21. Unión maldita
Era demasiado noble decir que Suikotsu se había alejado de ese estilo de vida sólo para formar una familia. Y Kagome e Inuyasha deseaban descubrir qué era lo que relacionaba a Rin con su oscuro pasado.
—Por favor, Jaken-sama. Por mí. —Sesshoumaru parecía saber muchas cosas, pero también quería guardar el secreto. Por eso habían buscado a Jaken.
—¿Qué te hace pensar que me interesas, niña? —la brusquedad se rompió al observar su mirada triste—. Bien, hablaré, pero será su culpa si Sesshoumaru-sama se entera.
—¿Qué estaba haciendo él viviendo frente a Suikotsu? Era muy fácil que le dijera a Naraku que no estaban muertos. —Inuyasha fue el primero en realizar el interrogatorio. Para el pequeño hombre, esos dos no le resultaban nada fiables, aun así, respondió.
—No podía porque Sesshoumaru-sama lo estaba amenazando.
—¿Con qué?
—Con Rin. —¿Qué? ¿Que su querido Sesshoumaru-sama estaba chantajeando a su padre para que hiciera lo que le pidiera o le haría daño? ¿A ella?
—Entonces mi padre sí me quiere. —una pizca de esperanza y también de tristeza. Si él solamente estaba con ella por esa razón...
—Yo no sé eso. Pero no quería que se enteraran de que te tenía.
—No comprendo. ¿Le preocupaba que Naraku se la quitara y la convirtiera en una asesina? —Kagome expresó lo que para ella significaba una de las mayores torturas.
—Era peor si ellos descubrían que Suikotsu la tenía, que supieran que Sesshoumaru-sama y Kagura estaban vivos.
—¡Qué escándalo! Ni que Rin fuera hija de Naraku. —Inuyasha no lo había dicho en serio, pero el silencio de Jaken no estuvo de acuerdo con que se tratara de una broma.
—¿Rin-chan sí es su hija?
Cachorra de monstruo.
Explicaciones en la siguiente actualización (Ya sólo faltan otras dos entregas y llegamos a la letra z, la última). Mientras tanto, les dejaré en la incógnita. Loops Magpe dice un hasta luego ;)
