AMOR

Capitulo 21

Con trabajo cargo aquel súper león gigante acercándose a la puerta, la cual abrió dejando que el peluche se asomara primero.

Sonrió al escuchar la puerta mirando asombra aquella enorme cabeza de león— Está hermoso señor león

—Soy un león muy, muy enojón —fingiendo una voz grave.

Sonrió divertida— Pues yo puedo domar a un león enojón ¿Quieres ver?

— ¿Domar un león? seria como domar el aire

—Ya verás que sí, ¿quiere pasar señor león?

Abrió mas la puerta entrando, aun oculto tras el león.

—Es usted un león enorme ¿cómo se llama? ¿Viene a comerme?

— ¿Cómo quiere ponerme? no tengo nombre

—Mmm ¿qué te parece gatito? porque eso haré de un fiero y corajudo León, mi gatito

Hizo que el león moviera la cabeza— Soy un león no un gatito

—Mmm entonces que te parece mmm ¿seductor?

—Mmm que dirán si te escuchan llamarme así?

Rio divertida— No lo sé, entonces ¿peludito? ¿o cómo quiere que lo llame señor león? ¿Seiya?

—Mmm peludito —rio ante ese nombre.

—¿Melenudo? ¿garritas?

Subió las patas del león mostrándole sus garras.

—Te llamarás Seiya garritas —dijo sonriendo extendiendo las manos hacia él— ven a mis brazos Seiya garritas

Extendió las patas del león para dejarlo caer en sus brazos.

—Eres hermoso Seiya garritas —dijo abrazándolo hacia ella— me encantas ¿vas a cuidarme o a devorarme?

—Cuidarte, para devorarte solo yo —murmuró Seiya dejándose ver por fin.

Sonrió un tanto sonrojada, como lo extrañaba— Creo que soy un lindo y delicioso filete para ti

—Eres todo un manjar Serena —se sentó a su lado— y no quiero que seas de nadie más que no sea yo

Suspiro, sabía a lo que se refería— No lo soy Seiya. Solo soy tuya. Perdóname, no debí dejar que entrara, solo que bueno no lo pensé. No me vuelvas a mandar con él

—Lo siento, pero parecías muy contenta con él

—Seiya, ahora me siento más tranquila y estoy feliz de estar contigo. ¿Por qué podría estar triste ahora? Andrew me estaba contando como le estaba yendo y me dio gusto por él. No porque le estuviera coqueteando, tu sabes que eso no me sale

—Lo sé, pero se ve que aun siente más que simple amistad y no sé si aún sientas algo así por él

—Lo quiero, pero no como piensas. Fue y es alguien importante para mí, pero te amo a ti, eres mi esposo y sinceramente no me gusto que me dejaras aquí cuando sabes que no me puedo ni mover

—Bueno es que primero me reclamaste de las flores y eso me hizo enfurecer

—No te reclame. Te pregunte, pero te cegaron tus celos —dijo tomando su rostro— ¿tanto me amas que te molesta que sonría para alguien más que no seas tú?

—Sonó una pregunta molesta y no me gusto —fijando su mirada en ella— te amo Serena. Me vuelve loco pensar que pueda perderte

Se acercó besando sus labios suavemente— Te amo y no me perderás, pero si me enoja que me dejes hablando sola

—No te deje hablando sola. Te deje gritando sola —bromeando un poco.

—Tonto... —Murmuró acercándose a sus labios— bésame

Sonrió buscando el sabor de sus labios— Así me quieres

—No te quiero, te amo —Murmuró siendo ella quien profundizará en sus labios ansiando uno de esos besos que la habían puesto a sus pies sin darse cuenta.

La abrazó profundizado más sus labios haciendo ese beso tierno e intenso.

Suspiro entre sus labios acariciando su nuca, disfrutando de su sabor y de esa forma tan intensa en que la besaba— Te amo, dime ¿garritas es tu manera de contentarme? Porque funcionó

—Si pero que no sea costumbre o no cabrán tantos leones en casa

—Mmm pues siempre habrá dulces besos que me dejen sin aliento —murmuró acariciando su mejilla— aunque sabes a alcohol

—Si bebí un poco y me encontré con una chica que quería acosarme

Estaba a punto de besarlo— ¿Quién es y qué hiciste?

—Se llama Kakyu. Me gustaba de niño y solo la considero una amiga y antes que digas algo, con ella nunca he estado en la cama ni lo estaré

Frunció el ceño mirándolo fijamente— ¿Nunca?, porque si te gustaba de niño significa que algo te agrado mucho

—Nunca. Tengo negocios con ella y quizás tome represarías por lo que le dije hoy

—¿La rechazaste? —preguntó sin dejar de mirarlo.

—Si. La rechacé, siempre huyo de forma diplomática pero hoy fue diferente

—¿Que fue diferente? —preguntó mirando por inercia sus labios.

—Porque dice que mi esposa es una chiquilla —acariciando su rostro.

—Y lo soy —murmuró refugiándose en sus brazos— soy una chiquilla y te amo sé que no tengo nada de lo que te gustaba de esas modelos, pero soy tuya, solo tuya y soy natural toda natural

—Eso es lo que más me gusta de ti Serena. Por eso me enamore de ti y no de ninguna de esas modelos huecas

—Torpe y celosa, berrinchuda a veces, cariñosa otras, pero te amo Seiya y yo también tengo miedo de perderte

La abrazó hacia él— Te amo Serena como jamás pensé que podría amar a alguien te amo

Sonrió cerrando los ojos disfrutando de su calor y de sus palabras— Por favor Seiya, no vuelvas a dudar de lo que siento por ti, te amo, te amo de una forma única y diferente

—No, pero en verdad él ¿ya no te interesa? siento celos de él

—Lo quiero, es un buen amigo, pero a ti te amo y eres mi esposo, es diferente lo que siento de uno y de otro, y aunque él sienta algo por mí no significa que yo esté igual

Cerro los ojos aspirando su aroma— Tratare de no sentir tantos celos solo si me das muchos besos

—Eso es un chantaje —murmuró con una sonrisa— ¿sabes? me gusta estar contigo así. Eres dulce y cariñoso y me gusta mucho

—No soy dulce —murmuró en voz baja.

—Sí, lo eres, aunque no te des cuenta, pero también muy muy celoso y me imagino que me darás muchos dolores de cabeza

— ¿Por qué? —se separó un poco enarcando una ceja.

—Porque eres muy celoso y cuando soy feliz sonrió a todo el mundo —dijo con una sonrisa— eso es algo que no sabías de mí, que soy muy alegre, aunque no te des cuenta

—Pero solo quiero que sonrías para mí —mostrándole un ligero puchero.

—No seas egoísta amor ¿no quieres que todos se den cuenta de lo feliz que soy a tu lado? que el casanova de Japón puede y es capaz de hacer feliz a una sola mujer

Se sonrojó al pensar en ello— Entonces mañana iremos de paseo solo tú y yo

Sonrió aún más— ¿De verdad? si mi amor ¿entonces es una cita? ¿cómo debo vestirme?

—Casual iremos de paseo y de compras para el bebé

—Si mi amor, me pondré hermosa para ti —sonrió tomándolo del rostro— ¿ves que si eres dulce? Y te amo —dijo acercándose a sus labios— no sabes cuánto te extraño

—Tendremos toda una vida para disfrutarnos, ahora solo importa que Hotaru y tu estén bien. Ustedes ahora son mi familia

—Sí, pero tú tienes la culpa, me hiciste adicta a ti y a... —desvió la mirada un poco más abajo— cosas que no tenía idea que se podían hacer

—Creo que es hora de tu baño —murmuró en forma seductora.

Sonrió un tanto sonrojada— Por supuesto amor, deseo un buen baño

—Y vaya que lo tendrás

Sonrió entusiasmada— Estoy lista —dijo quitándose la manta que la cubría. Lucía un lindo y sencillo vestido hasta las rodillas— quiero que mi esposo me ayude

—Te ayudare, pero recuerda nada de esfuerzos

—No haré esfuerzos, te dejare todo el trabajo a ti —dijo con una sonrisa un tanto coqueta.

