"Hello There!" Bueno tal como dije hoy no actualicé a las dos de la madrugada y bueno ya entré a la escuela así que tal vez esté actualizando más temprano estos días. Mis lectores les traigo el capítulo 21 espero les guste
Una semana después de la supuesta muerte de Matt, todo parecía normal a simple vista, las tribus parecían estar en paz y nada interrumpía la tranquilidad del Amazonas, por otra parte. Para Ahri había sido una semana entera de seguir a Roberto, buscando algún momento para atraparlo, para Matt fueron días de dolor, soportando y tratando sus heridas con la ayuda de Bia, y para Blu y Perla, podría decirse que eran los menos afectados, Perla no tenía idea de lo que pasaba y Blu solo tenía dudas sin respuesta, poco a poco iba olvidándose del tema.
-¿Aún no sabes lo que Bia hace con todas esas plantas?- Preguntaba Blu mientras reunía el desayuno con Perla.
-No me lo ha dicho, y la verdad comienza a preocuparme un poco, ya pasó una semana y sigue con eso- Explicó Perla un poco inconforme.
-No puede ser nada malo, solo es una niña, además no creo que pueda pasarle nada con esas plantas- Trató de calmar Blu a Perla, aunque para ella seguía siendo algo muy extraño.
-Supongo que tienes razón… Será mejor llevar esto al nido, los niños ya deben haber despertado-
Ciertamente habían despertado, al menos dos de ellos. Bia lentamente y tratando de no hacer mucho ruido se dirigía a la salida del nido, esperando no ser vista por nadie.
-¿A dónde vas?- Escuchó Bia detrás de ella.
-¡Tiago!- Exclamó la molesta la pequeña ave –Me asustaste-
-Se supone que tenemos que esperar a mamá y a papá antes de salir ¿A dónde ibas?- Preguntó Tiago curioso.
-Solo iba a salir…- Respondió Bia regresando al interior del lugar.
-¿Y a dónde?-
-A ninguna parte…-
-¿Entonces por qué ibas a salir?-
-Solo porque quería hacerlo…-
-¿Y por qué no querías que nadie te viera?-
-¡Ya basta Tiago!- Respondió Bia, fastidiada por las incesantes preguntas de su hermano.
-Hehehe-Se burló el pequeño guacamayo al hacer enojar a su hermana.
-¿Por qué tanto alboroto?- Preguntó Carla saliendo de su habitación.
-Bia se quiere escapar- Respondió burlonamente Tiago.
-¡No es cierto!-
-¿Por qué querías escapar?- Preguntó Carla confundida.
-No quería escapar-
-¿Entonces a dónde ibas?- Volvió a preguntar Carla.
-¿También tú Carla?-
-No tienes de otra más que decirnos- Dijo Tiago victorioso.
-Yo… Am…- Bia estaba acorralada, no había manera de zafarse de Tiago y Carla.
-Veo que ya están todos aquí- Llegó Perla acompañada de Blu.
"Gracias mamá" Pensó Bia aliviada.
-Bia quería salir- Dijo rápidamente Tiago tratando de meter a su hermana en problemas.
-¿Bia?- Dijo Perla confundida.
-Yo… Yo tenía hambre… Y quería ir a buscarlos para ir por el desayuno…- Mintió Bia un poco nerviosa.
Blu y Perla se miraron por un momento, al parecer no muy convencidos por la respuesta de Bia, aunque al final terminaron creyéndoselo, después de todo, Bia nunca les ocultaba nada.
-Bien pues aquí está el desayuno- Dijo finalmente Perla dejando en el suelo la fruta que llevaba consigo, al igual que Blu.
Tiago y Carla rápidamente comenzaron a comer mientras que Bia, a penas y se acercó a la fruta.
-¿Bia? Creí que tenías hambre- Dijo Blu confundido.
-¿Eh? Sí, así es…- Respondió Bia saliendo de sus pensamientos.
La familia azul comenzaba con una mañana de lo más normal para ellos, la tribu había comenzado con sus labores diarios, y todo se veía normal. Después de haber desayunado Bia estaba lista para salir, aunque nuevamente, las cosas le jugaron en contra.
-¿A dónde vas Bia?- Preguntó Blu al ver a Bia tan cerca de la salida.
-A pasear…- Respondió Bia regresando al interior del nido.
-¿Y a dónde?- Se acercó Perla con la misma curiosidad que Blu.
-Pues… A la selva…-
-Creo que nos hará bien hacer algo en familia- Dijo Perla con una sonrisa.
-¿Qué?- Murmuró Bia preocupada.
-¿Tu qué dices Blu?- Preguntó Perla.
