Los personajes de Ranma ½ pertenecen a la mangaka Rumiko Takahashi y solo escribo para los fans por diversión que aman esta genial serie de Anime y manga sin obtener algún ingreso económico.
Capitulo 21
Konatsu regresó a la oficina de Ranko y la vio triste.
—¿Qué sucede? —preguntó Ranko.
Konatsu decidió no decir que Akane estaba llorando en el baño, pero lo otro si debía comentarle porque era un problema serio.
—Nabiki se fue a China. —anunció Konatsu.
—¡Qué! ¡Maldita Nabiki! —gritó Ranko.
—¿Qué vamos hacer? —preguntó Konatsu.
—No lo sé, pero hay algo extraño en Nabiki porque cuando fui a reclamarle me evitaba. —recordó Ranko. —Debemos localizarla lo más pronto posible. ¿Qué voy hacer? —se preguntaba. —Si no regreso como hombre jamás podre estar con Akane porque no creo que me quiera como chica.
—Quien sabe y tal vez sí. —opinó Konatsu.
Ranko pensaba que posiblemente tenga razón, pero jamás le perdonaría que le haya mentido, además de que sería traumático para ella y lo que menos quería era hacerla sufrir, ya había sufrido lo suficiente en estos años hasta más de lo que ella sufrió.
—Haré lo posible por encontrar a Nabiki, recuerdo que ella tiene una hermana y me puede ayudar. —pensaba Ranko.
Konatsu estaba en su celular.
—¡Oye! ¡¿Me estas oyendo?! —gritó Ranko.
—Sí, solamente estoy buscando una foto de la hermana de Nabiki. —aclaró Konatsu. —Es ella.
Konatsu mostró la foto y Ranko observó a detalle la imagen.
—No sé, pero siento que le he visto en alguna parte. —dijo Ranko sin dejar de verla. —Oye, ¿Cómo supiste que era ella?
—Me metí a la red social de Akane y encontré fotos de Nabiki y de ella. —contestó Konatsu.
Ranko le quitó el celular y comenzó a ver.
—No voy a negar que en todas las fotos Akane se mira linda. —opinó Ranko con una sonrisa, pero después dejo de sonreír.
—Creo que se dio cuenta. —sonrió Konatsu.
—Con las fotos no hay problema, pero sus publicaciones son… enfermas. —Ranko estaba asombrada.
—Sí, incluso uno dice…—agarró su celular. —Si quieres algo dulce en la noche come galletas mientras te estés metiendo la…
Ranko le tapó la boca.
—Con solo leerlo en tu mente es mejor, además de que la imagen no ayuda, me sorprende que la pagina no la haya denunciado por las cosas explicitas que pone. —comentó Ranko.
Konatsu quitó la mano de su jefa de la boca.
—Hay una nueva publicación. —anunció Konatsu.
Ranko tenía ganas de llorar y abrazo a Konatsu.
—Es una imagen de mi bebé. —dijo Ranko haciendo puchero. —Ahora que está ahí la descargare y la pondré como foto de portada en mi celular.
—Dice… Llore al verte y escuchar tu corazoncito por primera vez y te esperamos con muchas ansias.
—¿Esperamos?
—Etiquetó a Ryoga. —murmuro Konatsu.
Ranko rápidamente agarró la baqueta y comenzó a pegarle al gong como si fuera una piñata. Konatsu fue a detenerla porque casi se quedaba sorda, pudo alejarla del objeto, aunque Ranko pataleaba.
—¡Es mi hijo! ¡Es mi hijo! ¡Es mi adorable mente enferma! ¡Es mi adorable mente enferma! —exclamaba Ranko con mucha furia.
Ukyo entró a la oficina de Ranko después de escuchar desde la suya el escándalo del gong por lo que supo que se trataba de algún berrinche de Ranko. Entendía que su situación era delicada, pero debía tener paciencia y eso era algo que su amiga no conocía.
—¿Por qué ese escándalo? —preguntó Ukyo.
Konatsu le enseñó el celular a Ukyo y entendió.
