Capitulo 21: Trabajando juntos


"Ella te esperará en el bosque cuando termine."

Eso le habían dicho a Helang, horas atrás, desde antes de comenzar el entrenamiento de ese día. ¿Qué tanto se podía estar tardando? Sabía que era importante, pero no esperaba que eso le hubiera llevado todo el día sin verla. Aunque no tenía opción más que resignarse; después de todo, Sunshine seguía siendo la líder de su organización, y por lo tanto, tenía obligaciones con los demás.

–¡Helang! –Esa era su voz, y sonaba agitada, como si hubiera corrido para llegar… en el mejor de los casos.

De entre la vegetación apareció la leona blanca por la que el halcón tanto había esperado, corriendo en su dirección y, para su alivio, sin nadie detrás de ella. Bueno, más valía prevenir, en especial en una situación como la de ellos.

El halcón planeó a una rama más a su altura y esperó a que ella llegara con él.

–Hola, linda. Te ves cansada.

Y no era mentira, la leona tenía los ojos levemente entrecerrados y aspecto gastado en general. Le jadeó un "Sí, fue muy largo y aburrido," antes de terminar de recuperar el aliento.

–Y… tenemos algunas cosas que discutir.

Vaya, vaya. No le extrañaba, después de todo no habían ido por un café.

–Algo así me imaginé que dirías –Suspiró el halcón–. Muy bien, te escucho, linda.

Sunshine se lo resumió muy bien. Siete horas en un par de minutos, no cualquiera lo lograba, y menos aun cuando sí logró cubrirle los puntos que eran de interés. Pero no todo lo que escuchó fue de su total agrado. Había surgido una propuesta, de llevar al equipo completo a la base de las luces para continuar ahí con el entrenamiento, ya que a muchos colegas no les agradaba que 1) el pilar no estuviera entrenando con los demás aliados y 2) que no lo conocieran aún.

–Pero, linda, sabes que ni siquiera nosotros conocemos la identidad del pilar –Razonó con ella.

–Lo sé, lo sé, pero ahí también se cubre eso. –Sunshine hizo una pausa de unos segundos–. En casa tenemos a un compañero… él podría identificar al pilar con unas simples pruebas.

Sunshine no esperó por su respuesta y siguió hablando de la reunión del día. A Helang no le agradaba del todo la idea. Y se lo dijo cuando volvieron a discutir sobre aquel asunto.

–No creo que haya problema con que el pilar vaya, probablemente junto con sus dos compañeros, pero… creo que sería mejor si Mega, Byte y yo nos quedáramos aquí cuando estén en la base.

–Mm, también pensé un poco al respecto, pero no creo que sea tan problemático, Helang. La base no está completamente llena, y hay habitaciones para entrenar; no tienen que hablar con todos, y estoy segura de que si lo hicieran hasta podrían hacerlos cambiar como hicieron con nosotros.

A pesar de la fuerza con que afirmó que los habían cambiado, Helang seguía teniendo dudas en ese aspecto. Ya no los estaban matando, pero eso no quería decir que los cuatro hubieran decidido aceptar la importancia de la oscuridad. Sin embargo, no le veía caso a aquello. Podía ser una trampa, una mala idea, otra cosa, pero… él sabía que terminaría aceptando. ¿Por qué? Pues porque Sunshine se lo estaba pidiendo.

–Muy bien, linda –Interrumpió, ya que la leona no había parado de hablar mientras él pensaba–… lo haré por ti.

La leona sonrió dulcemente para él y después de eso ambos charlaron un poco más y pasaron la noche juntos. Helang le recordó un viejo truco que se había guardado, y es que cuando él sugirió que juagaran un rato, Sunshine cuestionó como si él era un ave. Él le había sonreído con astucia antes de recordarle que se podía convertir en gato, como había hecho con Luci. Jugaron un buen rato y cuando el sueño por fin comenzó a ganar, Helang improvisó una cama para ambos con hojas y ramas. Ahí descansaron esa noche, aunque el halcón no pudo evitar preguntarse qué pasaría una vez que comenzaran a ir a la base de Sunshine a entrenar.

[…]

Mittens estaba nerviosa.

No era la primera vez que se sentía así, pero… bueno, en realidad sí. Nunca antes había estado en una base de luz. Su curiosidad le picaba para que observara y preguntara por todo, pero ella lograba controlarse y mantenerse quieta, aunque no sabía por cuanto tiempo lo lograría. Simplemente había mucho por ver, y no tenía otra cosa para distraerse en lo que esperaba su turno.

Eso era lo que la tenía nerviosa.

