Capitulo 21: El lado equivocado de las vías

Habíamos seguido la petición tal y como el idiota que termino en el suelo nos había contado, estábamos en el lugar indicado a la hora indicada, solo que Hart no se veía por ningún lado. Pero aparte de él no había movimiento de nadie, esto era preocupante, al menos así sentíamos Yuusuke y yo, desde lo alto de la calle anterior él vigilaba los movimientos. Yo estaba estacionado a un lado bajo el puente, no había nadie a la vista, salvo uno que otro transeúnte que miraba curioso el por qué llevaba un martillo en la bicicleta.

—Así que al final decidiste venir —Hart había aparecido detrás mío, no había sorpresa en eso pero no parecía con intenciones de pelear.

—Sí.

— ¿Crees que soy gracioso? ¿Crees que soy un chiste?

—No mucho, más bien pareces un idiota paranoico.

— ¿Así que parezco un idiota? Acaso te parezco divertido, o tan idiota como Russel

—Ah, no mucho, la verdad te vistes raro, y esa manera de hablar que tienes reiterando todo...

—… y de seguro junto a ti, todo el colegio se esta riendo de mí. ¡No me trates como un idiota Hawkins! —Pues si no quieres que te traten como uno, al menos deja de actuar como tal — ¿Te la has follado ya, verdad Hawkins?

— ¿A quien?

— Deja de hacerte el tonto, ¡Tú ya te la tiraste! ¿No es así? —él me agarro de la chaqueta, en verdad parecía un idiota ya que no era capaz de seguir lo que uno le decía —. Hablo… hablo… de esa zorra, esa zorra… que amo —muy bien esto si era algo demencial, de que demonios hablaba este tipo.

— ¿Podrías dejar los juegos de una vez? Hay cosas que requieren de mi tiempo y paciencia pero no parece que esta sea una de ellas.

—Hablo de María, Hawkins.

— ¿Tú "novia"?

—Sí, ella. Estoy seguro de que me engaña, pero la zorra es lista, siempre logra desviar mi atención o negarme con quien lo hace… la muy puta me esta matando Matthew… lentamente sobre el pavimento, demonios, al menos debí haber visto venir eso —cada vez este tipo demostraba que tenia más y más tornillos sueltos, de la ira pasaba al llanto, y del enejo al miedo o al drama.

—Muy bien reina del drama, que es lo que en verdad deseas de mí.

—Es uno de los chicos de la casa Croft, un Gordon o algo así se apellida, de seguro están cogiendo en este mismo instante.

— ¿y como puedes estar tan seguro de eso? —Vinnie cayó por largo rato.

— ¿Lo averiguarías para mí?, yo no puedo con la presión, el suspenso me esta matando Hawkins. Trae evidencia por favor, te veré aquí a las nueve de la noche y veré que hago de una vez por todas.

—Bien —Hart se fue algo más tranquilo de lo que había llegado, puede que no sea estúpido, pero en verdad algo falta dentro de su cabeza —Yuusuke, ¿escuchaste todo esto verdad?

Fuerte y claro Matt, pero lo que quiero saber es ¿Qué vas a hacer tú?

—Ayudarlo claro esta.

¿En serio?

—Sí, puede que sea un idiota y que cambié su personalidad en un parpadeo, pero la verdad da lastima ver a un tipo tan jodido por su novia.

—Entonces seremos paparazi ¿verdad? —Yuusuke había cortado la comunicación por el radio de onda corta mientras bajaba por la colina hasta encontrarme — ¿Y donde empezaremos a buscar?

— ¿Acaso al departamento de logística no se le ocurre nada?

— ¿Hablas de mí?, bueno. Creo que por como están las cosas, y si están engañando a Vincent, lo mejor que pueden hacer es salir de su círculo.

—Claro, ir a los lugares que el no iría, comprar cosas donde él no lo haría… el centro de Old Heaven —dijimos lo ultimo a la vez con Yuusuke al pensar en los lugares que podrían frecuentar.

—Vaya Matt, pensamos eso ultimo a la vez, parece que a fin de cuentas estamos sintonizados en el mismo canal.