—¡No voy a permitir que ese cerdo se quede con mi hijo y la mente enferma de su madre! —sentenció Ranko. —Ella debe de quererme solo a mí ¡Solo yo! y no a cualquier hombre…—comenzó a llorar. —Ni siquiera mi hijo me quitara su amor.
—Es ilógico que estés celosa incluso de tu hijo. —espetó Ukyo.
—Dice que Akane tiene una mente enferma, ella no se queda atrás. —murmuró Konatsu.
Akane salió del baño e iba a su escritorio, pero para eso tenía que pasar por la recepción. Miró a Xiam Pu y Akari concentradas en sus tejidos. No evitó ponerse sentimental, ellas hacia algo por un hijo que no existe, pero aun así se sentía sola en estos momentos.
Se acercó a ellas, les pregunto algo y ellas asintieron.
Más tarde, Ranko salía de su oficina un poco más calmada, pero lo que quería era evitar ver la baqueta porque golpearía el gong nuevamente. Sabía que si pasaba por la recepción, Xiam Pu y Akari la molestarían por lo que evito verlas. Sin embargo, el no escucharla fue lo que la llevo a verlas y se quedó impactada viendo a Akane tejiendo en medio de ellas.
—Debes de dar seis vueltas y enlazarla con la otra. —le explicaba Akari a Akane.
—Es que se ve fácil, pero es complicado. —dijo Akane haciendo lo mismo que Akari, pero sin lograr el resultado esperado.
Las tres sintieron una mirada y comenzaron a sudar de nervios porque se supone que están trabajando.
—La razón por la que le explicamos es para animarla porque la vimos muy triste. —dejo en claro Xiam Pu.
—¿Ahora me defienden? —pensó Akane.
Ranko solo observaba los hilos y lo que ellas ya tenían hecho y comenzó a sentirse mal porque jamás pensó estar en una situación así. Hace tiempo miraba imposible tener un hijo, si no podía estar con un hombre o verse atraída por uno era obvio que nunca los tendría. Ahora lo será, pero no crece en ella, sino en otra mujer.
No podía dejar a Akane sola con esto, por lo que si le corresponderá, pero no así como esta, como una mujer. No tenía el valor para decirle a Akane la verdad porque tenía miedo de perderla, aunque ya la miraba perdida si no regresaba como mujer.
—No… solo que…
—¿Le sucede algo? —preguntó Xiam Pu.
—No, no me sucede nada, —respondió Ranko. —estoy bien.
Akane suspiró.
—Me siento más tranquila, incluso se me antojo un yogurt de fresa. —se dijo intentando nuevamente enlazar el hilo.
—¡¿Quieres que te traiga uno?! —dijo Ranko de golpe acercándose a ella.
Akane parpadeó.
—Su…supongo. —contestó Akane.
Ranko corrió al elevador y presionó el botón varias veces para que se abrieran las puertas lo más rápido posible. Cuando así sucedió, entró y las chicas veían la desesperación en su jefa hasta que se cerraron las puertas.
—Eso fue muy extraño. —dijo Xiam Pu.
—No es normal en ella, desde que regreso cambio mucho, —comentó Akari. —pero por la cara que le diste a la señorita Saotome pareciera que te aprovechaste de ella para que fuera comprártelo.
—¿Se notó? —preguntó Akane con inocencia.
—Entonces así fue. —dijeron las chicas entrecerrando los ojos.
—Llevas poco conociéndola y parece que te ganaste su cariño. —Xiam Pu miró a Akane.
—Más que eso al parecer. —pensó Akane. —Aun así, eso no es lo más importante para ella.
—Incluso, hasta parece que él es el padre del niño. —comentó Xiam Pu.
El rostro de Akane entristeció y las chicas se dieron cuenta.
—Tampoco es para que te pongas triste, es normal que estés sensible, pero no pasa nada. —intento calmarla Akari.
Akane sonrió levemente.
Las puertas del elevador se abrieron y entró Ryota con una sonrisa. Miró a su hermana que estaba tejiendo y a punto de llorar y él suspiro.
—Si vas a llorar hazlo en otro lugar como el baño. —le sugirió Ryota.
—Déjame. —pidió Akane limpiándose las lágrimas.
—Lo que sucede es que anda muy sentimental. —habló Xiam Pu dejando de tejer.
