.
By Your Side
.
.
Epilogo
Can I Celebrate?
.
.
.
—Una semana después…
Estaba nerviosa.
Había sido invitada a una cena familiar en la casa de los Uzumaki. Hinata sonrió con nerviosismo. La reunión sería bonita si tan solo estuviesen ellos, pero no, los Uzumaki habían invitado a los Uchiha y a los Haruno, y de paso estaba también sus padres con Hanabi. Naruto le había dicho que sus padres querían compartir con los padres de Hinata. Aunque sus padres habían aprobado su relación con Naruto aún se sentía nerviosa y además de ello…
Levantó la mirada hacia los padres de Naruto.
El padre de Naruto se veía tan serio y estricto. Él era una copia exacta de Naruto, con ese pelo rubio de pincho y esos mismos azules ojos, pero a diferencia de su hijo, no parecía muy amable. Había escuchado hablar de él, de que era muy amable pero no entendía porque tenía esa cara esa noche. ¿Acaso era por ella? ¿Tal vez por sus padres? No lo sabía pero esto la tenía algo mal. Hinata durante toda la cena se había sentido sin aire, con las manos sudadas y creía que no había murmurado más de veinte palabras en toda la velada.
Sintió una mano tocarle el brazo.
Hinata movió la mirada hacia la persona que estaba a su derecha en aquel sofá. Era Naruto quien le había tocado. Sintió como su mano bajaba por su brazo izquierdo hasta tomarle la mano y entrelazar sus dedos, sintió un fuerte apretón.
Sonrió. Le estaba dando ánimos y fuerza. Su nerviosismo era algo inexplicable, sabía que los Uzumaki sabían sobre su relación con Naruto y sus propios padres también lo sabían, todos en aquella sala lo sabían. No sabía porque estaba actuando así pero…
Miro hacia el padre de Naruto. El hombre tenía un vaso de sake en la mano y hablaba amenamente con el patriarca de los Uchiha, Fugaku, mientras tomaba. Cuando llego a la casa familiar de los Uzumaki con Naruto a su lado, la madre de Naruto, Kushina la había envuelto entre sus brazos y la había felicitado, pero cuando llego el momento de recibir la enhorabuena del padre de su novio, Minato simplemente la miro y sonrió, no dijo más nada. No sabía que eso significaba. ¿La aceptaba como novia de su hijo o simplemente era lo contrario?
—Cálmate…—escuchó que Naruto le susurraba.
Hinata volvió a mirar a su novio.
—Es que yo…—comenzó a decir pero Naruto dio otro apretón.
—Estás muy nerviosa.
Hinata hizo una mueca. ¿Cómo no iba a estar nerviosa? No sabía lo que pensaba el padre de su novio sobre ella. Durante la velada entera mientras el grupo hablaba y cada vez que ella salía a relucir en los temas, el hombre no decía nada, incluso su padre le había preguntado que pensaba sobre la relación de ellos y el señor Minato no había contestado la pregunta.
—Hinata…
¿Y si él no la quería como novia de Naruto? ¿Qué haría entonces? Deseaba recibir su bendición y ser felices de ahora en adelante, pero si él no se la daba entonces… Bajo la cabeza. A pesar de que estarían felices, habría algo que aún no estaría resuelto y cuando pensara en ello se pondría triste.
—Hinata…
—¿Qué pasa Hinata-chan?—escuchó que una voz femenina preguntaba.
Hinata levantó la mirada hacia la madre de Naruto, la cual estaba sentada en un sofá más grande, junto a su esposo y los Uchiha. La mujer le sonreía con felicidad. Bueno, claro que debía de estar feliz, su hijo al fin había encontrado la felicidad. Cualquier madre estaría feliz de ello.
—No pasa nada…—murmuró con un tono de voz bajo que deseo haberlo dicho con un tono más alto, pero estaba tan nerviosa que no podía hablar bien.
—¿En serio?—preguntó la mujer arqueando una perfecta ceja roja. Aunque Naruto se parecía mucho a su padre, había rasgos de su madre en él y tenía que decir que la mujer para la edad que tenía, se veía muy bien, esperaba que cuando llegara a esa edad se viese igual—Te ves un poco pálida…—escuchó que dijo Kushina.
¿Pálida? Bueno, se sentía sudorosa y de seguro debía de estar como un papel, pero la razón de esto era porque estaba nerviosa.
