Disclaimer: Hetalia no me pertenece. Lo saben desde veintiún capítulos atrás, ¿verdad?
Hola!
Aquí el nuevo capítulo.
Dan y Sve retoman protagonismo, y siguen haciendo alguna que otra tontería juntos (?)
Lean y comenten :)
La nieve cae y cae sin parar, a la luz tenue del crepúsculo...
La solitaria cueva que yace en medio de la nada, permanece en el más absoluto y fantasmal silencio...
-¡OYE~ SVE~! ¿ESTÁS BIEN? -preguntó Dinamarca, como asomarse al exterior, preocupado por Suecia, que acababa de salir corriendo. -¡SVE! ¡SVE! ¡SVE! ¿ESTÁS BIEN? ¿ESTÁS BIEN? ¿ESTÁS BIEN? ¡SVE! ¡SVE! ¡SVE! ¿ESTÁS BIEN...?
Diez minutos después, el sueco reingresó a la gruta, temblando de pies a cabeza, y con cara de muerto viviente.
-¡SVE! ¡Te ves terrible! ¡No me digas que es por la resaca de ayer! ¡Te dije que no te tomaras ese vodka finlandés! ¡Seguro que tenía algo extraño! ¡Sve! ¡Dime algo! ¡Sve, por favor, dime algo! ¡Algo...! ¡ALGO! -chillaba el danés, más dramático que nunca, mientras sacudía a Suecia de un lado para el otro.
-¿Dón...de... es...tá... mi... a...bri...go...?
-¡¿QUÉ?! ¡NO TE OIGO! ¡SVE! ¡POR FAVOR, REPÍTE ESO!
-Mi... a...bri...go... -pudo articular a duras penas el pobre sueco.
-¡NO TE OIGO!
-¡Me... o...irí...as... si... de...ja...ras... de... gri...tar... tan... fu...er...te...!
-¡ESTO ESTÁ MAL! ¡TE HAS QUEDADO SIN VOZ! ¡NO HAY MÁS OPCIÓN! ¡VOY A TENER QUE UTILIZAR ESTE VIEJO TRUCO VIKINGO PARA REANIMARTE!
-Tru...co... ¿vi...kin...go...?
-¡LA PALMA DE THO~R!
-Un... segundo... ¡¿qué?! -preguntó histérico Suecia, mientras veía la palma derecha del danés acercársele a toda velocidad...
-Este... Sve, ¿estás enojado? -preguntó Dinamarca, mientras se sobaba el chinchón que le había crecido en la cabeza.
El sueco se limitó a lanzarle una mirada de pocos amigos.
-¡GYA~H! ¡Sve! ¡No me mires así! ¡Me... me asustas...! ¡Además, yo no hice nada malo~!
La mirada enfadada de Suecia se intensificó el doble.
-Ahhhh... tal vez estás molesto porque te di una bofetada que te dejó inconsciente hace un rato... ¡Pero fue con buena intención! ¡Yo solo quería ayudarte a recuperar tu voz!
La mirada enfadada de Suecia se intensificó el triple.
-¡Además, ¿cómo iba a saber yo que no podías hablar bien porque ayer dormiste desarropado y se te inflamó la garganta?! ¡Por otro lado, tú te desquitaste dándome un golpe en la cabeza! -se excusó el danés, victimizándose un poco.
La mirada enfadada de Suecia se intensificó el cuádruple. Entonces, soltó un bufido y le dio la espalda a Dinamarca.
-¡Sve! Oh... ¡por favor...! ¿vas a estar así todo el día?
El sueco se limitó a lanzar un segundo gruñido en "contestación", tras lo cual estornudó.
-¿Lo ves? ¡Lo que necesitas es salir afuera y calentarte un poco!
-¿Calentarme? -preguntó el sueco, con la voz grave más ronca que nunca, mientras arqueaba una ceja. -¿Quieres tomarme del pelo, verdad? ¿Cómo rayos esperas que me caliente con ese maldito clima de afuera...? cof...cof...cof... -espetó, con un humor "inmejorable".
-¡Sve! ¡No está bien maldecir! -le recriminó, Dinamarca, recibiendo una indiferente encogida de hombros en contestación. -¡Además, el sol acaba de salir! ¡Y ha dejado de nevar! -anunció, tras asomarse nuevamente a la entrada de la cueva, lleno de energía-. ¿No te parece increíble? ¡Ahora podremos continuar con nuestra marcha hacia el punto de reunión!
-¡Eso es lo que menos quiero hacer en este momento! ¡Ahora, déjame en paz... cof, cof, cof...!
Aquel grito resonó por la cueva, sorprendiendo un poco al danés. Si bien Suecia casi siempre traía una cara intimidante y de pocos amigos, en el fondo era muy tranquilo, y verlo en alguna ocasión fuera de sus casillas era prácticamente imposible.
-¡Pero Sve...! -protestó Dinamarca. Sin embargo, al recibir la décima mirada de enfado sueca en menos de media hora, se amilanó un poco. -"Cielos... ¿qué rayos le pasa?" -se preguntó a sí mismo, pensando que el carácter que traía el otro nórdico en aquel momento era un tanto inusual. -¡Ah, ya sé! -exclamó de pronto, mientras se reía para sus adentros y se felicitaba por haber pensado en la que "definitivamente era la mejor manera de aligerar la tensión en el ambiente, ponerlo de buen humor y así animarlo para emprender la marcha".
Entonces, se aclaró la garganta y empezó a recitar como si estuviese en una obra de teatro, con mímicas, gestos y todo lo demás...
-El cielo despertó... y yo también... ¡Ahora debemos partir...!
Inmediatamente, se volteó a ver la reacción del sueco...
-"¿Qué... qué rayos le pasa a este...?" -era lo que se leía en su 'expresión'. -"De cualquier manera... estoy seguro de que escuchado esa frase en algún lugar..."
El danés, algo abochornado ante aquello, tosió un par de veces. -"¡Oh, vamos! ¡Acaso no se cuenta de que estoy recreando la escena de una famosa película para hacerlo reír un poco! Aunque... tal vez sea mi culpa por tratar de conseguir algo imposible... sobre todo si no hay alcohol en su sangre... De todas maneras... ¡no puedo darme por vencido!" -se arengó, tras lo cual volvió a aclararse la garganta. -¿Sve? -preguntó, en tono algo juguetón.
-¿Qué quieres? -respondió Suecia, con brusquedad.
-¿Y si hacemos un muñeco~?
El sueco casi se cae de bruces. Era verdad que Dinamarca era infantil y un tanto idiota -según su punto de vista-, pero aquello... aquello era demasiado...
-¡Ven vamos a parti~r! ¡Ya no te quieres levantar, anda Sve, si quieres ver a Fi~n! -prosiguió el danés, como jalarle del brazo al sueco, en un inútil intento por hacer que este, que insistía en permanecer sentado, se pusiera de pie.
-"Maldición... tenía que ser la melodía pegajosa de una película producida por esa compañía que hace películas para niños..." -se quejó internamente Suecia, como apartar a Dinamarca de un empujón.
-Solíamos ser amigos... y ya no más... ¡NO ENTIENDO LO QUE PASÓ~! -lloriqueó el danés, más dramático que nunca-. ¿Y si hacemos un muñeco...? No tiene que ser un muñeco... -susurró de repente al oído del sueco, tan cerca que le provocó a este un terrible dolor de tímpano, y que le ganó a él mismo otro golpe en la cabeza...
-"Parece que 'Elsa' no está de buen humor hoy..." -se lamentó Dinamarca, como sobarse el segundo chinchón que le había crecido en la frente. -¡De todas maneras, eso fue muy crue~l! ¡Ya solo quería ponerte buen humo~r!
-¿Ponerme de buen humor? ¿En serio? ¡Pues entonces podrías haberme colocado un abrigo encima anoche... ACHÚ... en lugar de dejarme dormir desarropado... ACHÚ~! ¡Así yo no habría amanecido resfriado... y con este maldito humor... ACHÚ~!
