22:30. Corrí por el oscuro pasillo del metro abandonado como alma que lleva el diablo, escuchando los gritos desesperados de Kate pronunciando mi nombre y los llantos de mi hijo. Un disparó y mis pies aumentan la velocidad. Tenía un minuto para cumplir el plazo. Miedo, desesperación, rabia, dolor, perdida, soledad, de nuevo rabia. Todos esos pensamientos cruzaban por mi mente a la velocidad de la luz. En ese momento escuche otro grito de Kate, esta vez más cerca y al cruzar la esquina algo impactó contra mi costado y caí inconsciente al suelo.
12:00 de ese día
Estaba en mi despacho escribiendo la nueva idea para el libro, esperando a que Kate y Jaimie llegaran de casa de Jim cuando recibí la peor llamada de mi vida.
-¡Kate, amor!¿Cuanto os falta?
-Hola, Castle. ¿Me echabas de menos? –La voz de Jerry Tyson al otro lado del teléfono me hizo levantarme de un golpe, un sentimiento de miedo se apoderó de mi, no por mi sino por la de mi familia. –Veo que te has quedado sin palabras.
-No, veo que tu no estas muerto.
-No Richard pero ese no debe ser tu mayor problema, tu mayor preocupación debe ser la vida de Katie y el pequeño Jameson, ¿no Castle?.
-Como te atrevas a hacerles algo, hijo de puta, juro que la próxima carne que coma será la tuya.
-No, tranquilo, Kate esta aquí sentadita aunque un poco nerviosa y llorosa, maldiciendo a todo el mundo y tratando de sacarnos algo cuando te la pase deberías decirle que se calme o si no puede salir mal parada.
-Esta bien, ¿y mi hijo?
-Oh, tu hijito esta en brazos de Kelly, supongo que la conoces. El está un poco nervioso también pero por mí no le haré daño a menos que no cumplas mis órdenes y me desobedezcas.
-¿Qué es lo que quieres Tyson?
-Primero, no quiero que le digas nada a la poli, ni a tu familia ni a tus amigos, a nadie. Segundo, quiero que vayas a la estación de metro de Queens y en la ventanilla recojas un paquete a nombre de Peter Parker y cuando vengas a casa lo veas. Te estoy vigilando. Tercero, cuando vuelva a llamarte será para que vengas a salvar a tu mujercita y a tu hijo así que no te duermas Ricky.
No dude ni un segundo en salir corriendo de casa, coger el coche de Kate y recoger el paquete en Queens, al volver a casa no pude contener el grito, Kate estaba tirada en el suelo y no sentada como decía Tyson y tenía sangre en la cabeza, no parecía tener expresión de dolor si no de rabia y desesperación. Era una cámara, estaba viendo en directo como torturaban a mi familia y yo no podía hacer nada, solo esperar una llamad…¡SÍ! Sí podía hacer algo. El año pasado se había descargado el programa que Tory usaba para rastrear lugares mediante videos. Conectó el programa y comenzó a rastrearlo todo pero no conseguía nada y el sitio no parecía conocido. Empezó a desesperarse. TicTic
Un mensaje de Esposito.
"¿Porque no ha venido Kate a la oficina? y ¿Por qué no me coge el móvil?"
"Está enferma, Jaimie debió pegarle el virus"
"Nos pasaremos mañana a verla"
"De acuerdo, mañana"
Entonces sonó el teléfono, de nuevo aparecía KATE en la pantalla, no llego a terminar el último tono cuando contesté.
-Déjame hablar con ella cabrón hijo de puta, está embarazada y la tienes en el suelo- conforme decía esto vi como Tyson se aproximaba a mi mujer y le pasaba el teléfono quitándole la cinta de la boca. –Kate.
-Castle. Oh Rick. Lo siento, lo siento.
-¿Qué lo sientes? Kate yo tendría que haberme ido con vosotros en lugar de haberme quedado escribiendo, tendría que haberos defendido. Kate, ¿Dónde estás? ¿Oyes algo? ¿Algo que me ayude?
