-/-/-
-
Quiero ser padre.
-
-/-/-/-/-
Disclaimer: Algunos personajes de esta historia son propiedad de J.K. Rowling y la Warner Bros. El resto de ellos son propiedad de Kishimoto-sama. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.
Sumario: Envidia era algo que Sirius nunca pensó sentir al ver a James con Harry, pero era verdad y éste sentimiento creció hasta que lo hizo tomar una decisión: adoptar un bebé. No encontrando respuestas en su mundo, él se aventura a otros y justo antes del Halloween de 1981, Sirius recibe la llamada que estaba esperando.
Negando la petición de sus amigos de ser su encargado secreto, Sirius Black viaja este lugar lejano, Konoha, en busca de su nuevo hijo. Un hermoso bebé rubio de ojos azules y con extrañas cicatrices en ambas mejillas.
Parejas: Sirius Black/Severus Snape. Lucius Malfoy/Remus Lupin.
Aclaraciones y Advertencias: UNIVERSO COMPLETAMENTE ALTERNATIVO. Probablemente Mpreg, mucho OOC… y Sirius siendo Sirius.
Aclaraciones de lectura:
-Letra normal: dialogo, relato.
-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.
-Letra en 'blah': Será el inglés en Konoha y japonés en Inglaterra.
-
xOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOx
-
-/-/-
-
Capítulo 19: El primer año de Naruto.
-
-/-/-/-/-/-
-
La primera clase de Naruto fue, por supuesto, pociones.
El rubio entró con una sonrisa radiante a la clase, arrastrando de la mano a su amiga y a otro niño que había conocido anoche, en las habitaciones, Colin Creevey. Si bien Colin era un poco molesto, porque parecía tan enamorado de su primo Harry como Ginny, le había caído bien, sobre todo porque era nacido de Muggles. Desde que había tenido que dejar la escuela muggle, Naruto extrañaba a los amigos que se hizo allí.
Sin embargo, no todo fue encantador anoche en la habitación de los de primer año, porque así como conoció un buen amigo en Colin, Naruto también conoció a su posible némesis.
-¿Será necesario que vengas a la clase, Black? –preguntó arrogantemente Cormac McLaggen, un niño que el rubio estaba aprendiendo a odiar de a poco-. Según me dijeron, el profesor Snape es conocido por su favoritismo a las serpientes, pero debe hacer lo mismo con su hijo.
-Probablemente –escupió con desdén-. Así que cuídate, porque puede ser que se me escape que eres un insecto molesto que se ofrecerá voluntariamente a limpiar las calderas al final de la clase.
Cormac palideció un poco y después lo fulminó con la mirada. Satisfecho con haber ganado esa primera discusión, Naruto arrastró a sus amigos y se sentó en la primera fila de la clase, sonriendo de oreja a oreja a su papá. Snape enarcó una ceja al ver que su hijo lucía muy feliz y después cabeceó en su dirección. Por Salazar, ¿Naruto ya había hecho de las suyas tan temprano?
-¿No siguiendo las instrucciones del libro, eh? –Severus asomó sobre el hombro de Naruto, haciendo a Ginny, que estaba al lado de su amigo, chirriar en miedo.
El rubio ni se inmutó y siguió cortando las raíces para su poción de forma diferente a la que decía en el texto.
-Usted dijo que nos guiemos con el libro para hacerlo, profesor –contestó el niño con voz práctica y sin mirarlo. Si hubiese sido cualquier otro Gryffindor, ya hubiese tenido diez puntos menos en el contador-. En ningún momento dijo que sigamos las instrucciones a raja tabla, así que yo estoy usando unos trucos que aprendí en casa.
Los labios de Severus crisparon y él se obligó a no sonreír ante la osadía del mocoso. Estuvo tentado a sacarle puntos para mantener su reputación, pero ¿para qué? Ya todos sabían en el colegio que Naruto era su hijo. No valía la pena.
-Bien, entonces, señor Black. Al final de la clase va a probar su poción y veremos si sus trucos funcionan.
La poción fue perfecta, por supuesto, si fue el mismo Severus quien le enseñó a Naruto esos trucos. Así pues, al final de la clase, los pequeños Gryffindors vieron, anonadados, como Snape otorgaba veinte puntos a su Casa.