-Ahhhh... así que la leyenda era cierta... -comentó de repente el danés, con una sonrisa maliciosa.
-¿Le...leyenda...? ¿De... de qué rayos estás hablando...? -replicó Suecia, nervioso ante la posibilidad de ser descubierto.
-¡Jajajajaja! ¡Lo sabía, lo sabía! ¡Tu reacción acaba de confirmármelo todo~!
-¿Confirmar... qué...?
-¡Que era verdad lo que me dijo Fin de que "cuando Ruotsi está resfriado se pone de un humor de los mil demonios... y por eso evita salir a toda costa de su casa cuando está en ese estado... para que nadie descubra su personalidad oculta..."
-Fin... ¿Fin te dijo eso...? -preguntó el sueco, algo descolocado.
-¡Jajajajaja! ¡Claro que lo hizo...! Aunque debo admitir que yo no le creí en un principio... al fin y al cabo, no te puedes fiar de todo lo que una persona ebria te va diciendo por allí... ¡PERO AHORA SÉ QUE ES CIERTO, Y QUE ERES INSUFRIBLE CUANDO ESTÁS ENFERMO! ¡JAJAJAJAJAJAJA!
-"Tsk... mira quién lo dice... el sujeto que es insufrible esté enfermo o no... Por otro lado... Fin me prometió que NO le diría sobre esto a NADIE... Ese finés... me va a escuchar cuándo lo vuelva a ver..." Me va a escuchar... me va a escuchar... ME VA A ESCUCHAR...
-Jajajaja... ¿eh? -Dinamarca se detuvo en seco al ver el aura increíblemente fría y aterradora que emanaba de Suecia en aquel momento... y ni que decir de su mirada de enfado absoluto... -¡GYA~H! ¡S...S...Sverige! ¡Cálmate! ¡Apuesto a que tu enojo ya llegó hasta donde quiera que esté Fin, y el pobre está temblando de miedo, sobre todo teniendo en cuenta lo mucho que te teme~!
-Se lo merece... -espetó el sueco, furioso-. ¡Y TÚ TAMBIÉN! ¡POR TU CULPA ESTOY RESFRIADO... ASÍ QUE NO ME MUEVO DE ESTE LUGAR... Y PUNTO!
Habiendo dicho esto, volvió a darle la espalda al danés, sentándose en el suelo y cruzando los brazos.
-¡Pero Sve~!
-¡Y punto... he dicho...! Cof...cof...cof...
-Ahhhhhhhhhhhhhhh... -suspiró Dinamarca, derrotado-. "¡Maldició~n! He intentado convencerlo por todos los medios para que se ponga de pie y emprenda la marcha... ¡PERO ES INÚTIL! ¡Le ofrecí darle galletas danesas cuando lleguemos a nuestro destino... darle una lata de cerveza... INCLUSO DARLE UNA DE MIS REGIONES...! ¡Pero se rehúsa a escucharme~!" -Ahhhhhhhhhhhhhh... Si no salimos ahora... mientras todavía es temprano... ¡no podremos llegar a Hals antes de que anochezca...! ¡Y no quiero ni imaginarme lo que pasaría si la noche, o, peor aún, una tormenta de nieve nos pesca a medio camino!
-No me importa...
-¡Danmit! ¡Ya me impacientaste! ¿Qué rayos debo hacer para convencerte de que levantes tu trasero y empieces caminar? -espetó el danés, inusualmente molesto.
-Nada, porque no pienso moverme de aquí. ¿Contento?
-¡Arrrrrrrrrrrrggggg! -espetó Dinamarca, de muy mal humor. Entonces, tras soltar una que otra maldición y patear una piedrecita contra una de las paredes de la cueva, se sentó lo más lejos que pudo de Suecia. "-Estúpido Sverige. Estúpido resfriado. ¡Estúpido carácter de Sverige cuando está resfriado! Quizás debería irme y dejarlo congelarse solo en esta cueva todo el día y toda la noche si eso es lo que quiere... pero si llego al punto de reunión sin Sve... seguro que los otros tres me matan..." -se lamentó internamente, sin saber exactamente qué hacer-. Ahhhhhhhhhhhh... -suspiró una vez más. Entonces, se dio cuenta de que había 'algo' que todavía no había intentado... 'algo' que, aunque podría funcionar, significaba sin lugar a dudas un golpe directo hacia su orgullo...
-Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh... maldición, supongo que no tengo de otra... -musitó después de un rato, resignado. Entonces, arrastró los pies hacia donde estaba el sueco, aclaró su garganta y, con mucha, mucha, m~ucha dificultad, dejó salir un pesado 'Tilgiv me' de su boca...
-¿Eh? -preguntó Suecia, sorprendido, pensando que su resfriado, sumado al ambiente tétrico de la cueva, estaban haciéndole alucinar.
-Tilgiv... me...
-¿Qué te... disculpe...? -preguntó el sueco, arqueando una ceja.
-Sí... Discúlpame por haberte dejado dormir desarropado. Soy culpable, culpable y culpable de tu condición actual... y estoy sinceramente arrepentido por las lamentables consecuencias que mis acciones irracionales han traído sobre ti... -recitó el danés con mucha seriedad.
Suecia parpadeó dos veces. No había duda. El fin de mundo estaba cerca...
-¡Bien! ¡Ahora que me has perdonado, será mejor que te levantes y que emprendamos la marcha~! -exclamó Dinamarca, de vuelta a su carácter de siempre.
El sueco, por su parte, parecía decepcionado consigo mismo.
-"Jum... era obvio que no estaba siendo franco y que solo quería que yo lo siguiera... Y pensar que casi le creo... Qué estúpido soy..."
-¡Sve, vamos! ¡Sve, vamos! ¡Sve... -insistía el danés.
-¡Silencio! ¡Tus disculpas no han sido sinceras! ¡Por lo tanto, no me muevo de aquí! Cof...cof...cof...
-¡Pero Sve~!
-¡NO!
Ante la undécima negativa de Suecia a colaborar, Dinamarca parecía estar a punto de llorar. Sin embargo, se aguantó y se decidió a intentarlo una vez más...
-Bien. Dígame, 'Su Majestad'... ¿qué debo hacer para que crea que mis disculpas van en serio y para que podamos reemprender la marcha?
-Mmmm... no lo sé... ¿Tal vez cantarme una canción? -le respondió el sueco en tono socarrón.
-¡Acabo de cantarte una canción!
-No me gustó... ¡ACHÚ!
-¿Y qué canción... si te gustaría...? -preguntó el danés, tratando de usar toda la paciencia que le quedaba para no abalanzarse sobre el sueco y agarrarlo a golpes...
-No lo sé... ¿por qué no adivinas? -le propuso el otro, con una sonrisa maliciosa.
-¡¿Adivinar?! -replicó Dinamarca, a punto de perder los papeles. -"Calma... Dan... Recuerda el trato... recuerda que no quieres ser uno con la Madre Rusia..." -empezó a repetirse como loco.
-Aunque... puede que te dé una pista... ¿Por qué no me cantas una canción que tenga que ver con un hermano mayor autoritario... que siempre quiere que los demás hagan lo que él quiere, sin importarle nada ni nadie...? Cof...cof..cof... -lanzó su indirecta Suecia, algo resentido.
-¿Eh? No recuerdo una canción con ese tema y... -de repente, el danés paró en seco al darse cuenta del trasfondo que tenían las palabras del otro -Sve, ¿de qué estás hablando ahora?
-Hablo de que hace dos días nos obligaste a andar aunque estábamos agotados... y eso trajo como consecuencia un lío que ya no quiero recordar... Incluso Finland se molestó conmigo... Ahora, quieres que emprendamos la marcha a como dé lugar, sin tener en cuenta que estoy enfermo y que no tengo ganas de hacerlo...
Dinamarca no respondió nada. Mejor dicho... no supo que responder ante aquellas palabras que guardaban tanta veracidad en su interior...
