CAP XXI

-¿alo?- respondió la vos de mi amiga al otro extremo del teléfono

-Alice, tengo un ligero problema- le solté

-ah no, no me digas que no vendrás, te mato Isabella- me amenazo mi amiga

-bueno, es que veras, ase unos días quede en salir con Paul justamente hoy- le explique

-¿prefieres a tu novio que a tu amiga de alma?-intento chantajearme

La pregunta me dejo en shock, ¿a quien prefería?, realmente no lo sabia, pero ir a la reunión en casa de los Cullen se me hacia demasiado llamativo-¿como me preguntas eso Alice? Pero es que le prometí a el hace unos días- intente volver a explicar

-vamos Bella, debe haber una forma, ya se dile que te acompañe-

-¿crees que sea prudente que me aparezca allí con el?- pregunte angustiada

Mi amiga analizo por unos segundos en silencio- si dale no ahí problema, se a que te refieres, Edward esta castigado por la pelea de ayer, así que no creo que intente meterse en problemas hoy con nuestros Padres- me explico mi amiga

-no lo se Alice- realmente aquella información me sorprendió, tal vez por ese motivo Edward no se había aparecido hoy por el colegio,

-amiga te espero acá en una hora- dijo Alice cortándome el teléfono antes de poder siquiera contestarle.

Así que llame a Paul, que parecía maravillado con la idea, a veces no sabia que esperarme de el, luego de informarle que la actividad seria semi-formal, colgué para subir a mi recamara y ponerme un lindo vestido blanco con un escote sexi pero conservador, Alice lo había elegido ase unos días mientras caminábamos por las tiendas. Y realmente me gustaba, con una simple cinta azul ajustando la cadera.

Antes de cumplirse la hora, Paul ya se encontraba en la sala de mi casa esperando que yo terminara de maquillarme un poco.

Al encontrarme con el en la sala, me sorprendió lo diferente pero encantador que se veía, llevaba unos pantalones de vestir caqui, una camisa enrollada hasta sus codos color negra, realmente se veía bien.

-te ves hermosísima- me dijo sin quitarme los ojos de encima

Nos pusimos en camino hacia la casa Cullen, sin ni siquiera hablar, yo estaba demasiado nerviosa, y el parecía estar analizando algo mientras conducía. Tal vez pensaba en lo mismo que yo, como seria el encuentro.

Estuvimos unos minutos buscando donde estacionar el auto, ya que todo el frente de la casa esta completamente tomado, salimos del auto despacio, Paul tomo mi mano, y le dio un pequeño apretón, le sonreí y lo conduje hacia el interior de la casa.

Al entrar unos brazos me rodearon alegres-sabia que vendrías- me dijo mi alocada amiga, saludo cordialmente a Paul con un beso en la mejilla, luego de darle un cumplido por la ropa que había elegido, Alice me tomo de la mano y me condujo adentro, la sala estaba llena, pero no de adolescentes alocados como la recordaba la ultima vez que vine a una fiesta si no, a personas mayores que parecían mas cultas de lo normal.

-tranquila Bella no nos quedaremos aquí mucho tiempo, este es el salón de los aburridos- me susurro mi amiga al ver mis ojos de sentirme fuera de lugar.

Gire la vista hacia mi espalda para mirar que había pasado con Paul, el me seguía, me sonrió cariñosamente, yo solo le hice un gesto de disculpa, provocando que el riera mas. Alice me guio hasta un par de Señoras que charlaban junto al ponche.

-mama mira quien esta aquí- dijo Alice, provocando que la señora que nos daba la espalda se volviera a mirarnos. Lucia hermosa, con un vestido no muy elegante, pero realmente parecía digno de cualquier ocasión.

-Bella, hola ¿como has estado?, que bueno que pudiste venir, te extrañamos por aquí, dejaste de venir hija, acaso ya no quieres verme- me reclamo Esme con un dulce puchero.

-NO- se me salió casi en grito- como piensa eso Esme, lo que pasa es que eh estado un poco ocupada- le explique

-ahí mi niña, deberías volver a venir, Edward esta un poco rebelde desde hace un tiempo, tu como su amiga deberías jalarle un poco las orejas y ayudarnos- me dijo Esme dulcemente

Me quede sin que decir- mama creo que no es el momento- le dijo Alice girándole los ojos.

-intentare hablar con el Esme- le dije fingiendo una sonrisa lo mejor que pude.

