Aclaraciones: bueno como siempre gracias a todos los q leen y en especial a los q me escriben, con sus comentarios puedo mejorar la historia así q son muy importantes. Espero q les guste el nuevo cap. Nos vemos, saludos y suerte!!!!
Capitulo 21
La pata del zorro cayó sobre el rubio y pareció aplastarlo.
Sasuke quiso correr hacia ellos, pero el Kyuubi se lo impidió lanzando un fuerte gruñido.
-No te acerques, Uchiha.
-¿Dónde está Naruto? –preguntó el morocho temiendo lo peor. El Kyuubi comenzó a reír haciendo que sus peores pensamientos comenzaran a cobrar realidad.
-Parece que no podrá seguir charlando contigo… deberías alegrarte, ya no tendrás a nadie que se interponga entre tú y esa chica… o tal vez sí… me gusta matar todo lo que se me interponga…
El demonio levantó la pata con la que había aplastado a Naruto. No había nada allí. Lo cual, indicaría que había acabado con el rubio. El zorro sonrió aún más y con un simple adiós, lanzó fuera de su mente a Sasuke, quien se encontró de nuevo en el bosque. Ya no estaba transformado. Miró a su alrededor y vio al rubio frente a él, estaba apoyado contra un árbol. Sus garras se clavaban contra el tronco, y su rostro se encontraba contraído como si estuviera sufriendo algún tipo de dolor. Todo su cuerpo brillaba a causa del chakra rojo que lo envolvía. Sus colas ya sumaban ocho y la última se estaba terminando de formar, parecía estar creciendo de tamaño además. Un grito mezcla con rugido surgió de su garganta al verlo. El Uchiha no iba a temer, si el zorro era el que poseía el control ahora, entonces no podía dejar que siguiera con vida. Tenía que acabar con él como fuera, o ese demonio destruiría todo. Sacó su katana. El zorro caminaba como una fiera de un lado a otro mirándolo, como si lo estuviera estudiando, pero parecía dudar entre atacarlo o no. El Uchiha se mantenía impasible. Una especie de espasmo recorrió el cuerpo de la bestia que tenía frente a sí. Otro rugido, parecía que era de dolor.
-¡¡Sasuke!! ¡vete de aquí! –gritó con la voz de Naruto.
El Uchiha se acercó, Naruto parecía estar vivo aún, de alguna manera había logrado salvarse del ataque del zorro. Clavó la katana en el suelo y lanzó su chidori como una espada clavándolo en uno de los brazos del zorro. Éste gritó pero no parecía querer defenderse. Una lucha en el interior de la mente de Naruto se estaría dando en ese momento, y él no podía perder la oportunidad. Si Naruto ganaba estaban salvados, pero si no, entonces no podía dejar que siguiera, mientras estaba ocupado lo detendría. Corrió hacia el y lo tomó del otro brazo. Su piel ardía como si estuviera llena de fuego y le estaba quemando la mano además del brazo a él también.
-¡Chidori Nagashi! –gritó lanzando electricidad por todo su cuerpo y electrocutando al zorro.
La bestia gritó y cayó al suelo. Clavó sus garras en el brazo de Sasuke, haciéndolo caer junto a él, lo miraba con gran odio. El morocho no emitió ningún sonido a pesar del dolor. Le devolvió la mirada y aunque no pudo volver a entrar en la mente del rubio, supo que la batalla entre ambos había terminado. Naruto de alguna manera había logrado salir victorioso. Lo soltó lentamente mientras se cerraban sus ojos. El chakra desapareció y su cuerpo comenzó a recuperarse lentamente. Sasuke se levantó con una mano sobre el brazo herido y lo observó. Era increíble la capacidad que poseía. Por supuesto, era el zorro quien lo estaba curando, a pesar de haber perdido, seguramente no podía dejar que Naruto muriera, porque de lo contrario él también podía perecer. Poco a poco la piel fue cubriendo las heridas que había poseído. Y unos minutos más tarde estaba abriendo los ojos.