Por supuesto, a pesar de sus buenas ganas iniciales de comenzar Hogwarts, los días no pasaban rápido para Naruto. Uno de sus problemas era el que, habiendo dormido la mayor parte de su vida en la cama con Sirius, ahora el compartir una habitación con otros niños (sobre todo si uno de ellos era Cormac) no era fácil para él. Así pues, él se quejaba.
-No puedes venir a mí por cada pequeña queja que tienes, Naruto –gruñó Severus, masajeando sus frentes-. De hecho, si es algo de tu Casa, deberías ir con Minerva.
-Pero Sev~ papá y tú me dijeron que si cualquier cosa me pasaba, tenía que recurrir a ti antes que a nadie.
-Hablaba con respecto si era una cosa urgente –recalcó-. Que los ronquidos de uno de tus compañeros no te dejen dormir no es algo en lo que tenga que intervenir.
Naruto suspiró sonoramente, después sus hombros cayeron. Sabiendo que ese no era un acto, Severus se compadeció de él y lo guió para que se sentara en su regazo. A pesar de que él ya era un "niño grande", no se quejó por el tratamiento.
-¿Qué es lo que te pasa en realidad?
-Papá –Mordió su labio inferior. –Es Ginny, ella está actuando de una forma extraña. Cuando conocí a Colin en nuestro cuarto, me llevé bien enseguida con él y después se lo presenté a Ginny, estuvimos bien por una semana, pero después ella comenzó a retraerse un poco, dejó de hablarnos, está un poco pálida y anda de aquí para allá con su diario tonto.
-Uh, bien, hijo –Hizo una cara incómoda. –Tienes que entender que la señorita Weasley es una niña, ante todo. Las mujeres maduran antes que los hombres y puede ser que al entrar a Hogwarts, se dio cuenta de ciertas cosas que no quiere compartir contigo.
-¡Pero ella es mi mejor amiga! –exclamó-. ¿Qué no puede decirme? Es decir, ¿es tan malo que prefiere escribirlo en su diario que decirme?
-Puede que no sea malo… sino vergonzoso.
-¿Vergonzoso? ¿Cómo?
-¿Recuerdas esa vez que te dijo que ella era admiradora de Harry? ¿Cómo reaccionaste?
-¡Pero…! ¡Pero Harry es mi primo! ¡No una súper estrella!
-Tú dices eso porque convives con él, Naruto. Pero para otros magos y brujas, sobre todo una tan impresionable como tu amiga, Harry Potter es una celebridad.
Naruto se enfurruñó.
-Sigo diciendo que es extraño, ella no era así antes.
Sin embargo, el pocionista siguió pensando que era una simple cosa de niñas, así que no le hizo más caso a su hijo.
Lo que probaría ser un error en el futuro.
-
xOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOx
-
-Oh, cielos –suspiró Remus, mientras leía la carta-. Nuestro pequeño dragón está por explotar.
-¿Qué le pasa ahora? –gruñó Lucius, intentando ignorar las risitas nerviosas que venían del despacho de su papá. ¡En serio! ¡Esos dos! ¡Estaban en pleno día!
-Lockhart de nuevo –sonrió-. Al parecer, hubo otro incidente por su incompetencia en clases. Aquí dice que está pensando seriamente en pedirle prestado a Lucas sus notas de segundo año o directamente decirle a Severus que les de clases extraescolares.
-Ambas son buenas opciones –masculló-. Porque ese idiota no tiene nada de cerebro. ¡Y no es nada del otro mundo! No sé cómo puede tener brujas y magos babeando por él.
-Bien, no sé sobre eso –rió nerviosamente-. A mí me parecía atractivo cuando estábamos en Hogwarts. Creo que tuve un sueño mojado sobre él y todo.
-¡Remus! –jadeó Lucius, mirando a su marido como si no lo conociera.
-¿Qué?
-¡¿Cómo que "qué"?! –exclamó-. ¡¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa?!
-Ay, Lucius –puso los ojos en blanco. –No seas pesado. Te recuerdo que tú no eras virgen cuando te conocí, yo sí lo era, pero no de pensamiento.
Lucius se retorció incómodo en su asiento.
-Aún así –gruñó-. A partir de ahora abstente de hacerme comentarios de ese tipo, sabes lo celoso que soy.