-Shhh Rick, tranquilo no va a pasar nada vale, de momento estoy bien y la niña parece seguir ahí dentro esperando a su padre, Jaimie está dormido pero en brazos de Kelly y eso me repudia –por el reproductor vi como escupía a la doctora y esta le asestaba un bofetón.
-¡COMO VUELVAS A TOCARLE UN PELO TE MATO, HIJA DE PUTA!
-Castle, estoy bien, pero haz lo que te diga y sálvanos. Te quiero y te necesitamos, los tres.
Al decir eso se me descompuso el alma, mi mujer y mis hijos me necesitaban y yo no sabía por dónde empezar pero mis pensamientos se cortaron de golpe al escuchar a Tyson al otro lado.
-Castle, a las 22:00 recibirás de nuevo mi llamada pero ahora quiero que vayas a casa de tu hija, por si no la encuentras.
-¡NO SERAS CAPAZ, CAB…!-Pero ya había cortado la llamada.
Al llegar a casa de Alexis una nota me esperaba junto a la puerta: "NO TE MOLESTES EN ABRIR CASTLE, TU HIJA NO ESTA DENTRO, ESTA CONMIGO"
Las horas pasaron lentamente, con desesperación, me quede sentado frente a la pantalla del ordenador viendo como mis tres hijos y mi mujer estaban secuestrados por mi peor enemigo.
Llegaron las 21:50 y mi móvil sonó, esta vez al primer timbrazo descolgué.
-Dime que tengo que hacer pero déjame verlos.
- A las 22:30 en el metro abandonado, sabrá reconocer donde estamos por los hijos de su esposa y los llantos de su hijo, las torturas aumentaran conforme pase el tiempo así que dese prisa.
Al despertar sentí cinta en la boca y las manos y los pies atados pero mis ojos estaban libres. Estaba en el suelo del metro abandonado y Tyson me miraba fijamente con una pistola apuntándome la sien.
-Podría haberte disparado en la cabeza y hubieras muerto en el acto pero en cambio he optado por el costado, para que me recuerdes. Tus hijos se marcharon pero a tu mujer la hemos dejado aquí para que la veas sufrir antes de que te matemos.
Fue entonces cuando comenzó el peor momento de nuestra vida, Jerry levantó a Kate del pelo y la puso de rodilla y comenzó a asestarle patadas en los costados y cuando ella volvió a caer al suelo comenzó a asestarle patadas en la espalda y Nieman en la nariz, Kate sangraba por todos lados y sufría, yo me levanté y de rodillas fue hasta ella, me coloqué sobre ella para protegerla de modo que los golpes se dirigiesen a mi cuerpo y así fue, mientras veía como Kate cerraba los ojos inconsciente yo sentía el dolor de los pies de nuestros secuestradores.
Tras varias palizas y un dolor agudo en el costado vi con horror como los pantalones de Kate se manchaban de sangre, EL BEBE. Tyson me quitó la cinta de la boca:
-¡MISERABLE HIJO DE PUTA, VAS A MATAR AL BEBE! Dejala ir por favor, yo le imploro que no diga nada, pero…dejala –las lagrimas escaparon de mis ojos cuando pensaba en la vida de mi pequeña deshaciéndose poco a poco. Apoye la cabeza en la barriga de Kate- pequeña, por favor, resiste ahí dentro, mamá enseguida estará en el hospital, aguanta.
Un ultimo golpe en la cabeza volvió a dejarme sin conocimiento.
Desperte en una habitación blanca de hospital con muchos dolores y las costillas vendadas pero todo paso cuando vi a Kate sentada junto a mí, también magullada y tocando tiernamente su tripita. Al girar la vista vi a mis dos hijos en otro sillón junto a mi madre que con lagrimas en los ojos me miraba sonriente.
Kate se acercó a mi.
-Buenos días Rick, has estado dormido dos semanas, te has perdido muchas cosas. Javi y Kevin vinieron a rescatarnos, habían rastreado la señal de mi móvil, la niña está bien porque no perdí demasiada sangre y por fin pudimos arrestar a Tyson, queremos que declares contra él, yo ya lo he hecho y todos los demás también.
-Vale, mientras estéis bien no importa nada. Te quiero.
-Te quiero y gracias por sacrificarte por nosotras.