Naruto miró a su alrededor y vio que Sasuke estaba sentado contra un árbol vendándose una herida que tenía en el brazo. Se sentó a pesar de que sintió un gran dolor por todo el cuerpo. El Uchiha levantó la vista y lo saludó con un leve movimiento de la cabeza.
-No creas que te he perdonado, Sasuke… por tu bien, más te vale que Sakura-chan esté viva.
-Yo mismo no me he perdonado… -Naruto frunció el ceño, algo había cambiado en él- ¿recuerdas algo de lo que pasó?
-Más o menos, no todos los detalles, pero lo más importante sí. Con el tiempo he aprendido mucho sobre ese demonio, y ya casi está controlado...
-Pero al principio no parecía que fuera así, ¿cómo lo venciste?
-Es mi mente después de todo, puedo hacer lo que quiera allí. Es imposible que logre ganar. La única forma sería si libero el sello que lo mantiene detrás de las rejas. Si lo hiciera… nada podría detenerlo… -Naruto parecía estar imaginando lo que podría pasar, su rostro se había puesto pálido.
-Ya veo…
-Dejé que me dominara antes. Estaba muy enojado y sé que la única forma de vencerte es si uso su chakra…
-No creo que eso sea cierto…
-Pudiste entrar nuevamente, eres muy poderoso, Sasuke –le dijo con una media sonrisa.
-No lo fui lo suficiente.
-No… simplemente lo necesario –admitió el rubio tratándose de levantarse, pero aún se sentía algo débil para ello, así que prefirió quedarse sentado- ¿qué haces aún aquí?, ve a buscar a Sakura-chan.
-Ella jamás me perdonaría que te deje aquí tirado semi-muerto.
-Estoy bien. Ve a buscarla.
-No sé por dónde empezar… -respondió el Uchiha suspirando- mi cuerpo no soportará mucho más Naruto, aunque no lo parezca estoy en el límite.
-Yo también, pero no podemos abandonarla.
-Y no lo haremos. Pero nada haremos si nos encontramos con Orochimaru en el estado en el que nos encontramos. Debemos ser precavidos y…
-¡¿Estás loco?!, ¡puede matarla, hacerle daño!
-Cálmate, esa falta de juicio casi hace que nos mate a los dos. No le harán nada, Orochimaru seguramente la está usando a modo de seguro... –volvió a suspirar- para que yo cumpla con mi parte del plan.
-Pero… se supone que lo harías sin necesidad de que te amenacen.
-Eso no es cierto. De alguna manera se ha dado cuenta –golpeó el suelo con el puño furioso- es muy astuto… fui descuidado, alguien debió de contarle todo y él habrá supuesto el resto.
-¿Resto?, ¿quieres decir que no pensabas atacar la villa?
Sasuke miró hacia otro lado. Haber vuelto a encontrar a Sakura lo había cambiado de muchas formas. Una de ellas era que de alguna manera su venganza había quedado en un segundo lugar. Por más que lo intentó, no logró olvidarla. No podía hacerle daño a algo que ella quisiera, no podía destruir su villa y matar a sus amigos. Miró al rubio quien lo observaba con la duda reflejada en el rostro. Su plan en un principio fue destruirlo todo y dejar que Naruto viva con ella. Pero esa no podía ser la solución. Sakura no se conformaría con eso, ¿quién lo haría?, y no podía hacerla sufrir, no deseaba que ella sintiera el mismo odio y el mismo dolor que había sentido él al perderlo todo, cuando quedó solo en el mundo.
-Mi vida siempre fue complicada Naruto, ustedes jamás podrían entenderla del todo porque siempre estuvieron acompañados. Yo lo tenía todo, y me lo quitaron…
-Mis padres también murieron… mi padre murió para poder sellar al demonio que tengo en mí –colocó una mano en su vientre sobre el sello que mantenía al zorro en su interior- no es fácil para mí vivir escuchando su voz. Teniendo esto dentro… sabiendo lo que produjo…
-Sin embargo siempre has tenido amigos que te han apoyado.
-Sólo una persona me apoyó siempre, desde el principio. Nunca me dio la espalda… el resto, empezó a entenderme y a estar a mi lado cuando demostré que yo no era el Kyuubi. Que deseaba la paz para la villa. Sakura-chan fue la única que siempre estuvo junto a mí. Supongo que esa es la razón por la cual siento lo que siento por ella.
