One Piece no me pertenece TT-TT

Este capítulo está dedicado a mis primeros comentarios:

Hanasho

Zeydeis

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Lo que acababa de ingerir caía en la escala de basura toxica, pero aun así se vio obligado a sonreír y a agradecer por la porquería que sin ganas, ni opciones, tuvo que comer. A ella no se le daba la cocina, ni los deberes de la casa, mucho menos la obligación que llevaba ser una fiel esposa. Ella era un desastre, no sabía sostener ni la escoba, y estaba seguro que inclusive el agua para un simple café se le quemaba.

-"Delicioso"- dijo con dificultad tratándose de aguantar las ganas de vomitar.

La mujer frente a el brinco de alegría, de la nada saco un nuevo plato y se lo puso enfrente, este aunque oliese bien parecía vomito de algún animal infectado con la peor enfermedad. El postre presentado como delicia de chocolate, no era más que caca con un buen olor.

-"Pruébalo"- dijo con emoción.

-"No"- dijo sin más poniéndose de pie –"se me hace tarde"-.

-"Pero lo hice para ti"- musito Monet -"este me quedo riquísimo"-.

-"Si lo se delicioso, como todo lo que haces"- tomo su chaqueta del respaldo de la silla –"ya dejémonos de juego, la cena como antes un fracaso, así que solo déjame ir y mañana volveré a este inútil rutina"-.

-"¡Law!"- grito la mujer –"no te conviene hacerme enojar ¿o sí? Tu bien sabes que tengo en mi poder algo que tú quieres"- amenazo apuñalando la mesa con un tenedor.

-"Monet no sé muy bien para que te sirve todo esto, sé que ella está contigo, sé que la tienes, y también en qué condiciones esta, hagamos esto, déjala ir, y a cambio no le diré nada a Doflamingo"- Law tomo su portafolios del piso, dispuesto a irse –"piénsalo, no pido que me des respuesta hoy, o mañana, pero sí que recapacites"-.

-"¿Estás jugando conmigo?"- dijo rodeando el comedor –"¿Aun no sabes quién soy y de lo que soy capaz?"- .

-"Se quién eres y de lo que eres capaz, lo único que te advierto es que si le tocas un pelo tu miserable existencia terminara antes de lo que te imaginas, y créeme cuando te digo que ni tu padre, ni el mejor médico que él pueda pagar te libraran de todo el sufrimiento que te hare pasar"-.

La mujer de cabellos verdes se quedó helada, sabia de lo que ese hombre era capaz de hacer, y no quería repetirlo, pero era algo en ella que la obligaba a retarlo, tal vez sería su necesidad de afecto, o su locura, o quizás venganza, cualquiera de las tres podían ser la razón correcta.

-"Tu dime amor mío, si quieres ver de nuevo a esa chica, o si prefieres que muera, en tus manos esta su salvación"- sonrió –"a mí no me afecta nada perder mi vida, después de todo mi cometido ya estaría echo, pero tu podrás vivir con la carga"- se giró dándole la espalda –"no espero respuesta, pero sí que te largues"-.

-No juegues Monet"- susurro –"puede que la partida este a mi favor"-.

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La mañana era fría, pero la verdad eso ya no le importaba, así que con pereza salió de las pocas frazadas que la cubrían, solo para ver la hora de su reloj. Faltaba casi media hora para que dieran las seis de la mañana, así que sin ganas salto de la cama, para prepararse para su día.

Una ducha larga y caliente era la motivación que desde pequeña la motivaba a rendir con el día a día. Podía ser algo banal pero ella así lo prefería, esa ducha y un buen café eran lo único que le alegraba el día a pesar de que había amanecido nublado.

-"Selina"- su compañera de cuarto la llamo desde afuera del baño –"tienes por lo menos media hora"- se quejó la joven –"así que entrare quieres a no"-.

Su amiga desde hace ya tres meses era Britany Dolly, una joven del sur de cabellos rubios y ojos azules, sonrisa casi permanente, toda una muñeca viviente. Compartían departamento de la universidad del West Blue, ambas estaba a punto de terminar sus estudios de meteorología.

-"No, porque"- Selina hizo puchero al ver a su compañera entrar en la bañera –"solo cuarenta minutos te pido, y tu entras a mitad de mi baño"- lloro.

-"Por favor no llores, solo disfruta el momento y la vista"- dijo la rubia desatándose el pelo.

-"Ha, tengo más pechonalidad yo"- se burló.

Ese cometario era de notarse, aunque Britany tuviese curvas, tenía una, escases de prominencia muy notable, aunque lo que le faltase de eso lo recuperaba con los millones que tenía en el banco.