La tomo entre sus brazos con suavidad para llevarla a la ducha.

—Luces muy guapo, los celos te sientan bien —dijo rodeando su cuello con uno de sus brazos.

Al entrar a la ducha la acomodo sobre el taburete mientras abría la llave de la regadera

—Que serio —sonrió observándolo— me gustas, eres guapo

Sonrió templando el agua de la tina— ¿Que tanto te gustó?

—Mmm mucho. De verdad que me hiciste adicta a ti ¿pues de que estás hecho?

—Mmm veamos —se quedó pensativo— no lo sé... — volviendo acercarse a ella.

—Pues algo debes saber porque me volviste adicta a ti —sonrió tomando su mano.

—Entonces tu dime a que te sabe mi cuerpo —entrelazando sus dedos— porque tú ya me has probado bombón

Se sonrojo al recordar la primera vez que lo había probado y en sus palabras— Delicioso —murmuró mordiéndose suavemente su labio.

—Pero no me dices que sabor tengo

—Mmm salado... —dijo bajando la mirada sintiendo como el sonrojo se apoderaba de sus mejillas— y dulce a la vez

— ¿Agridulce? —recordar sus labios disfrutando de él provocaron su éxtasis.

—Si... —Murmuró sonrojada— tú fuiste el primero y el único con el que he hecho eso y me gusto

Se agacho para quedar a su altura, buscando el sabor de sus labios— Te amo Serena

—Te amo Seiya, eres tú a quien amo y deseo —murmuró buscando sus labios acercándolo un poco hacia ella— te deseo mucho

—Y yo a ti —murmuró con sinceridad— te amo no sé qué me hiciste para solo desearte a ti

Le sonrió haciendo que se pusiera de pie acercándolo hacia ella un poco más de la orilla del pantalón, sin decirle nada comenzó a acariciarlo por encima de la ropa.

—Serena —gimió al sentir sus caricias— no debemos hacerlo mi amor

—Shhh solo déjame consentirte un poco —murmuró aun acariciándolo sintiendo como su miembro comenzaba a reaccionar— quiero averiguar si aún sabes igual

Sonrió al ver el deseo en sus ojos— ¿Me dirás si te gusto?

Asintió— Por supuesto que me gustaras —dijo comenzando a deshacerse de su pantalón con lentitud.

— ¿En verdad lo deseas? No te esfuerces mucho ¿sí?

Sonrió negando logrando bajar por fin el pantalón— ¿Me extrañas tanto mi amor?

—Si mucho te extraño —sin despegar la mirada de ella.

—Yo también, extraño tu sabor —murmuró acariciando por fin su miembro desnudo.

Volvió a gemir cerrando sus ojos disfrutando sus caricias.

Lo acerco un poco más hacia ella— Me gusta tu olor... —dijo lamiendo lentamente la punta.

Arqueo su cuerpo reaccionando ante ella— Me gusta

No dijo nada, solo continuo con pequeñas lamidas sin dejar de acariciarlo recorriendo sus caricias hacia su trasero.

Abrió sus ojos al sentir sus manos sonriendo con ternura— Te amo

Subió la mirada al tiempo que introducía por completo su miembro logrando sentir un poco de su sabor.

No podía dejar de mirarla— Si así continúa —gimiendo aún más ante lo que ella hacía con él.

Solo lo acerco un poco hacia ella acariciando su trasero comenzando a besar y lamer su miembro. Cerró los ojos ese momento lo estaba disfrutando mucho más que la primera vez y podía degustar su sabor, agridulce.

Sentía que pronto explotaría para ella jadeando, respirando agitado no evitando colocar una mano sobre su cabeza.

De alguna forma tenía que compensar el coraje que le había hecho pasar, por eso puso empeño en satisfacerlo y que se diera cuenta que tanto le gusta él y cuanto lo deseaba.

Finalmente explotó por completo solo para ella, sin duda no habría ninguna mujer que lo satisficiera como ella lo hacía.

Degusto su sabor, era tal cual lo había descrito, agridulce y le gustaba mucho más que la primera vez. Una vez que bebió su esencia se separó lentamente subiendo la mirada— Me encanto...

—Gracias en verdad necesitaba algo así, en cuanto pueda hacerte mía lo haré sin descanso

Lamio sus labios con una sonrisa— Que no puedas tomarme como me gustaría no significa que no pueda complacerte mi amor —murmuró mirándolo fijamente a los ojos— te amo Seiya...

Se agacho para besar sus labios transmitiéndole lo que sentía por ella.

Sonrió entre sus labios acariciando sus mejillas dejándose llevar por esos labios que la habían conquistado y que sin darse cuenta la habían vuelto loca por él.

—Ahora si es hora de tu baño amor

—¿Te bañas conmigo? —pregunto sonriendo pues aún estaba semi desnudo.

—Te dejaré en la tina y yo tomare una ducha fria

—¿Por qué? —pregunto extrañada comenzando a quitarse el vestido— ¿no te hará daño?

—Espero que no —admirándola— eres hermosa

Se sonrojo bajando la mirada— Gracias, tienes una chiquilla hermosa como tu esposa. Eres afortunado y dime ¿esa mujer que te acoso crees que ya te dejé en paz o deba dejárselo claro?

—Dudo que me deje tranquilo más porque tenemos negocios

Resoplo— Creo que tendré que retomar mis visitas a la oficina. Una vez que pueda te sorprenderé, ya sabes, como a ti te gusta

—Nada me dará más gusto que una visita de mi esposa

Sonrió aún más quitándose por completo la ropa— De acuerdo en cuanto pueda comenzare con mis visitas sorpresa por si llegas a estar con esa mujer, sepa quién es la chiquilla que tienes por esposa

—Sí, ya sabe que tú eres mi esposa —desvistiéndose por completo, para tomar la entre sus brazos y llevarla a la tina.

—Sí, ya lo sabe, pero quiero que le quede claro —Dijo dándole un beso en el cuello— me encantas y no la culpo por querer intentarlo

La metió con lentitud al agua— Bueno si es bonita y muy amable. Es como un ángel

Enarco una ceja— ¿Cómo que es como un ángel? ¿o sea que te sigue gustando?

—No, no para nada. Solo es de esas personas que su esplendor es deslumbrante

—Mmm si claro —dijo haciendo una mueca— pues creo que te sigue gustando

—No me gusta, solo es como se muestra ante todos

—Eso espero, pero si en algún momento llega a intentar de nuevo algo contigo me va a conocer. Yo soy muy celosa Seiya y más ahora, debo cuidar al padre de mi bebé

—No tan celosa como lo soy yo —mojando su cabello para enjabonan la como ella le había enseñado.

Enarco una ceja— ¿O sea que piensas volver a celarme y hacer un berrinche como hoy?

—Eso depende de ti esposa mía. Por qué no se controlar mis impulsos

—Pues algo tendrás que hacer para controlarlos ¿eh? —sonrió cerrando los ojos disfrutando de sus caricias— o en su caso venir y darme un baño

—Mmm eso me gusta más, pero lo que haga o no depende mucho de ti

—Bien ya entendí. No ver más a Andrew, entonces ¿ni hablar de ir a su cafetería y comer un pastel? te iba a decir que me llevaras

—Mmm bien te llevare, pero no hables mucho con él

—Eres muy celoso Seiya mmm amor ¿qué lugar ocupo aquí en tu casa? —pregunto volviendo a cerrar los ojos.

—El de mi esposa y esta es tu casa también. Aunque también lo es de Nephrite y lo será de Molly cuando sea su esposa y de Seika. Espero eso no te moleste

Negó abriendo un ojo— ¿Puedo mandar al menos en nuestra habitación?

—Puedes mandar en casa y aquí, pero mmm ¿eso significa que me quieres mandar?

