CAPITULO 21

(Pov Eliagiar)

Estaba en el bosque, en medio de la nada esperándola, donde siempre la esperaba cuando quedábamos por aquí.

Al verla llegar apagué el cigarrillo que estaba fumando hundiéndolo con mis zapatos marrones en el fango que había.

El terreno estaba algo resbaladizo y podía escuchar de no muy lejos los alaridos de las personas que estaban encadenadas de manos y que acababan de despertarse de la anestesia que les habían puesto.

-Hola- dijo ella al verme-.

-Hola-.

Se lanzó a besarme y la besé pero enseguida me separé de ella.

-Si te he traído aquí es para que veas algo-.

-¿Cómo?-.

La cogí de la mano y le hice un gesto para que se callase, ella asintió y entre la maleza del bosque la conduje donde se escuchaban esos gritos.

Podíamos ver perfectamente a las personas, chicas y chicos jóvenes completamente desorientados, como lo estuve yo en su día.

-¿Los ves?- susurré-.

-¿Que hacen aquí?-.

-Los van a matar-.

-¿Por qué?-.

-Por diversión-.

No tardaron mucho en escucharse escopetazos... y la atraje hacia mí viendo la escena en la oscuridad de la noche.

Blasco disparó dos tiros de aviso al aire y empezaron a correr. El rubio de pelo largo parecía un completo gilipollas psicópata cantando y gritando por el bosque.

Miré a Dasha, se tapaba la boca con sus manos e intentaba respirar más o menos acorde.

Una chica se dirigía hacia nosotros con el rostro completamente asustado, una chica no muy diferente a Dasha, de su misma edad, al vernos su rostro era de alivio pero por detrás un disparo de la escopeta de Blasco le hizo un agujero en la cabeza haciendo que la chica cayese justo en frente de Dasha.

Los trozos de cráneo y masa cerebral de la ya muerta chica, bañaban el rostro de Dasha y la solté...dio dos pasos exponiéndose bajo la luz de la luna y bajo la mirada de su tío y su padre.

Ambos bajaron la escopeta al instante y la miraron por un largo tiempo.

-¿A esto os dedicais?-.

Nadie dijo nada, los dos hombres me miraron y yo me posicioné al lado de Dasha, esta era la cruda verdad.

-¿La has traído tu?- dijo en un siseo Blasco-.

-Eso no importa, estamos juntos desde hace meses... responde... ¿esto es a lo que te dedicas?-.

-Puedo explicarlo-.

-¿Me dirás que se trata del negocio?-.

De nuevo silencio.

-No se trata del negocio se trata de que eres un puto enfermo,

los dos sois dos enfermos, a los de desde esta noche, les tengo asco-.

-Dasha...- comenzó a hablar su tío pero ella levantó la mano para

que se callase-.

-No volverás a verme ¿lo has oído?- dijo mirando a su padre- me... me pareces una vergüenza como ser humano-.

-Dasha...- de nuevo Hakon intentó hablar cada vez más bajo-.

-¡MIRALA!-.

Dasha se acercó al cadaver de la chica.

-Es como yo-.

-No...- dijo su padre sin voz-.

-ES COMO YO Y LA HAS MATADO SIN MOTIVO- la tomé de la mano

y pareció relajarse- ¿Y eras el que te considerabas diferente a tu padre...? Eres la misma mierda Blasco, tú y tu primo-.

Se giró y se fue.

Miré por un largo tiempo a Blasco y a Hakon.

-Yo me escapé de una de estas cazas... matasteis a mi hermana-.

-Hijo de puta...- siseó Blasco-.

-Tú me quitaste a mi hermana y yo me he follado a tu hija en tus narices y no volverás a verla porque eres un puto monstruo-.

Hakon me apunto.

-Adelante... mátame, veremos que opina Dasha sobre eso-.

Bajó el arma, me giré y me fui tras Dasha.

(Pov Dasha)

El dolor en el pecho no me dejaba respirar y tenía ganas de vomitar... apestaba a sangre, tenía sangre por todas partes.

Cerré los ojos y entré en casa, mi madre estaba allí y no dijo nada en este momento, cuanto más lejos mejor.

En mi habitación, metí toda mi ropa en mi maleta y salí de allí.

-Dasha no me hagas esto- dijo mi madre-.

-¿Tú lo sabías?-.

Ella no dijo nada.

-TU LO SABÍAS- grité-.

Asintió.

-Entonces te puedes pudrir con él, sois tal para cual-.

Me giré y subí al coche del doctor.

-¿Estás bien?-.

-No... Llévame lejos-.

-Vale...-.