Candy se encontraba en su habitación de la mansión Ardley que se encontraba en Londres, habían decidido que ella seguiría sus estudios en una escuela muy prestigiosa solo para señoritas, Anthony iría también a una escuela de Londres que estaba a unas calles de la de Candy.

Terry por otra parte, su padre había decidido que estudiara en casa, para así tener un poco más vigilado, algo que a Terrence no le hizo gracia, pero no dejo que aquel detalle, deshiciera su felicidad, una felicidad que mantenía oculta al saber que Candy seria su esposa, algún día.

Anthony y Candy, estaban en la misma mansión, claro bajo la vigilancia de sus tíos, Elroy estaba viviendo en la mansión y Albert había decidido dedicarse de lleno a tomar su papel como el patriarca de los Ardley, también ayudar a su tía a vigilar a sus sobrinos.

Anthony actuaba como normalmente lo había hecho toda su vida, al igual que Candy, ambos debían guardar las apariencias pero la realidad era que se habían estado encontrando por las tardes de regreso a casa y primero entraba uno y después el otro, ambos habían logrado que no enviaran al chofer, con la excusa de que la casa estaba cerca y Candy era acompañada por una dama (Judy) se llamaba la mucama, quien se había vuelto su amiga y cómplice.

Al bajar al comedor, encontró a Albert y a la tía Elroy desayunando, aquel día era su menos favorito, pues era sábado y no se iba a aquella escuela esos días de fines de semana, por lo que no tenía más que quedarse en casa.

-Buenos días Albert

-Más respeto Candice –Murmuro la tía Elroy

-Buenos días, tía Elroy

-Buenos días –Comento la anciana

-Candy –Albert la miro, trataba de no sonreír pero era un poco imposible –Necesitamos hablar

-¿De qué? –Pregunto asustada

"No creo que se hayan dado cuenta o ¿sí?" pensó desesperada

-Del porque le dices amargada a una de tus profesoras –Dijo por fin sonriendo

-Ah, era eso –Suspiro aliviada

-¿Acaso hiciste otra travesura?

Candy se sonrojo levemente –No

-Bien, Jajaja por favor no vuelvas a decirle así ¿De acuerdo?

-Está bien Albert

Tomo asiento para poder desayunar, unos minutos después llego Anthony, después de almorzar ella salió al jardín, después de unos minutos Anthony también se fue.

Albert se fue a la oficina y tía Elroy fue a la biblioteca, para encontrar algún libro interesante para darle a Candy.

En el jardín…

-Hola hermosa

-¡Anthony! –Candy se lanzó a sus brazos, mientras él la llenaba de besos en el rostro llenos de amor y dulzura.

-¿Cómo está el día de hoy mi princesa?

-Bien, un poco cansada

-Es normal pero ¿Te gusto anoche?

Candy inmediatamente se sonrojo –Anthony

-¿Qué pasa, Candy? ¿Acaso no te gusto mi sorpresa?

-Claro que si amor

-Me gusta tanto que me llames así, te amo pequeña

-Y yo a ti –Dijo sonriéndole

-Te he extrañado mucho desde ayer

-Pero…si no tiene más que un par de horas –Candy lo miro sorprendida pero sonriente

-Ya lo sé, pero estoy muy emocionado, ¿No te arrepentirás verdad?

-Claro que no, amor

-Te amo

-Y yo a ti -Ambos se fundieron en un beso lleno de amor y dulzura, que poco a poco se volvía más insistente y apasionado, ambos deseaban no separarse nunca y deseaban tener más del otro, como si nunca desearan separarse.

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-Hola Candy –Terry se encontraba en el gran salón de estar, de la mansión Ardley –Te he extrañado –Añadió apenado

-Hola Terry –Lo saludo amablemente

-Te he traído algo –Le entrego un ramo de rosas rojas a Candy, quien lo miro sorprendida y confundida a la vez –Sabes que me gustas Candy –Explico, ella se sonrojo levemente, no deseaba lastimar a Terry, aunque el bien sabía que ella amaba a Anthony.

-Terry…yo

-Sé que no me quieres Candy –Comento tristemente

-No es eso, solo que no es de la manera en que tu esperas

-Lo sé pero…no quiero perder la oportunidad, además viviremos juntos por el resto de nuestras vidas y creo que es mejor llevarnos bien ¿no?

-Quizás, aunque aún espero un milagro –Murmuro sin pensar

-Te lo dije el otro día y te lo vuelvo a decir… ¡Ni se te ocurra escapar Candy! ¡Te juro que no lo permitiré!

-¡Terry!

-Ya te lo dije, no te iras –Se acercó a ella y le dio un beso en la frente –Te amo y no pienso dejarte ir, nunca

-Aunque no seas correspondido –Comento la joven un poco molesta y cansada por la actitud de Terry.

-Te conquistare

-Pero…

-Déjame intentarlo al menos, por favor Candy

En ese momento llego Anthony…

-Hola Grandchester

-Hola Brown

-¿Qué haces aquí?

-Vine a ver a mi prometida ¿Algún problema?

-Sí, no puedes estar con ella, sin que haya algún chaperón, no es correcto

-¿Acaso tu estuviste con ella con un chaperón la noche en la que fuiste al establo en San Pablo?