—¿No estarás embarazada?—preguntó su propia madre tirando una gran bomba y Hinata abrió la boca sorprendida. ¿Qué? ¿Cómo había llegado a esa conclusión?
—¡No me jodas!—exclamó Hanabi levantándose rápidamente de su lugar y mirándola con sorpresa.
Todos en la sala la miraron de igual forma mientras Hinata miraba estupefacta a su madre por sugerir tal cosa. De cualquier cosa que podía decir, sugería que estaba embarazada. Podía ser su periodo que muy pronto estaría visitándola o quizás que estaba mal del estómago, pero no embarazada.
Una risita.
Hinata miro hacia su novio quien comenzaba a reírse a carcajadas. Esto debía de estar resultándole muy divertido al muy tonto. Hinata le dio un codazo el cual hizo que Naruto tosiera pero aun así no dejo de reírse.
—Naruto-kun—se quejó ella mirándolo con los labios fruncidos.
Naruto dejo de reírse y la miro, se acercó y le plantó un beso en los labios. Luego se colocó derecho en su lugar y miro hacia la madre de Hinata.
—No es por eso, señora Hyuuga…—murmuró Naruto.
—¿Cómo estas tan seguro?—preguntó Hanabi a Naruto entrecerrando los ojos.
¿Por qué seguían insistiendo en el tema? Ella no estaba embarazada. Miro hacia Sakura quien tenía una sonrisa en los labios. No, no estaba como Sakura. Además, ellos se cuidaban y ella comenzaría la semana entrante a tomar la píldora. Aún no había niños en su lista.
—¿En serio quieres que hable de métodos anticonceptivos delante de mis padres, de los Uchiha, de mis amigos y de mis suegros Hanabi?—preguntó Naruto con las cejas arqueadas—Eso está muy mal…—murmuró con una sonrisa en los labios.
Hanabi se puso colorada y Hinata sonrió. Vaya, hacía tiempo que no había visto a su hermana ruborizarse. Hanabi volvió a tomar asiento y desvió la mirada lejos de Naruto. Su hermana estaba avergonzada y ella estaba feliz por ello.
Naruto movió la cabeza.
—De todos modos, Hinata solo está nerviosa—comentó y la mencionada bajo la cabeza—Teme a papa…
Ese idiota. No tenía que decir eso y menos delante de esa persona. Hinata miro tímidamente hacia el padre de Naruto quien tomó un trago de su bebida en ese momento, el hombre bajo el vaso y fijo la mirada en ella. Hinata trago nerviosa. El padre de Naruto soltó una carcajada y Hinata se apretó contra en cuerpo de su novio. ¿Por qué se reía?
—¿A que le temes?—preguntó el hombre con una sonrisa sincera. ¿Qué? ¿Qué había pasado? Hace un rato aquel hombre había tenido una expresión austera y ahora, parecía brillar así como lo hacía su hijo.
Hinata pasó saliva.
—Yo…—comenzó a decir pero se interrumpió, ahora estaba avergonzada. Tendría una pequeña conversación con Naruto más tarde.
—Si es a mí no deberías…—murmuró el padre de su novio.
—Papa has estado mirando raro a Hinata y además de eso, tu presencia es intimidante. Desde que llegamos has estado así…—explicó Naruto quien había fruncido el ceño y Hinata le agradeció.
El hombre se encogió de hombros.
—¿Qué puedo decir?—preguntó el hombre—La hija de Hiashi es muy hermosa e inteligente, solo he estado preguntándome como puede estar al lado de un tonto como tú.
—¡Padre!—exclamó Naruto avergonzado y se cruzó de brazos—Gracias por el apoyo—dijo su novio haciendo un puchero.
El padre de Naruto rió.
—Es que no me cabe explicación—dijo Minato encogiéndose de hombros.
—Bueno, tendrás que acostumbrarte…—dijo Naruto refunfuñando.
—Créeme que ya lo estoy haciendo…—dijo su padre y miro a Hinata—Solo me sorprende de que estés con Naruto.
—Igual yo estoy sorprendido…—murmuró el padre de Hinata. Hinata vio como su padre le daba una mirada alegre—Saber que mi pequeña calabacita está saliendo con alguien, me sorprende—su padre soltó una risita—Siempre pensé que sería Hanabi la primera en tener pareja y que Hinata sería la última en conseguir pareja—dijo y Hinata arqueo las cejas—A veces quiero encerrarla en casa y alejarla de los hombres.