Dos o tres días atrás, después de la reunión que Sunshine tuvo con sus aliados, Helang y ella habían anunciado que el equipo comenzaría a entrenar en la base de esta última. Las reacciones variaron, pero el humano en particular se mostró reacio a aparecer por ahí, aunque no tuvo ningún inconveniente en dejar que sus tres aprendices lo hicieran. Así se había acordado, pero antes de que todo el equipo se moviera ahí para comenzar, habían declarado que tenían otro pendiente, y este le concernía directamente a ella, Bolt y Rhino. Sí, querían encontrar al pilar de entre ellos tres.

"Solamente irán ustedes," había dicho Sunshine al explicar. "Tenemos un especialista que podrá decir quién es el pilar con unas sencillas pruebas."

Mittens había sido la menos emocionada por todo aquello. No era que no confiara en Sunshine o en Jaden y sus amigos, pero quizás no todos serían igual de… amables. Aunque esa preocupación se esfumó en cuanto ella divisó el lugar. Una bella mansión en medio del bosque, de varios pisos de alto y que además había sido restaurada resultó ser el hogar y la base de las luces. Por dentro estaba muy decorada, en especial en las paredes, dónde varios diseños al estilo de mándalas pintaban todo el lugar; suelos y techos también, aunque en mucha menor medida, probablemente todo de mármol, o algo similar. Había habitaciones para todo, desde entrenamiento hasta para dormir, pasando por una biblioteca (a la cual no les permitieron pasar), cuartos de mantenimiento (ni idea de para qué) e inclusive parecía tener sótano, a juzgar por unas escaleras que la gata alcanzó a divisar.

Después de recorrer un pedazo de la mansión, su guía, un lobo de pelaje blanco y ojos azul marino, muy similar a Shiny, los había detenido frente a una habitación algo más pequeña, y les dijo que esperaran ahí. Luego había entrado con Bolt, cerrado la puerta detrás de sí, y era lo último que Mittens había sabido de su amor platónico. Eso había sido hace unos veinte minutos, y aunque ya les habían explicado que sólo serían unas simples pruebas, ella seguía algo nerviosa.

Sus pensamientos terminaron cuando la puerta se abrió de nuevo y de esta salió Bolt, en compañía del lobo. Mittens, sabiendo lo que seguía, se puso de pie y se acercó a ambos.

–¿S-Sigo yo? –Preguntó con algo de timidez.

El lobo negó la cabeza.

–No hace falta –Le dijo–; ya encontramos lo que buscábamos.

A la gata le tomó un poco más procesarlo que a Rhino, ya que el hámster le estaba saltando encima a Bolt cuando ella aun no lo descifraba.

–¡Tú eres el pilar! –Chillaba una y otra vez, saltando alrededor del can–, ¡Lo sabía, lo sabía, lo sabía, lo sabía!

–¿Lo eres? -Preguntó Mittens, sintiendo que la pregunta había sido tonta cuando Bolt le asintió cálidamente. Claro que lo era, si el lobo dijo que ya habían encontrado lo que querían.

–Eso quiere decir que nos estaremos viendo, chico –Le dijo el cánido salvaje al doméstico–. Mi nombre es Thunder, soy el segundo pilar de esta instalación, y tendré el placer de enseñarte si me lo permites.

–Estaría encantado –Respondió Bolt, alzando una pata para estrechársela–. No puedo esperar a comenzar.

Después de eso pasaron rápidamente las semanas. No resultó tan difícil adaptarse a la nueva rutina, después de todo, los cambios fueron mínimos. En lugar de ir al claro cada mañana luego de que Penny se fuera a la escuela, esperaban por una de las luces, Shiny casi siempre, y la seguían hasta la mansión. En ocasiones Mega, Byte y Helang ya estaban ahí, en ocasiones no. El único que no había puesto pie dentro de la edificación era Soul. Ya para este punto casi nadie lo llamaba Psyon; hasta sonaba raro. Lo único que cambiaba un poco era la hora de vuelta. Ya que la mansión estaba más lejos, a veces las mascotas estaban volviendo hasta tarde, más de lo que ya cuando iban al claro. La primera vez, Penny puso el grito en el cielo, y cuando ellos volvieron vieron que había usado toda su tarde tratando de encontrarlos. Al pasar los días, la chica parecía haberse ido acostumbrando a sus llegadas tardías, aunque siempre era notable como su expresión se aliviaba al verlos volver.

Ese día, dos semanas después de haber diagnosticado a Bolt como el pilar, los chicos salieron al patio para toparse con Soul tirado en el piso, con Mega y Byte encima de él. Jenna y Luci estaban observando, la mayor de ellas inclinándose hacia Helang y preguntándole si con eso esperaban convencer al humano.

