La pradera se extendía en todo su esplendor y luminosidad, a través de los años la recreación de los sentidos se había vuelto mucho más acertada. El tacto del viento soplaba sobre la piel de una manera fresca y hasta hiriente. Los rayos del sol que poco a poco disminuían escondiéndose entre las nubes que se tornaban violáceas daban la apariencia de un pequeño caramelo que botaba en medio de la hierba a la cabeza de aquella pequeña castaña que corría sin parar de un lado para otro, seguida de otras dos bolitas negras más, que en un momento, tomaron camino en línea recta hacia la dirección en que ella se encontraba parada, mirándolos desde la lejanía del pequeño balcón de la cabaña.

SWORD ART ONLINE

WHITE BUTTERFLY SPECIAL

DRAGON LORD

I

ALFHEIM ONLINE 10 DE OCTUBRE DE 2034

El tiempo parecía transcurrir lento en esos días, o quizás era así como preferiría que pasara, solía pensarlo a menudo, cuando la veía, tan pequeña, tan alegre y vivaracha que no quisiera que esas energías y esa armonía desaparecieran de su mundo jamás.

-¿Kazu-chaan? ¿Dónde están? –salió entonces de la cañaba la peliceleste. El hada azul que representaba la razón de vida…

-¿Asuna-san? –le sonrió la primera en encontrarse asomada al balcón y reclinándose sobre este levantó el brazo señalando la dirección en que se veían venir ya más cerca los pequeños. –Kazu-chan y Azu-chan vienen por ahí, salieron un momento a recoger piedras con Hikari.

-Jajaja ¿Piedras? ¿Pero qué están pensando esos niños ahora? –se reclina en la barda junto a ella la Undine.

-Tal parece que Kirito-san les dijo que quien le trajera más piedras sería el ganador, jajajja tus niños son unos amantes de la competencia. –Voltea a verla y le sonríe.

-A veces pienso que las ideas se le acaban a Kirito… sólo espero que no se lastimen, perdona porque siempre arrastran a tu Hikari-chan en sus locuras. –Se encogió de hombros apenada la esposa del espadachín negro.

-No te disculpes por eso, a decir verdad… a mí me gusta mucho que lo hagan… cuando está con ellos Hikari… siempre está muy contenta.

-Es que así debe ser… los niños deben ser tratados como niños… sin importar de todo lo que haya pasado con anterioridad… el solo hecho de su existencia es algo maravilloso. –le respondió dulcemente Asuna.

-¿Lo dices por todo lo que pasó con Hime-chan y Yuuki-chan?

-Silica… a pesar de que los años hayan pasado… y todas las cosas se vean ahora tan distantes… aún siento muy presente en el pecho el dolor… por no poder haber estado con ellas… cuando más me necesitaban…

-Pero debes alegrarte… que a pesar de todo… ellas son unas niñas hermosas y felices… los tienen a ustedes dos… -bajó la mirada con un sentimiento de frustración al hablar.

-Lo lamento yo… no quería hacerte recordar… -coloca su mano sobre la de la Caithsith.

-Recordar es lo único que puedo hacer –levantó la mirada y le sonrió con un par de lágrimas de burbuja sobre sus pestañas al mantener los ojos cerrados.

En ese momento el sonido de los niños acercándose con velocidad las separó. Las escaleras tronaron con la velocidad en que fueron pisadas.

-¡Yo primerooo! –llegó hasta la puerta un pequeño de cabellos negros y ojos grises acerados, llevaba una vestimenta spriggan de nivel básico, consistente en un pequeño pantalón hasta las rodillas, botines y una sudadera gris con mangas negras con capucha, la cual era adornada por un par de orejitas que le hacían parecer de otra raza.

-¡Papáaa! ¡Mira cuantas conseguí! –El otro pequeño de vestimenta y facciones idénticas llegó corriendo a los pocos segundos.