—¿Tan malo soy?—preguntó Naruto poniéndose blanco. Hinata sonrió, ahora era el turno de Naruto de ponerse nervioso. Amaba a su padre.
—No tú, pero…—su padre hizo una mueca y luego un ademan—Solo es que soy muy protector con mi hija. Y eres hijo de Minato—dijo mirando a este último con el ceño fruncido—Pero está bien ahora, no me opongo a la relación.
—Es chistoso como soy la menor por unos minutos y papa es tan protector con Hinata—dijo su Hanabi soltando una carcajada—¿No es algo loco?
—Es porque eres una chica madura y demasiado despierta—explicó su padre la razón por la que protegía a Hinata—Pero mi calabacita es una chica tranquila, con un alma tan pura e inocente.
—¡Por favor!—exclamó Hanabi—Créeme padre, eso era antes pero desde que esta con Naruto-kun…—Hanabi señaló a Hinata y esta la fulminó con la mirada. ¿Qué mierda estaba tratando de decir su hermana?—Esta ya dejo de ser inocente.
—Por favor, ignoremos eso…—dijo Hinata ruborizándose y avergonzándose por lo que su hermana estaba diciendo.
Sí, todos debían de saber que tenían sexo, no eran unos niños y Naruto era un hombre maduro y derecho, pero que siguieran con el tema otra vez la ponía más nerviosa que antes. No debían de hablar de sus intimidades delante de los Uchiha, sus suegros y sus padres.
—De todos modos—dijo Naruto con las mejillas rojas, al parecer lo que dijo Hanabi le había afectado—Le prometo señor Hyuuga que su hija está segura conmigo—dijo levantando el mentón—No tiene de que preocuparse. Yo se la cuidare—dijo esto último buscando su mano y dándole un apretón.
Qué lindo lo que Naruto había dicho. Hinata apretó su mano y sintió el corazón hincharse de la emoción por sus palabras.
—Eso espero—su padre asintió y luego se pasó una mano por la barbilla—Mira que tengo unos sables muy afilados en casa y se usarlos muy bien—murmuro con una sonrisa maliciosa.
Todos en la sala quedaron mudos. ¿Qué? Hinata miro a su padre con las cejas arqueadas.
Una risita.
—Solo bromeaba—dijo Hiashi levantando una mano y haciendo un ademan de manos.
—Bueno, Hinata-chan…—murmuró el padre de Naruto—¿Estas segura de estar con este imbécil?—preguntó señalando a su hijo.
¿Por qué siempre preguntaban eso? Naruto era un hombre bueno, quizás tuvo sus momentos en los que fue un patán pero eran errores del pasado. Hinata se pegó más a su novio y apoyó la cabeza en su brazo, ella lo amaba de esa manera, además, nadie era perfecto.
—A mí me gusta tal y como es…—dijo Hinata cerrando los ojos.
La sala permaneció tranquila y a Hinata le gusto esto. Debían de aceptar que a ella le gustaba tal y como era Naruto con todos sus errores y defectos.
—Muchas gracias Hinata por aceptar a Naruto tal y como es, siempre me queje de que el nunca conseguiría pareja por como es, pero el saber que lo aceptaste con todos sus defectos, como madre, me siento orgullosa por esto—dijo Kushina con una sonrisa sincera—Les deseo mucha suerte a ambos en su relación y si no es mucho pedir me gustaría tener algún pequeño Naruto correteando por mi hogar.
Hinata rió.
—Gracias, espero que muy pronto—dijo mirando a Naruto con amor.
Este le sonrió y le devolvió la mirada.
La conversación, gracias a Dios, se movió a otro tema familiar. No era que le molestase hablar de su relación con Naruto pero esto la ponía muy nerviosa el que hablasen de ella. Por suerte el grupo comenzó a hablar de Sakura y de su embarazo.
Naruto apretó su mano y sintió su cálido aliento en su oreja.
—Salgamos un poco mientas estos joden a Sasuke—susurró Naruto refiriéndose a que en ese momento estaban bromeando de que Sasuke no espero ni unas semanas antes de embarazar a Sakura.
Hinata asintió.
Se pusieron de pie pero nadie comentó sobre ello, así que Naruto y Hinata abandonaron la sala. Ellos subieron las escaleras hasta el segundo piso y caminaron por un pasillo entapizado y con una gran alfombra color vino hasta detenerse frente a una puerta de color caoba.