Sasuke nunca lo había pensado. Tal vez él y Naruto eran más parecidos de lo que pensaba después de todo. Tal vez había cometido un error al pensar que sólo él había sufrido durante su infancia. Seguramente, el rubio no la había tenido fácil viviendo en una villa que odiaba al demonio que se encuentra en su interior, cuántas personas lo habrían maltratado por no poder comprenderlo. Sakura… ella nunca había sido como los demás. Eso lo sabía. Desde niña se acercó a personas potencialmente peligrosas sin importarle. Miró el ninja que tenía frente a sí.
-Y yo te la quité…
-Nunca fue mía… estaré siempre atado a ella, aunque no estemos juntos. Su vida es muy importante para mí, y también su felicidad… Pero no puedo olvidar a mi villa. Si vas a destruirla, entonces me veré obligado a detenerte, por mucho que Sakura-chan sufra.
Sasuke sonrió levemente. Naruto era igual a él en cierto sentido, pero también su opuesto. Él en vez de llenarse de odio, se había llenado de esperanza y su sentido de justicia se había convertido en su guía. Pero su objetivo ya no era la destrucción de Konoha. Encontraría a los culpables de la muerte de su familia por otro camino. Lamentaba que ese camino, tampoco lo llevara junto a la mujer que amaba, porque a donde iba, ella no podría seguirlo. Sakura tenía un deber para con su villa. Y él no podía llevarla a un viaje que tal vez jamás terminara.
-¿Y bien?, ¿cuál es tu decisión?, ¿estás con ellos, o con nosotros?
-No estoy con nadie, Naruto, nunca lo estuve. Ni con Orochimaru, ni con Konoha. Yo soy un vengador, y la venganza es lo único que tengo. No puedo olvidarme de mi familia y mi Clan por mucho que lo intente. Sin embargo, no atacaré Konoha, por la simple razón de que no podría hacer lo mismo que me hicieron a otros. Una vez Sakura me lo dijo. Y tenía razón. La encontraremos y luego de que sepa que está bien me iré en busca de la verdad.
Naruto miró hacia otro lado. Él ya sabía la verdad y le avergonzaba lo que había descubierto. Alguien de su villa había sido el culpable de la destrucción del Clan Uchiha después de todo. El problema era que aún no había conseguido pruebas en su contra. Sai se estaba encargando de ello, pero no sabía si lograría obtenerlas. Después de tantos años, ¿quién podría encontrar algo que muestre la culpabilidad de Danzou?, sin embargo, si algo había, el único capaz de encontrarlo era Sai. No le diría nada a Sasuke, era casi imposible que lo averiguara y si eso sucedía, entonces sí tendría razones para atacar Konoha.
-Confiaré en ti una vez más. Porque siento que estás hablando con la verdad. Entonces… ¿tenías un plan?
-Sí, iba a avisar a Konoha cuándo sería el ataque y cómo lo harían. De esa forma estarían perfectamente preparados y no les sería muy difícil acabar con el enemigo.
-¿Y Orochimaru?
-Pensaba encargarme de él personalmente.
-Qué bueno que digas eso. Entonces podrás hacerlo a penas nos recuperemos. Yo ya me siento mucho mejor –dijo levantándose de un salto y comenzando a elongar.
-Tranquilo que yo no tengo la capacidad de regeneración que tú tienes. Deberás darme algo de tiempo.
-No tenemos mucho, recuérdalo.
-Lo sé. No hay nada más importante para mí que la seguridad de Sakura. Sin embargo, como ya te dije, no lograremos nada atacando en el estado en el que estoy. No le harán nada, estoy seguro.
-Bueno, pero por lo menos ahora ¿hay un nuevo plan?
-La verdad es que sí. Lo más probable es que Orochimaru lance su ataque contra Konoha a penas llegue a la guarida, eso significa que en unos seis o siete días como mucho, Konoha será sitiada. Por lo tanto, tú debes ir a avisarles.
-¿De qué hablas?, yo quiero ir por Sakura-chan.
