Capitulo Veintiuno

Magia Antigua

Jennifer se miro en el espejo; seria un vistazo rápido para indagar en sus pensamientos. Pero el rostro que vio reflejado no era el suyo, y antes de que pudiera gritar, una fuerza la atrajo hacia el objeto hasta que se encontró frente a frente con quien había visto, Voldemort. Soltó el espejo, mirando alrededor, tratando de no entrar en pánico. Estaban en lo que ella creyó era el centro del Bosque Prohibido, rodeados por un circulo de Mortifagos. Trato de pensar rápido que hacer. Quizás podría salir de esto, pensó, si actuaba como un sirviente. ¿Realmente quería hacerlo? Sabía que estaba ahí para morir. Podría pretender un poco. ¿Severus saldría herido por eso? No, pensó… no si…

"Así que, esta es la chica, pura de espíritu pero no de sangre, sirviente de un sirviente, que se atrevió a traicionarnos. No te pares ahí como si fueras mi igual, reverénciame." Jennifer solo lo miro con una sonrisa. La expresión de Voldemort era de molestia evidente. "¡Has lo que digo! Inclínate. Ahora. ¡Imperio!"

El hechizo la golpeo con una fuerza que no había sentido nunca. Pero sabia, que ella, jamás haría algo como eso por voluntad propia. Hacerlo seria una mentira, una mentira que ella podría identificar instantáneamente en otra persona. En ese momento no sentía ánimos para soportar nada que faltase a la verdad.

"Tu primero," dijo tranquilamente, Detrás de ella, pudo notar un par de Mortifagos viéndose entre si.

Crucio!"

El dolor viajo por todo su cuerpo, alcanzando cada fibra, cada nervio, quemándola, con una agonía mayor a todas las anteriores juntas. Pero no grito. El estaba determinado a quebrantarla, el dolor duro un tiempo aunque ella no tuvo noción de cuanto, pero de repente paro.

"¿Por qué tardaste tanto?" Escucho decir a Voldemort.

"Me retuvieron en la escuela. Le suplico su perdón, amo," dijo una voz. Supo que se trataba de Severus.

"Como puedes ver, me las arregle para capturar a tu caprichosa sirviente sin tu ayuda. Afortunadamente Lucius es mas astuto que tu, y mucho mas selectivo en lo que a confianza se refiere."

Jennifer respiro profundamente y se puso de pie, quitándose las hojas de manera casi casual, rehusándose a mirar hacia donde provenía la voz.

"No dije que podías levantarte," Voldemort siseo, y convoco un Cruciatus otra vez. Ella volvió a caer, pero de nuevo no grito, apretando los dientes hasta el punto en que empezaron a dolerle. De repente todo se torno negro y dolor se detuvo. Sin contacto visual, pensó, eso era bueno. Sintió como algo subía por ella y escucho ruidos a su alrededor, reconociendo inmediatamente el hechizo. Sintió una mano sobre la suya, pidiéndole que le siguiera. El miedo se apodero de ella y rápidamente se levanto, tratando de sacar a Harry del lugar.

"! Lumos!"

Estupefacto!"

La luz se abrió camino por la obscuridad, terminando el hechizo, y Jennifer sintió como era separada de Harry Potter, que también había sido golpeado por un conjuro. Voldemort rió, mientras Jennifer hacia una mueca, tratando de pensar en que hacer ahora.

"¡Que deliciosamente perfecto! Mi joven enemigo ha decidido rescatar a su amada profesora. Que final tan excelente. Ahora me librare de los dos, de una vez por todas. Pero primero, es momento de que Jennifer descubra que es lo que hacemos aquí. No quiero asesinarla sin que vea lo que su desobediencia ha causado."

Jennifer se dio cuenta de que podía moverse, y se puso de pie, mirando la figura inerte de Harry, tratando de permanecer en calma. Aun tenía su varita con ella. Tenia que intentar algo. Voldemort hizo un simple gesto, y los Mortifagos voltearon, excepto por el que permanecía dentro del circulo (Severus, supuso,) he hizo una indicación hacia los árboles, diciendo a una sola voz, "¡Inferno!" El bosque empezó a quemarse, primero alrededor del circulo y luego extendiéndose hacia afuera.