-¿Se puede saber que están haciendo?, no pueden solo subir corriendo, sin siquiera pedir permiso al pasar. –Les llama la atención su madre desde atrás, ellos al ver que nadie estaba dentro de la estancia, se encogieron de hombros y voltearon hacia ella.

-Lo sentimos…

-Kazuya… Kazuma… siempre es lo mismo con ustedes. –se lleva las manos a la cintura la madre. –No pueden dejar atrás a Hikari-chan, ustedes son los hombrecitos y deben cuidarla.

-Es que Hika-chan siempre se tarda mucho… y era una competencia para ver quien traía más… -bajó la mirada el pequeño al ver la desaprobación en el rostro de su madre. –piedras para papá…

-Kazu-nii tiene razón mamá… -lo defiende su hermano. –Además que Hika-chan no es hija de papá… esto era sólo entre nosotros… -termina por bajar la mirada también el otro pequeño.

Ante una Hikari que recién llegó de subir las escaleras y al escucharlos dejó caer las piedras que llevaba ella contra su vestido que hacía alusión a la vestimenta de su madre.

-¡Hikari! –se preocupa Silica al ver que la pequeña se dio la vuelta, para salir corriendo del lugar, pero su expresión se relajó al ver que su hija chocó contra las piernas del hombre recién llegado, dueño de aquel avatar negro que sus hijos tanto querían lucir y admiraban.

Seguido de las dos jovencitas hadas que aterrizaron a su lado. La pelinegra de apariencia Salamander y la castaña clara Sylf.

-Hime-nee… Yuuki-nee… -las reconocieron ambos y se miraron entre sí, sabiendo que estaban en problemas.

-¿Pero se puede saber hacia dónde se dirige esta señorita tan guapa? –le preguntó Kirito a Hikari, poniéndole la mano en la cabeza, pero la pequeña no respondió, sus ojos perlados empezaron a hacer agua, sin poder controlarlo.

-…Kirito-san… -trata de intervenir Silica, pero Asuna la frena, tomándola de la mano.

-…Yo… -articula finalmente la pequeña.

-¿No quedamos en que iban a recoger piedras y el que más tuviera iba a ser el ganador? –trató de buscar su mirada con la suya, encontrándose así gris con gris.

-…Sí…

-¿Entonces por qué las tiraste?... –se agacha frente a ella.

-Porque… yo… -lo mira sin poder seguir hablando, las lágrimas se le sueltan, sintiéndose tan desvalida, sin saber que más puede hacer para explicarse, por lo que lo único que se le ocurre… o guiada solamente por sus instintos de conservación se abalanza contra él, hundiendo su rostro en el pecho de su tío, mientras lo abraza.

-¿Qué sucedió Kazuya? –pide entonces explicación al mayor de los gemelos, quien al verlo de ese modo con su prima, no pudo evitar sentirse extraño y frunciendo el seño bajo la mirada.

-Nosotros… pensábamos que sólo jugábamos nosotros dos… porque… siempre jugamos sólo nosotros con papá…

-Ven… -lo llamó entonces Kirito al ver que también estaba por derramarse en lágrimas. Lo mismo que el otro pequeño, para terminar abrazando a los tres niños. –No importa si sólo jugamos nosotros… ¿acaso no creen que mientras más jugamos… es más divertido?...

-Sí…

-Sí…

Al escuchar las dos respuestas que quería, se dirigió entonces a la pequeña. –Cuando se trata de juegos de hermanos… tú siempre estarás incluida… porque tú papi… era mi hermano…

-Lo sé… igualito a ti…

-Entonces eso te hace como mi hija también… ¿no lo crees así? –le sonríe paternal al alejarla de él.

-¡Sí! –le sonrió finalmente feliz. Por lo que Silica le sonrió de la misma manera.

-Bueno, ahora que ya le pusieron atención a su papá, es hora de comer, así que vayan a lavarse las manos. –rompió la atmósfera Asuna.