–Espéralo…

–¡Ahora! –Ordenó Mega a su hermana momentos tras la respuesta del halcón y acto seguido tomó el pantalón de Soul por una pierna con el hocico y comenzó a jalarlo. Byte lo imitó y lo tomó de la otra pierna, para comenzar a arrastrarlo por el césped, dejando una marca de tierra por donde pasaban.

–Eh, ¿chicos? –Preguntó Bolt conforme él, Mittens y Rhino se acercaban a donde los demás–, ¿exactamente qué fue eso?

–Buenos días, Bolt –Saludó Helang–, bueno, estos dos quieren que el maestro vea la base. Dicen que es bonita y que le va a gustar; y como él no quiere ir, pues…

El halcón terminó indicándole con su cabeza la dirección que ambos lobos habían tomado arrastrando al humano.

–¿Y lo quieren arrastrar hasta allá? –Preguntó el pastor suizo de nuevo.

–No, sólo hasta que a) ellos se cansen, o b) el maestro se rinda.

–Pues vamos a seguirlos, ¿no? –Sugirió Jenna–, de todas formas, van de camino a la base.

Los chicos siguieron el rastro que iban dejando el par de lobos, escuchando algunos gritos de Soul a veces sobre cómo no lo iban a convencer y que lo soltaran. Eventualmente les dieron alcance, sólo porque el humano había clavado una de sus manos en el suelo, de alguna manera que todos ignoraban, y se estaba aferrando a este para evitar que los lobos lo siguieran arrastrando.

–¡De aquí no me mueven!

–¡Jala más duro, Byte!

–¡Eso hago!

Ninguno había logrado decir nada cuando Shiny llegó para recogerlos a todos. Tal fue la sorpresa de la loba al toparse con esa escena, de ambos lobos tironeando de los pantalones del humano y tratando de llevarlo a rastras hasta que accediera a ir con ellos.

–Pero… ¿pero qué rayos está pasando aquí? –Preguntó la loba blanca al verlos a todos.

–Psicología básica –Respondió Mega sin soltar su agarre–. ¡Más duro, Byte!

–Je, je, je, je, vamos, Soul, ven con nosotros –Rio Jenna al ver que ninguno cedía.

–¡No es buena idea!

En verdad que el humano estaba decidido a no ir. ¿Pero por qué? Hasta el momento no había habido ningún problema para nadie. ¿Qué lo hacía tan reacio a mostrarse por ahí?

–¡Ya sé! –Aulló Mega antes de soltar su pantalón e ir a su oído para preguntarle algo en susurros– ¿Por favor?

El humano dejó de jalonear y se quedó pensativo por unos momentos.

–Agh… bien, pero suéltenme –Cedió al fin.

La loba lo soltó y el humano se puso de pie mientras Mega orgullosamente respondía a todos diciéndoles que le pidió un pequeño favor para convencerlo. Soul le dijo al lobo que le haría el favor por el día, pero que luego verían si seguía yendo. Algo raro había con eso… pero, de nuevo, era un humano que hablaba con animales, y eso ya era raro por sí solo.

Al llegar a la mansión Shiny procedió a guiarlos directo al salón donde entrenaban. Si no la conocieran, hasta parecería que no quería dejarlos ver el resto de la mansión… aunque bien pensado, quizás eso era cierto. La loba seguía sin ser del todo abierta con los nuevos, especialmente los chicos de Soul. Jaden se les unió en el camino, poniéndose a la par de Mittens y sacando algunos celos de parte de Bolt (de nuevo). Mega lo primero que hizo fue preguntarle al gato dónde estaba su "princesa".

–En su habitación –Respondió este amablemente.

En cuanto Mega comenzó a abrir la boca, probablemente para preguntar dónde estaba su habitación, Shiny se le adelantó:

–En un momento nos alcanzará; vayamos al lugar de entrenamiento.

No aceptó queja por parte de Mega y los guio a todos al salón. Dentro ya se encontraba Thunder, de ojos cerrados y meditando en silencio. Shiny silenciosamente les pidió que por favor lo dejaran terminar antes de alzar la voz. Observando al lobo, se notaba un flujo de energía azulada corriendo por encima de su pelaje… probablemente un aura, o una acumulación de energía del estilo.