-Nunca piensas en los demás. Ese es tu verdadero problema, Dan. Más que el asunto de ser serio o no...
-¡¿Entonces recuerdas lo que pasó anoche?! -exclamó de pronto el danés.
-Claro que lo recuerdo, idioter... ¡ACHÚ!
-Jijijijiji...
-Ya... deja de reírte...
-Perdón, perdón... Perdón... En verdad... a veces soy tan estúpido... Tan incapaz... tan incapaz de retener una amistad... que ha durado tantos siglos... -se lamentó Dinamarca.
-Pues en ese caso... ya somos dos... -suspiró el sueco.
De pronto, un silencio de tumba invadió el lugar...
De pronto, ambos parecían haberse sumergido en sus propios pensamientos...
-De acuerdo, Sve. Quédate aquí, y descansa...
-¿Eh?
-Voy a los alrededores a tratar de conseguir alguna provisión...
-¿Provisión? -replicó Suecia, como si eso fuera lo más descabellado que hubiese oído hasta ese momento. -Estamos a varias horas de camino al pueblo más cercano. Todo lo que nos rodea es nieve. No hay un solo signo de vida cerca... ¿y tú pretendes hallar provisiones?
-¡Es que tengo hambre! ¡No he comido nada desde ayer por la mañana! -lloriqueo el danés.
-Pues en ese caso... estamos iguales... cof...cof...cof... -se lamentó el sueco, maldiciendo el momento en que decidió no meter a su abrigo una bolsa de caramelos que tenía sobre su escritorio.
-Por otro lado... nada es imposible para un ex-vikingo que ha vivido por años en esta zona y que la conoce mejor de lo que se conoce a sí mismo, ¿entiendes...? -aseguró Dinamarca con mucha convicción, mientras guiñaba un ojo.-Además, ¡creo que será emocionante! ¡Cómo en los viejos tiempos! -exclamó, lleno de vitalidad. Entonces, se dio la vuelta y se dirigió hacia la salida.
-"Jum... vaya danés... puede parecer a veces un antipático ruidoso... pero la realidad detrás de su comportamiento es que no puede contener su energía y positivismo..." -Oye... Dan...
-¿Eh? -se giró de repente el danés.
-Si de verdad quieres revivir los viejos tiempos... no puedes dejarme de lado... cof...cof...cof...
-Sve... tú... ¿tú quieres salir de la cueva y acompañarme? -preguntó Dinamarca, sorprendido.
-Eso es precisamente lo que acabo de decir...
-Pero... ¡estás enfermo! ¡Y de seguro te duele la garganta! ¡Y los huesos...!
-'El dolor, el sufrimiento, y la muerte... solo me incentivan a pelear hasta el final...' ¿verdad?
-¿Eh...? -parpadeó el danés, algo shockeado ante aquello-. ¡Ah! ¡Ya recuerdo! ¡Esa frase era parte de una de nuestras canciones que entonábamos mientras íbamos a patearle el trasero a alguien! -exclamó de repente, con gran emoción.
-Exacto...
-"Ahora que hago memoria... este tipo atravesó una vez el mar congelado solo para golpearme..." -pensó el danés, culpándose por no haber recordado antes lo estoico que podía ser Suecia en ciertas circunstancias-. ¡Oye... un segundo... ¿eso significa que estabas dramatizando sobre sentirte mal y portándote como un niño malcriado todo este tiempo solo para fastidiarme?! -le recriminó entonces, indignado.
-Claro que no. Me siento mal. Todavía estoy resentido contigo. Y aun espero mi canción... cof...cof...cof...
-¿C...canción?
-Tú me prometiste una canción...
-Oh, vamos Sve... ¡no hablaba en serio y...
-Mph... -gruñó el sueco, molesto.
-¡De acuerdo... de acuerdo... pero no me mires así, danmit! -lloriqueó Dinamarca, tratando de no temblar de miedo solo para salvar su imagen-. "Canción... canción... ¿qué canción puede ser...?" -empezó a pensar desesperadamente. -¡Ah! ¡Ya sé...!
Entonces, sacó del interior de su abrigo un instrumento musical que quién sabe para qué había metido allí, y empezó a tocar una melodía...
-"Eh... ¡un segundo...! Estoy seguro de que he escuchado esto en algún lado..." -se comentó Suecia para sus adentros, algo confundido.
-The sky is red... tonight... (El cielo esta rojo esta noche...)
We're on the edge... tonight… (Estamos al borde del abismo esta noche...)
No shooting star... to guide us… (No hay estrellas fugaces para guiarnos...)
-"¿Esta noche? Si es de día... ¡Un segundo! ¡No me digas que esta canción... que esta canción es...!"
-Eye for an eye, why tear each other apart? (Ojo por ojo, ¿por qué nos destrozamos el uno al otro?)
Please tell me why, why do we make it so hard? (Por favor, dime por qué, ¿por qué lo hacemos tan difícil?)
Look at us now, we only got ourselves to blame (Míranos ahora, solo podemos culparnos el uno al otro)
It's such a shame... (Es una verdadera vergüenza.)
How many times can we win and lose? (¿Cuántas veces podemos ganar o perder?)
How many times can we break the rules between us? (¿Cuántas veces podemos romper las reglas entre nosotros?)
Only teardrops (Solamente lágrimas)
How many times do we have to fight? (¿Cuántas veces tenemos que pelear?)
How many times till we get it right between us? (¿Cuántas veces hasta que nos entendamos?)
Only teardrops (Solamente lágrimas) -cantaba el danés con gran sentimiento.
So come and face... me now... (Así que ahora ven y hazme frente,) -le exigió de repente al sueco, poniéndose en frente de él, colocándole ambas manos sobre los hombros y mirándole a los ojos con excesiva seriedad.
Here on the stage... tonight... (aquí esta noche sobre el escenario,)
-"¿Escenario? ¡Estamos dentro de una cueva...! -pensó Suecia, sintiendo que aquello era lo más extraño del mundo.
Let's leave the past... behind us… (Dejemos el pasado a nuestras espaldas...)
Eye for an eye, why tear each other apart? (Ojo por ojo, ¿por qué nos destrozamos el uno al otro?)
Please tell me why, why do we make it so hard? (Por favor, dime por qué, ¿por qué lo hacemos tan difícil?)
Look at us now, we only got ourselves to blame (Míranos ahora, solo podemos culparnos el uno al otro)
It's such a shame... (Es una verdadera vergüenza.)
Tell me... (Dime...)
How many times can we win and lose? (¿Cuántas veces podemos ganar o perder?)
How many times can we break the rules between us? (¿Cuántas veces podemos romper las reglas entre nosotros?)
Only teardrops (Solamente lágrimas)
How many times do we have to fight? (¿Cuántas veces tenemos que pelear?)
How many times till we get it right between us? (¿Cuántas veces hasta que nos entendamos?)
Only teardrops (Solamente lágrimas)
What's gone between us... (Lo que ha pasado entre nosotros)
Has come between us... (se ha interpuesto entre nosotros)
Only teardrops... (Solamente lágrimas.)
¡What's gone between us... (Lo que ha pasado entre nosotros)
Has come between us... (se ha interpuesto entre nosotros) -chilló Dinamarca, mientras sacudía al sueco de un lado al otro.
How many times can we win and lose? (¿Cuántas veces podemos ganar o perder?)
How many times can we break the rules between us? (¿Cuántas veces podemos romper las reglas entre nosotros?)
Only teardrops (Solamente lágrimas)
How many times do we have to fight? (¿Cuántas veces tenemos que pelear?)
How many times till we get it right between us? (¿Cuántas veces hasta que nos entendamos?)
Only teardrops, only teardro~ps...
Ohoho~h!
¡Only teardro~ps!
Only teardrops…
-¡De acuerdo, de acuerdo! ¡Ya entendí el punto! -le interrumpió de repente Suecia, fingiendo irritación y apartando bruscamente al danés de su lado.