Naruto la abrió y se apartó para dejarla entrar. Hinata dio unos pasos hacia delante hasta estar dentro de la habitación. Se quedó mirándola, analizándola. Había una pequeña cama en el centro del cuarto con colchas de un tono naranja pálido, había muchos posters de superhéroes y bandas de rock, en un rincón había un gran estante lleno de libros y algunos trofeos. Se acercó a este y miro los trofeos, había algunos de campeonatos de fútbol.
—Vaya, mi novio era genial…—dijo Hinata con una sonrisa.
Naruto rio.
—Sigo siéndolo…—dijo con orgullo en su voz Naruto.
Hinata sonrió y miro hacia los libros. Al parecer a su novio siempre le gusto la tecnología porque la mayoría de los libros que había en el estante eran de electrónica y tecnología.
—Ven aquí…—dijo Naruto y luego sintió sus fuertes brazos rodeándola, sus cuerpos estuvieron demasiado cerca.
Hinata sintió el cálido aliento de Naruto en su oreja y luego su rostro fue levantado con una mano para después sentir los suaves labios de Naruto sobre los suyos. Ummm… Delicioso. Naruto la beso pero él no profundizo el beso, ya que se separó y la miro con un brillo peligroso en los ojos.
—Siempre desee hacer algo pervertido en mi cuarto…—murmuró y sin preguntarle ni nada, la tomó entre brazos. Hinata chilló y se agarró a su cuello mientras Naruto caminaba hacia el centro de la habitación y la dejaba sobre la pequeña cama.
—Naruto-kun…—murmuró Hinata.
Naruto se subió en la cama, cerniéndose encima de ella. Hinata se sintió aprisionada contra su cuerpo. La cama era pequeña y solo una persona podía estar en ella, bueno, depende de la postura. Hinata sonrió y subió los brazos, colocándolos alrededor del cuello de Naruto. Acercó sus labios y unió sus bocas.
—Tus padres están abajo así que la idea está descartada…—dijo ella una vez que se separaron y con una sonrisa refiriéndose a lo que Naruto había dicho antes.
Naruto entrecerró los ojos.
—Siempre he sido un niño rebelde, cariño mío…—dijo Naruto moviendo la boca hacia su cuello, donde la besó y la acaricio con los labios—Pero tienes razón…—murmuró y se bajó de encima de ella.
Hinata se sentó en la cama al igual que Naruto quien se pasó una mano por el pelo mientras que su otra mano estaba posada sobre su pelvis. Hinata se rió y se acercó a Naruto, se colocó de rodillas detrás de su novio y colocó los brazos por su cuello. Naruto gimió y Hinata miró hacia abajo. Vaya, su novio era un chico muy pervertido.
—Veo que estas feliz…—dijo mirando como la tela de su oscuro pantalón se levantaba un poco en el área de su pelvis.
—La verdad es que estoy anhelante de ti—dijo Naruto ladeando la cabeza hacia ella—Verte toda nerviosa delante de mis padres y ver cómo te ruborizabas por cualquier cosa, ha hecho que mi deseo por ti se descontrole, por eso quise subir para que pudiese resolver mi estado.
—No tendré relaciones bajo el techo de tus padres—dijo Hinata con un puchero.
—Eres una niña demasiada buena…—murmuró Naruto con una sonrisa peligrosa.
—Tú eres un chico muy malo…—dijo Hinata acercándose más y dándole un beso en los labios—Pero me gustas así.
Naruto rio.
—¿Qué tanto te gusto?
Hinata arqueó las cejas.
—¿Qué no ha quedado claro?
—Si…—dijo Naruto—Me ha quedado claro pero…
Naruto tomó sus brazos y los alejó de sí. Hinata miró confundida como él se levantaba y se daba la vuelta. Su novio se quedó de pie frente a ella. Hinata tragó nerviosa y se movió en la cama, gasta quedar sentada en el mismo sitio donde Naruto había estado antes. Levantó la mirada hacia él. Naruto tenía una sonrisa en los labios. ¿Qué tramaba?
—¿En serio te casarías conmigo Hinata-chan?—preguntó Naruto.
Hinata lo miro confundida. ¿A qué venia eso? Había aceptado hace una semana ya, le había dicho que si muchas veces, recordó ella. Cuando habían estado en el lugar secreto de Naruto habían hecho el amor y mientras ella había estado moviéndose encima de su novio, este pregunto varias veces si en verdad aceptaba, en medio de gemidos Hinata le respondió que sí. No había dudas de ello. Sería su esposa cuando llegara el momento.