-
*Hogwarts*
-
Draco sacó la vista del libro que venía leyendo mientras caminaba y se encontró con que Naruto venía en su dirección, con pasos furiosos y echando humo.
-Ey, ¿a dónde vas tan enojado?
-A hablar con mi papá –gruñó, sin siquiera mirar al rubio platino.
-Yo vengo de allí, me acaba de echar porque está por darle de comer a Claret, así que mejor no vayas.
-¡Maldición! –gruñó el rubio, pateando la pared.
-¿Qué pasa?
-Vengo del campo de Quidditch –siseó-. Y no solo el equipo de Slytherin interrumpió la práctica, sino que uno de ellos llamó sangre sucia a la amiga de Harry.
Draco hizo una mueca de dolor.
-Severus no va a ser feliz.
-Ni Severus ni mi padrino –murmuró rascando su cabeza-. Porque Harry reaccionó y golpeó al idiota que le dijo eso… pero… er… usó un movimiento que Jiraiya-sensei nos enseñó y ahora el chico está inconsciente.
-Oh~ -Draco no sabía si reírse o preocuparse-. Potter está en problemas.
-Va, se lo merece por decir esas cosas.
-
*Halloween*
-
-¡Déjame! ¡Tengo que irme! –gritó Ginny.
-¡No, no te dejo ir nada! –gritó más fuerte Naruto-. ¡El banquete de Halloween es aquí! ¡Hemos esperado días para asistir y ahora dices que te aburres y te vas! –Le dio una mirada de incredulidad, mientras Colin miraba nervioso a sus lados, las voces fuertes de los niños había llamado la atención de algunos. -¿Qué es lo que pasa contigo, Ginny? ¡Pensé que estabas actuando rara por la supuesta epidemia que te enfermó, pero sigues igual! –Se acercó para mirarla de cerca. –Si no me lo dices, te voy a robar ese diario y voy a ver qué es lo que andas escribiendo.
De repente, toda la emoción desapareció de la cara de Ginny y sus ojos brillaron con un odio desconocido para el Black.
-Si haces eso, nunca más voy a hablarte en mi vida, Naruto –gruñó y de un tirón, se zafó del agarre-. Y tú eres sólo mi amigo, Naruto, no mi dueño, así que si me quiero ir, me voy.
Después de decir eso, la pelirroja abandonó el Gran Comedor.
-No te preocupes, Naruto –Colin acarició la espalda de Naruto-. Seguro es algo de chicas, dentro de poco volverá a ser la Ginny que me presentaste el primer día de clases, ya verás.
Pero más tarde esa noche, el primer incidente acerca de la Cámara de los Secretos salió a la luz.
Naruto comenzó a sospechar de su amiga.
Días después, cuando Naruto se sentía cada vez más temeroso por la salud de la pelirroja, el nombrado Trío de Oro se le acercó.
-¿Vas a ir a ver el primer partido? –preguntó ocasional su primo.
El rubio le dio una mirada rara.
-Sí, ¿Por qué?
-Uh, bien. Sirius me dijo que te quejaste porque no podías entrar tú también, que si hicieron una excepción conmigo también deberían hacerla contigo.
Naruto se ruborizó un poco, Severus le había dejado muy en claro lo que pensaba de esa idea absurda, su oreja todavía le dolía por el estirón que le dio por ser un mocoso caprichoso.
-Eso ya pasó –masculló avergonzado-. Voy a probar el año que viene y ya.
-Uh, bien.
El Trío se miraron entre ellos.
-Ay, ya díganme a lo que verdaderamente vinieron –suspiró exasperado-. No soy idiota y sé que vinieron para decirme otra cosa.
-Bien. –La niña del grupo se incorporó derecha y miró al menor a los ojos. –Queremos pedirte si es que no puedes entrar a la Sala Común de Slytherin e indagar si es que allí no está el heredero de Salazar Slytherin.
-¿Están locos? –preguntó con incredulidad-. No puedo hacer eso.
-Vamos, siendo hijo de Snape, tú debes saber la contraseña –dijo Ron.
-La tengo, pero sólo puedo entrar en caso de una emergencia, entrar para eso sería una tontería, como bien mi papá lo dice. Me va a matar si sabe que entré para eso, tú sabes cómo es, Harry –Sus ojos azules conectaron con los de su primo.