-¡Pero Sve~! ¡Me has interrumpido justo cuando estaba más inspirado! -lloriqueó este último, desolado.
-¡No me importa! Además... no tenías que usar esa canción con la cual viniste a ganarme en mi propio escenario (1)... ¡ACHÚ! -le recriminó, algo molesto.
-¡Oh, vamos! ¡No me digas que te fastidió ese pequeño detalle!
-Tsk... Inconsciente... insensible... presumido... -gruñó el sueco, mientras salía de la cueva fingiendo enojo y dejando atrás a Dinamarca.
-Vaya... creí que Finland exageraba... pero era verdad... Este tipo es el retrato vivo de la hipersensibilidad... –se lamentó el danés, regresando su instrumento al abrigo, algo resignado. -Ahhhhhhhh... y pensar que voy a tener que aguantarlo por el resto del día...
-"Dejemos el pasado... a nuestras espaldas... tal vez... tal vez no sea tan mala idea..." -susurró Suecia por su parte, mientras avanzaba sobre la nieve y se volteaba a ver, con disimulo, a Dinamarca avanzando tras de él.
-De acuerdo... Líder Vikingo, dígame usted dónde podemos empezar a cazar... -espetó el sueco de muy mal humor, harto de haber caminado por más de media hora sin hallar nada.
-¡No lo sé! ¡Hace como cinco siglos que no cazo en serio! ¡Y, además... NO TENGO MI GRANDIOSA HACHA A LA MANO! ¡No debí haber escuchado a Nor cuando me dijo que no la trajera a esta expedición! ¡Me siento incompleto sin ella! -lloriqueó dramáticamente el danés.
-Oye... ¿eso significa que realmente pretendías traer esa enorme hacha vikinga hasta aquí? Cof...cof...cof...-preguntó Suecia, con una ceja arqueada.
-¡Claro que sí!
-Idioter... cómo si realmente hiciera falta...
-¡Hace falta ahora! ¿Qué si aparece un venado, eh? ¿Con qué vamos a cazarlo si no tenemos un hacha a la mano?
-Utilizando esto... por supuesto... -respondió el sueco, muy orondo, como desenfundar su rifle. Sin embargo, al darse la vuelta, Dinamarca había desaparecido. -¿Eh? ¿Dónde se metió? -preguntó, como mirar de un lado al otro, sin éxito. -Bah... ya qué más da... Oh, rayos... ya solo queda una bala... -se lamentó, tras abrir la cubierta de la pistola.
-¡Problema resuelto! -chilló Dinamarca, apareciendo súbitamente al lado de Suecia.
-¿Qué? ¿Encontraste más balas? ¡ACHÚ! -preguntó Suecia entonces.
-¿Más balas? ¡Claro que no! ¡Encontré algo todavía mejor!
-¿Mejor? -replicó el sueco, confundido.
-¡TADA~N! -exclamó el danés, mientras le mostraba al otro nórdico un hacha oxidada, tan entusiasmado como si hubiera hecho el descubrimiento del siglo.
-Oye, oye... ¿Tanto alboroto por la vieja hacha que algún leñador olvidó por aquí... cof, cof, cof...? -preguntó el sueco, algo decepcionado.
-¡Oh, vamos Sve! ¡No seas aguafiestas, ¿de acuerdo?! Además... además... además...
Tanto Dinamarca como Suecia dejaron su pequeña riña de lado en cuanto vieron a una curiosa e inusual criatura pasar, de súbito, frente a ellos...
Ambos escandinavos contuvieron la respiración.
El ingenuo animal, que ignoraba la presencia de ambos, sencillamente se detuvo y empezó a alimentarse de un ralo montoncito de pasto que, inusualmente, había sobrevivido a la violenta nevada y que yacía apilado cerca de una roca.
-Bien Dan... Ahora que está quieto y desprevenido... es nuestra oportunidad... -le susurró el sueco al danés mientras levantaba lentamente su revólver, algo nervioso. Al fin y al cabo, aunque siempre lo llevaba consigo por precaución, hacía ya buen tiempo que no lo usaba en serio- Prepárate para acercarte a él después de que yo le dispare... Y, por favor, no me desconcentres... Recuerda que solo tengo una bala y... ¿Dan? -preguntó entonces, algo desconcertado al ver como el semblante del otro de repente había cambiado. Excesivamente emocionado, sostenía el hacha en posición ofensiva, y, con los ojos clavados en su 'victima', sonreía macabramente-. Oh... rayos... estoy seguro de que he visto esta misma expresión en su cara antes y...
-¡En el nombre de Tho~r, cazaré este magnifico espécimen y lo presentaré luego como botín de guerra ante los diose~s! ¡A~HHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! -soltó entonces un chillido ensordecedor.
-¡Maldición, Dan! ¡Cierra la boca! ¡No es hora de lanzar el grito de guerra vikingo! ¡Vas a espantar al animal y... ¿Dan?!
Al voltear, Suecia vio como Dinamarca corría a toda velocidad hacia su 'objetivo', sin dejar de chillar a todo pulmón ni por un segundo.
-Ahhhh... adiós almuerzo... -suspiró entonces, resignado, al ver como su 'última esperanza' de comer algo en aquel día desaparecía entre los árboles, por culpa de la imprudencia del danés.
-¡SVE~! -exclamó este último, de repente-. ¡Los soldados enemigos se han llevado nuestro botín! ¡Pero no te angusties, hermano! ¡Aunque nos superen en número cien a uno... TE JURO POR ODÍN QUE LO RECUPERAREMOS~! ¡A~HHHHHHHHHHHHHHHH!
-¿Soldados enemigos? ¿Botín? ¿Odín? ¿De qué rayos está hablando? -se preguntó el pobre sueco, más desorientado que nunca, preguntándose exactamente en qué momento había perdido Dinamarca la razón.
-¡GYA~H! ¡Muere, maldito cobarde! -exclamó vehementemente este último, mientras clavaba su hacha el árbol más cercano, con tal fuerza que no tuvo problemas en derribarlo de un solo golpe.
-Hey... no me digas que él cree que los enemigos son...
-¡GYA~H! ¡Muere, tú tambié~n! -se desgaritó el danés, echando abajo un segundo árbol en el proceso.
-¡Oye, Dan! ¡Deja a los árboles en paz, danmit! -le exigió Suecia, furioso, sin poder contener su vena ecologista.
-¡Sve~! ¡Te estaba esperando~! ¡Si peleamos juntos... SIN DUDA LOS DERROTAREMO~S...! ¡GYA~H!
-Derrotar... ¿a un par de árboles indefensos? -le recriminó el sueco, indignado, siguiéndolo de cerca en un esfuerzo inútil por detener su rabioso 'ataque'.
-¡GYA~H! ¡GYA~H! ¡GYA~H! ¡GYA~H! ¡MUERAN, MALDITOS FRANCESE~S!
-¡MALDITA SEA! ¡DETENTE, TE DIGO!
En poco minutos, Dinamarca había derribado sin demasiado esfuerzo a casi dos docenas de 'enemigos'.
-¡JAJAJA! ¡LOS VIKINGOS HEMOS VENCIDO! ¡AHORA, DEVUELVAN EL BOTÍN QUE POR DERECHO NOS PERTENECE, Y QUIZÁS CONSIDERE PERDONARLES LA VIDA A LOS QUE QUEDAN DE USTEDES, CRISTIANOS Y... OYE... ¡OYE SVE...! ¿QUÉ RAYOS TE PASA?!
-¡Detente en este mismo momento! -le ordenó Suecia, inmovilizándolo por la espalda y tratando de forzarlo a soltar el hacha.
-¡Pero Sve~! ¡Todavía no hemos recuperado el botí~n!
-¡Me da igual! ¡Suelta esa hacha AHORA!
-¡No quiero~! ¡Esta hacha un legado de nuestros antepasados, Y NO LA SUELTO POR NADA~!
-¡Esa es solo una vieja hacha de leñador oxidada, idioter! ¡ACHÚ!.
