Nota de la autora : Otro capítulo más, siento haberme demorado taaaaaaantooo... Demasiadas cosas y demasiada pereza, mea culpa en cualquier caso.
Muchísimas gracias a todos aquellos que han dejado reviews últimamente, sois los que me habéis dado un poquito de luz para ver el camino y seguir con el fic.
Ya llevábamos dos meses… dos tediosos meses buscando, indagando y viajando por cualquier sitio que nos diera una pista. Los de S.H.I.E.L.D nos estaban echando una mano pero, aún así, no avanzábamos nada porque todas las pistas eran callejones sin salida.
Había veces en las que pensábamos que el secuestro pudo ser un acto aleatorio, otras veces creíamos que pudo ser obra de un grupo muy bien organizado pero un grupo organizado debería dejar algo tras de sí y nosotros no habíamos encontrado nada que nos hiciera sospechar de nadie en particular.
También habíamos discutido una forma para intentar atraer a los secuestradores pero era algo por lo que Loki no iba a pasar ni de coña.
- ¡Sé razonable Loki! .- exclamé exasperada.- Ponerme como cebo no es una idea tan mala, además estaréis casi todos allí y los otros no podrán ni tocarme.
- ¿Me pides que sea razonable? .- me preguntó Loki mientras apretaba los puños y la mandíbula.- ¿Tú, la que quiere arriesgar su vida estando embarazada? ¿Tú, la que nubla mi juicio y hace que camine rozando el sendero de la locura? No, no soy razonable y no voy a arriesgarme.
- ¡Joder! .- dije cruzándome de brazos.- Menuda pesadilla.
- No puedo arriesgarme a perderte, min elskede.- susurró él, acercándose a mí.- Y menos cuando estás en este estado.
Loki me descruzó los brazos y posó su mano suavemente en mi vientre, el cual ya empezaba a describir una pequeña curva, la curva de la felicidad. Para mí era tan extraño notar esos cambios en mi cuerpo, notar como mis pechos se volvían ultra sensibles o como mi barriga crecía o las náuseas cada vez menos frecuentes…
Miré a Loki, él estaba observando embelesado mi vientre mientras una pequeña sonrisa asomaba en sus perfectos labios.
- Es increíble sentir como van creciendo poco a poco..- me dijo mentalmente muy bajito.
- Loki tiene razón, Yami.- dijo Fury, sacándonos de nuestra pequeña burbuja.- Si por cualquier motivo esos cerdos volvieran a echarte el guante…
- Pero… .- empecé a decir.
- Pero nada.- concluyó Loki.- No lo vas a hacer y punto.
Mi mirada de advertencia podía ser aterradora para cualquiera, menos para Loki. Él simplemente arqueó una desafiante ceja y pronunció aún más su sonrisa.
- Es muy interesante ser público de este espectáculo.- escuchamos una voz a través de unos altavoces.- Pero mucho me temo que tengo otras cosas que hacer.
- ¿Tony? .- pregunté mirando al techo confusa.
- Exacto querida, ¿cómo te encuentras? .- me preguntó Tony.- Bueno, ya veo que bien. El motivo por el que estoy hablando por aquí es que creo que tengo algo que os puede ayudar a resolver ese problema que tenéis, aunque yo no os puedo ayudar.- suspiró pesadamente.- Ahora mismo estoy súper liado con todo pero tengo una foto de un hombre en el cementerio que me pareció sospechoso.
- ¿Podría enseñárnosla, señor Stark? .- preguntó Fury con el ceño fruncido.
- Debería aparecer en el monitor de su derecha ahora mismo.- contestó Tony.
Y, efectivamente, apareció una imagen grande del cementerio justo cuando íbamos a enterrar a Steve. Se nos veía claramente a todos nosotros y, en el fondo, detrás de un árbol había una figura.
- Un momento, ahora la amplio… .- dijo Tony. La imagen hizo zoom sobre la persona, un montón de píxeles llenaron la pantalla pero en 2 segundos la imagen se aclaró completamente y sentí un gran nudo en la garganta al reconocer a la persona que aparecía ahora en primer plano: piel pálida, pelo muy largo y negro, gafas de sol …
- Joey… .- susurré, acercándome un poco a la pantalla.
Noté como Loki me miraba fijamente, también noté su ira y pensamientos homicidas cuando reconoció a Joey en la pantalla.
- Ni se te ocurra.- le dije mentalmente a Loki cuando percibí lo que deseaba hacerle a Joey.
Loki me volvió a mirar, esta vez tenía el rostro casi crispado por la rabia.
- No sabemos si fue culpa suya.- intenté calmarle.- Pero vamos a encontrarlo y tener una charla con él, ¿vale?
Escuché el gruñido de Loki desde donde yo estaba y noté como dudaba entre hacerme caso o seguir ese impulso provocado por la ira.
- ¿Lo conoces?.- la voz de Fury volvió a sacarnos de nuestros pensamientos.
- Sí, su nombre es Joey y solía vivir en Iowa.- dije con un hilo de voz.- Yo… Estuve saliendo con él un par de semanas.
- Está bien, prepararé un Quinjet con un par de agentes e iremos a buscarlo.- dijo Fury.- Vosotros esperaréis hasta que tengamos noticias. Cuando haya llegado os lo haré saber.
Yo asentí con la cabeza y vi como Loki hacía lo mismo aunque a regañadientes, él me miró fijamente y me tendió la mano.
Cuando la cogí aparecimos en nuestro apartamento de Nueva York (no es que hubiese dejado de vivir en Vigo, pero con la búsqueda que teníamos entre manos nos pareció conveniente para no viajar tanto), sabía que Loki estaba bastante enfadado por todo pero tampoco podía hacer nada para calmarlo.
- No te enfades conmigo.- escuché decir a Loki.
Yo lo miré, vi su mirada pidiéndome perdón y supe qué iba a hacer pero antes de que mis labios se abrieran para pronunciar una protesta, él hizo un gesto con la mano hacia mí y me sentí como una marioneta a la que cortan las cuerdas. Cerré los ojos pesadamente y me dormí.
Nota de la autora : Muy corto, lo sé... habrá más. :)
