Hola lectores, cómo han estado? Una enorme disculpa por haberme tardado en sacar un nuevo capitulo. Pero es que decidí tomarme unos dias de relax jajaja XD. Pero en fin aquí les vengo a traer un nuevo capitulo, en donde nuestras protagonistas han llegado por fin a Arendelle.

Bueno antes de otra cosa quería aclarar unas cositas:

-La ciudad de Arendelle, hasta donde se, esta basada en Olso que es la capital de Noruega, sin embargo para darle un poco mas de...se podria decir realismo, decidí hacer pasar a Arendal como Arendelle.

-Arendal es una ciudad que si existe y curiosamente jeje parece estar ubicada maso menos a como esta ubicada Arendelle (so vieron Frozen Fever, hay un breve momento donde se ve el mapa de Arendelle)

-La ciudad de Arendal, en la vida real, no se parece mucho a Arendelle, pero yo la eh puesto como que si, ademas de agregarle detalles como el castillo y así jeje.

-Se unirá un nuevo personaje al grupo ;)

Bueno creo que eso es todo, disfruten del capitulo y nos veremos luego :D chaou chaou

Los personajes de Frozen que aparecen aquí pertenecen a Disney, el resto de los personajes y la historia me pertenecen.


Capitulo 21: Por fin llegamos.

La mañana iniciaba con mucha actividad. Todos se encontraban ya listos, solo faltaban algunos detalles, pero prácticamente los chicos estaban listos para ir a al aeropuerto. Terminaron por despedirse de los padres de April, estos les desearon buena viaje y sin mas preámbulos partieron a su destino. De ultimo minuto hubo un ligero cambio de planes. Originalmente el vuelo de Londres a Olso, capital de Noruega, tendría una pequeña escala en Copenhague, Dinamarca. Sin embargo el padre de April menciono que era algo innecesario por lo que, ahora el vuelo seria sin escalas.

Los primeros rayos del sol empezaban a salir. Aunque la idea era despertar temprano, para así llegar a buena hora a Arendal, no todos estaban del todo "despiertos". Durante el camino, Elsa no quitaba de su cabeza los pensamientos de ayer en la noche, ¿quedarse en el año 2014 o regresar con Anna su tiempo? En su mente esas eran las únicas posibilidades, su perspectiva había cambiado por completo. De siempre pensar en la manera de cómo ella y Anna pudieran regresar, ahora se debatía si cabria la posibilidad de que ellas dos pudieran quedarse. ¿qué era lo que había ocasionado todo esos pensamientos? Seria acaso Jack, todo apuntaba a eso, pero estaba también la gran amistad que las hermanas habían forjado con Sara y con Tobías y también con April. Por un lado la idea de quedarse no sonaba tan mal, es decir Elsa casi no tenia sus poderes, por lo que ahora era igual que Anna, era normal. Ambas podían conseguir un trabajo para seguir ayudar con los gastos a Sara y a Tobías, no seria algo difícil. Y por supuesto, la principal razón por la que Elsa se cuestionaba, Jack.

Pero Elsa no podía de olvidarse de Arendelle, de sus ciudadanos y de su deber como reina. Ni Anna ni ella pertenecían a este tiempo, por mas que se acostumbraran a la tecnología, costumbres y demás, ellas seguían siendo una princesa y una reina, nada cambiaria eso. Estaban a pocas horas de iniciar el viaje hacia su hogar, ¿encontrarían lo que tanto han buscado? Esa era la pregunta del millón.

La camioneta que los llevaba por fin se detuvo, habían llegado al aeropuerto. Tener a una amiga millonaria tienes sus beneficios, por que tal y como dijo April, no tuvieron problema alguno con el tema de pasaportes y ese tipo de asuntos. Todos en algún momento habían viajado en avión, con excepción claro de dos personas. Anna no cabía de la emoción, el ver los aviones despegar era algo sorprendente para ella. Elsa igual no salía de su asombro, pero era mucho mas discreta que su hermana. El jet privado ya estaba listo para despegar, los chicos cargaban su equipaje y lentamente comenzaron a abordar.

