Hola hermosuras, en este hermoso día de junio vengo con una historia sobre bebés y canciones, ok no. Espero que les guste muchísimo. Con ustedes:
Canción de cuna – Día 21
Hay demasiado silencio en toda la casa, todo está muy tranquilo y oscuro, es media noche y por fin se ha quedado dormido después de hacer un poco de berrinche para llamar la atención, no tenía hambre, su pañal estaba limpio y sus gasesitos ya habían salido, solo quería que lo acariciaran un poco, no le gusta sentirse solito.
Camino lentamente por el pasillo buscando su habitación, aprovecho cada instante que tengo para verlo, es tan pequeño, tan indefenso y demasiado frágil, no puedo dejarlo y siento que siempre debo cuidarlo, es mi pequeño bebé.
Giró la perilla suavemente tratando de no hacer ruido, cuando abro la puerta de madera pintada de azul, chirrea un poco y me maldigo mentalmente, rápidamente me apresuro a ver si ha despertado y cuando veo sus ojitos cerrados respiro aliviada.
Entrecierro la puerta cuidadosa de que no vuelva a sonar y volteo mi cuerpo para ver a mi bebé después de que lo he logrado. Veo los unicornios y estrellas esparcidas por todo el lugar, su lámpara de colores que está encendida en la noche por si despierta solo, todo esto para que no se asuste mucho en la fea oscuridad. Esa que hizo Gray con su Ice Make y unas cuantas bombillas que hace un efecto más grande en todo el techo de la habitación y distribuye las figuras de diferentes tamaños y colores. Recuerdo el día que la llevo, estaba tan emocionado con la llegada del bebé que estaba dispuesto a decorar toda la habitación con su magia, claramente le di a entender que estaba en desacuerdo con esa loca idea, iba a congelar a mi bebé si lo dejaba hacerlo, aunque estoy más que segura que ha heredado su magia o tal vez podría ser un mago de agua, no me molestaría.
Toco la suave superficie de los muebles en mi camino hacia su cuna, su pequeño armario donde tiene toda su pequeña ropita, está algo regada porque cada vez que Gray lo cambia se complica demasiado con los botones y diferentes modelos de las prendas y finalmente siempre busca algo cómodo para ponerle, todo es cuestión de práctica y sé que más adelante lo hará perfectamente. Acomodo todos sus ositos de peluche en los entrepaños y levanto la cabeza del conejito enorme que pusimos en la silla mecedora.
Voy a su cuna para poder verlo pero antes de llegar tropiezo torpemente con la paca de pañales que se encuentra en la mitad de la habitación, ¡Gray! Podría tropezarse mientras tienen alzado a nuestro bebé. Sonrío automáticamente al ver todos esos pañales, ya que ese pequeño gasta muchos pañales y no son nada baratos. Pobre de mi Gray que debe correr con todos sus gastos, sin embargo estoy segura que su sonrisa sin un solo diente recompensa todos sus esfuerzos.
Recojo todos los pañales que se cayeron volviéndolos a guardar exactamente como estaban, lo alejó para que no le haga más daño a nadie y luego veo que las cortinas están abiertas, no me gusta que las personas puedan observar mucho a mi bebé, con esas historias y noticias en los medios de comunicación de sucesos trágicos no confío ni en mi sombra, además con todos esos magos malos que están en contra de Fairy Tail tengo miedo que le hagan daño a mi pequeño.
Cierro las cortinas azules que combinan con sus paredes y sonrío al escuchar que mi pequeño a pegado un pequeño suspiro. Daría todo lo que fuera para saber que sueña, ¿Soñará que está jugando? O tal vez sueña que sigue dentro de mi vientre dando pataditas y nadando libremente.
Me acerco a él e involuntariamente muevo su móvil giratorio de animalitos que para mi desgracia tiene música y aunque solo es un ligero sonido el que produce, sus ojos se intentan abrir, lo arrullo con el sonido de mi voz pero es inútil, abre los ojos en vez de cerrarlos, pero no se asusta, no llora, solo me mira directamente y yo le sonrió provocándole una hermosa sonrisa.
Su cuerpo es muy pequeñito y sus mantos y sus pies se mueven ligeramente, con mucha emoción, yo asumo que está feliz de verme. Sus ojos son muy grandes y son azules muy claros, tan claros que parecen grises iguales a los de su padre, su cabello negro cubierto por su gorrito ha crecido considerablemente y con los gestos de su rostro entiendo lo que me quiere decir, quiere que lo alce y juegue con él, aunque no lo debo malacostumbrar.