-¡NO HABLES ASÍ DE ELLA!
-¡ES LA VERDAD!
En menos de un minuto, ambos nórdicos se hallaban disputando por el control del 'arma legendaria', cuando, de un momento a otro, esta salió volando por los aires...
-¡No~! ¡Era un regalo del abuelo! -lloriqueó el danés, al ver como 'su objeto más preciado' se alejaba irremediablemente de él.
-Oh... oh... -se lamentó el sueco, rogando por que la filuda punta de la herramienta no diera contra otro árbol más...
De repente, se escuchó un inusual chillido, seguido de un golpe seco.
Ambos nórdicos parpadearon, atónitos.
-¡SÍ! ¡HEMOS RECUPERADO EL BOTÍN! -exclamó eufóricamente Dinamarca, tras lo cual se acercó al espécimen abatido... accidentalmente...
Suecia, por su parte, no salía de su asombro.
-¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué...? -balbuceaba, incrédulo.
-¡LOS DIOSES NOS HAN CONCEDIDO LA VICTORIA~! -chilló entonces el danés, mientras alzaba su 'botín' por encima de su cabeza, en gesto victorioso.
-Oye... ¿realmente crees que esta inaudita casualidad es obra de los dioses, idioter...? -balbuceó el sueco, todavía sorprendido.
-Mmmmm... ¡huele delicioso...! ¿Me dejas probar un poquito?
-No.
-Pe...¡pero Sve!
-No. Y NO insistas. Todavía no está listo...
-Argggg... -rabió el danés-. ¡Malo! ¡Tengo hambre!
-Igual que yo. Pero no por eso puedo dejar que te comas esto crudo, idioter... -replicó Suecia, que empezaba a impacientarse, mientras giraba dos pedazos de carne atravesados por una ramita en torno al fuego.
-Ahhhhhhhhhhh... -suspiró Dinamarca, que ya había dejado atrás su 'modo vikingo'. Esto es injusto... -empezó a berrear... otra vez-. ¡Fui yo el que halló esa hacha! ¡Y el que consiguió la leña para encender la fogata! ¡Y el que cortó la carne en trozos...! ¡Y...!
-En primer lugar, esa hacha no era necesaria. Pude haber derribado a ese reno de un balazo. En segundo...
-¡Ja! ¡Sí claro! -se burló el danés-. Te recuerdo que solo tenías una bala y que, a menos que tu puntería sea tan buena como la de Finland, lo cual francamente dudo, sobre todo teniendo en cuenta lo miope que eres, y más con tus lentes desaparecidos...
-En segundo lugar... -le interrumpió el sueco, obviamente ofendido, pero fingiendo que no había escuchado nada- en segundo lugar, lo que hiciste no fue cortar leña, sino ocasionar un desperdicio, stupid...
-¿Desperdicio? ¿De qué estás hablando? -preguntó Dinamarca, que todavía no se enteraba de nada.
-Estoy hablando de los más de veinte árboles que cortaste durante tu ataque de locura, inconsciente... -le recriminó Suecia, molesto-. Ahhh... me preguntó qué pasaría si esto llegara a oídos de Greenpeace (2)... hipotetizó de repente, con una sonrisa maliciosa.
-¿E...esto?
-Sí... esto... es decir que Danmark, uno de los países más "ecologistas" del mundo taló dos docenas de árboles sin tener una sola razón válida para hacerlo...
-¡¿E~h?! ¿Yo~? Este... este... yo... yo... ¡Yo tenía una razón válida! -argumentó el danés, al cual el solo hecho de oír la palabra "Greenpeace" había bastado para ponerle los nervios de punta.
-¿A sí? Y dime, ¿Cuál es?
-¡Estaba cortando leña porque... porque... porque la necesitaba para encender una fogata y...!
-Hubiese bastado con un árbol pequeño... Pero tú cortaste veinticuatro... -le acusó vehementemente el sueco, como si fuera el fiscal de un tribunal que tiene como único fin acorralar al acusado.
-Este... yo... yo... yo... ¡De acuerdo! ¡Lo admito! ¡Fue muy irresponsable de mi parte! -lloriqueó Dinamarca, como el criminal que acaba de confesar abrumado por la presión-. ¡Lo siento mucho, señor juez! ¡Pero se lo suplico, NO LE DIGA NADA DE ESTO A GREENPEACE! ¡ESE SERÍA EL FIN PARA MÍ! ¡GYA~H! -lloriqueó, poniéndose de rodillas, y pensando en las noticias en la prensa, las discusiones por internet, las interminables marchas y la tremenda reprimenda que su jefa le daría si aquello se hacía público.
-Ahhhhhhh... no lo sé... -se hizo de rogar Suecia, mientras se divertía internamente a más no poder. -Los actos que dañan el medio ambiente no deben quedar impunes y...
-¡Le diré a Finland que te embriagaste con solo ingerir veinte mililitros de su vodka! ¡Jajajaja! ¡Ya quiero oír las carcajadas que soltará cuando se entere...!
-¡De acuerdo, de acuerdo...! Tu secreto está seguro... chantajista... -rabió el sueco, sintiendo que le habían aguado la fiesta.
-Por cierto... gracias por lo de anoche... -susurró el danés, sonrojándose un poco.
-¿Eh? ¿De qué estás hablando? -replicó Suecia, desubicado.
-¡Dijiste que recordabas perfectamente lo que sucedió! -le recriminó Dinamarca, histérico.
-¿En serio... yo dije eso...? -trató de hacer memoria el sueco, sin éxito.
-Es broma, ¿verdad? -espetó el danés, al cual la cosa ya no le estaba haciendo gracia.
-Ahhhhhhh... te refieres al 'entrenamiento' que te di para que aprendieras a ser serio...
-¡Hasta que por fin lo recordaste, maldición!
-Supongo que debí haber estado lo suficientemente ebrio como acceder a hacer una estupidez como esa... -se recriminó Suecia, algo avergonzado.
-¡Oye! ¡No fue ninguna estupidez! -rebatió Dinamarca enérgicamente-. Aunque... tal vez el bailecito ese que te mandaste... jijijiji...
-Greenpeace... -masculló amenazadoramente el sueco, como emanar un aura maligna.
-¡GYA~H! ¡Lo que quise decir es que... eres muy buen maestro...! ¡Sí, eso mismo...!
-Entonces... ¿quieres decir que ese estúpido entrenamiento... funcionó...? -preguntó Suecia, incrédulo.
-Oye... no me digas que tampoco lo recuerdas... -inquirió el danés, que ya empezaba a impacientarse.
-Este... no... -admitió el sueco, algo avergonzado.
-Ahhhhh... eres un maldito amnésico...
-Bueno, bueno... no puedes culparme... Al fin y al cabo... estaba ebrio...
-Ah... pues eso sí... -le dio la razón Dinamarca, tras lo cual soltó una carcajada. -¡Y que mal borracho eres! -se burló, entonces.
-¡Eso es porque no estoy acostumbrado, danmit! -trató de defenderse el sueco.
-Bueno... bueno... Dejando eso de lado, pienso que tal vez debería devolverte el favor...
-¿Devolvérmelo? ¿De qué estás hablando ahora? -quiso saber Suecia, con algo de desconfianza.
-¡De que, así como tú me enseñaste una técnica para ser serio y entonces poder amistarme con Nor, yo debería ayudarte a ti a ser un poco más sociable, y quizás de esa manera Fin deja de tenerte tanto miedo!
-Fin... ¿me tiene miedo? -preguntó el sueco, sorprendido.
-Hey... no me digas que no lo habías notado... -le recriminó el danés, incrédulo.
-Bueno... siento que a veces actúa un poco extraño cuando lo miro con fijeza... o cuando quiero darle las gracias... o elogiarlo por algo... entonces, me siento intimidado... y me callo lo que pienso...