Teniendo poco que hacer, además de ver a Thunder, Bolt comenzó a observar alrededor. La voz se había presentado el día que lo ubicaron como pilar, aunque no le había dicho su nombre, le indicó que lo guiaría con su poder y el cómo usarlo. El can se fijó un poco en su mentor. Toda la energía parecía fluir de cabeza a cola y al llegar ahí parecía volver por debajo de él, dando vueltas. Mirando un poco alrededor, Bolt notó que el bastón de Soul compartía esta característica, ya que había un campo de energía rodeándolo y fluyendo en forma circular, aunque en un tono anaranjado y casi imperceptible. Más aún, los símbolos en la pared cerca del bastón se iluminaban en esa misma tonalidad levemente.

–Hola, chicos, qué bien que llegaron –Saludó Thunder, distrayendo a Bolt de sus pensamientos. Para cuando el can regresó su vista a donde Soul había estado, el humano ya se había apartado del muro y los símbolos vuelto a la normalidad. El lobo entonces se dirigió hacia Bolt–. ¿Cómo has estado, Bolt?

–Bien, gracias –Respondió el can al mismo tiempo que Starly y Sunshine entraban por la puerta, yendo a saludar a sus respectivas parejas y dándoles alguna muestra de afecto antes de que Sunshine notara al ser humano en la habitación.

–Vaya, Soul, nunca te habíamos visto por aquí.

–Cierto, cierto, cierto –Coincidió Starly entre risas mientras Mega le lamía la cabeza.

–Bueno, es que alguien me pidió un favor –Dijo Soul, señalando a Mega.

–Es una sorpresa –Añadió el lobo sin dejar de lamer la cabecita de su pareja al recibir una mirada inquisitiva de esta.

–Hoy seguiremos entrenando –Interrumpió Thunder en la conversación. Shiny asintió firmemente a lo que dijo.

–Muy bien, ¿seguiremos con lo habitual? –Preguntó Helang.

–De hecho, estaba pensando que ya todos han hecho algo de progreso, sería un buen momento para probar nuestras habilidades, practicando en parejas.

–Hm, de acuerdo, linda, suena bien.

Al escuchar el fin de aquella conversación, Mega saltó a sus patas y comenzó a saltar.

–¡Oh, oh, oh! ¡Una ofensiva, una ofensiva! ¡Maestro!, ¿podemos hacer una ofensiva, por favor?

–Mega, eso es algo entre los cuatro –Razonó Helang antes de que Soul hubiera contestado–; ¿qué van a hacer los demás, sólo mirar?

–De hecho, eso no estaría mal –Intervino Sunshine–, ver una batalla es una buena forma de aprender técnicas.

–¡Ella lo dijo! –Gritó el lobo, poniéndose en posición de juego–. ¿Por favooooor?

Soul suspiró. –Muy bien.

–¡Sí!

Mega saltó hasta quedar junto a sus hermanos mientras Soul se quitaba su túnica y llamaba a su bastón. ¿Cuándo lo había soltado?

Los tres se pusieron en posición de combate, separados entre ellos, y cuando Soul lo hizo también, Sunshine les preguntó si pensaban contenerse.

–Es tu base –Dijo el humano, aunque había un cierto algo en su tono–, tú dinos.

–Pueden pelear tan fuerte como quieran –Les aseguró Sunshine–. La sala está reforzada, será complicado que llegaran a romperla.

–Ya oyeron, niños. Los espero.

El grupo guardó silencio mientras los tres se preparaban, su maestro paciente a la espera. Helang les hizo señas con las alas a ambos lobos y estos comenzaron a avanzar, cada uno por su lado, intentando rodearlo. El halcón en sí alzó vuelo y se elevó casi hasta el techo del lugar. Con sincronía perfecta ambos lobos y el halcón iniciaron sus ataques, los primeros corriendo a embestir o morder y el último lanzándose en picada contra el humano. Soul seguía inmóvil, bastón en mano de forma horizontal y mirando al frente. Respiró profundo y sonrió. Justo cuando Helang estaba por llegar contra él, tomó el bastón por el centro y con un costado le dio un golpe, desviándolo de su trayectoria. Luego pegó un salto bastante impresionante, quitándose del camino de ambos lobos y alcanzando a darle un golpe en la cabeza a cada uno antes de caer en otro sitio y volver a posición quieta.

–¡Con sincronía! –Ordenó Helang antes de hacerles más señas.

Mega tornó su pelaje color anaranjado y Byte azul cian. Helang también estaba haciendo algo, pero ninguno de los tres terminó ya que Soul aplaudió sus manos frente a su pecho y luego las movió para hacer la forma de un ave. Comenzó a moverlas para hacerla aletear y en segundos estas ardieron en llamas y de ahí comenzó a proyectarse un ave inmensa de fuego. Esta asemejaba mucho un fénix, pero no era perfecta. El ave en llamas comenzó a moverse de inmediato a la orden de las manos de su creador.