-¡Sí! –respondieron al unísono y como si nada hubiera ocurrido salieron corriendo rumbo dentro de la casa.

-Trajimos todo lo que nos pediste mamá. –Levantó el par de bolsas que llevaba en manos la chica de largos cabellos claros.

-Muchas gracias Yuuki-chan, pasen por favor –les señaló la entrada de la casa a ambas.

-Ya te dije que soy White Cosmos… -la miró en pucheo y empezó a caminar.

-Sí, White… -entonces se dirigió a Hime, -¿Tú también tienes otro nombre? –la miró sonriente.

-No… -se rió interiormente y corrió a alcanzar a su hermana.

-No todos son como tú vicecomandante… -le sonrió entonces Kirito, quien la miraba comandando su batallón familiar apoyado en la barda.

-¡Kirito-kun! Digo… ¡Kirito! –le sonrió igual de contenta.

-Bueno… yo lo dejo –les reverenció y sin mirar atrás, entró a la cabaña Silica.

-Me preocupa verla así de deprimida… -le menciona al pelinegro una vez ha llegado hasta él y lo abraza.

-Es normal… perder a la persona que amas… es lo peor que puede pasarle a alguien… y aunque tengas a tu hija para aliviar un poco ese dolor… el simple hecho de verla te la recuerda… lo sé muy bien. –Colocó su mentó sobre la cabeza de ella, para luego besarle los cabellos.

Kazuki-kun…

Lo nuestro… había iniciado como algo común… una chica… un chico… algunas palabras de entre los dos… Yo… es verdad que con cierto temor hacia él… después de todo lo que había causado… todo el daño que había hecho… jamás pensé que dentro de esa coraza de amargura que lo envolvía… anidara el corazón anhelante de amor y comprensión que descubrí… y del que me enamoré…

Se parecía… en verdad que se parecía demasiado a Kirito-san… pero puede que sólo en apariencia física; las formas de actuar y de pensar de ambos diferían demasiado, puede que en un principio me haya sentido atraída por él precisamente por eso… se parecía a Kirito-san… pero era totalmente diferente, quería descubrir que había más allá de esa fachada de chico malo, para que haya podido llevarse bien hasta con Asuna-san.

Después de todo… si había acabado de nuestro lado en el juego, era porque en el fondo… pudo comprender que todas aquellas acciones estaban fuera de lugar.

Desde que lo ví por primera vez en aquel campo de batalla de Royal PvP supe de lo que sería capaz de hacer con tal de llegar a cumplir sus objetivos y fui testigo de sus habilidades para lograrlos. Con la fuerza y la suerte de su lado, era muy improbable que alguien pudiera penetrar su barrera de ataques certeros. La estrella roja de los Caballeros de la hermandad de sangre… El caballero rojo que pronto arriesgaría su vida por mantener a salvo la de su hermano a quien hasta cierto momento detestó como a nadie en este mundo… Terminé de comprenderlo entonces: Él… había cambiado… Kazuki había cambiado y ahora era parte de nosotros.

Tenía 12 años la primera vez que hice Fulldive, en aquel juego que pronto me sumergiría en la aventura más terrible pero al mismo tiempo, más increíble de toda mi vida. Sword Art Online me había dado la oportunidad de encontrar verdaderos amigos, entre ellos, mi amada familiar Pina. Por lo que las personas empezaron a llamarme "La maestra Dragón", no es que lo fuera exactamente… pero el hecho de poder permanecer al lado de Pina me hacía demasiado feliz, aunque pasé por algunos aprietos al respecto, gracias a Kirito-san… ahora puedo tenerla conmigo nuevamente.

Cuando todo terminó… y la estadía dentro de Alfheim Online se hizo solamente para pasar tiempo con mis amigos… me di cuenta que no importaba cuánto había pasado dentro de aquel mundo… yo lo amaba cada vez más. Y para poder retomar todo aquello que quería… así como a Pina, tenía que cambiar un poco, me refiero a que los únicos que pueden ejercer la habilidad de Domadores de bestias en ALO son los Caith Sith, por lo que no dudé un segundo en elegirlos para formar parte de su clan con mi nuevo avatar.