-Creo que es buena idea-
-¿Todos? Pero…- "¿Y ahora qué hago?" Se preguntaba la pequeña ave bastante nerviosa, parecía que ir con Matt no sería algo posible ese día.
-¿Van a alguna parte?- Llegó diciendo Roberto.
-Hola Beto- Saludó inmediatamente Perla.
-Hola Roberto…- Dijo Blu un poco indiferente.
-¿Iban a hacer algo?-Preguntó Roberto al ver a la familia, al parecer lista para salir.
-Pues sí, íbamos a dar un paseo por la selva ¿Quieres venir?- Respondió Perla bastante animada, aunque a Blu no le agradó mucho escuchar eso último.
-Me gustaría Perliux pero tengo otras cosas que hacer- Explicó Roberto acercándose a Perla.
-Tiene razón Perla, no hay que distraerlo de su trabajo- Dijo Blu acercándose a Perla.
-Tranquilo Blu, no hay problema, de hecho vengo a secuestrarte Perla- Respondió Roberto abrazando a Perla con un ala.
-¿Qué?- Cuestionó Blu sorprendido.
-Eduardo quiere hablar contigo, ¿Puedes venir?- Respondió Roberto.
-Pues… (Suspiro) ¿Puedes ir tú con los niños Blu? Te alcanzaré en cuanto pueda- Dijo Perla un poco apenada.
-Claro… E… Está bien…- Respondió Blu desanimado.
-Bien, no será mucho tiempo… Que tal Bia- Saludó Roberto al ver a la pequeña ave a lado de Blu.
-Hola…- Respondió Bia desviando la mirada, cosa que Blu notó casi al instante.
-Bien Perla, ¿Nos vamos?-
-Claro, nos vemos luego Blu- Se despidió Perla, yéndose junto con Roberto.
-Claro…- Murmuró Blu un tanto distraído y confundido por la reacción de Bia ante Roberto, normalmente los niños se emocionaban al verlo–Bia… Qué…- Decía Blu dándose media vuelta, solo para notar la ausencia de la pequeña ave -¿Dónde está Bia?- Preguntó Blu confundido.
-Se fue mientras hablabas con mamá- Respondió Tiago.
-¿No dijo a dónde iría?-
-No, solo se fue, aunque parecía algo desanimada- Explicó Carla, al parecer preocupada por Bia.
-Esto no está bien… Tiago, Carla, no les molesta si los dejo ¿Cierto?- Preguntó Blu apenado.
-Descuida, normalmente vamos con tía Mimi- Explicó felizmente Carla.
-Gracias… Tengo que ir a buscar a su hermana- Se despidió Blu, para luego salir del nido.
Mientras que Bia, por otro lado ya se había alejado un poco del nido, al menos lo suficiente para que a Blu no le fuera tan fácil seguirla. Tal como dijo Carla, Bia se veía bastante desanimada, para ella ver a Roberto ya no era lo mismo, ahora en vez de admiración, tenía miedo de él.
-¿Y para qué quiere verme papá?- Preguntaba Perla mientras volaba con Roberto.
-Solo quiere conversar contigo acerca de algo, no me dijo muy bien de qué se trataba- Explicó Roberto aterrizando en la entrada del árbol de Eduardo junto con Perla.
-Ya veo… ¿No vas a entrar?-
-No, dijo que quería hablar contigo en privado, nos vemos luego Perliux- Se despidió Roberto al mismo tiempo que comenzaba a volar dejando a Perla quien enseguida entró al gran árbol.
-¿Papá?-
-Perla, que bien que viniste- Saludó Eduardo abrazándola levemente.
-¿De qué querías hablar?- Preguntó Perla curiosa.
-Bueno se trata de la otra tribu- Respondió Eduardo con un semblante bastante serio.
-¿Qué pasa?-
-Desde la fosa de la perdición las cosas han estado muy tensas entre las dos tribus… No había sido tanto hasta ahora, me da la impresión de que Felipe está tramando algo- Explicaba Eduardo poniéndose cada vez más serio –Lo ideal por ahora es que nadie se aleje mucho de la tribu… Sobre todo tú y tu familia, no quiero que nada les pase-
-¿Tan malo es?- Preguntó Perla angustiada.
-Perla hay algo que debes saber de todo esto… Esta tribu costó mucho y no fue fácil sobrevivir a ello…-
Mientras tanto. Roberto igualmente preocupado por el asunto de la tribu roja, no paraba de hacer vigilancia en las fronteras de la tribu, aunque Eduardo no lo hubiera puesto al tanto, para Roberto era claro que un conflicto mayor podría darse en la selva, aunque ninguna de las tribus mostrara ningún indicio de ello, el hecho de que todo estuviera tan tranquilo era lo más preocupante.