El niño se retorció incómodo en su asiento.
-Tú eres el único al que podemos recurrir, Lucas se reirá de nosotros en la cara y Draco… bien, tú sabes que a pesar que él no lo dice, no tiene gusto que seamos amigos de Hermione.
Naruto mordió su labio inferior. A pesar de que Draco era cortés con Granger, nunca intercambiaba más que un saludo con ella. Porque a pesar de que los Malfoy ya no apoyaban el lado oscuro, todavía eran prejuiciosos con los hijos de Muggles; y era Draco, entre todos los niños, que más desdén prodigaba, a pesar que nunca lo decía en voz alta.
-Bueno, lo haré –masculló, causando una sonrisa en los demás-. Pero no ahora, denme tiempo, que sea ocasional.
-¿Podría ser en Navidad? –inquirió Hermione-. Tienes amigos allí, y puedes usar la ocasión para sonsacar un poco.
-No puedo creer que lo tengan todo pensado. –Puso los ojos en blanco. –Ok, Navidad entonces será.
Sin embargo, en los días posteriores, el tener que hacer de detective en la Casa de su papá fue lo menos que le preocupó a Naruto. Porque cuando vagaba solo por los pasillos, Colin, su nuevo y mejor amigo, había sido atacado por algún monstruo y ahora estaba petrificado.
-¿Quién pudo hacer esto? –murmuró, acariciando la mano de su amiguito-. Colin es un poco molesto, pero nunca dañaría a una mosca.
Severus suspiró y acarició la cabeza de su hijo.
-Estamos investigando, Naru, pero hasta que no sepamos nada, te exijo que no vagues solo por los pasillos, mucho menos de noche. Si necesitas algo espera hasta la mañana para decirme, y si es urgente, le mandas un mensaje a tu padre con el espejo que te dio. Luego él se contactará conmigo.
-Está bien –masculló, mirando la cara congelada de Colin.
-¿Y qué hay de la señorita Weasley? Pensé que estaría aquí contigo.
Todo el cuerpo de Naruto congeló y su mirada se perdió por algunos segundos.
-Ella dijo que vendría después.
En realidad, ella no me contestó cuando le dije para venir a ver a Colin, sólo palideció y huyó de la Sala Común. Ginny está muy rara… demasiado rara.
Los instintos de ninja que había desarrollado con el entrenamiento de Jiraiya-sensei y Zabuza-sensei le decían que Ginny era la clave de lo que estaba ocurriendo. Cómo y por qué, tendría que averiguarlo para evitar que a nadie más le pase lo que a Colin.
-
xOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOx
-
Naruto se apresuró a entrar a la oficina de su papá y cuando entró se encontró con una grata sorpresa.
-¡Papá! –Su padre, Sirius, se paraba en medio de la oficina. -¿Qué haces aquí?
-¡Ey, mocoso! –Encerró a Naruto en un abrazo. –Vine porque tu papá me llamó por floo echando humo, diciéndome que Dumbledore le pidió que ayude a Lockhart en el Club de Duelo, pero tú sabes lo que Sev siente por cada profesor de Defensa y ese carilindo no es la excepción.
-No sé por qué es así –Puso los ojos en blanco. –El ama las pociones.
-Bien, tu sabes que a papi no le cuesta mucho odiar a alguien –hizo muecas.
-Les recuerdo que estoy aquí mismo –gruñó Severus, terminando de acomodar el vestido de Claret, puesto que acababa de cambiarla. -¿Y escuché que llamaste carilindo a ese idiota, Black?
-¡Uto! –chilló Claret, mientras su madre fulminaba con la mirada a su padre.
Naruto corrió a saludar a la nena, mientras Sirius ponía los ojos en blanco.
-Es una forma de decir, tonto. –Ya que Naruto cargaba a Claret, Black aprovechó para abrazar a Severus y darle un beso ruidoso. –Para mí nadie es más hermoso que tú –Besó su nariz –más carismático que tú –Besó su barbilla –o menos irritante –Volvió a besarlo, pero esta vez usó la lengua.
-Ewww~ Claret y yo estamos justo aquí, ¿saben?