-gracias cielo tú siempre tan atenta-

De repente recordé la presencia en mi espalda, y abrí mis ojos- Ahí lo siento, Esme el es Paul- dije girándome colocando mi mano en el hombro de el.- Paul ella es Esme la mama de Alice- los presente.

-Oh cielo es un encanto, un placer Paul- dijo Esme- ¿es tu novio Bella?- pregunto

-si, y el placer es mío señora- respondí Paul con un a sonrisa

-no llámame Esme- le pidió ella

Luego del momento incomodo, Alice nos entrego un trago de ponche a cada uno, y nos hizo señales para que los siguiéramos, Paul tomo mi copa- te sigo- me susurro- camine tras Alice hasta que nos dirigió a la sala de televisión, o lo que recordaba que era, al entrar nos encontramos un área acondicionada para una fiesta, allí estaban los chicos, sentados riendo con un poco de música de moda, y jugando a las cartas, me sorprendió ver a Jacob entre ellos.

-ey primita, ¿tarde como siempre?- dijo riendo

-lo mejor para el final- dijo Paul colocando las copas en la mesa central que estaba rodeada por sofás- se sentó junto a Jake y pidió una mano de cartas para el.

Salude a Emmet, Jasper, Ben, que se encontraban allí con la mano y me dirigí hacia una pequeña mesa junto al ventanal, donde se encontraba Rosalie, Ángela, y otras dos chicas que no reconocí, que parloteaban animadamente, en cuanto estuve allí, Rosalie me las presento como hijas de algunos de los amigos de los Cullen, les sonreí agradablemente y me sumergí en la conversación poco interesante que estaban llevando.

Alice parecía encantada de la vida con la pequeña reunión, bueno ella siempre parecía tener motivo para sonreír, la mire dándole miradas de afecto a Jasper, lo que significaba que todo había vuelto a la normalidad después del pequeño malentendido que habían tenido. Lo que me recordó aquella noche en el mirador. Una estúpida sonrisa se asomo en mi rostro.

Luego de internarnos en una charla por varios minutos, Emmet se levanto de su sitio, estiro los brazos, y pidió atención, - es hora de que les muestre el mi nuevo juguetito, faltan 15 minutos para que empiece el partido de inicio de temporada, así que chicas es hora de Futbol- dijo moviendo una pequeña cortada y dejando a la luz una pantalla plana gigante, que hizo que los chicos pronunciaran un ohhh… todos juntos.

-genial Emmet, sumérgete como zombi en el televisor- dijo Rosalie sarcástica.

-no ah dejado de hablar de esa pantalla desde que Carlisle se la prometió-dijo molesta Alice

-creo que los chicos estarán entretenidos por un rato- dije señalando a Paul y Jake que se situaban al frente con un tazón de papas.

Luego de intentar ignorar los gruñidos y gritos de los chicos por un rato, decidimos que era mejor salir, y ver como iba la actividad de Esme. Quien nos intercepto con una enorme sonrisa- chicas vengan a charlar con las Damas un rato, no es justo que se la pasen escondidas- nos dijo guiándonos a una gran mesa de Mujeres mayores que charlaban eufóricas.

Nos sentamos, y en seguida nos empezaron a atacar con preguntas entre bromas, que Alice contestaba encantada riendo con ellas. Realmente eran un grupo muy alegre. De repente me sentí un poco acalorada, y no tenia muchas ganas de beber ponche ya que estaba un poco pasado de alcohol, y por hoy yo seria la conductora designada ya que Paul estaba tomando cerveza con los otros, me disculpe, me levante y me dirigí a la cocina donde me dijo Alice que había agua embotellada y sodas.

Al entrar en la cocina aun podía escuchar las carcajadas de las señoras encantadas con las ocurrencias de Alice y Rosalie, cuando me dispuse a abrir la refrigeradora, me di cuenta de que ya estaba abierta, y había alguien casi dentro de ella rebuscando. No pude evitar dar un pequeño grito de sorpresa, provocando que la persona se sobresaltara y golpear la cabeza contra la puerta superior del refrigerador.

-lo siento no te vi y me sorprendí- le dije preocupada-¿estas bien?

-no ahí problema- dijo el chico sosteniéndose la cabeza y saliendo dentro del refrié- será solo un chichón-

Me quede helada, solo con oírlo, mi corazón se acelero, saco su cabeza del refrié, y quedo allí frente a mi, Edward mirándome con los ojos llorosos y tocándose la cabeza con su mano. Vestía casual, como si no estuviera interesado en la actividad de Esme, el al verme se quedo serio, se le notaba un pequeño moretón en su pómulo, y un corte en su labio. Creo que mi cara de preocupación al ver su rostro fue muy evidente ya que enseguida se encogió de hombros.