-¿Cómo fue que llegamos a esto?- Se preguntaba Roberto mientras aterrizaba sobre una rama -(Suspiro) En momentos así… A veces extraño a Matt…- Pensó Roberto nostálgico –No… Él era un traidor… Tuvo lo que merecía-
-¡Igual que tú!- Escuchó Roberto antes de ser atacado de entre las hojas de los árboles cayendo directo al suelo.
-No tienes idea de cuánto estuve esperando esto…- Decía Ahri mientras mantenía a Roberto contra el suelo –Una semana solo para llegar a ti… Ahora dime ¡¿Dónde está?!-
-¿De quién estás hablando?- Cuestionaba Roberto tratando de liberarse -¿Quién eres?-
-Mírame bien y luego responde lo que te pregunté…- Respondió Ahri acercando su rostro al de Roberto.
-¡¿Tienes idea de lo que esto puede ocasionar?!- Decía Roberto furioso –Solo con esto puede empezar una guerra entre ambas tribus…-
-No me interesa ni tu tribu ni la de mi hermano… Solo dime qué fue lo que hiciste con Matt-
-(Burla) ¿Por qué no lo ves tú misma?- Respondió Roberto altaneramente.
-¡¿Dónde está?!- Decía Ahri furiosa, comenzando a estrangular a Roberto quien no paraba de preguntarse cómo era que una hembra lo estuviera sometiendo.
-Busca… Busca en la fosa de la perdición… Justo en el fondo…- Respondió finalmente Roberto. Ahri no emitió sonido alguno, el silencio se apoderó del lugar mientras Ahri poco a poco soltaba a Roberto.
-¿Cómo pudiste?- Dijo Ahri finalmente -¡Él era tu amigo!-
-Mi amigo era alguien que seguía las órdenes de Eduardo al pie de la letra… El infeliz al que mate no era más que un traidor- Respondió Roberto poniéndose en pie.
-¿Y qué? ¿Ahora vas a matarme a mí también?- La voz de Ahri comenzaba a quebrarse, aunque hacía lo posible por evitarlo.
-Nada me haría más feliz que eso… Pero ocasionar una guerra no está en mis planes- Respondió Roberto preparándose para atacar a Ahri –Pero aun así voy a darte una lección-
Las lágrimas comenzaban a brotar de los ojos de Ahri, aunque no estaba dispuesta a demostrar ningún tipo de debilidad frente a Roberto, aunque sabía que no tendría muchas posibilidades de vencerlo. Discretamente Ahri tomó un puño de tierra, y espero a que Roberto se decidiera a atacarla.
-Bien… Procuraré no lastimarte mucho- Roberto se abalanzó ferozmente sobre Ahri, aunque no logró tocarle una sola pluma antes de que la guacamaya lanzara la tierra a su rostro, dándole la oportunidad de escapar, para cuando Roberto se recuperó Ahri se había ido.
-La va a pagar…-
CON BLU
El guacamayo azul seguía buscando por toda la selva, aunque sin rastro alguno de la pequeña Bia, a Blu comenzaba a preocuparle cada vez más, no solo por su ausencia, sino por la actitud que tomó al ver a Roberto.
-Bia ¿Dónde estás?- Se preguntaba Blu cada vez más preocupado sin interrumpir su búsqueda, hasta que otra cosa logró llamar su atención.
-Espera… Qué no es…- Blu había visto a Ahri a la distancia, aunque no logró reconocerla a primera vista, no fue hasta que Blu se le acercó que logró identificarla –Es ella… ¿Aún querrá matarme? Ya pasó una semana- Decía Blu mientras la observaba desde las hojas de los árboles –No tengo tiempo para esto… Tengo que encontrar a Bia…- Blu estaba listo para irse del lugar, pero nuevamente Ahri atrajo su atención, esta vez al verla recoger flores del suelo, flores de un singular color violeta, un tanto conocido para Blu.
"Tú lo mataste" Recordó Blu junto con un amargo sentimiento –Realmente habrá…- Después de meditarlo un poco Blu decidió ir a hablar con Ahri, aunque sin estar muy seguro del por qué.
-Ho… Hola…- Se acercó Blu tímidamente.
-¿Qué es lo que quieres?- Respondió Ahri sin darle la cara.
-Yo… Mira yo no maté a nadie… Jamás quise que…-
-Lo entregaste a ellos…- Interrumpió Ahri dándole la cara finalmente -¿No lo entiendes? Felipe y Eduardo lo querían muerto… ¿Crees que alguno tendría piedad con él?- Decía Ahri cada vez más molesta, al igual que más triste.
