Siento haber tardado en actualizar! pero ciertamente Big Crush me tiene bastante mas inspirada jajaja.

Este capi tiene saltos en el tiempo, espero que se llegue a entender. Gracias como siempre por leer :).


Castle y Beckett se tiraron sobre la cama con los músculos doloridos. Miraron el techo fijamente y suspiraron aliviados de por fin tener un respiro. Ambos giraron la cabeza y se miraron.

-Te ves fatal.-Comento ella sin dejar de mirarle.

-Pues tienes que ver tu cara.- Respondió el y luego ambos rieron divertidos.

-Creo que esta ha sido la boda más desastrosa de la historia.

-Pero estamos casados…-Ella acaricio los dedos de su marido.-Eso es lo importante ¿no?.

Ambos volvieron a mirar el techo de aquel hotel.

-Supongo que sí.


14 hora antes…

-¿Qué quieres decir con que los zapatos no están bien?.-Se escucho la voz de Lanie.

-¡No lo están!.-Grito Kate histérica desde la habitación.

Lanie que estaba haciendo unas llamadas de último momento en el pasillo se asomo en la habitación para ver a Kate frustrada.

-¿Qué tienen de malo?.

Kate le mostro el pequeño tacón.

-¿Cómo se supone que caminare por la arena con esto?.

-¿Qué tienen?, ni siquiera son altos.

-No pienso hacerlo.-Dijo Kate lanzando el zapato al otro lado de la habitación.

-Bien, pues no los uses, camina sin zapatos.

-¡No puedo casarme sin zapatos!.-Grito de nuevo Kate exaltada.

-¿Qué pasa?.-Martha se asomo al escuchar el alboroto.-¿Todo bien por aquí?.

-No, Kate está teniendo un momento con los zapatos.

-No me sirven, joder, no me sirven.

-¿Pero no eran esos los que te compraste?.-Pregunto Martha divertida.

-Sí, pero no se suponía que camináramos por la arena cuando los compre, luego hubo cambio de planes y no recordaba que…oh, cielos, lo arruine todo.-Kate se sentó sobre la cama con las manos en la cara.

-Katherine.-Martha se acerco sentándose a su lado.-Entiendo que estés nerviosa y estresada, pero no creo que justamente tu vayas a dejar que unos zapatos te arruinen el día.

Kate suspiro y miro a su suegra.

-Yo solo quería que todo fuese perfecto.

-Y lo será, querida.-Dijo acariciando la espalda de Kate de forma maternal.

Kate miro a Martha y de pronto el vacio que había sentido todos esos días regresó haciendo que sintiera ganas de llorar. Lo que estaba haciendo Martha lo estaría haciendo su madre si estuviera aquí, y simplemente no podía soportar el hecho de que Johanna nunca viera lo feliz que era, nunca viera que por fin había encontrado alguien que la hacia reír, que era su mejor amigo y con el que podía compartir cualquier cosa.

-Hey…-Martha se acerco mas a ella.

-Lo siento, es solo…-Se seco las lagrimas rápidamente.-Tienes razón.-Dijo de repente.-No voy a dejar que esta tontería me arruine el día.-Dijo poniéndose luego de pie.-Estamos en la playa ¿no?, y en la playa se va descalzo.-Dijo sin más y Martha y Lanie sonrieron.


Kate suspiro hondamente y se quito los zapatos sintiendo un gran alivio en los pies.

La verdad es que no quería saber nada sobre zapatos en las ultimas horas. De hecho no quería saber sobre nada, solo quería quedarse allí tirada, sintiendo el calor y el olor de Castle a su lado.

De su marido. Esa palabra le dio escalofríos.

-No quiero volver a pasar por esto.-Dijo mirando entonces a su marido.-Esta será mi primera y única boda.-Le dijo decidida.

Castle la miro divertido.

-Estamos de acuerdo.-Le dijo sonriendo.

Él tampoco quería volver a pasar por eso. Sobretodo porque estaba seguro que Kate era la definitiva.

Y la quería en su vida para siempre.


Castle caminaba impaciente de un lado a otro en la habitación. No es que estuviera realmente nervioso, es decir, se había casado dos veces ya, esta sería la tercera vez, nada de esto era nuevo para él. Sin embargo, lo que si era nuevo, era ese sentimiento de no querer fracasar por ningún motivo. Kate era la correcta, Kate era la definitiva, y pensar en que todo pudiera acabar como sus matrimonios anteriores le aterrorizaba.