—Sabes que si…
La sonrisa de Naruto se amplió más y su mano vagó hacia su chaqueta negra, Naruto hurgó dentro de ella hasta que Hinata vio como este sacaba una pequeña y oscura caja terciopelada. ¿Acaso era…? ¡Oh dios mío! Hinata abrió la boca y levantó las manos para taparla. Si, era eso lo que había pensado al verla.
—Entonces deberíamos hacerlo oficial…—dijo Naruto acercándose y bajando su cuerpo a la altura de Hinata, poniéndose de rodillas frente a ella.
Hinata sintió como sus ojos ardían por las lágrimas que se asomaban.
—Sé que te pedí matrimonio en nuestro lugar secreto y que el lazo que tienes en la muñeca simbolizó nuestra unión…—dijo Naruto y Hinata miró el lazo en su muñeca, desde ese día lo llevaba atado en aquella área y no había querido quitárselo.
—Yo…
—Quiero que digas otra vez que si…—murmuró Naruto mientras abría la cajita frente a ella. Hinata abrió la boca al ver el contenido de esta. Solo podía ver la piedra que era un diamante mediano en corte de princesa con pequeñas piedrecillas azules al lado de este.
Naruto lo sacó de la caja y dejo que la caja cayese al suelo para poder tomar su mano izquierda entre la suya. El corazón de Hinata comenzó a retumbar y esta sintió las manos sudadas. Ella había fantaseado con esto desde siempre. Naruto levantó el anillo, el cual tenía las piedras en una banda de oro blanco.
—¿Hinata?
Hinata cerró la boca y miró a Naruto a los ojos.
—¿Si?
—¿Quieres casarte conmigo?
Hinata rió. Claro que lo deseaba.
—Sí, Naruto-kun…—murmuró ella deseando tirarse entre sus brazos.
Naruto sonrió y acercó el aro a su dedo anular, comenzando a deslizarlo por este hasta que estuvo hasta el final del dedo. Hinata sonrió y Naruto levantó la mano, le besó el dorso y luego la palma de esta para después darle una mordida leve.
—Estoy feliz de que hayas aceptado otra vez…
Hinata sonrió.
—Sabes que me casaría contigo aunque no hubiese un anillo—dijo Hinata. Aunque tuviese este anillo en su mente siempre quedaría grabado que aquel lazo que tenía alrededor de su muñeca izquierda simbolizaba un anillo.
—Pero quiero dejarle claro a la gente que eres mía y que me perteneces…—murmuró Naruto dando otro beso a su mano.
—¡Que posesivo!—bromeo Hinata y los ojos de Naruto adoptaron un brillo peligroso.
Naruto se puso de pie y se inclinó hacia ella. Acunó su rostro con sus manos y le plantó un beso en los labios. Sin romper el beso, la empujo hacia atrás, hasta que la espalda de Hinata estuvo sobre el colchón, Naruto se cernió sobre ella y comenzó a devorarle la boca mientras que acariciaba su cuerpo con sus expertas manos.
Hinata correspondió gustosa. Incluso levantó las piernas y gracias al vestido que llevaba, pudo rodear la cintura de Naruto sin ningún contratiempo. Muy pronto seria la señora de Naruto Uzumaki. Deseaba que llegase ese día, sería el mejor día de su vida.
—Vamos a darle la noticia a nuestros padres y luego nos iremos de aquí…—dijo Naruto rompiendo el beso y Hinata se quejó, deseaba que el la besara más. Naruto se dio cuenta de lo que pasaba por su mente y sonrió peligrosamente—Voy a hacerte el amor hasta que te duela caminar.
¿Hasta que le duela caminar? Hinata se ruborizo y tragó nerviosa. Debía preparase para ello.
Naruto le tomó de la mano izquierda y la ayudó a levantarse de la cama. Sin romper el contacto de sus manos, salieron de la habitación y bajaron las escaleras hasta que estuvieron en la sala otra vez. Cuando entraron, todos cesaron sus conversaciones y dirigieron las miradas hacia ellos. Espera un momento… Hinata fijo la mirada en Sasuke y luego en Sakura quienes sonreían felices, después pasó la mirada por Hanabi. Su hermana la miraba con una mirada maliciosa. ¿Acaso ella…?