-no es nada, Mike quedo peor- me dijo girándose y sacando una botella de leche del refrié

-lo se lo vi hoy en la escuela, luce horrible- respondo sin pensar, ¿Qué había pasado con el odio?, ¿con la frialdad?, simplemente con el todo se olvidaba.

-me alegra- dijo con una sonrisa de medio lado

-¿Por qué lo golpeaste? – la pregunta salió sin pensar de mi boca

El giro a verme, me miro unos segundos tratando de descifrar algo- ¿importara eso ahora?-

-no veo porque no importaría- le respondí

El se acerco a mi lentamente, mirándome a los ojos, cuando estuvo solo a unos centímetros y mi corazón se movía desbocadamente, se detuvo. Me observo como si viera algo increíble y único, de esa manera que siempre ame que me mirara.

-¿Por qué ese cambio conmigo Bella? Pensé que me odiabas- me dijo mirándome a los ojos

-yo también- respondí

-siempre quise explicarte- dijo tomándome dulcemente la mano, lo que le permití, ¿Qué DIABLOS ESTABA HACIENDO?- ¿me dejarías explicarte ahora?

-yo, no se- dije tartamudeando al sentir su contacto

Nos quedamos en silencio por un momento, solo mirándonos, como lo habíamos hecho tantas veces antes, cuando pasábamos tiempo juntos, no era incomodo o aburrido, simplemente extraordinario.

De repente el sonido de la puerta nos saco de nuestro momento.-Bella amor te estaba buscando- dijo la voz de Paul a mis espaldas. Solté la mano de Edward rápidamente, y me gire a sonreírle.

-vine por un poco de agua- dije mientras tomaba una botella del refrigerador que aun continuaba abierta.

-Edward, ¿como estas?- escuche como Paul lo saludaba, no quería voltear, no quería ver el rostro de Edward.

-bien Paul, veo que tu estas genial- dijo con la vos fría

-si fantástico- dijo Paul tomándome de la cintura y abrazándome justo cuando pase a su lado para salir de la cocina, provocando que quedara frente a Edward. Su cara era de enfado, y seca. Me miro como aquella ves que termine con el en mi casa.

-me alegro que sean una pareja feliz- dijo con odio

-lo somos- dijo Paul, marcando su territorio, yo simplemente me quede sin que decir.

Edward fingió una sonrisa, y se dirigió a la puerta trasera de la cocina para que nadie lo viera, pero antes de salir se giro a verme.- ah y Bella, sobre la pregunta, definitivamente YA NO IMPORTA- dijo con la vista fija en la mía y la mandíbula apretada.

Sus palabras me dejaron fría, se me hizo fácil entender el doble sentido que tomo la conversacion, pero igual, que me había pasado, yo debía alejarme de ese chico, y lo que hacia era encontrarlo y tener un momento. ¿Qué me pasaba?

-¿volvemos Bella?- pregunto Paul

-claro vamos- dije soltándome del agarre y saliendo

El resto del evento paso tranquilo, y entre risas, departe de los demás claro ya que yo me estaba partiendo la cabeza, tratando de decifrar todas esas cosas que sentia y pensaba, el cerebro humano realmente es sumamente complejo, no podemos entendernos nosotros mismo, pense y suspire. Paul que noto mi cambio no se alejo ni un segundo mas de mi en toda la tarde. Parecia mas a una guarda espaldas que a un novio realmente. Me pregunto si habria visto el agarre de mano de la cocina. Pero el parecia simplemente ignorar lo que habia pasado.

Luego de una hora, Jane se aparecio, lucia un hermoso vestido rosa, realmente la chica era linda no lo iba a negar, Jake se quedo mudo al verla, parecía que realmente le gustaba, el intento acercarse y hacerle conversación, pero aparentemente la chica estaba poco interesada, así que se rindió, y se unió a Emmet que ahora jugaba blackjack apostado con algunos amigos de Carlisle.

Realmente Jane era buena chica, pero había algo que me molestaba de ella, no sabia que era realmente, a si que siempre preguntaba demasiado interesada por Edward, no habían pasado ni 5 minutos y ya le había preguntado a todos por el.

-no quiso participar- fue la respuesta que recibió de parte de los hermanos.