Un trago, eso era justo lo que necesitaba. Sabía que Kate estaba en algunas de las habitaciones de arriba.

Había sido completamente idea suya escoger los Hamptons para la boda. Él le había propuesto casarse en la luna, y ella lo había rechazado. Le había propuesto casarse en el Empire State, y ella lo había rechazado. Kate seguía repitiendo que tenía que ser algo especial, en un lugar simbólico para ambos.

Entonces fue cuando dijo "Los Hamptons". Tenía cierto significado para ambos, tenían una historia allí. Comenzando con la primera vez que habían venido, el paseo por la orilla de la playa, la pelea acerca del trabajo en DC y luego la reconciliación en ese mimos sofá que Castle estaba mirando con una sonrisa.

Camino hacia el minibar con paso rápido y de repente vio movimiento por el rabillo del ojo.

-Ah, joder.-Era Kate.-No voltees, no voltees. Se supone que no puedes verme.

-¿Qué se supone que haces aquí abajo?.-Pregunto él sin moverse.

-Tenía hambre ¿vale?, de hecho mucha. Creo que tengo tanta hambre que me comería una pizza entera yo sola.-El sonrió divertido.

-Solo tienes mucha hambre cuando estas ansiosa.

-¿Tu no lo estás?.

-No tanto…

-Que malnacido eres.

-No seas envidiosa.

-Normal, ya has pasado por esto.

Eso le recordó una vez más, que antes había fracasado.

-Kate…

-¿Mmm?.-Ella estaba comiéndose un sandwich.

-Esto, lo haremos funcionar ¿verdad?.

Kate dejo de masticar y lo miro.

-Por supuesto.

-Es…-Suspiro.-No quiero…-No encontraba las palabras.

Sintió los dedos de ella acariciando los suyos. Aunque el seguía sin mirarla.

-Lo haremos funcionar.

El giro la vista y se encontró con su rostro inevitablemente.

Tenía un montón de cosas en el pelo, e iba vestida con una camiseta de tirantes y sin nada de maquillaje. Pero estaba completamente hermosa. Era la mujer más hermosa sobre la tierra.

La amaba tanto que era casi doloroso.

-Se supone que no debes verme.-Dijo ella acariciando su brazo.

-La verdad es que no creo mucho en eso.

Castle acaricio la mejilla de su futura esposa y le dio un largo beso en la frente.

-Te quiero.-Le dijo y Kate sonrió feliz.

-¡Pero qué…!.-Se escuchó una voz.-¡Se supone que no podéis veros antes de la ceremonia!.-Exclamo Lanie cogiendo a Kate del brazo.

-Es de muy mala suerte.-La apoyo Jenny anonadada, con su barriga de nueve meses que estaba pautada para dentro de una semana.

Castle y Beckett se miraron divertidos y Lanie se la llevo de nuevo escaleras arriba.

-Me moría de hambre.-Escucho que le estaba diciendo Kate a Lanie cuando esta le pregunto qué hacia abajo.


Esta vez fue Castle quien se quito los zapatos y suspiro hondamente. Miro a su esposa y la vio bostezando.

-¿Podrías quitarme esto?.-Pregunto ella refiriéndose al vestido que se había puesto para viajar y que tenia una cremallera lateral.

En otras circunstancias este momento hubiese sido bastante sexy y excitante, pero aunque su esposa fuese la mujer mas hermosa sobre la tierra, con un cuerpo de infarto y el la quisiera muchísimo, no podía pensar en otra cosa que no fuera en dormir durante horas.

-Seguro.-Respondió el apoyándose en un codo para bajar la cremallera.

Kate se deshizo del vestido y el miro con nostalgia su cuerpo cubierto solo con un sujetador y unas bragas (un conjunto muy sexy que estaba seguro que habia sido un regalo de Lanie).

-Me gusta.-Dijo él aprobándolo.

-A mi también.-Suspiro ella.

-En otras circunstancias ya te lo habría arrancado.

Ella sonrió.

-Lo se.


Kate estaba mucho más relajada. Luego de ese breve encuentro con Castle tenía la sensación de que nada podía salir mal. Simplemente mirar sus ojos azules y ver el amor que él le profesaba, le daba una sensación de seguridad.