-Naruto, tú me dijiste que confiabas en mí. ¿Es cierto?
-…sí…
-Bien entonces haz lo que te digo. Ve a Konoha y cuéntales todo lo que te diré. Sabrán el tipo de ataque y cómo repelerlo con facilidad. Yo mientras tanto iré a la guarida de Orochimaru por Sakura. Ella estará bien, la rescataré y tú salvarás tu villa.
-Bueno, suena bastante bien.
-Sí, ¿verdad?, bueno, en un par de horas partiremos, espero que seas lo suficientemente rápido.
-Claro, ¿cómo piensas que llegué aquí tan velozmente?
-Hablando de eso, ¿cómo llegaste?
-Pues corriendo.
-Quiero decir, ¿cómo sabías que estábamos aquí? ¡cabeza hueca!
-Ahh, bueno, me llegó una carta anónima diciendo que Sakura-chan estaba en peligro.
-Y tú viniste como mosca a la telaraña.
-Oye, no soy tan tonto, me oculté y ahí fue cuando escuché tu conversación con Kabuto.
-Ya veo. Lo tenían todo planeado…
-Así parece. Era raro que supieran que estabas llegando, ¿no?
-Sí. Orochimaru tiene varios ninjas capaces de detectar el chakra. Pero sólo había una persona que podía detectar el mío, ya que no suelo dejar que lo hagan.
-¿Si?, ¿quién?
-Karín. La mujer que capturaron. Su habilidad es impresionante…
-Aaahhh –Naruto se rascó la cabeza algo nervioso.
-¿Qué pasa?, ¡no me digas que la dejaron escapar!
-No la dejamos… se escapó…
-Demonios, son más inútiles de lo que pensé… aún así es extraño que haya vuelto con Orochimaru sabiendo que él la quería muerta… tal vez no se trata de Karín, tal vez hay alguien con una habilidad tan buena como la suya.
-Oye Sasuke, tú tenías compañeros, gente que te sigue, ¿no te importa lo que les suceda?
-Sólo hay tres personas que llegué a considerar "cercanas". En ellos únicamente confío y a ellos solamente les diré lo que haré. El resto, no me importa, son asesinos sin escrúpulos. Se merecen cualquier cosa que les vayan a hacer…
-Aaah…
Naruto lo miró con lástima. Al parecer, la vida de Sasuke no había sido para nada fácil desde el asesinato de sus padres. Ese maldito de Danzou, ¿por qué habría hecho semejante acto?, ¿cuál era su objetivo?, ¿por qué nadie había matado a Sasuke?, y ¿cómo habían logrado acabar con uno de los clanes más poderosos que existía sin dejar ni un solo cuerpo enemigo?
-¿Qué pasa? –preguntó Sasuke mirándolo con el ceño fruncido.
-¿Eh?, ah, nada, sólo estaba pensando…
-Hmp.
……………………….
Orochimaru frenó y miró a su acompañante. Ésta se sacó la capucha y rebeló su cabello colorado. Itachi observaba todo sin terminar de comprender qué era lo que sucedía. Se seguía preguntando quién era la mujer que había entrado en su habitación, que además, era la razón por la cual, Orochimaru parecía bastante apurado y tal vez hasta algo nervioso.
-¿Y bien Karin?
-No la encuentro, está demasiado lejos, Maestro. Lamentablemente ya no podremos alcanzarla.
-¿Cómo no puedes encontrarla?, se supone que eres la mejor.
-Tenía poco chakra de por sí. Y además se ha ido muy rápido. Perdimos mucho tiempo. Eso pasa por haberle dejado el trabajo a Subaru, si me hubiese dicho a mí…
-¡No me interesa!, seguiremos hacia la guarida y atacaremos Konoha. Ella puede avisarles, pero no sabrán sobre nuestro plan.
Karin se acercó a Orochimaru para poder hablarle por lo bajo, no quería que Itachi la escuchara, aunque en el estado en el que estaba, parecía difícil que pudiera seguir con los ojos abiertos siquiera.
-Mi señor… ¿y Sasuke?
-¿Qué con él?
-¿Y si él dice algo a los de Konoha?
