Mis adorados mini demonios(si os he puesto ese mote) podriamos decir que a partir de este capitulo...¡Comienza la 2ª temporada de 10 minutos! Wiii (suenan fuegos artificiales de fondo) estoy muy feliz, porque jamas llegue a pensar en la buena acogida que ha tenido este fic y que cada vez sois mas quienes me leeis(y reviewizais) os adoro.¡Comienza la 2ª temporada! Y tranquilos que aun queda para rato jeje

Rincón respuesta:Kayoko: debo admitir que me traumatice cuando dijiste por detrás xD pero adoro tu indecisión, y si kishishi-san estara castigado de por vida./RinMeltdown02:creo que como alien noo xD jajaja que trauma, y siempre me agrada que la espera te valga la pena, espero que nos sigamos leyendo ^^ /Arenita Roja: ya se te echaba de menos por el fic ^^ jaja que guay que tambn seas fan de Naruto y sobre lo del alimento no habia caido O.o pero me lo tendre que pensar tambien, gracias por hacerme pensar!/Elhy: que no te mate el suspense, y sí, lo que buscaba Lance era la Death Scythe, ¿andandará? Y sii lo de la noche loca me mola jeje y con lo de los achaques de Sebastian me entro la risa xP/ Tsuki Hanasaki: Ay a ti que te puedo decir que fuiste la primera en empezar a reviewizar y eso no se olvida ;D y jaja seria demasiado facil solo desear que el peque salga y listo, y bueno adoro que adores a esos tres y a los dos hermanos ^^ oh y obviamente al loco de Grell / nybinekomata: ¡mi ultima adquisicion! Te has unido a mis filas jeje te doy la bienvenida y espero que nos sigamos leyendo ^^ oh y muchas gracias por leer y comentar

Coño, que cabecera mas larga xD Venga ya no me enrrollo mas. ¡Vamos con el capitulo!

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Cap.-20 That Demon was a Butler

-Volveré a mi mansión Ciel, pero iré a visitarte. Te lo prometo.

-Si, creo que a mí me hace falta también volver a la mía.

Con ese par de frases ambos condes habían decidido dar por zanjado, al menos por un tiempo, su convivencia; pero volverían a verse, las heridas sangrantes de sus cuellos así lo exigía. Y desde entonces ya habían pasado casi tres semanas en las que ninguno de los dos se presentó en casa del otro.

Alois Trancy decidió sumergirse en su vida noble, cosa que pocas veces había hecho, pues no le agradaba, le recordaba demasiado "al viejo". La vida en su mansión se le volvió mundana pero el joven rubio parecía llevarlo medianamente bien, desde la partida de su mayordomo todo había cambiado. Incluido el propio Alois, al principio su comportamiento fue a peor para terminar sustituyendo el gran "amor" que profesaba a su mayordomo por un odio incomparable y un nuevo "cariño" que ahora se llevaba Hannah, su doncella. En cuanto a los trillizos se podría decir que dada su callada naturaleza ellos ni pinchaban ni cortaban.

Ciel Phantomhive regresó a su mansión sin musitar palabra tras lo acontecido en Tower Hill. Su corazón estaba contrariado, furioso y dividido. Contrariado y furioso debido a la salida de tono que Lance había tenido para con él, nunca, jamás ningún sirviente había osado encararle de esa manera tan amenazante... si no hubiera sido por su "trío de inútiles". Esos tres...Ciel les debía muchas cosas, pero hasta ahora nunca se había parado a meditarlo. Y por último su corazón andaba dividido respecto a Sebastian, una parte suya quería venganza contra él, pero la otra deseaba que Lance no consiguiera atraparlo para...

-Matarlo...

-Bocchan...¿puedo pasar?

Ciel se encontraba en su despacho, revisando libros de cuentas, lo que fuera para mantener ocupada su mente. Desde el otro lado de la puerta Meirin le pidió permiso para pasar.

-Adelante.

-Con su permiso.

La doncella pelirroja y patosa entró seguida de Tanaka, ella llevaba un carrito para el té, él llevaba un sobre marrón. Y mientras la mujer le disponía a su amo su té, el anciano sirviente le entregaba el sobre con sello de la corona real.

-Gracias.-dijo leyendo el contenido y sorbiendo el té.-La Reina parece estar satisfecha con como está Londres últimamente, tal parece que mis servicios no van a ser requeridos en una temporada.

-Un descanso siempre es bien recibido.-dijo felizmente el hombre.

Cuando ambos sirvientes se dispusieron a marcharse Ciel dudó por un momento, pero los detuvo de una voz. Extrañados, aguardaron a ver qué quería su joven amo.