Por esta noche voy a cumplir sus caprichos, lo levantó muy suavemente y lo acercó a mí pecho, mi pequeño respira muy despacio y todo es nuevo para él, está en la etapa de observar por eso no deja de verme al rostro y sonreírme, lo amo tanto, espere tanto tiempo para ver su carita que estoy segura que nunca me cansare de esto.
Lentamente me siento en la silla mecedora, le doy pequeños besitos en su frente y el vuelve a reír, pero ya no es una silenciosa risita, ahora suelta carcajadas y le pido que haga silencio pero es inútil, aún no entiende que un simple "shh"es para hacer silencio y sigue riendo.
— Vas a despertar a papá de nuevo, no te rías tan fuerte –Le susurró en su odio y el toca mi cabello para empezar a halarlo. Trato de que suelte mi cabello y en vez de mis azulados hilos le doy mi dedo índice para que lo apriete fuerte.
Cierra sus ojos y dulcemente empiezo a decirle cosas bonitas, de repente mi pequeño vuelve a abrirlos y vuelve a reír mientras con sus manitos trata de alcanzar mi cara.
— Te amo, mi bebé. –Le hago cosquillas con mi nariz en su cuello y su pecho, grita muy emocionado y cuando me separo solo espera en qué momento volveré a hacerle cosquillas muy ansioso.
Soy consciente que Gray está cansado y por el monitor puede escuchar los fuertes pulmones de nuestro pequeño, así que dejó de jugar con él y lo acomodo mejor para que pueda refugiarse en mi pecho y finalmente vuelva a dormir, esta capando cuna este bebé y no es sano para él que no duerma lo suficiente aunque él no tenga esas consideraciones con sus padres.
Le hago ojitos parpadeando muchas veces y el vuelve a sonreír, mueve la cabecita ligeramente acomodándose y alisto mi voz para que con esa canción de cuna que tanto le gusta vuelva a quedarse dormido. La vaga letra de una canción que tenía en mi memoria es la única que hace que Ice se duerma, tal vez antes de que mi madre me regalara en el orfanato me la cantaba y por eso la tenía tan presente en el fondo de mis pensamientos, después de que le conté sobre esa canción a él, Gray me ayudó a terminar su letra, debe ser por eso que le gustan tanto a mi bebé, porque tiene las palabras de su tsundere papá.
Suave, tierna y dulcemente le canto su canción de cuna, solo y únicamente para él, no olvido ni una sola sílaba y hago todos los arreglos con mi voz, nunca pensé que estos momentos fueran tan hermosos, para alguien que nunca ha tenido hijos esto no podría significar nada pero yo desearía estar todo el tiempo así, tener a mi bebé en brazos y decirle que lo quiero demasiado mientras sus ojos se cierran y lo veo dormir tranquilamente en mis brazos.
Miro el reloj, no puedo creer que haya pasado tanto tiempo, quisiera que los minutos y segundos no pasarán, que se congelara el tiempo y siguiéramos siendo los dos, en esa posición tan hermosa, mi bebé que amo con todas mis fuerzas.
— Ten buena noche, mi pequeño y hermoso Ice. –Me acerco a la cuna despacio y muy cuidadosamente, con un brazo sostengo a mi bebé y con el otro levantó su cobija térmica, sin despertarlo lo depositó en la cuna, pero mis esfuerzos por dormirlo son inútiles, se despierta nuevamente.
No me quiere perder de vista ni un solo segundo, ya que es tan consentido únicamente quiere estar en mis brazos y no sentirse solo, por eso rompe a llorar cuando lo pongo en la cuna porque cree que lo voy a dejar solo.
— Ya no llores, amor. Despertaras a tu padre. –Lo conozco demasiado bien y no está llorando, solo es un berrinche para que lo vuelva a alzar y consentirlo. Pero si no lo hago empezará a gritar buscando la atención de su padre.
Mi bebé no se calma y creo que el único remedio que tengo para calmarlo es hacerlo reír, empiezo a usar mis dotes de artista y hago gestos locos para que sonría, se fija en mi cara y se calma.
— ¿Dónde está bebé? ¡Aquí ta! –Me tapo los ojos y cuando termino mi pregunta me acerco a él a jugarle, mi niño empieza a reír, solo espero que Gray no despierte pero no lo creo, debe estar sumamente cansado.