Nada podía estropearse ya.

-Kate.-Alexis entro en la habitación en la que la novia y las damas de honor se estaban preparando.-Ha habido una situación.-Dijo la chica apoyándose en la puerta con nerviosismo.

-¿Qué pasa?.-Kate se giro mirándola.

-Han asesinado al que iba a oficiar la boda.

Vale, se retractaba, quizás las cosas si pudieran estropearse.

-Estas de bromas ¿cierto?.

-No, lo siento…-Se mordió el labio nerviosa.-Pero ya papá está buscando a alguien que lo reemplace…

-Oh dios.-Kate se puso una mano en la frente y cerró los ojos cogiendo aire.-Vale, ¿se sabe que ha pasado exactamente?.

-No, solo llamaron para avisar…

-Ni lo pienses.-Se escucho la voz de Lanie.

-¿Qué?.

-Conozco esa expresión. Nadie va a resolver ningún crimen u homicidio hoy. Mucho menos tu.-Dijo señalándola.

-No estaba pensando en…-Comenzó a decir Kate.

-Ahórrate tus palabras. Conozco esa expresión que pones de querer resolverlo todo.-Miro a Alexis.-Gracias por avisar, cielo, ahora ven a vestirte como todas nosotras. Dejemos que Castle se encargue de la situación.

Kate se mordió el labio.

-Quizás…-Comenzó a decir.

-No.-La paro Lanie.-Maquillaje.-Le dijo señalando la silla.

Kate puso una mueca y volvió a sentarse.

-¡¿Cómo que no hay nadie?!.-Exclamo Castle ante la atenta mirada de Espo y Ryan.-Si, se que les estamos avisando con muy poco tiempo de antelación pero créame, no lo estaría haciendo si el hombre que se supone que tenía que venir no hubiese sido asesinado.-Resoplo.-No, usted escúcheme…no, voy a casarme hoy, no mañana ni ningún otro día, así que espero su llamada dentro de unos quince minutos diciéndome que tiene a alguien para mi.-Y simplemente colgó la llamada.

-A eso llamo yo intensidad.-Comento Espo.

-No empieces…-Castle no estaba de humor.

-Hey, Castle, relájate, es tu boda tío.-Le dijo Ryan colocando una mano en su hombro.

-¿Lo es?, porque yo siento que muy pronto se convertirá en la razón del infarto que voy a sufrir.


Castle estaba seguro que nunca habia estado tan estresado en toda su vida como ese día, y si no habia sufrido un infarto, era porque su corazón estaba realmente en muy buen estos. Quizas no estuviera tan fuera de forma como pensaba.

-Me gustaron las flores.-Comento Kate de repente.

-Si, a mi también.-El había comenzado a quitar los botones de su camisa.

Sus dedos se pasearon por los botones perezosamente, botón por botón, sintiendo las manos pesadas. Y pensando que debía ser Kate la que estuviera haciendo esto, mientras lo besaba sensualmente en el cuello.

Sin embargo, allí estaban, casi inmóviles y con un cansancio que parecía que no iba a remitir.

-En realidad…-Ella giro la vista para mirarlo.-Todo estuvo precioso. Gracias.-Castle sonrió a medias besando su mejilla.

-Siempre.


Castle intentaba no sentirse estresado. Luego de la odisea para poder encontrar a alguien que pudiera venir hasta los Hamptons para casarlo con Kate, ahora se sentía nervioso y sentía como la camisa blanca se le pegaba a la piel por el sudor.

Se quito uno de los botones de la camisa y suspiró. Todo estaba listo. Todo estaba perfectamente colocado.

Una carpa cerca del mar, con pétalos y flores adornando los alrededores. Habían tenido una larga discusión sobre estas. Kate quería una flores sencillas, pero Castle insistía en traer las más exóticas. Finalmente el salió vencedor, porque le había dicho: "Si yo accedí a que la boda fuese intima, al menos accede a que las flores sean exóticas", ella había puesto los ojos en blancos y finalmente le había dado un beso en los labios rindiéndose.

Las sillas estaba repartidas de forma uniforme y Ryan y Espo estaban a su lado, pero ellos si estaban relajados.

Se podía escuchar el sonido del mar de fondo, y los invitados estaban ya allí. Casle le sonrió a su madre quien en ese momento se estaba sentando en su silla.