—Mmm... —sonrió un tanto divertida al ver su gesto— ¿un poco? tu siempre me mandas y yo siempre te desobedezco

—Eres una niña muy mala

Rio divertida— ¿Mala muy mala? eso ya lo sabias, y sé que te contentaba con dejarte ver mis piernas

Se sonrojó pues eso no se lo había dicho.

—Claro que me daba cuenta amor. Desde la primera vez que me viste, bueno la segunda cuando hiciste que cayera de las escaleras —Dijo divertida sacando una pierna del agua— son lindas ¿verdad?

—Si son hermosas —tragando un poco de saliva— creo que me daré esa ducha en este instante

Sonrió quedándose muy quieta sumergida en la tina— Veo que te excito. Después te compensaré mi amor y muy bien. Enredare mis cortas piernas en tu cadera

— ¿Cortas? No me parecen. Más bien son perfectas por algo me encantan —poniéndose de pie para tomar una ducha de agua fria.

Sonrió recargándose en la orilla de la tina observándolo por completo— Sí, eso veo ¿sabes? en realidad nunca me he considerado ser una mujer bella. Sabía que era linda, pero creo que es ahora que me doy cuenta que, si lo soy en verdad. Me gusta ser linda para ti

—Si eres muy hermosa y sensual y saberlo solo yo me gusta y mucho

—Creo que más bien tu hiciste que saliera esa mujer que dices, sensual y hermosa —suspiró jugando con el agua— me gusta la mujer que soy a tu lado. Es diferente a lo patética que era hace algunos meses

Al abrir el agua fría dio un salto titiritando— Está congelada

Rio aún más— ¿Está muy fria? creo que ya no podrás darme mis baños si te vas a poner así cada que lo hagas mi amor

—Bueno es que me provocas —abriendo un poco la caliente.

—No te provoque y, por el contrario, hoy te di un pequeño regalo por todos tus cuidados y mimos —dijo sumergiéndose en el agua al tiempo que sacaba una de las piernas del agua.

La observo detenidamente— Sin duda tus piernas son perfectas

Salió del agua volteando a verlo— Veo que de verdad te gustaron mucho mis piernas —sonrió un tanto sonrojada— tus piernas tampoco están mal, son muy atractivas

— ¿Mis piernas? ¿En verdad te gustan? No son muy atléticas

—Pues yo no sé cómo le hace señor Kou para ser tan perfecto, porque no te he visto hacer nunca ejercicio y sin embargo estas —se sonrojo aún más— demasiado atractivo, por algo me hiciste caer en tus brazos

—Bueno antes solía correr por las mañanas en el jardín. No gran cosa

—Mmm ese sería un buen motivo para ver el jardín todas las mañanas —Sonrió volviendo a recargarse en la tina.

— ¿Te gusta mucho el jardín?

—Sí mucho, me gustaría que hubiera más rosas, rosas rojas y blancas. Que nos representen a ti y a mí —dijo disfrutando de la tina— y tal vez tulipanes ¿qué te parece? y una pequeña tienda para poder comer en el jardín en ocasiones

— ¿No te gusta la mesa que hay en el jardín? es muy relajante ¿o no la has visto? hay hasta un sillón columpio

Enarco una ceja— ¿Tan grande es el jardín? porque no, aun no lo he visto. Nunca me has llevado ¿qué tan grande es esta casa?

—Bastante grande, es inmensa de hecho iba a venderla

—¿Por qué? ahora que lo pienso solo conozco tu habitación, la sala, el recibidor, la cocina, el frente de la casa y la alberca ¿qué más me falta?

—La biblioteca, el estudio, el jardín por completo, las recamaras, la cocina ya la conoces, el ático, mmm la terraza

—Mmm pues no me has llevado a dar un tour por tu enorme casa. Bueno más bien mansión —dijo suspirando después de terminar con su baño— estoy lista amor

—Ya voy —cerro la llave después de terminar él— yo pensé que ya la conocías por completo —tomando una toalla para acercarse a ella.

—No, a pesar de que soy curiosa las veces que me quedé aquí iba a la cocina ¿recuerdas? solo te preparaba el desayuno y ya y cuando he estado aquí y aun no éramos nada nunca me metí mas allá de la sala

—Yo pensé que sí, digo para encontrar la cocina al menos debes recorrer ciertas recamaras

Se sonrojo esperando a que la sacara de la tina— Bueno, bueno, está bien. Vi algunas habitaciones, pero todas eran recamaras aun así esta mansión es enorme y no he ido a recorrerla, después de todo, solo era tu amante ¿recuerdas?

—Pero ahora eres mi esposa y eres dueña de la casa —secándola con la toalla para ayudarla— dime ¿cómo te sientes amor?

—Me da comezón en la herida, pero estoy bien, creo que comienza a cicatrizar —Dijo sujetándose a él— y aun me cuesta creer que soy tu esposa, pero más aún que digas que soy la dueña de esta casa. La verdad es que no quiero que creas que te digo que te amo solo por no perder lo que me has dado

—Lo que me recuerdas que debes ir a firmar unos papeles para el departamento

—¿Para qué? —pregunto extrañada— Seiya, la verdad es que no me interesa el departamento. Si en un principio me acerque a ti con otra idea ahora no sé, no lo veo correcto. Porque pareciera que me he vendido a ti y no quiero que lo llegues a pensar un día si nos enojamos

—Si un día nos llegamos a enojar sabré donde buscarte —guiño un ojo para sentarla en el taburete y secarse él por completo.

Sonrió mirándolo por un instante— De verdad Seiya ¿me prometes que no me echaras en cara un día el motivo por el que llegue a tu vida?

— ¿Crees que soy de esos hombres?

Volvió la mirada a él— No, pero sé lo que una persona furiosa puede ser capaz de hacer o decir. La verdad es que tengo miedo Seiya de no ser capaz de retenerte a mi lado con amor, no con chantajes. Te amo y sea como sea ahora estamos casados y así como hoy una mujer intento seducirte no faltaran muchas más que lo quieran hacer

—Te diré una verdad y espero que lo entiendas —se acercó a ella con una bata de baño.

Lo miró con mayor atención esperando a que continuara. Sus ojos se habían llenado de lágrimas de solo pensar que un día ese sueño pudiera terminar.

—Serena en realidad no soy un casanova. De hecho, como te dije no soportaba a las mujeres

—Pero muchas mujeres iban a buscarte a la oficina ¿si no eres un casanova que eres? —preguntó mirándolo con atención.

—Solo soy un hombre Serena ¿qué es lo que ves en mí?

Lo tomo de las manos— Un maravilloso hombre, que es algo inseguro. Por eso es que te pones celoso ante la presencia de Andrew. Tienes miedo al igual que yo

—Si. Tengo miedo Serena de que en verdad no puedas amarme tanto. Miedo de perderte. Llegaste a mi vida de una manera muy extraña y eso también me da miedo porque entonces significa que ese hombre es demasiado astuto. Porque no sé por qué me odia tanto y como supo o intuía que tu serias la mujer que me volviera loco de amor

Presiono sus manos— Yo tampoco lo sé, pero de algún modo ahora estamos juntos y tenemos que sobre llevar esta relación. Porque de verdad te amo y te amaría aun si no tuvieras nada

—Te amo Serena y esa faceta de casanova no es mi verdadero yo. Es solo una máscara que use para ahuyentar a los medios de comunicación para proteger a Seika

—Pero aun así te acostaste con esas mujeres y tú mismo dijiste que has hecho cosas inimaginables para mí —dijo haciendo un puchero— quiero ser yo la única con la que hagas esas cosas

—Si. Para ser alguien que finges ser debes hacerlo realidad o no será creíble, pero contigo es diferente porqué quiero ser quien realmente soy. Y no solo un casanova

—Abrázame —Dijo extendiendo los brazos hacia él— quiero ser la única persona en que busques refugio a tus temores. Ser la única que tenga el consuelo para tu corazón

Sonrió abrazándola con fuerza— Te amo Serena —sonriéndole.