-Os quiero a los cuatro abajo, en el salón, en 10 minutos. Os debo una explicación.

···········································Salón, 10 minutos después························································

Los cuatro sirvientes Phantomhive esperaban la llegada de su joven amo, que se presentó en el salón de un momento a otro y tomó asiento en un sillón. Con una orden, indicó a sus sirvientes que tomaran asiento, obedecieron algo nerviosos.

-Antes que nada,-hace una breve pausa y aprieta los camales de sus cortos pantalones- gracias.

-¡No tiene que agradecernos nada Bocchan!-dijo Meirin muy nerviosa.

-Sí, desde que Sebastian se marchó me he dado cuenta de que me habéis protegido y velado por mí el doble. De hecho, debo agradeceros nuevamente lo de Tower Hill, y en cuanto a eso...creo que os debo una explicación de todo.-concluyó mirandolos con sus gemas azuladas.

Durante prácticamente la hora siguiente Ciel les contó toda la verdad acerca de Sebastian, cómo había terminado sirviéndole, el porqué de sus hazañas a menudo prodigiosas y varias cosas más. Después los tres sirvientes más jóvenes le dijeron la verdad a su amo, su pasado como soldado, asesina profesional y experimento humano; cómo Sebastian los había contratado a cada uno para servir y proteger a Bocchan. Toda la verdad quedó revelada. Excepto el hecho de la partida del curioso mayordomo.

-Sebastian-dono siempre fue un gran enigma, como un puzzle al que le falta la imagen modelo.-dijo tranquilamente Tanaka, a lo que Ciel se le quedó mirando.

-Tanaka, tú lo sabías, sabías desde un principio que Sebastian no era humano.

-Me temo que sí Ciel-sama. Desde el primer momento en el que él puso un pie en esta mansión y empezó a serviros con total lealtad demostrando una gran habilidad me di cuenta de que su enigmática sonrisa ocultaba mucho más de lo que decía.

-Entonces, Tanaka-san -empezó Finny- ¿Tú sabes por qué Sebastian-san se ha marchado?

-Temome que no. Si bien debo decir que los días antes de su partida había cosas extrañas en él.

-Eso ya lo notabamos todos.-gruñó el cocinero cruzándose de brazos.-Estaba como perdido en su mundo.

-Jo jo jo.-rió el anciano- No era sólo eso, sus ojos tenían un brillo diferente un matiz especial. Y Ciel-sama-dijo mirando al niño y entornando sus ojos- debo admitir que la mañana que encontrasteis la renuncia por escrito, yo me topé con Sebastian-dono cuando salía de vuestra habitación.

Esto provocó la sorpresa general en todos. Ciel de forma medio enfadada medio triste, le replicó que por qué no se lo había dicho antes además de preguntar si su ex-mayordomo le había dicho algo.

-No me dijo nada, pero su sonrisa pidiéndome que guardara silencio era un libro abierto. Con ello Sebastian me decía que no volvería y que cuidásemos de usted por él. Aunque desconozcamos sus razones de lo que sí estoy seguro es de que su "corazón" lamentó mucho el tener que abandonarlo Ciel-sama.

-¿Los demonios tienen corazón?¡Auch!-preguntó inocente Finny, recibiendo como respuesta un codazo de Bard para que se callara. Ciel suspiró y rió suavemente.

-Tal vez Finny. Y tal vez sea por eso que Sebastian ya no esté aquí.

Sus cuatro sirvientes se le quedaron mirando de forma muy extrañada pero en silencio. Entrelazando sus pequeñas y blancas manos su mirada azul se perdió en el infinito.

-Tal vez el "corazón" de Sebastian, haya sido ocupado, por otra "persona".

Y sin poder evitarlo vislumbró la figura de su sonriente mayordomo acompañado de otro mayordomo más serio y de brillantes ojos dorados.

···········································Nido de Aracne, isla de los demonios············································

Más de un mes había pasado ya desde que ambos ex-mayordomos hubieran partido de Londres y llegado a la isla con la noticia de ser "padres" cada vez más creciente. El vientre de Sebastian Michaelis había dejado de ser plano completamente para ahora tener una forma ligeramente redondeada, una suave curva que incluso sin intención era recorrida de forma asidua por las enguantadas manos del cuervo, y del araña. Aunque de forma menos continuada que Sebastian, Claude Faustus también aventuraba sus manos por la ligera ovalación que era ahora el vientre de su pareja.

