!Felices fiestas!
Espero que todos tengan una muy Feliz Navidad :)


Planes para el futuro

Él había dado este paso con una atención considerable. Había algo, casi podía ver lo que era, sabía a ciencia cierta que iba a necesitar a Emma para lograrlo.

Era fácil: Henry fue la clave con Regina y a su vez, Henry era la clave de su encantadora madre, la Srta. Swan; Si tenía a uno, tenía al otro. Con Henry, podría hacer que Emma se comprometiera a todo, incluyendo al matrimonio. Pero, ¿debía casarse con ella?

Podría ser agradable y tal vez, cuando se rompiera la maldición. . . lo sería aún mejor. Pero él no lo sabía y no quería hacer ningún trato todavía, no sin saber que le deparaba.

Abrió la puerta de la mazmorra con cautela, preparándose por si le ella le lanzara algún objeto. Pero se encontró con la sorpresa de ver que Emma estaba sentada en la cama mirando hacia la puerta, luego se levantó con calma y en silencio para salir de la habitación.

"Todo salió muy bien", dijo Gold con cautela. "¿Vamos a ir a buscar el desayuno?" dijo con una sonrisa mientras le ofrecía su brazo.

"¿Por qué? ¿Por qué cree que voy a seguir teniendo algo con usted después de esto? No puedo tolerarle más." Hablaba en voz baja pero la ira estaba allí, había dejado de tratarlo de tu. "Tengo que recoger mis cosas, salir de su casa, poner fin a este compromiso estúpido y así no tener absolutamente nada que ver con usted." Evitaba el contacto visual con él.

"Puedes hacerlo, pero no lo harás."

"¿Por qué?"

"Porque yo voy a ayudarte a volver con Henry."

Ella se detuvo: "!Eres el diablo!" Él había sabido exactamente qué decir, lo único que podía alcanzarla, lo único que le podía afectar. Esto era como una puñalada al corazón. "Volver con Henry. ¿Cree que puede hacer eso?"

Él asintió con la cabeza.

Ella vaciló, la promesa de devolverle a su hijo era abrumadora para su juicio, su buen sentido, su ira inmediata. Un pacto con el diablo, eso era lo que estaba viendo. ¿Estaba dispuesta a pagar el precio? "Bueno, me voy a mudar fuera del dormitorio y no quiero que me traiga a esta habitación nunca más en la vida."

"Por supuesto que no. Podrás elegir una de las habitaciones vacías." Dijo asintiendo.

Emma suspiró, cerró los ojos y con eso consiguió calmarse. Ya con cabeza fría volvió a tratar a Gold de manera amigable, pero aun necesitaba algo:

"¿Me prometes que nunca vas hacer nada por el estilo de encerrarme en una habitación durante la noche, otra vez?"

"Voy a hacer mi mejor esfuerzo", dijo él.

"Prométemelo hijo de puta, promételo" insistió.

Él sonrió, "Te prometo que nunca te dejaré encerrada aquí durante la noche, otra vez."

"Cualquier habitación", insistió.

"Te prometo que nunca te dejaré encerrada en esta habitación, ni en ninguna habitación de esta casa durante la noche, otra vez."

Eso le bastaba, Emma siguió escaleras arriba con Gold a su lado.

"¿No te parece la situación un poco caliente?", le preguntó.

Ella se detuvo. "Eres un cabrón enfermo. No, yo no lo encuentro un poco caliente estar encerrada en un calabozo".

"Debí haberte quitado la ropa antes dejarte allí."

"¿Estás loco?"

"No, en absoluto, he estado rodeado de mujeres mandonas como para saber que, de vez en cuando, ser dominado es muy estimulante para ellas".

"Bueno, no en esta ocasión pervertido. Me muero de hambre y mi vestido nuevo está todo arrugado. Tenía miedo de que si algo te pasaba y nadie sabía dónde estaba encerrada, iba a morir allí abajo. "

"Si la Srta. Swan dejara de intervenir en mis cosas, no tendría que hacer este tipo de cosas".

Ella se volvió hacia él. "No, esto no fue culpa mía y no puedes manejar los problemas así."

Estaba sorprendido, aturdido aún. Después de que ella cambiara el vestido arrugado por sus pantalones vaqueros, camiseta y chaqueta de cuero, se dispuso a desayunar con él. Estaba ahora armada y llevaba su radio teléfono. "Me lo debes a lo grande, quiero el desayuno más caro que tengan, panqueques, huevos, salchichas, avena, tostadas, café, zumo de naranja, leche."

Emma comió con apetito y gusto, mientras él tomó café y tostadas.

"¿Dijiste que todo estuvo bien con Regina?" por fin se detuvo entre bocado y bocado para preguntarle sobre la noche anterior.