—Sí, pero aun así necesitamos encontrar una cámara para tener evidencia.

—Conozco un lugar, ¿Tú no tienes verdad?

—No.

—Mal, recuerda que la señorita Dubois pidió una para la próxima clase… es una lastima que este año hayan hecho caso a los idiotas.

— ¿En qué sentido?

—Dijeron que usarían cámaras digitales… una pena, una verdadera pena.

— Acaso tú sabes lo de revelar fotos y esas cosas.

—Sí, toma tiempo, pero la verdad a mí eso me gusta, lo encuentro entretenido.

—Suena genial Yuusuke, puede que un día de estos me pase por el taller de fotografía.

Y así con Yuusuke seguimos hablando de cosas triviales, nada realmente complicado o útil, pero al menos nos sirvió hasta que llegamos a su casa y cogimos una cámara, esta era la primera vez que venia a su piso, por lo visto vivía solo, no habían muchos muebles, a decir verdad vivía solo aquí, era un pequeño departamento con una serie de cosas puestas para uno: una taza, platos y servicio, un vaso. Pero en realidad no se notaba pobreza o austeridad en su casa, al menos no con esa pantalla de plasma en la sala de estar. Pero lo que si se podía ver, era la cantidad de artículos de espionaje que poseía, cámaras, radios, micrófonos, archivos esparcidos por todo el piso. Pero por lo visto no le importaba que los viese.

—Vaya, un informe mío ¿te molesta si reviso?

—Con confianza Matthew, después de todo, es lo que he logrado aprender sobre ti.

—Vaya —veía el escrito y las distintas anotaciones que había hecho sobre mi persona, desde cuando empezó a observarme, los distintos encuentros que hemos ido teniendo, hasta que al fin nos hicimos amigos y formó parte de mi pandilla por así decirlo — ¿Qué son estas estrellas a los lados?

—Puntuación. Por decirlo de un modo es como evaluó tu manera de luchar —por lo visto no estaba mal, tenia en promedio cuatro o cinco estrellas en distintos ámbitos como infiltración, combate cuerpo a cuerpo, estrategia, pero fallaba en diplomacia sutil.

—Y que significa la "SS" al lado de armas cortas y combate cuerpo a cuerpo.

—Que es demasiado peligroso enfrentarte a esa distancia.

— ¿Y como obtienes este tipo de datos?

—Análisis de tus batallas y cálculos matemáticos, además tú siempre estas enfrentándote a alguien fuerte, o entrenando para ser mas rápido, o pegar con más potencia.

—Yuusuke… deberías de salir más, olvidarte un tanto del espionaje o recolectar información, sal con tus amigos, conoce una buena chica…

—Conozco una, pero está a un océano de distancia y varios miles de kilómetros.

— ¿Vive en Italia?

— ¿Quién te dijo Matthew?

—Deducción, tenía mis dudas al escucharte hablar dormido en clases.

—Eso lo hacen todos, que tiene de raro el hablar dormido.

—Nada, pero no todos hablan italiano, o mencionan como era la chica en cuestión.

—Vaya, así que fue por eso que lo descubriste. Se llama Tessa y la conocí en la Toscana, soy hijo de japoneses como ya lo sabes, pero ellos vivieron por muchos años allá.

— ¿Y como terminaste aquí?

—Orden patriarcal, me envió a vivir por mi cuenta… si al menos hubiese podido traerla conmigo.

—Pero por mucho que haya amistad, dudo que un padre deje a su hija en manos de un pervertido.

— ¡A quién llamas pervertido!

—Por favor Yuusuke, hay grandes leyes naturales en el mundo: la primera es que pagaras impuestos toda tú vida, la segunda es que te vas a morir en algún momento, la tercera es que todo el mundo miente, y la cuarta es que no hay macho que no sea pervertido.

—Es cierto, pero aun la extraño.

—¿Y si hablas con tus padres? Que tal si tienes una posibilidad de traerla.

—Pues seria maravilloso: sus dulces labios rosas, su piel suave y pálida, sus piernas tan largas que tienes… aquel largo cabello plateado…

—…Yuusuke, estas sangrando por la nariz.