A pesar de haber tenido un pequeño tiempo bastante tranquilo, ninguno de los dos estaba apaciguado del todo. ¿De verdad todo había acabado? La propia Aracne lo negaba con rotundidad, a pesar de que Claude se hubo despachado a gusto con Valentines, ese cazador siempre guardaba más de un as en la manga. Pero por ahora lo más que turbaba la paz del nido de la tejedora eran las protestas del cuervo porque tenía hambre.

-Eres muy problemático Michaelis.-protestó Aracne con cansinidad cuando el ojirrojo volvió a reclamar por su apetito.

En parte ambos demonios entendían que el tercero tuviera hambre, hacía tiempo que no se alimentaba, y en período de gesta sus energías se consumían doblemente. Otra cosa por lo que el cuervo preguntaba era cuanto tiempo estaría en gestación, aún con desgana, la Viuda Negra se lo explicó.

-Depende de la especie, pero por lo que sé, los cuervos no tenéis una gestación muy larga. Tal vez a lo sumo te ocupe otros 4 o 5 meses, o quizá menos, no me concierne.

-Yo lo que sí sé es que tengo hambre.-dice Sebastian, que está sentado en el mecedor del jardín entre las piernas de Claude, a quién por cierto, mira con aire de reproche.

-¿Pretendes que vuelva hasta el mundo humano y te traiga almas?

-Emmm, sí.-contestó.

La pareja se puso a discutir, pues al araña no le apetecía en lo absoluto tener que ir hasta los humanos y Sebastian le reclamaba que no podía poner de excusa su herida del pecho, pues esta ya estaba prácticamente curada. Aracne, cuyos nervios se crispaban con facilidad, los mandó callar de una voz.

-Entre los dos conseguiréis acabar conmigo. Esperad aquí, ahora vuelvo.

Y dicho esto la mujer sale de su nido a grandes pasos mientras refunfuña, dejando a ambos hombres solos. Algo más tranquilo pero todavía enfadado, el ojirrojo se cruza de brazos y frunce el ceño, el ojidorado suspira. Para su gusto Sebastian seguía teniendo cosas demasiado humanas, eso o es que verdaderamente el período de gesta conllevaba estas cosas. A sabiendas de que probablemente no le dejaría que lo tocase con facilidad debido a su regañina, el ojidorado emplea su mejor táctica contra él, atacar sus puntos débiles.

-Sebastian...-susurra de forma cálida a su oído rozándolo con sus labios.

-¿Qué?-pregunta el ojirrojo de mala gana, bastante conocedor de las técnicas perdóname del araña.- No pienso dejarme llevar tan fácilmente, me has cabreado.

-¿Cuántas veces no te he cabreado ya?-volvió a preguntar sin separarse de su oído y enredando sus dedos entre el largo cabello negro.

-He perdido la cuenta, artrópodo retorcido.

-Vale,-dice en tono de divertida rendición.- entonces...¿quién satisfará tus caprichos de medianoche cuando te entre un calentón?

Ante ese comentario el cuervo enrojeció hasta la médula de vergüenza y enfado, girándose con la intención de asestarle un par de golpes al descarado de Claude alzó sus manos, que fueron apresadas por una mano del "retorcido artrópodo" mientras que la otra lo cogía del mentón para poder darle un beso.

-Te odio. Que lo sepas.-bufó Sebastian una vez finalizado el beso.

-Bueno, eso para nosotros también puede significar...

Enrojeciendo nuevamente de rabia Sebastian hizo un ruido muy parecido a un graznido amenazante y volvió a cruzarse de brazos.

-¿A dónde habrá ido Aracne-san?

-No lo sé, sólo ella lo sabe.

-Neee, Claude.-llamó suavemente Sebastian algo más relajado y jugueteando con las hebras de su pelo.-¿Cómo crees que habríamos terminado tú y yo si...si no hubiera pasado lo del lago?

El araña guardó silencio por unos momentos, girando a Sebastian para ponerlo en posición paralela y poder verle la cara, sus orbes doradas se posaron sobre las orbes rubíes.

-Seguramente como enemigos, y enfrentados hasta que uno de nuestros ex-amos hubiese quedado victorioso. Lo que probablemente habría supuesto...la muerte de uno.

-Hubiera sido el final más probable. Pero ten por seguro que yo habría vencido, pues jamás hubiera permitido que me arrebataseis a Bocchan.-contestó el cuervo en tono desafiante.

-Una orden de su alteza me hubiera bastado para arrancarlo de tus brazos.-contestó el araña en el mismo tono.

-Tarde...y más bien al contrario. -se acuna en su cuello, para susurrar al oído.- Dado que fui yo el arrebatado de su lado.

