Y... aquí estoy de vuelta luego de... un resto de tiempo; me da vergüenza ver cuánto tiempo pasó sin que actualizara, ¡rayos! :(, pero bueno, volví... Y las cosas están cambiando... para peor O.O espero que les guste este capítulo les mando miles de millones de besitos de chocolate y un mega-hiper-super-ultra-requete-contra abrazo. apretado, apretado, apretado (de los que te dejan azul pitufo) de boa constrictora arrepentida por haberse tardado tanto tiempo en actualizar.
Capítulo 16 — SOS
Todo estaba haciéndose pedazos. Desde que supo que Neherenia había vuelto a Japón había estado ansioso. ¿Qué quería?, ¿Qué haría?, ¿Por qué había vuelto?
Ahora sabía las respuestas. Quería venganza. Lastimaría a Serena para conseguirla. Había vuelto para hacer daño.
Neherenia había desarrollado una obsesión demente por Malaquite y la muerte de Mal la había hecho enloquecer aún más. Ella creía que su amor era recíproco y que por eso tenía que vengarlo.
Y aparentemente él no podía impedirlo. Nunca creyó que Neherenia estuviera tan loca. De hecho, estaba más que loca, y dispuesta a todo para conseguir lo que quería. Y tal como ella le había dicho no tenía ninguna forma de probar que ella le había hecho daño a Serena.
—Dar, ¿en dónde están las chicas? —La voz de Andrew lo sacó de sus pensamientos.
—Las están examinando y curando sus heridas. Tuvieron unos cortes poco profundos, pero de todas formas deben asegurarse de que están bien y de que no entraron pedazos del espejo en sus ojos.
—¿Cómo sucedió eso? —Dijo Nicolas preocupado. Drew y Nic estaban pálidos, cuando se enteraron de que sus novias habían resultado lastimadas en un "accidente" fueron de inmediato al hospital.
—Ellas estaban hablando en el cuarto de Sere y un segundo después se oyó un ruido y ellas gritaron y… y… —Los ojos de Sammy se llenaron de lágrimas al intentar explicar lo que había pasado.
—Todo estará bien Sammy. —Dijo Michiru acariciando la cabeza del niño. Ella y Haruka habían vuelto hacía poco de su luna de miel.
—Papá llamó a la policía. —Susurró Haru. —Las chicas dijeron que el espejo no se cayó, que simplemente explotó luego de haberse escuchado algo parecido a una pequeña explosión. No había ninguna bala así que por el momento no se sabe más que lo que las chicas dijeron.
—¿Y Amy y Mina? —Preguntó Ante.
—Están siendo entrevistadas por la policía. —Dijo Taiki.
No solo Serena corría peligro, con Neherenia todos los que lo rodeaban estaban en su línea de venganza.
.
Era más de medianoche cuando todos salieron del hospital, y hasta que no supieran que había pasado realmente, la familia Tsukino se quedaría en casa de Haruka.
Serena no se quejaba en lo más mínimo, ¿Qué diablos había pasado en su cuarto? En un momento estaba hablando feliz de la vida con sus amigas y al siguiente su espejo explotaba en pedazos.
Ella, Rei y Lita que estaban más cerca habían tenido algunos arañazos en los brazos y la cara, pero nada serio; Amy y Mina tuvieron un ataque de nervios, bueno todas lo tuvieron y el pobre Kyo termino en el veterinario porque se lastimó las patas con los pedazos de espejo al salir huyendo.
—Esto es horrible, ¿Qué hacemos Kenji? —Oyó que su madre decía.
—Están investigando cariño, no te preocupes los muchachos y yo resolveremos esto. Descubriré que paso y si hay alguien involucrado lo meteré en la cárcel hasta que esta se pudra. —Dijo su padre solemnemente.
¿Una broma pesada? No las bromas pesadas no eran así ¿verdad? Pensaba Serena.
—Sere, —La voz de Darien la volvió a la realidad. —princesa…
—¡Dar! —Ella se tiró a los brazos de su novio, ¡Oh sí! Ahora se sentía a salvo. —Tuve tanto miedo, todo se volvió un caos en un segundo. —Dijo ella por fin empezando a llorar.
