Muchas gracias por vuestra paciencia, por vuestros reviews y por vuestros tweets, que me animan a seguir con la historia… Si queréis contactar conmigo contándome qué querríais que pasara, darme vuestra opinión o simplemente queréis saludarme, contactadme por twitter: joke_ff

EL DE CUANDO HERMIONE CUMPLE LA PRIMERA PARTE DEL PLAN

Hermione llegó a Hogwarts y miró en derredor, extrañada. No recordaba cómo había llegado a la Sala Común. Pestañeó, inquieta. No obstante, a los pocos segundos un leve sopor volvió a hacer mella en ella, y sus dudas y miedos se fueron al traste. Volvió a ser la muñeca de Viktor, que hacía lo que él ordenaba.

Draco entró como un remolino en la Sala, hecho una completa furia. ¿Dónde se había metido Hermione y por qué demonios no podía encontrarla? Al verla de pie en medio de la Sala, se relajo visiblemente.

-Así que estabas aquí metida…, ¿se puede saber por qué te habías escondido? Estaba preocupado,-se acercó levemente a ella-.

-No estaba escondida,-dijo saliendo levemente de su sopor-. ¡Es culpa tuya y de ese comportamiento infantiloide que has tenido hace no tanto con mis amigos!,-le echó en cara con muy mal humor-.

-Supuestos amigos,-la corrigió el rubio, abrazándola sin que ella pudiera evitarlo-. Te recuerdo que ya no te hablan…

-Y parece que eso te hace muy feliz,-se puso rígida como una vela, recordando de pronto las palabras de Viktor. ¿Tendría razón el búlgaro? ¿Sería Draco un Mortífago?

-No seas ridícula. Sabes que si algo te hace infeliz a ti, no me puede hacer feliz a mí…,-y besó su cuello con delicadeza-.

-Eso lo dices porque tienes ganas de cariñitos,-le atacó la castaña, que comenzaba a recuperar el poder de decisión de su mente, aunque no de su cuerpo, para su desgracia. Quería avisar a todo el mundo de lo que había descubierto, pero si Krum estaba en lo cierto, Draco ya debía saberlo. ¿Cuál de los dos la estaría mintiendo?-.

-No quiero cariñitos,-y succionó la piel de la castaña, dejando una evidente marca en su morena piel-. Sólo quiero que me prestes un poquito de atención. Creo que no es tanto pedir. Llevas varios días sin apenas hacerme caso,-la aprisionó contra una pared y besó sus labios con lujuria y deseo-. Sólo quiero un poco de afecto de pareja. No es tanto pedir, ¿no?

-¿Es eso lo que somos?,-la castaña le miró fijamente-.

-¿Qué te pasa en los ojos?,-dijo el rubio mirándola de cerca-. ¿Desde cuándo tienes una aureola negra rodeando tu…?,-pero antes de que el rubio terminara la frase los más bajos instintos de la chica pudieron con ella, y terminó saboreando los labios del Slytherin como si se tratara de su caramelo favorito-.

-Al cuerno con tus ojos,-resopló el chico cogiéndola en brazos y dejándose llevar por la pasión allí mismo, en la Sala de los Premios Anuales-.

O-O-O-O-O

Harry discutió con Ginny por octava vez en la semana.

-Es ella la que debería pedir disculpas.

-¿Por qué, porque está con un chico que no te cae bien? No seas ridículo. Es su decisión, y deberías respetarla.

-No decías eso hace tanto…

-He hablado con ella y me he dado cuenta de que tiene toda la razón del mundo. ¿Qué pensarías si tú empezaras a salir con Pansy Parkinson y todos te lleváramos la contraria, a ver?

-¿Con Pansy…, Parkinson?,-el chico se quedó paralizado durante unos cuantos segundos, para a continuación estallar en una sonora carcajada-. ¿En qué ridículo y estúpido mundo podría yo terminar con Pansy Parkinson?

-Seguro que te sorprenderías,-dijo la pelirroja mirando a la autora del fic, y pensando en "Inconfesable", uno de sus fic acabados y en los que esa pareja es una de las principales-.

-Sólo una mente desequilibrada podría pensar en algo semejante…,-el moreno estaba escandalizado. Sólo de imaginarlo un escalofrío recorrió su cuerpo-.

-No sabes tú cuánto,-susurró la pelirroja, reprimiendo una risita-. Pero ese no es el caso, Harry. La cuestión es que debería aceptar la elección de tu amiga.

