Disclaimer: Los personajes pertenecen a S. Meyer, yo solo los tomo prestados para esta historia.


CAPITULO 20

PERDIDOS


Y ahora heme aquí, sentada en medio de toda mi familia y de mis amigos, mis padres estaban contentos porque yo estaba contenta, mi hermano estaba muy feliz de ver a Emmett, ya que a ambos les gustaba hacer travesuras, Alice y Rose estaban felices de haber encontrado a una de su clan, Jane, que se unió a nuestro grupo, sin embargo Alec era otra historia, desde que me vio abrazada a Edward, cambió su forma de actuar, siempre me andaba preguntando cosas serias como "que tengo con él", o sea podía preguntar, pero así como él tenía derecho de hablar, yo tenía derecho de callar, obviamente no le contestaba absolutamente nada, y por ello Alec estaba más enojado cada vez, y la verdad no me importaba.

- ¿Terminaste? – preguntó Edward a mi lado, yo asentí, pero de pronto sentí que una mano cogía la mía, bajé la mirada y Edward tenía sus dos manos encima de la mesa, sentí que me estremecía, a mi lado izquierdo estaba Edward, a mi derecho estaba Alec, Edward se dio cuenta y bajó la vista, creí oír que gruñó pero puede haber sido mi imaginación, con cuidado saqué mi mano de entre la suya

- ¿Te gusto hija? – preguntó mi tía, yo sonreí y asentí – en seguida traen el postre – volví a asentir pero ya no quería estar más aquí

- June y Army, si nos disculpas, queremos salir en estos precisos momentos es que… -

- Tienen como especie de cita o algo así, déjalos salir – continuó Emmett, Rose le dio un golpe en el brazo al cual Emmett terminó haciendo un puchero, yo fruncí mi ceño, no teníamos planes y menos para hoy, la hora de almuerzo prácticamente era sagrado para Edward ya que si no comía bien se moría de hambre en la tarde, lo miré de reojo y me guiñó

- ¿En serio? – preguntó mi padre dejando de lado sus cubiertos – ¿y a donde llevaras a mi niña? – añadió

- ¡papá! – refuté, ya no era niña y con mucha más razón me hacían enojar en ese aspecto

- Eres mi niña Bells, trata de entender – respondió mi padre guiñándome el ojo, pero de pronto mi madre se acercó al oído y no sé qué le dijo que mi padre formó una O con su boca, todos los menores de edad nos miramos, y ahí las miradas cómplices eran las de mis tíos y mis padres

- ¿Sabías tía Renne que es de muy mala educación susurrar al oído en público? – preguntó Alice tratando de sacar información, pero mi madre volteó su cabeza y le dio una mirada fulminante, Alice mostro todos sus dientes – lo siento tía – añadió y siguió terminando su plato

- ¿Podemos salir? – preguntó Edward esperanzado

- ¿Bella no quieres postre?, está muy rico, Jane y yo lo hicimos – dijo de pronto Alec metiéndose a la conversación, yo sonreí por mera cortesía

- ¿En serio Jane? – pregunté, desviándome del tema – entonces debe estar muy rico – añadí, Jane se puso colorada y todos nos burlamos de ella

- Tía déjalos salir – dijo Rose, apoyando la moción de Edward, mis padres nos vieron y asintieron

- Gracias – respondió Edward, ante esto, él se levantó y me ayudo a pararme

- Provecho, gracias – dijimos al mismo tiempo, Emmett y Jasper rieron por nuestra sincronización y nos retiramos, yo a gusto y con un suspiro de alivio, no iba a ver más a mi primo

- ¡VAYAN AL PARQUE DEL AMOR! – gritó de pronto Jasper, volteé para decirle una barbaridad pero me encontré que todos me guiñaban el ojo, sarta de bromistas, giré en mi sitio y Edward me tendió la mano, la cual tomé y lo jalé caminando muy rápido

- ¿Me explicas? – pregunté, porque ni sabía que íbamos a salir o algo así

- ¿Querías estar sentada junto a Alec? – preguntó él con el ceño fruncido y muy cerca de mi rostro – porque si es así volvemos y no nos movemos – añadió – si quieres le decimos que nos acompañe – y ahí vi todo su rostro, pienso que enojado se le ve sexy, haciendo muecas, frunciendo cada vez más su ceño, sus ojos se volvían de un verde claro a uno oscuro y brillante, era demasiado encantador, pero no pude más y me lancé a sus labios