-Nunca quise que le hicieran daño… Yo… ¿Y por qué te preocupa tanto? Eres da la tribu de los rojos- Trató de defenderse Blu, aunque solo logró enfurecer más a Ahri.
-¡Y eso qué! ¿Solo porque Eduardo dice que los rojos son malos debe ser así?- Respondió Ahri comenzando a acercarse a Blu.
-No me refería a eso… ¿No sabes lo que hizo?-
-¡Nada que hubiera hecho merecía que lo condenaras a morir de esa manera!- Ahri estaba furiosa, Blu había comenzado a retroceder, intimidado por el ave escarlata –Así que dime… Él fue tu amigo… Te ayudo y apoyó… Nunca se dio por vencido contigo ¡¿Y así le pagas?!-
-¡Él era un asesino! ¡Tú deberías saberlo!-
-¡El jamás le mataría a nadie!-
-¿Cómo puede ser que no lo sepas? Mató a la hermana de Felipe…-
-¿Qué?-
-Asesinó a la hermana de tu líder… ¿Y aun así lo defiendes?- Blu creía haber ganado la discusión con eso, no tenía ni la menor idea de lo que había dicho.
-¡¿Enserio te creíste eso?!- Exclamó Ahri furiosa.
-¿Cómo sabes que no fue así? ¿Eh?-
-¡Porque yo soy la hermana de Felipe!- Respondió Ahri haciendo caer a Blu.
-¿Qué? E… Eso es imposible… Eduardo…-
-Creíste en la palabra de Eduardo ¿Y qué pasó? Acabaste con la vida de un ave maravillosa… ¿En verdad lo valió?- El enojo de Ahri se transformó en dolor, una vez más las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos. Blu simplemente no podía creer lo que había hecho más aún no podía creer que Eduardo hubiese hecho eso.
-Lárgate… O te juro que yo misma voy a matarte…- El dolor de Ahri estaba hablando por ella, eso era algo que jamás diría pero en ese momento no tenía motivo alguno para seguir adelante. Blu simplemente se alejó, con más culpa de la que podía soportar, haber acabado con la vida de alguien por una mentira de quien creía el ave más honesta, por un momento Blu llegó a pensar que podría arreglar las cosas con Eduardo, ahora esa era una esperanza muy lejana.
Después de todo eso, Ahri nuevamente tomó las flores que había cortado y emprendió el vuelo por la selva, su rumbo era muy claro, se dirigía al viejo hogar de Matt para lo que podría ser su última despedida.
Las cosas no pintaban bien en ningún aspecto, Perla quien era la menos afectada por todo, ahora estaba más que preocupada por su conversación con Eduardo.
Al regresar al nido Perla rápidamente buscó a Blu, o a los niños aunque sin éxito alguno, asustada por lo que podría pasar salió en busca de su familia. Su primer movimiento fue ir con tía Mími, donde logró encontrar a Tiago y a Carla, aunque al preguntar por Blu y Bia, Perla inmediatamente salió a la selva en busca de ellos.
Aunque en un principio el Amazonas parecía ser el paraíso, a este punto Perla comenzaba a preguntarse si realmente era un buen hogar para ella y su familia.
Mientras Blu volaba sin rumbo fijo, Bia por fin regresaba a la tribu, curiosamente con el rumbo que llevaba terminaría encontrándose con Blu.
-Jamás debí venir aquí…- Blu se había detenido sobre una rama solo para ahogarse en su culpa –Nada de esto habría pasado… Debí irme el primer día… Jamás pertenecí aquí…- Blu estaba siendo muy duro consigo mismo, ¿Cómo no serlo? Ya no podía confiar en Eduardo ni en Roberto y su familia parecía quererlos más a ellos que a él.
-Perla y los niños serían más felices y Mat… Estaría vivo si yo no estuviera aquí…-
-Buena observación- Escuchó Blu –Creo poder ayudarte con eso-
Al darse la vuelta hacia el origen de la voz, se topó con nadie menos que Felipe, acompañado por su respectivo sequito.
-¿Qué es lo que quieres?- Preguntó Blu confundido.
-Oh nada importante, es solo que te necesito- Respondió Felipe acerándose a Blu mientras que dos de las aves que lo acompañaban lo sujetaban por detrás.
-¡Dijiste que ya no había problema conmigo!- Exclamó Blu tratando de liberarse.