–¡Hizo un vax! –Exclamó Mega en un tono que denotaba preocupación.

Algunos comentarios de las luces llegaron por respuesta, entre ellos un "Que lindo," de Sunshine, otro "Mega, me prometiste enseñarme," en tono medio juguetón de Starly, y un "Interesante…" observador y neutral de Thunder.

Soul ignoró todo comentario y aleteó sus manos, con lo que el ave alzó vuelo. Luego las torció, para que esta quedara de frente a Helang y gruñó algo cerca de sus muñecas, haciendo que el ave se enganchara en combate contra el halcón, cosa que definitivamente lo tomó por sorpresa, ya que no logró defenderse del primer y más importante ataque. Ambos lobos evitaron distraerse y corrieron hacia él, buscando tomar ventaja de su superioridad numérica. Y no pudo haberles salido peor. Soul se las ingeniaba siempre para enfrentarse a uno solo. Con telekinesis empujaba a Byte y luego pateaba a Mega cuando ella se recuperaba, les daba un bastonazo en la cabeza, una patada en las piernas… Nunca llegaban a ser los dos contra él.

Más de uno en el equipo estaba asombrado por el desempeño del humano. No resultaba un misterio que siguiera vivo. Por mayor diferencia numérica que hubiera, él nunca se dejaba acorralar, ni mucho menos vencer, y acertaba innumerables golpes, aunque sus alumnos también lo llegaban a hacer, pero en medida mucho, mucho más reducida.

Después de haberlos alejado de él por como décima vez, Soul cerró los ojos y se quedó quieto. Los tres alumnos se recuperaron pronto y se lanzaron contra su mentor desde tres ángulos diferentes al mismo tiempo. Soul se mantuvo quieto, excepto por algunos movimientos suaves que hizo con la mano con la que no estaba sosteniendo el bastón. Cuando los tres estuvieron más o menos a metro y medio de su maestro los lobos pegaron un salto y el halcón sacó sus garras. El humano entonces concentró mucha energía de color grisáceo y la impregnó en su bastón con su mano, momentos antes de azotar ese mismo extremo contra el piso, lo cual provocó una gran onda gris salir disparada a la redonda del humano con fuerza increíble, tanta como para lanzarlos a los tres de golpe. Dicha onda se disipó en el aire antes de llegar a tocar a los espectadores o muros del cuarto.

–Bien, creo que es suficiente –Anunció luego de volver a su posición estática, aunque por el aspecto todo golpeado de sus alumnos, no hubieran logrado levantarse de donde estaban aun si el combate hubiera seguido–. Niños, de pie para que los cure.

Por mucho trabajo que les llegó a costar, los tres se levantaron y cojearon unos pasos para acercarse a su maestro, antes de ser interrumpidos por una ráfaga muy fuerte de aire amarillento o dorado que curó todas sus heridas antes de terminarse.

–Asombrosa batalla –Les dijo Sunshine mientras Soul atraía su túnica de nuevo hacia él.

–Gracias, Sunshine.

–Y, una vez más, perdimos –Jadeó Mega con su sonrisa. Se notaba que a él le divertía ejercitar así, sin importarle el resultado.

Starly se acercó a él y lo felicitó, lamiendo su mejilla y causándole un sonrojo, mientras que Byte se estiraba y comentaba para todos que habían durado unos diez segundos más que la última vez. 'Bueno, eso suena decepcionante,' Pensó Bolt hasta que el halcón intervino.

–Progreso es progreso, sin importar cuan pequeño sea.

–Estoy de acuerdo, Helang –Coincidió Sunshine, acercándose al centro del cuarto y llamando a sus tres alumnos con un movimiento de cola–. Y, no es por competir, pero creo que podríamos mostrarles como combatimos nosotros.

–Toda una coincidencia –Añadió Jaden–, no tiene mucho que comenzamos a entrenar los tres contra Sunshine. Como ustedes, no hemos podido vencerla.

–¿De verdad? –Preguntó Byte mirando al gato. Este asintió–. No me digas, en serio es una simpática coincidencia.

Las tres luces se movieron al centro del cuarto y los cuatro combatientes anteriores se retiraron a con los demás espectadores. La batalla con Soul no había durado mucho, y Bolt se preguntó cuánto llegaría a durar esta. Antes de verlos comenzar vio al humano desaparecer su bastón, de su mano, pero por igual alcanzó a notar un poco de ese rastro espectral dejando el suelo cercano. Pareciera que el bastón estuviera interesado en la arquitectura… momento, el bastón era un objeto, no podía "interesarse" en algo, ¿o sí?