Darien acariciaba su espalda para tranquilizarla y la besaba en la cabeza.
—Todo estará bien amor, no te preocupes. —Le susurraba mientras la abrazaba fuertemente. —Te prometo que todo estará bien, me aseguraré de ello. —Lo oyó murmurar.
Pero antes de que le pudiera preguntar a qué se refería la voz de Haruka la llamó. —Oye pequeña tenemos que irnos, mamá está muy nerviosa y Sammy también. Además, creo que a todos nos iría bien dormir un poco ¿Ok? —Le dijo.
—Sí, tienes razón. —Contestó Darien antes de que ella pudiera responder, separándose de ella dejándola con esa sensación de frio al alejarse. —Te llamaré ¿está bien? Descansa princesa.
—Si, lo haré. —Dijo la rubia intentando sonreírle, aunque le dolía un poco por los cortes y también por tener que separarse de él. Despidiéndose de todos sus amigos se marchó con su hermano.
—¡Serena! —La voz del pelinegro la detuvo y volteo a ver como él corría hacia donde estaba. —Te amo, te amo demasiado, te amo más de lo que puedes imaginar. —Dijo él al abrazarla fuertemente. —Eres mi vida princesa, te amo. —Dijo antes de soltarla y marcharse.
.
El miedo en los ojos de su novia no lo dejaban dormir. Ella parecía manejar las cosas bien, tranquila y preocupada por sus amigas y haciéndose la valiente por su familia, pero él sabía que ella tenía mucho miedo.
Tenía pequeños cortes del lado izquierdo de su cara, uno muy cerca del ojo, y también en el brazo que seguramente se hizo al protegerse, estos eran más grandes y un poco más profundos. Maldición y él estaba contra la espada y la pared.
Neherenia no estaba jugando.
En ese momento un mensaje entró en su celular:
"¿Cómo está la pequeña Serena? Recuerda Tic, Tac, Tic, Tac. El tiempo corre querido. N."
¿Qué rayos iba a hacer? Lastimar a Serena de cualquier forma era impensable para él, prefería cortarse un brazo que hacerle daño a ella. Pero no había forma de evitar lo que Neherenia quería; ella sabía muy bien que su pequeña rubia era su punto débil.
Un golpe en la puerta lo hizo saltar de su cama como si fuera a pelear en ese momento.
—Wow, tranquilo Dar, un golpe tuyo me dejaría sin dientes. —Dijo Ante entrando.
—Márchate. —Dijo el cortante mientras se sentaba.
—*Sigh*… ¿Qué pasa? —Preguntó su hermano.
La mirada de "además de que mi novia fue lastimada" fue clara.
—Si, además de eso.
—Nada solo estoy preocupado por lo que pasó.
—Dar… sabes, siempre has sido demasiado inteligente para tu propio bien. —Dijo Diamante sentándose a su lado.
—¿Qué se supone que quiere decir eso?
—No puedes solucionar todo por ti mismo. Eres inteligente, pero eso no te hace el único con las respuestas.
—Deja de hablar como Gurú barato y vete Diamante.
—Los vi. —Dijo Diamante dejando congelado a su hermano. —Así que, ¿Qué quería esa mujer? ¿Qué te dijo o hizo para que estés tan asustado? Porque no es preocupación lo único que tienes, eso es seguro. Lo que ella te haya dicho dile un NO definitivo.
Ante sabía de Neherenia. No se hacía el tonto ni daba vueltas al asunto iba directo a la raíz del problema. Pero las cosas no eran tan sencillas.
—No sabes de lo que hablas. No es tan sencillo.
—Simplifícalo. —Dijo el peliplateado listo para escuchar.
—Si te lo digo incluso tú podrías salir lastimado. —Dijo Darien imaginando lo que haría esa bruja si se enteraba que su hermano sabía.
—Y si no me lo dices no puedo ayudarte. Sabes que no me asusto fácil. Los berrinches de una loca no me preocupan.
—No Ante, no te metas en esto. Solo… cuídate y cuida a los demás eso es lo que puedes hacer.