-Si Sasuke no es asesinado por el Kyuubi enfurecido. Entonces tenemos otro plan. Kabuto le dirá que capturamos a la mujer, entonces vendrá corriendo a buscarla. A él no le importa Konoha, le importa ella. Cuando venga le diremos lo que averiguaste –Orochimaru sonrió al igual que Karin- cuando sepa que una persona de Konoha, más que eso, alguien perteneciente al Consejo de Konoha y muy cercano al Hokage, fue el que mandó a exterminar todo su Clan y participó en ello, entonces, nada lo detendrá. Ni siquiera ella. Su odio será imparable.
-El Kyuubi. Si lo mata…
-Liberaremos a nuestro otro guerrero.
-¿Usted cree que Itachi es más fuerte que Sasuke?, yo lo he visto… él es…
-Por favor Karín. Yo entrené a ambos, sé sus limitaciones. Sasuke no se compara con Itachi. Ahora deja de hacerme perder el tiempo. Ya bastante te he perdonado.
-Sí, Maestro…
-Sigue buscándola de todas formas…
-Por supuesto…
…………………………
Sakura corrió como nunca en su vida, aunque no tan rápido como pretendía. Y al ver la entrada de Konoha luego de dos días de viaje pudo respirar con tranquilidad, frenó y caminó hacia su villa. Estar de vuelta era algo que en un momento le había parecido lejano. Sai apareció y corrió hacia ella.
-¡Sakura!
La mujer no lo soportó más y se dejó caer. La sostuvo justo a tiempo, se veía sumamente preocupado, por lo que esbozó una sonrisa para calmarlo.
-Estoy bien, sólo cansada, Sai… debo hablar con Tsunade-sama.
-Te llevaré al hospital primero.
-No –lo tomó fuerza de la ropa- es importante, necesito hablar con Tsunade-sama…
-Está bien.
Sai la conocía y sabía que sus palabras eran ciertas. La levantó en brazos y comenzó a correr hacia la Torre Hokage. Ella cerró los ojos, pero su mente seguía funcionando a toda máquina.
-Naruto –susurró- ¿dónde está Naruto?
-Se fue… hace ya cuatro días que ha desaparecido.
-¿Qué? –abrió los ojos y lo miró espantada.
-No sabemos qué pasó. Pero en la entrada lo vieron salir corriendo. No pudieron siquiera reaccionar para detenerlo. Decían que estaba muy furioso, que el chakra del Kyuubi lo rodeaba…
-¿Han ido a buscarlo?... –el morocho no respondió y ella insistió- ¡Sai!
-No… la Hokage piensa que no es necesario. Que sabe cuidarse solo, y que si se fue así es porque era necesario. La verdad es que todos pensábamos que era porque habría recibido información de que estabas en peligro. Esa es la única razón por la cual Naruto se iría de esa forma y en ese estado.
-¿Por mí?
La pelirrosa miró hacia otro lado con tristeza. ¿Qué había pasado?, ¿qué habría hecho que Naruto se fuera?, nadie pudo nunca decir que ella se encontraba en peligro. Abrió los ojos al recordar la tremenda explosión que la había paralizado un momento. Colocó una mano en su corazón. Eso no podía ser, ¿había sido Naruto?, y si fue así, ¿dónde estaba?, ¿cómo se encontraba?, era su mejor amigo, no podía perderlo.
-Tenemos que hacer algo, Sai –le rogó con lágrimas en los ojos. Él negó con la cabeza.
-No estás en condiciones, y como dijo Tsunade-sama, Naruto sabe defenderse.
-Pero… no entiendes… él puede estar grave…
-Ya llegamos.
Sai pasó al despacho de Tsunade sin preguntar, la rubia miró a ambos sorprendida. Y al ver que Sai traía en sus brazos a Sakura corrió hacia ellos y la abrazó.
-¡¡Sakura!!, oh gracias, estás bien…
-Tsunade-sama, Naruto…
-¿Qué ha pasado?
-Eso quisiera saber. ¿Cómo es que no hizo nada para traerlo de vuelta?
-Pensé que estabas en peligro. La única persona que podía traerte sana y salva era Naruto.