Un pisotón de Sunshine lo devolvió a la batalla. Shiny estaba corriendo ella sola contra la leona, con ambos gatos a la espera, probablemente de su señal para entrar. La loba saltó sobre la leona con energía cargada, pero esta última la bloqueo con un escudo de energía y con una pata lanzó una ráfaga con suficiente fuerza para lanzar a la loba hacia atrás.

–Una buena defensa se traduce en un buen contraataque.

Aunque sonaba como un consejo sensato, la leona le guiñó el ojo a Helang al decirlo, dejando una leve sensación de que quería demostrarle a él más que a los demás de lo que ella era capaz.

–Mi turno –Dijo Starly corriendo hacia un costado de Sunshine.

–Jaden, tú también –Le indicó Shiny al atigrado–. Ataquen a la vez.

La leona tensó el cuerpo y esperó a que ambos gatos se lanzaran contra ella. En el momento justo saltó hacia atrás y lanzó una llamarada contra ambos gatos. Starly reaccionó antes y los cubrió con un pequeño campo de agua, que al hacer contacto con el fuego causó mucho vapor, probablemente a propósito de Sunshine, que dificultó la vista en la habitación. De entre el tumulto se notaron varias pequeñas esferas de fuego ser disparadas y luego una más grande contra un objetivo diferente. Esta última se evaporó en el camino, por lo que probablemente había sido apagada con agua. Luego la niebla comenzó a dispersarse gracias a un movimiento de Shiny, revelando un pequeño vax de vapor, el cual Starly cortó por la mitad con sus garras antes de enfrentarse Sunshine de nuevo.

Shiny comenzó a correr de nuevo hacia la leona, y aunque no dijo nada de pronto ambos gatos asintieron. 'Telepatía.'

Cuando la loba iba por la mitad del camino, Sunshine electrificó su pelaje y se erizó e iluminó junto con sus ojos. La leona apuntó ambas patas hacia sus alumnos y gruñó algo similar a "Conozcan mi ataque eléctrico final," antes de comenzar a disparar cientos de pequeños relámpagos de luz a tan alta velocidad que en pocos segundos los tres estaban cubiertos de rasguños. Shiny les aulló que se cubrieran a sus dos compañeros, pero ningún escudo o barrera resistió lo suficiente y los tres siguieron recibiendo herida tras herida hasta que uno por uno cayeron al suelo.

–Ah… duelen… mucho –Jadeó Jaden desde el suelo.

–Muy rápidos… fue demasiado… –Siguió Shiny. Starly sólo gruñó adolorida.

–No estuvo mal, alumnos –Apremió Sunshine, regresando su pelaje a la normalidad–. Ahora tienen que pensar en cómo detener ese ataque.

–Sí, no estuvo nada mal –Les dijo Helang.

–¡Oh, oh, oh! ¡Ahora de maestro a maestra! –Chilló Mega antes de que Sunshine siquiera se hubiera acercado a curar a sus alumnos.

–Mm –Sunshine soltó una risilla–, ¿tú qué opinas, Soul?

–Ay, Mega… como gustes, Sunshine.

La leona sonrió de forma retadora.

–Hagámoslo, quiero ponerme a prueba.

El humano asintió y caminó al centro del cuarto, quitándose la túnica de nuevo en el camino. La leona se puso en posición de combate, pero él no lo hizo.

–¿Listo? –Preguntó Sunshine de todos modos.

–¿Y tú?

–Lo estoy.

Soul no respondió y cerró los ojos, poniendo sus palmas cerca de la otra a la altura de su pecho. Sunshine no atacó de inmediato y se concentró en observarlo, Bolt supuso que analizando su energía o algo así. Uno o dos minutos pasaron así, y el humano comenzó a hacer movimientos suaves y fluidos con las manos y los brazos. Eventualmente Sunshine se cansó de esperar y le lanzó una bola de fuego directo a la cara.

El humano ni siquiera abrió los ojos, alzó la mano y creó un pequeño remolino de agua en ella. Luego atrapó la bola de fuego y la extinguió mientras cerraba el puño, dejando salir vapor de entre sus dedos. Después abrió esa misma mano y apuntando la palma a la felina disparó un chorro de agua a presión.

La leona reaccionó rápido y disparó un rayo helado que congeló todo el chorro hasta llegar a la palma de Soul. El humano tomó entonces el pedazo de hielo y bruscamente lo azotó contra el suelo, rompiéndolo en pedazos.

–Se acabó la prueba –Dijo Sunshine, erizando su pelaje para después correr a gran velocidad hacia Soul.