—Y yo a ti mi amor, te amo. No tengas miedo a ser solo tú, no te juzgare del mismo modo en que tu no lo harás conmigo

—No, no lo haré, ahora somos una familia —buscando sus labios— somos una pareja

—Sí, lo somos. Somos tu y yo ahora. Tú me tienes a mí y yo te tengo a ti —dijo entre sus labios— y amo que seas mío

—Ven te llevare a la sala a comer pastel lo acabo de comprar, es de chocolate con fresa

—De acuerdo ¿podemos comerlo con toda la familia? Hotaru extraña a Chibi Chibi —dijo con una sutil sonrisa— no deje que viniera a verme porque sabría que algo me había pasado por mis ojos llorosos

—De hecho, esa es la idea, lo compre grande para todos

—Perfecto amor. Quiero una noche en familia, porque una vez que me recupere querré más noche de pasión y amor con mi esposo

—Mmm combinaremos las noches de pasión con las noches de familia —saliendo a la recamara para buscar algo cómodo para su esposa.

—Por supuesto amor. Ponme un lindo vestido que a ti te guste, hoy seré obediente con mi esposo —dijo sonriendo.

—Muy bien ¿qué tal este? —mostrándole un sencillo vestido en color rosa.

—Me gusta. Hoy tendré imagen de niña buena, bueno, esposa linda —sonrió observándolo tomar el vestido— y ¿la ropa interior?

—Ay es verdad —abrió el cajón tomando un conjunto del mismo color— este y estos los tiramos —tomando unos de abuelita.

—Oye, esos son cómodos —dijo sonriendo— son para cuando mi esposo se porte mal

—No. No, no son nada bonitos —se sentó en el suelo comenzando a revisar la ropa interior de su esposa.

—Oye ¿qué haces? —preguntó tratando de mirar lo que hacía— solo ibas a buscar que ponerme no a revisar que vas a tirar

—Shhh —comenzó a sacar prendas que no le gustaban extendiendo algunos examinándolos— estos son sexis

Parpadeó confundida— Esos no cubren nada. Algunos de algodón, no son tan sexis, pero son higiénicos para cuando estoy en mi periodo

—Bueno te dejare estos —viendo unos bikinis de algodón.

—Junto con sus respectivos brassiers —dijo sonriendo, pues lo veía muy emocionado revisando cada una de las prendas— ¿cuáles otros te gustan?

—Mmm este —mostrándole unos rojos, poniéndoselos en la cabeza.

Soltó una carcajada al verlo así— ¿Qué haces? quítate eso de la cabeza. No se te ve bien y los vas a aflojar, me van a quedar grandes

—Pero son lindos, dime ¿se me ven bien? Soy el capitán calzón

No evito soltar una carcajada— Estás loco, quítate eso

— ¿Es que no se me ve bien? —poniéndose de pie fingiendo blandir una espada— soy el capitán y tú eres mi prisionera

—¿Así que soy tu prisionera? —preguntó fingiendo una mueca— ¿y que se supone que vas a hacer conmigo?

—Te daré a comer a los cocodrilos so no me dices donde está el tesoro

Enarco una ceja— Ah ya veo, pues no sé dónde está ese tesoro que dices. Y yo soy una princesa por si no lo sabias

—Con mayor razón me dirás donde escondes tu tesoro y me lo darás

—Mmm soy un tesoro. —sonrió un tanto coqueta.

—Bien entonces serás mi tesoro —le entrego la ropa debes vestirte para que cenes conmigo y mi tripulación

Sonrió un tanto divertida— Bien, si eso quiere extraño capitán —dijo quitándose la toalla quedando totalmente desnuda.

—Uy que hermoso tesoro tengo

—¿Te parece? porque creo que mis pechos son pequeños

—Pero crecerán con el tesorito que lleva dentro

Sonrió con ternura— Sí, crecerán para este tesorito —dijo acariciando su vientre— aunque quedarán algo grandes para deleite de mi captor

—Eso me gusta mucho —sonrió feliz, tomando su ropa para vestirse también.

—Oye en serio quítate mi ropa interior de la cabeza. Seguro me quedaran grandes ahora —dijo comenzando a vestirse.

Se acero a ella— Bien princesa solo por este momento quítemelo

—Estás loco mi amor —murmuró quitando de la cabeza esa prenda— era nueva por cierto y no la había estrenado y la estreno tu cabeza

— ¿En serio? —hizo un puchero— entonces buscare una que ya hayas usado

—¿Qué? ¿por qué? oye, comienzo a creer que tienes un extraño fetiche por mi ropa ¿o es con toda la ropa interior?

Comenzó a silbar mientras se abotonaba la camisa.

Enarco una ceja— Bueno, de todas formas, tu compras toda esa ropa, pero es mía

—Entonces mañana te comprare mas

Sonrió poniéndose de pie para ponerse el vestido— Me gustara ir de compras contigo y más a ver mi ropa interior

—Oye, oye no te pongas de pie —de inmediato se acercó para abrazarla.

Sonrió ante su preocupación— Solo es un momento amor para ponerme el vestido. Ya sé que ni eso debo hacer, pero me gusta sentir tu preocupación en un abrazo

La abrazó hacia él acomodando su vestido— No quiero que nada te pase

—Nada me pasara y al pastelito tampoco —Sonrió acercándose a sus labios.

—¡Papá, papá, papá! —gritaba la niña golpeando la puerta.

Sonrió ligeramente al escuchar a la pequeña— Vamos es hora de ir a cenar

—Sí, te amo... —sonrió soltándolo suavemente.

—¡Papi tía Seika te busca, queremos pastel! —grito la niña aun golpeando la puerta.

—Ya vamos —se acercó abrir la puerta al asegurarse que estaban bien los dos, olvidando recoger el tiradero que había hecho con la ropa.

—¡Papi! —salto para que la cargará— hola papi, te extrañe

—Hola pequeña —la cargo abrazándola— ¿cómo te portaste hoy?

—Bien papi, soy buena —dijo sonriendo— ¿qué es eso papi? —señalando toda la ropa tirada.

— ¿Que es qué? —volvió la mirada hacia atrás sonrojándose.

—Baja, baja —Murmuró tratando de soltarse— ¿son gorros?, Chibi Chibi quiere un gorro, papi, quiero un gorro de esos

—No, no son gorros —sin soltar a la pequeña ¿qué te parece si le dices a Luna que sirva el pastel?

—¿Pastel? —sonrío emocionada— si, ¿rebanada grande para mí?

—Ah con que aquí están. Ay pero que linda se ve Serena —dijo Seika entrando a la habitación— ¿estaban jugando? —preguntó enarcando la ceja al ver la ropa tirada.

—Pues sí, jugaba al capitán calzón —al ver que la niña se alejaba corriendo. De inmediato se acercó para recoger la ropa metiéndola al cajón en completo desorden.

—¿Aun juegas a eso? —preguntó sorprendida— estás loco hermanito. Serena no puede jugar a eso

—Fue divertido, resulta que soy una prisionera —dijo sonriendo cepillando su cabello.

—Bueno es que no me puede resistir y… —murmuro sonrojado.

—Estás loquito hermanito —sonrió acercándose a la rubia— ¿te ayudo a llevarla a la silla? claro si no te pone celoso

—Si por favor, que no haga mucho esfuerzo ¿si?

—De acuerdo —sonrió acercándose a la rubia.

—¿Estás seguro amor? no quiero que te pongas celoso —dijo Serena mirándolos.

—Por favor las dos ya no sean exageras y no hagan que me arrepienta

Ambas rieron divertidas— Ay hermano es que eres muy celoso. Bueno vamos a cenar que seguro la niña ya está comiendo pastel

—Si vamos por pastel —se puso zapatos después se acercó a la silla para llevarla a la sala.

