¿Cuánto tiempo había pasado ya? A veces, olvidaba que era humano y lo que la vida como tal, representaba. Miro de nuevo a Eren que bailaba al sonido de una canción que emitía la radio matutina. Sonrió un poco y se acercó por detrás de este hasta posicionarse detrás y tomarlo de las caderas.

—Comienzo a creer que lo haces a propósito— le susurró al oído. Eren sonrió abiertamente recargándose en su marido.

—¿El que Levi?—pregunto de forma inocente comenzando a mover las caderas al ritmo de la música, Levi le tomo de las caderas y le presiono contra él.

—Eren —le advirtió con un gruñido que Eren ignoro cuando se pegó más a él.

Siguieron así unos instantes más antes de que Levi terminara por hartarse. Lo giro y unió sus labios con los de él.

En los últimos años que habían pasado una infinidad de cosas habían ocurrido. Para empezar, formalizaron su relación y fueron a un terapeuta humano, si, lo hicieron. Querían que las cosas marcharan bien y que sus errores del pasado dejaran de repercutir en el presente.

Por obvias razones omitieron ciertos detalles y otros más los modificaron. Al final, terminaron por aceptar que nunca lo olvidarían pero que sí podrían superarlo juntos.

Un Año después de haberse "mudado" a la tierra, se casaron y se mudaron a donde actualmente vivían, cercas del océano, prácticamente vivían a orillas de este. Su vida era bastante calmada considerando que las personas a su periferia comenzaban a aumentar en número. Pero eso no impedía que fueran felices.

Le tomo un poco de tiempo, un largo periodo de tiempo, aprender a como expresarse, pero Eren siempre fue paciente y le enseño que siempre estaría para él y por él lo hizo, se abrió a alguien después de cientos de años.

No había más personas en la tierra cuando estaban juntos. El tiempo parecía detenerse.

Hanji solía burlarse de él, pero al final decía estar feliz por nosotros y la verdad era que no mentía, era ella de los pocos demonios que podía mostrar emociones después de todo, en un principio Hanji fue quien le dijo como tratar con Eren, se lo agradecía, pero jamás se lo diría.

Actualmente sus vidas eran muy calmadas, después del caos de años atrás, por fin estaban juntos.

Dios cumplió con su promesa, al final, les permitió estar juntos.
Sus pensamientos dejaron de desviarse cuando sintió como retrocedía y era pegado a la pared siendo apresado contra esta.

—Cabrón—jadeo contra los labios del castaño al sentir como se apretaba más contra su cuerpo.

—Hoy quiero estar arriba—pidió entre besos arrancando suspiros del mayor. Este le mordió el labio inferior y tiro levemente de él.

—Hoy no guapo, la última vez lo hiciste terrible—se burló besando su cuello cuando lo vio hacer un puchero—. Ya lo harás mejor después.
—Solo lo dice para no hacerme sentir mal—le reclamó quitándose la camiseta mientras el pelinegro hacia lo mismo con media sonrisa en el rostro.

—Bueno, eres pésimo como activo y por eso el que está arriba soy yo.

Camino hasta el castaño y lo obligo a verlo a los ojos.

—Amor, quita esa cara por favor. La próxima estarás tu arriba lo juro.

—¿Lo prometes?

Levi sonrió mientras le acariciaba la mejilla derecha.

—Prometido— dijo empujando a Eren sobre la cama. Este rebotó al caer sobre ella y le sonrió a Levi cuando este se colocó entre sus piernas—. No te rías tanto, prepárate—le ordenó bajándole los pantalones juntó con los boxers.

—Agh, bien—dijo extendiendo su mano derecha a Levi —. Lámelos.

Levi negó con la cabeza antes de comenzar a lamerlos. Mientras lo hacía no despego la vista de los ojos esmeraldas del chico frente suyo. Eren trato de no verlo, pero le fui imposible, se miraba tan erótico.

Cuando Levi retrocedido el castaño dio por sentado que sería todo, respiro profundo antes de abrir sus piernas y dejarlas así frente al pelinegro. Con su dedo índice hizo pequeños círculos sobre su entrada para lubricar la y luego introdujo el dedo. Un pequeño escalofrío le recorrió y un pequeño gemido le acompaño.

Comenzó a mover su dedo hacia adentro y afuera en un vaivén lento, pronto introdujo un segundo dedo y al cabo de unos minutos un tercero, sus gemidos comenzaron a inundar la habitación conforme el ritmo de su mano aumentaba.