—Eso es normal en el embarazo. —sonrió Akari.
El rostro de Ryota se endureció. Miró a su hermana y ella a él.
—¿Estas embarazada? —preguntó Ryota apretando en los dientes.
Xiam Pu y Akari dejaron de tejer nuevamente al escuchar el tono de voz en el que él hizo la pregunta.
—¿Tiene algo de malo? —indagó Akane.
—¡No Akane! ¡Tienes que abortar a ese niño! ¡No vas a tenerlo! —alzó la voz Ryota.
Ranko escuchó eso cuando venían entrando con un bote pequeño de yogurt de fresa en la mano y se acercó a Ryota porque lo golpearía.
—¡No voy a permitir que ese niño muera! ¡Le haces algo a Akane y te vas a arrepentir! —amenazó Ranko.
Todos estaban asombrados, principalmente Akane. Cada vez se confundía porque se preocupaba por ella, pero ¿Por qué era más importante su condición que ella o el hijo que no existe? Parece que se equivocó nuevamente y ahora estaba en un problema muy serio.
Ryota movía los labios porque no sabía qué respuesta darle.
—Porque… por… porque…
La mirada de Ranko lo estaba asustando, lo cual es ilógico porque la amenazó en cierta manera el otro día.
—¡Dilo! —exigió Ranko.
—¡Porque no voy a permitir que ese niño se quede con mi herencia! —terminó diciendo.
Hubo silencio total. Akane estaba confundida al igual que Ranko.
—¿Qué? —terminó diciendo Akane.
Ranko, Akane, Ukyo y Ryota estaban en la oficina de Ranko queriendo que le dieran una explicación a lo que confesó Ryota.
—¿Y bien? —exigió Ranko.
—Tu dijiste que mi papá no me dejo nada. —dijo Akane.
—Y no te dejo nada, pero… —Ryota no quería decirlo, pero no quedaba de otra. —Mi papá… siempre dudo de mis preferencias.
—Yo también lo dudaría. —comentó Ukyo.
—Pues tu primo tampoco se queda atrás. —gruñó Ryota.
—Yo diría que no, de hecho, yo te podría decir que es todo un hombre. —sonrió pícaramente y vio de reojo a Ranko.
Ranko se sonrojo, tosió para quitar un poco la tensión por el comentario de Akane.
—Como sea, papá no supo de la existencia de Ayanami venida del cielo por lo que tu quedabas o bueno a lo que me refiero es que a ti no te dejo nada, pero si tuvieras un hijo antes que yo, todo lo que trabajo mi padre como dinero, propiedades, más la empresa se ira para él. —señaló el vientre.
Akane estaba en shock.
—Bueno, no creo que sea tanto porque lo que yo recuerdo tu papá estaba en crisis por culpa de mi papá. —comentó Ranko.
—¿Poco para ti sería más o menos 400 billones de yenes? —preguntó Ryota.
Ranko casi se desmaya, pero Ukyo la sostuvo. Akane se quedó con la boca abierta, sentía que le faltaba aire.
—Ese niño ya es rico y aun no nace. —dijo Ukyo estando asombrada.
—Rico es poco para ese niño. —dijo Ranko con una voz aguda.
—No te ofendas, Akane porque al papá de ese niño tendrá un extra de dos millones de yenes. —confesó Ryota aunque muy dentro molesto porque sabía quién era el papá de ese niño.
Ranko no respiraba, no podía creerlo, por unas cuantas veces en su oficina, armario y una en su casa podría volverse rico.
—Aun así, tu hijo tendrá dinero y más el papá por lo que si te puede tocar algo de esa fortuna. —le dijo Ryota a Akane.
—¿Y qué hay de ti? —pregunto Akane recuperándose un poco por el shock de saber que su supuesto hijo es rico.
—Lo que quiera que tu decidas porque tú tienes que administrar ese dinero. —respondió Ryota.
Ranko agarró a Ryota del cuello de su camisa para acercarlo a ella.
—¿Y por eso quieres que aborte? Para que no se quede con tu dinero. —interrogó apretando los dientes.