- Solo cállate Edward, por gusto te pones celoso – añadí después de romper el beso

- Quien se pone celoso, no nada que ver – respondió, volviendo a fruncir el ceño, y yo me estaba divirtiendo con su monologo – ¿yo celoso? Ja ja – añadió – celoso yo – murmuró esta última frase, y reí a carcajadas

- ¡YA LARGUENSE! – gritó a lo lejos Emmett, gruñí y ahora fue el turno de Edward para reír

- ¿Y dígame señor, a donde iremos? – pregunté, él al instante se tranquilizó de su ataque de risas y me ofreció la mano

- A donde quieras – tomé su mano gustosa y salimos de la casa quien sabe en qué dirección

- Creo que estamos perdidos – dijo de pronto Bella, y yo volví a gruñir

- ¿Se supone que tú conoces el lugar no? – pregunté – casi una semana estuviste paseando por aquí… seguro con Alec – añadí

- ¿Perdón? – preguntó ella – repite la parte que murmuraste – amenazó parándose en medio de la calle y acercándose a mí – ¡repite! – exigió, pero obvio, no iba a repetirlo, no para que después me dé una cachetada en medio de toda esta gente que nos miraba extrañados

- Bella estamos en la calle, baja la voz – pedí, pero ella entrecerró los ojos y se acercó más a mi

- No me cambies de tema Cullen, no lo hagas o te ira peor, ahora repite – casi susurró, sus ojos estaban echando chispas, su marrón claro se volvió a marrón oscuro y tenía un brillo malvado en su mirada, su ceño estaba fruncido y sus cejas casi se juntaban, y ahí fue cuando me dio el ataque de risa, sus cejas parecían formar una sola línea

- ¿Estás a punto de reírte? – preguntó con clara voz de amenaza

- ¿Amor sabias que te amo cuando te enojas? – pregunté, ella entrecerró los ojos, giró en su mismo sitio y siguió caminando – ¿a dónde vas? – pregunté confundido, y calmándome antes de que ella me haga algo terrible

- ¿Tienes idea de a dónde fueron? – pregunté intrigada, Rose movió la cabeza en señal de no saber, Emmett, Jasper, Garrett y Alec estaban congeniando, Jane se encontraba con nosotras hablando de moda mientras intentábamos jugar con la prima pequeña de Jane

- Quiero saber a dónde se fueron – me quejé de nuevo, Rose dejó su revista y suspiró

- Alice ya sabes que espiar es malo, muy malo – respondió – ¿te acuerdas la última vez que los espiamos? – yo asentí rememorando la escena

- Acabamos atorados en la gaveta de la cocina de Renne – respondió Jasper, riéndose, Emmett también rió con él, Alec, no entendía y Garrett movía la cabeza en señal de resignación, el hermano de Bella nos había visto en todas las situaciones habidas y por haber, vergüenzas más que todo

- Podemos seguirlos – dijo de pronto Alec, lo miré, Alec en realidad era muy buen chico, incluso podría llegar a ser parte del grupo pero como pretendiente de Bella, era demasiado acosador, todo el día andaba detrás de ella, y más cuando Edward y Bella se la pasaban juntos, él siempre se entrometía, y por eso a Rose no le caía para nada, con los chicos era otra cosa, incluso Jane tuvo que admitir que los días que estuvieron solos Alec y Bella, Alec se la pasaba atormentándola

- ¿Pero cómo? – preguntó Emmett, levantándose del piso y dejando de jugar play station

- ¡Al fin! – susurró Rose mirando a Emmett, indicándole que se sentara a su lado, la miré mal, tuve que cederle el asiento al gorilón

- ¿Bella tiene GPS? – preguntó Jasper, yo me encogí de hombros

- Alec no creo que lo hayas hecho – dijo de pronto Jane, parándose en su sitio y mirando a su hermano, él solo se encogió de hombro y sacó su celular – ¡no puedo creerlo! – añadió tocándose la cabeza