-Es diferente

-No lo creo

-Si porque yo soy su primo

-¿Enserio? No pensabas eso cuando la besabas ¿O sí?

-Sabes que de sangre no es mi prima –Dijo burlonamente Anthony

-¿Acaso te quieres burlar de mí?

-¿Acaso tu no lo haces?

-Tienes razón, puedo burlarme, porque soy yo el que se casara con ella y tu….tú te tendrás que conformar con lo que fue y no pudo ser –Comento sonriendo –Nos vemos después, querida

Se acercó a Candy y le dio un beso en la mejilla, para después salir de la mansión.

-Como lo odio –Susurraba Anthony molesto

-Tranquilo –Candy se acercó a él, para tomarle delicadamente su mano y asi lograr tranquilizarlo un poco –Nos iremos en un tiempo y nadie volverá a saber de nosotros ¿Verdad?

-Claro que si amor, ¿Lo dudas?

-Solo quiero que me prometas algo, por favor mi amor

-¿Qué mi vida?

-No me vuelvas a dejar nunca más, por favor

-Te lo juro, amor

-Te amo

-Y yo a ti, te amo más que nunca, Candy –Dijo mientras la abrazaba –Mi vida sin ti ya no tiene sentido

-La mía tampoco Anthony

Ambos quedaron unos segundos abrazando mientras recordaban la noche anterior….

FLASH BACK

Anthony se encontraba en el jardín esperando a su amada, mientras preparaba todo para que ella tuviera una noche inolvidable.

Candy iba caminando por los rosales que Anthony había cultivado, mientras pensaba en que era lo que Anthony quería decirle y a estas horas.

Al llegar se quedó impresionada por lo que vio, Anthony había adornado un pequeño lugar del jardín con velas y rosas a su alrededor, en medio una gran manta blanca, donde había platos y copas, al lado una botella de champagne, el estaba vestido con un hermoso traje azul marino y camisa blanca que hacían resaltar sus hermosos ojos azules.

-Hola princesa

-Hola… ¿Qué es todo esto?

-Lo hice para que cenáramos bajo la luz de la luna y las estrellas, quienes son testigos del amor tan grande que te tengo amor mío

-Gracias

-Ven amor

Candy tomo su mano y ambos se sentaron en unos cojines suaves que el había llevado, Anthony le sirvió…

-¿Tú los hiciste? –Pregunto sonriendo viendo la cena, que eran unas salchichas como las que habían probado aquella vez…

-Me gustaron tanto que aprendí a hacerlas yo mismo –Dijo orgullosos, no era nada complicado pero para él había sido un triunfo y para ella era un gran detalle –Me gustaría hacer todo por mi cuenta como tú lo hacías, es más satisfactorio ¿verdad?

-Claro que si

Ambos comieron, Anthony lleno las copas para que brindaran por el amor y por ellos sobretodo, pues no dejarían que nadie los separara.

-Candy

-¿Qué pasa? –Candy lo volteó a ver, ya que había estado absorta observando maravillada el cielo nocturno

-Te amo –Anthony se acercó a ella –Quiero saber… ¿Me harías el honor de casarte conmigo? –Saco la cajita y la joven inmediatamente se sonrojo

-Anthony pero…

-Era de mama, estoy seguro que le habría gustado que tú lo usarás –Saco el anillo de la caja y tomo la mano de la joven para colocárselo -¿Aceptas amor? prometo protegerte, amarte y respetarte hasta que la muerte nos separe, preciosa, también prometo ser mejor para ti cada día de mi vida, ¿Me harías el grandísimo honor de convertirte en la señora Brown, de ser mi acompañante en este largo camino, llamado vida?

-Claro que si –Candy le sonrió mientras unas lágrimas resbalaban por sus mejillas

Anthony sonrió y le coloco el anillo, para después mirarla con amor y depositarle un beso cálido y hermoso en sus labios, poco a poco ambos terminaron acostados, sobre el pasto, Anthony se separó suavemente de ella, quien sonrojada le sonreía.

-Te amo mi dulce Candy

-Yo te amo más mi dulce amor

Anthony sonrió mientras la abrazaba y ambos se dedicaban a planear lo que harían y en el momento en el que se casarían, soñando como seria y los hijos que tendrían una vez estables, mientras miraban las estrellas y la luna, quienes los cobijaban con el manto enorme del gran amor que ambos se profesaban, así hasta que casi amanecía.

END FLASH BACK

-Nos vemos en la cena, amor –Susurro ella antes de retirarse a su habitación

-Si mi princesa –Susurro también –Te amo

-Yo a ti

Ambos se retiraron a diferentes lados para guardar las apariencias y nadie descubriera sus planes, para cuando ellos hicieran lo planeado nadie podría hacer nada para impedirles estar juntos.

Hola queridos lectores

primero una gran disculpa por la tardanza, aqui les dejo un nuevo capitulo de mi fic y espero que lo disfruten si es asi haganmelo saber y si no tambien jejej no hay limites.

segundo muchas gracias a todos por sus hermsos reviews espero que les siga gustando

saludos