ºSUMMARY: La navidad ha llegado y con ella un gran regalo para los amantes del InuxKag. Una serie de 30 drabbles no co-relacionados donde veremos a Inuyasha consolando a una Kagome "indispuesta", roces indecentes, una Kagome celosa, peleas, los problemas que conlleva ser padres ¡Y más! Durante todo el mes de diciembre ¡Feliz navidrabble, lectores míos!
ºDISCLAIMER: Los personajes y serie no me pertenecen. Son propiedad de la mangaka Rumiko Takahashi. Únicamente el Fanfic y su trama son de mi propiedad. No se aceptan copias, adaptaciones y/o plagio. ¡Muchas gracias!
Haciendo algo dulce
—¡Kagome, Kagome! —ella rio y él cubrió su boca esbozando ligeramente una sonrisa— ¡Señora Kagome!
—No está Suichi, debe de estar en el campo recolectando hierbas medicinales.
—Que no, ya fuimos con Taka y no la encontramos. Solo puede estar aquí. ¡Señora Kagome! —volvió a llamar con más fuerza esta vez.
Inuyasha miró hacia abajo y frunció ligeramente el ceño. Esos mocosos no dejaban a su esposa en paz, él también quería tener un tiempo con ella para jugar… Claro, "jugar".
Kagome mordió traviesamente la mano que cubría su boca y se inclinó ligeramente hacia adelante.
—¡Aquí est…! —pero la mano volvió a posicionarse en sus labios con algo más de fuerza. Sintió el cálido aliento de su acompañante chocar contra su oído antes de hablar.
—Shhh, ¿Quieres que nos descubran?
Kagome lo pensó unos segundos antes de relajarse en su sitio. Realmente no quería ser encontrada, inclusive era divertido. Estaba jugando a las escondidas con los niños de la aldea e iba a esconderse entre uno de los árboles del bosque cuando fue interceptada por su captor. Aparentemente estaba de paso pero al verla no lo pensó dos veces antes de atraparla por la cintura y subirla a la copa de los árboles para poder estar un tiempo a solas. Los niños no tardaron mucho en llegar al lugar y ahora debían estarse muy quietecitos si no querían ser encontrados. Claro que Inuyasha no conocía el significado de la palabra "quieto".
Sus manos se movían inquietas a través de su cuerpo. Delineando su cintura, presionando su ingle abultada contra su trasero, apretando uno de sus pechos mientras mordía su cuello y tapaba su boca para que ningún ruidito indecente se escapara de sus labios. Era cierto que llevaban un tiempo sin tener un encuentro íntimo, ¡Pero había sido apenas una semana! Y sin embargo su marido se encontraba tan ansioso como en su noche de bodas, ansiando tocar eso que tuvo lejos por tres tortuosos años.
El chupeteo en su cuello resultaba un sonido tremendamente excitante, sentía la necesidad imperiosa de gemir queriendo soltar el aire a la fuerza y tomarlo en grandes bocanadas. Queriendo demostrar lo excitada que estaba. La mordió con fuerza, haciéndole saber lo necesitado que estaba.
—Ya no aguanto más.
Ella solo asintió, dándole la razón y deseando unirse a él lo antes posible. La tomó en volandas y se la llevó lejos sin importarle si era obvio o no. Lo lamentaba por los niños, pero cuando la necesidad llamaba no había nada que hacer… menos cuando se trataba de un hanyou con las hormonas alborotadas.
Fin
Esperen, debía ser algo dulce y no "hot". Pero hay cierto toque de dulzura, ¿No? Díganme que sí por favor porque no quiero saber que no cumplí con la consigna ;-;
En realidad la idea era otra y bueno, esto se escribió solo. Yo solo dejaba que mis dedos hicieran magia (?
24 de diciembre de 2018, 00:34 (Argentina, Buenos Aires). Mañana en la mañana haré más, pero por ahora a dormir ;)