—Papi, es chocolate... —dijo la pequeña con la boca llena de chocolate— quiero más

—Claro pequeña —acomodo a Serena junto a ellos para sentarse en el sillón observando a Nephrite con Molly y Amy que también se acercaba para comer un poco de pastel.

—Viva comeré pastel... —dijo feliz.

—Solo un poco más —dijo Serena sonriendo al verla tan feliz. Ahora ambas tenían una gran familia.

—Creo que la niña es adicta al pastel —dijo Nephrite sonriendo— que linda sobrinita tengo

—Si es una niña muy linda y comelona de pastel —tomando un plato para comer pastel.

—Linda... —dijo la pequeña feliz— hermanita linda y Hotaru linda —Bajo de la silla para acercarse a su hermana colocando la cabeza en su vientre— quiere pastel y leche. Mmm y dormir con papi

Seiya sonrió al ver el sonrojo de su esposa— Si dormiré con ellas ¿y tú quieres hacernos compañía Chibi Chibi?

—Mmm Hotaru dice que es momento de papi y mami, su mami, mi hermanita... —Murmuró sonriéndole— duermo con tía Seika ¿si papi?

Enarco una ceja sonriendo— De acuerdo Chibi Chibi dormirá con tía Seika

—Sera todo un placer hacerlo

—Viva dormiré con tía Seika

—Gracias Seika por cuidar de mi hermanita. Creo que tiene una extraña comunicación con mi bebé —dijo acariciando el cabello de su hermanita.

—No tienes nada que agradecer. Me agrada mucho, es muy inteligente y adorable

—Adorable —dijo meciéndose en sus talones— Hotaru dijo que soy linda y me quiere

—Todos te queremos Chibi Chibi te queremos mucho

Sonrió feliz corriendo a darle un beso a su tía— Estoy feliz porque me quieren. No estaré sólita de nuevo

—Nunca más —abrazando a la pequeña sonriendo, mirando a todos los presentes. Sin duda ellos ahora eran su familia y era una sensación muy agradable.

X-X

—¿Es enserio que iremos a comprar la ropa interior? —preguntó Serena aún confundida de ver que la llevaba directo a la tienda más prestigiada de ese tipo de ropa.

—Claro ahí iremos a comprar lindas prendas de lencería y bueno también cómodas

—¿No te avergüenza tener que comprar ropa de mujer? es que me da pena que vean que eres tu quien compre esa ropa

— ¿Por qué te avergüenza? —observando las prendas.

—Es que son cosas muy íntimas de mujer —dijo sonrojada, además notaba la mirada de todas las mujeres sobre él— y porque conozco tus pensamientos cuando me ves

Sonrió totalmente sonrojado— Bueno, pero es algo que no puedo evitar

—Me gusta, aunque bueno, la verdad es que es agradable ver que te interesas tanto por mí y que lo que me compres lo disfrutaras. Así que, de acuerdo cómprame todo lo que quieras que luzca para ti

—Eso quería oír ¿qué tal ese de color negro de allá?

—¿No crees que es muy diminuto? —preguntó pues apenas unos cordones sujetaban la parte inferior— y se notaría de más mi pecho

—Esa es la idea bombón

Se sonrojo— Mmm entonces supongo que si ¿Y ese de allá? —señalando uno blanco totalmente de encaje igual de diminuto.

—Si me gusta es lindo —llamando a una señorita— pídelos

—Claro ¿Y qué te parece un pijama para los dos? —preguntó sonriendo sintiéndose más relajada.

—Si vamos a verlas, están por allá —llevándola a donde había diversos pijamas para ambos.

Desde lejos lo había visto empujando una silla, en ella estaba esa rubia la cual seguía viendo sin gracia. Tomo un diminuto juego de lencería rojo, ya tendría un momento para saludarlo.

—Mmm quiero algo así —dijo señalando un sensual y muy provocativo baby doll.

—Mmm será interesante verte con el

—Lo usare cuando el doctor diga que he salido del cuidado —Murmuró sonriendo— Señorita por favor aquellos dos conjuntos y ese baby doll ¿puede mostrarme lo que tenga así de lindo por favor?

—Claro tenemos varios modelos ¿cuáles le gustan señora?

—Mmm ¿puede mostrarme todo lo lindo y sensual que tenga? ah y también todo lo cómodo pero que sea lindo —dijo sonriendo.

—Veré los pijamas de allá —se agachó besando su mejilla, para alejarse un poco a ver los pijamas para los dos.

—De acuerdo, te amo —Sonrió esperando a que le mostrarán las prendas.

Sonrió, ese era el momento justo. Así que se acercó a Seiya llegando a su espalda chocando con él— Ah pero que agradable sorpresa —dijo besando la comisura de sus labios rápidamente.

Se separó de ella de inmediato— Kakyu...

—¿Qué haces aquí? ¿acaso me andabas buscando? —preguntó sonriendo, entre más se resistía más le atraía— ¿qué opinas de este conjunto? —dijo mostrándoselo. Era tan diminuto que estaba segura no dejaría nada a la imaginación.

—Es lindo ¿que lo usaras para Yaten? —desviando la mirada, para seguir viendo la ropa.

Resoplo aun así se contuvo y se acercó pegándose a su espalda— Lo usare para ti guapo... —Murmuró a su oído pegando lo más que podía su pecho a él.

—Kakyu será mejor que te alejes ahora si no quieres que sea grosero

—Sabes que me encantas cuando te pones así —Murmuró sonriéndole— te ves más atractivo, te aseguro que el día que me tengas no querrás soltarme

—¿Seiya? —preguntó Serena desde donde estaba y no lo alcazaba a ver.

—Lo siento ya tengo a alguien a quien no deseo soltar —se alejó de inmediato— estoy aquí Serena

—Amor, mira ¿qué te parece este juego? —preguntó sonriendo al mostrarle uno de algodón con dibujos de lunas y estrellas— es cómodo y lindo

—Me gusta, ese si es lindo —se acero a ella agachándose— vámonos —susurro para ella— Kakyu está aquí y no me gusta

Suspiro negando— ¿Quién es? ¿por qué te acosa? tal vez deba dejarle claro que eres mío

—Shh solo prométeme que estarás tranquila ¿sí?

Suspiró asintiendo— De acuerdo vámonos, pero ¿nos llevamos todo lo que elegiste? Quiere estar linda para ti

—Si —sonrió rozando sus labios— te amo

—Y yo a ti —Murmuró sonriéndole— vámonos de aquí ¿a dónde me llevarás ahora?

— ¿Mmm que tal a comer un helado? —acercándose a la caja para que le empacaran todo lo que habían escogido—

—Sí, eso me gusta, un delicioso helado... —Murmuró tratando de buscar a esa mujer por si es que estaba cerca— pero más delicioso sería un beso tuyo

— ¿Un beso con helado? —sacando su tarjeta para pagar.

—Sí, eso me encantaría —dijo sonriendo. Había varias mujeres ahí, era difícil averiguar quién podría ser la mujer que acosaba a su marido— ¿y después podemos ir al cine?

—Claro ¿qué película quieres ver?

—Mmm una romántica. Quiero consentirme contigo —dijo sonriendo— me gustan las películas románticas y las comedias, pero hoy quiero algo meloso. Nuestra primera cita

—Nuestra primera cita —tomo las bolsas entregándoselas para salir con ella de la tienda— eso es agradable dime que más ¿quieres hacer en nuestra cita?

—Mmm tal vez el cine, después ir a comer y ver el atardecer desde un lindo mirador donde nos daremos nuestro primer beso tímido

— ¿Nuestro primer beso tímido? ¿y eso cómo es?

—Pues, como mmm si quisieras besarme, pero tuvieras miedo que te rechazará y yo ansiosa por besarte, pero también con miedo de que pienses que soy una chica muy atrevida

—Mmm eso suena interesante, pero prefiero besarte como tu esposo. Como la mujer que amo

Sonrió sonrojándose sabía que esos labios harían más estragos en ella— Y yo deseo que me beses como tu esposa y además amante. Porque no dejare de ser esa chica que te sorprenderá a cada momento

—Eso me gusta aún más, cuéntame mas de ti Serena ¿cómo fue tu infancia?