Los adultos se separaron y Sirius rió, mientras Severus se ruborizaba.
-Bueno, me voy ya. Tengo ganas de patear el culo de alguien hoy y me parece que ni siquiera voy a tener que usar mi varita para derrotar a Lockhart.
-¿Uh?
-Ah, no te dije, Naruto. Papá no quiere ir a este duelo, así que va a usar como excusa a tu querida hermanita para no ir y me llamó a mí para tomar su lugar –guiñó un ojo.
Pero a pesar de las ganas de Sirius de divertirse, en lugar de otro se terminó revelando un secreto bien guardado por la familia Potter y Black. Que Harry Potter era un hablante de Parsél.
-Ey, anímate –Naruto pasó un brazo por los hombros caídos de su primo e hizo una mueca. –No tienes que hacerle caso a esos idiotas que piensan tonterías.
-Ya sé –suspiró-. Y no es que me importen los demás, lo que pasa es que Ron está un poco enojado porque nunca le dije. Nos conocemos hace tanto y jamás le confesé que puedo hablar con las serpientes.
-Bueno, pero el tío James dijo que era mejor que no le digamos a nadie, y creo que lo hizo por una razón. No estuve presente en ese momento, pero he escuchado lo que se cuchichea de ti en los pasillos… y la gente está un poco asustada.
-¿Un poco? –pidió con incredulidad. –Ahora con más razón piensan que soy el heredero de Slytherin.
-Pamplinas –resopló con desdén-. Si tú tienes algo que ver con el heredero de Slytherin, yo soy el contenedor de un demonio.
Lo cual era verdad, pero Naruto lo había olvidado.
La Navidad llegó a Hogwarts y, en vista que Sirius juraba que las mejores navidades que pasó en su vida fueron en el colegio, arrastró a toda su familia para que lo festejaran allí. Eso significó que Haku, Harry y Naruto tuvieron que quedarse en el colegio y ese día los más grandes vinieron al lugar.
-Así que esto es Hogwarts –masculló Deidara, chasqueando el flequillo que le tapaba la cara.
-¿Eh? –Su hermano pequeño lo miró sorprendido. -¿Nunca habías venido antes?
-Sí, vine –Se encogió de hombros, admirando las hadas que salían de los árboles de Navidad. –Pero no entré.
-¡Entonces después de comer te voy a mostrar todos los rincones que conozco! –exclamó con entusiasmo, luego se acercó a susurrar-. Los Weasley van a venir más tarde, así que si quieres no me separo de ti para que Bill no te acose.
Deidara resopló, arrugando su nariz y guió a su hermano para que tomaran asiento en la mesa larga que había en el Gran Comedor. Los alumnos que se habían quedado en el colegio miraban con los ojos anchos a los invitados inesperados a la cena de Navidad. Es que James Potter, Sirius Black, Momochi Zabuza eran algo a mirar, encima los Malfoy comenzaron a llegar también, porque Lucas y Draco insistieron en que querían quedarse como los otros. Jiraiya estaba ausente. Porque a pesar que Abraxas era su amante "oficial", todavía necesitaba hacer viajes para sus investigaciones de ninja. Después de todo, él era un importante informante del Sandaime.
-¿Por qué tienes esa cara? –preguntó Haku, frunciendo el ceño, mientras miraba como su hermano miraba fijamente la porción de pastel de Navidad.
-Estoy pensando en mi amigo –murmuró-. Él no puede estar aquí hoy… porque fue petrificado. –Después de decir eso, miró de reojo a Ginny que en estos momentos reía mientras jugaba con los pequeños gemelos Malfoy.
Ian y Lucien Malfoy eran niños especiales. Porque en vista que fue un embarazo inesperado para la pareja, no tomaron los recaudos necesarios previos como para que los niños no nacieran con la maldición de Remus. Sí, ellos eran licántropos, pero estaban bajo tratamiento de la poción Matalobos, por lo que sus transformaciones no eran dolorosas, pero eso no evitaba que sus padres se sintieran culpables. Aún así, los niños eran pequeños alegres y enérgicos. Sus ojos dorados combinados con el cabello rubio platinado les daba un aspecto impresionante.
-¿Todavía tienes la sensación extraña sobre Ginny? –le preguntó en un susurro, al ver para donde se dirigía su mirada.