—Demonios, ¡y estoy ensuciando el estuche de la cámara! —idiota, esa es la única palabras que pueden definir el comportamiento de Yuusuke —Matthew…

— ¿Y donde quedo la confianza de hace un rato Yuusuke? Somos amigos ¿no? Solo di Matt.

—Matt, y al final que fue lo que te pasó, lo ultimo fue, que ibas a perseguir a la bañista fantasma en la piscina, y al otro día me encuentro que Davide falta a clases para llevarte ropa a un hotel de la capital… un hotel caro además.

—Yuusuke, lo que al final pasó fue que no había tal cosa como una bañista nudista que aprovechaba el morbo de que no había nadie cerca para verla mientras ella jugaba en el agua. Yo me quedé dormido en el trampolín, al sentir que caía al vacio desperté y me di de cara contra el agua, no hay que decir que el Iphone quedo arruinado y que tuve que cambiarme ropa lo antes posible.

Hui de Highland por el hecho de que prácticamente le esculpí la suela de mi zapato en la cara a un inspector, y al caer al agua de seguro me enfermaría…

—Así que escapaste de la escuela, te hospedaste en un hotel cinco estrellas mientras las cosas en Highland se enfriaban para ti.

—Correcto Yuusuke.

—Es curioso que hayas vuelto solo un día después de que Hikaru visitase a sus padres en la capital.

—Lastima que estuviese enfermo, me hubiese gustado poder pasar tiempo con ella.

—Sí, es una verdadera lastima Matt —Yuusuke dejo de preguntar, por lo visto se había calmado, o simplemente opto por no seguir indagando en un tema que no le concernía y mucho menos era de su incumbencia

—En fin Yuusuke, será mejor que nos pongamos en marcha.

—Toma Matt —me pasó la cámara digital —iremos como equipo de francotirador y observador, yo busco los objetivos y tú disparas.

—Como debe de ser… pero dime, como es toda esa perora y manía de las armas que tienes, tus padres eran traficantes o algo por el estilo.

—No, como tú, soy un autodidacta, todo lo que aprendí ha sido por estudio y enseñanza propia.

Así que está era una de las cosas que Yuusuke ocultaba, por lo visto el canoso… bueno, el chico de pelo plateado, ya que odia que digan que su pelo blanco es por canas, tenia su corazoncito. Por desgracia demasiado lejos como para tener esperanzas de verla pronto.

Dejamos su piso en la zona residencial de New Heaven y nos dirigimos en las bicicletas hacia la zona comercial del centro de Old Heaven, el gran problema era por donde comenzar, no era una zona muy grande, pero sí había gran cantidad de tiendas, todas esparcidas y revueltas por la zona.

Así que con Yuusuke optamos por el método más rápido de obtener información, empezamos a hablar con sus compañeros de fraternidad hasta dar con alguien que fuese su amigo, o supiese si en verdad María y Gordon estaban saliendo.

Y no tardamos mucho en encontrar a nuestro informante, al principio se hiso el duro y luego el ignorante, que él no sabia nada de lo que pasaba con su amigo, pero la logica hiso que él mismo se contradijese y empezase a dudar, para este punto el interrogatorio se hiso mucho más fácil.

—Oh, ten cuidado, ¿recuerdas como Matthew golpeo tanto a Croft como a Taylor cuando lo intentaron joder? Deberías de ser más cauto —Yuusuke jugaba al policía bueno mientras yo sacaba al "señor mazo" de la bicicleta.

—Suficiente charla. Déjame partirle la rodilla Yuusuke.

— ¡La tienda Intime!, Gordon dijo que la llevaría después de clases ahí, que… queda en Maple con Sunset… po…por favor Hawkins, yo no he hecho nada malo, he cooperado con ustedes. Piedad… no me hagas daño —El pobre tipo estaba que se meaba en los pantalones al ver como me preparaba a darle el golpe en la rodilla, temblaba y hablaba entrecortado por la situación, en verdad parecía estar diciendo la verdad.

—Gracias, puedes irte —vimos como ese tipo salía corriendo tan rápido como podía mientras yo sacaba un cigarro y lo prendía.