Casi a empujones Darien sacó a su hermano, no podía arriesgar que algo le pasara a Diamante, el cuidaría de todos.
—¡MALDICIÓN DARIEN CONFÍA EN MÍ! —Gritó Ante desde afuera.
.
Llevaba dos horas o quizás dos siglos dando vueltas en la cama, lo que había pasado con el espejo no la dejaba tranquila. Claro era lógico que después de semejante susto no pudiera dormir y estuviera nerviosa.
Pero no era solo eso… había algo más, podía sentirlo, algo que ella no sabía que era y la hacía sentir asustada. Si tan solo Darien estuviera allí con ella… "de seguro tu papi ya lo habría vuelto a agarrar de tiro al blanco" le dijo su vocecita interna haciéndola sonreír. Pero no, si él estuviera allí ella se sentiría segura, amada y todo volvería a estar bien. Si Darien estuviera allí esa inquietud no existiría en su interior; era como una sombra que se la estaba tragando y ella no sabía por qué.
—Dar… te necesito. —Susurró antes de cerrar los ojos y dormirse en un sueño inquieto y lleno de espejos que estallaban y una sombra que la seguía.
.
"Vas a contarme que pasa si o no. D"
Darien seguía sin contestarle al mensaje que le había mandado la noche que lo echara de su cuarto. Ni ese mensaje ni los otros cincuenta o sesenta que le siguieron a ese. Su hermano llevaba tres días encerrado en su cuarto y si salía lo evitaba como la peste.
—Cabeza dura, necio, tonto… —Diamante estaba frustrado. Él sabía que Darien y la bruja habían hablado. Sin querer los había visto, había llegado en el momento preciso en que esa… esa… mujer había apuntado a su hermano con un arma, se quedó congelado en ese momento estaba seguro de que vería morir a su hermano frente a sus ojos; pero luego le oyó decir que matar a Darien le arruinaría la diversión.
Y le había dicho a Darien que debía hacer lo que ella dijera, y estaba 100% seguro de que lo que sea que le hubiera pedido era malo… muy malo.
Tenía que sacarle la verdad a su hermano lo más pronto que pudiera o las cosas se le saldrían de las manos.
.
Esmeralda vio su celular, el mensaje que le acababa de entrar la asustó, era de Serena diciéndole que no podría ir con ella a comer al día siguiente porque había tenido un pequeño accidente.
"Accidente". Definitivamente lo que sea que le hubiera pasado no era un accidente. Tenía que hablar con Darien.
Brrr… Brrr… Brrr… Brrr
"Habla Darien deja tu mensaje y yo te devuelvo la llamada"
—Dar, soy Esmeralda. Llámame por favor.
Era el mensaje número diez que le dejaba y él no contestaba, había hablado con Serena para asegurarse de que ella estuviera bien y cuando le había contado lo que le había pasado a ella y sobre el incendio en el apartamento de Darien supo que su hermana estaba metida en eso.
Así que al no contestarle a ella no le había quedado más remedio que ir a la casa Chiba, lo cual no había sido fácil de hacer, pero… esto era muy importante.
"Dios, me siento una acosadora" pensó mientras se arreglaba delicadamente la peluca pelirroja que llevaba para que no la reconocieran.
Armándose de valor toco el timbre y espero.
La puerta se abrió, pero el que estaba allí no era Darien, era Diamante. Sin decirle nada el peliplateado intentó cerrar la puerta.
"No estoy para niñerías" se dijo Esmeralda harta de su actitud, poniendo un pie dentro para evitar que él cerrara.
—Déjame entrar Ante, tengo que hablar con Darien.
—¿Algún mensaje de tu hermanita? —Preguntó él.
—No. Después de todo lo que ha hecho ella ya no es mi hermana. Solo escúchame un segundo. Dile a Darien que tenga cuidado, lo que le pasó a Sere… es el principio… Neherenia está…
—¡No lo amenaces!