-¿Tú... tú te sientes intimidado...? -replicó Dinamarca, pensando que aquello era lo más irónico que había escuchado hasta ese momento. -¡Pues bien, no te preocupes más! ¡Danmark, el maestro de la extroversión, te enseñará cómo dejar de ser un antisocial en tan solo tres simples paso~s!
-¿Antisocial? -preguntó Suecia, ofendido-. ¡Oye, yo no soy ningún...!
-¡Paso número uno...!
-Que no sea ingerir alcohol... -le exigió el sueco, adivinando sus intenciones.
-¡De acuerdo, de acuerdo! ¡Cómo te gusta complicar las cosas, danmit! -le recriminó el danés, irritado-. ¡Vayamos al paso número dos...! Muestra una sonrisa encantadora... -le aconsejó entonces, como mostrar la mejor y más coqueta de sus sonrisas.
-Oye... ¿se supone que vas a enseñarme cómo mejorar la relación con mi mejor amigo, o cómo ligarme a alguien...? -preguntó Suecia, incómodo.
-¡Puede funcionar muy bien para ambos propósitos! Al fin y al cabo, eso último también te urge...
-¿Qué quieres decir? -replicó el sueco, ofendido.
¡GYA~H! ¡Nada, nada! Que... ¡que ahora, necesito ver tu sonrisa encantadora~!
-Maldición... -renegó Suecia, al cual la idea no le hacía demasiada gracia. -Que todo sea por Fin... -suspiró, tras lo cual esbozó lo más parecido que tenía a una 'sonrisa'. -¿Ashí esthá bi-en? -le preguntó a Dinamarca, sin borrar aquella mueca de su rostro.
-Oh, vamos, Sve... Eso solo ha sido arquear tus labios hacia arriba... ¡Eso no es una sonrisa real!
-¿Entonces cómo debo hacerlo? -preguntó el sueco, que ya había recuperado su 'expresión' normal, algo irritado.
-Así como yo... ¡mira, y aprende~! -respondió el danés, como volver a esbozar su 'sonrisa matadora'.
-Oh, rayos... ¿por qué debo imitar tu sonrisa estúpida...?
-¡OYE! ¡NO ES NINGUNA SONRISA ESTÚPIDA, ¿ENTIENDES?! -vociferó Dinamarca, muy molesto.
-Ahhhhh... ya qué... Todo sea por Fin... -suspiró Suecia, tras lo cual hizo el mayor esfuerzo, dentro de los límites que su personalidad le imponía, por imitar la sonrisa del danés -¡TADÁ~N! -exclamó entonces, orondo.
-¡OGYA~H! ¡Aléjate de mí, psicópata! -chilló el danés, muerto de miedo.
-¿Psicópata? -replicó el sueco, algo ofendido.
-¡SÍ! ¡TU SONRISA ES PEOR QUE LA DEL JOKER!
-Mira Dan, yo te la mostré solo porque tú me lo pediste, así que no te permito que hables de esa manera de ella... -le recriminó Suecia, molesto.
-Es que es la verdad... -balbuceó Dinamarca, todavía afectado-. Ahhhhhhhh... Conseguir que tu sonrisa se vuelva encantadora va a ser realmente una tarea muy, mu~y difícil...
-Pues entonces sencillamente olvida esa idea y déjame en paz, idioter... -le exigió el sueco, algo fastidiado.
-¡CLARO QUE NO! ¡Tú no te rendiste conmigo anoche, y yo NO pienso rendirme contigo hoy! -le aseguró el otro nórdico con vehemencia.
-Ohhh... rayos... "¿Realmente fue TAN grande el favor que le hice ayer?" -se preguntó Suecia, tras lo cual lanzó un suspiro, resignado, sabiendo que, de ser ese el caso, el danés no lo dejaría en paz.
-¡Ahora... quiero ver esa sonrisa tuya... otra... vez...! -solicitó Dinamarca, fingiendo seguridad, pero temblando de miedo en su interior.
-¿Para que vuelvas a burlarte?
-¡No! Yo solo quiero... yo solo quiero analizarla y determinar cuál es el problema con ella...
-Mmmmmmmmm... -miró el sueco con fijeza al danés por un rato-. ¿Prometes que no volverás a exagerar tu reacción en cuanto la veas? -quiso saber, con algo de desconfianza.
-Este... yo... yo... yo... lo prometo... -aseguró Dinamarca, tragando saliva.
-Bien... -asintió Suecia, todavía algo suspicaz-. Aquí va...
-G...g...g... -el danés sintió ganas de gritar, pero entonces se contuvo-. "Calma Dan... calma... al fin y al cabo, no es TAN terrible... Bueno... la verdad es que si lo es, pero...
-Y bien, ¿vas a mirarme como estúpido durante todo el día, o qué? -le preguntó el sueco irritado, sintiendo que las mejillas se le entumecían.
-De acuerdo, de acuerdo... no te enojes... Mmmmm... siento que hay algo extraño con esta sonrisa...
-Si estás hablando de mis dientes, pues entérate de que están perfectamente blancos... porque yo sí me los cepillo, a diferencia de otras personas...
-¡No me refería a eso! ¡Y deja de mandarme indirectas! ¡Yo SÍ me cepillo los dientes y...! Ah... ¡ya sé!
-Ya sabes... ¿qué? ¡Auch! -se quejó Suecia en cuanto sintió cómo Dinamarca le apretaba las mejillas. -¿Qué haces, idioter? -le recriminó.
-¡El problema es que están muy rígidas! ¡Tienes que relajarlas!
-¿Relajarlas? -preguntó el sueco, confundido.
-¡Definitivamente! ¡Una sonrisa encantadora debe notarse natural!
-Natural... -suspiró Suecia, sintiendo que estaba en medio de una 'misión imposible'. -De acuerdo... lo intentaré... Y todo...
-¡Todo por Fin, ya lo sé! ¡Pero date prisa! -le completó la frase el danés, impaciente.
-Mph... -gruñó Suecia, molesto por la interrupción. Entonces, esbozó nuevamente una sonrisa, tratando de que esta vez se le viera más 'natural'...
-De acuerdo... hay que admitir que ha mejorado un poco... pero hay algo en ella que todavía me molesta...
-¿Te molesta?
-Sí... O puede que... ¡puede que no sea la sonrisa...! ¡Pienso que el verdadero problema es... el verdadero problema es tu mirada! -chilló Dinamarca, sorprendido por su 'descubrimiento'.
-¿Cuál es el problema con mi mirada? -preguntó el sueco, confundido.
-Oh, Sve, ¡es obvio! ¡Una sonrisa no puede ser encantadora si va acompañada de una mirada tan terrible!
-¿Terrible? -replico Suecia, algo ofendido.
-¡Definitivamente! A ver... para remediar ese problema tal vez tú debas... ¡tal vez tú debas cerrar los ojos mientras sonríes!
...
-¿Cerrar los ojos? ¿Bromeas, verdad? ¿Cómo puede verse natural una sonrisa con los ojos cerrados? -replicó el sueco, mientras pensaba que el otro solo decía puros disparates.
-¡Pues es mucho mejor que una con los ojos abiertos... al menos en tu caso...! ¡Anda Sve, inténtalo!
-Ahhhhhhhhhhh... ¿por qué rayos debo seguir tu estúpido consejo...?
-¡Porque estoy seguro de que en esta ocasión funcionará! -insistió el danés.
-Ahhhhhhhh... ya qué... -suspiró Suecia, resignado-. ¡Pero que te quede claro que esta será la última vez que lo haré! -advirtió, fastidiado... -Y bien, ¿qué tal ahora?
-Mucho mejor... pero aun así... tenías razón... Se ve un poco fingida...
-Lo sabía... Ahhhhhhh... tal vez debas rendirte, Dan... Admite que no soy de las personas que nacieron para sonreír de manera encantadora... como tú... o como Fin...
-¿Entonces crees que Fin tiene una sonrisa encantadora? -preguntó Dinamarca, con el único propósito de molestar al otro.