–Aquí vamos.

Soul dio un pisotón en dónde estaba e instantáneamente todos los fragmentos de hielo crecieron de golpe, formando muchas lanzas gélidas. Sunshine logró saltar a tiempo y lanzó una llamarada desde su boca. Soul hizo una pirueta hacia atrás para quitarse del camino y volvió a lanzar agua.

Sunshine le disparó un orbe eléctrico a Soul y corrió detrás de este; así, cuando el humano absorbió el orbe ella estaba sobre él para darle un zarpazo en el brazo. Pero no fue tan rápida como para salir de ahí antes de que Soul le diera un golpe en el estómago con suficiente fuerza para lanzarla varios metros.

La leona cayó mal, pero se recuperó rápidamente, casi a la vez que Soul terminaba de sellar la herida a lo largo de su brazo. El humano la miró desafiante, pero no hizo nada y volvió a su posición de espera.

Sunshine corrió de nuevo hacia él cargando un orbe de luz en el camino. La sorpresa fue bastante cuando el humano la atacó con un rayo oscuro, mientras lanzaba otro contra el suelo. El efecto fue que el cuarto comenzó a oscurecerse, así que Sunshine esquivó el ataque y lanzó su orbe contra el suelo, emitiendo una luz cegadora que aclaró la penumbra e incluso logró aturdir a Soul.

El humano retrocedió varios pasos y se arrodillo sobre una pierna con la vista baja. Sunshine vio su oportunidad y cargó su ataque final.

–Y para acabar… rayos de luz mortal.

Ella extendió sus patas y comenzó a disparar cientos de pequeños relámpagos como había hecho con sus alumnos. Estaba tan confiada que apenas escuchó el gritó del humano:

–¡Iron, ven acá!

Soul estiró la mano y el bastón apareció en esta. En cuanto lo tuvo a la mano se levantó de nuevo y comenzó a girarlo rápidamente frente a él, desviando los pequeños rayos. La leona abrió los ojos con sorpresa y luego trató de forzar los relámpagos a ir más rápido, pero tampoco lo logró.

El humanó silbó agudamente y momentos después su túnica llegó a él y se colgó de su espalda. Soul entonces la giró y se cubrió con ella mientras esta se volvía terrosa, absorbiendo toda la energía eléctrica y anulándola.

–¿Q-Qué? L-Lo detuviste…

–Algo así –Escuchó la voz del humano por detrás de su túnica terrosa.

–Pero no me rendiré –Le recordó Sunshine.

–No esperaba menos.

Lo siguiente que se vio fue a Soul saliendo de atrás de su túnica y lanzándole el bastón a Sunshine con mucha fuerza de manera giratoria horizontal. El utensilio comenzó a dispararle a Sunshine distintos elementos mientras giraba en curso de colisión con ella.

La leona rápidamente hizo un escudo muy resistente de energía, que a pesar de todo comenzó a quebrarse luego de recibir varios ataques. Por encima de todos los destellos de ataques alcanzó a divisar como Soul se cubría con su capa. Y luego, como esta caía al suelo sin nadie detrás.

Sabiendo que tenía que hallarlo antes de que pudiera hacer una jugada, Sunshine se centró en sentir su energía en forma de espectro. No llegó tan lejos y sintió un toque en el hombro.

–La cosa es que no desaparecí como un espectro –Escuchó antes de voltear a ver al humano, detrás de su escudo y de ella. Sunshine quedó boquiabierta momentos antes de escuchar como su escudo se rompía en pedazos y ver el bastón llegar girando a la mano del humano, que le apuntó con él, sonriendo–. Jaque mate.

–Ah… ¿cómo? –Fue lo único que alcanzó a preguntar.

–Teletransporte, recién salido del horno en realidad –Ella asintió en comprensión, viendo ahora que por más que liderara una organización, había de todo allá afuera y, más aún, preguntándose porque Soul no lideraba una. Con su poder incluso podría liderar varias, y ayudarlos a restaurar la paz–. Bueno, creo que ya fue suficiente espectáculo por hoy. Mega, después de entrenar será tu favor.

–Sí… suficiente por hoy –Coincidió Sunshine, de pronto sintiéndose más como alumna que como la maestra de la mansión.

Soul no dijo más, se retiró a una esquina del cuarto y se sentó a meditar, bastón reposando sobre sus piernas cruzadas. Después de eso se procedió a organizar las demás batallas. Alumno-alumno y mentor-mentor quedaron. Mega y Jaden se enfrentaron, "ganando" Mega… aunque en realidad el lobo simplemente se sentó y comenzó a rascarse la oreja luego de que ambos recibieran varios golpes; Jaden hizo demostración de su armadura gélida, cubriendo su cuerpo de hielo protector, y Mega de sus imprudencias y locuras al usar Vaxes de fuego, cabezazos y demás para atacar al gato.