Tobías soltó un ligero silbido al ver el interior del lujoso jet. Esa fue exactamente la misma reacción que soltó Sara al entrar.

-Sabes me pondría acostumbrar a esto- dijo Tobías tomando su lugar.

-Y que lo digas, no esta nada mal- respondió Sara.

-A decir verdad este es no es el avión mas lujoso que mi padre tiene- decía April que iba detrás de ellos- pero este tiene lo suyo.

Anna por otro lado, empezaba a curiosear todo el avión. Para ella esto era lo mas asombroso que jamás había visto en su vida. Por otro lado Elsa y Jack eran los últimos en entrar al avión. Elsa se veía bastante nerviosa, la idea de volar le parecía genial aunque no tenia ni la mas mínima de idea, de cómo seria la experiencia.

-Muy bien chicos, tomen todos sus lugares. Anna tu de este lado, Jack y Elsa por acá, por cierto Elsa no quieres tomarte unos tequilas antes de despegar.

-¿A que te refieres?- pregunto Elsa que no entendía el comentario de la rubia.

-Bueno lo digo porque…bueno… hay personas que se alteran un poquito cuando vuelan por primera vez. Lo digo porque no quiero que el jet de mi papá termine congelado.

A la distancia se pudo escuchar una ligera risa de Anna, ante el comentario de Apirl. Por su parte Elsa solo sonrió sarcásticamente y le dijo que todo estaría bien, que estaría tranquila.

El capitán hizo el anuncio de que estaban listos para despegar. Dicho y hecho el avión poco a poco empezaba a avanzar y con esto Elsa, que estaba tomando la mano de Jack con fuerza, se ponía mas nerviosa.

-¿Estas seguro que esta cosa puede volar?- preguntaba Elsa a Jack que lucia muy tranquilo.

-Te lo garantizo.

-¿Tu ya has volado antes?

-En un par de ocasiones. Tranquila todo estará bien.

-Esta bien…estoy tranquila- sonrió Elsa para que Jack no notara sus nervios.

El avión se colocaba en posición y de menos a mas, empezaba a aumentar de velocidad. Elsa no dejaba de apretar mas y mas la mano de Jack, al sentir que se la gran presión en su pecho. Después de unos momentos, el avión ya había despegada con toda normalidad y comenzaba a ganar altura. La vista de Londres desde las alturas era mas que impresionante, Anna no paraba de decir lo pequeño que lucia todo, Tobías aprovechaba para tomar algunas fotografías con su cámara y Sara simplemente contemplaba la vista.

Pasados los minutos el avión alcanzo una altura estable. El aviso de abrocharse los cinturones se había quitado, por lo que April rápidamente se puso de pie para traer algunas bebidas del mini bar.

-Elsa…- dijo Jack mirando con una sonrisa a la rubia platino, que seguía nerviosa.

-¿Si?

-¿Podrías devolverme mi mano? Es decir no es que no me guste tomarte de la mano, pero creo que me estas enterrando tus uñas.

Elsa de inmediato abrió sus ojos y miro hacia donde estaba su mano, que efectivamente sostenía con fuerza la mano de Jack. De un golpe la soltó y se dio cuenta de que esa sensación de miedo del despegue, ya había pasado.

-Yo…lo-lo siento- dijo Elsa.

-Descuida, yo entiendo que estabas nerviosa- dijo Jack

-Gra-gracias por sostener mi mano- decía Elsa brindándole a Jack una tierna sonrisa.

-No tienes que agradecerme nada.

Era increíble el ver como la simple mirada de aquel chico, podía tranquilizarla. No había duda alguna de que Elsa estaba completamente enamorada de él.

-Oigan tortolos- dijo April que tenia en sus manos unas copas de champagne- por que no se unen con nosotros, el viaje será de algunas horas así que disfrutemos.

-Creo que si te aceptare una copa- dijo Elsa.

-Bien solo procura no tomar mucho, créeme te lo digo por experiencia que no es bonito emborracharse a esta altura.