-Sí, lo creo... ¡pero no en el sentido que tú estás pensando! -argumentó de inmediato el sueco, algo avergonzado, pero sin poder evitar que el danés se carcajeara a lo grande de él.
-¡Jajajajajajaja!
-¿Qué? -inquirió este, molesto.
-¡Que tu cara de bochorno absoluto es divertidísima! ¡Jajajajaja!
-Serás... -rabió Suecia, molesto. Entonces, decidió ignorar al otro y, considerando que la carne ya se había cocinado lo suficiente, la retiró del fuego. -Toma... -se la ofreció a Dinamarca de una manera muy poco amistosa-. Espero que te quemes... -susurró entonces, por lo bajo.
-¡Malo! -berreó en respuesta el danés, que había logrado oído. -¡No agradeces mis esfuerzos por convertirte en una persona más sociable! -le recriminó.
-Pues lamento decepcionarte, Dan, pero tus esfuerzos no están funcionando...
-¡No digas eso! ¡Tienes que admitir que al menos ya conseguí que tu sonrisa se vea un poco más relajada! Ahora... solo nos queda suavizar un poco esa mirada tuya...
-¿Suavizarla?
-¡Sí! ¡Suavizarla para que los demás no crean que quieres asesinar a alguien! ¡Ese será el paso número tres!
-¿Y el número cuatro?
-¡Técnicas de comunicación! -exclamó el danés con gran entusiasmo.
-¿Técnicas... de comunicación...?
-¡Sí! A ver si así logras sincerarte con Fin de una vez por todas... -murmuró entonces Dinamarca.
-¿Qué dijiste? -preguntó el sueco, algo alterado ante la posibilidad de que su secreto pudiera haber sido de alguna manera, revelado.
-¡Nada!
-Nor... ¿Nor te dijo algo, verdad?
-¡Nor no me cuenta ni siquiera sus propios secretos! ¡Mucho menos los tuyos!
-¿Cómo sabes que tengo un secreto?
-Este... este... yo... yo... -titubeó el danés, dándose cuenta de que había hablado de más y sintiendo la inquisidora mirada de Suecia clavada sobre la suya.
-¡Confiesa!
-¡GYA~H! ¡Está bien! ¡Lo que pasa es que yo... yo... YO ESCUCHÉ LA CONVERSACIÓN QUE TUVISTE CON NOR ANTES DE ANOCHE EN LA CUEVA, ¿DE ACUERDO?!
-¿La... la escuchaste...? -preguntó Suecia, algo sorprendido.
-¡Sí! Y me enteré de que hay 'algo' que estás ocultándole a Fin y que está interponiéndose entre ustedes dos... Pero no sé exactamente de qué se trata, ¿contento?
-Ahh... así que era eso...
-Deberías decirle la verdad...
-E...¿Eh...?
El sueco parecía descolocado ante tan repentinas y serias palabras.
-Dile la verdad a Fin, Sve...
-Tsk... Ya estás igual que Nor... Pero te recuerdo que tú, a diferencia de él, ni siquiera sabes cuál es el fondo la cuestión...
-Eso es verdad. No lo sé. Pero sí sé una cosa. Sé que la sinceridad es la clave para que una amistad perdure...
-No creo que seas el más indicado para decírmelo...
-La verdad es que lo soy. Que si ahora me he enemistado con Nor, es verdad... Por idiota, no lo niego... Pero al menos tengo la tranquilidad de saber que él no me odia por mi falta de honestidad...
El sueco se quedó mudo ante aquellas palabras. Sabía que Dinamarca tenía razón... y precisamente por eso se sentía de lo peor...
Entonces, sin ánimos ya para continuar aquella conversación, prefirió concentrarse en el trozo de carne que le había tocado como porción, trozo que apenas había probado. Entonces, le dio un mordisco, mientras contemplaba silenciosamente al danés, en frente suyo, comiéndose el propio.
-Realmente te envidio... -susurró entonces.
-¿Eh? ¡Pero si tu porción es más grande que la mía!
-Idioter... Estoy hablando de la increíble facilidad que tienes para expresar lo que sientes... Para mí... para mí, por el contrario, siquiera intentarlo es lo más complicado del universo... como bien acabas de corroborar...
-¿Te refieres al hecho de no poder sonreír con naturalidad?
-Es peor que eso. Mucho, mucho peor... Es haber pasado siete décadas tratando de aclarar un malentendido... sin poder encontrar las palabras... ni la manera... ni el valor para hacerlo... Es tan... tan frustrante... -gimoteó lastimeramente Suecia.
-Sve...
Dinamarca siempre había creído que el sueco era una persona fría, dura y sin sentimientos. Y era precisamente por eso que el hecho de verlo en ese estado...
Verlo en ese estado le parecía de lo más inverosímil...
-No te desanimes... -le alentó de pronto, mientras ponía una mano sobre su hombro. -Pase lo que pase, te prometo que no descansaré hasta que hayas hecho las paces con Fin...
-Dan...Danmark... -replicó el sueco, sorprendido-. ¿P...por qué...?
-Porque aunque me caes mal, me has causado muchos problemas hasta ahora y, en resumen, eres mi peor enemigo... también eres mi hermano...
Aquellas sinceras palabras estremecieron a Suecia. ¿Realmente... realmente Dan podía ser tan... tan...?
¿Tan noble...?
-Oye Dan... no arruines el momento... -espetó de repente el sueco, enfadado.- Deja de poner esa cara de espanto. ¡Si ni siquiera he sonreído...! ¿E...eh...?
Suecia empezó a preocuparse en cuanto se dio cuenta que la expresión de pánico del danés no era una broma...
-Dan... qué... ¿qué te pasa?
-Sve... date la vuelta con mucha lentitud... y mira quiénes están acechándonos a tan solo un par de metros de tu espalda...
-¿Eh?
El sueco obedeció y, sin embargo, cualquier esfuerzo fue en vano.
-¡Rayos, Dan! ¡Te recuerdo que he perdido mis anteojos! ¡No veo más que manchas borrosas y...!
De repente, un par de gruidos peligrosamente cercanos le obligaron a callarse de golpe...
-Maldición... -balbuceó, aterrado.
-Sve... muévete de ahí...
-¿Eh?
-¡MUÉVETE! -le ordenó Dinamarca con toda la fuerza que pudo, mientras arrojaba lo que quedaba del reno cazado -aquello que no había sido rostizado- por encima de Suecia, logrando que cayera exactamente dos metros detrás de este.
El sueco aprovechó aquel despiste para moverse con gran agilidad. En pocos segundos ya estaba al lado del danés...
Desgraciadamente, el objeto distractor -las sobras del reno- fue despedazado en menos de medio minuto.
El siguiente blanco definitivamente eran ellos dos...
-¿D...Dan...?
-Dime...
-¿Lograste tomar tu hacha... mientras ellos estaban entretenidos... verdad...?
-Sí... lo... lo hice...
-Y yo tengo mi revólver... con una sola bala en su interior...
-Es una lástima... que las hayas desperdiciado jugando conmigo... ayer por la noche... -comentó el danés, con una sonrisa juguetona.
-¡Dan, no es momento para brom...!
Suecia no pudo continuar. Las feroces bestias empezaron a correr a toda velocidad hacia ellos, mostrando sus enormes colmillos, dispuestos a hacerlos trizas sin ninguna contemplación...
-"Ni siquiera puedo ver bien... Además, con una sola bala y mucha suerte tal vez consiga sacar del juego a uno pero, ¿qué hay de los demás?" ¿Qué debo hacer, qué debo hacer, qué debo hacer...? -se debatía internamente el sueco, sintiendo que el pulso se le había acelerado a mil por hora. De repente, el corazón casi se le sale del cuerpo cuando vio al que parecía ser el líder de la manada abalanzarse sobre él...
-¡Sve! ¡Dispara~!
¡BAM!
Auhhh... auuuuhhhh... auuuuuuuuuhhhh...
De repente, el sonido decreciente de varios pares de patas pisando al terreno a toda prisa llenó el ambiente...