-Pero nosotros jamás nos encontramos…
El rostro de la rubia se puso pálido.
-¿Cómo?... ¿y entonces?
-Llegué aquí por mis propios medios. Tsunade-sama, Orochimaru atacará muy pronto. No sé cómo, pero no tardará más de tres o cuatro días. Deben prepararse… debemos…
-¿Cómo sabes todo eso?
-Es largo de explicar, he pasado por muchas cosas.
-Ya lo veo… tus manos –la rubia observó las cicatrices que tenía Sakura en las manos, Sai abrió los ojos también- ¿dónde está Sasuke?
-¡¡¿Cómo permitió que te sucediera eso?!!, ¿o acaso fue él? –dijo Sai furioso.
-No, tuvimos una pelea con un subordinado de Orochimaru. Sasuke me salvó… pero no pude hacerlo cambiar de parecer –sus ojos se llenaron de lágrimas de nuevo al recordarlo- y eso no es todo –continuó tratando de mantener la compostura, no era momento para llorar- Orochimaru tiene a Itachi Uchiha encerrado. Al parecer para usarlo en caso de que Sasuke muera. Itachi cree que su hermano no sabe luchar y que lo mataran si no hace lo que le dicen. Tsunade-sama, debemos hacer algo…
-Tranquila, Sakura. Ya estás a salvo aquí. Nosotros nos encargaremos de proteger la villa. La información que nos has traído es de suma importancia. Nosotros también hemos averiguado algunas cosas.
-¿Sí?, ¿qué? –Tsunade miró a Sai, quien asintió y dejando a Sakura sobre una silla fue a cerrar la puerta.
-Al parecer hay alguien sumamente importante implicado en el caso del asesinato del Clan Uchiha.
-¿Importante?
-Sí, su nombre es Danzou, y pertenece a una división del ANBU llamada Raiz. Supongo que has oído hablar de ella.
-Por supuesto… pero, entonces… Sasuke tenía razón…
-No, Danzou actuó por su cuenta, con ayuda externa y también con alguien que posiblemente perteneció al Clan Uchiha.
-¿Cómo?
-Sí, es muy difícil que no haya habido un Uchiha implicado, porque de lo contrario sería casi imposible vencerlos o siquiera tomarlos por sorpresa. Alguien sabía perfectamente todo sobre los Uchiha y así pudieron acabar con ellos con facilidad.
-¿Y la persona externa?
-Estoy casi segura, después de lo que me has contado, que se trataba de Orochimaru.
-Por supuesto –dijo Sakura- acabó con el único Clan que podría generarle una verdadera molestia… y no sólo eso, se llevó a dos niños Uchiha que eran prometedores.
-Sí, hijos de un Uchiha muy fuerte.
-Los controlaría como quisiera y acabaría con Konoha cuando el momento fuera justo.
-Pero las cosas comenzaron a salirse de su control…
Sakura miró a Tsunade, quien se dejó caer en su silla y la giró para mirar por la ventana.
-Tu relación con Sasuke cambió su mentalidad. Hizo que la venganza quedara en un segundo plano. Y eso era algo que no podía suceder.
-No creo que haya sido así, Tsunade-sama. Sasuke no quiso acompañarme…
-Puede que Orochimaru vuelva a llenarlo de mentiras, pero se ha convertido en un riesgo para él… -continuó Tsunade. Sakura abrió los ojos al escuchar eso- ahora él conoce otro lado de Konoha. Orochimaru se confió demasiado… pensó que su pequeño prodigio era imposible de quebrar… -Tsunade se dio vuelta y miró a su alumna con una sonrisa. Detrás de Sakura, Sai apretaba los puños con fuerza, no le gustaba para nada oír esas cosas. Para él Sasuke era un traidor y siempre lo sería.
-Debemos avisarle a Sasuke todo esto.
-No podemos –Sai habló ahora.
-¿Por qué?
-Porque si Sasuke se entera de que el culpable de la matanza de su Clan se encuentra aquí, y es alguien con mucha influencia aún, entonces estoy seguro que ni siquiera tú podrás pararlo –respondió el morocho con frialdad.