- ¿Qué pasa? – preguntó Garrett, pero en ese momento apareció tía Renne y se llevó a su sobrina pequeña en brazos, dejándonos solos a los chicos

- ¡Ya sé dónde están! – gritó Alec, todos suspiramos – al parecer no saben dónde están – hizo una mueca – están perdidos – susurró, todos nos miramos, pero Alec marcó algo en su celular y se lo llevó al oído

- ¿Bella, donde estás? – preguntó, Rose bufó, Jasper también, según él había algo en Alec que lo incomodaba – sí, si… - respondió con una sonrisa – toma un taxi y dile que te lleve a Larcomar – añadió, no sé qué escuchó más y luego rió – está bien no te preocupes, cuídate, adiós - y colgó, Rosalie volvió a bufar al mismo tiempo que Jasper, yo rodé los ojos

- ¿Y? – preguntó Emmett, Alec se encogió de hombros

- Alístense iremos a Larcomar – respondió con una sonrisa, y no sé porque sentía que él tramaba algo, sus ojos avisaban todo, miré a Rose y ella asintió viendo lo mismo que yo veía

- Y yo tengo una idea, vamos, Jane acompáñame por favor, Alice que esperas – dijo Rose levantándose y jalándonos a su paso

- Yo me quedo – añadió Garrett – estoy cansado además tengo que reunirme con unos amigos más tarde ya que están aquí de visita – todos asentimos y nos despedimos de él

- Tengo la idea perfecta – dijo de pronto Emmett detrás de nosotras asustándonos

- ¿Rose y tu idea? – pregunté confusa

- Era broma, el de las ideas locas es Emmett yo no – respondió, Jasper rió y yo también – ¿Jane donde esta? – preguntó – hace un rato estaba aquí – añadió confusa

- Se fue a hablar con Alec – respondió Jazz – dinos cuál es tu idea – exigió, Emmett asintió y empezó a explicarnos con lujo de detalles lo que haríamos

Estaba escuchando las maldiciones de Edward para con Alec, si no fuera por él ahora estaríamos perdidos, pero también éramos tontos, podíamos tomar un taxi, aunque no conociéramos nada, hice una mueca, de pronto escuché otra maldición.

- Edward ya basta, solo agradece que estamos aquí y que este lugar si conozco – él solo me miró y trato de sonreír pero le salió como una mueca, parecía estar con rabia, me reí de su mueca

- Ahora te ríes – respondió, molesto

- Edward, Edward, Edward, ¿vas a gastar el día en Alec? – pregunté, el paró a pensar y suspiró

- Tienes razón, le doy las gracias después – dijo entre susurros – ahora disfrutemos del día – y ahí fue cuando me mostró la sonrisa que me derretía, juro que mis piernas estaban como gelatina, mmm gelatina

- Tengo hambre – dije sin pensar, y Edward se rió – es en serio, aunque no haya pensado lo que dije, tengo hambre – añadí

- Está bien, está bien, podemos comer aquí – señaló hacia abajo, en medio del centro comercial había unas cuantas mesas con pequeñas sombrillas, vi a gente tomando su café acompañándolo con galletas y otras cosas mas

- Bien, vamos – bajamos hacia la pequeña plaza y nos sentamos, nos atendieron cordialmente y yo pedí una torta tres leches, que se veía bastante rico y un café, Edward pidió un helado grande

- ¿helado? – pregunté, el encogió sus hombros

- ¿Por qué no? Hace un poco de sol y no corre mucho viento, ¿hay que aprovechar no? – preguntó, yo sonreí y esperé mi orden, mientras tanto conversamos un poco, de lo que él había hecho en mi ausencia y lo que yo había hecho, pero cuando él toco el tema de Demetri me tensé un poco

- me crucé a la fuerza con él – contó – estábamos caminando, saliendo del colegio y él apareció y no me dejo pasar – añadió, yo suspire, Demetri era bastante conflictivo, y me daba miedo

- ¿y qué te dijo? – pregunté temerosa, pero en ese momento trajeron nuestros pedidos y dejamos de hablar un buen momento