—Tengo una noticia…—anunció Naruto dando un paso hacia delante. Naruto hinchó su pecho y soltó el aire que había retenido—Hinata y yo nos hemos comprometidos…—anunció a todos. Algunos abrieron la boca sorprendidos y otros sonrieron felices.
Hinata se sintió como si fuera desmayarse allí. Era algo vergonzoso.
—Vaya, otra sorpresa—escuchó que su padre decía luego de salir de la sorpresa.
Hinata sonrió, si para sus padres eran demasiadas sorpresas. Se acercó más a su novio y apoyo la cabeza en su brazo.
—Sé que tenemos poco tiempo saliendo pero espero que puedan darnos su bendición… —continuó Naruto y Hinata sintió como este le apretaba la mano, al parecer Naruto aún no seguía seguro de que sus padres estuviese de acuerdo en su relación.
—Eso ya está querido—dijo la madre de Hinata—Tienes nuestra bendición—murmuró con una sonrisa sincera.
—Vaya entonces el asunto es oficial ahora…—dijo su padre.
Todos se pusieron de pie. Uno a uno, se fueron acercando. Primero, fueron los Uzumaki, quienes se acercaron a abrazarlos. Hinata fue envuelta en los fuertes brazos del padre de Naruto, lo que se sintió algo extraño pero estaba segura de que con el tiempo se acostumbraría a la presencia intimidante del hombre y luego en los frágiles de la madre de Naruto. Después sus propios padres se acercaron y dieron su bendición, su padre se quejó un poco de esto pero dijo que estaba orgulloso de ella. Sasuke y Sakura se acercaron, el primero le dio un puñetazo en el estómago a Naruto y luego un abrazo, le dijo algo a su amigo que Hinata no alcanzó a escuchar, luego se detuvo frente a ella.
—¿Quién lo diría? Una vez le advertí a Naruto que no tonteara contigo y que fuera en serio, pero no pensé que se volvería tan serio—murmuró Sasuke con una sonrisa, dio un paso hacia ella y la envolvió en sus brazos, escucho como Naruto refunfuñaba por esto y Hinata soltó una risita—Sé que es extraño pero…—él se encogió de hombros—Mucha suerte con el Dobe de Naruto—dijo esto último y se acercó a darle un beso en la mejilla lo que dejo a Hinata sorprendida—Suerte para ambos.
Hinata levantó una mano y la colocó sobre la mejilla donde Sasuke la había besado. Y ella que había siempre pensado que Sasuke era un cretino arrogante. No parecía tan malo. Hinata sonrió y asintió. Cuando fue el turno de Sakura, esta se quejó de que no podía abrazarla como ella quería gracias a su enorme vientre, pero de todos modos le dio un breve abrazo y le dijo que esperaba que siguiese sus pasos. Era posible que siguiera los pasos de su amiga pero no ahora, aunque le gustaría tener un pequeño Naruto moviéndose por su apartamento.
Cuando fue el turno de Hanabi. Esta se acercó con los brazos cruzados y se detuvo frente a Naruto. Estos dos se quedaron mirándose en silencio hasta que Hanabi soltó un suspiro y movió la cabeza.
—Espero que cumplas con tu palabra—dijo Hanabi y Hinata arqueo las cejas. ¿A qué se refería su hermana?
—Claro que lo haré…—le aseguró Naruto con una sonrisa mientras levantaba una mano pero Hanabi golpeo esa mano y se acercó para abrazarlo. Escuchó como Hanabi le decía que si no cumplía con su palabra iba a hacerle pagar por ello.
—¿Que traman?—preguntó Hinata cruzándose de brazos. No entendía que tenían entre manos aquellos dos.
Hanabi y Naruto se separaron y se miraron sonrientes para después mirarla a ella de la misma forma.
—Le dije que le iba a conseguir novio—le informó Naruto.
—Pero estas con…—comenzó a decir Hinata mirando a Hanabi pero antes de siquiera decir el nombre de esa persona, su hermana levantó una mano y colocó un dedo sobre los labios de Hinata.
—No digas su nombre…—dijo Hanabi entrecerrando los ojos.
Hinata asintió. Hanabi sonrió feliz y dejo caer la mano. Otra vez se cruzó de brazos.