-"Eres mala mandarinita"- dijo con pesar Britany.

-"¿Por qué limoncito?"- dijo Selina.

-"Te burlas de mi escases de encantos"-.

-"Aun así eres hermosa"-.

Si bien poco sabían una de la otra, habían entablado amistad de inmediato; el limón era Britany, un apoda dado por Selina gracias a su melena rubia, mientras que ella era llamada mandarina por Britany, a favor de su pelo rojizo.

Ambas mujeres se terminaron de bañar, después de un almuerzo poco saludable (papas, café, helado y panqueques) salieron disparadas hacia la universidad. Aquel día prometía ser de lo más común y corriente, bueno claro para una de ellas, para la otra ese día empeoraría gradualmente hasta que regresara al departamento solo para encontrarse con una nota que la enviaría a una zona aislada que pocos conocía.

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-"¿Qué es lo que quieren?"- dijo la pelirroja sentada en un bote de basura volteado al revés.

-"Que regreses"- una mujer con gafas de sol apareció de entre las sombras.

-"Siete meses y apenas dan conmigo"- rio la chica –"no pidan tonterías"-.

-"Cambiaste tu nombre, tus registros, desapareciste del mapa"- musito un joven con la capucha puesta.

-"¿Saben porque?"- cuestiono la pelirroja.

Sus acompañantes negaron con la cabeza, no tenían idea de lo que pasaba en la cabeza de aquella mujer de melena rojiza. Esos mese que pasaron ellos jamás la dejaron de buscar, aun a sabiendas que estaban jugando con fuego.

-"Nami"- dijo Luffy tratando de tomarle la mano.

-"¡No me toques!"- grito –"¡Ahora me llamo Selina!"- salto de su asiento –"Selina Porter y yo a ustedes según mis archivos no los conozco"-.

-"Puedes decírtelo la veces que quieres, pero dudo que te lo creas"- Luffy la tomo de los hombros –"por favor entiéndenos, te buscamos por cielo mar y tierra, por los cinco continentes y apenas damos contigo"-.

-"¿Y?"- pregunto Nami –"saben que por su aparición en este lugar están arriesgando no solo mi vida sino también la de mi familia y la de ustedes"- sus ojos se llenaron de lágrimas –"trate por un tiempo escapar, pero no lo logre, por eso desaparecí, porque no podía estar ahí más tiempo, sufriendo hambre y malos tratos, esperando paciente la hora de mi muerte"-.

-"Explícate"- dijo Luffy.

-"Ese día ella llego, me golpeo y quede inconsciente, cuando desperté ya estaba ahí, no sé como pero ella solo quería alejarme de él, así que después de un par de meses solo"- se pasó sus dedos entre su melena –"me dijo que si volvía a la ciudad me mataría, mataría a mi familia y a ustedes, así que cuando me dejo libre corrí, para alejarme de todo"-.

-"Nami"- Robín susurro abrazándola.

-"No"- dijo entre sollozos –"si ella se entera, yo, ellos, ustedes y el, seremos los blancos de su ira"-.

-"Pero él está en problemas"- susurro Luffy –"te necesita"-.

Sus ojos se encontraron con los de Robín, y lo único que le decían era que las cosas en casa no andaban nada bien, pero que podía hacer ella, si regresaba estaba condenado a todos sus amigos, y a su familia a la muerte, pero la sonrisa de la morena también la animaba a seguir, después de todo estar a filo del peligro eran gajes de oficio.

-"Prométanme que nada saldrá mal"- se limpió las lágrimas.

-"No lo prometemos porque sabes que nada sale según lo planeado"- rio Luffy.

-"Bien"- rio la pelirroja –"es hora de regresar a las andadas"-.

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Este queridas amigas (o amigos) puede que sea el penúltimo capítulo, y digo que puede, ya que hay una pequeña posibilidad de que haya un pequeño prólogo, pero sino, lo siento.

Me cuesta mucho darle un final, ya que es mi primer Fic y me siento como mi madre cuando le dije que me iba a casar.
(O sea no lo estoy tomando muy bien)
Así que escribo a paso de tortuga vieja y enferma solo para sentirme menos culpable de terminar esto.

Bueno les diré que alguien me dijo un día que era fácil plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro, lo difícil era regar el árbol, criar al hijo y que alguien leyese tu libro.
Ahora veo que tenía razón, todo lo que he escrito son y serán paginas cargadas de mi propio pensar y sentir, claro con un toque de cursilerías que veía en la tv cuando escribía.

En fin.

Me despido de ustedes mis queridos lectores.

GRACIAS POR LEER!