—Vamos, ¿no dejaras que se vaya así como así verdad?

—El tipo casi ensucia los pantalones Yuusuke, ¿cual es la gracia de lastimarlo más todavía? solo necesitábamos que nos dijese lo que queríamos oír.

— ¿Qué pasa Matt? Pareces distinto.

—No, solo quiero terminar esto lo antes posible, no me agrada mucho ser paparazzo, pero dinero es dinero.

Y de este modo llegamos a donde el chico nos había indicado, Yuusuke desde la acera de enfrente hacia reconocimiento con sus binoculares electrónicos, y por lo visto teníamos razón, ahí estaban ambos, pude apreciar a ambos con el zoom de la cámara, él sentado en uno de los sillones rojos mientras María salía de los vestidores sin nada más que la lencería que se probaba. Sinceramente, La verdad Hart no tiene gusto para nada, ella no tenía ni culo ni tetas muy grandes, a decir verdad era bastante desabrida.

Pero si algo me demostró lo que había pasado con Ethel y el señor Brisco era que podían enamorarse cualquiera, de cualquiera, solo hacia falta el flechazo adecuado.

— ¿Qué crees que hacen aquí Matt?

—Por lo que ha dicho Vinnie, y por lo qué sé de ella, y lo visto… diría que quiere pasar de ser una zorra común, a una zorra cara.

Ella colocó una de sus piernas sobre el respaldo del brazo, de modo muy sugerente, mostrando tanto la escasa ropa como sus piernas. Aprovechando el momento Gordon empezó a acariciarle las piernas y pasar la cara por ellas. Esta sí era una foto digna de ser emitida. Y así fue, nada mas presionar el disparador, los capture en la imagen digital. De seguro esto le daba una buena perspectiva a Hart del amor que su novia le tiene.

Pero esto no sería una prueba suficiente, lo que había que hacer era tomar más fotos de ellos. Pero eso no evitó que siguiese sacándole fotos a él mientras le babeaba y besaba las piernas y las mallas de red que ella usaba.

Pero ellos no solo se conformaban con ese juego de piezas, ya que ella siguió probándose ropa interior por un largo rato más, dándome la oportunidad de sacar más y más fotos sin que ella siquiera se enterase.

La verdad la ropa de la tienda era bastante sugerente y se me venían a la mente unas cuantas cosas que podría hacer pero… reacciona, la misión es lo más importante.

—Vamos Matt, tenemos varias fotos, además de que ya hay menos sol, no podrás sacar una buena foto así.

—Lo sé Yuusuke, pero míralos, están saliendo al fin de la tienda —Y vaya que si lo hicieron, ya que nada más salir de ahí, ella le dio un beso que duró un buen rato, luego de eso se tomaron de la mano y partieron en dirección de una fuente de sodas cercanas.

—Hombre, este trabajo es una mierda.

—Sí lo es, no es lo mío estarme metiendo en la vida privada de los demás para así obtener beneficios propios. Pero en fin, saqué otras fotos más que los vinculan juntos.

—Matt, y si le llevamos copias en papel fotográfico, la verdad creo que un energúmeno como Hart nada más verlas y tratar de entender lo que pasa, destrozaría la cámara.

Y así es como las cosas iban terminando en el día que apenas había vuelto a clases, con Yuusuke sacamos copias de esas imágenes, Vincent se encabrono al verlas, y nos trató de culpar a nosotros por los cuernos que le ponía su novia.

Que culpa podíamos tener nosotros, solo hicimos lo que nos pidió, le trajimos pruebas de que lo engañaba, pero la verdad no hiso nada que no hubiésemos anticipado con Yuusuke. Es un tipo de movimientos fáciles de adivinar, apostaría al "señor mazo" de que pasara toda la noche en vela en esto, pensando como vengarse sin logar obtener nada, entonces mañana me tratara de localizar para pedir asesoría y un arma de arriendo…

—Bueno, no diré que ha sido impresionante Matt pero si me divertí, será mejor que vaya a casa.

—Hey ¿Qué dices si cenas en la casa de los Natsume? Dudo que a Maya le moleste tener un invitado, y más si es uno de los amigos de su querido y pequeño D-chan.