- Mandó saludos para ti – respondió, yo cerré los ojos y en ese instante sentí la mano de Edward recorrer mi mejilla – prácticamente me amenazó, si no te dejaba correrías peligro – suspiré, yo no era su premio ni nada por el estilo, menos su chica para que haga ese tipo de cosas, y sin embargo las estaba haciendo – tranquila Bells, no te pasará nada – añadió, abrí los ojos y vi los profundos ojos verdes de Edward, tan dulces y tranquilizadores

- Gracias Edward – añadí, pero de pronto él retiró su mano y yo me sentí vacía, bajé la mirada hacia mi postre y empecé a comer poco a poco y él también lo hizo; durante un buen momento estábamos en silencio, a veces lo miraba de reojo y veía que estaba muy concentrado, fruncía su ceño, o dejaba de comer para pensar, pero al poco rato desechaba la idea de su cabeza, incluso a veces lo cogía mirándome y yo le daba una sonrisa, él me respondía y luego desviábamos la mirada, pensé que la etapa de miraditas furtivas había terminado pero veo que no

- ¿Y que fue con el proyecto de arte? – pregunté, el me miró y sus ojos brillaron, de pronto se quedó mirándome un buen momento, yo también me quedé mirándolo, no podía romper esa conexión hermosa que había en este momento

- Siempre le voy a estar agradecido a la profesora de arte, al Arte, porque hizo que te conociera – dijo de pronto, sentí que los colores subían a mi rostro, bajé la mirada, pero su mano elevó mi rostro – eres linda Bella, demasiado linda, y me enamore de ti ni bien entraste a mi clase – añadió, sentí mis ojos escocer, jamás alguien me había dicho algo tan bonito

- Edward… - susurré, yo también amaba arte, solo por Edward, porque en mis notas, nada, lo detestaba

- ¿Bella, me harías el honor de volver conmigo como mi novia? – yo fruncí mi ceño, y él también lo hizo, de pronto vi como pequeñas gotitas se formaban en su frente, estaba nervioso, sonreí

- Tranquilo Edward – susurré – pero… - lo miré fijamente y negué con la cabeza, ¿acaso era tan difícil decir que si? Lo amaba con todas mis fuerzas, entonces no había otra respuesta

- Claro que quiero Edward, nada ni nadie va a impedir que te siga amando – respondí, mi rostro de nuevo se tornó caliente y rojo, Edward sonrió, y depositó un beso en mi mejilla, que prácticamente puede haber durado ¿un minuto?

Seguimos comiendo, esta vez Edward se aproximó a mí y me dio de comer de su helado, y yo de mi postre, esta era una de las tantas cosas que siempre me había imaginado hacer con alguien especial y ahora lo estaba haciendo, con la persona que más amaba

Terminamos, pagamos la cuenta y nos levantamos de nuestro sitio, así que empezamos a caminar tomados de la mano, mirábamos diferentes tiendas, incluso llegue a entrar para comprarme algunas cosas y Edward también se compró y me compro otras cosas, como por ejemplo un tigre, pero yo escogí un león, ya que su melena estaba completamente enredada, incluso lo llegué a comparar con él, Edward rió un poco pero luego se puso serio diciéndome que dejara de molestarlo, yo reí ante su respuesta.

Seguimos caminando, él me abrazaba, me daba besos en la frente, me murmuraba en el oído que me amaba y yo era feliz, demasiado feliz, tanta felicidad no podía caber en mi corazón, sentía que de nuevo era feliz, y sabía muy bien que solo lo sería si él estaba a mi lado, siempre.

Estábamos dirigiéndonos hacia algún lugar hasta que vimos a lo lejos unos juegos y un letrero muy grande que decía Bowling, me emocioné, hace mucho tiempo iba con mi familia a pasar el tiempo juntos pero luego se perdió la tradición, arrastré a Bella hacia ese lugar pero de pronto unos muñecos grandes se interpusieron en nuestro camino.