—¡¿De qué diablos estás hablando?!, no lo estoy amenazando estoy tratando de advertirle, ¿a qué crees que regresé a Japón? ¿A hacer turismo? ¿A recuperar viejas amistades? —Dijo viéndolo enojada. —Volví porque supe que mis padres dejaron que Neherenia se marchara sola de casa y yo se lo mal que está ella. Mi hermana es peligrosa, me duele decirlo, pero… está loca o algo peor.
…
—Mira, tampoco he vuelto a pelear contigo, ya sé cómo son las cosas entre nosotros y lo he aceptado, me odias. Punto. Fin de la discusión. Pasemos esa página. No me importa, en serio, pero no quiero que le pase nada a Sere o a Dar, él siempre se portó como un hermano conmigo y Serena ha sido muy linda y no me ha juzgado por estar relacionada con Neherenia.
—Así que… —Dijo Ante dándole la oportunidad de seguir mientras la dejaba entrar.
—Lo que sea que le haya pasado a Serena y al apartamento de Dar mi hermana definitivamente está metida en eso.
—Ya me lo he imaginado. Ella lo amenazó, quiere que haga algo y él parece que va a hacerlo. —Dijo el peliplateado. —No quiere decirme que es y así no puedo ayudarlo, pero es definitivo que lo que sea es malo para él y para Sere.
—Hay que convencerlo de que no se deje manejar por ella, buscar otra solución. Si se le sigue el juego a Neherenia le está entregando el poder sobre él en bandeja de plata.
—¿Y entonces que sugieres que haga? —La voz de Darien los asustó. Había escuchado ruido y había ido a averiguar quién era. —¿Qué la ignore y algo peor de lo que ya le ha pasado a Serena pase?
Darien estaba frustrado, todos se querían tomar las cosas a la ligera, pero no habían visto la mirada en los ojos de Neherenia, su mirada era oscura y vacía, no parecía loca lo cual era peor. En esa mirada Darien había visto a alguien a quien no le importaba nada más que vengarse, alguien fuera de la realidad.
—No Darien, no entiendes… —Empezó a decir la peliverde.
—¡Ustedes no entienden! ¡Ella es la culpable de todo lo malo que le ha pasado a Sere hasta ahora! El asalto, la caída de las escaleras… todo. Y nunca he podido hacer nada para detenerla, si no hago lo que quiere ella podría… Dios, esto parece una mala película de crímenes. —Dijo él dejándose caer en el sillón.
—¿Qué quiere mi hermana?
—No…
—No puedes decirlo o mejor dicho no quieres decirlo. —Dijo Ante suspirando cansado. —Dar ya te lo dije cerrándote no solucionaras nada, no eres Superman deja que te ayudemos.
Ayuda… pero si lo ayudaban y esa loca se enteraba…
—Si ella lo sabe los lastimara.
—Seremos cuidadosos. —Dijo Esme. —Si no pides ayuda esto se te saldrá de las manos y por tu cara creo que estás a dos pasos de que eso pase.
—Ella quiere que termine con Serena. Y que al hacerlo la lastime… mucho.
—¿Eso es todo? —Dijo el peliplateado. —Creí que era algo peor.
—No tienes nada de experiencia en estar enamorado de verdad ¿cierto? —Preguntó Esmeralda al menor de los Chiba. —No hay nada peor que perder a la persona que amas sin saber qué hiciste para que eso sucediera y escuchar palabras crueles de esa persona al dejarte; es muy difícil de superar. —Dijo la peliverde con tristeza.
—Ella quiere que primero le haga "vivir un cuento de hadas" y luego le rompa el corazón de la forma más cruel que pueda, Neherenia sueña con que al hacerlo de esa forma Serena no quiera seguir… —No podía decirlo, "¡SI!¡Eso es lo que quiero! Destrúyela Darien de tal forma que ella no quiera vivir". Esas palabras se repetían una y otra vez en su cabeza.
—Mmm… Ya veo, pero Serena es fuerte. —Dijo Esme.
—Pero el mundo de Sere gira alrededor de mi hermano. —Dijo Ante entendiendo lo que su hermano quería decir, —Es cierto que Sere es fuerte, pero si algo así sucediera… rompería su corazón de forma irreparable, quizá no la mataría físicamente, pero si interiormente. Nunca había sabido que una persona se pudiera enamorar de esa forma. Es decir, ella es fuerte e independiente puede hacer todo lo que se propone; es decidida y segura, pero su mundo es Darien. —Explicó a Esmeralda. —Él es su motor, su base, su todo.
