PISTAS EN EL CAMINO
Mundungus Fletcher miraba atonito a los muchachos, en ningun momento paso por su mente la llegada de esos tres adolescentes que lo miraban duramente y le apuntaban con la varita; casi no pudo articular palabra, no sabia a ciencia cierta si le atormentaba mas la sorpresa o el miedo.
- ¡Harry...! Que grata sorpresa- Dijo el vagabundo intentando cambiar su perplejo semblante por uno mas cordial y apacible
- Pues para nosotros no es ninguna sorpresa encontrarte aqui- Contesto el ojiverde, quien era tomado de los brazos por sus amigos para evitar que se abalanzara sobre su interlocutor
- Ah... si, un horrible lugar, nunca crei llegar a este sitio, pero ya sabes: negocios son negocios...
- Deja de andar con rodeos, sabes muy bien que nos trajo aqui. ¿Donde estan las pertenencias de Sirius?
- ¿Pertenencias?- Dijo Mundungus mientras pasaba a su espalda un raido y viejo costal con ruidosos objetos- No se de que me hablas... yo seria incapaz de tomar algo que no me pertenece...
- ¡Eres un vulgar ladron! ¡Devuelvelo todo, rata asquerosa!- El chico de cabello alborotado estaba a punto de estallar de furia, Ron y Hermione no podrian sostenerlo por mucho tiempo mas
- Mire Sr. Fletcher, solo necesitamos que nos entregue el guardapelo que tomo de Casa de los Black, por favor, evitenos mas dificultades de las que ya tenemos- Arguyo la muchacha de ojos miel
- ¡Oh, haberlo dicho antes, Srita! Permitame revisar en mi mercancia a ver si encuentro lo que me pidio... y sino quizas halle algo que le interese...- Dijo el hombre del gastado abrigo mientras metia su huesuda cara en el costal, inspeccionando el contenido del mismo- Lamento decirle que el guardapelo ya no esta en mi repertorio, lo he vendido. Pero puedo ofrecerles otras muestras de joyeria clasica que le superan con creces...
- ¡Necesitamos unicamente ese guardapelo! ¿Que paso con el?- Comento el pelirrojo
- Dejeme recordar- Hizo un gesto reflexivo mientras posaba la mano en su barbilla. El trio lo miraba con piel cetrina y ojos preocupados- ¡Ya se! Se lo vendi a una bruja, no me dijo su nombre, lo cual es extrñao, pero la encontre aqui en Bristol, otra cosa rara, jeje... me parece que tiene una casa en las afueras, si desean el guardapelo pueden ir a buscarla...- Sin que los jovenes se dieran cuenta, el mago saco su varita del costal- Creo que ya no me necesitan, nos veremos en otra ocasion- Y con una rapida floritura desaparecio.
- ¡Maldito usurero!- Dijo Harry golpeando la pared con el puño
- Calmate, esa alimaña o merece tu enojo, mejor guardalo para que lo destruyamos entre los dos- Dijo Ron abrazando a su amigo
- Nadie va a destruir a nadie, tenemos la informacion que buscabamos- Espeto la chica
- ¿Pero y si estaba mintiendo?- Tercio el ojiverde
- Pues eso lo comprobaremos- Dijo la castaña
- Aun asi tenemos un parametro muy amplio, la busqueda sera muy dificil
- Dificil, mas no imposible. Ademas al parecer esta region es poco visitada por magos, no creo que haya muchos establecidos
Ron los miraba como quien asiste a un juego de tennis, era un debate interesante, aunque para desgracia del espectador, carecia de una agresividad que lo hiciera mas entretenido, a pesar de eso, el muchacho se estaba divirtiendo bastante.
- Esta bien, mañana comenzaremos. Tendremos que dormir aqui, es tarde para buscar otro lugar- Dijo el del cabello alborotado no muy convencido- Ire a reservar una habitacion triple- Miro a Hermione- No es un lugar muy seguro para dormir solos
- Tienes razon- Acepto el ojiazul- Pero apresurate que tengo mucho sueño. Nosotros pediremos algo de comer
- Y al parecer tambien tienes mucha hambre, Weasley- Dijo la muchacha con una sonrisa burlona- Mas vale alimentarte rapido sino queremos ser devorados por ti- Lo tomo del brazo y los tres bajaron las escaleras entre risas
La comida en "La Boca del Lobo" no se podia decir que fuera muy apetitosa o de excelente calidad como Ron hubiera deseado, digamos simplemente que era comestible, y para el paladar del pelirrojo finalmente daba lo mismo si fuera una bota vieja o pavo asado mientras que pudiera tragarlo. En cuanto a Harry y Hermione fue una cena poco agradable, pero tampoco querian ir a la cama con el estomago vacio enguyeron su porcion a regañadientes. La noche fue larga en la pequeña y fria habitacion del pub, a pesar de tener una amplia chimenea pareciese que el calor no pasaba de las llamas, dejando a los huespedes tiritando de frio todo el tiempo. La llegada del amanecer no podria haberlos alegrado mas, apenas salio el sol bajaron a la recepcion, pagaron y casi salieron corriendo de ahi en busca de donde desayunar. Encontraron un meson a la vuelta de una corta callejuela, el espacio era reducido, sin embargo era muy agradable a comparacion del pub, la comida era rica y para deleite de sus congelados cuerpos caliente. Tardaron un poco en salir una vez saciado su apetito, aun asi, era temprano cuando dieron inicio a su cometido. Caminaron hasta una zona apacible pero solitaria con pequeñas casitas, dos o tres a lo maximo, sin embargo ninguna mostraba indicios de estar habitada, dos de ellas estaban tapiadas en puertas y ventanas, mientras que la otra a pesar de verse un tanto descuidada tenia algunas flores enmarcando el casi desierto jardin. Dudando aun de las posibilidades, los tres chicos se acercaron a la puerta.
- Bien, Hermione, llego el momento de comprobar tu tesis- Dijo Ron nerviosamente
Hermione miro a un indeciso pelinegro y solto un bufido mientras acercaba su mano para tocar. Esperaron durante unos segundos hasta que la puerta se entreabrio dejando a la vista a una mejor adulta de profundos ojos negros y cabello color chocolate.
A Harry la mujer le parecio conocida, pero no pudo recordar de donde, intento buscarla en sus memorias, pero en su cabeza no encontraba registro de haberla visto nunca. La castaña parecio pensar lo mismo, puesto que escudriñaba cada detalle de la dueña de la casa hasta mas no poder.
- Buenas tardes. ¿En que puedo ayudarlos?- Dijo la bruja de cabello chocolate casi sin prestar atencion a lo que decia, mas bien divagaba sin rumbo, como si estuviera en otro lugar..
- Venimos a hablar con usted sobre el guardapelo que le compro a Mundungus Fletcher- Dijo decididamente la castaña- Sabemos que usted lo tiene y es de vital importancia que lo regrese a su verdadero dueño- señalo a Harry.
La mujer puso cara de asombro y se quedo sin habla durante unos instantes, para despues, casi sin darse cuenta, invitarlos a pasar.
