Buenos días y feliz navidad, este es mi regalo para vosotros, espero que os guste. Gracias por compartir otra navidad conmigo.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 21

POV KATE

Me levanto y miro por la ventana. No quiero perderme eso que hay ahí fuera pero ahora mismo no puedes disfrutarlo. Me gustaría, mataría por poder ir hoy a una cita con el doctor Burke, no podía imaginarme esto nunca, pero ahora necesito hacerlo, necesito recuperarme cuanto antes. Pero el doctor Burke no piensa lo mismo. Quiere que vayamos despacio, que no corramos y cometamos errores.

Cojo un nuevo libro del estante y bajo las escaleras. Me encuentro a Johanna y a Jim hablando tranquilos sonriéndose y agarrándose de la mano. Me imagino todo lo que han tenido que pasar, y para ellos aunque no soy lo que esperaban, sin duda esto es algo bueno para ellos después de seis años de sufrimiento.

-Buenos días.

-Buenos días cariño-dice Johanna dándome un beso y luego me acerco a Jim para que haga lo mismo. Les sonrió y me siento en la mesa con ellos.

-¿Qué tal cariño?

-Bien, mejor-digo cogiendo un poco de café para tomármelo.

-Estamos muy contentos de verte así.

-Lo sé, y quiero que sepáis que en parte lo hago porque todo esto sea mejor para todos.

-Lo sabemos cariño, pero queremos que sepas que con que estés aquí con nosotros ya somos felices-dice ambos mirándome emocionados.

-Gracias…empiezo a sentirme como si estuviera en casa, así que muchas gracias.

-No tienes nada que agradecernos cariño. Eres nuestra niña.

Desayunamos los tres juntos, yo sin dejar de mirarlos como hablan, se ríen comentan cosas cotidianas y me gusta verlos así. Decido hacerme una nota mental y dedicarles más tiempo a ellos, quiero conocerlos mejor y que ellos me conozcan más. Ya ha pasado un tiempo y se merecen que yo ponga aún más de mi parte. Cojo mi libro y vuelvo a la zona techada del patio. Descorro un poco las cortinas pero aun no me atrevo a hacerlo del todo, aun no puedo con la total claridad, solo lo justo para mirar fuera y poder leer. Me siento en una silla y me pongo a ello sin parar.

Me centro tanto en el libro que cuando levanto la cabeza y veo allí una figura en la puerta salto por el susto.

-¿Te he asustado? Lo siento-dice el doctor Davidson allí parado mirándome con una sonrisa.

-Solo…no te había oído entrar.

-Lo siento de nuevo. ¿Puedo?-dice señalando una silla a mi lado y yo asiento nerviosa con una sonrisa-¿Qué tal ayer? Me dijiste que tenías una cita importante.

-Muy bien la verdad-digo con una sonrisa soñadora.

-Me alegro mucho que tomaras al final esa decisión y me alegro mucho también de que todo esté saliendo tan bien.

-Me encuentro mejor, con más fuerzas.

-Me alegro mucho-dice colocando su mano sobre mi pierna pero entonces por instinto me separo un poco de él, es como si a pesar de todo lo que ha hecho por mí no pudiera confiar en él, no podía confiar aun del todo en nadie.

-Gracias.

-He visto que te gusta mucho leer, así que te he traído un regalo-dice sacando algo de una bolsa que llevaba y no me había dado cuenta hasta ahora de su existencia.

Cojo el paquete y lo abro rápidamente con ilusión, cuando lo abro me encuentro con un pequeño libro pero cuando lo abro no hay letras.

-Pero…

-Es un diario. No puedes volver atrás, no puedes recordar lo que has hecho, esto es para que escribas todo lo que haces, para que nunca puedas olvidar los buenos momentos.

-Gracias, es un bonito regalo-digo sonriendo mientras acaricio el pequeño diario con ganas de empezar a escribir esos buenos recuerdos, pero para eso antes tengo que vivirlos.

-Me alegro mucho. Solo venía de paso y tengo que irme. Pero me alegra verte bien. Si quieres puedo seguir viniendo a verte…

-Claro-digo con una sonrisa ya más tranquila por su presencia.

-Perfecto. Espero que le des mucho uso-dice levantándose para irse y yo me quedo mirando el diario emocionada y pensando si hay algo que ya quiera o no escribir. Entonces escucho unos pasos y levanto la mirada con una sonrisa completa.

-¿Te has olvidado…?-pero me quedo a medias cuando veo allí a Rick de pie delante de mí.

-El doctor ya se ha ido. Me lo he encontrado en la puerta.

-Am-digo bajando la cara sin mirarlo, aún estaba enfadado por llamarlo y que me contestara su noviecita.

-¿Qué tal estas?-dice acercándose a mí y ya siento como me pongo nerviosa por su cercanía. No puedo evitar mirarlo y lo veo sentarse con algo de dificultad, como con dolor y cuando le miro su cara puedo ver un fuerte golpe en su mentón.

-¿Qué te ha pasado?-digo acercándome a él y tocándole la cara sin poder evitarlo. Cuando levanto la cabeza veo que estamos demasiado cerca pero al contrario que antes, su cercanía no me echa para atrás.

