Esta es una historia alterna escrita sólo para entretenimiento, basada en el anime de Kyoto Misuki. Las situaciones y actitudes de los personajes son producto de mi imaginación y autoría.
Un Compromiso
Capítulo 21
Por Sofía Morrison
Terry estaba pensativo. Hasta ese momento reflexionaba sus palabras, reconociendo lo inapropiado de su comentario. No sólo Candy estaría triste, sus palabras seguro habían afectado a Albert también, su amigo Albert, que nunca hizo más que ayudarlo. Sin duda había sido injusto y se había comportado como un adolescente. Después de su reflexión, llegaron Susana, Albert y Candy, todos serios.
-Albert, Candy, lamento mucho lo que dije. Estuvo fuera de lugar y no quise ofenderlos ni lastimarlos. En verdad lo siento. – dijo Terry de pie. Susana sonrió, al igual que Eleanor, al verlo reconociendo sus errores. Candy, por otro lado, se llenó de culpa.
-No te preocupes Terry. Gracias por tu disculpa. – dijo sonriendo a medias. Pensaba que, mientras Terry se comportaba como debía, ella casi besaba a Albert de nuevo. Estaba avergonzada.
-Bueno, no han dicho nada que no sea verdad. Candy y yo estamos conscientes de nuestra situación y que estaría mal vivir juntos sin estar casados. Sé que mi madre tampoco lo consentiría. – dijo Terry, ya sentado. -Las circunstancias no son las que yo había planeado, pero Candy y yo hablaremos al respecto y decidiremos lo más pronto posible. – finalizó Terry.
-Muy bien, me parece una buena decisión. – dijo la tía Elroy.
La cena continuó sin ningún inconveniente, salvo la nula participación de tres rubios, Susana, Albert y Candy. Cada uno, con mil pensamientos en la cabeza, revolviendo posibilidades.
"Susana, estos son los hechos. Albert, sin duda, siente algo por Candy. Ellos se conocen de hace tiempo, al parecer él siempre la ha ayudado. ¿Cómo competir contra eso? Ahora, Candy probablemente siente algo por él, pero el accidente de Terry, tal vez, es lo que la retiene con él. Antes no dudaba del amor entre Candy y Terry, pero ahora… los siento tan lejanos. ¿A quién quiero engañar? Ya me hice ilusiones con Terry, bien hecho Susana. Sé que es poco probable, pero tenemos tanto en común, la forma en la que me mira, cómo me trata. No debo serle indiferente, sé que hay algo. ¿Podrá ser que conquiste a Terry?" pensaba Susana mientras miraba a Terry hablar. "¿Cómo no amarlo cuando es así?"
"Candy, lamento todo lo que te he causado. Sé que, aunque sintieras algo por mí, nunca dejarías a Terry. Esa es tu forma de ser y te amo, así como eres. Es inútil. Me casaré con quien la tía me diga, no debo faltar a mis compromisos. Resignación."
"Soy una mala persona. Terry no se merece todo esto. Ha sufrido tanto y yo… No lo amo. ¿Cómo dejé de estar enamorada? No lo sé. No entiendo en qué momento crecimos y nos distanciamos. Hay bellos recuerdos que me unen a ti, pero son solo eso, recuerdos. Pero… ¿cómo podría dejarte ahora? Cuando más me necesitas. ¿Qué corazón tendría para hacer eso?"
-Bueno, les agradezco la cena, todo estuvo delicioso. Estaremos aquí hasta Navidad, así que estaremos en contacto. Claro que la siguiente cena la invitaremos nosotros. – dijo la tía, despidiéndose.
-Por supuesto. Para el estreno de Cleopatra están más que invitados. Y hay que ver qué haremos para Navidad, si organizamos una cena juntos o algo parecido. – comentó Eleanor. Pensó que, después de todo, esa era la familia de Candy.
-Claro que sí, querida. Hasta pronto, Candice, Terruce, Susana. – dijo Elroy, saliendo.
-Hasta pronto. Adiós Candy. – dijo Albert, pero un brazo lo detuvo.
-Albert, hay que salir, para recordar viejos tiempos. Podríamos ir los tres y Susana. ¿Qué te parece? – sugirió Terry, sonriendo.
-Terry, recuerda que Albert ahora es un importante hombre de negocios. No creo que tenga tiempo. – dijo Candy, rápidamente.
-Anda Albert. Por los viejos tiempos. Antes de que te vuelvas más ocupado. – insistió Terry.
-De acuerdo. – dijo Albert sonriendo. Terry era su amigo, después de todo. - ¿Cuándo?
-Pasado mañana, ya que Susana descansa. – dijo mirando a Susana. Ella solo sonrió.
-Está bien. Hasta entonces. – dijo Albert y salió.
Se quedaron Susana, Eleanor, Terry y Candy en la sala. Ya se hacía de noche y Susana casi se iba. Quería hablar con Candy a solas.
-Qué gran idea la cita doble, Terry. – dijo Eleanor alegre, tras haber escuchado la invitación.