La confianza entre los hermanos era muy grande, por lo que Naruto le había comentado sus sospechas únicamente a Haku.
-Hoy está normal –suspiró-. En verdad no la entiendo, un día parece que está por desmoronarse por los nervios y al otro sonríe como si no pasara nada en la vida.
-¿Por qué no lo consultas con Zabuza-sensei, aprovechando que está aquí?
-Na, no quiero exagerarlo –Se encogió de hombros-. Si algo raro le pasa, me encargaré yo solo.
-
xOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOx
-
-¿Y esa sonrisa a qué viene? –Severus enarcó una ceja, cuando se topó con su hijo en un pasillo del colegio.
-¿No ves? –Su sonrisa era radiante, mientras le mostraba todas las cosas que llevaba en la mano. -¡Hoy es San Valentín y todas mis admiradoras me llenaron de tarjetas y chocolate! ¡Cielos! ¡No sabía que era tan popular!
La ceja derecha de Snape crispó mientras miraba a Naruto. La actitud, la pose y las palabras que su hijo había usado en este momento le recordaron tanto a Sirius a esa edad que era doloroso verlo. Severus había odiado a Sirius cuando tenía esa edad, porque era un mocoso arrogante que llamaba la atención escandalosamente. Y también lo había envidiado enormemente, puesto que él no recibió chocolates en San Valentín hasta que se hizo su novio.
Por supuesto, con todas las cosas misteriosas que estaban pasando en el colegio, la alegría de su popularidad no le duró a Naruto, puesto que hubo más ataques y el último fue la amiga de su primo. Hermione Granger. En vista de ello, Naruto decidió que andar alrededor de sus sospechas no lo iban a llevar a nada, así que decidió que tenía que tomar cartas en el asunto.
-Hola, Ginny.
La pelirroja saltó y cerró de golpe el diario que estaba escribiendo. Sus ojos estaban grandes cuando se dio vuelta para ver a su amigo, no lo había escuchado llegar, pero eso era porque Naruto no vino caminando por el piso, sino por el techo.
-Qué… ¿Qué haces aquí?
-Eso te lo podría preguntar yo –murmuró Naruto, sintiéndose extraño por el aura negra que salía del diario-. ¿Qué haces sentada enfrente del baño de Myrtle la Llorona?
Los ojos de Ginny se nublaron por un segundo.
-Estoy esperando.
-¿Esperando? –preguntó ocasional, pensando en la forma de cómo podría sacarle el diario de las manos-. ¿Qué esperas exactamente?
-A Tom –murmuró ella, como si hablara consigo misma-. Mi amigo Tom me prometió que hoy me dejaría conocerlo en persona.
-¿Amigo? –Frunció el ceño. –Tú no tienes ningún amigo que se llama Tom, Ginny.
-¡Sí, tengo! –Allí estaba otra vez, ella pasaba de estar tranquila a alterada de un segundo a otro. -¡Tú no sabes nada de mí, así que no hables de Tom!
-¡¿Qué no sé nada?! –chilló Naruto-. ¡Soy tu amigo desde que tengo uso de razón! ¡Sabría si tienes otro amigo llamado Tom! –La agarró del hombro y la obligó a mirarlo a los ojos. -¡Por eso mismo sé que estás muy rara, Ginny! ¡No has sido tú en todo este año y quiero saber por qué! –Miro el diario y se lo arrebató de las manos. -¡¿Es por esto, verdad?! ¡Este diario tiene algo malo!
-¡No lo toques! –gritó enloquecida, tratando de recuperarlo-. ¡Es mío! ¡Tom me lo dio!
Lucharon un poco más por el diario, hasta que Naruto escuchó una voz que le heló la sangre.
-Veo que has traído otro amigo, Ginevra –murmuró la voz-. Eso es bueno, muy bueno.
Lo siguiente que supo, es que todo se volvió negro.
-
*Una hora después*
-
Severus abrió la puerta de su oficina y se encontró con una McGonagall muy agitada.
-Minerva, ¿pasó algo?
-¡Claro que pasó! ¡¿Acaso no escuchaste el aviso que hicimos?!
-Sí, lo oí –suspiró cansadamente-. Pero Claret ha estado inquieta desde esta tarde y acabo de conseguir que se durmiera. Pensé que si mi presencia era sumamente urgente, mandarían a alguien a buscarme. –La miró seriamente. -¿Qué pasó?