Todos se reunieron para hacer un pequeño brindis y desear que este sea un viaje inolvidable. Y vaya que si lo seria.

OOOOOOO

Arendelle 1840

Las labores en el castillo estaban empezando. En los establos reales, un joven pelirrojo cepillaba a uno de los caballos. Este era nada menos, que el caballo de reina Elsa, un hermoso corcel blanco. Las cosas en Arendelle marchaban un poco mejor, gracias a que la princesa Rapunzel, prima de la Elsa y de Anna, se había hecho cargo del reino momentáneamente. Hans y John aun no se marchaban de Arendelle, todo esto gracias a que Kristoff habían convencido a Rapunzel de dejarlos quedarse, ya que Hans le ayudaría a traer de vuelta a Elsa y Anna.

Hans había sido de ayuda en algunas ocasiones, dándoles consejos a Rapunzel sobre como gobernar. Estaba claro que sin esos consejos, tal vez Arendelle hubiera acabo en guerra con otro reino.

Había pasado ya mucho tiempo desde la ultima vez que recibieron noticias de la reina y de la princesa. Aunque ahora Hans creía en las palabras de Kristoff, en su mente seguía solo una cosa, tenia que limpiar su nombre y el de su país y nada mas.

-Es un hermoso caballo ¿no lo crees?- decía John que entraba a los establos.

-Ya lo creo.

-Creo que es el caballo de la reina.

-Eso eh oído.

-¿Qué te sucede Hans? Te noto algo diferente.

-Bueno en eso también tienes razón…a diferencia tuya, yo no estoy gozando mucho que digamos mi estancia aquí.

-Sigues con esa idea de limpiar tu nombre.

-Bueno esa fue la razón principal por la que venimos aquí ¿no?

-Tienes razón, pero si mal no recuerdo tu fuiste quien se ofreció a ayudar a encontrarlas.

-Solo quiero dejar todo lo que paso aquí en el pasado, a decir verdad no me preocupan Elsa y Anna, yo tengo mis propios intereses.

-Tu no eres tan malo como tu mismo crees. Hans quizás esta sea una oportunidad para que comiences otra vez, lejos de tus hermanos y la presión de tu padre.

-Si lo que tratas de decirme es que me quede en Arendelle, al servicio de la reina, lamento decepcionarte pero prefiero mejor volver.

John no quiso seguir la conversación. El conocía a Hans casi como la palma de su mano, sabia que en el fondo mentía. Si el lograba ayudar en traer de vuelta a reina y a la princesa y recibir el perdón de estas, cabria la posibilidad de que Hans pudiera comenzar otra vez, ahora ya sin la idea loca de volverse rey.

-Por cierto, te traigo un mensaje de Kristoff.

-¿Qué es?

-Dice que te vera en el "lugar". Solo eso me dijo, dijo que tu comprenderías.

Hans entendió de inmediato, Kristoff quería verlo en el valle de los trolls. Seguramente tendría que ver algo con el paradero de Elsa y de Anna, por lo que el pelirrojo se apresuro para terminar de cepillar al caballo de reina y partir hacia el valle.

Al pasar de unas horas, Hans ya se encontraba en compañía de Kristoff en el valle de los trolls. El joven repartidor de hielo, le había dicho que Pabbie tenia algunas noticias sobre Elsa y de Anna y que era de suma importancia que ambos, estuvieran presentes. Los dos fueron recibidos por todos los trolls del valle, Hans seguía sin acostumbrarse a los seres mágicos. Gran Pabbie los invito a que lo siguieran para poder conversar en un lugar mas privado y sin tanto escandalo.

-Abuelo Pabbie ¿hay noticias sobre Anna y de Elsa?- pregunto Kristoff al sabia troll.

-Si muchacho, tengo noticias buenas y unas extrañas.

-¿Qué no siempre son buenas y malas?- dijo Hans.

-En este caso majestad, es algo diferente. Verán hace unos días sentí una fuerte magia proveniente del futuro, para ser exactos del año 2014.