—De todos modos me debe algunos favores—dijo ella y Hinata se preguntó cuáles eran esos favores, como si Hanabi supiese lo que pensaba, esta sonrió—Fui yo la que le dije lo que pasaba contigo cuando te alejaste de él por el episodio de Shion metiéndose entre ustedes…—dijo ella y Hinata paso saliva, se había olvidado un poco de esto pero de todos modos no importaba. Ella había hecho las paces con Shion, incluso cuando estuvo visitando a Sakura hace unos días, se encontró con esta en la casa y hablaron amenamente.
—Sí, recuerdo eso…—dijo Naruto—También me ha dado un par de consejos—continuó Naruto—Además de ello, el día de nuestra cita, fue ella quien te puso tan hermosa…—murmuró Naruto paseando la mirada por el cuerpo de Hinata, de seguro recordando cómo estaba vestida ese día y como él disfrutó quitando su ropa.
—Pero fueron las estilistas—dijo Hinata con una sonrisa.
Los ojos de su hermana llamearon.
—No seas cretina, fui yo…—dijo Hanabi señalándose a sí misma—Y además de eso…—Hanabi se acercó y tomó su mano izquierda entre las suyas. Hanabi se quedó mirando el anillo con una sonrisa para después mirarla a la cara—¿Quién crees que le dio tu medida a Naruto?
Oh. Por eso había estado toda sonriente cuando bajaron a la sala. Sabia para lo que habían subido al cuarto de Naruto. Miro hacia donde estaban Sasuke y Sakura, Sasuke también debía de haber estado enterado al igual que Sakura.
—Gracias entonces…
—Así que…—Hanabi dejo caer la mano de Hinata y se acercó otra vez a Naruto. Enterró un dedo en su pecho—Si no me consigues lo que quiero voy a córtate El Junior, Naruto…—dijo Hanabi y Hinata rio por el nombre que Hanabi le había puesto al miembro de su novio.
—Más bien es un Senior…—dijo Hinata con una risita.
—¿Hinata-chan hablando de tamaños?—murmuró Hanabi levantando las cejas.
Hinata se tapó la boca con las manos y miro hacia donde estaban los Uchiha, los padres de Naruto y los suyos, estos estaban en una conversación muy profunda entre ellos. Qué bueno que no la habían escuchado. Soltó una risita y señaló a Naruto.
—Naruto me ha pegado su perversión…—dijo echándole la culpa a su novio con una sonrisa.
—¿Ahora soy la mala influencia?—preguntó Naruto con una media sonrisa.
—Sí, lo eres, cariño…—murmuró Hinata acercándose y besándolo brevemente.
Cuando Hinata se apartó, Naruto la miro con una mirada profunda y peligrosa para después pasarse la lengua por los labios.
—Bueno…—dijo Naruto y se pasó la mano por la cabeza—¡Señores esto es todo por hoy!—exclamó en la sala y luego la tomó de la mano. La arrastró hacia la salida y Hinata tuvo que despedirse de ellos moviendo la mano en el aire.
Una vez afuera, caminaron hacia el todoterreno de Naruto, pero antes de él abriera la puerta la atestó contra el vehículo y su cuerpo. Le tomó la cara con las manos e hizo que lo mirase a los ojos.
—No me tientes, Hinata…—murmuró Naruto.
—¿Tentar? ¿Cuándo lo hice?
—Cuando hablaste sobre mi pene, cuando me dijiste que te pegue mi perversión y luego cuando me besaste…—enumeró Naruto.
Ah… Eso. Hinata sonrió.
—Eres insaciable.
Naruto no dijo nada solo la miro con una mirada profunda y se apartó. Le abrió la puerta del copiloto y la dejo entrar. Unos quince minutos después, estaban ya en el complejo de apartamentos donde Naruto vivía. Iban en el ascensor y Naruto estaba demasiado calmado. Normalmente cuando subían en el ascensor, este se volvía un pervertido y más últimamente después de que vio esa película perversa, pero ahora. Naruto estaba a su lado con los brazos cruzados, como si se estuviese reprimiendo. ¿Quería parecer un caballero ahora?
Hinata soltó una risita al mismo tiempo que las puertas metálicas del elevador se abrían en el piso correcto. Salieron del ascensor y caminaron hacia la puerta del apartamento de Naruto. Este se detuvo para abrirla y una vez abierta, se apartó para dejarla pasar pero Hinata no se movió del lugar. Oh… Ella recordaba la primera vez que estuvo allí.
Naruto la miro confundido.
—¿Qué pasa?
Hinata sonrió.