—Mmm mi infancia fue tranquila. Mis padres querían tener más hijos porque decían que yo estaba muy consentida, pero nada. Fui muy feliz con mis padres, tenían algo de dinero, nunca me falto nada. Mamá decía no era muy inteligente o estudiosa, pero que me quería mucho

—Los querías mucho ¿verdad?

—Sí, mucho, siempre me dieron consuelo, aunque papá decía que debía estudiar. Poco después los negocios comenzaron a ir mal, mamá volvió a embarazarse y tuvo que dejar de trabajar. Por su edad más avanzada tuvo que cuidar mucho de Chibi Chibi, y papá bueno trato de mantener el mismo estilo de vida. Eso fue difícil, por eso se endeudo demasiado y de ahí radican mis problemas económicos después

—Ahora entiendo. Debió ser muy difícil para ti sobrellevar la situación

—Si lo fue. Terminé la preparatoria, entre a estudiar en la universidad, pero tuve que comenzar a trabajar para ayudar a papá y también a mamá a cuidar de Chibi Chibi —dijo con cierta nostalgia— como te dije antes, yo realmente no estaba tan contenta con eso, digo siempre fui hija única y de pronto tenía que cuidar a alguien más

— ¿Entonces sentiste celos de ella?

—Mmm algo así, de pronto mamá tenía que cuidar de ella y yo tenía que hacerme cargo de la casa, trabajar y ayudar a pagar las deudas de papá, pero mi madre estaba feliz y aprendí a verla así por eso ahora cuido tanto de ella

—Por ser el mayor deseo de tu madre —sonrió deteniéndose en la heladería pidiendo dos helados— esa pequeña es agradable y muy inteligente y sobre todo te adora Serena

—Sí, lo sé, desde bebé fue inteligente. Mamá se pasaba horas hablando con ella y Chibi Chibi solo la miraba y sonreía de pronto. Ella heredó toda la inteligencia de mis padres, ella se volvió la razón de luchar de mis padres y después sin ellos, se volvió en mi motivo para seguir. Debía cuidarla, protegerla Chibi Chibi es mi adoración

—Y juntos la cuidaremos, a ella y a nuestra hija —entregándole su cono de helado.

—Gracias... —Murmuró con una sonrisa tomando su helado— si mi amor, eso haremos. Creo que mis padres estarían felices de saber que aun con mis tonterías pude conquistar a un excelente hombre, que me acepta así medio atolondrada

—No sé qué fue lo que me has hecho Serena, pero te amo como no pensé amar a nadie —empujando la silla para seguir caminando por la plaza.

—Yo tampoco lo sé. Creo que te enamoraste de mi porque nunca te obedecía y por mis piernas claro esta

—Si. Las piernas más hermosas que he visto, sin duda sumamente hermosas

Sonrió comiendo un poco de helado— Vaya que te han enloquecido mis piernas ¿y qué dices de mis besos? porque esa vez en el ascensor me besaste con desesperación, como si te hubieras contenido por mucho tiempo

—Bueno quizás una de las razones por lo que no quería a una mujer trabajando es porque son una distracción

Enarco una ceja— ¿Entonces por eso me gritabas cada que entraba a tu oficina y te enojabas? ¿Por qué te distraía?

—Si esa es la verdadera razón eres un poco impertinente

Volteo a mirarlo— ¿Es enserio? ¿Por qué soy impertinente?

—Sí, nunca tocabas a la puerta y me desconcentrabas

Sonrió un tanto sonrojada— Es que nunca escuchabas, además tampoco es como si lo hubiera hecho siempre. Solo era en ocasiones y tú no perdías oportunidad para gritarme, admítelo, te encantaba mi presencia

—Mmm solo un poco tus caras eran chistosas

—Oye que grosero ¿por qué eran chistosas? me asustaban tus gritos

—Sí, aunque sabias que te gritaría no dejabas de hacerlo creo que eres masoquista

Sonrió asintiendo ligeramente— Solo contigo. Contigo he hecho cosas que no me imaginaba, creo que eso ya quedó muy claro

—Si bastante claro —se detuvo al frente de una fuente acomodándola para poder comer su helado sentándose en la banca.

—¿Te gusto que fuera tuya por completo? —preguntó un tanto seria comiendo un poco de helado.

—Me gusta que seas mía por completo

—¿Cuantas veces lo has hecho así? —preguntó con cierta curiosidad.

— ¿Así como? ¿A qué te refieres?

—Como lo hicimos la última vez en el departamento —dijo sonrojada al recordar.

— ¿Intenso? — recordando ese día— Serena contigo cada momento es mágico y único

—¿De verdad lo es? —preguntó con un sonrojo— no quiero que sea monótono y en esa ocasión de verdad quería entregarme por completo a ti. Tal como tú lo deseaba desde Dubái

—Dime para ti como ha sido entregarte a mí —mirando hacia el frente sin dejar de comer helado.

—Único y diferente. Es verdad lo que dije, nunca había disfrutado mi sexualidad como lo he hecho contigo

— ¿Qué es lo que más te ha gustado?

Suspiro un tanto pensativa— Mmm que hayas probado mi cuerpo. Nadie lo había hecho

—Eres deliciosa y me pregunto cómo sabrás con un poco de helado

Sintió como su cara se ponía totalmente roja— ¿Eso se puede?

—Bueno hay que experimentar ¿te gustaría?

Sonrió un tanto sonrojada— Sí, me gustaría, solo si es contigo

—Obviamente solo yo quiero hacerlo —sonrió volviendo la mirada hacia ella— seguro serás una delicia

Se sonrojo aún más— ¿A ti que te ha gustado hacer conmigo?

—Hacerlo en la limusina. Debo confesarte que eres la primera que me vuelve también loco como para no esperar

Sonrió tomando su mano— Eso me gusta, porque yo tenía mucho sin hacerlo y tu despertaste esa pasión en mí, tanto como para entregarme a ti

Presionó su mano con suavidad— Cada día que pasa me enamoró más de ti

—Me alegra poder hablar de esto contigo. Quiero que podamos hablar de todo, en especial de lo que te hará feliz y te complacerá porque quiero enamorarte un poco más cada día

—Entonces vas por buen camino

—Y si hago algo mal ¿me dirás?

—Si ¿y tú lo harás? ¿Me dirás si algo no te gusta?

—Sí, yo ya te dije que no me gusto que me dejaras ahí gritando sola —dijo extendiendo la mano hacia el con su helado— ¿quieres?

Se acercó comiendo de su helado— Ni a mí que él estuviera en tu habitación

—De acuerdo. No volverá a la casa y tú no me dejaras hablando sola —dijo tomándolo del rostro para acercarlo a ella— quiero probar tus labios con helado, así como tú quieres hacer conmigo

Sonrió acercándose a ella— Sí menos si no estoy en casa y de la sala no debe pasar ¿sí?

—De acuerdo, no llegará tan lejos —murmuró acercándose a sus labios lamiendo suavemente sus labios.

Cerró sus ojos disfrutando su caricia— Te amo Serena

—Te amo mi amor —murmuró besando suavemente sus labios buscando tener acceso a su boca.

Sujeto más sus manos fundiéndose en un beso tierno y lleno de amor y esperanza porque su futuro fuese aún mejor.

Lentamente se fue separando de sus labios— ¿Te está gustando nuestra cita? —preguntó dándole pequeños besos.

—Si ¿y a ti? ¿Te está gustando?

—Claro, ha sido una cita muy agradable y dulce —sonrió limpiando suavemente sus labios— creo que este Seiya me gusta mucho más que el casanova

— ¿Si? ¿Qué te gusta más de este Seiya? —se sentía aún más tranquilo y confortado con ella a su lado.