-Recuerda lo que te dije: si tú no abandonabas a tu amo, yo abandonaría al mío y te seguiría allá donde fueras llegando a secuestrarte si fuera preciso. No pensaba, ni pienso permitir, que os ocurra algo. Ahora mismo, vosotros sois la razón de mi existencia.

-Bobo...

El momento de tranquilidad fue interrumpido por Aracne, que emergió desde la entrada a su nido de forma presurosa y bastante ofuscada. Los dos huéspedes se la quedaron mirando de forma extrañada.

-¿Qué ocurre Aracne-san?-preguntó Claude.

-No estoy segura.-responde lanzandole una diminuta red que contenía varios frutos dentro.-Cométe eso Michaelis, son frutos prohibidos del Edén, te darán fuerzas. Yo me voy.

-¿A dónde?-preguntaron a coro.

-Al parecer tenemos invitados no deseados.

Esto puso en alarma a ambos demonios, pero Aracne les negó con la cabeza. Girándose para irse, les explicó la situación.

-Por lo que me han contado cuatro controladores de almas han conseguido meterse en la Hondonada y avanzan cada vez más a lo profundo ocasionando estragos.

-¿Shinigamis?¿Aquí?

-Sí, esos seres tan soberbios están aquí y se están despachando a gusto con los nuestros. Malditos infames, atreverse a estar aquí y hacer daño a mis hijos.-gruñó la mujer haciendo brillar sus ojos.-Me vengaré de todos ellos.

Y dicho esto volvió a desaparecer, dejando a un muy confundido Sebastian y a un ansioso Claude. Si los Shinigamis llegaban hasta aquí...no, primero estaba la furiosa madre de los demonios araña y después estaba él. Jamás llegarían hasta Sebastian.

·····························Hondonada, por entre los caminos·······································

-¡Nos ha costado un maldito mes llegar hasta aquí y entrar!-ruge Grell que va casi en cabeza deshaciéndose de todo lo que tiene por delante.-¡Para qué ahora estos bichejos nos ataquen de todos lados!

Efectivamente, los cuatro Shinigamis habían gastado mucho tiempo en llegar hasta la Hondonada, pues habían errado al escoger el camino del bosque, que era un auténtico laberinto en su parte más profunda, y al conseguir salir y caminar hasta encontrar su lugar de destino y romper a base de cuchilladas la maraña de hilos, los habitantes de la Hondonada emergieron a montones atacándolos sin piedad ni descanso.

-¡No perdáis tiempo matandolos a todos!¡Avanzad esquivando y desviando sus ataques!-ordena Undertaker, que desvía con su guadaña los hilos que le lanza un demonio araña desde un árbol.

-¿¡Cómo sabemos a dónde vamos! ¡Este sitio es muy profundo!-pregunta Ronald, que avanza montado en su cortacésped.

-Jeje ¡Muy fácil chico! ¿Veis aquél árbol gigante del final?-dice el peligrís señalando el gran árbol que se distingue apenas entre la maleza del lugar a lo lejos- ¡Algo me dice que el sitio más bueno está reservado a la señorita que buscamos!

-¡Pero antes me parece que vamos a tener que hacer algo con la comitiva que nos persigue!-dijo Will, mirando hacia detrás. Una horda de demonios araña los perseguía.

-¡Tranquilo Spears! ¡Dejámelos a mí!

Undertaker se detiene en seco, los otros tres al darse cuenta se paran derrapando. El hombre se coloca las lentes de la vida, y comienza a hacer girar su arma a una velocidad pasmosa.

-¡Undertaker-san!¡Uack!

Pero los otros tres no tienen tiempo de relajarse, pues varios demonios que surgen desde delante de donde ellos iban los atacan.

Mientras ellos los combaten, el sepulturero sigue en la misma posición, girando y girando su guadaña, creando a su alrededor viento que mueve la maleza. Un viento huracanado cada vez más potente.

-Jeje eso es. -hace un gran esfuerzo y logra crear un ciclón- ¡Lo siento demonios! ¡Tormenta de condenación!

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

¡Oh my godness! ¡Se va a liar muy parda!

¡Aracne los aguarda!¡Los sirvientes ya saben que Sebas-chan es un demonio! ¡Sebas-chan está empezando a tener barriguita! ¡Mis pobres Shinigamis no hacen más que pelear! ¡¿Y qué cojones ha pasado con Lance?

¡Que Jashin-sama nos asista!¡Arranca la 2ª temporada! ¿Os imaginais que llegamos a los 40 capitulos? XP no se si mi vagueza me lo permitirá, bueno mientras no se os haga largo jeje

Atte.-Cherry Cheshire ;)