-Ese es el año a donde fueron mandadas Anna y Elsa ¿cierto?- decía Kristoff.

-Así es, aquella magia que logre sentir, se trataba de los poderes de la reina Elsa. Verán la magia esta presente en casi todas las cosas, pero conforme pasa el tiempo, las personas empiezan a olvidarse de ella y por consiguiente esta llega a ser casi imperceptible. Los poderes de la reina tienen que ver mucho con sus emociones.

Kristoff y Hans se miraron el uno al otro. Recordaban que la ultima ves que los poderes de Elsa se habían descontrolado.

-Pabbie pero entonces, ¿cómo es posible que Elsa siga con sus poderes?

-A eso iba Kristoff. El miedo, el temor, el odio, la preocupación hacen que los poderes de Elsa puedan descontrolarse pero también los hacen desaparecer por momentos, supongo que la reina no deja preocuparse por Arendelle. Pero aun así su magia no desaparece, esto es gracias a el amor.

-¿Amor?- exclamo Hans.

-Si, el amor que ella siente hacia Anna, es algo que ni siquiera el tiempo puede borrar. Eso hace que sus poderes aun prevalezcan y gracias a eso es que puedo seguirles la pista, aunque sea por breves lapsos.

-Eso es genial abuelo Pabbie. Pero ¿qué tiene que ver eso con lo que nos ibas a decir?

-Oh si disculpen. Bueno como les había dicho, hace algunos días sentía esa gran carga de magia, eran los poderes de la reina Elsa, habían regresado casi por completo, aunque haya sido solo por unas cuantas horas. Pero eso me dio tiempo suficiente para saber su ubicación exacta.

-¿Enserio? Y ¿dónde se encuentran?- dijo Kristoff con ansias.

-Se encuentran en Londres.

Esto sin duda era la mejor noticia para Kristoff. Ahora sabia donde estaban, solo faltaba que el portal para viajar estuviera listo y las cosas serian mas fáciles.

-¿Y cuales son las otras noticias?- pregunto Hans.

-Es cierto…como se los puedo explicar…verán luego de que supe que sus majestades se contraban en Londres, me fue un poco mas fácil seguirlas. Pero justo hace un par de horas, me entere de algo…bueno…inusual.

-¿A que te refieres Pabbie? Elsa y Anna…¿les paso algo?

-No Kristoff, ellas están bien…es solo que…ellas vienen…vienen hacia Arendelle.

-¡¿Qué?!- exclamaron Hans y Kristoff.

-Tal y como lo escucharon. La princesa a Anna y la reina Elsa, están viajando hacia la ciudad de Arendelle, claro esto en su tiempo.

-¿Por qué lo estarán haciendo?- decía Kristoff.

-A mi no me mires.

-Yo tampoco lo se- dijo Pabbie- Pero es una oportunidad perfecta. Si sus majestades logran permanecer el tiempo suficiente en Arendelle, por lo menos hasta la noche del 31 de octubre que es la fecha en donde pondré en marcha el portal. Será mucho mas fácil para los dos traerlas de vuelta.

La idea sonaba perfecta, parecía como si todo se estuviera acomodando para así facilitar las cosas. Así seria mucho fácil traer de vuelta a Elsa y Anna, faltaba poco mas de una semana para que se llegara la fecha estimada, quizás esta seria la única oportunidad real que tenia Kristoff para traerlas de vuelta.

OOOOOOO

El viaje en el avión había pasado sin ningún contratiempo. Los chicos habían llegado a buena hora a Olso, la capital de Noruega. Luego de bajar del avión, tal como les había dicho April, al llegar a la capital tomarían otro transporte, para así poder llegar a Arendal. El padre de April les había logrado conseguir un pequeño autobús para que los llevara hasta Arendal, que estaba a tan solo tres horas de Olso.