Al anochecer, Esme anuncio la cena, todos nos dirigimos al jardín trasero donde habían colocado algunas mesas circulares, y muchas luces alrededor, además de un equipo de música, donde tenían música de ambiente, todos nos servimos y nos dirigimos juntos a una mesa. Emmet y Jake parecían comer por 5, pero aun así tuvieron estomago para repetir y el postre.

-¿no tienes fin Jacob?- pregunte sonriendo

-no que yo sepa- dijo cerrándome el ojo

-así nos ponemos mas guapos- dijo Emmet dándole un golpe en el brazo

-por supuesto- dijo Jake- ¿Dónde esta Jane?- pregunto

-no lo se, no la vi cenando- dijo Alice girando para buscarla con la mirada.

-a lo mejor logro lo que quería y encontró a Edward- dijo Ben encogiéndose de hombros

Un peñisco de furia paso por mi mente, era lo mas seguro, ella lo buscaría, o al revés tratándose de Edward el patán, la buscaría el y la llevaría a su cuarto, pensé. Reflexione un momento en mis pensamientos, que diablos pasaba conmigo era bipolar o algo así, primero me deja domesticar por el y sus hermosos ojos verdes, y ahora lo odiaba en mis pensamientos, realmente me estaba volviendo loca

-¿quieres mas soda?- me saco Paul de mis pensamientos

- no estoy bien- dije con una sonrisa fingida

Me di cuenta que Alice me miraba como meditando algo, y buscando pistas en mi rostro- ¿QUE?- le dije un poco agresiva

-nada, solo pensaba- dijo volviéndose hacia su novio

Me levante, y me dirigí al baño, por lo menos era un lugar donde Paul no me podía seguir, no podía dejar de pensar en lo que podían estar haciendo Edward y la zorra de Jane, espera, en que momento Jane se había convertido en una zorra para mi- dios no estoy bien- dije mirándome en el espejo, parecía acelerada y preocupada. Tenia que cambiar mi semblante. Miles de pensamientos pasaron por mi cabeza. ¿Y si subía a su habitación para estar segura que hacían?, pero porque tenia que hacerlo, parecía una psicópata siguiéndolo. Suspire tome una decisión y sali del baño

-Paul- lo llame, al verlo esperándome cerca de la puerta

-¿si?- dijo

-deberíamos irnos, es tarde estoy cansada- le mentí

-claro, deja voy me despido- me dijo sonriéndome, creo que también se le hacia buena idea sacarme de ahí.

-te acompaño- le dije

Tomo mi mano y caminamos hacia donde estaban todos los chicos, nos despedimos, cosa que no le gusto mucho a Alice, per al final nos pudimos zafar, diciendo que teníamos otros planes. Luego agradecimos a Carlisle y Esme, que me hizo recordar la petición que me había hecho esa tarde, a lo cual respondí que intentaría. Salimos de la mano de la casa de los Cullen. Al salir el aire fresco choco contra nosotros, hacia un poco de frio ya, bueno un poco mas de lo normal. Al acercarnos a los coches pudimos ver unas siluetas a unos autos de distancia del mío, al acercarnos, pude notar que era Jane, pero no estaba sola, estaba con Edward, quien simplemente se la estaba comiendo, si literalmente se la estaba comiendo recostados al auto de Jane, pude sentir que algo se hacia pequeñito en mi pecho, como una punzada de dolor, entraba en mi cabeza, seguí caminando como si nada pasara, lo cual me costo bastante, Paul me paso el brazo cariñosamente por la espalda, parecía que ellos ni se habían percatado de que les pasamos al lado, bueno o eso creía yo.

-buenas noches, gracias por venir- dijo la voz de Edward a nuestras espaldas, Paul se volvió y me hizo hacer lo mismo con la mano que llevaba en mi cintura

-gracias por la invitación- respondió Paul

Yo simplemente mire a Edward que parecía, con un enorme ego, mirándome con el mentón levantado, tomo a Jane de la cintura, quien estaba sonrojada, y la atrajo mas a el.

-buenas noches- pude decir al final girándome de nuevo y siguiendo mi camino

-nos vemos en la escuela Bella- dijo Jane amistosamente mientras yo seguía caminando

-claro- le dije sin ningún ánimo en mi vos

Subí a mi auto, sin decir una palabra, Paul subió al lado del pasajero, y empezó a jugar con el radio, sin decir una palabra, ZORRA pensé al ponerme en camino, y justo cuando pasamos a su lado de nuevo, y lo vi tomándola de la cintura, solo una palabra se cruzo en mi cabeza CRETINO.