—Espera un momento, Maya, le dice a Davide… ¿D-chan? —Yuusuke no pudo contener la risa por más tiempo, le hacia gracia el apodo que las hermanas le colocado tan afectuosamente al chico —Dios, solo con escuchar eso me lo he pasado bien, puede que otro día acepte la invitación.

—Vas a hacer tarea de reconocimiento.

—No, hay una serie que empecé a ver. Nos vemos Matt.

—Nos vemos Yuusuke, otaku —murmure para mí al saber lo que haría.

~O~

Pero claro, lo último no lo podía decir de modo tan insultante o peyorativo, ya que poco a poco iba siendo absorbido por todo este tipo de actividades: Manga y anime, juegos de rol, juegos de carta, y por sobre todo juegos de guerra.

Esto último era lo que en verdad más me interesaba. Lo había leído por internet y desde hace rato lo buscaba las piezas para poder recrear batallas históricas. Con esa mentalidad me dirigí rápidamente al "Nido de Dragon".

— ¡Detente! —se escuchó el grito del dependiente, segundos después un chico salió corriendo de la tienda con las manos llenas de historietas y mangas, luego de esperar otro poco, el gordo, fofo, lento, y odioso vendedor salía de la tienda alterado y semi-agonizante.

—Tío ¿estas bien? —la ballena terrestre trataba de recuperar el aliento.

— ¿Qué si estoy bien? —dio una bocanada a su inhalador —un chico tarado me roba el lote nuevo de historietas, y tengo inicio de un ataque de asma. ¡Por supuesto que no estoy bien! Hey yo te conozco, eres Matt Hawkins, ¿no?. El profesional que ha ayudado a varios chicos del club de ciencias, ¿verdad? Hagamos un trato, te daré 5 Zenis y todos los libros que puedas llevar si es que detienes a esa rata, le das una paliza y traes lo que él robó en buen estado.

—Je, tienes un trato amigo —y ahí lo dejé sentado en una banca fuera de su tienda de artículos frikis, mientras me subía a la bicicleta y le daba caza al ladrón.

Esto ya se estaba haciendo habitual, seguir a un tipo por la ciudad, evitar la nieve de las calles y tratar de no resbalarme por culpa de esta, se metió por varias calles hasta llegar a la zona residencial de New Heaven, donde él se metió a un callejón sin salida, desesperado tratando de subir una reja metálica de varios metros.

—Por… ¿Por qué ayudas a alguien como ese cerdo? Esa morsa de mierda, nos trata como basura cuando vamos a su tienda.

—Pero eso no justifica el robarle el material.

—Y eso a quien le importa, o es que acaso eres poli.

Por lo visto no solo había robado mangas e historietas, había llamado a sus amigos, habían dos tipos detrás de mí, y con él delante sumaban tres, un vistazo rápido me mostro que uno tenia una cañería de metal en sus manos y el otro no tenia nada, por lo visto contaba con la ventaja ya que al estar en una zona sin luz en el callejón no se daban cuenta de que portaba un mazo.

—Pues, me importa porque ese cerdo me paga por esto.

Vi como el tipo del tubo trataba de atacar, lo bloqueé con el mango del mazo para luego darle con esté mismo en la mejilla, el otro tipo al ver el arma salió huyendo y quien había robado las cosas las tiro al suelo y retrocedió temeroso.

—Vale, no quiero problemas, solo llévate las malditas historietas y no me hagas daño —me acerqué confiadamente a donde las había tirado —no puedo creer que seas tan crédulo —de su bolcillo sacó una cuchilla e intentó atacarme, pero solo se llevo la cabeza del martillo en su estomago, cayó al suelo inconsciente con los ojos en blanco. Está era la primera vez que usaba la parte de metal contra el cuerpo de alguien que no fuese el gorila de Russel.

—Claro que no lo soy, el golpe que recibiste es la prueba —luego de eso coloqué lo robado en la bicicleta y lo regrese a la tienda, donde él cumplió su trato de muy mala gana, al menos hasta que entró a la tienda, un hombre de abrigo, sombrero y de cara de muy mala leche.