—Una vez antes de ser novios peleamos, bueno no peleamos realmente, yo me porté como idiota y le dije cosas hirientes. —Recordó Darien. —Cuando lo hice… nunca olvidaré esa mirada, ella estaba tan herida, yo le hice daño y ella parecía…
—Devastada. —Dijo Ante. —Pero se recuperó, recuerdas que fue a darte serenata.
—Pero esto no es lo mismo, si Neherenia quiere que tú la lastimes tanto como para que ella pierda las ganas de… de… de vivir. Entonces esto sería un nivel de crueldad máxima. —Razonó Esme.
—¿Ahora díganme que se supone que debo hacer? Si no lo hago ella dijo que mataría a Serena, lo mejor que puedo hacer es alejarla de mí.
—Y no dudo que lo haga. —Dijo Esmeralda. —Ella quiere acabar con cualquiera que le moleste, como quiso hacerlo con… Zyocite y... —Murmuró Esmeralda antes de callarse repentinamente.
—¿Zyocite? —Los hermanos Chiba la miraban sorprendidos de escuchar el nombre de su cuñada luego de tanto tiempo.
—Como sea, hay que encontrar una forma de resolver esto. —Dijo desviando la conversación. —Y tiene que ser pronto, porque dudo que ella te haya dado mucho tiempo ¿verdad?
.
Diamante mando el mismo mensaje a sus amigos, "Casa Kou 4pm: Darien, Serena, PROBLEMAS"
Todos estaban sentados en la sala sin saber realmente que pasaba o que era lo que quería Diamante.
—¿Alguien sabe porque estamos aquí? —preguntó Seiya.
—Tus hermanos y tu porque es su casa el resto de nosotros porque nos dijeron que viniéramos. —respondió Nic.
—¿Qué creen que Ante quería decir con ese "Problemas"? —Dijo Amy preocupada. —Últimamente las cosas han estado algo raras no creen.
Todos asintieron, justo en ese momento tocaron a la puerta, eran Diamante y una pelirroja a la que no conocían.
—Ya era hora. —Dijo Yaten. —¿Y tu amiga es…? —Preguntó viendo a la chica que lo acompañaba.
La pelirroja se quitó la peluca dejando caer una cabellera larga y verde.
—Hola soy Esmeralda la hermana de Neherenia, y…
—Las presentaciones no son importantes en este momento, —interrumpió Ante. —Chicos hay problemas y grandes.
Con la ayuda de Esmeralda; el peliplateado les explicó todo lo que estaba sucediendo, todas las cosas que había hecho, estaba haciendo y seguiría haciendo Neherenia; y conforme la explicación continuaba las caras de horror de sus amigos eran más que obvias.
—¿Estás diciendo de que esa loca es la culpable de toooooodo lo que pasó? ¿las escaleras, el espejo? ¿TODO? —Andrew estaba furioso al escuchar que por culpa de una mujer demente sus amigos y su novia habían resultado heridos.
—Neherenia se está saliendo de control. —Dijo Esmeralda preocupada y apenada al ver las caras de los amigos de Ante y Darien, su hermana tenía que ser detenida y pronto.
—¿Pero que se supone que debemos hacer? —Dijo Rei asustada.
—Está claro lo que debemos hacer, —Dijo Mina. —Tenemos que ir a la policía y decirles todo esto para que la arresten.
—¿Con que pruebas? —Preguntó Taiki. —Es nuestra palabra contra la suya y por lo que he entendido esta mujer es una gran actriz.
—Además de que ella se a cuidado de no dejar ni una sola y pequeña evidencia. —Dijo Diamante derrotado.
—Tenemos que encontrar esas pruebas nosotros mismo. —Dijo Seiya, nadie lastimaba a sus amigos en especial a Serena a quien consideraba una hermana pequeña.
—¿Y cómo genio? —Preguntó Nic.