—Me altere, por eso lo dije, tampoco quiero que Akane corra peligro porque es peligroso y además con el padre que le toco es más que suficiente. —contestó Ryota.
—¡Ryota! —habló Akane.
Ranko se quedó muda ¿Sabe algo?
—Sabes que tu asistente tuvo una relación con tu primo y es obvio que él es el padre del niño. —sonrió. —¿Por qué crees que te dije que le dieras mi mensaje?
—¿Qué mensaje? —preguntó Akane.
—A ver si es lo suficientemente hombre para que se haga responsable. —contestó Ryota dejando de sonreír, pero no viéndose molesto. —A pesar de haber tenido a mi padre por decirlo así, jamás se comportó como uno para mí por lo que es lo peor que puede pasarte y creo que Akane lo entiende más que nada, por eso no le deseo a nadie ese sufrimiento.
Ranko lo soltó y no sabía que responder, al igual que Akane y Ukyo que estaban asombradas, pero inquietas por lo que dijo Ryota.
Ryota se sintió más molesto por la revelación de Akane. Estaban en el área de diseño y prefirió sentarse en una de las sillas. Ella, Ryoga y Mousse estaban en sus respectivas sillas.
—Vaya manera de vengarte. —dijo Ryota con una mueca.
—No es venganza, es susto. Quiero que él, o más bien ella, me diga la verdad.
—Y si te dice la verdad ¿Qué pasara? —preguntó Ryota.
Akane se quedó seria no había pensado en eso.
—Piensa, digamos que Ranko decide decírtelo y quiere hacerse responsable convirtiéndose en hombre, después ¿Cómo le dirás que no estas embarazada? —cuestionó Ryota.
—Yo también pensé en eso. —habló Ryoga. —Ranko puede ser mala y siniestra, pero no creo que sea irresponsable y deje abandonado a su hijo.
—A todo esto, ¿Es posible que pueda procrear un hijo con una mujer? —pensó Ryota.
—La verdad ni se. —respondió Akane.
—Al menos pensaron y se cuidaron. —dijo Mousse.
Akane se quedó en silencio. Se puso nerviosa y evitó verlos.
—¿Al menos sabes si lo estas o no?
—Bueno, la verdad no recuerdo con exactitud cuando fue mi última vez. —Akane no se había fijado hasta ahora. —Además, ¡¿Por qué les tengo que decir estas cosas a ustedes?! —exclamó con las mejillas rojas.
Ryota agarró del brazo a su hermana y caminaron a la salida.
—Hay que averiguarlo, vamos al hospital. —decidió Ryota.
Ranko se quedó pensando en ese dinero que tendría y no es por ser ambiciosa ni nada de eso, sino que así podría darle un buen futuro a Akane y su hijo, pero no quería esos 400 billones de yenes, ni nada de lo que es de Ryota, ella quería darles una buena vida, pero por su cuenta.
De repente vio entrar a Akane y se veía desesperada.
—No puedo soportar esto. —dijo Akane.
Se acercó a ella y la levanto de su silla y la besó. Ranko estaba con los ojos abiertos y sin poder parpadear. ¿Por qué la besaba? ¿Acaso sabia la verdad? Dejo de besarla aun sin poder parpadear.
—Escuche a Nabiki decírmelo y no me importa si eres mujer, yo te amare por el resto de mi vida.
Volvió a besarla, pero esta vez pegándola a la pared. Ranko no podía actuar, por más ganas que quisiera besarla y sobre todo hacerlo, pero no quería que Akane la besara si aún era una mujer. Cuando puso sus manos en su cintura y la acaricio mando todo al diablo y le correspondió, si ella la besaba así, quería decir que la aceptaba como era y eso la hacía feliz. Por fin la tenía en sus brazos, por fin era suya.
Abrió los ojos y estaba besando su lapicero. Gritó y lo aventó.
—¡Maldita sea! No voy dejar que ella se vaya con Ryoga.
Salió de la oficina y Konatsu se puso de pie. Siguió a su jefa porque vio en su mirada que algo le pasaba.
—Señorita Saotome ¿A dónde va? —preguntó Konatsu agarrándola del brazo para detenerla.