-Ha sucedido, Severus –musitó, sin poderlo mirar a la cara-. Dos alumnos han sido raptados por el monstruo. Se los ha llevado a la cámara.
El profesor sintió que su corazón se detenía.
-¿Estás segura? –Ella asintió. -¿Quiénes han sido?
-Una es Ginny Weasley y el otro… -Sus ojos se llenaron de lágrimas y miró a Snape melancólicamente.
-Oh, por Merlín –susurró el pocionista, dejándose caer contra su escritorio.
-…es Naruto.
-
xOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOx
-
-Naruto.
El niño abrió los ojos y enseguida supo que no estaba en la realidad, puesto que él conocía este lugar. Estaba en el jardín que Sev tenía en su casa en la calle del Hilandero, que también era la representación de su mente. Frunció el ceño y se incorporó, no seguro de porque estaba dentro de su mente.
-Lo estás luchando.
El rubio saltó al escuchar la voz.
-¿Quién está allí?
-Tú sabes quién soy.
Un escalofrío recorrió todo el cuerpo de Black. La voz venía de ese portón de hierro negro que estaba en la esquina del jardín, rodeado por plantas muertas y tierra gris. Sí, ahora sabía quién era.
-¿Por qué puedo escucharte? He practicado mucho para no hacerlo.
-Te estás debilitando, niño. Tu amiguita te puso en peligro y ahora están robando tu energía… eso debilita esa pared que creaste en tu mente para mantenerme apartado –la voz sonaba enojada.
-Ginny nunca haría algo así –Frunció el ceño.
-Oh, pero lo ha hecho, humano –gruñó-. Tus patéticos estándares de confianza entre "amigos" pueden resultar fatales, como ves. Ella sería capaz de matarte por una entidad que la ha estado engañando desde el principio. Pobre humana estúpida y patética.
-¡No la llames así!
-¡Te está matando! ¡Y contigo muero yo! ¡Así que la llamaré como quiera!
Naruto retrocedió ante la voz y un dolor agudo comenzó a crecer en su cabeza.
-Esto va de mal en peor, muchacho. Ven, búscame. Entre los dos podemos hacer algo para salvarnos.
-¡No! ¡Mi papá me dijo que nunca te busque!
-Admito que tu padre es un ser humano interesante… -ronroneó la bestia, intentando comprar el buen lado de su recipiente-. Pero él no querría que su hijo se muera, ¿cierto? Y eso es lo que pasará si no me buscas.
-Pero…
-¿Quieres morir?
-¡No!
-¿Entonces…?
Temblando por el miedo, Naruto caminó hasta el portón y lo abrió lentamente. La cosa hizo un sonido fantasmagórico mientras lo abrió, que lo hizo estremecerse aún más. Todo era bastante oscuro adentro, puesto que las antorchas a los lados alumbraban muy poco. Había agua en el piso y estaba helada. Finalmente, después de mucho caminar, llegó a una curva y al doblarla se encontró con dos puertas de oro gigantescas. Detrás de ella pudo notar dos ojos rojos grandes.
-Así que t-tú eres…
-Así es –Dos hileras de dientes blancos y gigantescos se revelaron detrás de las barras. –Soy quien vive dentro de ti, el Kyuubi no Youko.
-El Zorro de las nueve colas –tradujo Naruto para sí.
-Mh –murmuró su asentimiento-. Entonces, si quieres vivir, lo que tienes que hacer es quitar ese papel que vez entre las barras.
Naruto miró el papel que decía "Sello" y frunció el ceño.
-No estoy loco, no lo voy a hacer.
-¡¡¡Tonto!!! –rugió la bestia-. ¡¡¡Moriremos si no lo haces!!!
-¡Tú estás intentando engañarme! ¡Lo que sea que está pasando allá afuera, yo sé que mis padres me rescatarán! ¡Ellos no van a permitir que muera!
-¡No debes confiar en los patéticos humanos! ¡Ellos sólo te defraudarán!
-Es en ti en quien no voy a creer –Lágrimas de enojo y miedo recorrían la cara de Naruto. Además, el dolor en su cabeza estaba aumentado y le costaba respirar. –Mi papá Sev y mi papi Sirius me van a salvar… sólo tengo que esperar.
