Dinastía, segunda generación

Veinte

James apareció en los jardines, junto a una puerta lateral de la Mansión Potter. Venía exhausto, toda la mañana pasada en un operativo para apresar a un par de estafadores, y toda la tarde entre interrogatorios y papelerío. El Auror languidecía por un baño caliente, una cena con su esposo y sus hijos...¡Qué delicia volver a casa después del día de trabajo!

Abrió la puerta de la salita pequeña. La música suave del piano lo inundó con sus tonos tranquilizadores. Parpadeó y se calzó bien los lentes.

Harry, sentado al piano, tocaba con los ojos cerrados, acariciando las teclas y arrancándoles unos tonos dulces...parecía una canción de cuna.

No parecía, lo era. En el sofá, con el regazo cubierto por una manta liviana, Remus dormía; y junto a él, en sendos moisés, los gemelos hacían exactamente lo mismo. Cerca de la chimenea, Marianne y Louis también dormían, rodeados de libros de cuentos y juguetes.

Harry abrió los ojos y miró hacia la puerta -el 'click' del picaporte cerrándose lo alertó-, se encontró con la mirada llena de cariño de su padre y ante una seña suya, siguió tocando.

Despacio, para no despertar al resto de los Potter, James se acercó a su hijo y susurró. -¿Luisa aprobó tus progresos?

Harry asintió, con una sonrisa, y contestó con la misma suavidad. -Hoy temprano apareció, trayendo a Draco. Dijo que no iba a dejarnos volver a Hogwarts sin tomarnos examen de francés y de piano...Aprobamos los dos, por supuesto.

-Tu abuela está un poco loca...mira que robarse a Draco para tomarle un examen...

-No lo robó, padre, Sirius mandó a Dobby con ellos.

James rió por lo bajo, y su mirada se quedó en el rostro dormido de Remus. Harry lo notó y dijo, seriamente.

-Papá está muy cansado...-Cuando James regresó su atención a la cara de Harry se sorprendió porque su expresión era igual a la suya cuando algo le preocupaba -el niño estaba creciendo demasiado rápido-. -Y no va a pedirte ayuda, ni va a querer que los elfos se encarguen de los gemelos...¿por qué no invitas a la abuela Luisa a pasar un tiempo aquí?

James Potter sonrió a su hijo y sacudió la cabeza. -¡Tú eres un Slytherin disfrazado de Gryffindor!...¿vas a negarme que me lanzas tu 'excelente idea' esta noche porque mañana vuelves al Colegio?

Harry rió a carcajadas, despertando a casi todos los durmientes. Remus contempló intrigado a su esposo y a su hijo mayor. -¿Pasa algo?- Preguntó, desperezándose.

-Nada, papá...- Rió Harry, levantándose del banco del piano y yendo a sentarse junto a él en el sofá. - Sólo que mi padre va a invitar a la abuela Luisa a pasar un tiempo con nosotros.

-'¿Nosotros?'...mocoso manipulador...-Murmuró James, subiendo las escaleras para tomar su tan deseada ducha, antes de la cena; mientras oía la exclamación de alegría de su marido y se imaginaba los días por venir con su suegra opinando sobre todas y cada una de sus decisiones y palabras...

xxxxxxxxxccxxxDulzura Letal, 16 de julio de 2011 xxxxxxxxxxxxccccccccc