Algunos estaban algo cansados por el vuelo, por lo que tomarían el camino de ida a Arendal para descansar. Elsa era una de ellas, aunque Jack le había dicho que durmiera un poco, pero no le había hecho mucho caso. Sin embargo en esta ocasión, le tomaría la palabra de descansar por unas cuantas horas. Elsa y Jack se sentaron juntos e inconscientemente Elsa se recostó sobre el hombro de su novio, dejando que sus sentidos se agudizaran, su sentido del olfato para captar su aroma, su oído para escuchar los latidos de su corazón. Y cerro sus ojos para dejarse llevar, en unas horas ella y Anna "regresarían" a su hogar. Mientras Elsa dormía, Anna la miraba a la distancia con una sonrisa, para ella no había cosa mas tierna que el ver a su hermana enamorada y también verla feliz. Sea lo que sea que fueran a encontrar en Arendal, si verdaderamente existía una posibilidad de regresar a su tiempo o no. Por eso la pelirroja sentía una pequeña angustia, ¿estaría Elsa dispuesta a regresar?

El viaje hacia Arendal seria mas tranquilo, viajarían por toda la costa durante unas tres horas. Habían llegado maso menos a las nueve de la mañana, por lo que llegarían pasando el medio día.

En sus sueños, la rubia platino tenia la imagen de Arendelle. Pero ahora lucia muy diferente a como antes lo había soñado, ahora se veía tal y como lo recordaba. Colorido, alegre, con las personas riendo, las puertas del castillo abiertas. Luego a lo lejos, la imagen de lo que parecía ser la reina se podía divisar, pero no se trataba de ella. La imagen no podía ser mas clara, Anna era ahora la reina, Elsa abrió sus ojos por completo, ¿por qué Anna era ahora la reina? ¿qué había pasado con ella?

-Elsa…Elsa…Elsa…- se empezó a escuchar una voz en su cabeza

La rubia platino sintió una pequeña sacudida, que fue lo que lo hizo despertar. Elsa estaba ligeramente sudando…

-¿Estas bien?- pregunto Jack.

-Yo…si estoy bien…¿por qué lo preguntas?

-Es que sentí tu respiración algo agitada, pensé que estabas teniendo una pesadilla.

-Estoy bien, no tienes que preocuparte- dijo Elsa sonriendo.

-Confiare en ti…por cierto observa- dijo Jack señalando algo por la ventana.

Una sonrisa se dibujaba en el rostro de Elsa, reconoció de inmediato aquel paisaje de montaña. Habían por fin llegado Arendal.

Elsa volteo a mirar a su hermana, que estas coincidieron al mismo tiempo, ambas sonrieron demostrando su felicidad, lo habían logrado, habían llegado. El paso del tiempo se había hecho presente en Arendelle, había algunos edificios, casas coloridas, aunque aun quedaban vestigios antiguos, como por ejemplo, cerca del fiordo había una pequeña parte de lo que antiguo pueblo de Arendelle, además de enorme castillo que lucia majestuoso.

Mientras llegaban al hotel, todos disfrutaban de la vista y sobretodo de Anna que no paraba de explicarle algunos de los lugares que a ella mas le gustaba. Elsa por otro lado se sentía muy feliz, el ver que su reino había prosperado, a pesar de sus sueños el volver a Arendelle, la hacia sentir mas tranquila.

Pasando los minutos llegaron a su hotel, donde fueron recibidos casi como reyes. Fueron puestos en dos habitaciones, obviamente de las mejores por orden de April. Una habitación para las chicas y otra para los chicos, la vista de ambas era simplemente perfecta, ya que daba hacia el fiordo y se podía ver el castillo, que era el principal atractivo turístico de la ciudad.

-Bueno chicas, dejen sus cosas que tenemos que salir a conocer- dijo April que se tiraba en la cama.

-Tienes razón, se que Arendelle a cambiado, pero espero que aun existan algunos lugares que solía frecuentar- respondió Anna muy entusiasmada- ¿verdad Elsa?...¿Elsa?

Pero la rubia platino no contesto. Se encontraba en el balcón de la habitación, mirando hacia el castillo. Sintiendo como la brisa del mar en su rostro, algo le decía que tenia que ir hacia allí.