En el momento en el que todos hicieron silencio Castle se giro, con el corazón latiendo muy rápido y la ansias consumiéndolo.

Y allí estaba.

La visión más hermosa de toda su vida, luego de ver a Alexis recién nacida en sus brazos por primera vez.

Kate estaba vestida con un vestido blanco ajustado, que caía a los largo de sus piernas, haciéndola lucir adorable y preciosa. Castle pudo notar que no llevaba zapatos. Eso lo hizo sonreír como un tonto. Un tonto enamorado. Levaba el pelo suelto en suaves ondas que le aceleraron aun más el corazón y estaba sonriente y radiante.

Jim la llevo hasta él y en el momento en el que Castle tomo la mano de su futura esposa nada mas importaba. Nada importaba más que el hecho de que esta mujer pronto seria su esposa, para siempre.

-Oh dios mío.-Se escucho de repente.

Todos se giraron para mirar a Jenny que estaba con los ojos desorbitados y con una mano en su enorme tripa.

-¿Todo bien, cielo?.-Le preguntó Ryan.

-Si, solo…supongo que solo ha sido un pequeño pinchazo, estoy bien.-Sonrió luego.

Rick y Kate suspiraron aliviados y se colocaron en posición para empezar la ceremonia.

Todo continuo perfectamente durante varios minutos hasta que un grito hizo que todo el mundo se paralizara.

Era Jenny nuevamente.

-Oh dios, oh dios, lo siento mucho pero…creo que he roto fuentes.-Contesto ella mirándolos con horror.

A partir de ese momento todo fue un gran revuelo. Ryan por supuesto corrió a socorrer a su esposa, mientras Lanie le preguntaba si estaba segura, lo cual fue confirmado luego por ella misma.

Castle no podía creer que esto de verdad estuviera pasando.

-Y yo que pensé que ya nada podía pasar.-Escucho decir a Kate con un tono de angustia y frustración.

-Kate.-Ella lo miro.-Vamos a casarnos hoy si o si ¿vale?.

-Castle, tío, lo siento, pero tengo que irme…-Escucho que decía Ryan, que era uno de los padrinos.

-No pasa nada, Ryan.-Le dijo Kate.

-Me sabe mal que no esté.-Comento Castle al verlo irse junto con su embarazada esposa.

-A mi también.

A fin de cuentas Ryan había sido el primero en descubrir que ellos estaban finalmente juntos y no dijo nada en su momento, respetándolos, respetando su intimidad. Y había sido un amigo para ambos durante mucho tiempo. No se sentía correcto dejarlo fuera.

Castle puso una mueca.

-Kate…-Dijo él en un tono sospechoso, Kate lo miro y frunció el ceño.-¿Qué me dices si te digo que hay una forma de que Ryan no se pierda la boda?.


Castle termino de quitarse la camisa y noto que Kate estaba riendo entre dientes.

-¿Por qué te estas riendo?.

Ella se apoyo en un codo y sus dedos recorrieron el pecho del escritor con caricias de cariño y amor absoluto. Sus dedos recorrieron también su cuello y su rostro. Y Castle pensó que podría perderse en esas caricias toda la noche.

-Porque de alguna forma, y a pesar de todo lo que vivimos hoy, siento una enorme felicidad, solo por estar aquí contigo.

-¿No estas molesta por que al final no fue perfecta?.

-Para mi lo fue.-Sonrió ella.

-Para mi también. Fue perfecta porque estabas tu.-Le dijo y Kate le beso la punta de la nariz.


Castle y Beckett sonrieron y se dieron un largo beso mientras todos aplaudían. Bueno, casi todos. Excepto la gente que pasaba frente a la habitación sin saber que estaba pasando.

-No puedo creer que nos hayamos casado aquí.-Rió Kate.

-Ni yo.

El llanto de la pequeña niña de Ryan los hizo girarse.

Las personas más importantes para ellos estaban allí. Todos los que importaban habían presenciado su unión. Incluyendo a Ryan y Jenny.

-De verdad siento mucho todo…-Comenzó a decir Jenny.

-No es tu culpa.- Sonrió Kate.- Además, sinceramente creo que esto ha sido lo más divertido que he hecho en mucho tiempo.

-Lo lo que importa es que estamos los más importantes.