-Si la acepto o no la acepto es algo que a ti no te incumbe, Ginny,-y Potter se fue pensando que a la hermana de su mejor amigo le debía haber golpeado una bludgger por la cantidad de tonterías que terminaba de soltar en tan poco tiempo-.

O-O-O-O-O-O

Viktor se introdujo en la mente de Hermione, sólo para ver cómo iban las cosas. Lo que vio hizo que su cuerpo se estremeciera de placer. Se quedó mirando un poco más, sólo por diversión. Llevaba mucho tiempo solo y aquello le alegraba la vista. Rió bobamente. Era suficiente.

-Herrrmione. Deja de clasificar marrriposas y hazme caso,-dijo en voz alta, ordenando a su muñeca lo que tenía que hacer-. Quierrro que hagas las paces con el bobo de Harrry y con el narrrizón de Rroon. Cueste lo que cueste,-aclaró sonriendo triunfantemente y sabiendo con claridad cuál sería el coste de la reconciliación-.

La chica afirmó con la cabeza, dejando las mariposas y corriendo hacia sus antaño mejores amigos.

No le costó mucho localizar a Harry. Estaba en un pasillo cercano a la Torre de Gryffindor, susurrando cosas para sí mismo.

-¡Harry!,-dijo la chica acercándose al moreno-. ¡Necesito hablar contigo!

-¡¿Qué?! Ah, eres tú. ¿Qué quieres? ¿Acaso tú también vienes a echarme en cara que podría estar saliendo con Pansy Parkinson? Pues te aclaro que por muy guapa que sea jamás saldría con una persona como ella, siempre tan borde y tan altruista y tan tremendamente sexy con esas…

-¿De qué estás hablando?,-la chica le miró sin comprender ni una palabra-.

-De nada, olvídalo,-el moreno recuperó el ritmo de respiración paulatinamente, y por fin prestó atención a Hermione-.

-No me gusta esta sensación. Nos hemos distanciado por una nimiedad, Harry.

-¿Tú crees?,-el tono irónico era más que palpable en la voz del Gryffindor-.

-¿Qué hay de malo en que me guste un chico? Eso no implica que no os siga queriendo, Harry…,-los ojos de la castaña se llenaron de lágrimas-. Os echo de menos,-concluyó, mirando con tristeza hacia el suelo-.

-Bueno yo…, yo es que… ¡Es Malfoy!

-¿Y qué más da? Eso no cambia que seamos amigos, ¿verdad?,-y sonrió con sinceridad cuando las lágrimas comenzando a caer por su rostro-.

-La verdad es que…

-Cabeza rajada, te juro que como hayas hecho llorar a Granger voy a pegarte tan fuerte que lo van a sentir hasta tus nietos,-la voz de Draco sonó con odio y claridad a pocos metros de los chicos-.

-¿Tú vas a pegarme? ¿Tú y cuántos más?

-¡Bueno ya vale!,-la chica se puso entre ambos chicos, deteniendo la pelea que era evidente, estaba a punto de comenzar-. Es precisamente esto lo que me hace llorar, Draco,-y se cruzó de brazos, aun separando al Gryffindor de su enamorado-

-¿De qué estás hablando?,-el rubio entrecerró los ojos, sin llegar a comprender-.

-No puedo soportar que continuéis con esta relación. O dejáis de discutir de una vez por todas o lo nuestro, se ha terminado,-sentenció la castaña con temblor en la voz-.

-¿Has oído, Potter? Lo vuestro, se ha terminado,-y rió levemente, triunfante-.

-No me refería a eso Draco,-la castaña rodó los ojos, cabreada-.. Si alguna de las dos partes no da su brazo a torcer, termino de una vez y para todas con ella,-aclaró la muchacha hablando lentamente y mirando a ambos muchacho-.

-¿Pero de qué estás hablando? Tú me quieres, Granger. Sino sólo tienes que acordarte de lo que ha pasado hace tan solos una hora en la Sala…,-y elevó una de sus cejas sensualmente acercándose aún más a la chica-.

La castaña volvió de pronto a ser ella misma. Tenía que decírselo a Harry, pero no podía hacerlo con Draco delante. No estaba segura de si podía fiarse de él, aunque una parte de su alma daría su vida por Draco, otra estaba anidada por las dudas que el búlgaro había plantado en su interior con sus acusaciones.