- Hola – dijo de pronto, haciéndonos asustar – ¿una foto? – preguntó, entendía poco español pero esas pequeñas palabras sí que entendía, negué con la cabeza y me dispuse a pasar jalando a Bella, pero de pronto apareció Pinky el compañero de cerebro, si, el primero que se interpuso en mi camino fue cerebro

- Foto, foto – repitió Pinky, Bella se estaba riendo y yo me estaba molestando

- No gracias – respondí, ellos rieron e hicieron un movimiento con la mano, al segundo aparecieron cuatro muñecos más, Minnie y Micky mouse, la pata Deysi y el pato Donald, nos rodearon y Bella se apretó contra mi

- Nos quieren robar – dijo en un susurro asustada

- No te pasará nada tranquila – añadí, ella asintió y escondió su rostro en mi pecho, pero de pronto sentí que la jalaban, miré bien y Minnie y Deysi y Cerebro la jalaban, al mismo tiempo que el pato Donald y Pinky me arrastraban, Micky mouse se quedó observando la escena y al poco rato nos siguió

- ¿A dónde me llevan? – pregunté, pero no obtuve ninguna respuesta

Me taparon los ojos, poco antes la gente nos miraba raro, algunas con el ceño fruncido y otras con una sonrisa en la cara, los niños pasaban y saludaban y estos muñecos gigantes respondían a sus saludos, quise escapar en una ocasión pero no pude, por eso es que ahora tengo los ojos vendados.

Paramos en quién sabe dónde y sentí una potente luz, de pronto sentí que me despojaban de mis ropas, iba a gritar pero alguien me tapó la boca

- Tranquila Bells – esa voz me era conocida – sí, soy Alice, así que ni te atrevas a gritar, por castigo a intentar escapar no te sacaré la venda de los ojos – añadió, yo suspiré, siempre ellas me iban a matar del susto

- ¿De que estas vestida? – pregunté interesada, al menos si no iba a ver tenía que tener una idea

- No lo vas a creer – dijo de pronto Rose a mi lado izquierdo, empezaron a untarme una crema por toda mi cara, y sentí unos lápices recorrer por mi mejilla y mis ojos

- ¿De que esta? – volví a preguntar

- Yo estoy vestida de Minnie mouse – dijo de pronto otra voz, Jane

- ¿Tu Rose? – pregunté, ella rió

- Deysi – respondió

- ¿Alice tú? – pregunté, pero nadie respondió - ¿Alice? – volví a preguntar, escuché una queja

- ¿Porque a mí? – un gemido salió y todas rieron menos yo, yo estaba confundida – cerebro – añadió, y yo al instante reí

- ¡Que graciosa! – respondí entre risas

- Como es pequeña le sentaba exacto el traje – dijo Rose, y todas volvimos a reír, yo aún seguía con los ojos vendados y de pronto empezaron a enfundarme algún tipo de vestido bastante delicado, y al poco rato sentí un peso en mi cabeza, no sentí mi cabello libre, así que quizás hicieron peinado

- Lista – añadió Alice – vamos tenemos que salir, ellos ya están ahí – y dicho esto empezaron a jalarme de nuevo, mientras íbamos caminando sentía que las personas murmuraban se reían y de otras escuchaba "están locos"

- Aquí es – susurró Jane

- A la cuenta de tres – dijo Rose – uno, dos, tres… - mis ojos volvieron a ver la luz, cerré por un momento y luego los abrí, delante de mi estaba parado un chico con ojos verdes, cara completamente blanca, un sombrero de copa negro, un saco negro con dos puntas que caían en la parte de atrás de sus piernas, ¿una malla? De color rojo, medias hasta la rodilla de color blanco con rojo, un short negro y una corbata grande blanca, él poco a poco se me acercó, y yo estaba ansiosa porque se acercara mucho más y más rápido, pero como siempre algo está en contra, parecía caminar muy lento, era mi arlequín perfecto...

- Bella… -


Larcomar .- Centro comercial en lima queda en Miraflores, es muy bonita, tiene vista al mar ^^


Chicas, como están, espero que bien, aquí actualizando capitulo espero me haya salido bien el capítulo, créanme que Lima no conozco más que ese centro comercial, uuffs yo me pierdo en esa ciudad.

¡LES CUENTO QUE YA NOS QUEDA 7 CAPÍTULOS PARA TERMINAR ESTA HISTORIA!

Espero les haya gustado el capítulo, un beso a todas y gracias por leer la historia y SI LOS HOMBRES LADRASEN

Un abrazo, Amyel