Sus ojos y gemidos estaban dirigidos al pelinegro que lo observaba atentamente, con sus ojos grises oscurecidos por la excitación que le producía ver al castaño tocarse, las mejillas rojas de Eren y su respiración acelerada le hicieron llegar a su límite de paciencia.

—Es suficiente—dijo con la voz ronca. Se desabrocho el pantalón y sacándose la ropa interior dejo su miembro al aire.
Eren le sonrió con morbo.

—Ah... Ahh Levi... métemela—rogo sosteniendo ambas piernas en el aire, lo más separadas posible. Levi coloco la punta de su pene en la entrada de Eren y lo penetró de una embestida.

El castaño arqueo la espalda y enredo sus piernas alrededor de la cintura del hombre sobre él.

Levi comenzó a embestirlo de inmediato mientras lo tomaba de la cintura para hacer las embestidas más profundas.

—Ngh...Ah... ¡Ah!—gimió con fuerza cuando Levi dio en su próstata. Sus ojos están nublados por el placer y de su boca salían oraciones inconclusas, sus manos subieron hasta los hombros del ojiplateado y los apretó.

—Con que ahí es—jadeo volviendo a golpear en el mismo sitio ganándose más gemidos por parte de Eren, que no hacía más que mover sus caderas de forma errática contra el pelinegro.

Levi paso sus manos por la espalda de Eren y lo atrajo hacia el haciendo que quedara sentado sobre el. Las embestidas eran profundas y rápidas, las paredes del castaño cada vez apretaban mas su miembro, avisando que él castaño estaba por termina.

—Agh Eren—jadeo sintiéndose en el borde, los brazos del chico le rodearon el cuello y en su oído escuchaba perfectamente los gemidos que emitía Eren.

Unas embestidas más y Eren se recorrió con un gritó sonoro apretando el pene de Levi, que al sentir como el chico alcanzaba el orgasmo, el mismo se corrió en el interior del chico.

Soltó a Eren y este callo sobre la cama, aún sin soltarse de Levi.

—Diablos, ¿cómo haré la cena si me duelen las caderas?—se quejó con una sonrisa.

—Ya te las arreglarás —se burló soltándose del castaño y acostándose a un lado de él. Lo atrajo y lo abrazo con fuerza.

—Levi, no me iré a ningún lado— se río acurrucándose en los brazos del mayor.

Levi se quedó un momento quieto antes de verlo a los ojos.

—¿Qué?—pregunto al ver cómo le miraba.

—Te amo—sonrió y besó la frente de Eren.

—Ja ja, yo también te amo— murmuró contra él.


—Les extrañas... ¿Eren? ¿Me estas escuchando? — le reclamó Levi al verlo con la vista pérdida en el cielo.

—Es un poco triste el que nunca jamás les voy a mirar otra vez. Lo que me da un poco de consuelo es saber que están bien.

Levi suspiro derrotado, en definitiva, él no le estaba escuchado.
Ambos detuvieron su caminata cuando el cruce se puso en verde. Los autos pasaban y ellos permanecían agarrados de las manos.

Cuando Levi le iba a preguntar si le gustaría verlos una vez más alguien se estrelló contra ambos.

Levi se giró con la mirada mordaz y antes de que Eren pudiera intervenir, el solo se detuvo.

— ¿Mike?

El hombre alto y de cabello rubio cenizo le miro desde arriba con una mirada confusa.

—¿Te conozco? —Levi casi se rio, no sólo por lo ridículo de la situación, sino también por la expresión de Eren y que detrás de Mike venía Erwin.

—Miren nada más que trajo la marea—se mofo Levi al rubio de cejas tupidas, que al ver a su bajo amigo no pudo más que sonreír.

—Vaya, hace un tiempo que no te veo viejo amigo. ¿Cómo han estado? —la pregunta claramente se dirigía a ambos.

Eren, por su parte miraba con un poco de precaución a Erwin y muchos deseos de hablar con Mike. Era un poco entendible.

—Bien señor Erwin—contesto Eren con rapidez y nerviosismo.
Erwin le sonrió.

—Me alegro por ambos. Mike, estos son el matrimonio Ackerman, de los que te hablé —Le dijo al hombre de ojos ámbar que miraba a Eren.

—Ah ya, ¿te conozco de algún otro lado, como dices que te llamas?—pregunto al castaño.