-Claro que te quiero, pero no sé si puedo fiarme de ti…,-las rodillas le fallaron levemente cuando comenzó a ser consciente de que aquello era real-. No si no me demuestras que me quieres lo suficiente como para aceptar a mis amigos.

-Por Merlín, sería capaz de renunciar mi propia vida con tal de no perderte. ¿Tan ciega estás?,-Hermione contuvo la respiración. Viktor tenía que haberla mentido. Aquello no era posible-.

-Yo no…, no lo sé, estoy confusa,-el rubio la volvió a mirar a los ojos, esta vez con desconfianza-.

-¿Qué te pasa?,-el chico estaba casi seguro de que había algo extraño en su chica-.

-¡No le pasa nada, mendrugo!,-Harry les separó con fuerza-. Quiero decir, que no le pasa nada, Malfoy,-recapacitó al ver la mirada de enojo de Hermione, a varios metros de ambos-. Acepto tus condiciones, Hermione.

-Yo doy mi vida por ti. ¿Acaso crees que hay mejor aval?,-y se cruzó de brazos mirando con odio contenido a Potter, que sonreía bobaliconamente-.

-Así se hace, bobo,-susurró Hermione, sonriendo con satisfacción-.

-El bobo ha entrrrrrado en el saco,-dijo Viktor a varios kilómetros de distancia cuando volvió a entrar en la mente de Granger, y aplaudió igual que una foca amaestrada, feliz y contento-.

O-O-O-O-O-O

A la mañana siguiente Ron no se hablaba con Hermione, con Draco, con Harry ni con Ginny. Según él, todos eran unos traidores que no le habían tenido en cuenta para nada. Granger debía cumplir su misión, así que abordó al pelirrojo a la salida de la clase de pociones, harta ya de tanta tontería.

-Me tienes harta, Ronald Weasley.

-¿De qué está hablando?,-preguntó el pelirrojo haciéndose el loco e intentando librarse de la conversación-.

-Escucha, tarado narizotas,-dijo perdiendo el control totalmente-. Cuando te metiste conmigo en primer curso, no te dije nada, cuando me dijiste de todo por salir con Viktor, sólo te dije un poquito, cuando empezaste a salir con esa rubia estúpida y te olvidaste del resto del mundo te lancé una bandada de pájaros asesinos a comerte la cara…

-¿A dónde quieres ir a parar, y qué quieres decir con tarado narizotas?,-la miró levemente, con algo de miedo. Sólo de recordar a los pájaros le dolía la cara. Había tenido suerte de que no le quedaran marcas. Poppy había hecho un trabajo espectacular-.

-Que puede que te lanzara una bandada de pájaros asesinos a comerte la cara…

-¿Esa era tu intención?,-el chico la miró con precaución, como pensando internamente si la chica que tenía delante era una psicópata peligrosa-

-Pero como no hables conmigo de una maldita vez y solucionemos las cosas lo que voy a hacer es meterte la varita por el mismísimo…

-¡Veinte puntos menos para Gryffindor!,-sonó la lúgubre voz de Snape de fondo-. Siga alegrándome así los días, señorita Granger, se lo ruego…

-¡Váyase al cuerno! ¿Nunca le han dicho que es de mala educación escuchar conversaciones ajenas?,-las palabras "cueste lo que cueste" retumbaban en su mente en aquel momento-.

-Y cien menos… ¡gracias de nuevo! Y está castigada esta noche en mi despacho, ¿quiere algo más?

-No lo sé, Ron ¿quiero algo más?,-y le miró con cara de loca-.

-No, no quiere nada más profesor Snape.

-Agüafiestas,-dijo el profesor de pociones yéndose mientras ondeaba su capa al viento-.

-¿Qué es lo que quieres?

-¡Que reacciones de una maldita vez, Ron! Soy yo, Hermione, tu amiga…

-La loca de la bandada de pájaros, sí…,-susurró el chico por lo bajito y sin poder evitar llevarse las manos a la cara-.

-¿Acaso quieres otra?

-¡No! Podemos solucionar las cosas, no es necesario llegar a los pájaros.

-Este es mi chico…,-y sonrió levemente cuando escuchó la voz de Krum en su cabeza. Había cumplido su primera parte del plan. Ahora tocaba la segunda-.

Fin del capítulo! Espero que os haya gustado.

Ya sabéis, tanto si lo habéis odiado como si lo habéis amado, hacédmelo saber mediante un review.

Un besosote:

JoKe

Y recordad…, ¡nos vemos por twitter! joke_ff