-Pero…
-Sai tiene razón. Lamentablemente no hemos encontrado nada que pueda demostrar la culpabilidad de Danzou, y sin eso, no podemos encerrarlo… Sasuke no soportará que él siga caminando injustamente, lo querrá muerto, y si lo mata, entonces Sasuke será el que quedará tras las rejas…
-¡Yo tampoco podría tolerarlo!, Tsunade-sama, algo debemos hacer…
-Lo siento, Sakura… mis manos están atadas…
-¿No hará nada?… como tampoco hizo nada por Naruto… ¡¿cómo puede llamarse Hokage siendo tan inútil?! –gritó la muchacha furiosa y levantándose se fue corriendo.
-¡Sakura! –Sai salió detrás de ella, dejando a una Tsunade pálida y sumamente compungida- ¡Sakura! –corrió tras ella hasta que la alcanzó. Estaba llorando sin parar arrodillada en el suelo- Sakura… lo lamento…
-¿Por qué te disculpas?, la que no hace las cosas bien soy yo… si él… si algo llega a pasarle a Naruto por mi culpa… ¿qué haré?... nunca debí irme… no pude tampoco hacer cambiar de opinión a Sasuke… siempre soy tan inútil… -lloró con más fuerza y él no pudo hacer otra cosa más que abrazarla- ¿qué voy a hacer Sai?, ¡si los pierdo me muero!
-Tranquila, no los perderás. Naruto es fuerte, verás que va a volver. Y Sasuke… él se dará cuenta… -le limpió las lágrimas con delicadeza- ¿cómo no podría darse cuenta de lo que se está perdiendo?, ¿cómo podría dejarte ir?
-Sólo espero que tengas razón, Sai… -le dijo ella abrazándolo con fuerza mientras más lágrimas seguían cayendo por sus mejillas.
……………………………….
Esperó durante un día y medio sentada frente a la entrada de Konoha. No podía irse de allí. Se sentía culpable de lo sucedido pero debía estar segura de que él volvería. Cuando por fin pudo vislumbrar la cabeza rubia de Naruto a lo lejos corrió hacia él.
-¡Naruto! –se lanzó a sus brazos haciéndolo caer.
-¿Sakura-chan?... ¡Sakura-chan! –la abrazó con fuerza riendo- ¡no puedo creerlo!, ¿estabas aquí?, ¿estás bien?
-Sí… oh Naruto, ¿por qué te fuiste?, estaba tan preocupada…
-Lo lamento, Sakura-chan. Recibí un mensaje anónimo de que estabas en peligro y salí de inmediato a buscarte.
-Me tuviste tan preocupada…
-Y tú a mí –acarició su rostro con ternura- estás bien… cómo me alegra verte bien… estuve tan preocupado, hasta creí que habías muerto… pero entonces… Sasuke…
-¿Sasuke?, ¿te encontraste con él?, ¿dónde está?
-Es una historia larga, y ambos tenemos mucho de lo que hablar. Mejor vayamos a comer algo que me muero de hambre y nos ponemos al día, ¿si?
-Está bien… lo siento –se levantó y lo ayudó a hacer lo mismo- te he tirado… por favor Naruto, dime que Sasuke está bien…
-Desearía hacerlo… pero la verdad… no lo sé, Sakura-chan…
La chica asintió y comenzó a caminar ayudándolo a él que se veía bastante cansado. El rubio la miraba preocupado. Parecía estar más delgada y tenía ojeras, no había dormido bien desde hacía un tiempo seguramente. Cómo deseaba que todo ese lío se terminara para volver a verla bien, así fuera junto a otro hombre, sólo quería que estuviera bien.
……………………………………….
Llegó luego de un largo viaje. Pero no estaba tan cansado como antes. La furia y desesperación lo llenaban de energías. La guarida estaba igual que como la dejó. Dos guardias cuidaban la entrada… no parecía haber rastros de la llegada de Orochimaru.
-¡Sasuke-sama! –dijo uno de los guardias- el Maestro lo espera.