Después de decir eso, le dio la espalda al zorro y cerró los ojos.
-¿Naruto? Despierta, bebé.
La voz se le hacía conocida, pero se sentía tan cansado que no podía abrir los ojos. Sin embargo, la voz volvió a llamarlo y esta vez sonaba más desesperada. Sus parpados agitaron un poco, hasta que se revelaron sus ojos azules encantadores.
-Oh, Merlín, Naruto. –La cara de su papá estaba enfrente de él y tenía lágrimas en sus ojos. –No me habías asustado así desde esa vez que decidiste que querías aprender a volar con mi escoba cuando tenías cuatro, ¿te acuerdas?
-Hn –gimió de dolor-. No.
-Bien por ti –rió, secándose las lágrimas y apretando la mano de su hijo-. Yo nunca voy a olvidarlo.
-¿Qué pasó?
-Tú y Ginny fueron secuestrados por el alma de Tom Riddle –susurró, peinando los cabellos rubios-. Él estaba usando tu energía para poder tener un cuerpo propio, pero Harry arruinó sus planes. Tienes una deuda de vida con él ahora.
-Oh –contestó mareado-. ¿Por qué me siento tan cansado?
-No sabemos –lo miró con aprensión-. Ginny estuvo despierta desde el momento en que Harry destruyó el diario, pero tú no despertaste hasta ahora, y ya han pasado seis horas desde que los encontramos. ¿Pasó algo más, hijo? ¿Algo que pudo haberte robado más energía de la necesaria?
Naruto se lo pensó por algunos segundos y después cerró los ojos.
-Lo vi, papi. Él me buscó y yo fui a su encuentro –susurró avergonzado-. Quiso convencerme de que haga algo, pero le dije que no. Se enojo mucho… me asustó.
-¿Él? ¿Te refieres a…? –Hizo un gesto hacia el estómago de su hijo.
-Sí.
-Merlín –jadeó el mago.
-¿Está despierto? –Severus entró precipitadamente a la enfermería y se apresuró a llegar a la cama de Naruto-. ¡Por Salazar! ¡Vas a hacer que me crezcan canas antes de lo debido, niño! –Su tono reprobatorio no emparejaba su mirada de preocupación o el abrazo que le dio al rubio.
-Ya sé, ya sé, lo siento –se quejó Naruto-. ¿Pero no les dije que quería tener una aventura como la que Harry tuvo el año pasado?
La cara de Sirius y Severus le dijo lo que pensaban de esa pregunta, así que él rió un poco y después volvió a quedarse dormido.
Él no sabía, por supuesto, que dentro de poco tendría una aventura mucho más interesante que la de este año en Hogwarts.
Continuará…
-
xOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOxOx
-
-.-Importante: fíjate que te molestó en mi fic y que te agradó. Dímelo. Pero trata de mantener la cortesía y hazlo de una manera que pueda entender.-.-
-
Notas de Uko-chan: ¡¡¡Hola!!!
Como habrán notado, este capítulo es de los más largos que escribí, porque quería cometer la locura de resumir todo el 2do libro en este cap XD Lo que pasa es que ya quiero dejar de lado el Mundo Mágico y trasladarme a Konoha, así que para el próximo cap, por fin Naruto y su papá van a volver donde empezó todo ñ.ñ
Lamento si esto les pareció muy acometido, pero en serio ya quería dar el gran paso.
Y el Kyuubi finalmente estuvo aquí, ¿uh? Espero que las que lo querían ver quedaran satisfechas, porque no creo que vuelvan a verlo pronto :P
Y no recuerdo quien, pero alguien me dijo que extrañaba el nombre "Ian" para uno de los hijos de Remus-Lucius. Pues bien, aquí está, te lo dedico a ti ñ.ñ
¡¡¡Gracias Ros Potter por salvarme en este cap!!!
-
¡Hey, espera! Si ya has leído todo, por favor, pásate por mi LiveJournal, donde encontrarás divertidos retos que he estado escribiendo.
Aquí: h t t p : / / utenapuchiko. livejournal. com (solo recuerda quitarle los espacios ;D)
-
Atte: Uko-chan!
-/-/-