Sigo jugando con él, no será así de pequeño para siempre y debo aprovechar cada segundo que tengo. Me encanta verlo reír, también llorar, todo de él me encanta y quisiera poder observarlo todo el tiempo para que nada le falte.
— Creo que ya es hora de dormir, ya no más juego, Ice. –Lo arropó y él se queda calladito. Mi corazón siente un dolor inmenso, no quiero irme, no ahora.
— Te amo, mi Ice. Quiero que sepas que te amo demasiado y que siempre estaré contigo, crece fuerte y sano. Hazle caso a todo lo que te diga tu padre y cuídalo mucho. Quisiera decirte tantas cosas, aconsejarte cuando tengas problemas o dificultades, darte todo le amor que tengo en el corazón solo para ti...Nunca olvides que te quiero mucho y siempre estaré cuidándote, estaré a tu lado cuando me necesites y te apoyare en todo lo que quieras hacer. -Acaricio su mejilla y le doy un beso en la frente, mi pequeño y dulce niño, como quisiera tenerlo tan cerca de mí para siempre, nunca tenerme que ir y escuchar su sonrisa, pero no puedo. Le doy un último beso y subo su mantica para que no sienta frío, no me quiero separar de él, no me quiero ir, pero el tiempo ya se me ha agotado.
De repente la puerta de la habitación se abre fuertemente y la luz se enciende, Gray ha despertado y mira alrededor, no me puede ver aunque mis ojos lo único que hacen es seguirlo a todas partes, observar cada moviendo, su cuerpo, mi Gray, el hombre que tanto amo. Está tan agotado, sus ojos están negros de las ojeras que se le formaron desde el día que me fui y lo veo más delgado. Camina a mi lado y quisiera tocarlo, decirle que estoy aquí, que nunca me fui y que lo amo con mi vida.
Él se acerca a la cuna y toma a Ice en sus brazos cuando se da cuenta que esta despierto. Vuelve a mirar cada rincón de la habitación y creo que es tiempo de irme.
Camino hacia la puerta y hago un gran esfuerzo por dejar a mi familia atrás, los amo tanto, es tan injusto que mi tiempo en este mundo se hubiera acabado tan rápido, no pude disfrutar lo suficiente de mi hijo pero estoy segura que Gray se encargará de todo, es un buen padre, algo inexperto pero ama a su hijo con todas sus fuerzas y lo ha hecho muy bien.
— Adiós mis amores –camino lejos de lo que más amo, lo que más quería en la vida y de lo que perdí, desearía abrazar a Gray y repetirle que lo amo demasiado, hay tanto que quería decirle, tanto que vivir, tantos planes que quedaron en el aire y que murieron conmigo.
— Se que estás aquí, Juvia. –Me detengo en seco, su voz es una de las cosas que más me gustaban en el mundo y ahora suena cortada y débil. Gray abraza fuertemente a Ice y aprieta sus ojos tratando de soportar el dolor.
— Perdóname por no poder protegerte...yo lo siento...no llegue a tiempo, no pude salvarte, si hubiera sido más fuerte...perdóname –Niego con la cabeza y respiro profundo, no tengo nada que perdonarle, agradezco que haya salvado a nuestro hijo y que hubiera hecho todo lo posible para protegerme pero no vi mi espalda, me atacaron por detrás. Personalmente no hubiera podido seguir viviendo sin mi pequeño, me sacrifique por ellos, porque los amaba y aún lo sigo haciendo.
— Esta bien, amor. Por favor no te sientas triste o impotente, fui muy feliz contigo, esa era mi hora, tú no tienes la culpa. -Me acerco a él pero él no siente mi contacto, muy pronto pasara lo mismo con Ice, crecerá y no será capaz de verme. Gray no puede escucharme, pero yo puedo sentir su piel, su dorada y caliente piel, ya se ha quitado su camiseta. Nunca se le quitara ese extraño y adorable hábito de quitarse la ropa.
— Quisiera que estuvieras aquí, no sabes cuánto te extraño, fui un estúpido al esperar tanto tiempo para darte una respuesta, para formar una familia contigo. –Mis lagrimas empiezan a resbalarse por mis mejillas, no necesito de un enlace sensorial de Meredy para sentir sus sentimientos y hacerlos propios, siento su dolor porque exactamente es lo que yo estoy sintiendo ahora, estoy muy triste y trato de asimilar que ya no podré estar más con ellos de forma física pero me voy a encargar de cuidarlos siempre.