—A dejarle claro a ese cerdo que Akane y mi hijo se quedaran conmigo y no con él. —contestó Ranko intentando caminar, pero Konatsu se lo impedía.
—Sí, pero si lo hace todos sabrán que usted es Ranma Saotome. —le recordó.
—¡No me importa!
Logró soltarse de ella y pasó la recepción hasta llegar al área de fotografía.
Ryoga estaba concentrado en su computadora y cuando escuchó que se abrió la puerta se asustó de ver a su jefa y en ese estado porque era más que evidente que estaba molesta.
—Ryoga. —dijo su nombre con una sonrisa encantadora.
Eso lo asusto aún más. Sabía que Akane lo metería en un problema.
—¿Qué se le ofrece? —preguntó sin dejar de temblar.
—Supe que te ofreciste a darle tu apellido al hijo de mi asistente, ¿Es cierto? —preguntó con amabilidad.
—Bu…bueno sí.
—¿Y no tienes miedo de que el papá de su hijo regrese y te destroce todos tus huesos? —sonrió.
—¡Ehh! E… es decir, si él quiere hacerse responsable de él, se lo permitiré, solo lo hago por Akane. —contestó Ryoga.
Ranko dejó de sonreír ¿En serio?
—Solamente que… vi muy triste a Akane y por eso le dije y como yo hace años le pedí el mismo favor se lo quise pagar así. —explicó.
Ranko pestañó.
—Bueno, esta bien. —dijo Ranko.
Ranko salió de la oficina y Ryoga pudo respirar en paz, pero Ranko volvió a abrir la puerta.
—De cualquier manera, te mantendré vigilado. —le advirtió Ranko y cerró la puerta.
Ryoga atragantó e intento concentrarse en su trabajo nuevamente.
Después de dos horas, una enfermera le daba un sobre a Akane, pero no se atrevía a abrirlo porque tenía miedo, muy en el fondo pensaba que si era posible que Ranko la embarazara.
—No quiero leerlo. —dijo Akane dándole el sobre a Ryota.
Ryota lo toma casi quitándoselo. Abrió el sobre y leyó cosas extrañas que no entendía mucho, pero una palabra era la que afirmaba o negaba la situación de Akane.
—Positivo.
—¿Ehh? —el ojo de Akane temblaba.
Ryota quería reírse porque en verdad decía negativo, pero quería jugar un poco con Akane y si Ranko creía que también tendría un hijo que mejor manera de divertirse. Se llevó a Akane de la mano porque estaba tiesa y con la mirada perdida.
Ambos llegaron a la empresa y Ryota no soltaba a Akane, aunque ella ya había asimilado todo durante el camino. Ranko estaba en la recepción y al ver que llegaba con Ryota temía que lo hubiera hecho.
—¿Por qué te fuiste? —preguntó Ranko con el ceño fruncido. —No te habrás atrevido a…
—Si así fuera no estaría caminando. —dejó en claro Ryota. —Solo la saque a tomar aire porque no se sentía bien.
—Un… hijo, seré… madre. —habló Akane con la mirada perdida. —Tendré un hijo, con el afeminado de Ranma. —comenzó a llorar y abrazo a Ryota.
—¿Cómo que afeminado? —gruñó Ranko.
—¿Nunca se ha fijado de eso? —interrumpió Xiam Pu que había escuchado mientras tejía. —Con caminar de esta manera, se le nota. —comenzó a caminar levantando la vista y moviendo levemente la cabeza.
Akari y Ryota se rieron, pero a Ranko no se le hacía chistoso.
—O cuando se sienta…—Ryota pone su mano debajo de su barbilla y mirando hacia el frente.
Nuevamente se rieron y Ranko comenzaba a molestarse.
—También… —Akane dejó de llorar. —Akane, yo creo que no estás pensando las cosas y estas confundida. —imitó su voz.
Se rieron nuevamente y Ranko echaba humo de las orejas. No podía defenderse porque ahora era Ranko y no Ranma.
—Aunque eso de que Ranma sea el padre de su hijo nadie se lo cree, Akane y no es por ofender. —comentó Akari sin dejar de reírse.
—La verdad ya tampoco lo creería. —dijo Ryota.