—Eren, Eren Jae... Ackerman, aún no me acostumbro a eso—se rio un poco apretado la mano de Levi que aún sostenía.

—Mucho gusto—dijo por fin.

Levi sonrió un poco.

—Bueno, si nos disculpan, tenemos cosas que hacer.

—Ah claro—le dijo Erwin—, por cierto, Hanji dijo que les visitaría más tarde.

Eren miro al pelinegro.

—Gracias por la advertencia.

Cruzaron unas palabras más antes de cada quien seguir su camino.


Para cuando Levi y Eren llegaron a su casa, ya se había hecho de noche. Ambos se sentaron en el pórtico de su casa para ver el océano.

— ¿Puedes creerlo? Están juntos. El arcángel Mike nació de nuevo, es tan espléndido.

Levi se rio.

—A veces olvidó lo elocuente que sueles ser— comento al castaño mientras le miraba—Me alegro que al menos, Erwin no le allá seguido ocultando sus sentimientos a Mike.

—¿Eh? ¿Usted lo sabía?

—No disimulaba tan bien como creía, créeme. Aún si no era amor, amor, era algo parecido al aprecio. No olvides que Erwin sigue siendo un demonio.

Eren asintió con la cabeza.

—Ahora su único enemigo por lo que vi, es el Tiempo.
El castaño al escucharlo sintió miedo.

—¿No te arrepientes de la decisión que tomaste? Yo siempre fui un humano y tú no, yo...

Levi suspiro por lo bajo, siempre era lo mismo cuando tocaban ese tema.

—¿Cuantas veces vas a preguntarme lo mismo y cuántas más tendré que responderte? Ni hoy ni nunca, me arrepentiré de la decisión que tome, no había ninguna otra que tomar. Jamás, ¿lo entiendes?

Eren negó con la Cabeza.

—¿Entonces que se supone que debía de hacer si no era escoger quedarme contigo? ¿Quedarme de brazos cruzados? ¿Verte envejecer y formar tu vida con alguien más? Porque tanto tu como yo sabemos que hubieras escogido vivir como humano con tal de estar más cercas de mí.

Eren le miro con expresión incrédula.

—Jamás haría eso, hubiera sido incapaz de formar mi vida al lado de la de alguien más.

El pelinegro le miro atento.

—De igual manera. ¿Qué hubiera hecho yo? Sólo verte envejecer y ya, incapaz de tocarte, incapaz de estar a tu lado.

Eren sólo apretó los labios.

—¿Eren?

Lo sabía, que Eren tenía muchos más demonios que él, que sus temores eran mayores a los suyos.

—Tengo miedo.

—Estoy aquí para ahuyentarlo.

—Te olvidarás de mí.

—Jamás lo haría.

—No sabes cuánto te amo.

—Lo sé, y yo también te amo con la misma intensidad.

Eren sonrió un poco, antes de recargar la cabeza sobre el hombro de Levi.
Habían escogido eso, y nunca se arrepentiría de eso, sabía que el temor siempre existiría, era parte de ser humanos, era parte de ser humanos todo por lo que pasaban. Amar y odiar, el dolor y la felicidad, aprender y olvidar, crecer y envejecer. Por Eren, había escogido todo eso y nunca, jamás, se arrepentiría de ello.

Levi recargo la cabeza sobre Eren y presenció la salida de la luna sobre el océano.

Puede de que su vida pudiera tener altibajo, pero si los conllevaban juntos, sabrían cómo superarlos. Aún si al principio no supieron llevarse bien, ahora la sola idea de separarse era impensable.

Eran destinados, debían de estar juntos. Seguirían viviendo juntos, caminando uno al lado del otro, avanzando siempre sin mirar hacia atrás.

Construyendo un imperio juntos.

FIN

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ASOPORTAMADRE!

Nunca les publique el epilogo, me siento como una mala persona en este preciso momento, pero con lo de la graduación de la prepa, el examen a la uni, la admisión a esta, la mudanza, mierda, me olvide de tanto D:

PERDÓN

Ahora si, con esto, me despido permanentemente de esta historia, por supuesto no será la última que publique sobre ellos.

Les agradezco como no tienen una idea el hecho de que se allan quedado conmigo hasta el final, aguantar mis indecisiones y errores ortográficos y de que a veces se me fuera el hilo de las cosas.

Por todo, se los agradezco.

Espero que podamos leernos mas adelante, sin más, esto es el adiós.

Gracias.

Y nos leemos luego.