-No es nada, gajes del oficio-dice con una sonrisa y no puedo evitar sonreírle a pesar de estar enfadada con él-¿Entonces, para que me llamaste ayer? ¿Fue mal la cita?

-Si lo hubieras cogido lo sabrías.

-La verdad es que me quede KO después del golpe, no duro mucho en las peleas-dice haciéndome reír.

-Te llame para…para decirte que la cita con el doctor Burke había ido muy bien.

-¿Si?

-Si bueno, quiere que las cosas vayan con calma y yo no pero todo bien. Por lo visto a encontrado el momento en que mi miedo empezó.

-Oh…eso es bueno.

-Muy bueno. Siento por primera vez que puedo superarlo.

-Estoy seguro de lo que lo harás. Tengo algo para ti.

-¿Otro regalo? ¿Hoy es mi cumple?

-¿Otro?

-Oh, el doctor Davidson me ha traído esto, es un diario para que escriba mis nuevos recuerdos.

-Qué bonito. Esto no creo que lo supere pero…

-¿Qué es?

-Es un álbum, con fotos de todos nuestros viajes.

-Oh que bonito-digo cogiendo y pasando las fotos en la ambos salimos en diferentes lugares pero siempre con sonrisas en la cara- ¿Y esto?-digo al ver un pequeño sobre al final del álbum.

-Ábrelo-dice mirándome. Lo abro lentamente y es un pequeña hoja, lo miro sin entender y el hace un gesto para que lo lea.

-Vale por un viaje a donde quieras y cuando quieras, y espero que quieras compartirlo conmigo. Rick.

-¿Te gusta?

-Si-digo mirándole con una gran sonrisa-sin duda lo gastaré.

-¿Conmigo?-pregunta bromeando pero puedo ver algo de miedo en la pregunta.

-Bueno, ya veremos si te lo ganas-digo siguiéndole la broma y ambos sonreímos.

-¿Cómo vas con el libro?

-¿Con el libro? Este ya es otro-digo cogiéndolo y enseñándoselo.

-Madre mía si eres peor que antes-dice riéndose.

-¿Qué tal ese trabajo tan importante que tenías?

-Bueno, esto es lo que he sacado-dice señalando su cuerpo magullado.

-¿Ellos te han golpeado?-digo preocupada.

-Sí, pero no es tan grave.

-¿Te ha visto un médico?

-No hace falta.

-¿Solo tienes ese golpe?

-Bueno y alguno más pero sin importancia.

-¿Puedo verlos?

-Solo…-pero le miró fijamente y al final asiente levantándose con cuidado-Solo es un pequeño golpe parece más de lo que es-dice levantándose la camiseta y puedo ver un fuerte morado en su costado.

-Dios Rick, ¿Te duele?-digo acercando mi mano con cuidado a su costado dañado.

-Un poquito-dice con una sonrisa y se es para no preocuparme.

-Chicos…-escuchamos una voz y me separo rápidamente como si estuviéramos haciendo algo malo y no quisiera que nos pillaran-Hola Rick. ¿Te quedas a comer?

-Claro Johanna, será un placer-dice sonriéndonos a las dos.

Nos sentamos los cuatro en la mesa y disfrutamos de una buena comida, no puedo dejar de reírme durante toda la comida y empiezo a sentirme mejor, mucho mejor. Cuando acabamos de comer entre todos y a pesar de las protestas de mi madre Rick nos ayuda a pesar de que puedo ver aun el dolor que le provoca cualquier esfuerzo.

Cuando ya casi hemos acabado de recoger todo, mi madre nos manda a todos al comedor. Voy por delante con ella agarradas del brazo y sonriendo pero entonces escuchamos un golpe como de algo cayendo cuando nos giramos veo a Rick apretarse con fuerza el costado y respirar con fuerza.

-Rick ¿Qué te pasa?-digo corriendo a su lado. Veo como empieza a ponerse rojo-¿Rick?

-Me cuesta respirar-dice cada vez peor y entonces se derrumba en mis brazos y acabamos los dos en el suelo.

-Rick…Rick…

-Cariño tranquila-dice mi madre intentando calmarme pero era imposible-Quédate con el voy a llamar al médico.

Y me quedo con él, a su lado llorando sin parar, preocupada por él, que digo preocupada, cagada de poder perderlo, dándome cuenta de lo importante que era para mí, lo importante que es a pesar del poco tiempo que hemos pasado juntos, era sin duda la persona que más me importaba, más me aportaba y más necesitaba de todo el mundo, así que si, estaba cagada por la posibilidad de perderlo.

CONTINUARÁ…

Parece ser que Rick tiene algo peor de lo que parecía y eso ha hecho que Kate se dé cuenta de que tiene sentimientos que ni si quiera sabe que significan. Esto puede que les una aún más. Se necesitan tanto y se quieren tanto a pesar de que ninguno aun sepa lo que sienten, que no pueden estar enfadados ni dos minutos. Veremos qué es lo que le pasa a Rick y como continua la relación entre estos dos.

Mañana más y ¿mejor? Ya me diréis.

Feliz Navidad a tod s

XXOO

Twitter: tamyalways