"Este fue mi hogar una vez, ¿Harry no te lo dijo?" Voldemort sonrió levemente. "Muchos Unicornios murieron para mantenerme vivo. ¡Ahora morirán en su intento por derrotarme! ¡Morirán, así como tu, querida, una muerte larga y dolorosa!

"¡No! ¡No la lastimes!" Harry grito, tratando de levantarse.

"Mmm..., ¿O debería de matarte a ti primero? Decisiones, decisiones. Pero entonces, quizás Harry debería de ver mi verdadero poder antes de morir, ¿Mmm...? ¡Crucio!"

Jennifer se derrumbo, gimiendo suavemente, escuchando la voz de Harry gritando. "Snape ¡Por favor! ¡Ayúdanos! ¡No puedes hacer esto! ¡No puedes dejar morir a Craw!"

Voldemort se rió de el, rompiendo la conexión.

"¿Rogándole a Severus? ¿Por que, porque ha ayudado a Dumbledore? Lo ha hecho todo bajo mis órdenes, por supuesto, Severus, ¿Que es lo que dices? Tu amo quiere matar a tu sirviente."

"Entonces hágalo, por supuesto, mátela, mi amo," dijo con un tono plano.

"¡NO!" Harry se levanto molesto, arreglándoselas para liberarse del hechizo y acercándose a Voldemort. Justo ahí, Jennifer saco su varita, Quizás, si tan solo pudiera deshabilitar la varita de alguna forma…

Aureus Digitalis!"

Voldemort se dio la vuelta para encararla, mirando como su varita se convertía en oro sólido, y rió.

"No se que es lo que tienes en mente, Craw, pero una varita retiene las mismas propiedades internas de sus componentes sin importar el material en el que se transforme. ¿Te lo demuestro? ¡Crucio!"

Jennifer se doblo por el dolor, girando sobre su espalda, apenas con la fuerza para sostener su varita mientras trataba de convocar otro hechizo. El rostro de Voldemort se volvió feroz.

"Basta. Finalmente me he hartado de tu insolencia. ¡Avada Kedavra!"

"¡NO!" Harry se fue contra Voldemort, tratando de mover su mano para que no golpeara directamente a Jennifer. Pero fue muy tarde, ella había dejado de moverse.

"¡Ustedes idiotas, no se queden ahí! ¡Quítenmelo de encima para que pueda matarlo con propiedad!" Voldemort ordeno cuando Harry alcanzo a aferrarse de la varita con las dos manos. Ellos lucharon por un momento, y Harry empezó a sentir como el metal comenzaba a derretirse.

"¡ESTUPEFACTO!" varias voces se escucharon.

Hubo una luz segadora que golpeo el centro del círculo, expandiéndose como una ola gigante de resplandor, haciendo que todos cayeran al suelo, y algunos de ellos empezaron a quemarse. Voldemort fue golpeado directamente por esa fuerza, su mano estaba herida y sangraba mientras se levantaba con furia. Solo con la mitad de su varita, al momento en que volteo para tomar otra del Mortifago que le quedaba mas cerca dio un paso hacia atrás, por lo que vio venir de entre las llamas, estaba aterrado. Unicornios saltaron dentro del aro de fuego, las llamas tocaban sus cascos. Sorprendentemente el fuego desaparecía al tocarlos, convirtiéndose en humo. Pero la hembra mayor no estaba interesada en apagar las llamas. En lugar de eso, fue directamente hacia Voldemort dirigiendo su cuerno hacia su corazón.

Justo cuando se acercaba el Unicornio, Voldemort desapareció con un sonoro *pop* obligándola saltar sobre la figura de Jennifer antes de arrollarla. Ella miro con recelo al único Mortifago que quedaba y lentamente se alejo de el, desapareciendo en el humeante bosque.

