ESTA HISTORIA ESTA PUBLICADA EN FANFIC . ES POR SU AUTORA ORIGINAL MISFITS Y ELLA ME HIZO EL FAVOR DE PRESTÁRMELA PARA PUBLICARLA AQUÍ

ESTA HISTORIA ESTA SIENDO PUBLICADA POR LO CUAL EL TIEMPO DE ACTULIZACION ES VARIABLE

Nota de Arika Yuy Uchiha: para variar problemas con la compu es definitivo necesito una nueva

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Ajedrez

Me moví inquieto en mi cama, incrédulo y molesto de que hubiese tanto espacio, aun adormecido me envolví en mis sabanas y di media vuelta para caer torpemente de mi colchón y estampillarme contra el piso. Y mientras me quejaba por el golpe recordé lo sucedido la noche anterior, el retorno de memorias tan agradables me obligaron a ponerme de pie de inmediato y a tocar el tatuaje situado en mi hombro. Quería volver a verla más que nada en este mundo, quería que la adictiva y placentera sensación de estar a su lado no se desvaneciera nunca más. Podrán entonces, apreciar mi desilusión cuando en lugar del Diablo apareció el Bijū de una cola.

-¿Shukaku qué haces aquí? –pregunté casi molesto.

-Tranquilo humano, fuiste tú el que invocó mi extraordinaria y abrumadora presencia –exclamó el narcisista mapache y no me sorprendí.

-Me refiero a que ¿por qué motivo vienes tú en lugar de Temari? –indagué especificando para abreviar la charla.

-Temari está ocupada, además, no pensaras recibirla vestido solamente con bóxers –señaló indignado.

Era muy probable que Temari quisiese mantener lo que sucedió anoche en secreto. Además, si yo me convertía en su punto débil muchos enemigos podrían querer capturarme para chantajearla. Por otro lado, dudo que la princesa del caos quiera hacer públicos sus sentimientos hacia un mísero mortal. El silencio parecía ser la mejor y única opción.

-Es verdad, es que me levanté apurado y ni siquiera recordé que no estoy presentable –mentí para desviar las sospechas del Bijū.

-De todas formas, ¿qué eso tan urgente que tienes que decirle a mi ama? –preguntó Ichibi.

-Oh… eso, si bueno… –mascullé intentando encontrar una escusa creíble.

-¡Habla de una vez! –ordenó molesto por la tardanza y entonces solté lo más estúpido que podría haber dicho.

-¡Hoy lograré que Hinata me ame! –aclamé como si en verdad tuviese en mente un plan efectivo.

-Suena como si ya tuvieras todo planeado –comentó Shukaku y luego añadió– pero sigo sin entender para que querías ver a Temari.

-Solo iba a sugerirle que tuviese lista a la tercera candidata –respondí con soberbia.

-¡¿Y para eso nos molestas?! –Inquirió furioso y luego agrego mientras se hundía en una nube de humo para desaparecer– humano estúpido, como se nota que le sobra el tiempo…

Había salido de un aprieto tan solo para meterme en otro más grande, pero afortunadamente aun tenían un as bajo la manga. Llamé a Hinata por teléfono para que nos encontráramos en un café íntimo y acepto sin problemas. Obviamente Hinata se sentía cómoda conmigo y ya no había necesidad de inventar algún pretexto para verla, y esto sumado a que Tenten estaba de mí lado, crearía el espacio perfecto para realizar mi muy improvisado plan sin que nadie nos interrumpiera, ni siquiera Neji.

Me dirigí entonces al lugar acordado pero de todas maneras llegué unos minutos tarde. En una mesa al fondo Hinata me saludaba con la mano, ni siquiera se veía molesta por mi retraso.

-Lamento llegar tarde –dije mientras me sentaba.

-No importa, no hace mucho que espero –respondió sonriente mientras la mesera nos dejaba el menú.

Hinata era muy distinta a Ino, no era superficial para nada, no le importaba comer lo que le gustaba y hablar de las novelas que leía, era de tipo intelectual, tímida e inocente pero no sumisa, hablar mal de alguien a quien ella apreciaba era el peor error de todos, defendía a sus seres queridos con garras y dientes.

-Te traje algo –solté mientras esperábamos el desayuno y coloqué sobre la mesa el libro que ella me había prestado.