Como lo suponía, Orochimaru no había ido a atacar Konoha aún. Caminó por los pasillos con calma tratando de pensar en sus posibilidades. Si Orochimaru tenía a Sakura, entonces debería hacer todo lo que le ordenara. No podía permitir que nada le sucediera. Pero tampoco podía dejar que la villa que tanto amaba la pelirrosa fuera destruida. Ahí entraba en el juego Naruto. Él ya debería haber llegado a Konoha. Prepararía la estrategia de defensa y todo saldría bien. Podría recuperar a Sakura de las manos de Orochimaru en alguna distracción suya, o simplemente acabaría con él lo más rápido posible. No podía perder.
Llegó a la sala principal. Estaba llena de los guerreros de la serpiente. Cientos de sus discípulos dispuestos a cualquier cosa por él. Quién sabe qué mentiras les habría dicho, cuántas promesas que jamás cumpliría. Ahora lo veía todo con claridad. Había sido tan ciego al pensar que su Maestro sería la clave para un mejor futuro. Se paró en el centro. Todos lo observaban. Todos esperaban. Orochimaru sonrió. Karin se encontraba a su lado.
-Veo que mis predicciones eran ciertas. Adoro tener razón –rió la serpiente.
-¿Dónde está Sakura?
-No está aquí.
-¿De qué hablas?
-Ella volvió a Konoha… supongo que ahora se encontrará en su casa, rodeada de sus amigos y familiares, como siempre debió ser. Tú eres de un mundo muy distinto al de ella, Sasuke. No naciste para vivir tranquilo… naciste para destruir…
-Si ella no está aquí, entonces me voy…
-¿Vas a abandonarlos, Sasuke?, ¿todo por una mujer…? –Sasuke se detuvo y miró a su alrededor, a la gente que había vivido tantos años con él, con muchos había entrenado, y a otros había enseñado.
-No me voy por alguien. Más bien me voy por mí, porque me di cuenta que tú no eres el camino que deseo seguir. Tu idea de un futuro es incorrecta Orochimaru. Ninguno tiene porqué seguir aquí…
-¿Estás seguro, Sasuke?
-Sí.
-¿Y qué me dices si te digo que en Konoha aún vive la persona que organizó la masacre de tu Clan, que forma parte del Consejo, y que la Hokage y tu gran amigo el chico Kyuubi lo saben?, posiblemente hasta la mujer lo sepa, ¿cómo se llamaba?, Sakura…
El Uchiha se quedó estático. Las palabras de Orochimaru habían surtido su efecto. El odio y la furia fueron creciendo en su interior. Ella lo sabía, su amigo la sabía, la Hokage lo sabía. Le habían ocultado la verdad, habían encubierto a un asesino, ¿por qué? Al final eran todos iguales. Cerró los puños con fuerza y miró a Orochimaru.
-¿Es cierto?
-Por supuesto, Karin los escuchó hablando de ello.
Sasuke pasó sus ojos de Orochimaru a la pelirroja, quien asintió con seguridad. Una mentira, todo fue una mentira. Siempre vivía rodeado de mentiras. Hasta la persona que amaba lo había traicionado. Ya estaba todo perdido. Ya no había vuelta atrás. ¿Qué haría ahora? La respuesta pronto apareció en su mente.
-Destruyamos Konoha… Maestro… acabemos con todos y construyamos un nuevo mundo… -dijo con voz fría pero al mismo tiempo con dolor.
A su alrededor los hombres gritaron eufóricos y saltaron. En un rincón Suigetsu negaba con la cabeza triste. Juugo, que se encontraba a su lado colocó una mano en su hombro.
-Debemos estar a su lado.
-Está cometiendo un error. Tiene que haber una explicación… Sakura-chan…
-Ella mintió. Así son los de Konoha, el Maestro siempre lo dijo. No hay nada que hacer, Suigetsu.
Asintió suspirando. Los asesinos que los rodeaban estaban saltando de alegría por saber que irían a la batalla. Que por fin cumplirían con su destino y crearían un nuevo mundo. En el centro Sasuke terminaba de enterrar cualquier tipo de sentimiento que en algún momento había sentido. Él era un vengador, y su destino era ese. Acabaría con todos los habitantes de Konoha y le devolvería a su Clan el honor perdido.