—Solo recordé cuando vine a tu piso aquella vez…—dijo Hinata con una sonrisa. Ese mismo día beso a Naruto por primera vez y casi estuvo entre sus brazos. Lo recordaba todo tan perfectamente.
Naruto se quedó unos segundos mirándola confundido hasta que sonrió. Dio un paso hacia dentro del piso y Hinata abrió la boca cuando la puerta frente a ella se cerró. ¿Qué mierda? ¿Por qué le había cerrado la puerta en la cara? Hinata se acercó y levantó la mano, tocando.
—Naruto abre…
—No fue así como tocaste cuando viniste aquí…—dijo Naruto desde adentro.
¿Qué? Oh. Hinata sonrió y movió la mano hacia el timbre. Presionó el botón como algunas cinco veces y rápidamente hasta que la puerta se abrió lentamente. Hinata miró a Naruto y como este aba un paso hacia ella. La rodeó entre sus brazos y unió sus bocas. La besó con fervor.
—¿Te hubiese gustado de esta manera aquel día?—preguntó Naruto cuando rompió el beso.
Ummm… ¿Le hubiese gustado de esa forma? La verdad era que no. A pesar de que Naruto fue un poco tosco con ella ese día, lo que vino después, en la noche, fue una de las mejores experiencias de su vida. Lo había besado por primera vez y había sentido su toque, nunca podría olvidarlo.
—La verdad es que no…
—Eres mala—dijo Naruto sonriendo—Pero me alegro de que las cosas hayan sucedido como sucedieron, antes pensaba que podría cambiar algunas cosas del pasado pero…—él hizo una mueca—Si las hubiera cambiado no estaríamos como estamos hoy…—Naruto entrelazó sus manos—Te amo de todas formas y en verdad me alegro de que estemos juntos otra vez.
Ella también se alegraba. No le gustaría cambiar nada del pasado, aunque haya habido algunas dificultades y personas que resultaron lastimadas, al final el destino sabía hacer sus cosas.
—No me arrepiento de tocar tu timbre insaciablemente ese día y limpiar tu piso aunque eso…—se miró las manos—Me rompí algunas de mis uñas a pesar de que ya me había acostumbrado a ello.
—Te dije que no tenías que hacerlo.
Ella se encogió de hombre.
—Me alegra haberte sacado de la suciedad.
—¿Tan sucio estaba?
—Daba asco verte—le aseguró Hinata recordando el aspecto de Naruto de aquel día—Tu que eres tan guapo verte con una barba de más de una semana, toda sucia y con un olor algo asqueroso. Repugnante y hediendo a alcohol—ella arrugó la nariz.
—Eso pensaste de mí ese día…—murmuró Naruto.
Hinata rió.
—Sí, hedías muy mal pero cuando te bañaste y te afeitaste…—Hinata se pasó la lengua por los labios y se ruborizo recordando el aspecto del después. Además de que este había salido desnudo del baño y ese día vio como él se veía sin ropa. Complemente delicioso. Era una chica suertuda.
—Umm…—murmuró Naruto—Pervertida—dijo Naruto como sabiendo lo que ella estaba pensando.
—Aprendí del mejor—dijo Hinata alzando el mentón.
—Entonces lo haría otra vez con tal de que tú fueras la que me rescatara y me vieses desnudo—dijo Naruto bajando la cara y besándola otra vez.
Hinata le correspondió el beso mientras entraban, sin dejar de besarse, al piso. Si y ella volvería a tocar su timbre una y otra vez, estaría encantada de volver a repetirlo todo como fue.
.
.
Can you celebrate? Can you kiss me tonight? We will love long long time...
(Can You Celebrate - Namie Amuro)
El tal epilogo. Se que no es lo que esperaban. Se que querían boda y no se las di porque es ladilla escribir un capitulo que trate de una boda, no he ido a muchas y para el colmo lo único atrayente de estas en la comida hahaha. Lo siento es mi opinión y que ademas de eso, en la historia original esta así, así que lo deje como tal.
Les daré un aviso por aquí, es para decirle que aun falta un ultimo capitulo que sera publicado el próximo viernes, así que esperenlo con ansias para darle un cierre con broche de oro.
Muchas gracias por sus reviews, gracias por el tiempo que les tomó leerla y gracias por seguir mi historia, por darle tanto favorito a esta como a mi persona, se les agradece.
Denisetkm - Kisses :*
—Si hay algun error, me avisan para arreglarlo al instante, a veces se me pierden algunas cosas cuando estoy editando— Gracias :)