-¡Lo terminaste! –soltó entusiasmada y era verdad. La novela me había sorprendido pensé que sería aburrida y melodramática pero resulto ser que si tenía un argumento consistente y un contenido emocional bastante interesante. Lo importante es que yo realmente lo había leído todo.

-Sí, la profundidad en las personalidades de los personajes me dejo perplejo, realmente es uno de los mejores libros que he leído –aclamé y los brillantes ojos de Hinata se abrieron de par en par.

-¿Verdad que si? Las personas que no sigue a la autora supondrán antes de leerlo que es simple ciencia ficción, un cuento de hadas… pero si realmente puedes ver detrás de eso notaras que los sentimientos son genuinos –opinó ella compenetrándose en la conversación.

-Te agradezco mucho que me lo hayas prestado, eres una mujer muy especial Hinata –solté en medio del debate filosófico y ella se sonrojo y comenzó a jugar con sus dedos de manera tímida.

En lo que ella se ruborizaba la mesera nos sirvió un café descafeinado para mí con tres masitas dulces y a ella un té verde con una porción pequeña de waffles con canela.

-Disculpa si te incomodé –me disculpé falsamente ante la dama de cabello azul.

-N- no Shika-kun, es solo que… – negó y luego murmuró algo incomprensible.

-¿Es solo que…? –presioné ligeramente para que me dijera esas palabras que yo tanto ansiaba.

-Creo que me gustas –soltó y me desilusioné, esas no eran precisamente las palabras que yo necesitaba.

-¿Crees…? –repetí en un tono risueño pero amable, como queriendo que especifique. Ella junto valor en su pecho y respondió.

-Bueno tenemos muchas cosas en común, además pienso que eres divertido y sensible… y también un poco vago pero creo que eso está bien y…

-Vaya eso suena como mucho más de lo que imagine con anterioridad –opiné con una mirada cariñosa que le dio el valentía que necesitaba.

-¿Crees que te amo? –Dedujo y luego recapacitó– ¿Te amo?

Shukaku apareció y yo retuve mi triunfante sonrisa pero me inquieté un poco al escuchar reír sínicamente al mapache.

-Humano… esperaba más de ti, que truco tan barato. Pero me temo que esto no funcionará, ella no debe dudar de su amor por ti, debe afirmarlo.

Obviamente no le respondí, hubiese sido sospechoso pero me encontraba entonces en un aprieto; no podía ilusionarla demasiado porque en el instante en que ella se me confesara yo tendría que rechazarla y pedirle que fuéramos amigos puesto que ella es la hija de mi jefe. ¿Por qué todo es tan problemático?

-Tal vez así sea, y eso no tendría nada de malo –solté y entonces, inesperadamente, ella me sacó un peso de encima.

-Te amo Shika-kun –susurró sonrojada y Shukaku se quedo boquiabierto. Yo no podía culparlo yo estaba igual pero antes de que yo pudiese reaccionar ella agregó– ¿qué cosas estoy diciendo? Me agradas mucho más como amigo.

Mi sorpresa equivalía a la de Ichibi, quien después de unos segundos invocó un pergamino enorme para entender mejor que diablos estaba pasando en ese momento.

-No me vas a creer esto humano, pero su declaración es válida, Hinata Hyuga te amó por diez segundos –explicó demasiado atónito como para poder sentir enojo alguno y casi automáticamente se presentó el inusual pergamino que había aparecido ante mi cuando Ino se me confesó volvió a aparecer y se desenrolló mostrando las palabras: "Segundo Nivel Completado".

-Yo también te quiero mucho más como amiga Hinata –respondí feliz de que ella hubiese hecho todo el trabajo y al mismo tiempo simplificado nuestra relación, no importaba quien fuese la tercera chica, nunca podría sentir con nadie la complicidad que experimenté con Hinata Hyuga.

Terminamos de desayunar, le regrese su libro y nos despedimos. Una vez que llegue a mi automóvil, respiré aliviado y pregunté– ¿Hasta cuando me vas a seguir?

-Es que simplemente no lo entiendo, ¿cómo es posible que hayas logrado algo como eso? Es decir no eres exactamente el humano más inteligente –habló con malicia.

-Ni tu el Bijū más poderoso pero aun así eres la mascota favorita de Temari, ¿no mapache? –repliqué provocando que el Bijū se molestara.