—La hacemos confesar y lo grabamos. —Dijo Esmeralda. —hay que hablar con ella y llevar la conversación hacia esos temas y con algo de persuasión y adulación conseguir que ella diga todo.
—decirlo es fácil, pero hacerlo es imposible. —Hizo ver Amy. —Seamos realistas, somo personas normales, ninguno sabe cómo hacer algo así; por no mencionar el riesgo que correría la persona que lo haga. Si ella está tan desequilibrada como parece puede ser extremadamente peligroso.
—Tenemos algo de experiencia en espiar a las personas. —Dijo Mina.
—Eso era juego Mina, esto es serio, si nos equivocamos en algo podemos terminar lastimados o peor. —Dijo Diamante.
—Ustedes no tienen que preocuparse por eso, —Dijo Esmeralda. —Yo me acercaré a ella y la haré confesar todo, lo grabaré y luego lo llevaremos con el padre de Serena, él es policía y se podrá encargar de arrestar a Neherenia y así ponerle un alto a toda esta locura.
—¡¿Estás loca?! —Dijo Ante. —Tu no vas a hacer eso, ¡te prohíbo hacer algo así!
—Yo soy la única que puede hacerlo, ella nunca les diría nada a ustedes, a mi por el contrario…soy su hermana y si de algo me sirvió el vivir con ella y el idolatrarla cuando era pequeña lo usaré para engañarla y sacarle la verdad. —Dijo la peliverde seriamente a todos, luego volteo a ver a Diamante y le dijo con cierta tristeza. —Además tú no eres ni mi padre, ni mi hermano, ni mi amigo, para impedírmelo… tu… ya no eres nadie, excepto el hermano de alguien a quien quiero y respeto como si fuera familia. El tiempo corre y no tenemos más opciones.
.
—¡¿QUIEN SE CREE ESE ESTUPIDO QUE ES PARA IGNORAR MIS ORDENES?! —Neherenia estaba furiosa, tiraba a las paredes todo lo que alcanzaban sus manos. —¡¿ES QUE ACASO NO SABE LO QUE LE PASARA A ESA IDIOTA SI ME DESOBEDECE?! ¡AAGGHHH! SUFICIENTE, —Dijo la pelinegra sacando un arma de una gaveta. —EN ESTE MISMO MOMENTO VOY A MATAR A ESA MUJER LE DISPARARE JUSTO EN LA CABEZA Y LUEGO LA TIRARE EN UN BASURERO, COMO LA BASURA QUE ES. —La mujer reía descontroladamente.
De pronto un ruido en la esquina del cuarto llamó su atención.
—¿En serio crees que esa es la mejor opción querida? —Le preguntó la voz suave y seductora del hombre que estaba sentado en el sillón. —¿Qué ganaras realmente al hacer eso?
—Darien sufrirá. —Dijo ella caminando nerviosamente de un lado a otro. —Si, si… El sufrirá tanto que quizá se vuelva loco del dolor. Quizá antes de matarla debería de conseguir a un par de tipos que quieran divertirse con ella… si, si… —Ella sonrió ante su idea.
—Interesante y tentadora idea… pero no es suficiente, el mejor plan es el original… él es el que hace el daño más grande destruyéndola por dentro y luego… bueno, ya sabes lo que pasará, las cosas serán muy interesantes de ver ¿no crees? Tienes que tener paciencia amor mío. —Dijo el hombre haciendo señas para que se acercara a lo que ella obedeció arrodillándose frente a él y apoyando su cabeza en sus rodillas.
—Pero esto no me divierte. —Dijo Neherenia haciendo pucheros. —Darien se tarda mucho ya quiero que lo haga, tengo todo lo demás listo hasta el más pequeño detalle.
—Dale una última advertencia y si él no lo hace; te prometo que podrás hacer todo lo que tú quieras ¿está bien?
—¿En serio? —Los ojos de la pelinegra brillaban con una luz demente en ellos cuando volteó a verlo.
—Si cielo, pero tienes que tener un poco mas de paciencia, te prometo que al final te recompensaré por ser una niña tan buena.
Neherenia sonrió.
—Lo haré, lo haré, me portaré bien.