— ¡Howlet!, he venido a cobrar el arriendo.

—Pero señor aun falta para que venza el fin de mes.

—No juegues conmigo idiota, ya me debes seis meses de arriendo y quiero el dinero de una buena vez.

—Pero señor, no es mi culpa que no entren a comprar aquí.

— ¡Claro que es tú culpa!, tratas a tus clientes como basura, quien demonios va a querer comprar aquí, además mírate, eres un desastre, tu ropa es un asco y ni siquiera te bañas.

—Y quiere decirme para que demonios quiere que me arregle, mire la clase de clientes que tengo —este maldito cerdo con acné me señalaba.

— ¿Y a ti que demonios te importa?, si soy capas de comprar el primer numero de Superman y lo uso para limpiarme el culo deberías de estar besando el suelo que piso por el mero hecho de comprarte algo así de caro.

— ¡Ja!, este chico me agrada, tiene actitud, Howlet, mas te vale empezar a vender tus ridículas revistas.

—Señor —me dirigí a quien presionaba al odioso vendedor para que pagase —, esta tienda esta en un buen lugar, y me agrada el negocio, ¿cuanto pide por ella?

—Chico, no es algo que puedas comprar juntando tus domingos.

—Señor —por segunda vez en menos de un mes mostré la tarjeta de platino para que me tomasen en cuenta económicamente —dudo que necesite de los domingos con algo como esto, diga un precio y se lo puedo traer en metálico en uno o dos días.

—Pe… pero señor, no puede hacer eso.

— ¿Y por qué no Jeff? El chico está interesado en la tienda y tiene con que pagar, si el banco estuviese abierto a esta hora, le daría el edificio y todo lo que hay dentro.

—No me sacaran de aquí, ¡esta es mi tienda!

—Pues si esto se lleva a cabo, podrás colocar el "nido del dragón" donde se te de la gana porque me voy a quedar con el edificio.

Luego de eso salí de la tienda y el arrendatario de Howlet me dejo su tarjeta, para que resolviésemos las cosas. Luego de eso vi también correr a Anistofenes, tan rápido como podía, de seguro había escuchado todo esto y corría para informar a sus amigos que de seguro se quedarían sin un lugar donde perder el tiempo a demás de la biblioteca.

~O~

—Vamos, ¿no me dirás que ahora te da vergüenza que te bese?

—Matt, yo…— no la deje continuar, coloqué las manos sobre la mesa de clases, muy cerca de sus muslos y silencié sus palabras con un beso —no es eso, es solo que nos pueden descubrir… —pero la verdad eso no me importaba, si me castigaban por un hecho tan pequeño y dulce, la verdad lo valdría. Me había dado cuenta de este hecho esa misma noche en el hotel. De que me había hecho adicto, tanto a su persona como a sus besos, me gustaba tenerla cerca, de aprovechar cualquier pequeño momento para hacernos un cariño o tomarnos las manos en clases.

—Pervertida, no me digas que te excita la idea de que nos descubran.

—Nya, el único pervertido es el que tiene las manos muy cerca de mis muslos… y que me ha subido a la mesa sin siquiera avisarme —esta vez ella se dejo besar sin mayor resistencia, dijo aquellas cosas, pero tampoco pudo contenerse, me tomó de la nuca para hacer presión y evitar separarnos pronto —jiji, pero la verdad —ella desvió la mirada a un lado con cierta tristeza —me alegro de que me hayas aceptado Matt.

—Tonta, deja de pensar de ese modo, como podría siquiera estar alejado de ti, siempre ha existido algo que nos une ¿verdad?, desde aquel primer día de clases.

— ¿Te acuerdas de eso?, Dios, parece tan lejano aquel primer encuentro.

—Pero —me puse muy cerca de su rostro —ha gatillado una serie de eventos maravillosos.

—Matt —ella volvió la mirada nuevamente hacia un lado, pero sus mejillas estaban ruborizadas —yo… te quiero —esta vez fue ella quien me beso, y no solo eso, escuchar esas palabras salir de sus labios hacían más dulce el momento.

¡Kyaa, Yuusuke, ya te lo he dicho, nada usar los altavoces para hacer llamadas personales!