Por lo que yo… Silica… aún ahora, soy una domadora de bestias. A veces… las cosas más asombrosas ocurren sin que lo notes… y otras… cuando menos lo esperas, disfrazadas de angustia.

NUEVO SWORD ART ONLINE (10 DE ENERO DE 2028)

La espera ya estaba preocupándolo, era su amiga… era lógico que le preocupara a su parecer. Estaba sentado en la mecedora afuera de la cabaña donde aguardaban todos los demás. Su mirada gris aperlada se había clavado en el horizonte tratando de divisar hasta en la más larga de las distancias a la chica de cabellos castaños que lucía un par de orejas de gato sobre sus coletas.

-Será mejor que quites esa cara, porque sino pensará que alguien murió cuando llegue y te vea. –Se para delante suyo Liz, quien apoya las manos en su cintura y le sonríe malévola.

-¡¿Eh?! –se sonrojó por su comentario, no podía evitarlo estaba tan nervioso que fue descubierto al instante, por lo que la herrera caminó hasta él y se sentó a su lado en la mecedora.

-Ella ya había avisado que tardaría un poco Kazuki, así que mejor entra, -le da un pequeño golpecito con el puño cerrado en el hombro. –Vaya que en eso si son iguales, medio desaparece por un rato la chica y ya empiezan a delirar. –Dijo tratando de ser graciosa, pero ni a ella misma le hizo gracia. –Perdón… ya sé que no es lo mismo… pero… -tiemblan sus ojos sintiéndose ya terrible con lo que dijo.

-Tranquila… ninguno nos hacemos aún a la idea de que ya no está… -levanta la mirada. –Tal vez nunca nos acostumbremos a su ausencia…

Empezó el momento en que se consolaban uno al otro, cuando un estrepitoso sonido inundó todos los canales auditivos, como si el viento estuviera siendo cortado por miles de espadas. Se llevaron las manos a los oídos y enseguida el aire que venía acompañando al sonido se hizo presente, una ventisca enorme pasó en la región.

-¡¿Pero qué fue eso?!, ¡¿Están bien?! –Salió de la casa Klein, seguido de Leafa y Sinon y por último salieron Kirito, que llevaba en sus brazos a una pequeñita Hime-chan y Yui volaba a su lado.

Ambos que habían estado afuera en el suceso mantenían grandes los ojos abiertos en la dirección en que pasaron…

-Fueron a la ciudad… -señaló aún temblorosa Liz.

-¿Fueron? –pregunta Kirito directamente hacia su hermano en busca de una explicación.

-Dragones… -le respondió sin más, ante la mirada sorprendida de todos.

Continuará…

Hola!, jaja la melancolía se apoderó de mí y decidí encarrilar unas ideas que tenía guardadas en un solo instrumento. Juntando un antiguo fanfic que había retirado con ideas frescas que me brindó mi querida Beta Sumi.

La verdad que hacer una SS de mi fanfic de White Butterfly no me parece una idea tan descabellada porque hay mucho que explicar y puede que esto me ayude.

Dedico el inicio de este especial a Yui Kirigaya, por su cumpleaños, jaja amiga, sé que te gusta mucho nuestro Dragon Lord, así que no se me ocurrió algo mejor que darte lágrimas por su pequeña hija juajuajuajua.

Y de paso contar de una vez por todas la historia del Dragon Lord.

Saludos especiales a: TheCrimsonOrchid, Alison428, Yui Kirigaya, xNISAx, L' Fleur Noir, xXCaitSithXx, Selector18, Guest

ARIGATO MINNA-SAN!

JA NEE!

PD: Los sucesos ocurridos en el especial son producto de un momento de locura, no sé si serán canon en la historia de White.

SAO, White Butterfly, Capítulo 21 "Demasiado tarde"