—Ojala mi hijo no…
—¡AHHH! ¡CALLANSE! —gritó Ranko.
Todos gritaron de miedo a excepción de Akane y Ryota.
—Ven a mi oficina. —ordenó Ranko a Akane.
Akane vio a Ryota y le dijo adiós. Akane bufó porque la dejaba sola en estos momentos. Siguió a su jefa hasta entrar a la oficina de Ranko. Akane deducía que por su rostro estaba molesta. Estaban bromeando, no era para tanto, además es obvio que se comportaba así cuando era hombre porque era una mujer, así que su enojo no tenía sentido.
—Avísame la próxima que saldrás con tu hermano. —le pidió Ranko.
La verdad de todo esto es que se preocupó porque no estaba en el baño, hasta que Xiam Pu y Akari le dijeron que se había ido con su hermano. Temió lo peor, pero también pensaba que Akane no sería capaz de matar a su hijo, pero Ryota la hubiera obligado y cometiera esa desgracia.
Akane estaba preocupada porque si estaba embarazada, ahora si tenía miedo.
—Está bien. —respondió Akane.
Ranko se acercó a ella y tomó su mano. Akane se sorprendió, incluso con el tacto comenzó a dolerle el estómago. Miró sus ojos y sabía que ella no podía dejar de verla y había ese brillo que muchas veces vio. Cada vez estaba más confundida, quizás debía decirle que ya lo sabe y ver que puede pasar de ahora en adelante.
—Quiero que me digas, ¿Cuándo regresa Ranma? —pidió Akane bajando la mirada y con lágrimas en sus ojos.
Si, lo sé, aun no se revela el secreto de Nabiki, eso se sabrá el próximo lunes, si… la siguiente semana será el final y se publicara tres capítulos. Este viernes el 22, el lunes el 23, el miércoles el 24 y el viernes de la otra semana el 25 y final. Es triste que ya terminé y la verdad me divertí porque pude sacar todas mis pen#$%#das jajaja En la siguiente historia habrá un poco de comedia, pero haré lo posible por igualarme a lo que fue la serie.
Otra cosa que quería comentarles es que tengo un blog que hice el sábado y diseñe ayer todo el día -_- jugar un poco con los códigos html es complicado, pero quedo bonito. Publicare cosas de mi vida como también noticias de mis historias, comentarios de anime que vea y una sorpresa que estoy haciendo para ustedes de Ranma ½ que sé que les gustara ;)
El link es akasayu blogspot mx (En los espacios agreguen el punto) Visítenlo por favor, ahí revelo mi nombre XD
Haruri Saotome: Ranma/Ranko está perdiendo la cabeza jaja Ya casi se sabrá de Kasumi que será algo delicado lo que esconden, pero recuerda que terminara feliz ;) Saludos
litapaz: Si y es que con solo tener algo de Akane hace que se ilusione u.u Ya casi se sabrá de Kasumi, y Nabiki, será algo delicado, pero saldrán adelante ;) Saludos
paulayjoaqui: Pues no está embarazada u.u pero yo también pienso ¿Sera el papá o la mamá? XD cada hecho tendrá un porque, y si, Kasumi las busca, ya casi se revela. Saludos.
Ninna Tendo: Yo me reí con "¿Y su corazoncito se escucha bien?" XD Pero me preocupa Ryoga que Ranma/Ranko le rompa los huesos :/ Me da gusto que te va bien en tu historia y espero que Ranma se controle y no lastime mucho a Ryoga O.O Saludos P.D Visita mi blog para que sepas un poco más de mi ;)
Amy Saotome Tendo: Muchas gracias n.n Aun hay más por ver y ya casi se sabe qué pasa con Kasumi, pero todo terminara bien eso lo aseguro ;) Saludos.
Tobitaka97: Muchas gracias n.n Actualizare los días que dije, viernes, lunes, miércoles y viernes de la otra semana con los capítulos finales ;) Saludos.
LectoradeficsNAPM: Si, yo lo sé, tal vez en el especial ocurra el milagro de un bebé jeje Saludos.
Saludos a todos y nos leemos el viernes de esta semana. Adiós.