Lo siento Karen, Matt, esto es grave, Anistofenes, y varios de los chicos han robado un maletín de aluminio de tu casillero, Russel me lo acaba de decir

—Mierda —desenfundé las Silver Dragon de las mangas y revise que tuviese suficiente munición.

— ¿era muy importante ese maletín Matt?

—Estaba lleno de dinero Hikaru.

— ¡Qué! ¿Cómo traes un maletín así y lo dejas sin cuidado o vigilancia?

—Voy a comprar el "Nido del Dragón" Hikaru, pagó en metálico.

— ¿Podrías haberle dado un cheque?

—Nadie aceptaría un cheque de alguien que aun sigue en el colegio Hikaru.

Luego de eso me despedí de ella, para juntarme con los chicos en el garaje de Highland, por lo visto se habían dado cuenta de que algo importante tenia ese maletín, al llegar estaban los tres reunidos.

—Matt, ¿Russel puede aplastar a los pequeños gusanos?

—Y bien, que hacemos Matt, ¿sabes al menos a donde van?

—No Russel, no puedes hacerles daño, Davide, no te preocupes, de seguro esto lo planearon por algo que pasó ayer.

— ¿Ayer?, explícate.

— Anistofenes de seguro escucho que tenia planes de comprar la tienda, en la mañana me vieron con el maletín y lo robaron para así no poder comprar la tienda.

—Claro, porque para ellos ese es un santuario, ahí nadie se mete con ellos y pueden comportarse como les de la gana. Tengo tiempo ellos no saben la combinación, tardaran un tiempo en averiguar como poder abrirlo.

— ¿Cómo es eso de "tengo"?

—Voy a ir solo chicos, esto no necesariamente les concierne.

—Pero somos amigos ¿recuerdas eso?

—Claro que lo sé. Pero esto es un asunto de orgullo, me las van pagar, nadie me jode sin recibir su castigo.

La cosa era clara, de seguro ellos se refugiaban en la tienda, dudo que sean tan cobardes y miserables como para comprar la tienda con mi dinero y ponerla a su nombre, pero aun así es mejor que me de prisa.

Llegué a la tienda tan rápido como pude, estaba cansado de pedalear tanto, creo que es la primera vez que me esfuerzo por llegar tan rápido a un lugar en concreto. Lo mejor en este momento era llegar de sorpresa, entrar por la puerta de atrás y atacar a quien se pusiese delante.

Me puse delante de la puerta, y extendí los brazos hacia el suelo, de este modo las pistoleras de las muñecas se activaron y dejaron automáticamente las armas en mis manos. Tome aire, me coloqué unos anteojos de sol a modo de Terminator, y pateé la puerta haciendo que los nerds que estaban dentro se alarmasen al verme parado en la puerta.

— ¡Vengo por mi dinero y la cabeza de Anistofenes Papadopulus!

Para ser de los más listos son bastante idiotas ya que se me tiraron encima, cayeron uno tras otro, esto era un problema ya que conocía a varios de los que estaba ahí, primero Big Mac se lanzo al ataque, una patada a la cara lo detuvo. Luego Buck trato de correr hacia mí, pero con solo gritarle "Bu!", se mojo los pantalones. La última en aparecer fue Beatriz, dientes de lata que me había babeado toda la cara por devolverle su diario de vida, se quedo quieta, sin reaccionar siquiera a lo que estaba pasando.

— ¡Qué está pasando ahí atrás! —Jeff se había alertado de lo que había pasado aquí atrás, llego con un bate de beisbol a ver lo que había hecho, cuando me encaro y levanto el bate, le empecé a disparar, con un blanco tan grande la verdad no tenia como demonios poder fallar.

— ¡Chicos, lo conseguí, logre robarle el maletín a Hawkins, ahora abrámoslo!

—Hola, Anistofenes.

—Mamamamamamamamamamamamamamamamama…

—Matthew —le recordé mi nombre para que dejase de una vez por todas de tartamudear. Y por lo visto de solo verme se había meado, en todo el sentido de la palabra, ya que este tipo padecía de vejiga débil —. Maldito cerdo traidor —le golpeé con la culata del arma en la cara haciendo que llorase —, ¿Cuántas veces te ayude? ¿Cuántas veces te salve de los bravucones?