-Hay que ir al castillo- decía Elsa.

-Eso seria interesante. Ustedes solían vivir ahí, yo creo que no pudiéramos tener mejores guías- dijo Sara.

-Esta decidido, iré a buscar a los chicos, tomen sus cosas para irnos- decía April mientras salía de la habitación.

-¿Crees que aun estén nuestras pertenencias Elsa?- preguntaba Anna.

-No lose Anna, yo espero que si. Pero recuerda prestar mucha atención, tal vez podamos encontrar…una…

-¿Pista?

-¿Qué?...si una pista para saber como…volver.

Anna noto un pequeño divague en Elsa. Pero no le dio mucha importancia, así que para cuando April regreso con los chicos, todos partieron para empezar a conocer Arendelle o en este caso Arendal.

OOOOOOO

Por las calles del centro de la ciudad, los chicos no paraban de tomarse fotos, hacer mención de la bella arquitectura del lugar y teniendo a Anna y a Elsa como guías, hacia el tour fuera mucho mas interesante. Después de caminar por la centro de la ciudad, por fin habían llegado a lo que era la parte mas antigua de esta. Elsa y Anna sintieron mucha nostalgia al ver, que a pesar del paso tiempo aun se conservaban buena parte del pueblo. Pero lo que mas llamaba la atención, era el enorme castillo, que estaba abierto a todo el publico y además se ofrecía un tour por este, guiado por alguno de los encargados del mismo.

Todos votaron por comprar solo la entrada normal al castillo, quien mejor para describirles el lugar si no las mismas reina y princesa de Arendelle. Elsa tomo la batuta y con mucho conocimiento, empezó a describir de pies a cabeza su "antiguo" hogar. Habitaciones, el salón principal, los jardines y demás eran descritos por la reina. Pero hubo un momento de divagación, cuando todos llegaron a lo que era el despacho de la reina. Este estaba tal y como Elsa lo recordaba, solo había unos ligeros cambios pero de todos lo demás permanecía igual.

-Wow-exclamo Tobías, haciendo que todos voltearan.

-Si no fuera porque se quienes son ustedes, esto daría algo de miedo- dijo April.

La razón era que ahí, justo en el despecho de la reina se encontraba un cuadro donde estaban Elsa y Anna. Era exactamente el mismo que Elsa había visto en su visita al museo en Londres.

-Es un lindo cuadro ¿no?- se escucho una voz que provenía de la puerta del despacho- Son las ultimas monarcas del reino de Arendelle, la princesa Anna y la reina Elsa.

En la entrada ya hacia un joven, tendría 23 años a lo mucho, piel caucásica, lentes de pasta gruesa, estatura media, cabello color castaño. En su pecho llevaba un gafete que decía "Guia: Andrew", todos lo miraron un tanto sorprendidos por su repentina aparición.

-¿Quién es usted?- pregunto Elsa.

-Me llamo Andrew, trabajo como guía turístico aquí en el castillo. ¿Quiénes son ustedes?

-Mi nombre es Elsa, ella es mi hermana Anna, ellos son April, Sara, Tobías y mi….mi…novio Jack- un ligero rubor apareció en las mejillas de Elsa al decir aquellas palabras.

-Un gusto, ¿de donde nos visitan?

-Venimos de Londres.

-Perfecto, ¿quieren que les de un pequeño tour por el castillo?

-No creo que sea necesario- dijo Sara

-¿Ah si? ¿Conocen la historia de nuestra ciudad?

-Nosotros no, pero aquí mis dos amigas creo que te pueden decir alguna que otras cosas que tal vez, tu no sabes- dijo April apuntando hacia Elsa y Anna.

-Bien me gustan los retos. No es por presumir pero eh recorrido este castillo de pies a cabeza, no hay nada que yo no conozca de el.

-Apuesto a que mi hermana Elsa sabe mas- decía Anna.

-Anna por favor.

-Acepto el reto. Si ella logra decirme algo que yo no sepa…déjame pensar…¡lo tengo!. Que les parece esto…- dijo Andrew sacando de su chaqueta lo que parecía eran unos boletos.