— No podíamos forzar las cosas, tenias que sentirte listo. Tenías que superar todos tus miedos – trato de acariciar sus cabellos negros, siento la suavidad de ellos y muchos recuerdos vienen a mi mente.
— Te amo demasiado, siento que no lo dije lo suficiente, lo sabes ¿No es así? –Asiento y aprieto fuertemente mis puños, claro que lo sé, desde que me dio su respuesta sé que me ama con locura, no necesite de muchas palabras para saberlo.
— Lo sé, yo también te amo, muchísimo. Nunca lo dudes. –Quisiera que pudiera escucharme, desearía que me viera, que pueda sentir mi caricia sobre su piel.
— ¿Sabes? Hago todo lo posible por cuidar a nuestro hijo, nunca pensé que fuera tan difícil y más porque él como yo también te extraña y llora pidiendo tus brazos... Al fin entendí cuál es el derecho del pañal y ya se la temperatura exacta para darle su tetero, vestirlo aún me trae problemas y me da miedo bañarlo pero me estoy esforzando por ti, para que te sientas muy orgullosa de mi. –Sonrío, sé que los dos se la arreglaran a través del tiempo, me duele dejarlo, me duele tener que apartarme de Gray cuando todos estos años estuve detrás de él, acompañando a todo lugar, a su lado y procurando lo mejor para él.
— Sé que te sigues esforzando mucho por nuestro bebé, estoy tranquila porque sé que en tus manos mi niño va a estar muy bien, de lo único que me preocupo es que tome tu manía de quitarse la ropa, pero está bien, quiero que sea muy parecido a ti. –mi corazón se rompe en mil pedazos al ver cómo su tristeza y dolor le ganan y cae al suelo de rodillas con mi bebé en brazos, llora como si fuera un niño perdido, casi parecido a cuando Ice llora por sentirse solo cuando se despierta a la madrugada en su habitación.
— Te juro que lo voy a cuidar, que no dejaré que nada malo le pase y que haré todo lo posible para que no tenga que sufrir la tristeza que los dos tuvimos que vivir de niños, será difícil pues crecerá sin ti, pero no permitiré que te olvide. Me encargaré de enseñarle muchas cosas buenas, será un gran chico como tú hubieras deseado que sea, seré todo lo que él necesita, su padre, su madre y aunque no tengo mucha experiencia con la vida te prometo que seré su amigo y consejero. –sus palabras me dan tranquilidad, estaré en todo momento con ellos y celebrare sus triunfos, los ayudaré a luchar sus batallas y reiré con ellos en sus momentos más felices. Respiro hondamente, estoy a punto de desaparecer y no puedo estar más en este mundo, me agacho y abrazo a las dos personas que amo, trato de darles fuerzas, pedirles que no lloren por mí y que sigan su vida.
— Háblale de mí, cuéntale cuanto lo ame, lo que sufrí dándolo a luz, cuanto desee que llegara a nuestras vidas, me hubiera gustado mucho poder estar ahí pero seguiré con ustedes. Te amo, Gray. Sé muy feliz mi príncipe.
— Te prometo que siempre te amare, solo a ti, no conseguiré a nadie más, te lo prometo. –Sonrío y le doy un beso a mi bebé, el sonríe y Gray ve la expresión que ha hecho mi hijo. Sabe que estoy ahí aunque no me pueda sentir.
— Deseo tu felicidad, no quiero que me llores toda la vida. Por favor sé feliz, yo ya fui feliz contigo, por lo tanto te esperare hasta que podamos volvernos a reunir. Te amo, Gray.
Me levanto y me despido de mi bebé, Ice empieza a llorar porque sabe que me voy, mi peli negro asiente entendiendo que me estoy marchando y de sus labios empieza a salir nuestra canción de cuna para calmar a nuestro bebé.
Los amo, siempre los cuidare.
Bien esto es algo diferente a lo que suelo escribir, no me gustan los finales tristes pero se me ocurrió y dije ¿Por qué no? Esto no pasará en él manga lo sé así que no se preocupen :3. Dejen su review acá abajo y todo lo que sintieron al leerlo, por favor háganmelo saber, quiero ver si soy la única que siente ese nudo en la garganta, lo escribí y me dolió muchísimo.
Pregunta: ¿Lloraron leyendo esta historia? ¿Qué harían si ese ser especial para ustedes muere?
Los amo demasiado hermosuras y sin más que decirles me despido por este día. Muchas gracias por su apoyo
