mientras que Ron y Hermione caminaban abrazados por la cintura, la única preocupación que tenían era si la señora gorda los iba a dejar entrar o no a la sala común para esperar o tendrían que esperar afuera.

- Señora - era extraño llamarla así ¿por que no sabían su nombre? Decía Hermione al llegar al retrato - Quería preguntarle, ¿podrían Harry Potter y Ron Weasley pasar? - por supuesto querida, solo necesito la contraseña – Valentía - dijo Hermione sonriente y el cuadro se abrió y los cuatro chicos cruzaron por el retrato. Ron y Harry jamas pensaron en volver a pasar por allí en sus vidas y mucho venos en volver a sentarse en los sillones de la sala común que tanto había utilizado en los últimos años.

Los estudiantes de Gryffindor que estaban en la sala en ese momento voltearon a mirar a los recién llegados y empezaron a aplaudir.

- ¿Por que aplauden? - Preguntó Hermione, uno de los chicos se apresuro a responder - Por que nuestros Héroes volvieron a casa - Hermione puso los ojos en blanco y se acerco a Ron y le beso callando a todos los niños de la sala. Ginny por su parte solo dijo - Amor, solo tardo 30 minutos ya regreso - y subió sonriente a alistarse en su habitación. Hermione la siguió dejando a Harry y a Ron sentados en uno de los sofá de la sala.

Después de varios autógrafos, historias, incluso hasta una pequeña clase que Harry había empezado con algunos estudiantes de primer y segundo año la puerta de la habitación de las chicas se abrió y una hermosa pelirroja bajaba seguida por una castaña que dejo sin aliento al chico pelirrojo. Harry se separo inmediatamente de los pequeños y corrió a tomar a Ginny de la mano apenas llego a la parte baja de la grada. - Están hermosas - dijo el chico.

Ese día parecía que nadie había comido en el gran comedor, todos se había pasado el almuerzo mirando hacia la mesa de Gryffindor donde ademas de los estudiantes habituales que la usaban, se encontraban Harry Potter y Ron Weasley que abrazaban, besaban y no le soltaban la mano a Hermione Granger y Ginny Weasley, además Luna Lovegood que había sido invitada por los dos chicos a sentarse a su lado, nunca nadie se sentaba en otra mesa que no fuera la de su casa. Al terminar el almuerzo, las dos parejas se levantaron de la mesa. Luna se había ido un poco antes.

Cuando se dirigían a la salida, Hagrid los llamó y los cuatro se acercaron a la mesa de los profesores donde un celoso e iracundo profesor Rospigliosi no le quitaba el ojo a Harry de encima. - Chicos, el profesor Slughorn me ha pedido que si podemos tomar el té en su despacho, quiere compartir con ustedes - No hay problema Hagrid, por favor ¿podrías decirle a Luna?

Ya en el lago las parejas se habían sentado juntas, Ron había superado por completo la inmadurez que le daba hace dos años cuando veía a su hermana besándose y abrazada de Harry. Los chicos estaban contado con todos los detalles lo ocurrido en el ministerio en la ultima semana.

- Y por eso estamos hoy aquí, por que queremos evaluar al todos los aurores, Kingsley nos autorizo el uso de veritaserum para hacerles a todos una entrevista, pero no sabíamos como probar las habilidades de los que pasaran la prueba del veritaserum si los evaluadores del departamento también serán evaluados, así que le pedimos a la profesora McGonagall que nos asesorara, ella misma se ofreció a organizar las pruebas aquí en el colegio y dirigidas por los profesores como Ron lo había adelantado cuando me dio la idea. - Terminó de decir Harry

- Y por que no nos avisaron, así no habría programado la practica y habíamos tenido más tiempo - decía Ginny que estaba acurrucada en los brazos de Harry

- Por que como dijo Harry antes, queríamos darles la sorpresa, además ambos queríamos ver la practica - ahora fue Ron el que contestó.

Pasaron la tarde juntos y cuando menos pensaron eran las cuatro menos quince y ahora debían ir a tomar el té con sus amigos. Ginny le había contado a Harry lo que había pasado el lunes con el profesor Slughorn, al igual que la pelirroja, el ojiverde no pudo sentirse mas emocionado y quedo junto a Ginny de darle un regalo que tenia en mente al profesor, mientras Hermione y Ron les secundaban la idea.

- ¡Kreacher! - llamó Harry mientras se levantaban del pasto donde se encontraban

!Paf! - ¿me llamó amo Harry? - Si Kreacher, podrías por favor ir a la madriguera y pedirle a la señora Weasley que nos envié un poco de esas galletas de chocolate que estaba haciendo hoy y después llevarlas al despacho del profesor Horace Slughorn? - Como ordene amo - ¡Paf! El elfo desapareció y los cuatro empezaron a caminar hasta la oficina del profesor. Cuando llegaron, se encontraron con que Hagrid y Luna ya los estaban esperando y a los pocos minutos Kreacher apareció con las galletas que Harry le había pedido a la señora Weasley que hiciera para las chicas.

Terminaron su reunión entre risas, fotos, abrazos, el profesor Slughorn había sido informado de que debía preparar una evaluación para los aurores y le había dicho a Harry que era un honor poder ayudarle. Se despidieron del profesor, Hagrid, Ron y Harry acompañaron a las chicas a sus cuartos ya que eran casi las diez de la noche cuando salieron. Como siempre, primero dejaron a Luna y después a Hermione y Ginny que se despidieron con apasionados besos de sus novios.

Hagrid fue con los chicos hasta la puerta donde desaparecieron camino a la madriguera.

- Juro que esto no se queda así Ginny Weasley - Calmate Bethlem recuerda que tu solo debes vigilarla, no debías enamorarte de ella - decía Anton Franz a su amigo que había llegado a su casa y le había contado lo sucedido. - Ademas Dolohov tiene algo planeado para Potter y la involucra a ella, pero tomará tiempo planearlo bien y llevarlo a cabo. Así que olvidala - terminó de decir Franz mientras le pasaba al italiano una copa de vino de elfo.