-¡¿Oye a quien le dices mapache?! –se quejó y atinó a abalanzarse sobre mí con sus arenosas garras pero una nube negra apareció trayendo consigo a un invitado sorpresa.

-Tranquilo Shukaku –calmó el demonio de melena plateada sosteniendo con sus manos a la versión Chibi del demonio de una cola.

¿Por qué? Por qué siguen decepcionándome –me pregunté a mi mismo. ¿Dónde diablos estaba Temari? ¿Por qué huyo después de pasar la noche juntos?

-Este humano insolente me dijo mapache ¡a mí! ¡El gran y todopoderoso Shukaku! –se justifico el arenoso Bijū mientras yo miraba por el espejo retrovisor el rostro de Kakashi.

-¿Qué tal Shikamaru? –saludo alegre como siempre y le devolví el saludo sin muchas ganas– parece ser que ya has logrado conquistar a la segunda candidata, felicidades.

-¿Qué te trae por aquí Kakashi? –pregunté abiertamente.

-Veo que no estás de humor… –mencionó pensativamente y luego igual de alegre que antes anunció– vengo de parte de Temari.

Mis ojos se abrieron de par en par, ¿por qué no veía ella a entregar sus propios mensajes?

-¿La viste? –pregunté ingenuamente.

-Sí, estuvimos todo el día en una reunión importante, pero a decir verdad había algo inusual en ella –recordó mientras acariciaba el lomo del Bijū lo cual parecía relajarlo.

-¿Extraño dices? –repetí

-Sí, ella suele estar de mal humor por las mañanas pero hoy se la veía más animada, hacía mucho tiempo que no la veía así –comentó reflexivamente.

¿Animada? ¿Habrá sido por mí? ¿Acaso ella tuvo un buen día porque disfrutó la noche que compartimos? Nada me haría más feliz que alegrar sus días pero… un momento… "ella suele estar de mal humor en las mañanas" ¿cómo sabe él esto? "hace mucho tiempo que no la veía así" ¿acaso hubo alguna vez alguien más que haya logrado lo que yo? y si es así ¡¿quién?! ¿Era humano también?

-¿Cómo sabes tanto sobre el humor de Temari? –pregunté mientras mi mente se convertía en una maraña de dudas.

-Él fue el novio de Temari por muchos siglos –soltó el boca floja de Ichibi y mi mundo se detuvo.

-Cómo siempre hablando de más, ¿verdad Shukaku? –regañó el Hatake.

"Es muy fácil recordarla pero imposible olvidarla" me dijo él la primera vez que hablamos de Temari, ¿será que acaso él aun siente algo por ella? Si es así esto es un problema, no solo debo completar los tres objetivos sino que al mismo tiempo debo competir con alguien como él por el amor de Temari. Él es un demonio sumamente inteligente y yo un simple mortal, pero no cederé, esto requerirá de toda mi habilidad y al final veremos quién gana en verdad Kakashi Hatake.

-No, claro que no, fue un simple comentario –minimizó el Bijū.

-Cómo sea, Temari quiere que te haga saber el nombre de la tercer y última chica –anunció e intente esconder mi reciente repulsión hacia el sujeto para prestar atención.

-Estoy listo –informe.

-Su nombre es Sakura Haruno, trabaja en el Hospital General de Tokio, supongo que conoces bien el lugar –comentó en forma acusadora. ¿Él sabía lo de Shiho? De ser así, ¿Temari también lo sabría? De repente las cosas se habían complicado más de lo que yo podría llegar a imaginar.

-Si eso es todo puedes retirarte –anuncié y el notó mi hostilidad.

-Debo advertirte que en esta última fase los seres mitad demonio tienen permitido intervenir –señaló.

-¿Me dificultaras las cosas? –inquirí abiertamente.

-No, yo soy un demonio… pero de seguro alguien subirá a divertirse así que será mejor que estés preparado –explicó y luego desapareció junto a Shukaku en una nube de humo.

Ciertamente esta última parte requeriría de mucho más que habilidad pura, requería hacer uso de mis más recientes aliados. Era un juego de ajedrez, que debería jugar sin mi reina.

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me disculpo por no contestar los rewie y nos vemos pronto con el próximo cap