—Su mirada es tierna y tranquila, no como al principio. Te veías confundido e inquieto, tu sonrisa, es más sincera y tus besos me dicen que me amas

—Igual a mí me gusta más esta Serena que la que intentaba seducirme

Sonrió sonrojada— Bueno tú lo has dicho solo intentaba, como podrás darte cuenta no sirvo mucho para eso

—Pues lo conseguiste. Ya que por eso me tienes en tus brazos

Sonrió con sinceridad— Y no quiero que me sueltes jamás, porque me costó mucho conquistarte —dijo presionando su mano— bueno, que creo que te conquistó Chibi Chibi primero ¿verdad?

—Si Chibi Chibi por su ternura e inteligencia es todo un encanto tal como lo es su hermana mayor

—Sí, lo sé —sonrió con orgullo— pero deseaste estar a mi lado también para protegerla

Sonrió— Desee estar a tu lado para protegerlas a ambas

—Sí, pero debes admitir que te dio ternura Chibi Chibi y por ella fue que nos casamos, bueno esa era la idea al principio

—Ese solo fue el pretexto

Parpadeó confundida— ¿Quieres decir que solo deseabas que estuviera a tu lado?

—Si. De alguna manera solo te quiero para mí, te quiero a mi lado cada día que pase

Sonrió tomando su mano— ¿Me quisiste a tu lado desde el primer momento en que nos besamos?

—Si. Aunque yo mismo tarde en asimilar. Tu entiendes

sonrió asintiendo— Si, lo entiendo, a mí también me costó asimilar que me había enamorado de ti. Debo confesar que en un principio si me casaba contigo por el bienestar de Chibi Chibi, pero al ver cómo te comportabas con ella me fui enamorando cada día más y heme aquí perdidamente enamorada y con un pastelito en el horno

—Nuestro pastelito vamos a comprarle ropita y pijamas también

—Por supuesto amor, de conejita a juego con algunas más para Chibi Chibi, serán tus dos princesas conejitas ¿qué te parece?

—Si dos bellas procesas conejos, en verdad Chibi Chibi me sorprende mucho

—Sí, aun no puedo creer que se comunique con Hotaru —dijo pensativa.

—Y de qué forma —al terminar los helados se puso de pie— bueno es hora de seguir haciendo compras para después ir al cine

—Esto me gusta. Que seas tan caballeroso, por cierto, ya me va a tocar la revisión con el doctor, tal vez podamos ver a Hotaru

— ¿Cuándo será la revisión? Iré contigo

—La próxima semana —dijo con una sonrisa— por la mañana

—Ahí estaré sin falta, tengo algunas reuniones, pero veré la forma que ese día la reunión sea después de la consulta

—Eso me agrada mi amor. Seguro Hotaru estará contenta por que estés ahí

—Sin duda alguna, amor. Quiero estar contigo en todo momento —entrando a una tienda de bebes.

—¿Qué tanto vamos a comprar?, ah me encanta ese porta bebés es tan tierno

Se acercó a verlo— Si es muy lindo para la camioneta que tendremos familiar

Sonrió divertida— ¿Hasta camioneta vamos a tener? vaya que paternalista eres

—Claro fue una observación de la señorita Meio

—Oye amor es verdad ¿cómo va ese trámite? no hemos recibido ninguna llamada al respecto ¿no habrá algún problema?

—Ya firme papeles amor, pero no será oficial hasta pasando un año

—Espero que no haya ningún problema. Chibi Chibi esta tan feliz siendo la princesita de la casa, ya ves hasta Kevin la trata como tal —Sonrió divertida— no quiero ni imaginarme como será cuando nazca Hotaru

—Tranquila. Tenemos ya un paso más ganado y dentro de poco. Será oficial

—Gracias amor ¿y qué habitación va a ocupar Hotaru?, porque los primeros meses la quiero con nosotros, será tan pequeña —murmuró observando las cunas.

—Junto a la habitación de Chibi Chibi así las tendrás a ambas

—Eso me gusta. Me encantaría ver la habitación y decorarla tan bonita como la de Chibi Chibi —dijo con una sonrisa— por cierto ¿qué tanto hacen tú y tu hermana por las noches? de pronto se desaparecen

Desde que habían salido de la tienda los había estado siguiendo. Nadie y mucho menos una chiquilla sin gracia le iba a ganar ¿que tenía ella que había podido conquistar a Seiya Kou? lo averiguaría y usaría eso a su favor. Kakyu Mori no se dejaría vencer tan fácilmente. Seiya Kou estaría en su cama tarde o temprano.

—Mmm pues… Mira ese moisés esta bonito —desvío el tema.

—Sí, me encanta. Quiero algo que tenga un velo para que no la molesten los mosquitos y una carriola, por supuesto tiene que ser la más segura de todas. No quiero que le pase algo a tu pequeña princesa

—Bien llevaremos este y esa carriola y el portabebés y la tina de baño que esta allá

Volvió la mirada hacia Seiya. Estaba realmente emocionado de tener una hija con ella y eso era maravilloso— Ven tienes algo en la cara

— ¿Que tengo? —acercándose a ella.

—Mmm específicamente, en los labios... —sonrió acercándola hacia ella— un beso para mí —dijo besando suavemente sus labios— te amo mi amor dulce y tierno

Sonrió besando sus labios de la misma manera— Te amo Serena me haces muy feliz, gracias

—Y tú a mí —Sonrió limpiando sus labios— ahora mi amor, es tiempo de ir al cine ¿crees que nos puedan enviar todas estas cosas a la casa?

—Si pediré que las manden —llamó a la señorita para hacer el pedido y pagar.

Serena sonrió feliz y tranquila. Al volver la mirada a la entrada vio a una mujer que los veía con insistencia acto seguido salía de la tienda, aquello le extraño, pero supuso que era su imaginación— ¿Y bien señor Tsukino que película veremos? —pregunto una vez que él se acercó a ella.

—Una romántica señora Kou —murmuró después de hacer el pago.

—Me vas a complacer. Eso me agrada señor Tsukino ¿y poder comer palomitas o no? Aunque sea alguna golosina, Hotaru quiere —dijo haciéndole un guiño.

—Solo unas cuantas palomitas y será todo

—Está bien, que hombre tan estricto. Oye amor ¿y habrá lugar para mí y mi estorboso vehículo? luego ya ves cómo es la gente

—Si hay lugares especiales —llevándola hacia el cine— dime ¿qué película quieres ver?

—Mmm... —observo con atención la cartelera— la más romántica, melosa y cursi que haya. Tienes que aprender cosas melosas mi amor

— ¿Es enserio? —abriendo grande los ojos.

Sonrió volteando a verlo— Claro amor, mientras yo veo cosas cursis a ti te servirá de clase. Llevarme enormes gatitos y chocolates solo es el comienzo —sonrió aún más.

— ¿Solo el comienzo? Amor harás de mi un monstruo meloso

Rio divertida— ¿De verdad puedes ser así? que debo decir que a últimos días eres todo un encanto. Casi no reconozco a mi ex jefe furioso e histérico

—Bueno es que ya no eres mi empleada. Eres mi esposa

—Y soy muy afortunada —sonrió observando como varias chicas volteaban a verlos sobre todo a Seiya— todas voltean a verte

— ¿Por qué crees que me miren? No soy una súper estrella

—Porque eres guapo mi amor solo por eso —dijo con una sonrisa orgullosa— y yo, bueno no estoy en mi mejor momento

—Bueno ya sabía que era guapo, pero no es para tanto

—Que vanidoso eres mi amor —sonrió pues no solo las chicas lo veían, si no las mujeres del cine— imagínate que sería si fueras una exitosa estrella de la música

—Las mujeres no le faltarían —dijo Haruka llegando a sus espaldas llevando del brazo a Michiru— y con lo vanidoso que es ufff se pondrá insoportable

—Ay pero que voz tan irritante —se giró hacia ellas sonriéndoles— hola Haru, hola Michiru que guapa estas

—Muchas gracias —sonrió acercándose a besar su mejilla.