-¿Qué es eso?- dijo Jack.

-Son boletos para un paseo dirigido hacia la montaña del norte.

-Me parece justo- menciono Anna- vamos Elsa demuéstrale lo que sabes.

-Anna…esto no me parece buena idea.

Sin embargo Elsa no logro convencer a su hermana de descartar la idea. Animada por sus amigos y novio, Elsa empezó a analizar y recordar todo lo que sabia sobre el castillo. Si este chico, Andrew, decía que había recorrido el castillo de pies a cabeza, era mas que obvio que conocía los pasadizos secretos, igual sabría de alguna que otra historia poco conocida. Pensando y pensando, Elsa por fin logro encontrar algo que tal vez aquel chico no sabría.

-Creo que lo tengo- dijo Elsa.

-Bien ¿qué es lo que tienes?- respondió Andrew.

-¿Qué sabes sobre la reina Elsa?

-Bastantes cosas, mas de las que te imaginas.

-Ya veo…entonces supongo que sabes sobre el pequeño compartimiento que la reina mando a hacer para su escritorio.

-¿Qué? ¿cuál compartimiento?

-La reina Elsa era…algo cuidadosa en cuanto a sus cosas personales se trataba- decía Elsa mientras caminaba hacia lo que había sido su escritorio. Para ella era algo raro hacer un relato de si misma- Por lo que en una ocasión, mando a fabricar un pequeño compartimiento en su escritorio, para que ella pudiera guardar algunos objetos personales.

Al mismo tiempo, Elsa revisaba detenidamente aquel enorme escritorio. Y de repente un pequeño chasquido se escucho. Elsa había accionado un pequeño interruptor, para así abrir un pequeño cajón dejando boquiabierto a Andrew que no daba crédito a lo que veía. Él en muchas ocasiones había inspeccionado aquel escritorio y jamás encontró algo parecido, ¿quién era esa chica que al parecer sabia mucho sobre la reina?

Todos los demás aplaudieron ante el acto de Elsa. April por su parte solo se limito a tomar de la mano de Andrew, los boletos que había prometido.

-Wow…bueno supongo que si sabes mas que yo- dijo el joven guía.

-No era mi intención el hacerte quedar mal.

-No descuida…bueno supongo que ganaron. Oigan, ustedes ¿cuánto tiempo permanecerán aquí?

-Una semana- dijo Tobías.

-Perfecto, escuchen tengo que dar un tour en rato. Supongo que no necesitaran mi ayuda, por lo que espero verlos por la ciudad.

-Cuenta con eso- dijo Anna levantando su pulgar.

-Bien, nos vemos luego.

Todos se despidieron de aquel joven, aunque este se alejo muy pensativo sobre lo que había pasado. Sin darle mas vueltas al asunto, los chicos continuaron con su recorrido por el castillo, con Elsa guiándolos.

Pero una vez Elsa hacia una pausa en el recorrido. Su expresión había cambiado, igual que la de Anna, esto era debido a que habían llegado a la parte del castillo donde se encontraba, el cuadro donde ya hacían sus difuntos padres. A ambas se les hizo un nudo en la garganta, por obvias razones ellas solían evitar esa parte del castillo. Todos comprendieron que se trataba de sus padres, al mirar el gran parecido que tenían estos con las hermanas. Anna tomo de la mano a Elsa y la apretó con fuerza, Elsa soltó un pequeño suspiro…

-Sera mejor irnos…- dijo la rubia platino.

-Si…creo que si…-respondió Anna.

Sara les dio un pequeño abrazo a las hermanas, lo mismo que Tobías, ellos eran sus mejores amigos y trataban de mostrarles su apoyo. April por su lado, solo permanecía algo distante aunque esto no demeritaba, que no sintiera cierta compasión por las dos. Jack por su parte, puso su mano sobre el hombro de su querida Elsa, brindándole una sonrisa. Elsa agradeció el apoyo de todos y rápidamente cambio su postura, aun había mucho por conocer.