- ¿Cita doble? ¿Cuál cita doble? – preguntó Terry confundido.
-Tú sabes. Candy y tú, Susana y Alb…
- ¡Claro que no! – interrumpieron los tres al mismo tiempo.
-Bueno, lo siento, eso me pareció. – dijo Eleanor divertida.
-No, no creo que Terry lo sugiriera de esa manera. – dijo Candy.
-No, Susana y Albert no tienen nada en común. Claro que no. – dijo Terry.
-Además, Albert no es mi tipo.
-De acuerdo, de acuerdo. Yo me iré a dormir. Y será mejor que hagas lo mismo, Susana. Si deseas pasar la noche aquí te pueden preparar una habitación. – dijo Eleanor, subiendo las escaleras.
-No, es mejor que me vaya de una vez. Candy, ¿puedo hablar contigo? – dijo Susana, poniéndose de pie.
Terry también se levantó, para irse a dormir y dejarlas solas.
-Mejor me iré. Ustedes hablen aquí pero no te vayas muy tarde, Susana. Puede ser peligroso. – dijo Terry, mientras caminaba con las muletas. -Hasta mañana. – dijo despidiéndose de ambas.
Una vez a solas, Candy se entristeció, por su reciente actitud.
-Candy… He estado meditando toda la cena y hay algo que quiero… que necesito saber. Y necesito que me lo digas tú. – se quedó callada y suspiró. – ¿Tú amas a Terry… o a Albert?
Candy se quedó sorprendida.
-Susana… yo no…
-Sabes, no es justo lo que te pedí. La felicidad de Terry no es tu responsabilidad. Tú sabes lo que siento por él. Creo que todo el mundo lo sabe, y lo único que me haría feliz es verlo feliz a él. Pero Terry es una persona que, ¿cómo decirlo? Sé que sería feliz aún si tú no lo amaras, ¿me entiendes? Es alguien muy fuerte, valiente. Yo los he notado… distantes. No conozco tu sentir, pero si tú amaras a alguien más, digamos a Albert, él tendría que entender. Y yo estaría con él. Pero necesitas saber qué sientes. – dijo Susana, tratando de ser lo más honesta posible. Candy se levantó, mirando a la ventana.
-Albert siempre ha estado para mí, Susana. En todas las formas posibles. Como amigo, como protector, como guía. Cuando lo encontré sin memoria, supe que era momento de regresar todas esas atenciones, de cuidar de él. Y lo hice, disfrutando cada momento en su compañía. Él es una persona muy especial en mi vida. – Candy suspiró. – Yo me enamoré de Terry profundamente cuando estudiamos juntos. Esa distancia de la que hablas, yo también la he sentido. Es normal… Ambos seguimos caminos diferentes, somos diferentes. Susana, yo…
-Supongo que esa es tu respuesta. Yo lo entiendo, Candy. Yo tampoco pedí enamorarme de Terry, ¿sabes? – dijo Susana, con cierta melancolía. – Ambas amamos de maneras distintas. Yo, a primera vista, y tú, con el paso del tiempo. – Candy volteó a verla. – Candy. Quisiera hablar con Terry. Saber qué piensa él. Pero después, creo que merece saber la verdad. Y también Albert.
Candy se quedó pensativa. ¿Qué le diría a Terry?
-De acuerdo. Él merece saber… Bueno, ambos. Habla con él, mañana si quieres. Después lo haré yo. Oh, Susana. Me falta valor. – dijo Candy, derramando unas lágrimas. – Estoy tan decepcionada.
Susana la abrazó, recargando la cabeza de Candy en su pecho.
-Tranquila. Ni Terry ni tú están solos. Yo estaré contigo, si quieres. En estos días he aprendido de ti, Candy. Tu fortaleza, tu coraje, tu amor. Tú eres una persona tan buena, más de lo que imaginas y Albert es un hombre afortunado. No temas. Lo que se hace por amor, por un amor sano, siempre está bien. – dijo sin deshacer el abrazo y sintió cómo, poco a poco, Candy dejaba de llorar y recuperaba la calma.
-Quédate conmigo, ¿sí? Yo… yo te considero… mi amiga. – dijo Candy. – Después de todo lo que ha pasado.
-Yo soy tu amiga, Candy. Y está bien. Pero me prestarás un pijama. – dijo con un guiño y subieron juntas las escaleras.
Continuará…
Hola. No hay pretexto, pues llevo ya tres años con esta historia. Sin embargo, por mis relaciones personales, me quedé sin inspiración. Ni una gota y no conseguía escribir nada. Ahora he tenido tiempo libre y he decidido concluir esta historia. Pero le he puesto tanto que no me gustaría apresurarla con un final diferente al que planeé originalmente. Agradezco su paciencia e interés en esta historia y no se preocupen, la historia termina este año sin falta. Dejen reviews, comentarios, regaños jajaja, opiniones, sugerencias. Gracias a todos, los quiero!