—Y qué guapa y linda esta tu esposa —dijo Haruka acercándose a besar su mejilla con cierta galanura— creo que tendré una cita con ella

—Ay no ella ahora tiene una cita conmigo

—¿Y no te gustaría una cita conmigo? —preguntó Michiru tomándolo del brazo.

—No, no yo quiero una cita con ella —murmuró un tanto sonrojado.

—Es mi esposo y solo quiero una cita con él —dijo Serena haciendo el rostro hacia atrás, si bien sabía que eran sus amigas no le gustaba ver a Michiru tan cerca de Seiya— es mi cita privada, Seiya quiero palomitas

Sonrió aún más— Ven mi esposa quiere estar conmigo, pero ¿les parece si van mañana a comer?

—De acuerdo, solo espero que tu esposa no se ponga tan celosa —dijo con una sonrisa besando su mejilla antes de volver con Haruka— le sale una arruga en la frente

— ¿Van a entrar al cine también?

—No, nosotros vamos a comprar unos obsequios, para cierta niña traviesa —dijo Haruka sonriendo.

—Regalos para Chibi Chibi que bien

Serena se sonrojo pues no había sido muy cordial con ellas— Gracias, lo siento. No debí ponerme así, es solo que... bueno, si me puse un poco celosa

Michiru se acercó a ella sonriéndole— Tranquila no te quitare a Seiya. Solo te pido que cuides de él ¿sí?

Asintió sonrojada— Si, yo lo cuidare, lo amo. Lamento no haber sido muy amable contigo. Es solo que eres tan bonita que me dan celos

—Bueno yo ya tengo a quien amar —señalando a Haruka que conversaba con Seiya.

sonrió sonrojada— Si lo sé, solo que bueno, ahora estoy aquí convaleciente y hay mujeres que si quieren quitármelo

—De esas mujeres debes cuidarte —murmuró pues habían notado que Kakyu los seguía.

—Sí, lo sé. Hay una mujer que se atrevió a besarlo, y trato de seducirlo

—De ella debes cuidarte —se acercó a su oído— antes Seiya confiaba ciegamente en ella, pero detrás de ese rostro lindo y adorable hay algo oscuro. Aun a Seiya le cuesta trabajo, pero ya no es tan ingenuo como antes

Suspiró un tanto preocupada— Dice que esa mujer es como un ángel por lo que irradia ¿cómo es?

—Si así es pareciera un ángel, pero no lo es

—Pues creo que a Seiya aún le gusta. Bueno no del todo, pero si le interesaba antes quizá, pueda interesarle ¿o no?

—No le interesa como crees. La estima por que fue pate de su infancia, eso es todo

—Pero tanto como para no ver lo oscuro en su vida —Suspiró profundamente— ¿esa mujer está enamorada de Seiya? ¿qué tanto la conoces?

—Seiya a veces es muy inocente y necesita ojos en la espalda y ese lugar lo tiene Nephrite. Seiya confía en él y por eso es más cuidadoso. Porque de lo contrario te aseguro que esa mujer lo tendría bajo sus redes

—Estaré muy al pendiente de lo que haga esa mujer, igual ahora me siento un poco en desventaja

—Serena tienes la mayor ventaja. Eres su esposa —guiño un ojo.

Sonrió volteando a ver a su esposo parecía muy entretenido platicando— Gracias Michiru, lamento no haber sido muy amable contigo, es que bueno eres tan bonita y elegante que me dieron celos

—Yo te puedo enseñar a ser más elegante si lo deseas

—¿De verdad? —preguntó sonriendo— como te podrás dar cuenta soy mmm bastante torpe ¿crees que pueda ser tan elegante como tú? cuando caminas parece que flotaras

—Claro que sí, ya verás que cuando termine contigo te sorprenderás, pero será un poco ya que esa torpeza que tienes es parte de ti y es parte de lo que a Seiya de gusta

—¿Me enseñarías a andar en tacones? a Seiya eso le gusta y yo siempre termino tropezando

—Claro, te enseñare a usar bellos tacones en cuanto estés en condiciones, pero un poco de etiqueta en la mesa también te ayudara

Se sonrojo aún más— Gracias Michiru, ahora veo porque eres una gran amiga para Seiya. Me gustaría que también fueras mi amiga

—Sera todo un placer Serena, después de todo tienes por esposo a uno de mis amigos más preciados

—Gracias Michiru —sonrió más tranquila.

—Creo que ya hicieron las pases —dijo Haruka sonriendo al verlas tranquilamente platicando.

—Michiru siempre se las arreglas para tranquilizar las cosas

—Sí, ella es perfecta —sonrió observándolas conversar— y por lo que veo tu esposa para nada es tranquila. Tiene los celos a flor de piel

—Si lo sé. Se le nota a leguas y me gusta

Volteo a verlo— Vaya pensé que no te gustaban las mujeres celosas y ahora resulta que sí ¿pues qué te dio esa niña que has cambiado?

—Bueno sus celos no son enfermizos tu entiendes

Sonrió— Son celos lindos, pero vaya que te volvió loquito esta niña. Oye ¿Qué tan menor es? porque a ti la vida se te nota...

—Un poco menor, bueno un tanto menor

—Así que te gustan jovencitas, ahora entiendo —dijo con una sonrisa— bueno creo que será mejor que nos vayamos. Ustedes tienen una cita y no queremos interrumpir mas

—Si las veré mañana y ya platicaremos

—Claro, diviértete con tu esposa —sonrió acercándose a Michiru— vamos que estamos interrumpiendo su cita

—Si vamos —sonrió con cariño a su compañera entrelazando sus manos.

—Gracias Michiru por tus consejos y disculpa mis celos tontos —dijo Serena un tanto sonrojada.

—Solo cuídalo. Seiya a veces es un poco ingenuo

—Sí, claro ingenuo —dijo divertida Haruka— ¿olvidaste aquel día que los tres estábamos ebrios y...?

Seiya se puso totalmente colorado— Ya nos vamos la película va empezar —sin esperar tomo la silla de Serena alejándose de ella.

—Todo eso la extraño— ¿de que hablaba Haruka? ¿qué paso en esa ocasión?

—Nada, nada —acercándose a la dulcería a comprar las palomitas, el refresco y chocolate para ella.

Enarco una ceja— Bien como quieras. Ya no voy a preguntar, pero eso sí quiero conocer a esa tal Kakyu. Creo que debe saber quién soy yo

—Solo fue una borrachera e hice cosas un poco ridículas

—¿Y por eso tanto misterio? —preguntó sonriendo— ay pensé que era algo vergonzoso, como que te vieron desnudo o algo así

—Este si bueno, salí a la azotea desnudo después de perder una apuesta a gritar no recuerdo que

—¿No hay video de ese momento? me gustaría verte —sonrió al verlo, aunque no parecía que eso fuera todo.

—Mmm no, no lo hay

—Que lastima —dijo haciendo un puchero— creo que tendrás que mostrarme como fue ese momento y mostrármelo, en vivo...

— ¿Que? No, no eso fue hace mucho. Cuando estudiábamos en el extranjero

—Pero yo quiero verte, desnudo y gritando en esta ocasión que me amas, que soy tu mujer y que solo a mí me quieres para el resto de tu vida —Dijo sonriendo— a cambio, quizá yo también lo haga...

—Mmm esa propuesta suena interesante, si me agrada

X-X

Notas de Autoras:

Buenas noches, un capitulo algo hot por aquello del frio ¿Qué les pareció? Espero que les haya gustado, y de una vez les digo ¡Feliz Navidad!

Tenía toda la intención de subir otro capítulo, pero no creo alcanzar, si me doy prisa quizá haya un capítulo más el 25 bajo el árbol.

Ahora si me voy a continuar editando, ya saben cualquier duda, queja o comentario estamos a un review/mensaje de distancia, estoy al pendiente leyéndolas.