-Y así es… Pero desde que arruinaste mi plan en la fosa, tuve que hacer otro y tú encajas perfectamente en él- Explicó Felipe altaneramente –Pero descuida, no te haremos daño… Siempre y cuando Eduardo haga lo que le digo…-
Una vez más Bia era testigo de los hechos, vio cómo los guacamayos rojos se llevaban a Blu sin que pudiera oponer resistencia, solo que en esta ocasión Bia no sería presa del pánico tan fácilmente, a penas las aves rojas se fueron voló rápidamente, aunque no con dirección a la tribu.
UN TIEMPO DESPUÉS
Ahri había llegado al viejo árbol de Matt, sabía que ya no había nada ni nadie en el interior. Lentamente dejó las flores color violeta en la entrada del nido, era lo único que podía hacer por Matt.
-No sabía cuáles eran tus favoritas… O si te gustaban las flores…- Decía Ahri comenzando a llorar –Pero sabía bien cuál era tu color favorito… Ojalá hubiera podido pasar más tiempo contigo… Jamás debí alejarme de ti… No debí haberte dejado ir en primer lugar… Fuiste un gran amigo… Siempre alegre y carismático… Y por el poco tiempo que fuimos pareja… No hubiera querido estar con nadie más que contigo… Eras leal… Comprensivo… Terco y alegre… Y siempre estuviste a mi lado…-
-Y era tan guapo…-
Ahri entró en shock total al escuchar eso, lentamente se dio la vuelta, creyendo haber alucinado, no pudo creer lo que vio detrás de ella.
-¿Estamos hablando de mí no?- Dijo Matt con una sonrisa, Ahri no pudo decir nada, simplemente se quedó parada viendo lo que ella creía una aparición, al notar su silencio Matt abrió sus alas lentamente –Solo abrázame-
Ahri no dudó ni un segundo más y se lanzó a abrazar a Matt fuertemente.
-Estás vivo…- Para Ahri era difícil articular más palabras, las lágrimas no se lo permitían.
-Claro que estoy vivo, hierba mala nunca muere- Dijo Matt mirando a Ahri a los ojos.
-Volviste…- Murmuró Ahri refiriéndose a la vieja actitud optimista y bromista de Matt.
-Gracias a ella- Dijo Matt separándose de Ahri para señalar a Bia quien estaba detrás de él.
-Gracias por cuidarlo…- Dijo Ahri limpiándose las lágrimas, Bia solo asintió, era un poco tímida frente a ese tipo de cosas.
-No creí volverte a ver- Dijo Ahri volviendo a abrazar a Matt, esta vez tomándolo por la cintura.
-¡Ahhhh!- Se quejó Matt al sentir la fuerza sobre su cintura, Ahri inmediatamente se apartó para ver una hoja enredada en la cintura de Matt, simulando una venda –No salí ileso…- Dijo Matt relajando un poco el dolor.
-Tenemos que hacer algo con eso… No puedes…-
-Ahri…- Interrumpió Matt un poco serio –Hay algo más importante en este momento, solo vine aquí a buscar algo, aunque me alegra que estuvieras aquí… Pero ahora debemos ocuparnos de otra cosa-
Perla buscaba con desesperación a Blu y a Bia, había pasado ya mucho tiempo desde que habían salido y no había rastro de ellos.
-¡Blu! ¡Bia!- Perla estaba asustada, temía que algo les hubiese pasado –Por favor… ¿Dónde están?-
-No los encontrarás aquí- Perla inmediatamente buscó el origen de aquella voz, al encontrarlo su primera reacción fue abalanzarse furiosamente sobre Matt -¡¿Qué les hiciste?!- Cuestionaba Perla acercándose cada vez más a Matt.
-Mamá no- La detuvo Bia antes de que llegara a él.
-¡Bia!- Dijo Perla abrazando fuertemente a la pequeña ave -¿Dónde está Blu? ¿Y qué haces con él?- Preguntó Perla mirando a Matt con desprecio.
-Íbamos a la tribu y te encontramos aquí… Hay algo que los 3 tenemos que decirte…- Explicó Bia separándose de Perla.
-¿Tres?- Dijo Perla confundida para luego ver cómo Ahri aterrizaba a lado de Matt –Ella es…-
-Que ella sea roja y quien soy yo no tiene importancia ahora… Si no nos escuchas no vas a encontrar a Blu…-
Tal vez se estén preguntando cómo fue que Matt volvió a ser él, y cómo accedió a ayudar a encontrar a Blu, bueno eso se va a revelar hasta el siguiente capítulo. Y bien a todos los que me leen con esto les doy la bienvenida al primero de los 5 últimos capítulos de este fic (Tal vez sean unos cuantos más o menos), espero puedan acompañarme hasta el final y bueno nos vemos en el siguiente capítulo
"See you then"