-Ahhhh... Bien... bien pensado Sve... -felicitó Dinamarca al otro nórdico-. ¡Huyan, malditos lobos cobardes...! ¡Y agradezcan que no tuvieron la 'suerte' de pasar por la punta de mi hacha...!
-Oye... Dan... ¿realmente... realmente crees que toda una jauría huyó solo porque disparé al aire...? - preguntó Suecia, algo extrañado.
-¡Pues claro! ¡Esos animales tienen el oído muy sensible! Además, si no fue por el estruendo, ¿por qué otra razón iban a largarse de esa manera...?
GRRR...
Al oír aquello, a ambos nórdicos se les cortó la respiración.
GRRRRRRRR...
-Oye, Dan... tú ... tú... tú... ¿acabas de escuchar lo mismo que yo...?
GRRRRRRRRRRRRRRRR...
-Maldición... sí... -balbuceó el danés, empezando a temblar.
Aquellos gruñidos se les hicieron increíblemente conocidos...
Definitivamente... ya los habían escuchado antes...
Y, en aquel entonces... rogaron encarecidamente a sus dioses no tener que volver a escucharlos nunca más...
Sin embargo, todo indicaba que sus plegarias no habían sido escuchadas...
(1) Eurovisión forever, wiiiii! (?)
Only Teardrops (Solo lágrimas) es la canción ganadora del Festival de la Canción de Eurovisión 2013 celebrado en la ciudad sueca de Malmö, representando a Dinamarca e interpretada por la cantante danesa Emmelie de Forest. Admito que cuando la escuché no pude evitar pensar en que debía ser una increíble coincidencia que la letra guardara tal analogía con la relación entre Dinamarca y Suecia. Por otro lado, es de verdad muy buena, a mí me encanta. Se la recomiendo absolutamente a ustedes.
(2) Greenpeace es una ONG ambientalista, fundada en el año de 1971 en Vancouver, Canadá, y que cuenta con oficinas nacionales y regionales en 43 países. El objetivo de la ONG ecologista es proteger y defender el medio ambiente, interviniendo en diferentes puntos del planeta cuando se cometen atentados contra la Naturaleza (pero dañar cofcof una zona arqueológica intangible cofcof -dígase las Líneas de Nazca -cof cof no está mal, por supuesto que no...)
Pues no lo sé... me pareció que tener a Greenpeace como enemigo sería una pesadilla para cualquier empresa, ciudad e incluso país, ya que este se vería obligado a lidiar con el escándalo, las protestas, las críticas, las marchas y todo lo demás que esta organización promoviese en su contra xD
wuilmary10: Hola! Etto... mi vida va bien, no tengo novio (solo un harén de 2ds xD) y alguno que otro amigo imaginario al estilo Nor (?). Jajaja, en serio mi fic tiene unnoseque? xD Bueno, sé que Moldavia es un niño, pero así salía en la lista de la OMS, yo qué puedo hacer... nada tiene coherencia en este mundo(?) Jajaja... los tranquilos somos los peores... muajajajaja! -se le sale el lado yandere(?)- Pues sí, mis respuestas son muy largas como bien te vas dando cuenta xD ¡ERES VENEZOLANA! Yay! Es que conocí Venezuela hace dos años, estuve por Caracas y luego me fui en teleférico hasta Galipán, es que tu país es hermoso! Me encanta el contraste del mar caribeño con la vegetación tan densa de la costa (eso es algo difícil de ver en mi país). Aparte, la gente es muy buena onda! Y hay chicos muy guapos... -se sonroja y luego se ríe con tonta-. ¡Me encanta, me encanta, me encanta! ¡En verdad quiero volver! -shora-. Pues... qué te digo... para mí los venezolanos tienen acento, y lo tienen muy marcado... como cuando dicen 'regáleme un momentico, mami...' (a veces no entendía ciertas palabras que ustedes usan, por ejemplo allá le dicen 'lechosa' a la que yo conozco como 'papaya', y tengo un etc de ejemplos más...) Pues lo único malo de Venezuela es que, como tú dices, la moneda está muy devaluada y las cosas de primera necesidad son caras (al menos eso me pareció). Es una verdadera pena... Etto... pues sí, soy peruanita peruanaza xD... y no... no me gusta el yaoi... Jajaja... vaya... tú y yo somos al revés... a mí no me gustan los animes cortos porque me los termino de ver muy rápido y luego sufro porque quiero más, y ya no hay xD (Hetalia es una excepción) y pues, Detective Conan es muy bueno, al comienzo como que es un poco tedioso pero luego viene la acción y te termina enganchando... (yo ya voy por el 590... he avanzado trescientos capítulos en poquísimo tiempo O.o)... -se pasa al otro review- Pos sí, aprendo mucha, mucha historia -ese es mi hobby xD-. Etto... si tengo que elegir un favorito elegiría a Dinamarca, es que amo a ese nórdico con todos mis órganos(?) -¿sonó extraño, verdad?- Es que me parece muy sepsi xD y su personalidad es bastante interesante. Luego... pues supongo que viene Suecia... Y en tercer lugar quedan los otros tres. No puedo elegir a uno en particular, y cada uno tiene características llamativas. Jajaja, respecto a Fin, lo que pasa es que me pareció que sería genial darle un toque más 'badass', ya que siempre lo pintan del 'rubio inocente que no rompe un huevo y que pierde el habla en cuento ve a Suecia', cuando yo creo que el personaje podría dar mucho más que eso... Pues ya sabes que el 'hero' es así, pero yo no creo que los venezolanos tengan la culpa... ¡y las arepas son deliciosas! -empieza a babear sobre su teclado-. Yo me traje una al Perú, pero llegó dura... xD Sobre comer palomas, la verdad nunca he visto que las vendan en algún mercado de la zona o que las ofrezcan en los restaurantes como un platillo popular, pero cuando yo era niña, mi papá las cazaba y las comíamos fritas xD -tal vez suene extraño, pero saben bien, jijijiji-. Los platos típicos varían mucho de zona a zona, hay muchísima variedad en la gastronomía -por ejemplo, en la zona donde yo vivo se come el cuy -conejillo de indias- con mote de maíz y papa como plato tradicional. A los gringos les aterra jijijijiji xD-. Pero si hablamos de platos 'emblemáticos' a nivel del Perú (porque sería demasiado difícil escoger uno solo), pues estarían el ceviche -pescado cocido con limón-, el ají de gallina (ese es mi favorito), la papa a la Huancaína, el lomo saltado -carne de res con papas fritas-, el rocoto relleno (ese es buenísimo), la causa rellena (otro que me encanta), el arroz chaufa, los tallarines rojos, el pollo a la brasa, el tacu-tacu, los anticuchos, la papa rellena, etc, etc, etc... Y de postres la mazamorra morada, el arroz con leche, el suspiro a la limeña, los alfajores, etc... Realmente, el tema podría volverse muy extenso xD... JAJAJAJA! Me mató la idea de rayarle la cara de Suecia, realmente muy buena, lástima que la leí cuando ya había avanzado una parte del presente capítulo. Jajaja, la verdad no me molesta, dime como quieras xD... Por otro lado, quiero pedirte disculpas, me escribiste hace con dos semanas y media y yo recién te contesto, gomen nasai~! Tú también ten una buena mañana, tarde o noche, y gracias por tus reviews :D (Esta respuesta sí que me salió LA~RGA)
Perdón por dejarlos en suspenso pero...
Gracias por su paciencia. Trataré de publicar con más rapidez el capítulo que sigue...
Y, jejeje, lo siento, pero no puede evitar incluir la escena de Frozen. Es que Dan es tan Ana, y Sve tan Elsa -aunque creo que Nor encajaría mucho mejor en el papel- (?)
Eso de que Suecia atravesó una vez el mar congelado solo para golpear a Dinamarca lo leí en una tira titulada 'Palabras mágicas para Dinamarca'.
Gracias a todos los que leen, siguen y comentan este fic.