"Bien en la medida en que van las cosas." Como si nada hubiera pasado entre ellos, Gold compartió sus planes para Marjorie francés:

"Yo preferiría tenerla en la casa, pero creo que causaría chismes y sería muy difícil de explicar, sobre todo con el hecho de que tengo novia en estos momentos." Él le guiñó un ojo y continuó "No quiero que nadie se entere que soy su benefactor, si hay una recuperación, no quiero que los demás sepan que Margie ha estado con nosotros. Tengo una pequeña casa cerca de la ciudad en la que puedo mantenerla con el personal de enfermería y le dejaré la habitación en la que haya mucha luz y en la que pueda ver las estrellas y el sol, no un sótano ni cualquier habitación de arriba. Quiero que el viejo doctor de la ciudad la atienda para que revise su medicación y trabaje en un plan de tratamiento, confío en su juicio más que otros. No sé si me querrá ver, no sé si será una buena idea; No estoy esperando obtener ningún tipo de relación marital con ella.

Era demasiado tarde para eso, él y Belle nunca serían capaces de estar juntos, de tener un futuro juntos. Tenía que ayudarla a sanar, acompañarla en su recuperación y después esperar a que ella encontrara a alguien más, alguien mejor que él.

Emma negó con la cabeza: "Todo esto es para aliviar tu conciencia de lo que pasó con otra chica."

"Sí, ayuda, ayuda mucho".

"¿Qué dijo la rata sobre lo que estabas haciendo?"

Gold miró fijamente a Emma casi atraganatandose con el café al escuchar cómo había llamado Emma a Regina. "Srta. Swan puedes ser más intuitiva de lo que pensaba, pues digamos que Regina silbaba y escupía, pero estuvo de acuerdo con las cosas. Ahora mismo, creo que me las he arreglado para que ella retrocediera un poco; piensa que voy a llevarme a Henry lejos de ella. "

"¿Y por qué iba a pensar eso?"

"Porque eso es lo que le dije que iba a hacer. Vamos a trabajar en esto juntos, le quitaremos a Henry."

Emma seguía negando con la cabeza. "Sé que dijiste eso, pero no sé, la adopción fue limpia, no pasó nada anormal. Renuncié a todos mis derechos y tú no puedes cambiar eso por arte de magia."

"Oh, pues te sorprenderás de lo que puedo hacer", él le dio una de sus sonrisas torcidas. "Yo estaba involucrado en el manejo de la adopción, recuerda, el papeleo se pierde y uno nuevo se encontró."

"No hay nada ilegal", advirtió Emma.

"Señorita Swan, ¿cómo puedes ser a tu edad alguien tan moral?", le preguntó. No esperó respuesta a eso, se echó hacia atrás y dijo vacilante: "Si vamos a hacer que esto funcione, necesitamos continuar con el compromiso y los arreglos."

"Bueno, después de anoche, ya no estoy tan segura. No puedo confiar en ti."

"Quédate conmigo por Henry"

Emma suspiró. Gold seguía girando el cuchillo que antes había apuñalado en su corazón. "Está bien, tal vez podamos continuar con esto."

"Tenemos un acuerdo entonces", parecía bastante satisfecho. "¿Cualquier idea acerca de un posible embarazo?", preguntó de improvisto.

"No, no estoy preocupada todavía. Es que ha sido un par de días, hay tiempo de sobra."

"Yo estaría bien con un bebé, ya lo sabes, pero me permitiría insistir en seguir adelante con el matrimonio."

"¿Lo harías? Yo no sé, no comparto eso de casarse en esas circunstancias."

"¿Sería tan malo estar casado conmigo, señorita Swan? Ya sé que no te caigo bien y que no confías en mí, pero por lo general nos llevamos bien, nos respetamos mutuamente, tenemos sexo excelente."

"Pero no nos amamos", observó Emma

"No, pero tal vez eso pueda venir después."

"Tal vez, entonces tal vez deberíamos esperar hasta que venga antes de casarnos", respondió Emma.

"Tal vez, pero de inmediato quiero organizar una excursión de un día a Boston, quiero que vayas a uno de los salones de bodas más prestigiosos y que elijas el vestido más hermoso que puedas encontrar. El dinero no es problema, $20.000, que demonios $50.000 lo que sea. Quiero que compres un vestido para una princesa. Me gustaría que llevaras a Regina contigo, ya que a pesar de sus defectos tiene un gusto excelente y ella se asegurará de que tengas el vestido más caro en la tienda si sabe que yo lo pagaré y a Mary Margaret también, ella estará segura de que tengas un vestido para una princesa" y es tu madre, después de todo, una chica debe tener a su madre con ella en este momento tan importante.

" Incluso si no terminamos casándonos, tendrás un vestido para cualquier príncipe que cabalgue en su caballo blanco y te lleve con él. Cualquier vestido que encuentres será tuyo. "

"No puedo dejar que hagas eso. ¿Y quién podría gastar $ 50.000 en un vestido?"

"Puedo y tú lo usaras. Considéralo un gracias por ayudarme con Margie y por permanecer conmigo después de que te he encerrado durante la noche." Dejó un billete de cien dólares sobre la mesa y se levantó para irse. Él se inclinó y le susurró: "¿Y estas pensando en cómo te desvestí esa noche antes de que te encerrara?

"Vete", le espetó ella. Él era un hombre imposible y arrogante. Y maldita sea, si lo estaba haciendo.