Harry sintió una mano en su brazo mientras estaba recostado en un lado del círculo, y de repente se encontró rodeado por profesores, ahí estaban también Hermione y Ron, sus caras manchadas por las cenizas. Ellos miraron con asombro al Mortifago solitario, que se había deshecho de su mascara y su capucha, tocando el cuello de Jennifer en busca de una señal de pulso.

"¡Snape! ¡Entonces es un Mortifago!" Hermione dijo en shock.

"¡Craw! Ella no…ella esta…"

La expresión de Harry se obscureció, caían lagrimas por sus ojos. Sintió cuando Dumbledore paso, llegando hasta donde Jennifer estaba, arrodillándose a su lado, hablando con el Mortifago. Severus tomo un pequeño frasco y lo bebió, asintiendo hacia Dumbledore.

Minerva miro a los tres estudiantes cuando llego junto a ellos, sacudiendo su cabeza antes de ir donde Dumbledore y Severus estaban, con apariencia decaída.

"¡Oh no Jennifer, Jennifer no!" Minerva comenzó a decir con consternación, pero Dumbledore levanto una mano, mientras el resto del personal se reunía a su alrededor. Severus miraba a Dumbledore con la más solemne de las expresiones.

"No, Minerva, no Jennifer, no hoy. No hoy," sonrió, quitando el cabello del rostro pálido de Jennifer Craw. "No esta muerta. Solo duerme profundamente."

"¡Pero eso es imposible!" dijo Rolanda, tomando la muñeca de la chica. "No hay pulso. Oh esperen… no, probablemente lo imagine."

"No lo imaginaste. Ciertamente esta dormida. Necesitamos regresar a la escuela lo más pronto posible. Encuéntranos ahí en cuanto puedas, Severus." Sin decir una palabra, Severus asintió y desapareció.

Harry, Hermione y Ron lloraban en voz baja después de enterarse de lo que paso. Vieron como los profesores se reunían junto a ella, algunos se arrodillaban para tocarla. Entonces Dumbledore se levanto, mirando como la ponían en una camilla. Se inclino y le dijo algo a McGonagall, después camino hacia ellos. Pero hizo algo que no esperaban en un momento como ese. Les sonrió.

"Esta bien, todo estará bien ahora," dijo, bajando a su nivel. "Vamos, necesitamos regresar a la escuela. El bosque necesita tiempo para recuperarse sin tantos espectadores."

"¿Cómo puede decir que todo esta bien?" Harry dijo alterado. "Cuando la Profesora Craw esta…"

"Esta dormida, Harry. Solo duerme," sonrió. "Un muy profundo y poderoso sueño, pero sueño al fin y al cabo."

"¡Pero yo lo vi! ¡Lo vi hacer la Maldición Asesina!" Harry dijo sorprendido.

"¡OH!" Hermione dijo mientras se ponía de pie. "¡OH! ¡Es ese sueño! ¿Harry, no recuerdas nuestra clase de defensa? ¡Sueño Cósmico, es lo suficientemente fuerte para contrarrestar un hechizo mortal!"

"¿Pero como? ¿Quién lo hizo? Y no recuerdas, Hermione, la Profesora Craw dijo que los hechizos instantáneos nunca habían sido contrarestados, sin contar a Harry." Ron dijo.

"Bueno, estoy seguro que estará complacida de escuchar como sus alumnos prestan atención en clase," Dumbledore dijo, empujándolos amablemente para que siguieran.

"Si es que despierta," Hermione, dijo. "Sabe cuales son las posibilidades. Podría permanecer así el resto de su vida."

"No, creo que Hogwarts la necesita demasiado como para dejarla así por tanto tiempo. No se preocupen. Me asegurare de que despierte, de alguna forma u otra," Dumbledore los animo.

"Aun quiero saber como paso. ¿Quien convoco el hechizo y fue capaz de hacerlo a tiempo?" Harry pregunto.

"Por una vez, Harry, no puedo decirte los detalles. Me temo que tendrás que conformarte con la notable acción que acabas de hacer rompiendo la varita que en poder iguala a la tuya."