—No… no puedes comprar este local… este es el único refugio que tenemos de todos los abusadores.

—Idiota —le pateé la barriga —planeo mejorar esto, voy a comprar el local y mandar a ese idiota a la mierda —señale a Jeff —por culpa de él es que las cosas no se venden.

—Hola, Jeffrey, joven Hawkins —el dueño del local se había hecho presente para empezar con las transacciones.

—A tiempo. Bueno Anistofenes, hay una propiedad que comprar, adiós.

Y el propietario de la tienda llego junto a su abogado, ambos sorprendidos de que tuviese el dinero y más al ver la cantidad que habíamos fijado la noche anterior, el abogado resumió el contrato haciéndome entender que no compraba la tienda, me hacia del control de las cuarto plantas del edificio, la verdad este hombre había dado a Jeff el control de esto, pero por lo visto desaprovechaba totalmente, convirtiendo los pisos superiores en bodegas y en espacio vacio que solo las arañas y el polvo sabían usar.

—Joven Hawkins, su firma por favor —firmé el contrato de propiedad, viendo la cara de felicidad de ambos tipos —, bien, con esta firma el traspaso de propiedad es efectivo y legal, Joven Hawkins gracias por su tiempo y en el interés prestado en esta propiedad.

—Gracias —esperé a que ambos saliesen de la tienda mientras veía los aparadores y la mercancía, también la caja registradora llena de grasa, de seguro de las cosas que comía Jeff aquí —Howlet, has tratado a todos como basura, tienes cinco minutos para recoger tus cosas y largarte, antes de que llame a la policía.

En cuanto a ustedes, quiero dos cosas, la primera es que borremos todo lo que paso aquí, esta tienda se va a mejorar, y seguirán teniendo su pequeño refugio, no, es más podríamos incluso mejorarlo, poner una mesa de Pool, maquinas de videojuegos, sillones mullidos.

—Y… ¿Cuál es la segunda cosa Matthew? —Papadopulus trato de levantarse como pudo, por lo visto aun seguía tratando de recuperarse del golpe.

—Necesito que busquen a alguien que sepa de comics, anime, y esas cosas, necesitaremos un vendedor, que no trate como mierda a sus clientes, esto es un negocio, no un club. El club podemos hacerlo en la tercera o cuarta planta.

—Y ¿Por qué no en la segunda? —pregunto Buck

—En la segunda quiero colocar una cafetería, o una tienda de pastelitos. Ahora que dicen si me ayudan a ordenar y hacer el inventario de lo que tenemos.

~O~

Después de este pequeño encuentro los chicos fueron muy amables, me ayudaron no solo a ordenar, si no que además de eso, presentaron varias sugerencias para la tienda, pero lo más importante no fue hacerme con un edificio, o el saber que estos chicos eran confiables después de todo.

—Hey Buck ¿Y estos planos de que son?

—Eso, ah… ya recuerdo, esos son los planos para hacer un lanzador de papas.

— ¿Lanzador de papas?

—Sí, es un dispositivo de artillería sumamente potente, pero la verdad nosotros lo abandonamos.

— ¿Por qué?

—Somos científicos, nuestra meta no es querer hacer armas potentes.

—Pero ¿funciona?

—Claro que sí, nosotros hicimos un prototipo, de hecho aun funciona, esta en… lo siento no puedo decírtelo.

—Pero no hay problema si me quedo con lo planos verdad.

—La tienda es tuya Hawkins.

—Bien chicos es hora de cerrar, recuerden lo que les pedí, pueden irse a casa.

Luego de cerrar y apagar las luces, Salí de la tienda y me senté en la banca buscando el número telefónico de Yuusuke.

—Yuusuke, aquí Matt, escucha, a este trasto no le queda mucha batería, ve a la casa de Davide, los veo ahí tan rápido como pueda.

Señor, sí señor —No preguntó, ni dio una evasiva, parece que el tono de mi voz, le hiso notar que me traía algo grande entre manos.