-Todos vosotros estáis locos de remate.-Se escucho que decía Martha.-Espero que al menos podamos ir a la recepción ¿no?, ese vino no se va a beber solo.

-En eso estaba pensando yo.-Comento Lanie.

-Eh, amigo, siento que te lo vayas a perder.-Le dijo Espo a Ryan.

-Adelante.-Les respondió Ryan.-Divertiros.

-Es preciosa.-Dijo Kate mirando embobada a la pequeña Jessica.

-Como su madre.- Respondió Ryan orgulloso.


-La pequeña Jessica es preciosa.-Castle se giro un poco acariciando esta vez el abdomen de Kate.

Haciendo pequeños circulos.

-¿Crees que tendremos una niña?.-Pregunto él en un susurro.

-¿Tu quieres una niña?.

-Yo solo quiero una familia contigo.

-Yo creo que será un niño.

-Si es niño, se llamara Cosmo.

-¿Cosmo?, no voy a ponerle a mi hijo Cosmo.

-¿Por qué no?.

-Porque no.-Kate frunció el ceño.

-Pero si es un nombre genial.

-No quiero un nombre genial, quiero un nombre con el que nuestro hijo se identifique.

-¿Y con Cosmo no va a identificarse?.

-Castle, no vamos a ponerle Cosmo.


-¿Ahora qué?.

-Han cancelado nuestro vuelo.

-¿Qué?.-Castle puso una mueca. -Castle, ¿crees que todo esto que nos ha pasado es una señal?.

-¿Una señal?.

-Quizás no debimos casarnos.

-Un poco tarde para arrepentirte.

-No me arrepiento, es solo…nos han pasado muchas cosas.

-La vida está llena de contingencias, lo importante es saber cómo lidiar con ellas, y nosotros cariño, somos unos expertos.-Dijo él con media sonrisa.

-Bueno, y dígame, señor experto en contingencias, ¿Qué haremos ahora?.Porque nos hemos quedado sin luna de miel.

-Kate, ¿recuerdas que te casaste con un millonario?.

-No, me lo recuerdas todos los días, como olvidarlo.

-No seas borde con tu nuevo marido.

Ella puso una mueca divertida.

-Estoy agotada, este día ha sido demasiado largo.

-Tranquila, te prometo que llegaremos a las islas vírgenes si o si.


-Te dije que llegaríamos.

Comento él mientras ambos seguían recostados en la cama, acariciándose con cariño de vez en cuando, demasiado cansados para moverse mucho mas que eso.

-Luego de coger un jet que casi se estrella.

-Pero estamos vivos.

Kate rió. Esto no era lo que había planeado para su día de bodas.


Todo se veía oscuro desde la ventanilla, pero a Kate no le importaba, ella solo pensaba en una cosa: dormir.

-Dios, solo quiero llegar al hotel y dormir.-Se quejo recostándose en el asiento de aquel jet privado que Castle había podido conseguir.

El la miro y sonrió un poco. Al menos finalmente eran marido y mujer.

El jet se sacudió y Kate levanto la cabeza mirando a Castle con los ojos muy abiertos.

-Es solo un poco de turbulencia.-Le dijo él tranquilizándola.

Pero el jet comenzó a sacudirse cada vez mas fuerte y Castle no pudo ocultar mucho tiempo mas su cara de terror.

-Si morimos aquí voy a estar muy cabreada.

-Nadie va a morir.-Dijo Castle y miro por la ventanilla.

Entonces sintieron otra sacudida aun mas fuerte y ambos se tomaron de la mano aguantando la respiración.


-Al menos la recepción estuvo bien.

-Si por bien te refieres a mi madre intentando ligarse al amigo de Lanie.

Ambos volvieron a reír.

-Rick.-Ella giro de nuevo el rostro para mirarlo y él hizo lo mismo.-Me alegro de que al menos hayamos sobrevivido a esto juntos.

-Ya te lo dije, somos expertos en ello.

Ella se giro un poco mas colocando su brazo sobre el pecho de él y su cabeza en su hombro.

-Se supone que tenemos que tener sexo esta noche.-Dijo ella con los ojos cerrados.

Simplemente se le cerraban solos.

-No se tu, pero yo puedo esperar unas horas más.-Contesto el también cerrando los ojos.

-Trato hecho.- Respondió Kate metiendo la cara en el cuello de él mientras Castle la abrazaba y ambos se quedaban completamente dormidos.