Byte y Starly siguieron. Ambas hembras con dominio en hielo y agua, el enfrentamiento fue bastante parejo. Byte fue la más paciente, y la que se enfocó más en defensa y contraataque, mientras que Starly le lanzaba hielo y agua, congelaba sus alrededores y corría hacia la loba. Byte intentó atacar con luz, siendo nulo el efecto con el dominio de Starly al respecto, sonrojando un poco a la loba por olvidar contra qué tipo de oponente se enfrentaba. Starly logró hacer un Vax con nieve y Byte uno de hielo sólido. La batalla comenzaba a ponerse intensa cuando Starly intentó saltarle encima a Byte, pero la loba fue más rápida y la agarró del pellejo, sosteniéndola como cachorra. La loba sostuvo a la gata unos momentos sin moverse… y algunos hubieran jurado que le dijo algo a Starly en murmuro, pero no había forma de estar seguros. Finalmente, la loba llevó a la gata con su pareja y la dejó ahí.

Bolt y Mittens también se enfrentaron. El can, haciendo caso a su nombre y el de su mentor, se basó casi exclusivamente en rayos y descargas eléctricas, mientras que la gata demostró tener amplia librería de trucos y mañas, logrando congelar sus garras y hacerlas hervir para causarle más dolor a su oponente, e incluso logró cubrirlas de roca, al igual que su cola, para anular los rayos de Bolt, dejándolo casi sin opciones. Finalmente, Bolt recurrió a algo que llamó "Superladrido eléctrico", el cual logró acertar en el blanco y paralizar a la gata, seguido de una gran descarga que prácticamente la rostizó. A pesar de ello, la gata no se rindió y siguió dándole arañazos y golpes hasta caer de cansancio. Bolt la imitó momentos después y ambos recibieron felicitaciones del equipo por su buen desempeño.

Finalmente llegó el turno de Jenna, y Rhino se ofreció a enfrentarse a ella de inmediato, probablemente porque se le acababan las opciones de compañero.

–No contra Jenna, Rhino –Le dijo Helang–; luego veremos tus habilidades amigo.

–¿Entonces quién será mi oponente? –Preguntó Jenna confiada.

–Luci es la única otra que no ha combatido –Dijo el halcón.

–Aah… ¿no puede ser con alguien más?

Jenna retrocedió un par de pasos para alejarse de Luci. No quería enfrentarla, no a su pequeña hermana. Alcanzó a oír varias opiniones del equipo, pero no escuchó nada. Ya había lastimado a una de sus hermanas antes, no iba a volver a hacerlo, práctica o no.

–Jenna –La voz del halcón la despertó–, ¿quieres decirnos que pasa por tu cabeza?

Jenna se tomó un respiro y les explicó la situación. Sobre cómo había agredido a Inuki cuando niñas y lo que ello había causado.

–Comprendo –Le dijo Helang cuando terminó de hablar–. Bueno, la decisión es tuya; como dijo Mega, podemos esperar a mañana.

–Yo… sí preferiría esperar.

–Mm, pero ¿a quién enfrento yo? –Preguntó Luci.

–Eso ya es otro tema…

Finalmente se sugirió que Luci enfrentara a Shiny, por cuestiones de cansancio de los demás alumnos. No hubo ganador claro, pues la batalla quedó detenida. Luci logró demostrarles a todos sobre sus esferas de gelatina, e incluso logró pegar las patas de Shiny al suelo para evitar que se moviera, no sin que la loba antes hubiera atacado a Luci casi hasta el cansancio, pues la pequeña se basaba casi en pura defensa, haciendo escudos de energía para cubrirse de los ataques. A pesar de haber quedado inmóvil, Shiny siguió atacando, lanzando desde su hocico diversos elementos. Cuando probó con una llamarada, Luci hizo un escudo que absorbió el ataque y lo lanzó de vuelta; sin embargo, Shiny logró re-absorber la energía y anular el ataque. Ambas, impresionadas con el desempeño de la otra, pararon de atacar sin haber terminado.

–Eres muy fuerte, Luci… y estás llena de sorpresas –Jadeó la loba.

–Tú también eres fuerte… ¿cómo absorbiste el ataque?

–Mm, pues tecnicismos no me los sé, ni cómo explicarlos. Koroc podría explicarte mejor.

–¿Koroc?

–¿Quién es Koroc?